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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-06-27
Words:
3,300
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
5
Hits:
80

Sigue La Moneda

Summary:

Akita Neru tiene problemas para confesarse a su amiga de mucho tiempo Hatsune Miku. Afortunadamente los problemas de confianza se pueden resolver con la hipnosis.

--

Fanfic Original escrito por FrauVerloren, quién me permitió también crear una traducción al español. :D

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

El techo del departamento de Neru tenía una mancha de agua la cual ella ha estado viendo fijamente durante cuarenta minutos.

 

Tenía forma de conejo, o quizás de un pato; se veía como una de esas ilusiones ópticas que cambian dependiendo de cómo inclines tu cabeza. Conejo. Pato. Conejo. Pato. No tenía sentido, eso era seguro, pero era mejor que pensar en Miku otra vez.

 

Ella se giraba de lado a lado en el sofá y se llevó su teléfono a la cara.

 

Miku : Neru!! Vas a venir al evento de Kaito el sábado Neru!!!

 

Miku : Neru

 

Miku : Nerruuuuuu

 

Miku : Ok lo tomaré como un sí, te veré ahí!! (^▽^)/

 

Neru escribió “Me gustas” al menos seis diferentes veces y eliminó cada una de esos mensajes. Ella escribió “De hecho, me has gustado desde hace mucho tiempo” y “Oye sé que esto es un poco inesperado” y en un intento realmente humillante, empezó con un “Así que, hipotéticamente hablando, si a alguien le gustara alguien más” del cual se sintió inmediatamente avergonzada por comportarse de manera tan infantil.

 

Neru : seh, estaré ahí

 

Neru dejó caer su teléfono en su pecho y cerró sus ojos. La TV estaba todavía sonando de fondo, se escuchaba alguna clase de canal nocturno el cuál ella dejó para tener ruido. No estaba viéndolo porque estaba demasiado ocupada siendo patética.

 

Ella conocía a Miku desde hace tres años. ¡Tres años! Tres malditos años en los que se sentaban juntas una al lado de la otra en clases, de textear sobre nada importante, de Miku riéndose mucho de los chistes de Neru mientras le tocaba el brazo para enfatizar algo. Tres años y Neru todavía no sabía cómo decir dos palabras. Y no es como si fuera una fracasada o tonta, pues ella ha tenido 9.8/10 de calificación y una vez dió una presentación de teoría de economía frente al aula sin ningún apunte. Aún así, ella no podía decirle “Me gustas” a esa chica.

 

«No puede ser así de difícil.» Se dijo a sí misma, como si pudiera ayudar en algo

 

La TV continuó prendida de fondo. Un infomercial apareció. Era de esos con una iluminación excesivamente brillante de estudio y con unos presentadores exageradamente entusiastas. Neru lo había ignorado por completo hasta que una palabra en específico la hizo reaccionar.

 

—¡Hipnosis!

 

Ella abrió un ojo.

 

La pantalla mostraba un pequeño kit en una caja amarilla con varios artículos: un pequeño hilo, un folleto, una moneda de 5 yenes, y algunas otras cosas que ella no podía distinguir bien, pero parecían prendas de vestir amarillas con blanco. El presentador lo tenía expuesto en una vitrina giratoria como si fuera un trofeo.

 

—¡El Kit de Hipnosis de SleepStar! Viene con todo lo que necesitas para guiar a una persona dispuesta a un estado puro de relajación y alta sugestionabilidad.

 

Neru se sentó y miró al frente.

 

—Con el Kit de Hipnosis de SleepStar, puedes ayudar a tus amigos y seres queridos a romper malos hábitos, relajarlos profundamente, ¡O sólo tener un pequeño momento de diversión!

 

«Eso es loco» Neru pensó… antes de tomar su teléfono y empezar a buscar sobre ese artículo.

 

Tenía una calificación de 4.2 estrellas en diferentes sitios web. Ella pensó que seguro era una estafa, pero se divirtió ella misma leyendo las reviews.

 

“Hice que mi compañero de cuarto pare de dejar los platos sucios en el fregadero. 10/10”

 

“Funcionó con mi novio. él cacareó como gallina durante un minuto entero. y no recuerda nada de lo sucedido. lloré de la risa”

 

“okay fui escéptica pero mi mi hermana dice que de hecho la ayudó con su ansiedad? no sé bro, 4 estrellas”

 

Neru soltó una risa nerviosa. Más nerviosa de lo que gustaría. Dejó su teléfono boca abajo en el cojín del sofá. Volvió a mirar hacia el techo… la mancha definitivamente era un pato.

 

Ella tomó su teléfono de nuevo y continuó scrolleando.

 

-|-|-|-

 

El sábado en casa de Kaito fue el típico dolor de cabeza; demasiada gente en un departamento demasiado pequeño, la música un poco alta, y alguien había tirado algo pegajoso en el piso de la cocina y nadie le daba importancia. Neru terminó en la esquina del lugar con una bebida que ya no le apetecía… especialmente porque estaba ocupada viendo a Miku hablando con Luka del otro lado de la habitación.

 

«Sólo ve y háblale» se dijo a sí misma. «Hablas con ella literalmente todo el tiempo. Esto no es diferente»

 

Neru se obligó a sí misma a cruzar la habitación. Miku la vió venir y su rostro se iluminó por completo, saludándola con todo el brazo extendido. —¡Neru! Luka me estaba hablando sobre su viaje a Kyoto, ella vió un ciervo.

 

—Vi el ciervo en Nara, no en Kyoto. —Luka la corrigió, con cierto tono burlón.

 

—¡Era un ciervo de Nara! Ven, siéntate con nosotras.

 

Y así que Neru se sentó, las tres empezaron a hablar, y todo transcurrió con la misma naturalidad de siempre con Miku; es decir, con naturalidad hasta que dejó de serlo. Una vez que la miró mejor, no pudo evitarlo. Sintió el gran peso de sus sentimientos reprimidos sobre su pecho, como si un elefante la aplastara.

 

Eventualmente, alguien se llevó a Luka del otro lado de la habitación, dejándolas solas a las dos juntas. Neru pensó que era su oportunidad perfecta para poder confesarse.

 

—Oye. —Neru le habló.

 

—Hay algo que… hay algo que he querido decirte… —Ella paró. Miku la estaba mirando con esta expresión que era tan abierta, tan genuinamente atenta, que el cerebro de Neru sólo paró de producir palabras.

 

—¿Estás bien? —Miku preguntó.

 

—Seh, lo siento. Sólo quería decirte que… ese… ese vestido es muy lindo.

 

Miku bajó la mirada hacia sí misma. —¡Oh! Gracias, lo conseguí es una rebaja de hecho. —¿Estás segura que estás bien? Parecía que ibas a decir algo serio.

 

—Nop. Todo bien.

 

Miku mantuvo la mirada fija en ella durante un segundo más, con una expresión indescifrable en su rostro, y luego asintió

 

—Entonces está bien, si estás tan segura.

 

-|-|-|-

 

El Kit de Hipnosis SleepStar llegó 4 días hábiles después de la fiesta en el departamento de Kaito.

 

Neru se sentó en el piso de su habitación junto a la caja amarilla sobre su regazo mientras tenía una complicada expresión en su rostro. Ella realmente lo compró, de verdad compró ese kit de hipnosis para confesarse a su crush.

 

«No me lo puedo creer» pensó antes de abrir la caja.

 

Ahí había un péndulo; una moneda de 5 yenes en un hilo, un folleto con instrucciones y una tarjeta que decía “ERES UN HIPNOTISTA CERTIFICADO” con una fuente de texto alentadora. Neru miró hacia la tarjeta por un largo momento. Debajo de todo eso había un atuendo al que Neru decidió no prestarle atención en ese momento.

 

Ella leyó las instrucciones de adelante hacia atrás. Era principalmente una guía de ejercicios de relajación sobre respirar hondo y el clásico péndulo con la moneda. La idea era lograr que la persona se calmara lo suficiente para aceptar simples sugerencias sin pensarlo demasiado. El folleto decía específicamente que no se trataba de magia, era psicología.

 

Neru tomó la moneda de 5 yenes con su mano. El plan era simple; hacer que Miku se relajara lo suficiente siguiendo algunas sugerencias y poco a poco animarse a decir algo. Ella no había planeado bien la parte de “decir algo” pensó que podría improvisar.

 

-|-|-|-

 

Miku se presentó el jueves por la noche con una mochila sobre su hombro y unos audífonos puestos, lista para hablar antes de que Neru abriera completamente la puerta.

 

—Okay, así que te tengo que hablar sobre lo que pasó en el chat grupal porque Kaito perdió el control por completo y… oh.

 

Neru estaba parada frente a la puerta con una camisa blanca abotonada, una corbata amarilla, unas esponjosas orejas de conejo amarillas en una diadema, y era lo que podría describirse como un traje de conejita. La siguió con una pausa larga, muy larga.

 

—...hola— dijo Neru.

 

Miku se quitó los audífonos lentamente.—Hola— Sus ojos la miraron de arriba a abajo.—Okay… ¿¡Qué!?

 

—Entra.

 

—No. Neru, tenemos que hablar del elefante en la habitación. ¿¡Qué es lo que llevas puesto!?

 

—Soy una… una… ¿Hipnotista?

 

Miku la miró fijamente. Luego entró y dejó su bolso abajo junto a la puerta, con una expresión de alguien que trataba de mantener su compostura.—Una Hipnotista… eso es- ¿Y las orejas de conejo son porque?

 

—Porque soy una conejita hipnotista. Obviamente — Neru se dió la vuelta y camino nuevamente hacia la sala de estar, la cual había reorganizado ligeramente. El sillón de la esquina ahora estaba en el centro de la habitación, frente a un sofá dónde Neru se sentaría. Había una pequeña mesita al lado con un vaso de agua sobre esta. También había atenuado las luces.

 

Miku miró la escena, y en seguida miró a Neru. Apretó sus labios con mucha fuerza.

 

—... Bien — ella dijo, y se sentó en el sillón.

 

—De acuerdo. — Repitió Neru mientras se sentaba frente a ella. Sacó la moneda de 5 yenes y la levantó.

 

Miku la miró, y enseguida volteó hacia Neru. —¿La vas a balancear para mí?

 

—La voy a balancear frente a ti, sí. Así es como funciona.

 

—...De acuerdo… está bien.— Miku juntó sus manos sobre su regazo y miró hacia la moneda con una expresión muy seria. —Estoy lista.

 

Neru respiró hondo y empezó a balancear la moneda gentilmente, a un lado y a otro, y empezó a leer el folleto con su otra mano, el cual tuvo que sostener en un ángulo bastante incómodo. —Okay, entonces, mantén tus ojos fijos en la moneda. Vas a tener que respirar profundamente y relajar tus hombros.

 

Los ojos de Miku seguían la moneda. Su expresión aún era seria. Bastante seria, de hecho. Era casi tan sospechosa y deliberadamente seria.

 

Neru continuó, leyendo las instrucciones del folleto con lo que ella esperaba fuera una voz baja y tranquila. —Lo estás haciendo bien, mantente firme, continúa siguiendo la moneda.

 

Después de dos minutos, los ojos de Miku se suavizaron y perdieron un poco el foco, sus manos cayeron relajadas sobre su regazo.

 

—Okay. — Ella dijo lentamente mientras su corazón latía con mucha fuerza en su pecho. —Cuando chasqueé los dedos, tú te vas a sentir muy relajada y estarás dispuesta a seguir algunas simples sugerencias.

 

Ella chasqueó. Miku parpadeó lentamente.

 

«Excelente» Neru pensó. «Tengo que probar primero. Las instrucciones dicen que debo probarlo»

 

—Podrías… recoger la mochila que está junto a la puerta y ponerla en mi escritorio.

 

Miku se levantó, caminó hacia la puerta, recogió la mochila, y la llevó hacia el escritorio dejándola en la esquina con calma, como un movimiento pasando de alguien que va con el piloto automático.

 

La boca de Neru se abrió levemente.

 

«Funcionó» ella pensó con una sacudida en alguna parte de su esternón. «De verdad…» y otro pensamiento irrumpió en su cabeza. «Bien, bien… ¿Ahora qué debería de hacer?»

 

-|-|-|-

 

Ella no se confesó ese día. No estaba lista. Se dijo a sí misma que necesitaba probarlo más, lo cual era cierto, y que necesitaba ir aprendiendo poco a poco de este, lo cual también era cierto, y definitivamente no porque ella entraba en pánico cuando Miku se sentaba en el sofá con esa expresión tan suave y desenfocada que hacía que el cerebro de Neru se quede en blanco por completo.

 

En cambio, durante las dos siguientes semanas, ella hizo lo siguiente. Hizo que Miku la acompañara a la tienda de teléfonos y se quedó atónita en absoluto silencio mientras Miku escogió un modelo y lo pagó sin pestañear. Neru extendió la mano y tomó la muñeca Miku para detenerla cuando la transacción terminó, repentinamente se sintió culpable.—Espera, no tienes que hacer e-

 

—Está bien. —Miku dijo, parpadeando lentamente. Neru la soltó, aún se sentía un poco culpable.

 

Esa culpabilidad no fue permanente, después hizo que Miku le llevara un helado. Específicamente, era un cono de fresa de una heladería que estaba a dos calles de distancia, a la que Miku había ido y vuelto caminando, se lo entregó a Neru con completa calma mientras Neru sostenía la puerta abierta, se sentía una persona sumamente cuestionable.

 

«Lo haré a la siguiente» se dijo a sí misma. «Lo iré logrando poco a poco, cómo pasos de bebé»

 

-|-|-|-

 

Un viernes por la tarde, le pidió a Miku que le tomara la mano mientras paseaban por el centro comercial. Sintió que se le entumecía toda la cara. La mano de Miku estaba caliente y caminaba con el mismo paso tranquilo de siempre, mirando los escaparates que pasaban, mientras Neru miraba fijamente al frente, intentando recordar cómo funcionaba la respiración.

 

—Okay, ya puedes soltarme. —Neru dijo para parar. Miku soltó su mano e inclinó ligeramente la cabeza, mirando hacia Neru.

 

—Eso fue lindo. —Miku respondió. La cara de Neru se puso roja y no respondió.

 

-|-|-|-

 

Después de que Neru lo pasara especialmente mal durante un examen parcial, pidió un abrazo. Estaba en el pasillo, fuera del aula de examen, con la mochila colgada de un hombro, cuando Miku llegó a la esquina y la encontró apoyada contra la pared.

 

Neru no tenía la intención de usar la moneda en público, pero estaba parada sosteniéndola porque había estado jugando con esta.

 

—Oye, como estuvo el exa- —Miku decía antes de ser interrumpida al ver la moneda balanceándose. Neru lo había hecho como un reflejo. En su defensa, ella había tenido una pésima tarde.

 

El abrazo fue muy fuerte. Miku la rodeó con ambos brazos y apoyó su barbilla en la cabeza de Neru. Y ella se quedó allí, con el rostro pegado en el hombro de Miku mientras tenía las mejillas sonrojadas.

 

-|-|-|-

 

La pijamada que le pidió tenía una muy buena razón; Neru odiaba las tormentas. Neru le mandó un mensaje a Miku a las 10 PM cuando los truenos llevaban una hora sonando, ella ya había movido su manta al sofá para ver la televisión.

 

Neru : oye, andas ocupada?

 

Miku : Nop!! ¿Por qué?

 

Neru : yo sólo

 

Neru : sólo estaba pensando que deberías tal vez venir

 

Miku : ¿Está todo bien?

 

Neru : sí

 

Neru : sólo que

 

Neru : hay muchos truenos

 

Miku : Aww :(

 

Miku : Estaré ahí en 20

 

Neru había hecho lo de la moneda después de que Miku llegara, más que nada por vergüenza, y le sugirió que se quedara a pasar la noche porque se estaba haciendo tarde y la tormenta no paraba. Miku aceptó, por supuesto, y Neru le dio una manta y una almohada para el otro extremo del sofá. Ambas se durmieron en sus respectivos extremos del sofá mientras el televisor se convertía en el único sonido cuando la tormenta cesó.

 

En la mañana, Neru se levantó y vio a Miku ya despierta arropada con su manta y mirando su teléfono. Cuando Miku la miró ya despierta, le dedicó una sencilla sonrisa. —¡Buenos días Neru!

 

—Buen día — Neru respondió aturdida.

 

«De verdad me gustas» Eso era lo que ella pensaba decir. Ahora ella culpó a su somnolencia de su cobardía, aunque en el fondo sabía que era mentira.

 

-|-|-|-

 

Ella sabía que tenía que decir algo. La había hipnotizado para que le comprara un teléfono y para que caminarán a casa tomadas de las manos, también para dormir en el sofá en medio de la tormenta, aún así ella era demasiado cobarde para decirle a esa misma chica “Me gustas”

 

«Una vez más» Se dijo a sí misma un domingo por la tarde con Miku sentada frente a ella en el sillón otra vez. «Lo voy a hacer esta vez»

 

La moneda se balanceaba. Los ojos de Miku la seguían. Sus hombros cayeron y su expresión se volvió suave como siempre solía. Neru puso su folleto abajo y tomó un respiro.

 

—Miku.

 

—¿Mm?”

 

—Yo… yo quiero que tú…— Apretó las palmas de sus manos contra sus rodillas. Su voz salió más baja de lo que pretendía. —Quiero que te sientes a mi lado.

 

Miku se levantó y recorrió la corta distancia que la separaba del sofá, sentándose junto a Neru tan cerca que sus rodillas casi se tocaban.

 

Neru la miró. Los ojos de Miku se veían tan bellos y tenía una mirada tan paciente. Tenía la cabeza ligeramente ladeada y el pelo suelto, cayéndole sobre el hombro.

 

—Quiero que tú…” —La voz de Neru se iba rompiendo levemente. Ella se rió, una corta y vergonzosa risa. —Lo siento, yo… okay. —Retorcía la moneda con sus dedos. —Quiero que tú… tú estarás bien… digo, mi sugerencia es — Neru cerró sus ojos con fuerza. — Podría… ¡Quiero que me beses!

 

La habitación se quedó en completo silencio. Entonces Miku se inclinó, causando que el corazón de Neru se acelerara. Miku le dió un pequeño y dulce beso en los labios.

 

Neru se quedó quieta, con miedo de moverse por si rompía el hechizo. Miku retrocedió un poco. Su rostro seguía ahí, lo suficientemente cercas para que Neru pudiera ver cada una de sus pestañas, sin embargo su expresión ya no se veía suave y pérdida.

 

—Neru… —Miku musitó en el oído de Neru. —No estoy hipnotizada, nunca lo he estado. Ni siquiera una sola vez.— le dijo con una pequeña risilla.

 

Neru se tomó un momento para procesar lo que Miku había dicho. Una vez hecho, emitió un humillante sonido agudo y ahogado, e intentó retroceder pero ella ya estaba contra el reposabrazos del sofá, así que no pudo. Su cara se puso tan roja que por un instante se preocupó por su salud. —Tú… ¿¡¿Qué?!? ¿Desde cuándo? — Su voz había subido tres octavas. —¡El teléfono! ¡Tú me compraste un teléfono!

 

—Quería conseguirte un teléfono nuevo —, Miku dijo con una sonrisa en su cara. —Tu viejo teléfono tenía la pantalla rota desde marzo.

 

—¡El helado!

 

—También quería. Me gusta caminar hacia ese lugar.

 

—Cuando… — Neru hizo otro ruido mortificante y se cubrió su cara con ambas manos. —Cuando nos tomamos de las manos….

 

—Bien, yo realmente, y hablo enserio, realmente quería hacer eso.. — Miku contestó con una gran sonrisa.

 

—... Me quiero morir — Neru dijo mirando sus palmas.

 

—Ay, cállate — Miku extendió la mano y apartó suavemente una de las manos de Neru de su rostro. Su otra mano permaneció cubriendo la mitad de su cara, aunque Miku no la retiró por lastima de ver a Neru tan avergonzada.

 

—Sé que te gustó desde hace un montón de tiempo. Sólo quería ver qué harías al respecto…

 

Ella pausó por un momento.

 

—... No sabía que la respuesta sería hipnosis.

 

La cara de Neru de alguna manera se puso mucho más roja que antes.

 

Miku se rió de eso antes de extender la mano y apartar también la otra mano de Neru de su rostro. Neru la miró, especialmente porque en ese momento no tenía otra opción, ya que sus manos estaban entrelazadas sin apretar en el regazo de Miku.

 

—Holi — Dijo Miku.

 

—Hey… —Neru respondió en un susurro.

 

Miku la volvió a besar, más apropiadamente está vez. Ahora ambas manos de Neru seguían entrelazadas con las de Miku. Neru volvió a hacer ese extraño ruido agudo, aunque ahora estaba más ahogado.

 

Neru se separó después de un momento. Se quedó mirando hacia la clavícula de Miku. Todavía le ardían las orejas.

 

—Para que conste. — Neru dijo.

 

—¿Sí?

 

—Enserio me encantó la pijamada.

 

Miku apretó sus manos

 

—A mí también.

 

Miku se inclinó y apoyó la nariz contra el costado de la cabeza de Neru. Mantuvo la posición durante unos instantes antes de volver a hablar.

 

—Sabes, puedes pedirme lo que quieras sin usar esa moneda desde ahora, ¿Entendido?

 

—... Eso… ¿Eso incluye pedirte otro beso? — Neru pidió en voz muy baja.

 

Miku se rió y se dejó caer sobre Neru una vez más con una gran sonrisa dibujada en su rostro.

Notes:

Hola cuánto tiempo si tengo seguidores por aquí (? Feliz mes del orgullo, traigo MikuNeru Yuri. 👀

Agradezco mucho a FrauVerloren que me regaló este fanfic y me permitió traducirlo 🩵💛 ahora sí me dio por tener una mejor redacción, aunque seguramente tenga errores como siempre y trataré de corregir si veo alguno x"dd en algunas partes me tuve que ayudar del traductor ya que mi inglés no es muy bueno, pero a la hora de adaptar tuve que pensar bien... Espero que les guste, si saben inglés, pueden ir a leer el fanfic original.

Hay muy poco Neru/Miku en esta página!!! Y soy terrible a la hora de actualizar, un granito de arena para llegar aaaaa 50 entradas algún día.... Algún día....

Los quiero, voy actualizar los fanfics que tengo pendientes algún día de estos........