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Fandom:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-05-26
Words:
1,016
Chapters:
1/1
Kudos:
3
Hits:
77

Cartas

Summary:

Cada año Obi-Wan recibe una carta de un admirador secreto.

Work Text:

ㅤ
A sus doce años había escuchado a sus compañeros hablar sobre el enamoramiento, Obi-Wan se escandalizaba para después cambiar de tema, ¿Por qué los otros iniciandos no podían entender que el amor estaba prohibido para ellos?
La galaxia decidió burlarse de él y poner a prueba su lealtad.
Un día, al salir de sus aposentos, se encontró una carta, lo recogió y regresó al interior de su habitación. Las letras eran legibles y armoniosas, su corazón se aceleró al leer las primeras palabras.

 

"Querido Obi-Wan..."

 

En toda su vida, nunca había sido llamado así, no conocía las palabras cariñosas.
Caminó hacia el sofá para sentarse y así estar más cómodo.

 

"Quería contarte que en algunos sistemas lejanos, existe la costumbre de dedicar este día a confesar sentimientos que, por prudencia o temor, han permanecido en silencio. Permíteme tomar prestada esa tradición, aunque mis palabras deban viajar sin nombre, no deseo que me conozcas.
Te observo en silencio, siempre con respeto. Tus sonrisas iluminan mis días pesados, sueño con esa misma sonrisa, sé que está mal, el consejo se enojaría lo suficiente para echarme, pero, valdría la pena.
Admiro la paciencia que ofreces a otros, incluso aunque intenten sacarte de tus cabales.
Encuentro en tu presencia una calma inesperada, y, si alguna vez sientes que tus esfuerzos pasan desapercibidos, recuerda que no es así. Hay ojos atentos, y, un corazón agradecido por tu existencia. "

El rostro de Obi-Wan se sonrojó de manera violenta, sintió su cara ardiendo ante la vergüenza y la timidez, ¿Quién le había mandado esa carta? Seguramente se trataba de una broma de mal gusto.
Ignoró sus tareas para pasar gran parte del día en los archivos Jedi, investigó sobre el catorce de febrero, desafortunadamente, no encontró mucha información, pero encontró lo esencial, era un día para celebrar el amor.
Obi-Wan regresó a su habitación con una sensación extraña y con muchas dudas llenando su cuerpo.

 

En el siguiente año volvió a recibir una carta, era la misma caligrafía y tenía el mismo título "Querido Obi-Wan."
Esta vez, las palabras estaban llenas de culpa, podía sentir el dolor con las que fueron escritas, si se esforzaba lo suficiente, sería capaz de distinguir las lágrimas manchando la hoja.

 

"Cada día es una tortura, creí que sería capaz de controlar mis sentimientos, pero... Siento que perderé la razón, las misiones me resultan cada día más difíciles, porque todo lo que tengo en la cabeza son tus ojos y labios."

 

¿Las misiones? Obi-Wan piensa en un padawan, un compañero, tal vez se trataba de unos de sus amigos, ellos ya tenían un maestro asignado, y varios de ellos ya los acompañaban a misiones. Pensar en ello, le llena del corazón de odio, él tenía trece años, y ningún maestro lo quería de aprendiz, ¿Tal vez su destino estaba en realizar trabajos de apoyo de servicio Jedi? nunca tendría la oportunidad de ser entrenado o de portar un sable de luz, podía imaginarse cultivando plantas, o preparando los alimentos de los maestros Jedi y de sus Padawan, aunque probablemente lo podrían en un sitio más apartado, uno donde nadie tendría que ver su cuerpo delgaducho, seguramente su destino estaba en ser ayudante en la biblioteca, bueno, al menos no habría nadie que se burlara de su corte de cabello. Los pensamientos negativos provocan que termine rompiendo la carta sin terminar de leerla.

 

La próxima carta llegó cuando su vida ha cambiado completamente, ya no es un iniciado, y fue elegido por un maestro Jedi, aunque no resultó ser como soñó, Qui-Gon era una persona seria pero le encantaba desobedecer las ordenes del consejo, y a Obi-Wan le desagradaba, discutían más de lo que hablaban, y Obi-Wan odiaba que su única misión era investigar en la biblioteca para ayudar en las misiones de su maestro, después de tantos meses juntos, Jinn todavía no lo sacaba del templo.

 

"Te ves tan bonito cuando te enojas, ojalá pudieras ver tu rostro sonrojado, a veces quisiera olvidar todos mis principios para besarte, tus labios lucen tan dulces, seguramente serían mi perdición. Mis manos queman por querer tocarte, recorrer cada rincón de tu cuerpo, sé que no es propio de un... "

 

Hay una palabra escrita pero fue borrada tantas veces que resulta imposible leerla.

 

" Tal vez algún día te confiese mi nombre, no espero tener una posibilidad de tener algo, sé que es imposible.

 

Te amo"

 

Durante los años en que recibió las cartas era la primera en que confesaba sus palabras de manera clara, había una persona enamorada de él.
Obi-Wan era amado.
De pronto, la habitación se sintió pequeña, necesitaba aire, se levantó del sofá con la intención de salir para ir a los jardines tal vez podría meditar para tranquilizarse.
Pero, en cuanto abrió la puerta, se encontró con un cuerpo bloqueando la salida, levantó la cabeza para poder mirar a la persona.

 

Fue recibido con un "Padawan" Qui-Gon dijo que necesitaba ir a los niveles inferiores de Coruscant, se sorprendió cuando fue invitado, aunque su decepción fue más grande al darse cuenta que no iban a ninguna misión, simplemente visitaron un restaurante, aunque la comida y postre estuvieron deliciosos, quería sentir la emoción y adrenalina de una batalla.
Obi-Wan se permite mirar alrededor notando las decoraciones, la mayoría eran corazones rojos, y el lugar estaban llenas de pareja, lo supo por las manos entrelazadas o los besos compartidos, maldice al sentir sus mejillas sonrojadas, era un adolescente y no estaba acostumbrado a ver esas muestras de afecto.
Su atención se posa al frente, cuando Qui-Gon menciona su nombre, justo después le entrega una cajita envuelta, cuando Obi-Wan lo abre, se lleva la sorpresa de encontrar un anillo, es lo suficientemente pequeño para usarlo en alguno de sus dedos huesudos y el tamaño es perfecto para mantenerlo oculto de las miradas curiosas, lo sujeta para mirarlo de cerca. Era un anillo negro con ranuras doradas, y entre todas marcas, había un dibujo de un corazón muy diminuto, pero aún así, puede distinguirlo. El corazón de Obi-Wan se acelera más de lo normal, no podía ser...

 

"—Feliz San Valentín, Padawan."