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El papón Usagi siempre fue alguien más salvaje y aventurero que el resto. Su vitalidad, velocidad e indiferencia ante las perturbaciones suelen ser características bien vistas por cualquiera que lo conozca, aunque eso no significa que sea perfecto: Dichas características, mezcladas con su impulsividad, terminan siendo la raíz principal de muchos problemas. Hoy es uno de esos días.
Últimamente, ha escuchado comentarios positivos acerca del nuevo restaurante que los Yorois habían implementado para evitar que los chiikawa terminen siendo comida de quimeras, imitadores u otros seres malignos que acechan en los bosques. En lo personal, a Usagi no le importa terminar en peligro por tan solo un postre, se siente como la recompensa del día al huir de monstruos. Hachiware y Chiikawa le hablaron sobre el lugar, diciendo que había una gran variedad de comida rápida, pero el plato más popular es una hamburguesa, que generalmente viene acompañada de papas fritas y una gaseosa. La hamburguesa podía ser una o dos, e incluso tres, y los ingredientes pueden variar según lo que pidas: Pepino, lechuga, tomate, queso, bacon. No cabe duda de que Usagi pedirá todos los ingredientes de una, si es que eso se puede. ¿Cómo se llamaba el lugar? ¿Macedonia? ¿Masca donas? ¡Ya lo recordó!: McDonald's. Se bajó del árbol en el que estaba recostado y fue directamente hacia McDonald's.
Unos minutos después…
El papón Usagi llegó a su destino. Su pequeña papada está mojada de diminutas gotas de sudor, pero no le importa. Esperó su turno en la fila con la impaciencia de un trabajador promedio que espera su salario. No había muchos clientes el día de hoy, por lo que es probable que su pedido venga más rápido a su mesa. “Una” pensó para sus adentros, imaginando el sabor de cada hamburguesa que ve en los carteles “Unnaa~”. Llegó su turno, al fin. Se decidió por una Grand Tasty ya que está más interesado en el sabor a carne que de lo demás. Se sentó en un lugar cerca a la ventana y comenzó a comer. El sabor es bueno, aunque siente que le falta más carne. Para acompañar, le dieron un vaso de Coca-Cola y unas papas fritas. Muy poco para Usagi. Mientras come, ve pasar a alguna que otra persona observar el interior del McDonald’s. Algunos solo seguían de largo, y otros entraban a degustar. Entre los clientes, vio a Kurimanju y a Shisa esperando en la fila. Parecen estar hablando sobre lo que van a pedir. Pero lo que llamó su atención fue la aparición de quien menos esperaba su presencia: Poron– ¡¡Digo, Momonga!! Momonga apartó a los clientes con su cola esponjosa e intentó llevarse unas papas fritas, pero un Yoroi tuvo que intervenir y explicarle que tenía que esperar en la fila como los demás. Momonga intentó hacer ojitos tiernos y berrinches para lograr su cometido, pero solo terminó siendo ignorado por todos, así que se levantó del suelo y se quedó en una esquina. Observando a quién pedirle comida. No migajas, sino una hamburguesa entera. Pobre Por– Momonga, solo quiere quitarle su comida a alguien sin sufrir las consecuencias de sus actos. Usagi vio que le quedaban unas cuantas papas, por lo que se dio cuenta de que… Era su momento. La hora de irritar aquella ardilla voladora de una forma inolvidable. Se fue del McDonald’s con las papas fritas en una mano adrede. De una manera sospechosamente ingenua, lo suficiente para que cualquiera desee pedirle. Momonga no tardó en darse cuenta, no es pendejo. Sin dudarlo, lo siguió con disimulo, azotando su cola peludita para que le abrieran el paso.
- ¡Eh, tú! Dame un poco de eso.
- ¿Una? - preguntó Usagi extendiendo la mano con comida.
- ¡Eso! Sí, sí, dámelo a mí.
Silencio. Usagi volvió a repetir la misma pregunta.
- … ¿Una?
- Que sí. Dame las papas.
- … ¿Uuuuuuuna?
- ¡Siii!
- ¿Uuuuuuuuuuuunnnnnnnaaaaaaaa?
- ¡Papas fritas, por el amor a Dios! ¿Tengo que deletrearlo para que entiendas?
- … Una.
Momonga ya se está poniendo impaciente. “Conejo papudo y feo” pensó. Inhaló hondo, y comenzó a deletrear.
- “p-a-p-a-s-f-r-i-t-a-s-p-o-r-f-a-v-o-r” ¡Listo, ya est…
- ¡Una! - Interrumpió.
- ¿Ahora qué?
- Una.
- ¡¿En sílabas?! ¡¿En serio?! ¡Ugh, okey! : pa-pas fri-tas por-fa-vor.
- … Una.
- ¡¿QUÉ?! ¡Pero si lo hice bien! “por favor” se deletrea todo junto.
- Una.
La paciencia de Momonga pende de un hilo. No piensa perder la oportunidad de tener papas gratis, pero el papón de Usagi es demasiado tedioso. Cuando abrió la boca, Usagi exclamó antes que él:
- ¡Una!
- ¿Huh? ¿Qué lo diga amablemente?
- Una.
Sin mucho que decir, Momonga aceptó el desafío. Hizo un puchero, se abrazó la cola y habló con un tono similar al de un niño pequeño diciendo sus primeras palabras.
- P-por favor… Quiero tus papas fritas. Aunque sea un poquito.
Usagi… No se conmovió. Su rostro demostraba su indiferencia ante el intento fallido de ternura extrema. De repente, salió corriendo a toda velocidad. Momonga tardó en reaccionar, pero se recompuso y persiguió al conejo, volando en algunos trayectos. Está emputado por culpa de Usagi. Cuando Usagi terminó acorralado contra su árbol, Momonga descendió del suelo y tomó su brazo con insistencia pero… No tenía papas. La mano está vacía, cubierta de aceite y algunos granos de sal.
- ¡¿HUH?! - Exclamó atónito. Se quedó viendo la mano, y luego el rostro, de Usagi, con una mirada desconcertada. Y observando más de cerca notó que la boca del conejo está igual de manchada que la mano. Ahí fue que se dio cuenta de la verdad: Usagi se había comido las papas durante la persecución.
Momonga lo miró con fastidio. Tanto esfuerzo por nada.
- ¡Tsk! No puedo creer que me dejé engañar tan fácilmente.
Sin más preámbulos, Momonga se fue enojado de la escena. Quizás le vaya a pedir a Kani que le compré algo rico en el McDonald’s. Por otro lado, Usagi se hallaba satisfecho por su exitoso ragebaiteo. Y para celebrarlo, decidió ir a buscar a sus amigos para ir, otra vez, al McDonald’s.
