Work Text:
"— Boogle nunca existio. Solamente existi yo.
— ¿Que hay de mi dolor?
— ... Y mi manada me dejo para morir.
— Ninguna otra criatura me queria cerca.
— Y aquellos que vivieran me alabarian solo a mi."
Todo el discurso se repetia de forma incompleta pero continua en su mente. Mientras se acercaba a Ivy con desespero y comprobar que estaba bien, gritando y comprobando si aun seguía bien.
¿Boogle? ¿Tenia un nombre propio siquiera? Es como si el peso de su discurso no hubiera entrado a su cabeza, como si fuese una grabadora repitiéndose en su mente, pero el miedo que le causaba la sola revelacion y presencia del lobo de fuego frente a él impedia concentrarse en esas palabras, sin darle demasiado espacio para analizarlas con cuidado al momento.
Pero en esos valiosos segundos entendio que el lobo de fuego no tenia un nombre propio. Ni siquiera en su forma original de lobo árbol. Y ni siquiera durante su reinado de terror como lobo de fuego.
El terror fue lentamente reemplazado por lástima en una parte de su mente, ya que la mayor parte era solo preocupación por el estado de Ivy. Gritó su nombre y luego escucho al lobo de fuego remedarlo con burla. Mirándolo directamente a los ojos mientras parecia disfrutar de su miedo y desconcierto.
Al intentar acercarse a su amiga sintió un duro golpe acompañado de un calor abrazador. El lobo de fuego, teniendo control de las llamas brotando de las ramas de su cabeza, solo apago la mitad de sus ramas, usándolas para empujar a Ollie lejos de Ivy.
— ¿Piensas que ella es tu amiga? — avanzo lentamente mientras con su pata delantera tomo el cuerpo de Ivy, empujándola sin cuidado lejos de su camino y lejos de Ollie.
— ¡Ivy! — podía escuchar los leves llamados de su nombre de parte de su amiga que fueron apagados como las llamas por la voz del lobo. Trató de escabullirse por entre las patas del lobo, pero fue rápidamente inmovilizado por la pata del lobo.
— No existen amigos en el valle. — dijo acercándose, mirando con burla a Ollie, como si no fuera nada, con las mismas pupilas dilatadas que un depredador podría tener. —Es hora de que el miedo domine. — podía ver con claridad los grandes colmillos del otro, acercándose, amenazándolo.
Aunque no podía ver a Ivy mientras era empujado contra la tierra, podía sentir su preocupación a kilómetros incluso con las pocas fuerzas que tenia para mantenerse despierta. Ollie frunció el seño y en una fugaz sensación de valentia solo atino a decir: — ¿Entonces ni siquiera tienes un nombre real, Boogle? Incluso con esa forma, sigues sonando igual de tonto que antes, todo ese fuego no cambio nada. — podía sentir las garras crecer mas y rodear todo su cuerpo. Ni siquiera fue un insulto tan bueno, y aun asi parecia que sacó una especie de reacción del otro. — Todo el valle te teme... pero nadie te conoce... — Sus palabras ahora salían con dificultad. El peso contra su cuerpo le quitaba el aire lentamente.
La visión se le ponia cada vez mas borrosa. No podia ni diferenciar que expresión hizo el lobo. Solo sintio aun mas la pesada respiración del otro en su cara y luego, después de breves segundos de silencio del otro, solo escucho: — ¿Sigo sonando igual de tonto? Dame solo unos minutos y veras como hago que el valle entero refute eso. — dijo lentamente para luego, para horror de Ivy, quien pensó que Ollie seria devorado, abrir lentamente su hocico y lamer con lentitud todo el pequeño cuerpo de Ollie. Fue solo una lamida, pero la acción dejo tan descolocados a ambos amigos que lograron guardar silencio a la par.
El lobo parecia disfrutar la reacción y saborearlo, irguiéndose para acto seguido soltar una fuerte y profunda risa, alejándose de ambos amigos mientras comenzaba a esparcir su fuego a su paso.
A Ollie le costo un rato salir de su estupor y dejar de pensar en aquella acción, trató de tranquilizar su respiración de la adrenalina de estar a punto de ser devorado, anotando mentalmente darse un baño en el lago luego de ayudar a Ivy.
