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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-06-04
Updated:
2026-06-06
Words:
2,917
Chapters:
3/?
Comments:
2
Kudos:
5
Bookmarks:
1
Hits:
142

Wondering if I dodged a bullet Or just lost the love of my life

Summary:

Lautaro se pregunta si no hablar del tema es esquivar una bala o solo está dejando ir al amor de su vida.

Notes:

Bueno es la primera vez que escribo algo, de hecho creo que es la primera vez en mi vida pero los putos falsos estos me dan una bronca por eso imagino que pasa en mi mente

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Querer a Manuel era algo que me salía natural, algo que no pensaba, que simplemente pasaba. Pero también era algo increíblemente doloroso. Amarlo era desesperadamente doloroso. ¿Cómo podía ser eso posible? Cómo podían convivir estos dos sentimientos hacia él al mismo tiempo.

No podría admitirlo en voz alta jamás, pero volví por él. Y amo al Baulo, es mi hermano; daría mi vida por él, pero necesitaba saber si era verdad eso que se encargó de decir en cada canal de streaming que pisó, necesitaba mirarlo a la cara y que él me mire a mí.

Pero cuando al fin lo vi y nos abrazamos, sentí que abrir esa puerta tal vez no era la decisión correcta y preferí nunca sacar el tema, a menos, al menos, que él me lo dijera en voz alta. Una parte de mí quería que no lo hiciera nunca y que siguiéramos siendo los amigos que fuimos apenas llegué de España, cuando éramos solo nosotros dos, en nuestra burbuja de risas y la amistad más pura que tuve alguna vez. Y otra parte de mí necesitaba saber que no estaba loco, que ese tipo de miradas que solo existían entre nosotros dos no eran parte de mi imaginación.

El primer mes pasó rápido y se sintió tan normal, tan parecido a como era antes, que por un momento olvidé aquello que no mencionamos. Hasta ese último stream antes de la pelea, donde pensé, donde creí, que al fin se iba a animar. Digo, él sacó el tema del enamoramiento y, cuando tomé valor y repregunté, se volvió a acobardar. Y un poco entendí que no era el momento. La pelea para la cual había entrenado tanto estaba cerca y no era el momento de destapar esa olla.

Qué increíble fue el día de la pelea. Nosotros tres, nosotros cuatro. Fue como si fuéramos un núcleo y todo estuviera bien; como si nos eligiéramos a nosotros, a nuestra amistad. Y eso significa mucho para mí. La amistad es el punto que atraviesa mi vida; es el punto por el cual soy capaz de atravesar mares. Baulo, Balza y Manuel siempre van a ser ese lugar en el que yo era yo.

Al mismo tiempo que todo esto sucedía, llegaba a mi vida Guiliana. Una mujer increíble, muy compañera, muy comprensiva. Ella era ese lugar donde yo podía charlar y hablar sin cesar. Había llegado antes de que me fuera a Dubái, pero sinceramente creí que iba a ser simplemente una chica que conocería en un boliche y nada más.
Pero sus mensajes mientras yo estaba en Dubái, preguntándome cómo estaba, fueron algo que me llegó profundamente. No sabía que necesitaba a alguien que solo conociera mi versión más simple, sin expectativas ni historias previas. Las charlas eran esporádicas por el cambio horario, pero me ayudaban a sentir cierta normalidad en Dubái, como si fuera posible que aquella situación fuera normal.
Y cuando entendí que tal vez la charla con Manuel no iba a llegar nunca, decidí que era momento de intentar algo con ella. Conocerla y dejar que me conociera. Ver qué podía pasar. Ver si era capaz de amar a alguien más porque, para ser sinceros, explorar ese amor con Manuel no era algo que fuera posible.
Yo lo sabía y él también lo sabía.
Al fin y al cabo, Manuel para mí siempre iba a ser como intentar agarrar agua con las manos: de una forma u otra, iba a verlo desaparecer entre mis dedos.