Chapter Text
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❝ El silencio no es la ausencia del sonido, sino la presencia de un dolor que no ha encontrado palabras ❞
─ Baruch Spinoza.
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Blue Lock desde hace siglos era reconocido como la mayor agencia encontrá de los monstruos que salían en mazmorras peligrosas. Una agencia que no solo contaba con un régimen estricto, si no con tecnología moderna que permitía que sus Espers y Guías tuvieran más eficiencia en sus batallas.
Entrar a la famosa agencia de Blue Lock era algo digno de orgullo. Pues lo que empezó como una pequeña agencia con metas ambiciosas había logrado convertirse en la agencia más grande e influyente del continente asiático.
Y tan solo unas décadas atrás, Blue Lock dejo de ser solo una agencia asiática y paso a convertirse en algo más global. Con el cambio de Director General, todo el sistema fue reiniciado y transformado en algo más innovador que nunca antes se había visto. Un movimiento peligroso que sin duda, fue la mejor decisión que se pudo tomar.
La compañía que antes solo tenía un solo sector donde organizaba a todos; paso a repartirse en cinco subunidades, cada una con un Esper de Rango S que era conocido internacionalmente y pudiera liderar a su grupo.
La primera subunidad corresponde al nombre de FC Barcha. La unidad española que era fuertemente conocida por explotar la imaginación y la creatividad de sus integrantes. Con una clara filosofía sobre que improvisar en el momento justo también es algo de admirar.
Su líder; Lavinho. No sigue manuales, resuelve sus peleas de las formas más raras e inesperadas, con una gran sonrisa y bailando al zon de la pelea. Lo que hace que sus alumnos sean similares en ese ámbito, disfrutando una pelea.
Otra característica importante, es que este es el estrato que cuenta con más Guías registrados. Esto principalmente porque, al caracterizarse en la imaginación, permite que sus Guías sean más fuertes y tengan más posibilidades al pelear.
Cuentan con Espers fuertes, pero son muy despreocupados y no llaman mucho la atención en una agencia donde el objetivo es ser él más fuerte. Aunque en este estrato también está está ideológica, los Espers siempre se dejan llevar por su intuición y su instinto artístico en el campo de batalla.
Cómo segunda unidad tenemos al equipo de Inglaterra, Manshine City. Su mentor, Chris Prince es un hombre firme que mantiene su filosofía sobre que; Un cuerpo perfecto es la máquina de guerra definitiva en una pelea.
Chris no solo busca dominar el campo, busca que sus Espers y pocos Guías que tiene, tengan una condición física perfecta. No quiere que solo tengan músculos de adorno, quiere que los usen en cada una de sus misiones, sacando provecho al duro entrenamiento físico que realiza.
El equipo de Inglaterra suele ser muy tranquilo con objetivos muy decididos. Y al contrario de lo que muchos piensan, Chris no exige que sepas pelear cuerpo a cuerpo, si no, que con tu entrenamiento seas capaz de exprimir tus habilidades al 100% cuando estés luchando contra las mazmorras.
En el tercer estrato tenemos al equipo Italiano, Ubers. Su líder, el gran Marc Snuffy ha creado una subunidad de defensa que ha sido elegida incluso por los mejores.
A Snuffy no le importa si eres el mejor en el campo de batalla, a él le importa saber que tan bueno eres fuera del campo. El Italiano valora la vida de los demás, procurando crear decenas de estrategias para traer a todos con vida tras una misión difícil.
Ubers es conocida por ser la subunidad menos arrogante de Blue Lock, aunque también es la más unida y empática de toda la agencia. Los miembros siguen fielmente la filosofía de su mentor sobre que todas las vidas son importantes.
Alberga a los Espers con habilidades en su mayoría de defensa, permitiendo crear un muro impenetrable que no solo defienda, si no también ataque. Sus Espers cuentan con habilidades de escudos, barreras, regeneración..
En Blue Lock son la subunidad menos competitiva, pero saben que en términos de supervivencia este estrato es el mejor.
En el cuarto estrato tenemos a Francia, con su equipo Paris X Gen, o mejor conocido por sus abreviaturas; PxG. Un equipo muy caótico que se caracteriza por ser atacantes.
Su actual mentor es un Esper muy joven pero talentoso que solo cuenta con 17 años. Su nombre es Julián Loki, que mantiene la filosofía de su equipo sobre que el mejor atacante en el campo es el que más rápido destruye todo.
Este estrato se caracteriza por tener una fuerza bruta. Sus Espers y Guías tienen temperamentos algo explosivos. Los integrantes de este grupo son muy impulsivos, orgullos y competitivos dentro y fuera de su subunidad.
Sus Guías tienen energía de guiado algo complicada de trabajar, pues ya están acostumbrados a controlar a los demonios que PxG tiene que ofrecer. Así que muchas veces trabajar con ellos no resulta agradable la primera vez.
El equipo francés siempre es él primero en entrar a las mazmorras, pero gracias a su historial también son los que han tenido mayor tasa de riesgo de desbocamiento debido a su gran inestabilidad emocional.
La última subunidad, pertenecía al estrato de Alemania. Conocida como el Bastard München, un equipo que funcionaba con la lógica y estadísticas. Su líder, Noel Noa; el Esper más fuerte de la actualidad era fiel creyente de que una buena estrategia lógica, evitaba muertes en el campo de batalla.
Todo en el equipo alemán se media con datos, estadísticas y lógica. Las emociones no entraban aquí.
El equipo era reconocido como el único estrato en tener Espers con habilidades analíticas con un gran orgullo de por medio. Noa obliga a cada Esper a entrenar artes marciales y defensa personal para no depender solo de sus habilidades, exigiéndoles como mínimo saber derribar al contrincante sin tener que usar tus poderes en ningún momento. Si no pases esa prueba, estás fuera del equipo.
Bastard era muy exigente con sus entrenamientos y habilidades, exigiendo la perfección en cada entrenamiento. En el estrato de Alemania estaban repletos de Espers, pues ningún Guía había pasado las duras pruebas que Noel ponía a sus alumnos.
Claro, siempre existen excepciones en el mundo e Isagi Yoichi había sido la diferencia que rompió aquel orden.
Un Guía de alto nivel que había sido aceptado en Bastard München al aprobar la prueba física del entrenador Noel Noa con rotundo éxito.
Yoichi era un prodigio que encajaba perfectamente en la mentalidad de la subunidad alemana. Era muy lógico dentro y fuera del campo de batalla, escogiendo siempre las opciones más acertadas según las estadísticas. Sin dejarse guiar por sentimentalismos innecesarios.
Ganándose el respeto del mismísimo Noel Noa tras presenciar que Isagi no era otro Guía más en la agencia que prometía cosas en vano. No, el peliazul era diferente.
Sus habilidades como Guía se adaptaban con el Esper, creando una conexión no solo útil en el campo; si no que también potenciaba las habilidades de estos. Si guiaba a un Esper de Rango B, fácilmente podían subir al Rango A o ya de plano, permitirle ser un Rango S por unos minutos mientras luchaba.
Isagi Yoichi era él Guía que todos, incluso Espers fuera de la agencia de Blue Lock deseaban tener en sus manos.
─¿Ya decidiste que estrato vas a visitar?─ Una voz saco a Yoichi de su investigación, haciendo que deje de ver su tableta tecnologica.
Cuando levanto la vista vio al Director General de Blue Lock; Ego Jinpachi, que lo miraba con intriga. Venía comiendo esos fideos instantáneos mientras ignoraba todo lo demás.
Yoichi se encontraba en la oficina de Ego para hacer una decisión importante; tenía que escoger a su compañero Esper con quién haría todas sus misiones importantes y formaría un vínculo.
El peliazul suspiro mientras negó con la cabeza, agarrando la tableta en sus manos y escribiendo unas cosas rápidamente en esta. Después, una voz robótica salió de la tableta leyendo el anuncio.
«No... Estoy teniendo dudas sobre si ir al equipo de Italia o España»
Ego arqueo la ceja con cierta curiosidad al escuchar aquello.
─¿Italia o España?... Pensé que elegirías Espers de tu subunidad.─ El de anteojos comento con cierto tono de desinterés, dándole un sorbo a sus fideos instantáneos.
El Guía volvió a teclear algo en su tableta con más calma. La voz de robótica sino por la oficina;
«Tiene buenos Espers, pero al igual que con Francia o Inglaterra, sus Espers se dejan llevar por el orgullo... No quiero enfrentar eso de nuevo, Ego-san»
El de anteojos frunció su ceño con disgusto cuando escucho lo último, rodando sus ojos con aburrimiento mientras miraba hacia las decenas de pantallas que tenía la oficina central. Viendo todo por las cámaras de seguridad.
Otra razón por la cual Yoichi era tan famoso en Blue Lock y en el exterior, no era solo por su increíble habilidad de adaptación como Guía. Si no también porque había logrado que el hombre más orgulloso y desinteresado del mundo se disculpará públicamente tras equivocarse.
Ego Jinpachi aún le guardaba rencor a Isagi debido a esa humillación.
─Aja, solo elige de una vez. No es tan difícil.─ El mayor contesto, aún mirando las cámaras de seguridad con atención. En sus palillos todavía sostenía algunos fideos. ─Puedes ir personalmente a escoger a los estratos, los campos de entrenamiento están llenos a esta hora.
Aquello pareció animar a Yoichi, que escribió algo en su tableta mientras se levantaba de la silla. Espero que la tableta leyera su mensaje antes de marcharse
«Bien, entonces iré a ver primero Ubers. Permiso, Ego-san.»
Jinpachi solo lo despidió con un gesto de manos que demostraba que le daba completamente lo mismo si el adolescente se quedaba o se iba. Su vista fija en las cámaras de seguridad que grababan cada espacio de la enorme agencia que tenía en su poder.
Miro por una de las pantallas al Guia que acababa de estar con él hace solo unos minutos; lo vio caminar por el pasillo con esa tableta contra su pecho que siempre llevaba como su fiel compañera a todos lados porque era su voz.
Era la forma en que el famoso prodigio mudo; Isagi Yoichi, se comunicará con todos.
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Caminar por los pasillos de Blue Lock siempre era un problema para Yoichi. Principalmente por que tenía un pésimo sentido de orientación cuando el lugar siempre se veía igual.
Así que su camino que debía durar solo unos cinco minutos de la oficina central hacia el estrato italiano, se vio extendido a un plazo de quince minutos.
Quince minutos caminando por los pasillos de la mejor Agencia de Espers y Guías. Tal vez ya había pasado hasta tres veces por el mismo pasillo y el nunca lo sabría porque todos los malditos pasillos eran lo mismo.
Isagi solo podía fruncir su ceño cada vez más cuando terminaba en otro lado completamente diferente al que había planeado.
Tampoco ayudaba que cada vez que caminaba por los pasillos, había personas hablando a sus espaldas cuando notaban su presencia.
Realmente no decían cosas maliciosas sobre él, solo repetían las mismas palabras que circulaban por toda la agencia sobre él. Los mismos chismes que la gente habían hecho.
Lo que le molestaba tanto a Yoichi, era que los cada uno de los rumores era verdad.
En Blue Lock, después de ser aceptado en la prestigiosa agencia. Se evaluan tus habilidades dónde te juntan con una pareja que es compatible con tus habilidades o personalidad. Juntando así, a los Guías y Espers que pueden trabajar juntos.
Una vez es asignada tu pareja, ambos se someten a un entrenamiento conjunto donde deben fortalecer su vínculo por unos cinco meses. Si el vínculo creado es aceptable y próspero, ambos se unen oficialmente a la alineación oficial de alguna subunidad recomendada para cada uno.
En cambio, si el vínculo no es lo suficientemente fuerte para ser aceptable, la pareja se divide y solo se une a la alineación oficial el que dió mejor resultados en las pruebas. Si el Esper logro mejores resultados, entonces él será trasladado a su estrato asignado. Así también ocurre cuando el Guía es quien tiene mejores resultados de los dos.
Obviamente, cuando él Guía o Esper aprobó la prueba individual, en el estrato que quedó se le busca una pareja que pueda fortalecer sus habilidades o con quién pueda llevarse bien para las misiones.
Isagi había pasado el mismo está prueba, pero no convencionalmente.
Yoichi desde que tenía cuatro años, había sido gran admirador del Esper Noel Noa, quien para ese entonces ya era considerado el mejor del mundo. El pequeño peliazul ansiaba ser un Esper fuerte que pueda vencer a los temibles monstruos que salían en las mazmorras.
Aunque al final terminó siendo un Guía, Isagi todavía tenía el sueño de ser alguien fuerte que pueda ayudar a los Espers a cumplir su objetivo.
Pues detrás de Noel Noa, estaba su Guía que si bien; no había recibido tanto reconocimiento como Noa, era igual de importante para mantener cuerdo al Esper número uno; Jinpachi Ego.
Isagi no aspiraba ser igual que Ego, aspiraba a ser mejor que él.
Cuando fue aceptado en la agencia de Blue Lock, Yoichi sabía que tenía que hacer de todo para poder quedar en la agencia. Quería que sus padres estuvieran orgullosos de tener un hijo como él.
Sus esperanzas de ser el mejor Guía parecieron materializarse aún más cuando estuvo cara a cara con Ego, quien tras hacerle varias pruebas y exámenes dictaminó que no era un simple Guía normal. Que él podía llegar a ser mucho más.
Yoichi tenía cualidades que otros Guías no poseían. Entre ellas estaba su ahora tan reconocida adaptación; su límite de Esper que era de 5 y no de 3 como normalmente era en otros Guías, su visión periférica que en el momento de pelear ayudaba al Esper...
Jinpachi le había dicho que era un Guía muy prometedor, pero que, incluso siendo el mejor Guía que había aparecido en años no iba a hacer excepciones con él.
Isagi Yoichi debía hacer la misma prueba que todos los demás que entraban a la agencia.
Así que fue asignado con un Esper de su misma generación que ya era reconocido nacionalmente en Japón por sus habilidades y su futuro prometedor. Apodado por los medios como "La joya de Japón".
Kira Ryousuke era el nombre del Esper con él que Isagi fue emparejado. Un chico de cabellos blancos con piel clara y una horrible, muy horrible personalidad.
Sin importar que hiciera Isagi, Kira siempre se mostraba molesto por las decisiones del peliazul. Yoichi intento por todos los medios intentar hacer las pases con el Esper pero solo acababa en discusiones sin sentido.
Al principio Kira solo ignoraba los consejos del Guía o le llevaba la contrario a Isagi. Yoichi encontró la manera de aprovecharse de eso para que los entrenamientos no salieran tan mal. Creando un balance las primeras semanas de entrenamiento.
Yoichi recuerda perfectamente que después de ser felicitado por sus entrenadores de ese entonces por su bien rendimiento, Ryousuke dejo de lado el desinterés para transformarlo en algo peor.
Los insultos siempre fueron lo más leve que Isagi recibió de Kira después de aquello.
Escuchar como insultaba y denigraba su esfuerzo se hizo una rutina de la cual debía soportar por los siguientes cuatro meses. Ya que los insultos eran normales entre las parejas de Espers y Guías; además, en los entrenamientos mostraban muy buena química ambos.
A nadie le importo cuando Isagi comenzó a aparecer con golpes que los entrenamientos no habían dejado. A nadie le importo que Yoichi ya no participaba tanto en las conversaciones.
Isagi fue personalmente con Ego y exigió un cambio de Esper de inmediato en cuanto se enteró que había una gran posibilidad de que Kira y él pasarán la prueba. Él no quería quedarse con Kira como compañero para toda su vida. Así que fue con Jinpachi para hablar.
Pero a Ego ni siquiera le importo cuando Yoichi le hablo por su tableta y le mostró las marcas de los golpes que le había hecho el Esper. El de anteojos solo le dijo al Guía que dejará de dramatizar la situación mientras se comía esos fideos instantáneos que siempre llevaba a todos lados.
─Muy bien, chicos. Pueden tener un descanso de cinco minutos para tomar agua.─ Una voz interrumpió el hilo de pensamientos de Yoichi, que levantó la cabeza con rapidez cuando noto dónde se encontraba.
Por fin había llegado al estrato italiano, aunque su intención había sido ir a los campos de entrenamiento de mayor rango, terminó en los salones de entrenamiento de novatos.
La voz que lo había sacado pertenecía a uno de los asistentes de Ubers, que se encargaba de ayudar a los nuevos. Aquellos chicos que todavía les faltaba tiempo para aprobar la primera prueba.
Isagi frunció el ceño, apretando la tableta contra su pecho con más fuerza mientras miraba hacia los lados con cautela.
Ego le había dicho que podía ver a los Espers libres, nunca específico si solo se refería a los ya seleccionados. No lo pensó mucho realmente, solo entro al salón que abrió la puerta automática para él al reconocerlo como un miembro ya oficial de la agencia.
Cuando entro al salón de entrenamiento miro a los de nuevo ingreso con curiosas, recargandose en una de las paredes mientras veía a los chicos intercambiar palabras entre ellos.
Algunos lo miraban de reojo, pero realmente nadie le estaba prestando la atención necesaria.
─Oh... Isagi, ¿Viniste a ver el progreso de los nuevos?─ El peliazul volteo a su izquerda cuando noto que Drago, uno de los asistentes más cercanos de Snuffy y mentir de este grupo, le hablo.
Yoichi prendió su tableta y escribió algo con rapidez para poder contestar.
«Si, espero no incomodar, Drago-san...»
La voz resonó por el salón, algunos de los jóvenes voltearon para mirar pero rápidamente volvieron a concentrarse con sus equipos pues seguían en descanso.
─Nada de eso, de hecho, estoy feliz de verte por aquí... ¿Todavía no escoges un Esper, verdad?... Deberías ir a ver al campo C, están haya los Espers libres.─ El mayor comento con calma, su vista se desvío a los chicos en la sala para después de agregar; ─Aquí solo están los novatos, les hace falta todavía un mes para pasar su prueba.
Isagi asintió lentamente, mirando a su alrededor con atención. Notando que todos parecían más jóvenes de lo normal.
«¿Cuantos años tiene este grupo?... Se ven muy jóvenes todos.»
La voz de la tableta volvió a sonar, Drago sonrió en afirmación mientras acomodaba una mano en su cintura.
─Lo son, está vez el más grande tiene 16 años. El más joven tiene 13 años.─ Yoichi frunció el ceño ante la información que Drago le dió. ─Snuffy no está contento con esa información, pero... Aquí entre nos...
El instructor se acercó más Yoichi para poder hablar en voz baja, cuidando que los niños cercanos no escuchen las indicaciones.
─No creo que muchos pasen la prueba... No son malos pero son muy jóvenes y todavía les falta madurez.─ El adulto se alejo un poco mientras miraba a sus alumnos.
Yoichi miro detenidamente por todo el salón, estudiando a los alumnos de Drago con curiosidad.
«¿Te molesta si me quedo unos minutos más a ver su entretenimiento, Drago-san?...»
La voz robótica dónde nuevo, haciendo que Drago lo mire con una sonrisa amable mientras se encogía de hombros.
─Claro, no tengo problemas con que veas el entrenamiento.─ Fue lo último que dijo él de cabello negro, dando un aplauso que resonó por la habitación para llamar la atención de los chicos.
El peliazul seguía recargado en la pared, mirando como los novatos se reunirán con Dragón que comenzó a darles indicaciones sobre el nuevo entrenamiento.
Yoichi recordó que en la prueba de admisión, le tocó ser cuidado en el estrato del Barcha. Su mentor en ese entonces fue Bos, un hombre alto que era conocido por sus altas estadísticas de rechazo de admisión.
Miro a su alrededor mientras camina cerca de las paredes, intentando estorbar lo menos posible. Cuando encontró una esquina que estaba alejada de las personas que permitía ver el entrenamiento a la perfección, se sentó con la tableta en sus muslos.
El entrenamiento era fácil, se unieron cuatro parejas para luchar entre ellos, teniendo como objetivo ganarle al otro equipo con sus habilidades y la guía de sus Guías.
Al principio nada llamo la atención de Yoichi, vio a niños intentarlo hasta ganar y otros fracasando en la prueba. No era tan interesante como espero él peliazul que fuera.
Así que en algún momento terminó apoyando su cabeza contra la pared, su vista a veces posándose entre el entrenamiento y la estructura del salón que llegaba a ser más interesante por momentos.
Hasta que, algo llamo la atención de Yoichi.
Un nuevo equipo paso al centro para pelear, dos parejas de cada lado para poder luchar. Todo apuntaba a ser un entrenamiento más del montón, aburrido y solo con leves momentos destacables.
Pero la vista de Yoichi se desvío un momento, solo unos segundos hacia aquel Esper que se estaba escondiendo detrás de los Guías de su equipo.
No estaba intentando ser cauteloso, literalmente daba las indicaciones a su equipo pero solo había un Esper luchando. El otro se estaba escondiendo detrás de los Guías.
Por la reacción de todos, incluso de Drago, fue fácil suponer que era algo que ese Esper hacia constantemente.
Cómo era obvio, aunque las indicaciones de aquel Esper cobarde fueran realmente buenas, un solo Esper no podía ganarle a otros dos Espers con habilidades especializadas en ataque. Así que la derrota de ese equipo no le sorprendió en absoluto.
Pasaron los últimos dos equipos, pero su vista nunca se despegó de aquel chico. No podía verle la cara por qué el largo flequillo que tenía le tapaba la mitad del rostro, era pequeño y delgado. Cómo todos los demás chicos reunidos ahí.
La mayoría de los equipos se marcho apenas terminó el entrenamiento, Drago estaba en el otro extremo del salón dándole indicaciones a algunos de los alumnos que se habían acercado a pedir consejos.
Pero aquel novato cobarde estaba a mitad del salón, sentando en el piso con una libreta mientras anotaba algo. No había rastro del Guía que lo había acompañado en la prueba después de que esté le reclamará unas cosas al pelinegro y después simplemente se fuera.
Y cuando menos se dió cuenta, se acercó al menor hasta que terminó sentando de cuclillas frente al chico.
El pelinegro levanto la vista cuando sintió a alguien cerca, encontrándose al peliazul que lo veía con curiosidad.
─¿Necesitas algo?─ Pregunto el más joven. Isagi ni siquiera sabía si lo estaba viendo o seguía viendo aquella libreta llena de apuntes, su flequillo no se lo dejaba ver.
Isagi lo miro por unos segundos, su tableta seguía en sus manos. La apretó con un poco de fuerza, antes de responder.
─¿Cuál es tu nombre?─ Yoichi le pregunto, su voz apenas era un murmullo entendible. Sus palabras eran torpes, señal de que cuánto tiempo llevaba sin hablar.
El peligro movió un poco la cabeza hacia arriba. Yoichi no podía ver sus ojos, pero sintió que está vez si lo estaba viendo.
─Niko... Niko Ikki.─ Contesto el más joven lentamente. Todavía indeciso del porque un Guía mayor se acercaba a él.
Isagi asintió, sus labios moviéndose apenas mientras pronunciaba el nombre con sus propios labios.
─Bien, Niko...─ Susurro el peliazul, bajando la vista a la libreta de Niko por unos segundos. ─¿Por qué te escondes detrás de tu Guía?. Eres un Esper, tu siempre debes ir a delante.
La pregunta no era con un tono de burla como Niko estaba acostumbrado a escuchar, era genuina y sincera curiosidad.
─Mi habilidad me permite crear barreras cuando veo un espacio determinado pero... Es muy agotadora.─ Contesto el peliazul en voz baja, mirando de reojo hacia el resto del salón, dónde ya solo estaban ellos dos.
─Agotadora...─ Asintió el peliazul, repitiendo aquella palabra.
Yoichi se puso de pie, agarrando su tableta con una mano mientras seguía viendo al pelinegro delante de él.
─No seas débil, eres un Esper. Tu deber es entrenar hasta que ese agotamiento se desvanezca y sea reemplazado por utilidad. Si no puedes con lo mínimo, entonces no deberías estar aquí.─ Yoichi le dijo al más joven, su voz rasposa por el desuso, pero sin titubear en ninguna letra.
Niko apretó sus puños, estaba acostumbrado a ese tipo de palabras desde que era niño. Su habilidad siempre lo agotaba aunque solo la usará unos segundos. ¿Tan difícil era de entender para todos?.
Pero está vez era diferente. Por qué el Guía delante suyo ya había pasado por esto, por las pruebas de admisión y lo había conseguido. Está vez no eran niños pequeños burlones o compañeros que se creian superiores.
No, era un Guía honesto que le dijo aquello que Ikki no quería ver.
“Si no puede controlar su habilidad, ¿Como serás un Esper que salve a los demás si solo vas a estorbar?...”
Yoichi miro con curiosidad cuando las lágrimas del menor comenzaron a caer por sus mejillas, las lágrimas salpicando la libreta de apuntes.
Está vez se volvió a poner de cuclillas, dejando la tableta con cuidado en el piso y llevando ambos manos al rostro de Niko para quitarle el molesto flequillo que le impedía ver aquellos ojos.
Ese azul celeste de Ikki se encontró con el azul más intenso de Yoichi.
─Eres un pésimo Esper, Niko.─ Isagi susurró, mientras una de sus manos apartaba el flequillo de Niko la otra acariciaba su mejilla con delicadeza. ─Así que dejame ayudarte, dejame mostrarte que se siente que te guíen correctamente... ¿Me darías permiso?.
Niko que aún se encontraba llorando movió su cabeza un poco, decidiendo activar su habilidad por primera vez en meses desde que estaba en Blue Lock.
Una barrera se extendió en el salón, era de un color celeste y podías ver del otro lado. Llegaba desde el techo hasta el piso y solo protegía el espacio a un lado donde estaban ambos.
Pronto, la migraña comenzó a hacer presencia. Niko frunció su ceño, aún sollozando, estuvo a punto de desactivar la barrera. Pero entonces lo sintió.
El Guía delante suyo también activo su habilidad. Cómo él peliazul estaba tocando su mejilla, la conección era mas estable y fuerte.
Por lo que Niko, por primera vez desde que presentó su habilidad pudo tener su habilidad activa por más de treinta segundos sin caer al piso de dolor.
Ni siquiera su actual guía que le fue asignada había logrado aquello. Aquella chica solo hacia que se sintiera bien por unos cinco segundos para que después todo volviera a la normalidad.
Isagi mostró una pequeña sonrisa temblorosa mientras guiaba el caos que era el pequeño novato. Y sin poder evitarlo, sus ojos también se llenaron de lágrima.
“Mírame, Kira. Le estoy hablando a un Esper y aún así quiere que lo guíe... Le estoy siendo útil...”
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