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Mi realidad

Summary:

— Si mis padres te impusieran un compromiso, el cual no quieres... ¿lo llevarías a cabo?

 

— Por supuesto que no, el tío Jiang jamás me impondría algo así, aunque lo creería más de Madame Yu. 

 

Jiang Cheng sonrió levemente, claro, su padre jamás le haría eso a Wei Ying. 

 

— ¿Crees que algún día seré un buen líder? 

 

— ¡Claro que lo serás! —respondió Wei Wuxian sin dudar—. Y yo estaré acompañándote como tu mano derecha. 

 

— Si no cumples tu promesa te voy a-

 

— Jiang Cheng —Wei Wuxian se puso repentinamente serio, como si algo se le hubiese ocurrido apenas hace unos segundos—, ¿tus padres te comprometieron con alguien? 

 

Jiang Cheng solo se quedó en silencio y soltó un suspiro. La sola idea de casarse con Lan Wangji es algo... descabellada para él. 

Notes:

Lamento el intento de smut jajajaja

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Jiang Cheng se encontraba en uno de los muelles privados que su madre le regaló como compensación por perder a sus amadas mascotas. El joven Jiang no podía creer que sus padres lo comprometieran con otra persona, persona que ni siquiera conoce más que por unos cuantos saludos en su estadía en Gusu. 

 

— ¡Jiang Cheng! —y he ahí la principal razón del porque Jiang Cheng está tan reacio al compromiso. 

 

La voz de Wei Wuxian sacó al joven Jiang de sus oscuros pensamientos, sintiendo el brazo de su hermano en su hombro, por lo que voltea a verlo. 

 

— ¿No deberías estar entrenando? —preguntó el heredero a propósito solo para ver la sonrisa traviesa de Wei Ying. Y con ello lo logra. 

 

— ¿Y tú? ¿Qué haces aquí? —Wei Ying se acercó y colocó su cabeza en el hombro del otro. 

 

Jiang Cheng fijó su mirada en los lotos frente a él. 

 

— Si mis padres te impusieran un compromiso, el cual no quieres... ¿lo llevarías a cabo?

 

— Por supuesto que no, el tío Jiang jamás me impondría algo así, aunque lo creería más de Madame Yu. 

 

Jiang Cheng sonrió levemente, claro, su padre jamás le haría eso a Wei Ying. 

 

— ¿Crees que algún día seré un buen líder? 

 

— ¡Claro que lo serás! —respondió Wei Wuxian sin dudar—. Y yo estaré acompañándote como tu mano derecha. 

 

— Si no cumples tu promesa te voy a-

 

— Jiang Cheng —Wei Wuxian se puso repentinamente serio, como si algo se le hubiese ocurrido apenas hace unos segundos—, ¿tus padres te comprometieron con alguien? 

 

Jiang Cheng solo se quedó en silencio y soltó un suspiro. La sola idea de casarse con Lan Wangji es algo... descabellada para él. 

 

— No es algo que tenga importancia —dijo con simpleza antes de levantarse. 

 

Wei Wuxian le siguió el paso y tomó la mano del contrario con algo de fuerza. 

 

— ¿Quién? ¿Con quién vas a comprometerte? 

 

— Wei Wuxian, ¿qué-

 

— ¡Responde! —en la mirada de Wei Wuxian se puede ver ese enojo y algo que no logra detectar, esa chispa de travesura se ha extinguido y solo puede verse la irritación en aquella mirada grisácea. 

 

— ¡Lan Wangji! Mis padres tienen pensado comprometerme con Lan Wangji. 

 

— ¿Lan Zhan? ¿¡Qué diablos tiene Lan Zhan que no tenga yo!? —la pregunta de Wei Wuxian desconcierta a Jiang Cheng, quien se zafa bruscamente del agarre. 

 

— ¿De qué carajos hablas? 

 

— ¡Yo he convivido contigo por más años que él! ¡te conozco perfectamente y puedo serte más útil que él! 

 

Wei Ying se ha descontrolado por completo y Jiang Cheng retrocede con algo de miedo por el alfa frente a él. Cuando Wei Wuxian detecta a Jiang Cheng distanciado, se acerca y lo toma en brazos. 

 

— No lo hagas —suplicó, tomando a Jiang Cheng por las caderas. 

 

— ¿Qué puedo hacer yo? —preguntó con voz temblorosa. 

 

Jiang Cheng fue criado para ser el futuro líder de Yunmeng Jiang, su madre le recalcaba cada que podía que a pesar de ser un omega eso no era un impedimento para ser el siguiente líder, el heredero al trono de loto y futuro señor de las tierras de Yunmeng. No obstante, cuando se le presentó el posible compromiso con Lan Wangji, Jiang Cheng supo que sus padres esperaban que tuviese un "alfa que lo respaldase", además de reafirmar una alianza con Gusu. 

 

Jiang Cheng sentía esto sumamente injusto, ¿por qué le hacían esto? ¡Él podía hacer alianzas con Gusu sin necesidad de ser él el medio de intercambio! ¡era el próximo líder y estaba siendo tratado como una yegua de cría! 

 

Cuando se opuso, su padre le dijo que era lo mejor para Yunmeng y para él, así con Gusu y LanLing Jin respaldándolos nadie podía poner en duda su ascensión al trono de loto. 

 

— Iré con el tío Jiang y pediré tu mano —respondió Wei Ying con firmeza, separándose del Jiang de inmediato. 

 

Jiang Cheng abrió la boca y las palabras salieron antes de siquiera pensarlas. 

 

— ¿Y cómo sabes que te amo? 

 

Wei Ying se detuvo y volteó lentamente a verlo, conectando sus miradas. 

 

— ¿Lo quieres? ¿Quieres a Lan Zhan como tu alfa? ¿O hay alguien mas en tu corazón? —preguntó con voz seria. 

 

Jiang Cheng se quedó en silencio unos segundos, hasta que la impresión anterior pasó y finalmente contestó. 

 

— Jamás lo querría. 

 

— Jiang Cheng... —Wei Wuxian se acercó y tomó sus manos con delicadeza. Su mirada cambió de la seriedad a la ternura en un segundo—, eres mi amor Jiang Cheng, eres mi vida entera, eres todo lo que quiero. No hay día en que mi corazón no lata por ti, no hay minuto en que salgas de mis pensamientos y eres el único para mi, eres básicamente lo que haces que me levante por las mañanas. (1) 

 

Jiang Cheng sintió las lágrimas agruparse en sus ojos y lo único que pudo hacer fue bajar la mirada. 

 

— ¿Me amas? —preguntó con la inseguridad latente a pesar de las hermosas palabras de Wei Ying. 

 

— Claro que te amo, te he amado desde que somos niños y por ello trato de superarme cada día, no sé si tu me amas, pero permaneceré a tu lado sea cual sea la respuesta. Jiang Cheng... —las manos de Wei Ying tiemblan cuando despega una de ellas y la coloca en el mentón del Jiang para que sus miradas se conecten— ¿tú me amas? 

 

Jiang Cheng solo pudo asentir con su cabeza. Las palabras quieren salir, pero el nudo en su garganta lo impedía. 

 

— Te amo —contestó finalmente. 

 

Wei Ying sonrió y no pudo evitar alzar a Jiang Cheng en sus brazos y girar hasta que sintió que ambos estaban mareados. Cuando volvieron a la normalidad, Jiang Cheng decidió ser valiente ahora que es correspondido y besó a Wei Ying, un beso suave que sorprendiendo al alfa quien solo puede saborear esos labios unos segundos más. 

 

Al separarse, con una mirada llena de determinación y con voz decidida, Wei Ying dictaminó. 

 

— Tengo que pedir tu mano. 

 

— ¿Qué? Pero... 

 

Jiang Cheng solo pudo ver la espalda de Wei Ying alejarse rápidamente a lo que corre para tratar de alcanzarlo. 

 

La familia se encontraba ya reunida para cenar, solo faltaban Jiang Cheng y Wei Wuxian. Madame Yu iba ordenar a sus arañas buscar a su hijo cuando las puertas se abrieron estruendosamente. 

 

Wei Wuxian ingresó al comedor, su respiración estaba algo agitada y se apresuro a colocarse en medio de la habitación.

 

Jiang Cheng llegó detrás de Wei Ying con su rostro algo ruborizado, trató de jalar a Wei Ying del brazo para sentarse, pero el de túnicas grises lo ignoró completamente. 

 

Jiang Cheng suspiró y decidió sentarse a lado de su hermana al comprender que no podrá sacar a Wei Wuxian de su idea. 

 

— ¿Qué son esos modales? —regañó Madame Yu luego de salir de su aturdimiento—. ¡Fengmian! ¿¡esto le enseñas!? 

 

— Mi señora... 

 

— ¡Tío Jiang, Madame Yu! —la voz de Wei Ying interrumpió la próxima pelea—. ¡Solicito permiso para casarme con Jiang Cheng! 

 

Esto les cayó como un balde de agua fría a los adultos, ¿comprometer a su hijo con Wei Ying? ¿De dónde sacaba semejante cosa? 

 

— Wei Ying... ¿de dónde sacas esa idea? 

 

— Tío Jiang... amo a Jiang Cheng con todo mi ser y deseo casarme con él. Soy adecuado, aunque no tengo tierras o un título, defenderé y estaré con Jiang Cheng hasta el final de mis días. 

 

Los lideres quedaron en silencio unos segundos y después fijaron su mirada en su heredero. 

 

— Jiang Cheng —Madame Yu notó rápidamente como las mejillas de su hijo estaban rojas—, ¿de qué habla Wei Ying? 

 

Jiang Cheng se levantó de su asiento y alzó su cabeza para ver a sus padres a los ojos. 

 

— M-Madre, padre... No quiero casarme con Lan Wangji, y... también amo a Wei Ying.

 

Los líderes se quedan en silencio y, sin decir una palabra, salieron del comedor para ir al estudio de Fengmian. Las arañas se retiraron y los sirvientes, que esperaban afuera con las bandejas de comida, entraron y las colocaron en las mesas correspondientes. 

 

Jiang Cheng se sentó y comenzó a sobre pensar las cosas, pero el cálido aroma a lavandas de su hermana lo calmó rápidamente. 

 

— Felicidades a ambos, finalmente se han decidido —Yanli sonrió al ver a sus hermanos sonrojarse más, si es que se puede. 

 

Luego de ello comienzan a comer. 

 

~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~

 

Transcurrió una semana y cada que el discípulo principal de los Jiang quería tocar el tema, Jiang Fengmian cortaba amablemente la conversación. 

 

Jiang Cheng paseó por muelle de loto con un rostro lleno de ansiedad y tristeza, aunque eso no le detuvo de realizar sus deberes, pero todos en Muelle de Loto veían al heredero triste. 

 

Ese día, el joven Jiang estaba dando vueltas en su habitación cuando un discípulo le avisó que sus padres le requerían en la oficina del líder. El heredero sintió su estómago retorcerse ante los nervios con cada paso que daba y esto solo aumentó cuando ingresó. 

 

— Siéntate, hijo —indicó Fengmian. 

 

Jiang Cheng acato la orden y su madre suspiró. 

 

— Te prometí una vez, A-Cheng, que me aseguraría de que fueses feliz. (2)

 

Jiang Cheng se levantó y fijó su mirada, una llena de decisión, en dirección a su madre. 

 

— Si es sobre el compromiso, sabes que solo quiero a Wei-

 

— ¿Crees que no tenemos corazón o que no sentimos tu dolor? —cuestionó Madame Yu mientras caminaba hasta posarse frente a su hijo. 

 

— Wei Ying es la persona correcta para ti y decidimos que te vas a casar con él —comentó Fengmian, levantándose de su asiento para colocarse a lado de su hijo, poniendo una mano en su hombro. 

 

Jiang Cheng abrió la boca, pero no podía formular una sola palabra por la emoción. Las lágrimas se agruparon en sus ojos y saltó a los brazos de su madre, abrazándola fuertemente mientras susurraba "gracias" repetidamente. 

 

Fengmian sonrió al ver a su hijo tan feliz. Sabía que esto era lo correcto y vio que decidió bien, por una vez podía hacer las cosas bien. 

 

Madame Yu correspondió el abrazo de su hijo mientras la nostalgia se instalaba en ella, ya que pareciera que fue ayer cuando cargó a sus bebés en brazos y ahora ambos estaban comprometidos. 

 

Cuando Jiang Cheng se separó de su madre, ve a su padre y simplemente le sonríe. Fengmian le devuelve la sonrisa y Jiang Cheng toma esto como permiso para irse corriendo de la oficina. 

 

Los esposos Jiang ven a su retoño irse y solo pueden sentir la angustia en sus pechos crecer, ya que en la mesa hay una carta de los Wen para el adoctrinamiento. La principal razón por la cual Madame Yu accedió al compromiso es porque sabe que no hay nadie mejor para proteger a Jiang  Cheng que Wei Ying, ese joven protegerá a Jiang Cheng contra todo y todos. 

 

Wei Wuxian, al enterarse del compromiso, agradece a los líderes y promete cuidar a Jiang Cheng siempre.

 

Es en el almuerzo del día siguiente donde los líderes tienen que decirles a su heredero y a su discípulo principal que tienen que ir a un adoctrinamiento, o más bien encarcelamiento a palabras de Madame Yu, con los Wen. 

 

Jiang Cheng se sintió triste mientras viajaban al territorio Wen, ya que la guerra pondrá un alto a su futura boda. 

 

— No tienes de que preocuparte —le dijo Wei Ying mientras tomaba su mano—. Cuando todo acabe, vamos a casarnos y tendremos muchos cachorros. 

 

Jiang Cheng sonrió y le pegó en la cabeza. 

 

— ¿Crees que cargar con los cachorros y sacarlos es tarea fácil? Ojalá fueses tu quien los tuviese. 

 

— ¡Aiya! A-Cheng, no debes pegarle a tu prometido. 

 

Ese es el último momento en donde Jiang Cheng se sintió en calma junto a Wei Ying, ya que después fue pura agonía y preocupación para él. 

 

~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~

 

El joven heredero llegó a muelle de loto luego de escapar de la cueva donde residía el monstruo y de muchos días de esfuerzo. Al llegar avisó sobre el paradero de Wei Ying y su padre no dudó en ir con rapidez luego de dejarlo en el área médica. 

 

Finalmente trajeron a Wei Ying, llevándolo con el médico de la secta donde tuvo que permanecer varios días en cama inconsciente. Pero, al despertar, fue a Jiang Cheng lo primero que sus ojos grisáceos vieron. 

 

— ¿Estoy en el cielo o por qué la personificación de la belleza está frente a mis ojos? —Wei Ying sonrió al ver a Jiang Cheng desviar su mirada con vergüenza.

 

Luego de eso todo va de mal en peor... Wang Lingjiao llegó a Muelle de Loto junto a su comitiva de discípulos Wen y exigió una audiencia con Madame Yu. 

 

Jiang Cheng se encontraba junto a su padre escoltando a su hermana a Meishan Yu, ya que llegaron los rumores de que los Wen se expandían con rapidez y preferían tener a Jiang Yanli en un lugar seguro.

 

— Madame Yu, ¿si sabes lo que hizo el discípulo principal para ofender al clan Wen y al joven maestro Wen Chao? 

 

Madame Yu lanzó una mirada llena de enojo a Wei Ying, para luego enfocarse en esa... mujer. 

 

— Wei Wuxian ofendió a nuestro joven maestro al colocar su espada en la garganta del joven Wen Chao y eso es inaceptable, pero mi joven maestro en su infinita misericordia solo quiere una cosa. 

 

— Habla ya —ordenó con enojo. 

 

— Entréganos a tu discípulo principal y nos iremos de aquí, Yunmeng Jiang no sufrirá ningún daño. 

 

Madame Yu frunció el ceño, ya que estaba entre la espada y la pared. Una de sus arañas le informó sobre las numerosas barcas que se encuentran más allá del Muelle, y por otro lado esta su hijo... 

 

— Madame Yu —la voz de Wei Ying la sacó de sus pensamientos—, iré con ellos. 

 

— ¿Quién... 

 

— Madame Yu, Muelle de Loto es el preciado hogar de mi amado y no soportaría que fuese masacrado por mi culpa —Wei Ying suspiró y sacó de entre sus túnicas un bello tocado hecho de jade para el cabello—. Por favor, ¿se lo podría dar a A-Cheng? 

 

Madame Yu quería negarse, no podía permitir que este niño, la felicidad de su hijo y muchacho que ha visto crecer, se fuera así como así. 

 

Wei Ying colocó el tocado en la mano de la señora Yu y entregó su espada a una de las arañas para luego irse con los Wen. Madame Yu salió con rapidez e intentó detenerlos, pero la mirada que le dio Wei Ying la detiene.

 

— Por favor, recuérdele que lo amo de todas las formas en las que un hombre puede amar y regresaré por él —Wei Ying derramó una sola lagrima mientras los Wen le empujaban para seguir caminando. 

 

— ¡Mantén tu cabeza en alto, no bajes la mirada ante nadie! —ordenó Madame Yu con un grito al ver a Wei Ying flaquear. 

 

Luego de ello, Wei Ying hizo lo que se le indicó y los Wen se retiraron de la secta. 

 

Madame Yu comenzó a enviar cartas a todos los pequeños pueblos de Yunmeng y a sus regidores para que estén listos para la guerra y asimismo preparen al pueblo. Los Wen regresarán y Madame Yu sabe que tienen el tiempo contado. 

 

Fue al día siguiente cuando todo estalló dentro de la familia Jiang. Jiang Cheng regresó con una sonrisa y un pequeño paquete en sus manos mientras platicaba alegremente con su padre, algo que... sinceramente jamás habían visto. 

 

— Y quiero regalarle algo, pero no sé que darle, ¿qué me recomiendas, padre? 

 

— Un anillo, ¿no sería bonito? Así puede llevarlo en todo tipo de situaciones —sugirió Fengmian con una sonrisa mientras acariciaba el cabello de su pequeño hijo. 

 

— ¡Madre! —Jiang Cheng entró a la sala del trono de loto y se inclinó con respeto. 

 

— Jiang Cheng... yo... —Yu Ziyuan jamás se había sentido así en toda su vida, pero darle esta noticia a su hijo era muy difícil. 

 

— Madre, ¿dónde está Wei Ying? Necesito que vea estas telas que compre en Meishan Yu, si le gusta alguna necesitaremos hacer el pedido, la tía Yu nos dijo que ella me las iba a comprar—comentó Jiang Cheng sin notar el nerviosismo de su madre. 

 

— Jiang Cheng... —Madame Yu se acercó a su hijo para tomar sus manos— los Wen... —Ziyuan pudo ver como la mirada de su hijo pasó de la felicidad a la preocupación en cuestión de segundos— los Wen vinieron y exigieron que Wei Wuxian fuese entregado o nuestro pueblo pagaría las consecuencias, Wei Wuxian... —Madame Yu se detuvo cuando Jiang Cheng se separó bruscamente de ella, las lágrimas se agruparon en los bellos ojos morados de su hijo mientras su aroma pútrido a lotos empezaba a expandirse por la sala del trono hasta afuera. 

 

— No lo mataste, ¿verdad, a-niang? Dime que no fuiste tu... ¡dime que no fuiste tu quien lo traicionó! (2) 

 

— Era él o nuestra secta —contestó mientras desviaba la mirada al no tolerar la mirada llena de tristeza y enojo de su hijo hacia ella. 

 

— ¿¡Por qué madre!? ¡ÉL LUCHO Y MURIÓ PARA PROTEGER A ESTA SECTA. ESTÁ SECTA... QUE LO ODIABA! —gritó Jiang Cheng con dolor mientras las lágrimas se deslizaban una tras otra sin descanso. Jiang Cheng sabía que la secta amaba a Wei Ying, pero quienes representan la secta son sus padres y su madre siempre lo había aborrecido. (3) 

 

Madame Yu sacó de entre sus túnicas el tocado que Wei Ying le dio antes de partir y se lo da a su hijo. 

 

— Me dijo que te lo diera. 

 

Jiang Cheng lo tomó y finalmente sus piernas cedieron, el joven cayó al suelo y comenzó a llorar fuertemente, importándole poco lo que opinen de él. Fengmian se acercó lentamente y se hinco para abrazar a su hijo, quien de manera inmediata le correspondió.

 

— ¿Por qué? M-Me dijo que nos casaríamos, ¡me lo prometió! 

 

Luego de llorar por poco más de una hora sin descanso alguno, el cuerpo de Jiang Cheng cede y cae inconsciente en los brazos de su padre mientras sus manos se aferran al tocado con fuerza. 

 

Una semana después, las fuerzas aliadas de Yunmeng comienzan a llegar para instalarse en Muelle de Loto. Jiang Cheng ha estado en su habitación, sumido en una depresión sin consumir alimento alguno o siquiera dormir, lo único que hace es bañarse, cambiarse de túnicas y volver a acostarse para ver el tocado en sus manos. 

 

Los padres Jiang sufren al ver a Jiang Cheng así, pero la vez en que intentaron consolarlo Jiang Cheng los corrió a gritos, ordenándoles que no volvieran a pisar su habitación hasta que Wei Ying no regresase. Fue la primera vez en que vieron a su cachorro siendo tan feroz con ellos. 

 

Un mes después y los Wen llegan finalmente, un mensajero entró y le entregó a los líderes un pedazo de túnica, túnica que por los colores saben que pertenece al alfa Wei. 

 

Jiang Cheng, que luego de dos semanas y al escuchar las noticias de que los Wen estaban en camino se levantó de su depresión para entrenar y ponerse en forma, mató al mensajero luego de confirmar que le había pasado a Wei Ying. 

 

El joven maestro Wen lo echo a los túmulos funerarios —dijo aquel joven mientras la espada se encontraba en su cuello. 

 

Luego de una hora donde el mensajero no llegó a los Wen, éstos comienzan el ataque. Gracias al tiempo que se les otorgó por el sacrificio de Wei Ying el pueblo esta a salvo y ahora es una preocupación menos.

 

La batalla es muy sangrienta, los Wen son demasiados y no creen poder resistir, a lo que Madame Yu ordena que hagan la formación de loto para que cubra los alrededores. 

 

Los Wen que quedaron adentro son masacrados de manera inmediata y finalmente tomaron un respiro para descansar, aunque sea un pequeño lapso. Jiang Cheng se encontraba lleno de sangre, desde sus túnicas, espada y rostro hasta partes de su cabello. 

 

El joven Jiang no paró de masacrar a cuanto Wen fuese, ya que en su mente solo se escuchaban las palabras de aquel mensajero y los peores escenarios se planteaban en su cabeza con su amado de protagonista. 

 

La batalla se reanuda cuando la barrera cae y todos creen que todo está perdido, Jiang Cheng está a punto de ser masacrado con sus padres mirando todo desde lejos, completamente agotados, y justo cuando un Wen alzó su espada para acabar con la vida del heredero Jiang una parvada de cuervos comienzan a inundar el cielo de Yunmeng. El fuego cambia a color verde y todos desvían su atención a la sombra que vuela sobre el muelle de loto mientras el sonido de una flauta inunda sus oídos. 

 

Poco después algo los sorprende a todos sin distinción, los cadáveres de los alrededores se levantan uno a uno y, luego de unos segundos de suspenso, éstos comienzan a atacar despiadadamente a los soldados Wen. Otros tantos comienzan a salir del agua para subirse a los barcos y matar a los Wen que quedaban. Gritos resonaban mientras el desconocido de la flauta se colocaba frente a Jiang Cheng, causando el miedo en los líderes Jiang por su hijo menor. 

 

Jiang Cheng frunció el ceño cuando este joven alto y desconocido se posó frente a él, pero al verlo a los ojos lo reconoció. Al inicio esa mirada tenía un tinte color escarlata, no obstante, su color cambió a un grisáceo, grisáceo del cual se enamoró y el cual jamás podría olvidar. 

 

— Wei Wuxian —Jiang Cheng sonrió y se lanzó a abrazar a Wei Ying con fuerza—. Regresaste.

 

— Te lo prometí —susurró Wei Ying al oído de su amado mientras le correspondía con gusto el abrazo, oliendo aquel aroma a lotos mezclado con fuego y sangre, llenándose de ese delicioso aroma que tanto extrañó—. Acabemos con esto, mataremos a Wen Chao —declaró luego de separarse de Jiang Cheng y tocar de nuevo su flauta. 

 

Los cadáveres, quienes nunca pararon con su deber, arrastraron a un joven que gritaba como un loco. 

 

— ¡MALDITOS, SUELTENME! ¡SOY WEN CHAO! 

 

El joven Wen se encontraba realmente asustado, hacía poco que vio la muerte de Wen Zhuliu a manos de los cadáveres feroces, siendo destripado entre un montón de ellos frente a sus ojos mientras que a él lo arrastraban fuera del barco. 

 

Y ahora estaba frente a los lideres Jiang junto al heredero Jiang y aquel extraño que se le hacía muy familiar. 

 

— Oh —Wen Chao empezó a reírse fuertemente cuando lo reconoció—. ¿Wei Wuxian? ¿Cómo diablos escapaste de los túmulos funerarios? —preguntó, aunque la respuesta que le dieron fue una patada en su rostro haciéndolo caer al suelo y causando que uno que otro diente volase fuera de su boca. 

 

— Cierra tu maldita boca, jodido Wen —gruñó Jiang Cheng mientras lo tomaba del cabello para estampar su cara contra el suelo. 

 

— A-Cheng —su padre le habló con ese tono de regaño. 

 

— Padre —Jiang Cheng fijó su mirada en su padre, sintiendo esa mirada de regaño en él de nuevo. 

 

— Debes dejarnos algo también —comentó Fengmian con una sonrisa y procedió a patear en el estómago al joven Wen. 

 

Wen Chao sintió el aire salir completamente al igual que la comida. Jiang Cheng se alejó mientras una mueca de asco se instalaba en su rostro, por lo que se colocó a lado de Wei Ying. 

 

Madame Yu ordenó a unos discípulos arrastrar a Wen Chao a los calabozos donde se encargarían de torturarlo y después mandarían su cabeza con Wen Ruohan como advertencia. Ese día, Yunmeng había ganado otra batalla contra la secta Wen.

 

~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~

 

Transcurrieron cinco meses donde los Jiang, al igual que los Nie, ganaron la batalla contra Wen Ruohan, y con los Jiang como la segunda gran secta que logró resistir los ataques de Wen Ruohan junto a Wei Wuxian como un gran aliado, ahora se sentían listos para ir a la última batalla.

 

Pero así como sus habilidades eran... respetadas por algunos, Wei Wuxian también se encontraba en la mira de Lan Wangji desde hace tiempo por esas mismas técnicas. El Lan le insistía en que esas técnicas eran dañinas para su cuerpo y mente, no obstante, Wei Ying lo ignoraba o comenzaban a pelear. 

 

— ¡Lan Wangji! ¿¡quién te crees que eres o quiénes se creen que son tu secta y tu para cuestionar mis métodos!? —exigió saber Wei Wuxian un día en medio de un patio que antes estaba vacío y ahora comenzaba a reunir espectadores. 

 

— Wei Ying, solo trato de ayudarte, esas técnicas comenzarán a dañar tu mente y tu cuerpo —el joven alfa Lan sentía mucha preocupación por el camino que su amado estaba tomando, por lo que no dudaba en tratar de disuadirlo cada que puede. 

 

— Aún si lo hiciese tu no tienes derecho de meterte en mis asuntos, ¿y qué si quiero que mis técnicas me maten? Repito, ¿con qué derecho te crees de cuestionarme? No eres nada mío, ¡el único que debería cuestionarme es mi prometido! —esto dejó sorprendidos a los presentes y, además, le dejó un dolor al jade Lan menor. 

 

Y como por obra de magia, en el patio apareció Jiang Cheng, colocándose a un lado de Wei Ying. 

 

— Joven maestro Lan, si mi prometido le enfatiza que no son necesarios sus... servicios, debe respetar su decisión. Wei Ying es mi prometido, y es el deber de Yunmeng Jiang castigar a Wei Wuxian si hace algo indebido, Gusu Lan no tiene el porque meterse en asuntos que le competen a Yunmeng Jiang, ¿comprendió? —preguntó con ceño fruncido, colocándose frente a Wei Wuxian para protegerlo. 

 

Luego de eso Lan Wangji se dio la vuelta y no volvió a cruzar palabra con Wei Ying en lo que quedaba de la campaña, aunque esto no podía importarle menos al joven alfa cuando tenía a su lado a su prometido. 

 

Para Jiang Cheng y Wei Ying todo fue muy rápido; Wen Ruohan murió por la espada de Wei Wuxian y Jiang Cheng, asimismo los Wen restantes se rindieron y la guerra acabó. Las sectas celebraron con un gran banquete en donde Jiang Fengmian anunció, obligado a causa de los chismes luego del incidente en Qinghe con Wei Ying y Lan Wangji, con orgullo el compromiso de Jiang Cheng y Wei Wuxian. 

 

Los líderes celebraron doblemente aunque algunos se preguntaban que tan poderosos sería la nueva pareja ahora que estaban juntos. 

 

Pero eso importaba poco ahora que finalmente y luego de tanto tiempo se encontraban en su hogar sin el peligro de Wen Ruohan. El invierno comenzó y la nieve inundó los lugares causando que el muelle se viera más hermoso de lo que normalmente. Jiang Cheng tomaba las manos de Wei Ying, ambos con sus hermosas túnicas distintivas y capas color blanco cubriendolos del frío. 

 

Al llegar Jiang Cheng se recuesta en las piernas de Wei Ying como cuando eran más pequeños. Antes de todo, antes de saberse que era correspondido, antes de la guerra, antes de tantos problemas... 

 

Después de una hora, y de sentir que por fin puede expresar sus sentimientos con el hermoso omega que tiene en sus piernas, Wei Ying llamó a su prometido. 

 

— Jiang Cheng, mi amor —Wei Ying se levantó y por ende levantó al omega. Al estar frente a frente Wei Ying tomó a Jiang Cheng de las mejillas, acariciándolas suavemente mientras veía aquellos ojos que tanto amaba brillar al verlo—, eres mi vida y mi pasión, eres mi realidad y mi fantasía, no… eres mi realidad, eres lo que tanto ama y anhela tanto mi corazón, eres mi primer amor y serás siempre el último, si no te tengo muero por ti Jiang Cheng —el delicioso aroma a lotos comenzó a flotar entre ellos, por lo que Wei Ying no dudó en complementarlo con su aroma a bosque, ambos congeniando con una facilidad y armonía digna de ambos orgullos Yunmeng.

》Mi cuerpo necesita tanto tu presencia, porque tu eres mi alma gemela, eres mi amor y mi esperanza, eres mi compañero, mi único compañero. Eres lo más precioso que tengo en esta vida, es por ti que existo en este universo, si tuviera que elegir a alguien después de la muerte te erigiría a ti y siempre a ti, esa es la verdad porque no hay otra alma tan hermosa —Wei Ying acarició las mejillas de Jiang Cheng, sintiendo la suavidad de sus pómulos y viendo sus ojos brillar de una manera que él y solo él podrá ver—. Que los ojos de todo el mundo lloren, pero que nunca lo hagan los tuyos porque en lugar de lágrimas yo derramaría sangre. Deja que todo el mundo se enfade, pero tu no te enfades amor mío, tu no te enfades, si te enfadaras explotaría de ira mi alma gemela solo por ti. Apiádate de este amante que solo ve tu magnificencia, pero no lo tientes con tu belleza porque es un pobre enamorado no lo soportaría. Mira a tu alrededor —murmuró, colocando sus dedos en la barbilla del otro e inclinando su rostro para que viera el hermoso muelle en la calma de la noche, después atrajo la mirada de su amado nuevamente— y contempla todo esto, no es más que una porción ínfima de la hermosura que habita en tu rostro y en tus ojos todo el universo palidece ante la belleza que hay en ti, este pobre enamorado no podrá vivir sin la belleza de tus ojos, ten piedad por favor no se los quites. 

 

Jiang Cheng suspiró mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, sus ojos brillando tanto por las lágrimas como por el amor que desborda su corazón al estar frente a su prometido y escuchar tan bellas palabras. 

 

El heredero no dudó en abrazar a Wei Ying, su cabeza en el hombro de su prometido mientras el aroma a bosque inundaba sus sentidos. 

 

~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~◇~

 

Seis meses después sucede, seis meses de larga espera para los enamorados.

 

— Última reverencia a los padres —los jóvenes acataron la orden y ambos deron la reverencia a los Jiang—. Por la presente, ante los cielos y la tierra ahora y para siempre están unidos como uno solo. 

 

Los ahora esposos se levantaron y salieron con dirección al patio principal donde los demás los siguieron. La fiesta en Muelle de Loto procedió en su máximo esplendor y el pueblo celebraba por su joven heredero, el joven que demostró ser un omega muy fuerte y que será un líder prometedor. 

 

Ahora, luego de unas horas donde visitaron mesa por mesa recibiendo felicitaciones de todos, claro con sus excepciones como Lan Wangji, el matrimonio se retiró a las cámaras nupciales. 

 

Jiang Cheng se sentía nervioso con cada paso que daba y sintió la mano de Wei Ying temblar, a lo que desvía su mirada a verlo y se sorprendió de notar una sonrisa que para nada trataba de disimular. 

 

— Pervertido —susurró con un sonrojo instalandose en sus mejillas. 

 

— A-Cheng, ¿sabes cuantas veces he soñado con casarme contigo? —preguntó Wei Ying en susurro igualmente— Déjame estar ansioso. 

 

Jiang Cheng rodó los ojos y siguieron caminando. 

 

Finalmente llegaron a los aposentos y abrieron las puertas. Jiang Cheng entró primero y tomó asiento en la cama con Wei Ying siguiéndole el paso en seguida. 

 

Ahora, frente a frente, Wei Ying le quita el velo y lo deja a un lado con cuidado, pasando sus manos por sus mejillas y sonriendo al notar el rubor que las cubre. 

 

Sin perder tiempo, Wei Ying acostó a Jiang Cheng y se colocó entre sus piernas, encajando perfectamente entre ellas y sintiendo su erección crecer con la sola vista de Jiang Cheng avergonzado. 

 

Jiang Cheng suspiró y, con nerviosismo, empezó a quitarse las túnicas. Wei Ying se apresuró a ayudarle y finalmente quedó desnudo.

 

Wei Ying tragó duro al ver aquel hermoso cuerpo que solo podía admirar secretamente cuando nadaban en los lagos. Aquellas fuertes piernas que siempre amó, los muslos rellenos, sus nalgas bien formadas y su abdomen en forma, todo de Jiang Cheng era una bendición para Wei Ying.

 

— Quítate las túnicas, es injusto que solo yo sea el desnudo —ordenó Jiang Cheng con su ceño fruncido. 

 

Wei Ying sonrió y acato la orden rápidamente. 

 

Ahí fue cuando Jiang Cheng sintió su respiración acortarse, mucho más al ver aquel miembro... aquel gran y gordo miembro expuesto en su máximo esplendor. 

 

Wei Ying no perdió el tiempo y comenzó a masturbarse, los ojos de Jiang Cheng no se despegaban de su pene y eso le encantaba. 

 

— A-Cheng —Wei Ying gimió mientras seguía masturbándose, hasta que decidió que era suficiente. 

 

Jiang Cheng, sin darse cuenta, comenzó a expulsar lubricante, manchando así las sábanas. 

 

Wei Ying tomó con sus dedos parte del lubricante y lo metió a su boca, probando aquel dulce manjar de lotos, su aroma y sabor es incomparable... 

 

— ¡Wei Wuxian! —Jiang Cheng intentó sacar los dedos de su esposo, completamente avergonzado y excitado en partes iguales— ¡no hagas eso! 

 

Wei Ying sonrió y se agachó totalmente con un objetivo. 

 

— ¡Ahh! —Jiang Cheng no pudo evitar gritar al sentir esa cálida lengua, que meses antes acariciaba con suavidad su boca, ahora en un lugar tan sensible y de manera tan ruda. 

 

Wei Wuxian hizo caso omiso a los intentos de Jiang Cheng por separarlo y comenzó a comerlo por completo, pasando el lubricante a su boca y tragándolo, después se levantó y Jiang Cheng suspiró con alivio. 

 

Wei Ying vio descaradamente a Jiang Cheng con la saliva corriendo por su barbilla, las lágrimas cayendo de sus hermosos ojos, el rubor adornando su rostro y orejas, y finalmente su pene flácido ahora que se corrió por primera vez en la noche. Aquello no hacía más que alimentar aquel fuego que desde que entró a la adolescencia estuvo encendido en él. 

 

Pero, Wei Ying no estaba mucho mejor con el lubricante cubriendo su barbilla y los ojos casi negros por la excitación, su pene rojo y las venas marcándose. 

 

El alfa comenzó metiendo dos dedos, completamente impaciente, aunque sus movimientos eran tranquilos embistiendo el agujero de Jiang Cheng, curvando sus dedos para encontrar algo en específico. 

 

— ¿Q-Qué? —Jiang Cheng apretó en puños las sábanas de debajo, sintiendo las estrellas en sus ojos y su pene levantándose nuevamente. 

 

Wei Ying sonrió maliciosamente y continuó embistiendo una y otra y otra vez, sintiendo su pene explotar al ver a su omega suplicando que se detuviera, viéndolo estremecerse con cada embestida y pensando que si así es con sus dedos, ¿cómo será con su pene? 

 

Esa pregunta pronto tendrá respuesta ya que Wei Ying, sintiendo a su esposo lo suficientemente dilatado, sacó los dedos y colocó lubricante en su pene, para luego con un brazo sostener las caderas de Jiang Cheng en una posición adecuada y con su mano libre guiar su pene al agujero del Jiang. 

 

— W-Wei Wux-xian... 

 

— Tranquilo A-Cheng, te haré sentir mucho mejor —dijo Wei Ying comenzando a meter su miembro poco a poco sin detenerse. 

 

Wei Wuxian se permite suspirar al sentir aquel cálido y apretado agujero cuando sus bolas pegaron en el trasero de Jiang Cheng, finalmente su omega era suyo por completo y solo los dioses podrían separarlo de su omega, nunca permitirá que lo separen de Jiang Cheng y quien se atreva a intentarlo recibirá la furia del Yilling Laozu. 

 

Jiang Cheng comenzó a moverse, ya que él nunca rogaría para que Wei Ying se mueva así que tiene que hacerle señales. 

 

Wei Ying no se hizo esperar y comenzó, saliendo y entrando lento y certero con el objetivo de golpear ese punto, cuando Jiang Cheng gimió más y más alto es cuando Wei Ying cambia el ritmo a uno rápido y duro. 

 

Los chapoteos del lubricante y el choque de pieles resuenan en la habitación, los gritos y gemidos de Jiang Cheng podrían escucharse hasta el patio principal de no ser por el talismán silenciador, ya que Wei Wuxian jamás permitiría a alguien más escuchar aquellos bellos sonidos emitidos por su esposo. 

 

— ¡M-Más! —ahora a Jiang Cheng no le importa rogar con tal de que Wei Ying no deje de dar en ese punto delicioso. 

 

Jiang Cheng atrajo a su alfa para besarlo rodeando con sus brazos sus hombros, encajando sus uñas hasta hacer sangrar al otro quien solo pudo morder sus labios como venganza. El beso se siente sucio y eso es lo más delicioso de todo, el sabor a dulce que Wei Ying tiene en su boca gracias a su lubricante, probarse a sí mismo es algo realmente excitante. 

 

No sabe cuanto tiempo paso, no sabe si quiera si ya la fiesta termino, ni siquiera sabe cuantos orgasmos ha tenido, lo único que Jiang Cheng sabe es que ahora está colocado boca abajo, con su trasero en lo alto y siendo embestido de forma brutal. Wei Wuxian parece una bestia en esos momentos, una bestia insaciable que no deja de morder a Jiang Cheng en cualquier tramo de cuerpo que encuentre. 

 

— ¡AH! 

 

Jiang Cheng volvió a correrse encima de las sábanas y fue cuando lo sintió... ahora siente el nudo de Wei Ying expandirse y su semilla caliente se derrama dentro de él, y la semilla anteriormente derramada salía incontrolablemente por su agujero, el nudo se agrando y los dientes perforando su piel fue lo último que pudo sentir para luego sumirse en una inmensa oscuridad. 

 

Jiang Cheng no sabe lo que le depara el futuro, no sabe si será buen líder, buen esposo, buen padre, y aun así el futuro no le asusta tanto como pensó. Con el simple hecho de tener a Wei Ying a su lado siente que puede luchar contra el mundo del cultivo entero y saldría victorioso. 

 

Porque para Jiang Cheng, su historia de amor y su era como el primer  omega heredero apenas está comenzando. 

 

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Tres años después... 

 

Jiang Cheng sonríe al ver a su alfa en los lagos enseñando a nadar a sus mellizos, sus bellos Jiang Jingyi y Jiang Yuan. El omega se acarició el estómago aún plano y estaba pensando como darle la noticia a su consorte de que próximamente tendrán otro hijo. 

 

La vida ha sido buena, sus padres se fueron a pasear por el mundo del cultivo luego de su primer año de casado con Wei Ying, confiándole la secta por completo. Su hermana, su amada hermana ahora está casada con Jin Zixuan y hace poco que tuvo a su hijo.

 

Y Wei Wuxian, vaya... su esposo le complementa perfectamente como siempre siendo alguien de tiempo completo para él y para sus cachorros. Ahora Jiang Cheng puede amarlo sin miedos y sin restricciones, por ello agradece inmensamente a los dioses y espera que esta felicidad nunca acabe. 

Notes:

1- Referencia a la película "Yo antes de ti", dioses hermosa película como la amo.

2- Créditos al tiktok de: yop_merengues

3- Créditos a la idea de la publicación de: Nika Ackerman. La imagen la tomé hace tiempo y actualmente cambio su nombre en Facebook. anirak_ackerman

- Créditos del poema que Wei Ying le dice a Jiang Cheng al sultan Suleiman jjsjajaja.

Especificaciones:

- Wei Ying, a petición de Jiang Cheng, destruyo el sello del tigre estigio luego de meses de investigación.

- Jamás fue con los Wen, pero si abogo por ellos y Jiang Cheng lo respaldo, por ello los Wen ahora viven en paz con Wen Qing como su líder, cambiaron sus apellidos y viven en un pueblo de Yunmeng.

- Lan Zhan se enamoró de Wei Ying, sufre porque éste está casado, pero no hace nada ni es malo, solo sufre (jajaja, cuando no está emparejado con JC en mis historias como me gusta hacerlo sufrir un poquito jajajaj).

- Jin Guangyao fue reconocido, pero no porque hubo asesinato de Wen Ruohan, sino por que Jin Zixuan se entero de su existencia y luego de mucho el Jin mayor pudo residir en JinLinTai. En este caso no es malo por el poder mío, y apoya a Jin Zixuan en el liderazgo porque luego de pocos meses Jin Guangshan murió misteriosamente.