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— Pero no era necesario
— Como no iba a necesario si me estaban siguiendo?
Esa fue la última conversación que había tenido con aldo, y que resonava como bucle en su cabeza; tal vez si le hubiera explicado mejor su preocupación a aquél omega no estarían como ahora
Coldi aferrado a la almohada a su lado, aun si estaba acostumbrado al frío de su cuerpo, le hacía falta algo
La calidez del cuerpo de aldo acurrucado en su pecho
Sus alas lastimadas rodeandolos a ambos, y conversar de sus peleas hasta que el sueño los consumiera
Tal vez si su estrés no lo hubiera dominado en ese momento, y solo lo hubiera llevado a la base para curarlo y acurrucarse junto a el, no estaría este miedo que lo carcomia, un claro gesto de aislamiento
El día había terminado, era media noche y nadie del team tenía señales de aldo; para ellos esto era normal, pero para el peliazul, que compartía sus noches junto a el, esto era un rechazo total a su persona
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Habían pasado horas desde que su cabeza no dejaba de darle vueltas y preocupaciones del paradero del castaño, y como el sueño no lo iba a vencer se levantó nuevamente de la cama
Dirigiéndose a la cocina improvisada de la base recién hecha, necesitaba tomar algo de agua para calmar el dolor intenso de cabeza qué tenía ahora mismo
— Día pesado, no? — resono desde la esquina, a la vez que se distinguía una leve luz morada
Coldi se dio la vuelta solo para observar quien le hablaba y ahí estaba; Ezjar
Su constructor, que no había asistido al combate pero había escuchado de las quejas en cuanto llegaron a casa
— Un poco... hubieron muchas bajas — hablo levemente el alfa, tomando un largo suspiro antes de tomar del vaso, aclarando su garganta — Ejzar... de casualidad sabes donde esta aldo?
— Aldo? Pensaba que ya había regresado... — Hizo una pausa pensativa tratando de rebobinar su encuentro desde que llego a la casa — Bueno mientras ustedes seguían hablando recuerdo que bajo a la cueva bajo la casa
— La cueva?
— mhm, me dijo algo de hacer misiones — coldi se quedo en silencio un momento antes de asentir, dejando el vaso de vidrio en la barra de la cocina — descansa! — dijo por último Ezjar antes de retirarse a su habitación compartida
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Coldi había bajado hasta el piso subterráneo en busca de la cueva que había picado aldo, con éxito encontrando su entrada
Encendio una antorcha antes de bajar y pasos lentos de escabullo dentro, cada escalón le dolía en el pecho, saber que su omega estaba escondido por algún lugar de esta cueva lo hacía sentir cada vez peor, se sentía impotente de que este fuera el resultado de sus acciones
Su combate rebobinaba constantemente, el como trato de mantener a aldo a salvo escondido, como aún así decidio salir a luchar y por más molesto que estuviera, tuvo oportunidad de cubrir al cuervo con su cuerpo para evitar que lo lastimaran
Todo para al final ser el mismo quien terminará de lastimarlo, pasando por alto que aldo también podía ser tan sensible y sentimental como el y se lo había demostrado tantas veces
El más que nadie había visto esa parte de aldo, su parte emocional
Fue ahí cuando sus pensamientos se esfumaron, estaba en el último piso, y podía escuchar levemente los sollozos de quien podría afirmar era el castaño
Pudo sentir un nudo en la garganta empezar a formarse a la vez que se acercaba al lugar donde provenía
Y la luz de la antorcha golpeo directamente con la escena frente a el
Era un pequeño espacio torpemente minado, sin alguna luz, completamente sola, lo único llamativo ahí era la cama que aldo había conseguido antes de unirse al combate, ero incluso esta estaba desordenada, ni siquiera tenía alguna manta que la cubriera, el lugar era silencioso
Y ahí estaba aldo, sentado en el suelo junto a la cama, con su espalda apoyada al colchón y por primera vez, cabizbajo
No paso tanto tiempo hasta que aldo noto la presencia del alfa en la habitación, porque a la lejanía podía reconocer ese aroma característico a menta y mora azul, un aroma dulce que apreciaba oler durante las noches
Aldo apenas subió su mirada, solo para comprobar que fuera real que su alfa lo había buscado, con los ojos cansados y nublados apenas pudo ver en la oscuridad su cabello azul y sus ojos rojos intensos directamente sobre el
Coldi habría matado y rematado a cualquiera que hubiera hecho lucir así a su amado, y ahora, era su culpa que su rostro se viera apagado y con lágrimas secas
La luz de la antorcha apenas le daba para observarlo, pero sabia que nada de esto estaba bien, verlo desolado en completo silencio y sobre todo ese aroma dulce, ahora amargo e intenso le golpeaba en la consciencia
Ni siquiera podía figurar algunas palabras apropiadas
El aroma que desprendia esa habitación era puro a borde, recaída y colapso
Su cuerpo simplemente respondio al unico llamado que su espíritu podía doblegarse, dio pasos lentos, casi como si temiera romper todo en la habitación con un mal movimiento
Y cuando estuvo cerca de aldo, dio una pausa solo para agacharse junto a el, pudo notar como la mirada en esos ojos tristes se dirigio hacia el
No había ningún comentario entre ambos, solo un silencio, no era el momento de hablar con palabras, si no con acciones
Y aldo fue el primero en romper ese contacto visual, con su rostro vuelta hacia el lado contrario, con la respiración irregular
Si algo que compartían ambos es que no sabían consolar, lo único que había aprendido en tan poco tiempo había sido a liderar y contener, y aun así los pocos días que había pasado con aldo había aprendido más de si mismo, que era capaz de ser algo más
Haciendo lo único que su instinto le dio, abrir el compás de sus feromonas, no de golpe; porque no quería asustarlo, no quería controlarlo y mucho menos alejarlo de su lado
El aroma de coldi apenas empezo a envolver la habitación, con seguridad y refugio
Tal vez el gesto más íntimo qué había hecho por una persona, un baño de feromonas no era lo mismo que palabras, era darle la libertad a su cuerpo de hablar por el, querer envolver a su omega en la parte más biológica de ambos, sin importar lo expuesto que fuera para un alfa
Y tal vez aldo había captado esa intención, porque al momento su cuerpo se quedo inmóvil, tratando de percibir el cambio en el espacio
Apenas hubo un cambio en la respiración de aldo; como poco a poco tomaba un ritmo, mientras registraba el aroma en sus fosas nasales
— Por que? Por que estas aquí? — hablo con una voz apenas como un susurro, el cítrico en su aroma amargo aun seguía en el aire, lastimado, pero apenas empezando a mezclarse con el dulce, tratando de entender el porqué de las acciones del alfa
— La noche se siente muy sola sin ti — hubo una duda breve, antes de hablar, su voz cargada del peso
Por fin se sintio la confianza de sentarse junto a el en el suelo, frente a frente — Ven aquí — hablo suavemente el alfa mientras retiraba los lentes caídos y empañados de aldo, tratando de al menos tener una mirada
Y así fue, aldo volvio a llevar su vista hacia el joven, mirándolo con incertidumbre, atrapado en su interior lastimado y la respuesta del alfa tratando de salvar ese vínculo que habían creado juntos
y sin esperar otra palabra se movio, lentamente, apenas lo suficiente para inclinarse sobre su hombro
Coldi abrio sus brazos, como una invitación, donde no había órdenes
Aldo termino por escabullirse en sus brazos, lanzándose casi impulsivo sobre su alfa, con torpeza
Un abrazo sin forma, que coldi respondio con más fuerza, pero no la suficiente para lastimarlo, solo para darle seguridad
Después de un largo rato donde coldi decidio acomodarlo sobre sus piernas, solo para acurrucarlo aun más sobre su pecho, y aldo simplemente descanso su rostro sobre el hombro del peliazul, donde tramaba de obtener aun más de las feromonas dulces del alfa
Donde aldo empezo a hundirse en la piel de su cuello, como si ahí estuviera la estabilidad qué necesitaba que no encontraría en otro lugar
Y coldi se limito a seguir soltando feromonas con cuidado, envolviendo al omega bajo el, sin aplastarlo
Simplemente recibiendo su dolor junto a el y dándole el consuelo que aldo siempre busco y nunca pidio
Al final esa pelea había hecho aún más cercano su vínculo
Habían pasado unas cuantas horas desde que coldi había logrado calmar a aldo, incluso el fuego de la antorcha se había esfumado, ahora solo estaba la luz tunue azul de coldi
Aldo no dijo más palabras, pero eso no fue problema, porque coldi sabía que ese no era su fuerte
Lo único que recibio del otro fue un beso torpe, uno dulce y largo
Y después de un largo día de emociones encontradas estaban ahi; tal como cada noche, ahora coldi abrazando con su cuerpo a aldo, mientras el castaño después de un largo vacío podía descansar en paz, sin pensar en el mañana, solo disfrutar el tiempo junto a su amado
