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No soy un extraño

Summary:

Acontecimientos antes de los sucesos de la serie, donde Lima y Azul se conocen y desarrollan una situationship medio rara.

Notes:

HOLA es mi primera vez subiendo algo a ao3 así que perdón por los errores ortográficos me da cringe reeler lo que escribo 😭😭 pero quise escribir algo de ellos ya que son mi brainrot y necesito expresar mis pensamientos sobre ellos, posiblemente actualice seguido aunque no está destinado a ser una historia larga es más que nada algo simple y cortito idk bueno eso bai

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Amongus yaoi buscar

Chapter Text

La intensa lluvia golpeaba con fuerza la ciudad, inmensas cantidades de gente caminaban de un lugar a otro casi no dejando un lugar para detenerse a respirar, cada uno caminaba con una distinta finalidad, entre ellos estaba Lima.

Caminaba casi sin un rumbo fijo, su mirada perdida intentando no explotar en un ambiente con tanta gente y un ruido que parecía romper sus tímpanos, él nunca salía de casa para ser sincero, desconfiaba de todos y la simple idea de pensar en alguien hablándole o tocándole le perturba, pero no tenía de otra, había salido con un único propósito el cual era una entrevista de trabajo y no una simple entrevista de trabajo, sino que para estar en MIRA.

MIRA había hecho un anuncio que tenía bacantes para un ingeniero en una de sus naves lo cual era hasta un milagro considerando lo deseado y hasta catalogado como un prestigio el tener un trabajo ahí, claro, no sería hasta un par de meses en el que podría subirse a una de esas naves en el hipotético caso en que le eligieran pero aún así era una gran oportunidad para elle especialmente para conseguir ingresos, teniendo en cuenta el hecho que a duras penas llegaba a fin de mes.

Resulta que su actitud tan esquiva y paranoica había sido el causante de su despido en la antigua empresa en la que estaba y el trabajo en la parte trasera de una ferretería no le generaban tantos ingresos como la querría.

Desde su perspectiva hubiera tenido desde antes algo mejor pero en cualquier lugar que postulaba era rechazado ¡nisijiera tenían excusas originales! Siempre era alguien que ya trabajaba desde antes que había vuelto o alguna mierda así. Honestamente era algo fantástico pensar que los de MIRA aceptarían a un tipo como él pero nunca era malo intentar, al final no tenía nada que perder.

Su mente divagó en como sería trabajar ahí, imaginándose que debería trabajar entre las ventilaciones de la nave ¡que sueño! Su cuerpo ya se había adaptado en estar allí siendo casi un lugar de cierto modo reconfortante, al final, era solo él y el eco de personas a distancia que nunca podrían verlo o localizarle, quizás incluso podría permitirse imaginar que tipo de maquinaria tendrían aunque no era el momento adecuado, y se dió cuenta en el momento en que la incesante bocina de un auto le decía que se apartara.

Volviendo a sí mismo se percató que era la única persona en medio de la calle y el aparente conductor que casi choca con él estaba furioso gritándole cosas que no comprendía y tampoco es como que quisiera entender, sumándole a varias personas deteniéndose para admirar la escena era el colmo.

—¡Que miran!—Fue lo único que gritó antes de salir corriendo, odiaba ese tipo de atención, es más lo ponía ansioso.

Corriendo sin estar consciente de donde iba (casi olvidándose por completo de su entrevista que tendría en más o menos una hora y media) se detuvo para tomar aire después de un par de cuadras, quizás se alteró un poco mucho pero ya no le importaba. Lima suspiro calmándose un poco para mirar su entorno, al otro lado de la calle, había...¿una cafetería? ¿Restaurante? No sabía lo que era honestamente pero pensó en entrar, no le vendría nada mal tomar algo.

Después de cruzar la calle (y fijarse que no venía ningún auto esta vez) abrió las puertas de aquel lugar, no era grande y habían con suerte dos personas pero funcionaba para ella, aún le preocupaba un poco la cantidad de gente porque, sería más fácil según elle de que lo espiaran o robaran algún dato suyo no obstante lo vió poco probable, los trabajadores tenían una cara de que se darían un disparo en cualquier momento y las únicas dos personas además de el estaban en lo suyo, o eso creer. Está bien, si sentía que era observado siempre podía escapar.

Se sentó en la barra del lugar, pidió un café y solamente se dedicó a esperar. Fue casi cómico el hecho que estaba tan paranoico en que alguien lo observara que, irónicamente no se dió cuenta que alguien había sentado a su lado hasta que su mirada se fijó directamente en el otro, soltando un grito un poco muy fuerte mientras se sobresaltaba en su asiento lo que lo sorprendió tanto a él como a la persona de pelaje (creo que es pelaje¿) azul a su lado.

—Estás bien?—Preguntó la persona a su lado con una notoria preocupación en su visor.

—¡Claro que sí! Tal vez si no estuvieras vigilandome no hubiera accionado así.

—No yo..—Una risa escapó de sus labios que paró en el instante en que se dio cuenta que Lima lo miraba seriamente.—No quería asustarte, quería saber si estabas bien. Te vi tenso y completamente mojado podrías contraer un resfriado si no te cuidas.

—¿Cómo que mojado?—Parapadeó un par de veces hasta darse cuenta, había estado caminando bajo la lluvia todo este tiempo, no pensó que era la gran cosa hasta que la persona a su lado lo miraba con preocupación.—Ah..¡bah! No es la gran cosa, he estado dentro de tuberías más húmedas que esto.

Asintió aunque sin tanta seguridad.—Igualmente cuídate, no es sano para ti.

— ¿Qué eres médico acaso?

—Te sorprenderá saber que sí. Trabajo en una consulta no muy lejos de aquí, estoy en mi descanso.—Tomó un sorbo de su café que Lima no se había fijado en que estaba, tal vez se perdió mucho mirando el visor, vaya que estupidez.—Ah, donde están mis modales, soy Azul, encantade de conocerte.

Lima lo miró unos segundos sin saber que responder, aquella seguridad y confianza con la que le hablaba lo estremecía ¿sería seguro confiar su nombre en él? Bueno, no parecía ser mala persona y no podía negar que tenía cierto encanto aunque le generará náuseas admitirlo en voz alta.

—Lima, me llamo Lima.

—Bueno un gusto Lima ¿Qué haces por aquí?