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Life's not that easy

Summary:

Kim Taehyung y Jeon Jungkook, una pareja de alfa y omega jóvenes que viven en las habitaciones de su universidad, acompañados de su pequeña sorpresa: Kim Soohyun.

Ambos intentan equilibrar sus empleos de medio turno con sus vidas universitarias y la parte más díficil, ser padres de un bebé.

Inmaduros, pero enamorados lo hacen funcionar, o al menos es lo que intentan.

**Original language is Spanish, but site can help you to translate! :)

Notes:

Jungkook es referido a madre/mamá

Si notas errores, puedes decirme con confianza uwu

Chapter Text

Jungkook gruñó con fastidio al escuchar la alarma sonar una vez más. La pospuso cinco minutos, lo que parecieron ser solo cinco segundos.

Era hora de levantarse y comenzar su día, por suerte hoy era día de pago y viernes; se sentía cansado, pero trata de ser positivo, como todos los días.

"Arriba, Koo"

La voz de su alfa, Taehyung, sonó contra su sien para después dejar un suave beso ahí.

"Es muy temprano" se quejó, removiéndose entre las sábanas.

La alarma siguió sonando y el omega gruñó una vez más.

"¿No puedes apagarla tú?"

"No si no despiertas"

Y con eso, Jungkook se puso de pie, tropezando con las sábanas enredadas a su cuerpo. Miró a Taehyung entrar al pequeño baño, al parecer él ya llevaba rato despierto.

"Casi no quedan pañales" el alfa dijo con un poco de trabajo, cepillándose los dientes.

"Hoy me pagan, iré por ellos antes de volver"

"Vale" dijo simple.

Su mirada se suavizó al mirar la cuna del otro lado de la pequeña habitación, el cuerpo de su bebé comenzaba a reaccionar al ruido de sus padres, quejándose en voz baja.

"Buen día, amor" la voz del omega sonó bajita, acercándose para tomar a su hijo.

Soohyun abrió los ojos, son enormes justo como los de su madre, restregándoselos para observar mejor.

"Má" soltó el bebé de apenas once meses, sonriendo al recibir la mejor vista de todas para comenzar el día: su madre.

Jungkook lo tomó sin pensarlo dos veces, atrayéndolo hacia su pecho.

Aún sin despertar por completo, Soohyun olisqueó el pecho de Jungkook, no tardando ni un segundo en abrir los labios para succionar del pezón de su madre.

Jungkook suspiró, tomando asiento en su cama, mirando alrededor.

Han sido unos días un poco... difíciles y su habitación desordenada era la prueba de eso.

Vivían en las habitaciones de la universidad, era pequeña, apenas daba la cama matrimonial que compartía con Taehyung y la cuna de su hijo. También había un pequeño armario lleno de ropa de los tres, estaba a nada de explotar.

La cama revuelta de sábanas, juguetes y ropa por doquier. Este fin de semana debía lavar la ropa sucia, acomodar y tal vez, pedir prestada la aspiradora del edificio. Solo esperaba que los demás chicos de su bloque no la hayan solicitado antes.

"Hoy vuelvo temprano" Taehyung volvió hablar, peinándose frente al espejo.

"¿Puedes pasar por Soonie a la guardería?" Dijo, observado a su hijo beber de su pecho.

"Seguro" volvió, buscando en el piso alguna playera de uniforme limpia "¿no quedan más en el armario?"

Jungkook negó con algo de pena, llevaba casi dos semanas sin lavar y se sentía bastante avergonzado con su alfa por eso.

"Esto servirá" Taehyung olió una de sus playeras, poniéndosela por la cabeza y echándose algo de perfume. No olía mal, olía a él mismo, a Jungkook y un poco a Soohyun, así que estaba bien "tendré que llevar a Soonie conmigo, tengo sesión de estudio con los chicos"

"¿No te dará problemas?"

Jungkook despegó a su bebé cuando creyó que era suficiente, debía vestirlos a ambos y preparar todo para que Soohyun fuese a la guardería.

"Supongo. Pero no hay nada que pueda hacer ¿no es así, bebé?" Ahora él sostuvo a su hijo, quien lloriqueó tras ser dejado por su madre, él solo quería beber más, acurrucado en su calor.

Taehyung alcanzó el chupete del bebé, poniéndoselo en los labios, dispuesto a hacerle un cambio de pañal y ropa para ayudarle con el tiempo a su omega.

Al fin, prendió la luz y Soohyun cerró los ojitos ante la brillantes, igualmente, Jungkook gruñó por tanta claridad.

Hubo silencio, pero no era malo, a veces los dos valoraban el tiempo tranquilo que tienen hasta que Soohyun balbuceaba y se ponía llorón por querer estar más cerca de Jungkook.

El omega se vistió en silencio, acomodándose el cabello frente al espejo, tarareando una canción infantil involuntariamente. Sin pensarlo, lo hacía. Pasaba todo el día oyendo esas cosas por su bebé, era imposible no grabarse los ritmos y letras pegajosas de lo que su hijo amaba.

La próxima vez que Taehyung vio a Jungkook, estaba listo. La camisa negra metida dentro de sus pantalones del mismo color, ajustados a su cintura y trasero. El alfa no pudo evitar morderse el labio inferior.

"Ni me mires así" Jungkook se sentó en el suelo alfombrado, poniéndose los calcetines.

"Yo no te miro de ninguna manera" rio, terminando de abotonar la ropita del bebé.

Soohyun balbuceó, tratando de darse la vuelta mientras su padre lo cambia, queriendo ver a su madre omega.

"Quieto, Soohyun. Se nos acaba el tiempo" Taehyung lo regañó suave, poniendo un poco más de fuerza para que esto no se le saliera de las manos.

"Estoy listo, termina tú" Jungkook empujó a Taehyung, dispuesto a terminar de arreglar la mochila de Soohyun.

El alfa terminó por, también, ponerse los tenis, tenía clase a primera hora.

Cuando todo estuvo listo, quince minutos después, Jungkook repasó mentalmente lo metido a la mochila de su hijo: dos mudas de ropa limpia, 4 pañales nuevos, un biberón con leche materna, 2 vasos entrenadores limpios y baberos para la hora de comer. Perfecto.

"Listo, hora de irnos" dijo el omega, secándose la boca tras cepillarse los dientes.

Tomó a Soo entre sus brazos, besando sus rellenas mejillas, se colgó su mochila y la suya propia; después del trabajo tenía clases.

"¿En serio te vas sin despedirte?" El alfa gruñó, mirando su novio casi atravesar la puerta.

"Vamos juntos, Tae. Se hace tarde" se detuvo.

"Bien" el alfa tomó tu mochila, cerrando la puerta con su llave "déjame ayudarte" le quitó ambas mochilas, ahora él mismo cargaba tres.

Caminaron por los pasillos, recibiendo saludos cortos de sus conocidos, algunos elogiando y lanzando comentarios hacia Soohyun y lo tierno que era. El bebé se sonrojaba, pero sonreía a todos esos comentarios. Simplemente amaba recibir atención y cumplidos.

"Debo irme" Taehyung dijo una vez estuvieron en la entrada de la universidad "se me hará tarde y después no me dejarán entrar a clase"

"Bien, nos vemos después"

"Adiós, amor, no des problemas a las maestras ¿si?" Besó las mejillas de su hijo "adiós, Koo. Cuídense. Si sucede algo, me llamas"

"Adiós, Tae" trató de sonreír.

"Los amo" besó la cabeza de ambos antes de comenzar a correr en dirección opuesta de donde Jungkook iba con su bebé.

El omega suspiró, viendo a su novio irse, deteniéndose unos segundos, algo decepcionado. Soohyun igual puchereó cuando vió a su padre irse, ondeando su pequeña mano.

Ni siquiera habían podido darse un beso por las prisas. Últimamente era así.

Encogiéndose los hombros, comienza su camino a la parada de autobuses, ajustando el suéter de Soohyun y haciendo malabares para que las mochilas no se le cayeran de los hombros.

Al ser temprano, en el autobús podía tomar dos lugares, uno para sus cosas y otro para él con Soohyun.

Apenas su trasero tocó el asiento, Soohyun lloriqueó, quitándose el chupete. Ya se sabía la rutina, Jungkook siempre lo amamantaba en su camino a la guardería. Son 15 minutos que ambos disfrutaban, sobre todo Soohyun.

Jungkook lo arrulló con suavidad, replantándose si todo estaba bien.

Quería decir, mirando a su hijo, pensaba que lo ama con locura. Ese pequeño humano sacaba lo mejor de él, lo hacía querer ser mejor persona para que su hijo estuviese orgulloso. Sin embargo, no todo era tan fácil.

Había conocido a Taehyung desde la escuela primaria, pero se habían hecho cercanos hasta la secundaria, donde tenían la mayoría de sus clases juntas.

Se habían hecho novios a los 14, cosa de niños, como su madre había dicho. Sin embargo, comenzaron a tener sexo a los 16, algo jóvenes aún, pero no fue hasta los 18, casi 19 que Taehyung había podido tener un nudo real.

No había bastado nada más que un nudo, Jungkook recuerda con un poco de gracia lo que el médico le había dicho, apartando el cabello de Soohyun de su frente.

Desde ahí, todo había sido... difícil.

Hermosamente difícil.

Se había sentido mal consigo mismo, creyendo que había decepcionado a su madre tras embarazarse siquiera antes de terminar su primer año en la universidad.

Había sido un poco vergonzoso, más que para Taehyung, para él. Al final de todo, era la madre y había sido él quien cargó al bebé 9 meses por los pasillos de su facultad.

Taehyung nunca se fue de su lado, ni siquiera cuando nació Soohyun, con el cabello más claro que el de cualquier coreano. Taehyung confiaba de más en su omega, además de que conocía a su familia muy bien. El hospital había casi obligado al alfa a hacerse una prueba de ADN tras ver la cabellera del bebé.

Había pasado más que positiva, era obvio. Es solo que el abuelo de Jungkook, por parte de su madre, es un veterano de la guerra estadounidense que se había enamorado de una coreana, se casaron y tuvieron 3 hijos de donde salió la madre de Jungkook.

Soohyun había heredado el cabello rubio de su bisabuelo, algo un tanto inusual. Pero eso solo hacía más hermoso a su bebé.

"Mamá lo siente, amor" despegó al bebé de su pecho, cerrándose la camisa negra con mucho trabajo "hemos llegado a nuestra parada"

Soohyun entendió, poniéndose él mismo su chupete a la boca, decidido a cooperar con su madre y no dar pelea en las calles aue caminarían hasta su guardería.

No siempre eran solo ellos dos, cuando Taehyung entraba tarde a clases, los acompañaba con gusto, abrazando las mochilas desde el otro asiento, pasando uno de sus brazos alrededor de los hombros de su omega, mirándolo alimentar a su bebé.

"Te vas a divertir mucho hoy ¿eh?" Jungkook le habló a su bebé para no aburrirlo en las tres manzanas que tenía que caminar "la maestra dijo que hoy jugarán con pintura ¿no es emocionante, Soonie?"

"Shi" el bebé soltó detrás de su chupete sin entender mucho sobre lo que su madre dice.

"Seguro que sí" Jungkook sonrió, besando su mejilla.

Por suerte, la guardería de Soohyun es por parte del gobierno. Habían echado una pequeña mentira para inscribirlo y fuese aceptado.

En parte mentira, en parte verdad.

Se suponía que era especial para madres solteras. Y si bien Jungkook tenía un novio, que era el padre de Soohyun, aún no estaba marcado o casado legalmente con él, así que su bebé disfrutaba de esa cómoda guardería, además así Jungkook no gastaba ni un solo centavo aquí.

"Buen día, Jungkook ah" la maestra lo recibió en la puerta "buen día a ti también, Soohyun"

"Buen día, maestra" Jungkook le sonrió de vuelta, incluso si estaba un poco cansado, ahí siempre eran muy amables.

Besó las mejillas de su bebé, permitiéndose unos cortos segundos para marcarlo con su olor.

"Pórtate bien, Soonie. No des problemas"

El bebé asintió, ondeando la mano a su madre una vez en los brazos de su maestra.

Gracias al cielo, después de un par de semanas Soohyun había dejado de llorar cuando era entregado a la guardería. A Jungkook se le partía el alma cada vez que ocurría, ahora se sentía más tranquilo de saber que su hijo disfrutaba su tiempo ahí.

Con un poco de calma, se dirigió a su trabajo.

Estaba de 8 de la mañana a 3 de la tarde en una tintorería de alto prestigio a solo 5 cuadras de la guardería de su hijo. En una zona privilegiada, por lo que la paga era buena y las propinas aún más. Era por eso que su uniforme era un tanto elegante, solo le faltaba la corbata, pero esta siempre la dejaba en el trabajo para no arrugarla y maltratarla.

Su compañera era una omega también, de cabello largo siempre en una coleta muy ordenada, como el gerente solicitaba. Apenas era 4 trabajadores ahí, entonces el sueldo y las propinas se repartían entre pocas personas. Había quincenas buenas, unas mejores que otras. No se podía quejar, le daban demasiadas facilidades cuando de Soohyun se trataba.

Después de saludar a sus compañeros y tomar asiento detrás del mostrador, suspiró con pesadez.

Desde que se enteró que esperaba a Soohyun, muchas cosas se habían acabado para él. Fiestas, salidas a solas con Taehyung, el sexo recurrente y posiblemente lo que más de dolía: ir al gimnasio.

Siempre le habían gustando los deportes, mucho más que a Taehyung, aunque fuese omega. Pero esperando a Soo y después teniéndolo en brazos... resultaba imposible.

Incluso la universidad la tuvo que dejar parcialmente.

Aún estudiaba en el mismo campus, pero su nivel bajó. Ahora estaba bajo el régimen no escolarizado, solamente tenía 2 horas en clases presenciales, de lo demás él se encargaba en la biblioteca o investigaba en internet.

Jungkook creía que es un poco más difícil así, sin embargo, el horario flexible era lo que más le convenía por Soohyun. A diferencia de Taehyung, quien sí estudiaba normalmente su carrera , pues tiene una beca que mantener.

Aunque igual trabajaba en un bar los fines de semana.

No era que para ellos sea un total problema el dinero, pero sentían que debían hacerlo por su bebé. No creían que fuese justo recibir dinero de sus padres para mantener a un hijo que no era suyo.

"¿Todo bien, Jungkookie?" Su compañera palmeó su hombro, sonriente como siempre.

"Cansado" soltó, estirando los brazos mientras bostezaba.

"Ya me imagino, ese gordito debe robarte todas las energías ¿eh?"

Jungkook rio bajito al recordar a su bebé.

"Definitivamente lo hace" contestó divertido.

"¿Y qué me dices de Taehyung, eh? También parece ser un alfa exigente" alzó las cejas sugestivamente, dándole un doble sentido a sus palabras "por eso tan cansado, seguramente"

El rostro de Jungkook cambió, tragando saliva.

"Oh, no, no" negó, con las mejillas rojas "Tae y yo no..."

"Si como no" rodó los ojos, no creyéndole.

"No, en serio" se aclaró la garganta.

Cierto... ni siquiera podía recordar la última vez que Taehyung y él habían tenido sexo ¿dos semanas? ¿El último celo el alfa? Nunca había sido bueno con las fechas.

"Bueno, mejor así" trató de componerlo, aún con su tono juguetón "no les sale otro cachorro"

Jungkook sonrió, dándole la razón a la chica.

Cuando ella se fue a atender a un cliente, dejó caer los hombros con pesadez.

Ahora que ella lo mencionaba... se sentía culpable de no atender de esa y muchas maneras más a su alfa.

No tenían sexo recurrentemente, la habitación estaba hecha un desorden y sus uniformes para la escuela no estaban limpios, ni siquiera los del bar... no podía cocinarle porque no tenían donde, por lo que sobrevivían de comidas instantáneas o guisos que envíaban sus madres desde casa cuando pueden.

No le sorprendería que algún día Taehyung se cansara de él y lo dejara para hacer realidad uno de sus miedos más grandes: madre soltero.

Tragó saliva, guardando su rostro entre sus manos.

"Buen día" una gruesa voz habló desde el otro lado del mostrador, lo que le hizo recordar que está en horas de trabajo, entonces se forzó a sonreír "¿eres nuevo aquí?"

"Buen día, señor" el omega negó "llevó un par de meses aquí"

"¿Seguro? Esos ojos enormes y ese rostro no me sería fácil de olvidar"

Jungkook se aclaró la garganta. Se recordaba que debía ser amable, por lo que su sonrisa se mantuvo.

"¿Puedo ayudarle en algo?"

"Dejaré tres trajes y un vestido con encajes"

"Perfecto. Permítame le hago la nota"

Gracias al cielo, el alfa no volvió a intentar nada más.

Jungkook no era tonto, sabía que era lindo y de muy buen ver, no por nada trabajaba aquí. Él y todos sus compañeros lo eran, de hecho, era casi requisito para ser aceptado. A la gente rica le gustaba que gente hermosa los atendiera.

Su día pasó sin más, a la hora de su salida su dinero es entregado en un sobre, lo contó, sonriente de ver que había una buena cantidad de propinas, probablemente el doble que la quincena pasada. Saludó a los del segundo turno y se despidió de sus compañeros, que prácticamente eran como sus amigos.

Apenas había desayunado un sandwich de la tienda de conveniencia, lo más seguro es que almorzara lo mismo.

Revisó la hora en su celular y tuerce el gesto al notar que no tenía ninguna notificación. El saldo se le había agotado y cuando eso ocurría, su línea su cortaba por completo.

Pero ya estaba sobre el autobús que se dirigía a la universidad, ya después vería solucionarlo.

Cuando llegó, se dio cuenta que todavía tenía tiempo de sobra, por lo que pasó a la cafetería de la universidad, ahí la comida era un poco más casera y caliente, sabía que Taehyung almorzaba muchas veces ahí, pero él no se lo podía permitir por falta de tiempo.

Incluso hoy se compró un pudín de chocolate, acompañado de nadie, suspirando audiblemente, recordando sus almuerzos acompañados de sus amigos y Taehyung hace meses atrás.

Lamió la cuchara hasta que no quedó más de nada, dispuesto a ponerse de pie.

No era que no tuviera amigos, los tenía. Lo que no tenía era tiempo para ellos.

No tenía tiempo para él mismo o su pareja, no iba a regalarlo en amigos cuando tenía un bebé que lo necesitaba todo el tiempo.

Su clase del día fue de dos horas, le gustaba, pero gimió frustrado cuando el profesor indicó que tendrían un examen el lunes próximo, era el final del curso y debía pasarlo sí o sí, claro, si no quería quedarse a estudiar en las vacaciones.

Sería verano y sus padres acordaron llevarlos de visita a Busan con su abuela, así Soohyun conocería el mar. Había ahorrado sus días de descanso en diciembre para aprovecharlos en este periodo.

Taehyung aún estaba preguntando a sus padres si podían darle un poco de dinero para ir también.

Mierda. Se golpeó mentalmente, casi queriendo llorar.

Los pañales de Soohyun.

No le quedaba más que ir a la farmacia más cercana, incluso si no le gusta la marca de pañales que venden ahí, solo sería por esta semana. Ya la próxima iría al supermercado a conseguir todo lo necesario para Soohyun.

Se sonrojó cuando pagó todo, sintiendo la mirada de la cajera sobre él, todo el tiempo.

Sabía que la gente lo juzga. Un omega joven, no marcado y de olor dulce a leche y bebé; que compraba pañales etapa 3, además de condones y supresores.

Si bien no tenían tanto sexo como la gente pensaría, siempre era bueno tener protección para no verse en esta situación, pero duplicada.

Por fin, pensó cuando tuvo todo listo, entonces podía volver a la comodidad de su habitación para disfrutar de la noche con su cachorro. Con Taehyung no, dentro de poco comenzaba su turno en el bar, así que debía estar ahí mucho antes, eso si quería al menos estar con él un rato.

Comenzaba a hacer calor en Seúl, era una ciudad enorme y llena de gente, así que se arremangó el uniforme hasta los codos, dejando libre su brazos oscuro, rellenos de tatuajes.

Probablemente el último que se hizo había sido una semana antes de enterarse que Soohyun estaba en camino.

Rebuscó entre sus bolsillos su llave y parecía haberla olvidado, escuchó la incomodidad de su bebé desde el otro lado de la puerta y sintió su lazo extraño.

Lo había sentido más temprano, pero pensó que era él mismo y su cansancio.

Su cejas se fruncieron cuando la puerta se abrió, los lloriqueos de Soohyun lo recibieron. Así que no esperó más, dejando caer todo al suelo para tomarlo entre sus brazos, oliendo su cabecita.

"¿Dónde estabas?" La voz de su alfa no sonó nada contenta. Se dedicó a recoger las cosas que Jungkook dejó caer.

Jungkook revisó a su bebé, tocando su sudorosa frente, notándolo más caliente de lo normal.

"Te estuve llamando" volvió hablar tras no recibir respuesta.

Revisó entre los cajones, gimiendo cuando no lo encontró.

"Si buscas el Tempra, ya se lo dí. Y se acabó, por cierto"

"Vale" dijo simple, volviendo su atención a su bebé, sonriendo para él.

"Jungkook, te pregunté algo" lo empujó un poco por el hombro, haciendo gruñir a su omega.

"No me toques. Sabes que odio cuando te pones así de bruto" se dejó caer sobre la cama, mirándolo con las cejas fruncidas.

"¡Estoy preocupado! Soohyun comenzó con la fiebre y tú no contestabas"

"Se cortó mi línea. Olvidé pagarlo"

Taehyung trató de calmarse.

Su omega ya estaba aquí, sano y salvo. No había más de qué preocuparse. Suspiró, sentándose a un lado de Jungkook, atrapado su diminuta cintura, acercándose a oler su cuello.

"Incluso le hablé a tu mamá" ahora fue mucho más suave, hablando como si solo quieres que el omega escuchara "pensé que te habías ido otra vez"

Jungkook rodó los ojos, un poco dolido. Alejó al alfa, arreglándose la ropa y carraspeando.

"Te dije que no haría eso" tragó saliva "no de nuevo"

"Vale. Te creo"

"No. No lo haces. Sí lo hicieras, no le habrías llamado a mi madre" sus ojos se nublaron.

Taehyung asintió, rascándose detrás de la cabeza.

"Ya, está bien. Tu línea se cortó ¿cierto? Antes de ir al trabajo pasaré a reconectarla. No quiero que se queden toda la noche incomunicados" soltó, tratando de terminar ahí la discusión.

"Bien" dijo por fin, dejando a Soohyun en la cama.

El bebé lloriqueó un poco, queriendo estar más con él.

"Mamá va a tomar un baño" el alfa explicó, pasándole uno de sus juguetes.

Jungkook lo hizo lo más rápido que pudo, sin embargo, sí se tomó su tiempo para enjabonar su cuerpo y masajear su cuero cabelludo con su shampoo especial. Terminó, poniéndose los boxers pequeños y una playera de Taehyung, por las noches nada le hace sentir más seguro que el olor de su alfa, sobretodo cuando sale a trabajar.

Se secó el cabello con la toalla, saliendo del baño.

"¿Por qué tu camisa del bar está colgada en el baño?"

"La lavé en el lavamanos, no hay limpias ¿no se ha secado aún?"

Jungkook negó, aún con el cabello revuelto y húmedo.

"Le falta poco, creo que puedo plancharla y estará seca"

"Bien. Gracias"

Ahora fue el turno de Taehyung de bañarse. Después de su sesión de estudios, había sentido un poco mal a Soohyun, por lo que le dio un baño, después un biberón de fórmula y por último una cucharada de Tempra, para cuando Jungkook llegó la temperatura ya había bajado bastante.

Su bebé se estaba poniendo mejor.

Soohyun brincoteaba en su cuna, ya de mejor humor, bailando las canciones infantiles que su madre puso en el altavoz. Balbuceando y agitando las manos, feliz de que sus dos padres estuvieran en la habitación, lo que él conocía como hogar.

Pronto, el bebé se aburrió de bailar, por suerte dentro de su cuna tenía un par de peluches y juguetes coloridos con los que entretenerse. Aún meneando la cabeza, se sentó en su colchón a presionar los botones de todo lo que tiene ahí, moviendo el chupete de su boca.

Mientras Jungkook planchaba, recuerda mentalmente lo que debía hacer el sábado por la mañana. Sería un poco difícil si llevaba a Soohyun a la lavandería. Pero tampoco quería dejarlo con Taehyung, no sería justo.

Como mínimo llegaría a las 4 AM después de su turno y seguramente lo único que querrá es descansar, entonces le tocaba hacer todo con Soohyun.

Lo único que lo sacó de sus pensamientos fue la nalgada que recibió de su alfa cuando salió del baño, con la toalla en su cintura.

"¡Idiota!" Le dijo, sonriendo divertido "tengo la plancha en la mano"

"Lo siento, Jungkookie. Sabes que no puedo resistirme a tu culo"

"No lo dudo" dijo, volteado a ver a Soohyun.

La pareja rió cuando su bebé los volteó a ver, intrigado de porque sus padres lo miraban tanto.

"Mañana iré a la lavandería. Prometo tener todos tus uniformes limpios para el final de la tarde"

Desconectó la plancha, dejándola debajo de la cama.

Observó de reojo el trasero desnudo de su alfa para después ponerse los bóxers

"No hacen falta todos, lo sabes. Deberías quedarte a dormir hasta tarde conmigo"

"No, está bien. Me dormiré temprano con Soonie"

Taehyung no dijo más, sabe que contra la terquedad de su omega no podía luchar. Aún faltaba un poco para su turno en el bar, así que tenía aproximadamente 3 horas limpias para estar con su pequeña familia.

"¿Cenaste?" Preguntó el omega, tomando de nuevo a Soohyun.

"No. Podemos comer sushi de la máquina ¿quieres?"

Jungkook negó con la cabeza, torciendo el gesto.

"La última vez te hizo mal" se rio, recordando el rostro adolorido de su alfa, sosteniendo su estómago "mejor vayamos al lado del campus, ahí es lo más fresco y cercano que encontraremos"

"Déjame cambiarme"

Jungkook se quedó con la playera de Taehyung, rebuscando en sus cajones unos shorts de tela deportiva y sus sandalias, Soohyun se veía mucho mejor, algo somnoliento, pero de buen ánimo para salir.

Taehyung tampoco se vistió extraordinario. Unas bermudas, una playera sencilla y sus sandalias para ser rápidos y no demorar.

El alfa sostuvo con un brazo a Soohyun a su costado, los grandes ojos del bebé se abrieron por un segundo al notar que iban afuera, pataleó de emoción, aplaudiendo felizmente cuando su madre le besó la mejilla rellena.

"¿Vas a comer bien, Soonie?" Jungkook restriega su nariz en la pancita de su bebé, haciéndolo reír, mientras Taehyung aseguraba la puerta "papá nos invitará a cenar"

"Espera ¿yo? No recuerdo haber dicho eso"

"Lo está haciendo ahora"

"Definitivamente acepto, entonces"

Listos, caminaron en un silencio agradable. Era viernes y el murmullo de los chicos del edificio se oía bastante, no suelen hacer fiestas ahí porque estaba "prohibido", pero no faltaban quienes se saltaban las reglas. Lo más común era ir a un bar (como donde Taehyung trabajaba) o los karaokes, los cuales salía más barato y a veces, divertido.

"¡Jungkook, tiempo sin verte!" Jimin lo acaparó, abrazándolo de sorpresa.

"Hola, Jiminie" era un amigo suyo de la facultad, cuando aún cumplía sus horas completas ahí.

"Oh, Soohyun es tan enorme ahora" apretó el pie enfundado del bebé, el cual se remueve divertido "hoy saldremos con los chicos ¿te unes?"

"Gracias, Jiminie. Pero... ya sabes" inclinó la cabeza hacia el bebé.

"Cierto... bien, de todos modos, si cambias de opinión puedes llamarme ¡nuestra amistad no debe morir!"

"Seguro" el omega asintió.

Taehyung no aprobaba del todo esa amistad con el alfa, sin embargo, no pensaba ponerse a pelear con su novio. Confiaba en él.

"¿Prefieres sushi o carne?" Taehyung lo invitó a seguir avanzando, su brazo ajustándose aún más.

En toda la semana habían platicado pocas veces con su novio, así que no quería interrupciones de terceras personas.

"Oh ¿puedo elegir? Estás siendo demasiado dadivoso, hyung"

El alfa gruñó , rodando los ojos.

"Sabes que contigo siempre lo soy"

Jungkook sonrió en acuerdo. Taehyung haría cualquier cosa por verlo bien y darle lo mejor.

"Mmm sushi está bien, me gusta el de la esquina"

"Bien, eso será"

Soohyun bostezó, acurrucándose contra el hombro de su padre, abrazando su cuello. El meneo de su andar lo estaba adormeciendo.

"¿Estás cansado, amor?" La voz de Jungkook sonó pequeña, acariciando la espalda del bebé.

"Mucho" contestó el alfa.

Jungkook rodó los ojos.

"No te pregunté a ti, alfa entrometido"

El restaurante estaba fresco, gracias al cielo, pues Soohyun sudaba mucho y odiaba el calor, lo cual ya comenzaba a hacer.

"Creo que debimos traer su carrito, no vamos a poder comer bien"

"Está bien, Koo. Puedes comer tranquilo, yo lo sostengo"

"No, pero-"

"Dije que está bien. En serio"

Aún inseguro, Jungkook sostuvo sus palillos, el primer rollito lo llevó a los labios del alfa, quien lo recibió más que bien. El omega dejó un beso en su mejilla a modo de disculpas, después comiendo él mismo. Los ojos enormes de Soohyun miraron el plato hondo con Yakimeshi, comenzando a removerse y lloriquear por obtener un poco de comida, pero su padre lo retenía en su regazo.

"Espera tu turno, Soohyun, no puedes ser tan desesperado" Taehyung reprendió a su bebé, tomando una cucharada diminuta del arroz con verduras, llevándolas a su pequeña boca.

"Debemos comprar otro Tempra por si la temperatura regresa"

"Creo que lo mejor sería llevarlo al médico, entonces"

"Sí, lo sé. Pero si es muy noche, no quiero ir solo"

"Si es muy noche me marcas, Jungkook. Por cierto, debemos reactivarte la línea"

Jungkook aceptó en silencio

"¿Cómo te fue hoy?" El omega quiso saber, dejando caer el mejilla sobre su puño, acomodando un mechón del cabello de su alfa.

Taehyung se encogió los hombros, aún comiendo lo que Jungkook y Soohyun dejaron.

"Supongo que bien. El lunes nos dan los resultados de las exposiciones. Namjoon la cagó como siempre, espero no afecte en mi calificación"

"Esperemos que no"

"No puedo descuidar más mis calificaciones, Jungkook. Si bajo unas décimas de mi promedio, mi beca también irá bajando y sabes que papá no quiere ayudarme mucho"

Sí, lo sabía muy bien. El padre de Taehyung nunca fue muy fan de la relación de su hijo, mucho menos cuando salieron con una pequeña sorpresa después de ingresar a la universidad. A Jungkook se le hacía muy egoísta, su alfa tenía que rogar por dinero y apoyo de su padre cuando era algo que al señor le sobraba.

"Debemos irnos ya, se te hará tarde para tu turno"

"No, espera" lo detuvo el alfa "hace tiempo no hablamos"

Jungkook aceptó. Sí, llevaban tiempo sin hablar de ellos. La mayoría de sus pláticas se las llevaba Soohyun o alguna que otra discusión por desorden de sus horarios.

"Por cierto... como te hablé hace rato, lo siento. Estaba preocupado"

"Sí, lo sé. Es solo que en verdad olvidé pagarlo. Mamá me envió dinero la semana pasada, pero tú tenías tus proyectos y me pasaba la tarde con Soohyun"

Cuando volvieron al edifico, el bullicio había bajado, los pasillos casi vacíos, pero aún hay algún altavoz y risas sonado al final.

Soohyun cayó rendido después de su cena y claro, porque no, también bebió del pecho de su madre para terminar bien el día.

El saldo de Jungkook estaba recargado y la medicina extra de Soohyun comprada, eso hacía sentir más tranquilos a ambos.

Una vez Soohyun fue dejado cómodamente en su cuna, Taehyung aprovechó para tomar la cintura de su omega, haciéndole chillar de sorpresa. Lo derribó sobre la cama, escuchando la risa traviesa de Jungkook cuando lo miró quitarse la playera con rapidez, dejándose caer encima suya, no queriendo perder más el tiempo para tomar el rostro de novio con una mano y besarlo.

Al fin, pensó Jungkook.

Apretujó al alfa contra su cuerpo, tomándolo por el cuello con ambas manos y sus piernas alrededor de sus caderas. Sin poder evitarlo, Taehyung embistió contra la erección apenas despierta de su novio, haciéndolo jadear en su boca.

"Tae" el omega dice, apenas separándose un segundo "se te hará tarde"

"Un segundo más" el alfa casi rogó y Jungkook no fue capaz de negarle un par de besos más a su novio "Jungkookie" habló bajo, su cuerpo comenzaba a sentirse caliente, pero lastimosamente tenía dos grandes impedimentos, el primero: su bebé dormido a escasos metros y el segundo: su horario de trabajo.

"¿Qué está mal, alfa?" Jungkook preguntó con ternura, cerrando los ojos, disfrutando del calor del aliento de Taehyung en su cuello, siendo besando con cierta devoción.

"Lo siento" su voz casi se rompió "lo siento tanto"

El plan de Taehyung nunca fue este, ni de cerca.

Lo que él siempre quiso, fue estudiar, tener buenas notas y vivir lo poco que le quedaba de su adolescencia con Jungkook, para que, después de divertirse y graduarse, pudiesen conseguir un buen empleo. Tener un hogar lindo, armonioso y estable, solamente ahí se veía con sus cachorros correteando por toda la sala de estar.

No aquí, encerrados en una habitación del campus. Su novio ni siquiera podía estudiar correctamente su carrera, con los horarios pertinentes. Apenas y daban los pocos juguetes de Soohyun de tan pequeño que era el espacio.

"No, Tae"

"Yo te hice esto. Yo... yo te hundí en esto. Por favor, perdóname"

El alfa se escondió a llorar en el cuello de su omega, restregando su nariz justo de donde salía su delicioso y tranquilizante olor.

"Tú no me hiciste nada ¿si? Fue cosa de ambos. Yo decidí tenerlo"

"No quiero que Soohyun o tú sean infelices por mi culpa"

"No, no" acarició el cabello del alfa, consolándolo como podía, forzando a su lobo a soltar feromonas que causarán cosas positivas en su novio "Soohyun es el bebé más feliz ¿sabes? Yo también, si los tengo a la dos conmigo, lo demás es extra"

No es que Jungkook fuese conformista, al contrario. Estudiaba parcialmente, trabajaba por las mañanas, atendía a su bebé y a su alfa a sus posibilidades; siempre quería ser y estar mejor de cómo lo está ahora, es por eso que se esforzaba demasiado y sabía muy bien que por parte de Taehyung es igual.

Sin embargo, Taehyung se sentía tan inútil al ver a su omega cansado mientras amamantaba a su bebé y lee las lecciones que debía aprender solo, porque no todo le enseñaban los maestros. Se iba al trabajo sin desayunar y a veces en el frío de Seúl para que Soohyun llegara a tiempo a la guardería.

Ha pensado en dejar la escuela y ponerse a trabajar más, buscar más empleos, generar más ingresos. Pero sabe que un título universitario valía mucho si quería un buen trabajo.

"Está bien, Tae. Te lo juro. Estamos avanzado juntos ¿no?" Tomó su rostro, tratando de que el alfa lo mirara a los ojos.

Taehyung alzó la vista, un poco empañada y roja, fijándose en los grandes ojos de su omega.

"Es poco a poco, amor. Estamos bien, mientras nos mantengamos juntos todo saldrá bien"

"Sí" asintió el alfa, sorbiendo su nariz "juntos"

"Juntos" repitió el omega, besándolo una vez más.

"Te amo, Jungkook" suspiró sobre sus labios "no quiero que lo olvides"

"No pienso hacerlo, alfa"

Taehyung se permitió un rato más entre los brazos de su omega, recibiendo mimos y besos para estabilizar a su lobo.

"Es mi celo" se excusó minutos después por su sentimentalismo.

Pero Taehyung siempre había sido así, un poco llorón, buscando consuelo en su omega.

"Debes levantarte ya, si quieres llegar a tiempo"

Taehyung se quejó, negando con la cabeza.

"Si no quieres ir, está bien. Puedes quedarte conmigo y con Soonie"

"No, no. Digo, no hay cosa que quiera más que quedarme, pero si quiero ir a las vacaciones en Busan debo trabajar lo más que pueda"

Optó por pararse al fin, sorbiendo su nariz y caminando al baño para lavarse el rostro.

"¿Has hablando con tus papás?" Los ojos de Jungkook brillaron "¿te dieron permiso de ir?"

Era un poco cómico, si les preguntas. Ahora era padres, con su propio bebé, pero aún debían pedir permisos a sus padres.

"No, aún no. Pero estoy seguro que mamá dirá que sí. Se hace la difícil, igualmente odia todo ese tema de los niños creando recuerdos sin sus padres" se encogió de hombros, alistando todo para cepillarse los dientes.

Decidieron quedarse en silencio después de eso, respetando el sueño de Soohyun, quien roncaba con suavidad desde su cuna. Jungkook lo arropó un poco más, poniéndose de pie para despedir a su alfa.

"Cuídate" enroscó sus brazos al cuello de Taehyung, alzándose en sus puntas "te voy a extrañar"

Taehyung sonrió por lo meloso que estaba su omega, besándole los labios.

"Los voy a extrañar a los dos. Recuerda que debes llamarme-"

"Sí, sí" rodó los ojos "llamarte si algo pasa. Lo sé"

"Te amo"

"Yo a ti"

Dejó salir el aire retenido al escuchar el click de la puerta siendo asegurada.

Esperaba poder descansar un poco. Aún así, espero el mensaje de Taehyung que le confirmaba su llegaba al bar, le contestó con un par de emojis de besos y corazones.

Mañana sería día de trabajo, así que lo mejor sería dormir un poco.