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Dis que agonizando... Mentirosos

Summary:

Aldo entro en celo pero en su castillo no hay nadie quien pueda ayudarlo con sus necesidades, solamente están sus 3 cachorros jóvenes que buscan la forma de ayudarlo, uno de ellos se va del castillo en busca de un alfa que sea lo suficientemente bueno para su líder, el resto se quedan en el castillo cuidando del omega.

Al regresar trae un alfa a su lado, un alfa al cual Aldo no quería ver pero ni en pintura.

Aunque el calor del momento y la necesidad lo hacen olvidar que el alfa encima suyo y quien lo está criando, es su enemigo.

Notes:

No lo e leído, así que posiblemente hay errores, perdón por eso.

Chapter 1: Misión

Chapter Text

Dicen que los omegas no deben estar solos durante sus ciclos, que deben permanecer con sus parejas o mínimo con su familia que pueda ayudarle con medicamentos y seguridad.

Pues a Aldo no le importaba eso, de hecho fue bastante claro en decir que en sus tiempos de celo se encerraría en su castillo, poniendo máxima seguridad para que ningún alfa curioso llegase a molestar.

Y la verdad es que su plan estaba bien, su castillo es enorme, tiene sensores, cámaras, una muralla sumamente gigante que no cualquiera puede escalar y las puertas con acceso al interior del castillo se mantenían bajo llave, tablón y candado.

Aunque hay un pequeño detalle, tres híbridos de osos curiosos y juguetones son capaces de atravesar esas murallas volando y tienen una fuerza descomunal que fácilmente pueden romper la seguridad de las puertas del castillo.

Aldo olvidó eso por completo, y ahora tenía a los 3 osos en su habitación, nada grave en realidad... Solamente estaban acostados sobre la misma cama matrimonial en la que el temblaba ahora mismo, el explorador acariciaba su cabeza y pasaba sus dedos por los cuernos que apenas crecían, coco por otra parte acariciaba su vientre intentando calmar el dolor de esa zona y intentar relajar al moreno, el oso bailarín lo limpiaba lamiendo las zonas más sudadas como cuello, piernas y brazos.

Eran buenos compañeros de trabajo y nunca le habían faltado el respeto, bueno coco esta en una etapa rebelde pero nunca peleó tan fuerte con Aldo, el explorador y el bailarín son más tranquilos. Quizás el que haya consentido demasiado a coco es lo que lo a hecho que sea rebelde y respondon.

Aunque ahora mismo ese oso de chaleco verde se mostraba preocupado, era la primera vez que veía en un mal estado a la persona que consideraba casi su familiar, entendio a la primera del porque temblaba y gimoteaba, entendió perfectamente que por esta vez debía ser educado y delicado con su líder.

Aldo temblaba sobre la cama, sus uñas se encajaban sobre las sábanas, su vientre y botones dolían, estaba tan desesperado por tener un alfa que lo ayudara de verdad, podía tener 3 alfas ahí en su cama ahora mismo pero simplemente no los aceptaba como para permitirles que le ayudarán... Aunque de todas formas ni los híbridos pensaban en ayudarle de otra forma que no fuese simplemente cuidarlo.

Tal vez había solo un oso que si se atrevería a ayudarle aunque no tuviese el permiso por completo del Omega, pero ninguno de los osos planeaba llamar a ese monstruo... Preferían mil veces encargarse de cuidarlo y medicarlo o llamar a un alfa al cual Aldo le tuviese confianza.

Su mejor opción era la última, a ambos osos les dolía el pecho de solo ver cómo el Omega sufria bajo ellos, no había de otra.

Mango fue el primero en moverse, dejo de acariciarle los cuernos y se levanto de la cama, coco lo vio y solo basto un gesto con la cabeza para entender que el oso de camisa naranja iba por ayuda.

Siendo sincero, mango es nuevo en el equipo y apenas conoce a la familia del norte, no conoce nada más lejos del centro, la mansión y el castillo del omega, pero tal vez alguien de la mansión podía ayudarles a calmar la necesidad de su líder.

Coco vio el radar de Aldo que marcaba que ya mango había salido con totalidad del castillo, el oso bailarín seguía con su trabajo lamiendole los brazos, la cara y cuello, su líder estaba sudando demasiado.

Esperaban que mango encontrase un buen candidato para Aldo, un alfa fuerte, rudo y que lo cuidaria mucho mejor, un alfa de feromonas fuertes, un alfa que no le temblará la mano para defender a su Omega, un alfa que reclamará al líder sin renegar, un alfa que criara a aldo como tanto quiere.

Dónde va?... - pregunto Aldo con sus ojos cerrados y la voz temblorosa, vio a mango irse y después sonó el radar así que tenía claro que el era quien salía del hogar - más le vale no meterse en problemas...- un lenguetazo paso por su mejilla y el moreno se quejo disgustado.

Fácilmente podía empujar a su tercer cachorro bailarín y que así terminara de lamerlo, pero se lo permitía porque entendía que el oso le estaba demostrando cariño y cuidado con solo acicalarlo.

Dioses, espera que mango regrese con medicamentos...

 

¡Mango! ¿Que te trae por aquí?- el Omega castaño y de lentes redondos apareció dándole la bienvenida en la entrada de la mansión, aunque el Omega se tapo la nariz al instante - ugh...

Mango busco en su inventario una pequeña pizarra y escribió sobre esta

"Necesito ayuda ¿Donde puedo encontrar un alfa?"

¿Un alfa? Pues foolish está en su habitación ¿Para que lo necesitas y que es ese olor? Apestas a fluidos de Omega- frunció el ceño

"Mi líder está en celo, necesito un alfa que este dispuesto a ayudarlo la semana entera" escribió el explorador

Ahhh, mango verás... En el norte no hay alfas, la mayoría aquí somos omegas y los únicos alfas presentes son familiares de Aldo, hm... Antes vivía un alfa aquí pero se mudo - su mano bajo de su nariz a su mentón- tiene una hacienda un tanto lejos de aquí, pero creo que se fue de viaje

"Dónde es la hacienda? Lo buscaré yo"

No creo que valga la pena mango, ese alfa se fue de viaje hace un mes, aún no regresa y siendo sincero... No creo que lo haga

"Mi líder necesita un alfa"

El te pidió que buscarás un alfa por el? - mango agachó la cabeza - sabes, Mejor regrésate al castillo y llévale esto a aldo- Juan rebuscó en uno de sus cofres algunos supresores- toma, esto por lo menos hará que sus feromonas no sean tan fuertes, así no llamará la atención de nadie que pasee por el castillo - una pequeña bolsita transparente le fue entregada al explorador, habían suficientes tabletas de pastillas para Aldo, incluso habían de más.

El explorador tomo la bolsita, la miro por un rato y analizó la situación, le dió las gracias al de lentes y desapareció...

No estaba seguro si debería llevar las pastillas, no eran una salida rapida para el Omega, solo eran para calmarlos un momento y volver nuevamente al sufrimiento, mientras que si encontraba un alfa... todo se solucionaría con unos cuantos nudos

Mango pateó una roca frustrado mientras miraba el suelo, intentaba recordar algún alfa cercano al Omega pero no había ninguno que realmente le convenciera, existía ese chico de la hacienda pero tiene un mes o más de que se fue, existe el alfa de máscara da calavera, amigo cercano a su lider pero sabe perfectamente que ya está enlazado con otro alfa...

Pero entonces algo hizo click, al fin junto hilos que se acercarán a su líder, había un alfa fuerte, gruñón, territorial y valiente que era perfecto para su padre, pero había un problema y es que ese alfa era el mayor enemigo de Aldo.

No podía llevarle a su padre un alfa con el cual siempre se a mostrado los dientes y se han levantado las espadas.

PERO SU PADRE LO NECESITA

dejo caer la bolsa de supresores y salió disparado volando hasta el régimen, no conocía exactamente esas tierras pero lo que si recordaba con exactitud era la cara de aquel hombre moreno y de matices moradas, era el mismo hombre que había intentado adoptarlo.

Necesita al líder supremo del régimen, ashswagg.
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Por otro lado, Aldo había sacado a patadas a ambos osos blancos de su habitación ya que recibió un golpe de calor mucho más fuerte haciendo que el dolor en su vientre aumentará, sus pantalones y colchón debajo suyo se humedecieron enseguida.

Se revolcaba por toda la cama mientras se abrazaba a su vientre, buscaba calmarlo y siendo sincero el presionarlo empeoraba su dolor, su cola ante el dolor se enrollo como si fuese el caparazón de un caracol, sus cuernos apenas crecientes sacaban pequeños brillitos.

En su desesperacion desabrochó su propio pantalón y lo bajo con rudeza junto a su ropa interior, se quito el chaleco y sus manos temblaron en lo que desabrochaba el cinturón sobre su pecho, sus botones picaban y ya no podía soportarlo más, arranco el cinturón sin darle importancia que lo había roto del broche y había desgarrado el cuero.

Entre bufidos se acomodo sobre la cama quedando boca abajo, mordió la almohada debajo suyo y alzo el culo, el frío golpeó al instante sobre su coño húmedo, su cuerpo tembló ante eso y un pequeño gemido salió de el.

Ahh... - jadeo, movió sus caderas de delante hacia atrás, el simple movimiento y el imaginarse que estuviese alguien ahí detrás tomándolo, era suficiente para hacer que su coño desbordara más de aquel líquido natural.

Lo deseaba tanto, deseaba algo en lo más profundo de el, dejando su semilla y rellenandole el útero.

Molesto se movió arrastras sobre la cama hasta alcanzar el taburete que estaba al lado, busco en la gaveta de en medio algo que sabía que lo calmaría por lo menos un rato.

Su gran y fiel acompañante, ese dildo rosado de goma, su mano se estiró revisando la gaveta atientas, las yemas de sus dedos se encontraron con la conocida textura de su juguetito, sin ningún tipo de cuidado jalo el juguete desde la base.

Si preciado juguete esta especialmente diseñado para satisfacer hasta cierto punto las necesidades de un Omega en celo, tenía una ventosa en la parte inferior del dildo, también contaba con una base ancha demasiado similar al nudo de un alfa, la punta abultada y del tamaño correcto para presionar el dulce punto en su interior que lo hacía ver las estrellas y correrse a montones, era lo suficiente ancho como para estirarle el coño y mantenerlo contento durante horas.

Su agujero goteo de solo imaginarse ese pedazo de goma dentro de el.

A cómo pudo acomodo el dildo sobre el colchon, se posicionó encima de este, estaba tan ansioso de por fin recibir algo de consuelo en su coño latiente, la punta se alineó contra su agujero y poco a poco bajo sus caderas hasta por fin tener la mitad dentro, sus piernas temblaron y una gran cantidad de su líquido bajo de su coño y dildo.

Un gemido desesperado le desgarro la garganta, sus ojos se apretaron con fuerza y movió sus caderas de arriba hacia abajo, su cuerpo tembló al no encontrar soporte y se dejó caer sobre el colchón, otra vez su cara se pegó a la almohada y su pecho al colchón.

Sus manos apretaron con fuerza las sábanas alrededor y con habilidad volvió a acomodarse para enterrar el dildo en lo más profundo de el.

Perdió la cordura

Estaba tan necesitado que no paro de empalarse hasta la mitad del dildo, añoraba más, quería más adentro, deseaba un nudo.

El de verdad quiere criar.

Levanto las caderas hasta que solo la punta del dildo lo llenaba y nuevamente bajo hasta que fue capaz de meter una pulgada más del falo, su coño se estiró y se moldeo al tamaño de la silicona.

¡ahhh..! - su agujero desbordó más lubricante facilitando que aquel trozo de silicona entrara más, la sabrosa sensación de sentir algo masajeando su núcleo era espectacular, quería un nudo ahora.

Desesperado aumento la rapidez, agudos gemidos fueron ahogados con la tela en sus dientes, jadeaba y lloraba de placer puro. La sensación del desliz errático en su coño lo acercaba cada vez más a su tan ansioso orgasmos.

Su líquido bajaba por sus muslos y por el nudo del dildo hasta humedecer las sábanas debajo suyo,

Enterró la cara sobre la almohada, su cola se estiró al igual que sus alas diminutas que recién empezaban a crecer como sus cuernos, estaba tan caliente y tan necesitado.

Su vientre dolió, su clítoris gordo palpito anunciando su corrida y el nivel de excitación que sentía.

Con un último empujón del juguete en su agujero, el moreno se corrió por toda las sábanas debajo suyo, las réplicas de su climax se extendieron por varios segundos provocando que su cuerpo temblara. No retiro el dildo, en vez de eso lo engulló por completo utilizándolo de tapón y tratando de meter el nudo, sin embargo estaba tan débil después de su orgasmo que le era imposible hacer el esfuerzo por bajar más sus caderas hasta tener aquel nudo dentro.

Despegó la cara de la almohada y trato de tomar aire.

Nuevamente el calor en su vientre volvió, su clítoris se volvió a hinchar y su interior volvió a calentarse.

Voy a morir... - dijo entre jadeos, se dejó caer completamente sobre el colchón, sus piernas abiertas sobre las sábanas, la cara ladeada sobre la almohada y sus manos amasando las telas debajo suyo.

Su cuerpo se relajo y cerro sus ojos, debía aprovechar de descansar aunque sea un poco.

Estaba tan perdido en ese momento que nisiquiera percibió el olor de un alfa dentro de la habitación, no hasta que sintió que era jalado de la cola.

 

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Será mejor que te vayas de aquí si no quieres problemas conmigo, estás no son tus tierras - hablo aquel alfa de matices morados - tus tierras son en el norte al lado de ese estúpido Omega que tienen como líder, lárgate de aquí si no quieres que a tu queridísimo líder le llegue solo un brazo tuyo como regalo. - amenazó al híbrido de oso como si fuese capaz de arrebatarle la vida a alguien inmortal.

Mango no se dejó intimidar, no retrocedió, no tembló, simplemente se acercó más mientras escribía sobre su pizarra lo que quería comunicar, detuvo sus pasos cuando la punta de un arma afilada chocó con su tabla.

Ash había alzado la espada hacia mango y la choco contra su pizarra para que dejara de caminar, era una clara advertencia de que podría llevarse un buen corte si seguía avanzando.

Aunque claro, ambos sabían que ese corte no llegaría ni a hacerle cosquillas.

Mango volteo su pizarra hacia Ash y este inseguro (por quizás recibir un golpe sorpresa) no bajo su espada, miro al híbrido a los ojos y cuando esté pestañeo bajo su mirar a la pizarra.

"Mi líder está agonizando"

¿agonizando? ¿Que? Ese Omega no podría estar en esa situación de ninguna manera, ese Omega era tan fuerte que nunca podría llegar a situaciones tan graves como esas, seguramente es una fiebre que no pueden controlar.

Es una pena ¿Y que quieres que haga? ¿que los ayude? Ni lo sueñes, vete niño - bajo la espada - tengo mucho trabajo por hacer.

Mango volvió a escribir sobre su pizarra de manera más rápida.

"Solo por esta ves, ayúdanos, no volveremos a molestarte"

Ash frunció el ceño, su pie se movió repetidamente de arriba a abajo y su mano tomo con dureza el mango de la espada.

Había una sola razón del porque acudieron a el y era por confianza, claro, tenían que buscar a alguien más que no fuese la propia familia del Omega ya que tenían serios problemas desde que la federación devolvió a Aldo.

O por lo menos está era la idea que se hacía Ash

De acuerdo, solo esto pero ni tu, ni tus otros hermanos ni ese estúpido Omega, vuelvan a pisar mis tierras- bien, accedió a ayudar al Omega del castillo

El viaje hasta el norte no sería tan complicado gracias a las piedras mágicas moradas, mango por otra parte podía teletransportarse sin necesidad de la piedra o podía llegar volando al castillo, Ash maldice a esos seres inmortales afortunados.

La piedra sobre sus manos brillo, el tablero de las zonas apareció frente a el y busco entre todos el que lo llevaría al norte, la waystone de la mansión...

Suspiro pesado, si Juan lo ve ¿Que explicaciones le daría? No puede decirle que va ayudarle a su mayor enemigo.

Sus pies por fin tocaron la madera de la mansión, frente a el estaban las gradas al segundo piso, con cuidado avanzo a la zona del tren.
¡¿Quien anda ahí?!- un grito se escuchó desde el segundo piso, el Omega de lentes redondos habrá escuchado la waystone sonar cuando se teletransporto.

Ahhh... - suspiro pesado, no es que no quisiese ver al Omega, no, de hecho adoraba con toda su alma a juan... pero prefería terminar con sus cosas rápido para estar 100% libre para el- ya ni modo - retrocedió sus pasos y se asomo a las gradas del segundo piso, Juan ya bajaba de estos.

Juan acomodo sus lentes y solo basto le basto ver a Ash por unos segundos, los ojos del Omega castaño brillaron y de inmediato una sonrisa de oreja oreja se formó en su cara.

!Ash! - bajo las gradas con prisa y se abalanzó sobre el de matices morados, un abrazo corto pero cargado de emoción - ¿Que te trae por aquí? Crei que no volveríamos a vernos hasta dentro de una semana, dijiste que estabas muy ocupado en el régimen ¿Que paso? ¿Terminaste rápido?

No realmente, tengo una misión por estás zonas - sus manos se mantuvieron sobre la cintura del Omega a pesar de que el abrazo se había roto - terminaré rápido las misiones y... Volveré al régimen ¿Sabes si puedo tomar el tren? Tengo que pasar por el castillo de Aldo para ir a mi misión

Oh Ash, ya no hay tren, Aldo quito los rieles y se quedó con el, creo que te tocará ir a pie - el Omega rio- bueno no te quito más de tu tiempo - Juan tomo las manos del alfa y las despego de su cuerpo - cuando estés en el régimen me dices, espero tengas mucha suerte en tu misión.

Ambos se despidieron y volvieron a sus trabajos, Juan con su papeleo y Ash con su supuesta misión.

Si es sincero, no quería irse, le gustaba el olor de Juan porque lo hacía sentirse tranquilos le gustaba pasar tiempo con el.

Quizás muy en el fondo siente algo por el, desde que le dió esa piña.

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