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Wei Ying miró la prueba de embarazo positiva sin poder creerlo. La mezcla de miedo y alegría que inundó su corazón era abrumadora, y no sabía si estaba listo para ser padre.
Deseaba una familia más que nada en la vida y tuvo la fortuna de conocer, enamorarse, y ser correspondido, por el hombre más hermoso y amable del mundo. Supo que Lan Zhan iba a ser el padre de sus hijos en el intante en el que le robó un beso en un campamento donde, por fin, fue consciente de sus sentiemientos. Sin embargo, se suponia que todo su futuro estaba trazado metodica y detalladamente.
Su organizado y perfecto Lan Zhan lo había planeado todo, y Wei Ying estaba más que feliz de seguir y trabajar en esos planes, porque implicaba conseguir todo lo que una vez deseó en la vida. Aunque en ese punto, cualquier plan seria ideal, siempre y cuando pudiera permanecer a su lado.
Ambos, acababan de graduarse de la universidad, y planeaban pasar las vacaciones viajando para descansar y disfrutar de un tiempo juntos, antes de que sus nuevos trabajos los absorbieran por completo. Especialmente a Lan Zhan, que quería ayudar a aligerar la carga de trabajo de su hermano en el negocio familiar lo más pronto posible.
Muy en el futuro, sólo cuando sintieran que hicieron todo lo que deseaban profesionalmente, considerarian tener bebés. Pero antes de eso, incluso, querian hacer las cosas bien para no espantar al tio de Lan Zhan. Primero se casarian y comprarian una casa, porque las familias debían vivir en casas y no en departamentos, y recién entonces, comenzarian a trabajar en los bebés seriamente.
Wei Ying soñaba con una familia grande, y queria preparar habitaciones para ellos; construir juegos y una piscina en el patio que su casa si o si tendria; y hasta crear una huerta porque en algun momento se le metio en la cabeza y pensó que podria ser divertido.
Lan Zhan por su parte, queria una biblioteca, un jardín de flores y una cosina super moderna y amplia porque le gustaba cocinar y experimentar con recetas cuando estaba estresado. De hecho tenian una aplicación en la tablet de Lan Zhan donde iban diseñando la casa de sus sueños, agregando y sacando cosas cuando veian algo que les gustaba. Pero a fin de cuentas, era como un juego ya que era algo que concretarian dentro de algunos años y sus gustos podrian cambiar.
Como adultos responsables, obviamente, ambos eran conscientes de que los accidentes ocurrian, pero Wei Ying no había esperado accidentes. Siempre se cuidaban mucho, y tomaba sus pildoras religiosamente porque Lan Zhan se lo recordaba cada dia. Por lo tanto, con su nivel de rigurosidad en sus cuidados anticonceptivos, esa prueba no deberia ser positiva.
No obstante, las dos lineas en esa prueba, el signo "+" en otra, y la palabra "embarazado" en una tercera, acabaron con cualquier esperanza de estar equivocado. Ahora, su planificación perfecta estaba arruinada.
¿Qué pensaría Lan Zhan? Él nunca lo admitiría, pero sabía que se abrumaba demasiado cuando las cosas no salían como deseaba. Se suponía que planificar traia orden, paz, y aseguraba el éxito en sus metas. Por eso, no le dijo de inmediato sobre sus sospechas. Si resultaba ser negativo, su novio no lo sabría nunca y le evitaría pasar por ese estres. Pero como el resultado dio positivo, tenía que hablar con él urgentemente.
No temía realmente su reacción, o al menos no temía ser abandonado, solo se sentía nervioso por los problemas y preocupaciones que un bebé traeria a su vidas. No obstante, ya no era hora para lamentos. Wei Ying guardó la prueba en su caja y salió del baño para darle la noticia a su futuro esposo, y padre del hijo que esperaba en su vientre.
Por su parte, él no estaba molesto o muy conmocionado con esa posibilidad, ya habia tenido un tiempo para procesarlo. De hecho, en el fondo, estaba un poco feliz de asegurar a su esposo y amante un poco más, lo cual le hizo sentirse un culpable.
Wei Ying nunca deseó ni atesoro mucho en la vida, porque está le había demostrado que podría perder lo que amaba en cualquier momento. Por lo tanto, aprendió desde muy joven a no desear nada, ya sea cosas materiales, o amigos, y fue más feliz manteniéndose al margen de todo y todos.
Pero las cosas cambiaron cuando conoció a Lan Zhan en la universidad. Desde el principio fue atraído hacia él irremediablemente. Quería romper sus barreras, y su impresionante frialdad y control. Al principio, ni siquiera él mismo se dio cuenta de esto, pero cuando fue consciente de lo que sentía, se encontró con que sus sentimientos eran correspondidos; y que el Lan Zhan frío y serio era solo un escudo para el mundo caótico.
El verdadero Lan Zhan, su Lan Zhan, era la persona más dulce y amable del mundo. Solo tres meses después de conocerlo comenzaron una relación, y Wei Ying sin darse cuenta, comenzó a acumular tesoros. El cuaderno en el que Lan Zhan escribió una fórmula que él había olvidado en clase, el bolígrafo que le prestó para un examen, un boleto de cine de la primera película que vieron juntos, toda la ropa que le robó para mantener su aroma alrededor, y muchas cosas más a lo largo de los años.
Y, por supuesto, Lan Zhan se convirtió en la persona más importante en su vida. No tenía que compartir su amor con nadie. Él amaba a su familia, claro, pero el centro de su vida era Wei Ying, y eso era maravilloso y perfecto. Nada lo hacía sentirse más seguro y feliz que saber que era amado de esa manera tan leal y profunda.
Eran prácticamente inseparables. Se mudaron juntos tras nada más que un meses de noviazgo, porque ya no podía soportar volver a su departamento solo cada noche cuando podía dormir abrazando a Lan Zhan. Por lo tanto, cuando él le propuso vivir juntos usando la excusa poco convincente de ser más conveniente para ambos, Wei Ying aceptó sin pensarlo.
Finalmente, encontró a Lan Zhan en su escritorio trabajando en algo en su computadora, con su habitual expresión concentrada y serena. Mientras él mismo hacia a toda prisa sus trabajo a último momento, su novio solía hacerlo todo a tiempo y forma evitando el estrés de correr a contrarreloj.
—Lan Zhan, ¿qué haces? —preguntó tratando de sonar casual y relajado.
En cuanto habló recibió toda su atención, y como siempre, eso puso mariposas en su estómago, por lo que se acercó a él, y girando su silla se sentó a horcajadas sobre su regazo para besarlo. Lan Zhan por su parte, envolvió sus brazos gentilmente a su alrededor y devolvió el beso dulcemente.
Finalmente, cuando Wei Ying reunió coraje y rompió el beso, metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y apoyando su frente en la de Lan Zhan, dijo:
—No te asustes, pero...estamos en problemas.
—¿Qué pasó? —Lan Zhan preguntó sin alterarse, probablemente pensando que solo estaba por hacer una broma, e intentó reiniciar el beso, pero Wei Ying lo detuvo girando su rostro
—Espera no me distraigas, justo eso nos metió en problemas —bromeó riendo con un poco de nervios lo cual obviamente su novio si noto.
—¿Qué?
Lan Zhan ahora lo miraba con mayor atención, y solo entonces, le entregó la ultima prueba.
Aunque sabía que nada podía salir realmente mal, los segundos entre que Lan Zhan abrió la caja, vió, y comprendió su contenido, se le hicieron eternos.
—Nos cuidamos — Lan Zhan comentó para sí mismo un un poco pálido .
—Lo sé— Wei Ying suspiró y apoyó su frente en el hombro de su novio, notando lo tenso que estaba. Sin embargo, lo dejó procesar la información por unos minutos más.
—Sabiamos que podia pasar — Lan Zhan mumuró con calma despues de un tiempo, aunque su cuerpo seguía tenso y su ceño estaba fruncido por la preocupación.
—Si, realmente no sé cómo pasó.
—Mh —Lan Zhan lo apretó un poco más en un abrazo y Wei Ying le devolvió el abrazo esperando poder transmitir algo de paz.
—¿Quieres... tenerlo? —Lan Zhan preguntó tras otros segundos dubitativo sin poder mirarlo.
—Si —la respuesta de Wei Ying fue inmediata. Había tenido más tiempo para procesar todo y aunque también pensó en eso, lo descartó firmemente.
—Bien...está bien... —Lan Zhan respondió soltando el aliento, acariciando su espalda para confortarlo, aunque aún parecia en shock y no podia mirarlo a los ojos.
—Lan Zhan, sé que esto altera nuestros planes, pero...tendremos que hacerlo funcionar. Puedes seguir con tus planes, a fin de cuentas, seré quien lo dará a luz. Solo tienes que estar conmigo.
El ánimo de Lan Zhan pareció decaer un poco más, pero volvió a mirarlo con sus ojos llenos de angustia —Harás el trabajo más dificil.
—Muchas personas tienen bebés ¿recuerdas la señora que nos atendió en la tienda? parecia a punto de parir y seguía moviéndose por todo el lugar, subiendo a escaleras...—esa mujer habia estado muy animada y feliz, no era delicada en absoluto. Wei Ying estaba en una condicion fisica excelente, asi que pensaba que no deberia ser muy dificil para él tampoco.
En aquella ocasión, Lan Zhan habia estado nervioso, y aunque Wei Ying también, porque realmente la mujer estaba siendo algo osada, recordó pensar que queria llevar así su futuro embarazo.
Luego, Lan Zhan suspiro un poco más relajado y apoyó sus mejillas en su cabeza abrazabolo con más fuerza.
—No te dejare subir escaleras así —sentenció, y Wei Ying soltó una risa breve dejando salir todo el estres acumulado por esa charla.
—Tienes suerte de que mi trabajo requiere estar sentado en una comoda silla.
—Mm...tal vez deberiamos comprar una silla apta para embarazos.
Wei Ying volvió a reír —¿Existe eso?
Con un leve empujon, Lan Zhan lo instó a levantarse —Voy a buscar mi tablet.
Tal como esperaba, su novio entró un poco en panico por sus planes arruinados, y tras asegurarle que estaba bien con ser padre, y que realmente queria conformar una familia con él, pronto se sumergió en crear nuevos planes en torno al bebé que esperaban.
Obviamente, lo primero en su lista era casarse para no matar a su tio de un disgusto, y lo segundo, conseguir una casa para vivir y conformar su familia mientras ambos trabajaban en sus sueños y metas profecionales. Afortunadamente, Lan Zhan tenia los recursos y Wei Ying realmente podia trabajar en casa.
Esa noche, acostado en su cama mientras esperaba que Lan Zhan saliera del baño, Wei Ying apoyó la mano en su vientre por primera vez tratando de sentir algo. Aún no podia sentir mucho, pero sabia que su bebé estaba allí.
—Hola bebé... —murmuró con emoción ahogada — soy tu papi...
Antes de poder decir algo más, notó la mirada de Lan Zhan desde la puerta y sonrió con nervios y timidez al ser sorprendido. Pero su novio solo se acercó él, subió a la cama par acostarse a su lado y tambien apoyó su mano justo al lado de la suya sobre su vientre, entrelazando sus meñiques como cuando se tomaban las manos a escondidas en clase. Luego, tambien habló:
—Hola bebé, soy papá, prometo que los cuidaré muy bien.
