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Raiha se despertó.
Estaba un lugar con horizontes infinitos de colores rojos y azules oscuros, rodeada de partículas de células rojas. Lo último que recuerda era haber caído inconsciente ante el ataque de unos alienígenas que estaban escapando de la AIB. Habían sido mucho más feroces de lo previsto, no dudaron en desmoronar una parte de un edificio encima de ella.
Una voz resonó, diciendo -Raiha…-.
Era la de su amigo Riku pero no lo divisaba en ningún lado.
- ¿Qué ha pasado Riku? ¿Dónde estás? -.
-Estoy contigo- Las palabras de Riku eran suaves.
Lo próximo lo dijo con gran dificultad, su voz titubeaba – T-tú estabas...-.
-Habías muerto Raiha-. terminó sombríamente.
La frase quedo en el aire, finalmente sucedió. Siempre supo que su vida no era normal y que tenía que estar preparada para esto. Pero nada en el mundo pudo haberlo hecho.
Estaba lista para aceptar su final cuando las palabras vuelven a ella. Había.
La repitió con intriga, - ¿Había? -.
Riku respondió con melancolía, - Lo siento, yo—yo no sabía que más hacer, cuando me acerqué a ti me volví luz, iniciando el proceso de fusión. –
-Yo conocía de esta habilidad, jamás pensé en usarla. En querer usarla. –
Raiha lo pensó – Entonces, ¿Estamos fusionados como Zero y Leito?
-Si-.
Riku salvó su vida, quizás por segunda vez. Conocerlo la ayudo a empezar una nueva etapa de su vida sin Kei Fukuide o las Little Stars, una en donde estaba más tranquila y nunca sola.
Además, ya compartía casa con él y compartir el mismo cuerpo no le preocupaba.
-Muchas gracias. -
-No. - protestó rápidamente Riku, - No pude salvarte, llegué demasiado tarde. -
Cuando Riku se sentía así lo único que ella podía hacer era estar a su lado y dar su apoyo con unas palabras. Al final la decisión de cambiar esa manera de pensar era de Riku.
Una idea se le vino a la cabeza, - Riku, ¿puedes ver mis memorias? –.
Riku replicó perplejo – Creo que si, por que querrías--
Lo interrumpió, -Por favor, míralas. - .
Raiha pasaba en su mente los recuerdos; como se conocieron, las batallas que tuvo Geed, protegiendo a todos, aunque no confiaran en él, momentos del día a día junto a Pega y ella, yendo de compras o entrenando juntos.
Riku más que abrumado se sintió apenado, su propia culpa no le dejaba apreciar lo que le habían mostrado. Murmuró, -Esto es…-.
-Mi vida. Nuestra vida Riku.
Desde que te conocí siempre has querido ser un héroe, aceptaste el desafío que eso conllevaría. Al luchar te volvías a levantar por la sonrisa de todos, de aquellos a quienes amas, nos enseñaste a creer en ti.
Eso no significa que debas cargar con eso solo, no como antes. Pega, Rem, Leito, Zero, Moa, nos ayudaron y estarán ahí para nosotros, porque ellos también quieren proteger tu sonrisa. Pero si él que te la quita eres tú… Es difícil-.
Riku apareció en frente de Raiha, no había sido su intención esconderse de ella.
Tenía la cabeza mirando abajo, abría su boca ligeramente solo para cerrarla de nuevo, sin emitir ningún sonido.
Raiha continuó, - Asakura Riku, si vamos a ser Ultraman Geed juntos. Tienes que saber eso.No estás solo-. Le mostró una pequeña sonrisa.
Riku levantó su mirada, sus mejillas tenían un color rojizo y la luz de sus ojos se movía como el brillo de un rio en movimiento.
- ¡Si! – Exclamó, asintiendo con firmeza, los brillos por fin escapan de sus ojos.
