Chapter Text
El Equipo Chaotix es curioso cuánto menos. Siendo conformado por tres integrantes, cada uno tan diferente del otro, cualquiera pensaría que no podrían coexistir juntos, sin embargo, a los tres le unia un lazo muy estrecho, incluso más que la amistad: eran una familia. Podrán vivir en una casa con incontables defectos, y tener que vivir al día debido a las deudas, pero todos ellos se apoyaban mutuamente y lograban trabajar juntos para superar cualquier adversidad, no importa cuan grave sea.
Y esperemos que eso los mantenga juntos, aún con la tormenta que les avecinaba.
Este dia en particular era muy caluroso, pues el verano estaba en pleno apogeo, mas el calor que para muchos mobianos sería sofocante no representaba inconveniente para ellos, pues todos eran de sangre fría. En ese momento, cada uno de los presentes se encontraba ensimismado en una actividad diferente: Charmy, en la mesa, estaba concentrado en su tarea, Espio por su parte estaba meditando (—Es lo mismo que tomar una siesta pero dicho de manera elegante —dirían los otros 2), y por último, Vector en su escritorio haciendo papeleo; cuando entonces, un llamado a la puerta distrajo tanto al más joven y al más viejo de sus respectivos deberes.
—Charmy, ve y abre la puerta—dijo Vector sin siquiera levantar la cabeza. —No, tengo que resolver esto o la maestra me va a regañar otra vez —Contestó Charmy intentando resolver su tarea de matemáticas.
El jefe de la agencia decidió no continuar con la conversación pues sabía que no llevaría a ningún lugar y no podía darse el lujo de perder un cliente, así que se levantó de su escritorio y respondió al llamado. Cuando abrió la puerta, iba a comenzar a recitar el discurso de presentación que había estado preparando/practicando frente al espejo, hasta que vio al sujeto parado frente a la puerta: un cocodrilo de escamas oscuras, probablemente más alto que él pero iba encorvado, vistiendo una vieja chaqueta de mezclilla y unos lentes de sol.
Al verlo, Vector solo pudo suspirar y frotarse los ojos antes de decir:—¿Qué quieres ahora viejo? —el cocodrilo más grande solo extendió los brazos—¿Y esa frialdad? ¿No piensas siquiera saludar a tu padre? —
Vector al escuchar las palabras del otro, solo pudo exhalar con molestia—Tu no eres mi padre, me lo dejaste muy claro cuando tenía 5 años —el otro presente solo puso una cara de incomodidad e intentó continuar con un tono de arrepentimiento—Escucha, sé que tuvimos una relación complicada, pero estoy arrepentido por lo que hice en el pasado, fui un tonto y lo siento, pero esperaba que pudiéramos intentarlo otra vez —
Aún habiendo hablando con un tono bastante creíble de decepción y arrepentimiento, el detective no pestañeo ni hizo gesto alguno de que su actuación estuviera funcionando.
—Creo que olvidas a que me dedico, literalmente me pagan para detectar mentiras. Sé que no te importa la relación que nunca quisiste conmigo, quieres algo, así que dime de una vez que es lo que quieres antes de que te cierre la puerta en la cara —
El señor mayor solo pudo suspirar y sujetarse el cuello de la chaqueta —Mira hijo, esto es un poco difícil de decir, pero hice unas malas inversiones en el pasado y necesito un poco de ayuda, no he podido- —comenzó a explicar antes de ser interrumpido por el otro cocodrilo.
—Si necesitas dinero, no tengo nada de que hablar contigo, que tengas un buen día y espero no volver a verte nunca — Dijo cerrando la puerta de golpe y comenzar a caminar de nuevo a su escritorio.
Tal y como Vector supuso, tanto Charmy como Espio estaban pendientes de su actuar al regresar a la sala principal de la pequeña casa—¿Quién era? ¿Un cliente? —preguntó la abeja con desconcierto en el rostro.
—Un viejo loco pidiendo limosna —fue todo lo que respondió el líder de la agencia antes de volver a sentarse en su escritorio.—Muy bien, escuchen ambos, hoy no hay casos activos, por lo que este es el trato: si terminan todos sus deberes pronto, iremos por un helado —.
Ante tal propuesta, Charmy y Espio se vieron mutuamente confundidos, pero al mismo tiempo, sabían que no podían perder dicha oferta si es que su jefe recuperaba la cordura, por lo que Charmy regresó a su tarea de matemáticas y Espio corrió al patio a recoger las armas que usó durante su habitual entrenamiento y después a lavar los platos, pues era su turno.
Mientras ambos estaban ocupados en sus propios asuntos, Vector se sentó de nuevo en su escritorio pero no regresó al papeleo, en su lugar, abrió uno de los cajones y sacó su viejo walkman para posteriormente conectarlo a sus audífonos y reproducir el cassette, que en su carcasa tenía el nombre: Claws and Jaws, por M y Alicia
Al momento de escuchar las mezclas del cassette, Vector solo pudo suspirar y levantar la cabeza al cielo "Demonios mamá, durante años, esperé que ese idiota apareciera un día en la puerta, pero, ahora que de verdad pasó, solo tengo ganas de romper su hocico" pensó el cocodrilo, asegurándose que no su pensamiento no se escapara como sus monólogos detectivescos.
Una hora después de que lanzara la propuesta al aire, ambos hermanos se presentaron de nuevo frente al cocodrilo —Listo, los platos están limpios y en su lugar —dijo el camaleón—Y ya terminé mi tarea, puedes revisarla —dijo Charmy entregando su libreta a Vector, quién comenzó a hojearla en busca de errores
—Umm, bien hecho niño. Entonces ¿Qué esperan? Me muero por comer un helado —el de audífonos comenzó a caminar hacia la puerta, y por suerte, no se encontró al mismo sujeto parado todavía frente a su casa, por lo que supuso que se había cansado de esperar o se dió cuenta de que debía cambiar de estrategia si quería obtener al menos un centavo de la agencia.
—Solo espero que esto no termine como la última vez que fuimos por un helado —mencionó Espio al salir de la casa —Oye, no empieces de negativo Espio, solo vamos por un helado —reclamó Charmy ante la actitud del ninja—¿Qué es lo peor que puede pasar? —
