Work Text:
—¿Me trajiste a este prado para ver un cielo nublado? —se quejó Hera por la "sorpresa" de Zeus.
—Confía en mi, querida, acuéstate a mi lado para admirarlo mejor.
Hera rodó los ojos, pero aceptó.
Se recostaron en la hierba, mirando el cielo. Con un movimiento de la mano de Zeus las nubes retrocedieron, dejando ver un cielo brillante con todas las estrellas en las alturas.
Los ojos de Hera se abrieron maravillados, volteó hacia Zeus, encontrándose con que él ya la estaba mirando con una sonrisa.
—¿No piensas contemplar tanta belleza?
Zeus acarició su mejilla. —Ya lo estoy haciendo.
