Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-07-09
Words:
1,216
Chapters:
1/1
Comments:
10
Kudos:
53
Bookmarks:
4
Hits:
146

Sí, te soñé (Una vez más)

Summary:

—¿Qué crees, güey?

—¿Qué?

—Te soñé.

Últimamente, ese se había vuelto un tema de conversación muy recurrente entre ambos.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Gael revisó su reloj. Dieron las 6:00 A.M. justo en el momento en el que Mau y él se sentaron en el suelo, después de una hora de subida y una semana entera de Mau hablando de un cerro que sí o sí tenían que escalar en cuanto aterrizarán en Oaxaca.

Gael observó los primeros rastros del amanecer, casi olvidando lo mucho que le había costado levantarse de la cama dos horas atrás.

—Tenías razón, muy bonita vista —Gael rompió el breve silencio, robando de las manos de Mau el termo de café.

—Preciosa vista, Gael. Increíble —corrigió Mau—. Y tú querías quedarte a dormir, cabrón. Imagínate.

Gael resopló. Mau tenía más energía de lo que se le debería permitir tener a alguien que había dormido tres horas en una cama diminuta apretujado con alguien más.

—Prácticamente tuve que levantarte de la cama, Gael —le reclamó Mau.

—Bueno, discúlpame por querer dormir más de tres horas, Mauricio.

Inmediatamente después, Gael chistó antes de que Mau pudiera bombardearlo con más palabras—. 5 minutos de silencio. Hora de apreciar la vista.

Escuchó a Mau murmurar algo, posiblemente relacionado con «chillón», pero prefirió ignorarlo en favor de disfrutar de los 5 minutos.

El Sol cada vez se asomaba un poco más por el horizonte, con un movimiento casi imperceptible. Gael hizo su mejor esfuerzo para reflexionar sobre el largo día que tenían por delante mientras sentía a Mau prácticamente vibrando a su lado, mordiéndose la lengua para no arruinar los 5 minutos.

Gael calculó que pasaron 3 minutos, a lo mucho casi 4, cuando sintió la mano de Mau volar a su antebrazo, listo para contarle algo.

—¿Qué crees, güey?

—¿Qué?

—Te soñé.

Últimamente, ese se había vuelto un tema de conversación muy recurrente entre ambos.

—Mau, llevamos como… 15 horas juntos, fácil, y dormimos en la misma cama. Obvio que soñaste conmigo.

—Ah, entonces, siguiendo tu lógica, ¿tú también soñaste conmigo?

El comentario le había salido muy natural, pero la pregunta de Mau le hizo recordar de verdad el sueño que tuvo—. Pues sí, por algo lo dije —terminó respondiendo, y su voz flaqueó.

—Mira, mira, ¿y qué soñaste? —preguntó Mau—. No, güey, ya pusiste tu cara —se interrumpió Mau, casi al segundo.

—¿Qué cara?

—Tu cara de que soñaste raro —respondió Mau, aguantándose una risa—. Si soñaste raro, ¿verdad?

Ambos comenzaron a llamarle «soñar raro» a los sueños donde eran pareja o lo más parecido a ello. También era muy recurrente. Y su sueño si encajaba en el término.

Gael no pudo evitar reírse mientras asintió.

—El mío estuvo cagado. ¿Primero yo y después tú? —propuso Mau.

—Va.

Gael pasó los siguientes 5 minutos escuchando a Mau hablar sobre invitados raros en el podcast y de ambos haciendo el supermercado, por alguna razón.

—Ahora sí, Gael, vas.

Aún si trataban de hablar de ello de la manera más natural posible, Gael no podía evitar sentir algo de nervios, incluso incomodidad antes de decirlo. Se sentía como algo que no debería estar compartiendo.

—¿De verdad quieres que te lo cuente?

Ambos se miraron por unos segundos, mientras Mau decidía.

—Nah, ya fueron muchos —decidió Mau después de unos segundos.

Gael se encogió de hombros—. Igual estuvo más tranquilo este.

A veces, Gael sentía que ese instinto de querer guardar sus sueños como si fueran un secreto podía hacerle creer que de verdad deberían ser un secreto porque reflejaba sus sentimientos (que no existían). Entonces, si alguna vez Mau decidía no querer saber de su sueño, Gael decía algo solo para que Mau preguntara y poder contarlo. Aún no lograba comprender del todo el mecanismo de esa acción.

—Nah, no seas así, güey —se quejó Mau—. Ándale, pues, cuéntamelo.

Gael se llevó la mano al cuello y la quitó casi de inmediato, recordando que Mau ya había notado que era un tic nervioso.

—Pues... normal, estábamos en la sala de Claudio, esperándolo porque había subido a su cuarto por algo, pero de esas veces que sube por algo y se tarda, ¿sabes? —vio a Mau asentir, atento—, y pues... nada, güey, estábamos en el sofá, amontonados…

—¿Cómo novios de secundaria? —interrumpió Mau, conteniendo una risa.

—Justamente. Te tenía abrazado y nos susurrábamos cosas, nos reíamos y todo.

—¿Y ya? ¿Ese fue todo el sueño? —preguntó Mau, después de unos segundos.

—No, al final Claudio si volvió y nos fuimos a no-sé-dónde, pero esa fue tu mayor participación.

—¿Lo más importante del sueño, dirías tú?

Gael asintió, ya sonriendo. Unos segundos después, los dos estallaron en carcajadas.

Después, Mau cambió el tema y siguieron hablando de otras cosas. Cuando el Sol comenzó a elevarse aún más en el cielo, recorrieron el sendero de vuelta.

Fue muy fácil olvidar el sueño cuando lo que les siguió fueron 20 horas de reunirse con distintas personas por una razón u otra y dar vueltas por la ciudad.

No volvieron al hotel hasta que cayó la noche. Una vez que Gael estuvo en la oscuridad de la habitación, solo mientras esperaba a que Mau saliera de la ducha y observando la cama que compartirían después, se permitió volver a pensar en el sueño.

Sobre todo, recordó toda la cotidianidad dentro y fuera del sueño: lo normal que parecía dejar caer su brazo en los hombros de Mau, la facilidad con la que se susurraban cosas y la proximidad y lo dispuestos que estaban a compartirse esos pensamientos el uno con el otro.

Antes de que pudiera seguir reflexionando más en ello, Mau salió del baño y fue su turno de ducha, en el que sólo pudo pensar en lo bien que se sentiría dormir después de 20 horas, aún si sus pies sobresalían de la cama.

Más rápido de lo que se dio cuenta, Gael ya estaba secándose el cabello con una toalla, listo para dormir.

—A ver, Mau, hazme un espacio... —murmuró, haciéndole gestos a Mau para que se moviera.

Mau parecía estar más allá que acá; aún así, se encogió todo lo que pudo en el lado izquierdo de la cama, dejándole un espacio diminuto a Gael.

Gael se dejó caer dándole la espalda a Mau, sintiendo la pesadez en sus ojos al instante.

—Mañana a las 7:00, Gael, acuérdate.

Gael tarareó, ya incapaz de decir una palabra.

Unos segundos después, sintió lo que, indiscutiblemente, era el pecho de Mau presionando contra su espalda, ambos sin playera, como ya era costumbre. Luego, sintió la pierna de Mau inmiscuirse entre las suyas y su brazo rodeando su pecho.

Gael no opuso resistencia mientras Mau se enredaba en él. Aun así, sintió que debía decir algo.

—Mauricio —advirtió Gael.

—Ya, güey, ya cállate y duérmete, no pasa nada. 

Y Mau tenía razón, no pasaba nada con ello. No era la primera vez que lo hacían y probablemente tampoco sería la última. Pero Gael sabía que en algún momento tendrían que tener la charla incómoda sobre lo normal que se estaba volviendo compartir sus bebidas cuando podían cargar con una propia, compartir habitación y cama incluso si no tenían que hacerlo y terminar durmiendo uno encima del otro cada vez que compartían cama.

Algún día tendrían que afrontarlo todo. Por lo pronto, Gael se permitió dejarlo pasar, sintiendo como el sueño le ganaba mientras intentaba sincronizar su respiración con la de Mau.

Notes:

si alguien llegó aquí, espero que te haya gustado!! una disculpa por lo corto, me estoy calando con el ship pero trataré de escribir cosas más largas :P