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Ese Melancólico “Tú”

Summary:

Kalim deja a libre a Jamil y a toda su familia, dándoles la oportunidad de hacer lo que quieran o seguir trabajando hasta que sepan o encuentren algo que les guste hacer.

Jamil se va obviamente y se despide de Kalim, yéndo se lejos.

Con el tiempo Jamil se entera de muchas cosas, Kalim se casó a los 2 años desde que se fue, a los 3 tuvo una hija, a los 11 años de su partida su esposa murió tras ser envenenada.

Jamil se considera a sí mismo una persona egoista, asi que penso que si volvía ahora sería una buena idea, solo serian un par de días, se dijo a sí mismo...

Work Text:

“¡Jamil! ¡Cuéntame esa historia que me gusta”

Ambos eran jóvenes, pequeños, niños, Kalim tenía unos dientes frontales faltantes y Jamil tenía el pelo corto, tipo Bob, ambos con unos ojos grandes, dignos de la etapa más curiosa de la vida humana.

“Kalim ya tenemos 7 años, ya no eres un niño pequeño” trato de argumentar el moreno de pelo café, claramente molesto.

“Pero Jamillllllll” el de ojos rojos hizo un puchero.

Su mirada de perrito triste era tan lastimera que Jamil, como sería en los próximos años, no pudo negarse por más tiempo.

“Yayaya! basta está bien- hugh” suspiró derrotado, tomando un libro de la estantería al lado de la cama del joven Al-Asim, aclarándose la garganta y con las cejas todavía delatando su molestia.

Érase una vez, una princesa en un castillo.

Ella se sentía sola, aún entre la riqueza ella no era feliz, sentía que todo su mundo siempre estaría dentro de su castillo, así que un día en un momento de rebeldía ella escapó del palacio.

En las calles de su propio pueblo ella vio la precariedad, y la injusticia, ahí mismo conoció a un apuesto joven que la cautivó al instante.

Ambos quedaron flechazos, enamorados perdidamente el uno del otro.

La princesa escapó con el joven lejos de su hogar, muy lejos, porque su amor era prohibido pero profundo, como si toda su vida hubiera esperado por conocerlo.

Aun cuando lucharon contra genios malvados y ladrones fieros, nada pudo quebrantar su amor.

Al final ambos tuvieron su final feliz, viajando por el mundo, maravillándo se a sí mismos cada día el uno del otro, como si cada día se enamorarán una y otra vez.

Fin.

“¿Y qué pasó con el papá de la princesa?” se escuchó la pregunta proveniente de un hilo de voz más joven y puro.

Ahora estamos en el futuro, con un Kalim adulto de ojos tristes mirando a la niña que estaba en la cama, abrazando a un peluche esponjoso y circular.

“Bueno el papá tenía que quedarse, mi estrellita” acarició dulcemente la cabeza de la niña de pelo plateado y ojos rojos.

“Oh ya veo” murmuró algo triste, como si la sola idea de dejar a su padre fuera cruel y horrible bajo su dulce visión infantil.

Hubo un minuto de silencio antes de que Kalim se riera un poco.

“Mi estrella, es hora de dormir, mañana te contaré otro cuento” sonrió el adulto de tez morena y cabello plateado.

“¡Prométeme que no te olvidarás!” exclamó entusiasmada la niña.

“No lo haré mi estrellita” rió un poco antes de avanzar a la puerta del cuarto “Buenas noches Anisa”

“Buenas noches papá” respondió la niña con una sonrisa cerrando los ojos.

Kalim apagó la luz y se fue de habitación.

La noticia dio la vuelta al mundo.

La esposa de Kalim Al-Asim, Nahla Al-Asim o con su apellido de soltera; Al-Sayegh.

El entierro había sido hace un mes.

Jamil no planeaba tardar tanto, pero definitivamente está era difícil para él, solo venía a dar su pésame a Kalim, pero algo dentro de él seguía enojado con quién alguna vez fue su amo.

Kalim nunca lo invitó a la boda, nunca le habló por chat, desde que el mismo se fue Kalim no había hecho el más mínimo esfuerzo por contactarlo. Aunque Jamil tampoco había hecho el más mínimo esfuerzo, creía que Kalim sería el primero en hacer contacto, pero obviamente estaba equivocado.

Y para colmo Najma ya lo había llamado obligándolo a venir de todas formas.

Ella junto a su propio corazón egoísta lo tenía al frente de la puerta de Kalim, Kalim Al-Asim, Jamil iba vestido con su ropa ceremonial de cuando tiene reunión de magos, con todavía su ropa de mago superior debajo de su la ropa ceremonial...

En el fondo, Jamil sabía lo egoísta que él mismo era, y sobre todo cuanto había extrañado a Kalim, pero una parte de él tenía miedo que una vez que lo vuelva a ver Kalim (o mejor dicho el mismo) nunca más se quiera separar de él.

Aunque seguro Kalim ni siquiera lo extrañaba, el niño mimado que conocía seguro ya lo había reemplazado con alguien más, como siempre temió Jamil…

‘No puedes quedarte parado aquí'

Le dijo su conciencia, aquella que con los años parecía ser una gran constante en las noches de insomnio.

Jamil abrió la puerta con cuidado, sacándose la capucha de la cara, y cuando alzó la mirada hacia delante, quedó en shock.

Frente suyo no dolor estaba Kalim, mayor y con el pelo arreglado, sin rastro de sus bandanas ni bufandas, más allá de que estaban acomodadas del balcón donde el Al-Asim estaba ‘mirando’ hacia el bastón desierto.

Fue lo que siguió a eso lo que lo dejó peor…

Humo.

No hubo nada de fuego, ni de frío.

Si no que humo de cigarro.

Tabaco.

“Najma si eres tú no quiero hablar ahora”

Se escuchó la voz de Kalim, un poco más carrasposa a lo que él recordaba.

Jamil no supo qué responder. Kalim Al-Asim, el mismo que veía a sus tíos fumadores y odiaba el olor de los cigarros apagados estaba… Estaba fumando, Kalim estaba fumando.

“Najma ¿Qué pasa? ¿Porque no res-” antes de que pudiera decir algo se dio la vuelta para ver a quien creía que era Najma, solo para encontrarse con la mirada de Jamil.

“Fumas”

No era una pregunta, fue un comentario tirado al aire, con tono de impacto.

“Si…” Kalim miró el cigarro que tenía elegantemente en sus manos antes de suspirar colocando una mano en su frente.

Los ojos tristes que poseía eran tiernos, con una rendición evidente.

“Supongo que lo hago ahora…” se detuvo un momento antes de sonreír un poco “es un gusto verte Jamil, supongo que no vienes aquí para hablar de cosas cotidianas”

“No…”

“Vamos sentémonos” lo invitó, mientras pasaba por un cenicero que estaba en una repisa.

Una vez sentados el uno frente al otro el corazón de Jamil estaba latiendo demasiado rápido mientras Kalim se colocaba su bandana y su bufanda, todavía asimilaba que la persona delante suyo era su Kalim Al-Asim.

‘Habla, tienes que hablar, no seas estupido’

“Lo siento por lo de tu esposa” finalmente habló Jamil.

‘Estupido, estupido, estupido-’

“Ella murió hace un mes” afirmó con impacto en su mirada “no me digas que viniste solo a eso” entrecerró los ojos.

“Y-yo…”

‘No, esa era nuestra excusa para volver a tu vida, pero dado a que no preví que te volvieras un adulto melancólico, estoy buscando otros caminos para realizar lo que quiero’

‘Espera un momento ¿Que quiero?’

“Bueno perdón si interrumpo tu maravillosa vida, solo venía a ver si estabas bien después de tu primer golpe duro desde los 17 años” la voz de Jamil tenía cierto atisbo de altanería.

‘¡NO IDIOTA! ¡¿QUÉ MIERDA ME PASA?!’

Kalim pareció detener todas sus funciones corporales por un momento.

“¿Disculpa?” escupió con incredulidad.

Jamil busco una forma rápida de salir del apuro.

“Eh no olvídalo, como aparentemente me excluiste de todo tu círculo cercano, pensé que tu vida había sido de ensueño, solo me llamás cuando hay problemas supongo” se acomodó más en la mesa.

Por dentro la conciencia de Jamil bien podría tirarse por un barranco ahora mismo, tal vez este era un tipo de arranque de honestidad después de tantos años fingiendo que no le doliera que hasta Azul, ese maldito- supiera más de la vida de Kalim que el mismo, que parecía haber sido sacado de la suma.

“Así que me sigues odiando” le dijo Kalim mirándolo a los ojos.

El castaño quedó en shock, ósea hubo una buena época que sí que lo odio de verdad, pero Kalim había cumplido su promesa ¿No? Liberó a su familia, les dio seguridad y opciones, sus padres trabajaban aquí todavía por lealtad, no están amarrados a este lugar y Najma estudió, se graduó y ahora trabaja aquí mientras busca que más hacer con su vida, dado a que no quiere ejercer todavía.

“Aun así no tenías que venir con la excusa de darme condolencias, Nahla era… Nahla era la mujer de mi vida y ahora estoy soltero, llevo un mes soltero, así que ha sido difícil” jugueteo con sus manos el de pelo blanco mientras miraba a otro lado.

“Tiene sentido, después de todo tu eres como un perrito” refunfuño Jamil.

“Si ella me decía lo mismo”

“Incluso tus ojos ahora aparecen de cachorrito”

“Si a ella le gustaba eso de mí” suspiró mientras cerraba los ojos, todavía en luto.

‘Mierda de verdad la amaba’
O
“Ella lo era… Todo”

‘Mierda mierda mierda-’

Hubo un silencio ensordecedor nacido del último comentario, el corazón de la víbora estaba estrujado y decretando sentimientos asquerosos: celos, irá, melancolía, envidia ¿Como Kalim pudo amar a alguien? ¿Como el mismo no había encontrado a nadie al cual amar a sí?

Jamil había pasado años en su tiempo libre, en reuniones sociales y su propio trabajo buscando esa conexión, algo así de profundo, y Kalim, la persona que estaba al frente suyo, el que en su cabeza nunca se casaría ni encontraría ese tipo de relación, la persona que creía que un día haría mitosis y ya; ahora estaba al frente suyo contándole cómo amaba a su fallecida esposa.

“Con que aquí están mejor las cosas ¿No?”

“A qué te refieres” preguntó Kalim alzando una ceja.

“Tu viviste en este lugar toda tu vida, pensé que nunca encontrarías a alguien a quien amar en esta jaula de oro, después de todo yo viaje por todo el mundo, me sorprende que encontrarás al verdadero amor antes que yo”

De nuevo el silencio de acento en la habitación, Jamil no sabía que había dicho mal, osea no mentía, le sorprendía que Kalim tuviera pareja.

‘Espera ¿Dije jaula de oro?’

Al Viper se le helo la sangre, sin saber porque, tampoco mentía sobre eso, Kalim lo sabía, pero algo le decía que nos debió haberlo dicho.

“Yo también quería ver el mundo”

Jamil miró hacia adelante, encontrando la mirada directa del de ojos rojos, su rostro estaba vacío.

“Pensé que al menos me enviarías una carta, pero nada, lo acepte, después de todo de entre los dos tú eras el más desesperado por salir en irte lejos” se rió un poco al final, antes de levantarse y buscar algo en el mueble de atrás.

Una botella de Vino, vino añejo proveniente del reino de las rosas, de al menos 93 años…

Kalim sacó 2 copas, mientras el castaño estaba en shock todavía, Kalim fuma, Kalim bebé alcohol, Kalim fue cruel, Kalim está en luto. ¿Y qué hizo el Viper? Solamente lo ha estado provocando, y para colmo ni siquiera tomaba alcohol, así que no le dio para decirle ‘no’ a Kalim cuando ya tenía la copa frente a él.

“Pero quiero que sepas que yo también quería viajar” aseguró el Al-Asim suspirando, su mirada triste se volvía más y más melancólica “¿Quieres?”

Pregunto el que una vez fue su amo levantando la botella, después de ya haberse servido así mismo, ese detalle no pasó desapercibido, tal vez la sola presencia de Jamil estreso tanto al Al-Asim que se vio obligado a buscar algo con que ignorarlo.

‘No gracias’

“Esta bien”

“Uh”

Murmuró, no recordaba mucho, sabía que ya era de noche, y que estaba muy cómodo. Sentía una mano en su cabeza, que le acariciaba el pelo con dulzura, su mente se apagaba ante el tacto, que bien siente ser cuidado por alguien más.

Su cara se sentía caliente y sus ojos estaban borrosos, pero no importaba, no importaba nada mientras estuviera cómodo…

“Jamil estás muy mimoso, y solo tomaste 3 copas”

Esa voz.

La realidad lo golpeó, estaba hablando con Kalim, y empezaron a tomar, todavía estaba borracho, pero Kalim sonaba anormalmente sobrio, trató de levantar su cuerpo pero solo pudo girar su cabeza hacia la cara del Al-Asim.

Los ojos del de pelo blanco aprecian brillar en la oscuridad, con su mirada triste, su rostro pacífico y algo sonrojado. Esa era una vista bastante provocativa para la pobre víbora.

“Kalim…”

“Ssshhh…” lo callo con dulzura mientras pasaba su mano por la mejilla del ex-sirviente.

“Se supone que yo debo cuidarte”

“No me importa cuidar de ti”

“Tus manos están calentitas…”

“Gracias, tu cara igual”

Seguían en el sillón, Jamil perfectamente podría sentarse ahora al lado de Kalim ahora y fingir que nada paso, pero… Se sentía tan bien estar en el regazo de Kalim…

“¿Me reemplazaste?” Preguntó el Viper cegado por el alcohol.

“Lo intente, pero no eras tú” le respondió con dulzura mientras un dedo de la otra mano le presionaba la nariz “tú eres especial, lo sabes”

“No, no lo sé” soltó antes de pensarlo, bueno directamente no lo estaba “siempre me dices eso, no te creo nada”

Jamil hizo un puchero, un puchero de borracho infantil, pero en vez de enojarse Kalim se rió, mientras seguía acariciando un poco del pelo de Jamil.

“¿Siempre? Jamil no nos vemos desde hace 11 años” se rió un poco, antes de con una mano libre buscar su cola y tomar un trago rápido, limpiándose la boca con el dorso de la mano.

“¡No debes tomar alcohol!” exclamó Jamil finalmente saliendo del regazo de Kalim “se supone que eres puro, un alma inocente que nunca debe ser corrompida”

El vino había hecho lo suyo en Jamil, y cada vez sentía que perdía más la razón.

El Al-Asim se rió, tomó el mentón de Jamil y lo acercó.

“Y se supone que tú eras quien sería mi héroe, ahora mírate, has cambiado, yo he cambiado” murmuró cerca de los labios de Jamil, el Viper podía sentir el aroma a vino y tabaco en el aliento de Kalim “Así que, hola desconocido”

“¡No!” Exclamó abrazando a Kalim fuera de su “¡No me sacarás así de tu vida! ¡Deja de hablarme así! ¡Tú no puedes vivir sin mi! Se supone que siempre sería así”

Mientras el Viper hacia su puchero el de pelo plateado le hacía cariño en la espalda.

“Tu pelo es más largo, usas el mismo perfume” murmuró.

“Tu pelo igual es largo…” murmuró Jamil “y ordenado…”

Entonces Jamil sintió algo extraño, en la oreja de Kalim no sentía sus pendientes… Los pendientes que él le había regalado en uno de sus cumpleaños, después de que secuestran a Kalim a los 7 años.

No podían reemplazarlo, no debían, no había nadie más capacitado que él para ser la mano derecha de Kalim.

‘Entonces ¿Porque lo odiabamos?’

La pregunta retumbó en su mente como un tambor de ceremonias.

‘No lo odiabamos, tal vez, todo fue injustificado, tal vez el odio que dirigía a Kalim era para otras personas, Kalim siempre fue…’

Y aquí estaban, los 2, Kalim frotando la espalda de Jamil, mientras el contrario se aferraba cada vez más al de pelo blanco.

Kalim no era a quien deben consolar, él se mantenía estoico a pesar de todo, el padre de Kalim debía estar orgulloso.

“Quiero que te quedes un día más”

Un pequeño tono de debilidad se escuchó, proveniente del de pelo blanco, que ahora le volvió a acariciar el cuero cabelludo.

Jamil podría morir aferrado a los dulces dedos de Kalim, que ya no eran tan erráticos ni demandantes como en su niñez.

“Me quedo, pero usa los pendientes…” murmuró la víbora.

“¿Los pendientes?”

“Ujum… Los que te regalé”

“Pero tú no me has regalado ningún-... Oh esos”

Perfectamente ahí mismo; el pobre corazón del mayor de los Viper pudo haberse roto.

“Bien, bien los usaré”

“Uhm…” el castaño solo se aferró un poco más al Al-Asim un poco, sus ojos se empezaban a cerrar, mañana pasaría por un dolor de cabeza enorme, esperaba despertar en el regazo de Kalim otra vez.

“Te amo”

Se entendió al 100%

Algo que se lanzó sin pensar a él hermoso silencio que habían formado, pero no importa quién lo haya dicho, ambos volvían a estar juntos.

Lo primero que llegó a sus sentidos después de levantarse fue el hermoso aroma a sol de Kalim, ya saben el aroma que se siente en los gatos, el Viper se aferró a las manos de Jamil que estaban sobre su cabeza.

‘Un momento’

La mente de Jamil empezó a trabajar, lo recordaba todo, absolutamente todo, antes de empezar a hiperventilar resonó; la conversación había ido bien, ambos habían puesto las cartas sobre la mesa y salió bien-

Ni siquiera estaba enojado por haber sido posiblemente la persona que dijo ‘te amo’ aún que muy honestamente entre él y Kalim estaban las mismas probabilidades.

“Por los siete, puedo escucharte pensar” susurro el del pelo blanco mientras seguía acariciando las hebras del pelo del castaño.

Jamil levantó la mirada para encontrarse con la de Kalim, quien con sus tristes ojos, ahora parecían más alegres, como un niño aliviado mirando a un amigo enfermo recuperarse.

“¿En serio, ahora soy fácil de leer para ti?” preguntó el moreno de pelo café, sonriendo a medias.

El Al-Asim se rio un poco antes de contestar.

“Te sorprendería saber desde cuando”

Ambos se miraban directamente a los ojos, perdidos en los sentimientos que eran evidentes para el otro, al final Jamil salió ganando, como siempre. Después de todo; todos los que conocen a Kalim desde su época en el NRC saben que Kalim sería capaz de bajar las estrellas para ver feliz a Jamil, tal vez por eso su corazón ha estado roto tanto tiempo, tal vez son de ese tipo de parejas que están destinadas a estar juntas.

Entonces la puerta se abre de golpe, rompiendo el momento, Jamil instintivamente agacho la cabeza ocultándose con las sábanas, en cambio Kalim se levantó, con solo la mitad inferior de su pijama, algo que hace unos segundos el Viper había estado disfrutando, ahora solo era evidencia de un crimen no cometido.

“A-anisa” tartamudeo el de pelo blanco, medio sonriendo forzosamente, tratando de mantener la calma ante esta situación.

“Papá dijiste ayer en la cena que me darias un beso de buenos dias”

‘¡¿PAPÁ?!’

Jamil se levantó un poco de la cama para ver a… Oh por los siete, primero tiene que digerir la posibilidad de que esté apunto de ver a la hija de Kalim.

Osea era plenamente consciente de que Kalim Al-Asim tenía una hija, pero aja- Kalim veía a su padre máximo una vez al mes, así que no creía que tuviera que lidiar con ella tan rápido, tal vez subestimó la palabra de su amigo de la infancia cuando dijo que jamas le haria eso a sus propios hijos…

“Pero mi estrellita, todavía es muy temprano, son las 9 de la mañana” le afirmó dirigiéndose a donde estaba su hija con una tranquilidad digna del de ojos rojos, digna de ese Kalim de 16 años hablando con sus hermanos menores.

“¡Pero papá no tengo sueño! Ya dormí mucho” aseguró jugando un poco.

Jamil cuando finalmente asomó su mirada a la niña que el de pelo blanco había llamado como Anisa, noto lo similar que era a Kalim, aunque cuando Kalim era niño era extraño verlo fuera de su cama o de otros sirvientes (incluido el) el Ex-sirviente podría decir con seguridad que así es como se veía cuando estaba ‘libre’ de sus medicamentos.

Tal vez eso sea resultado de que Kalim mantiene su existencia muy en privado por lo que escucho.

“Papá ¿Quién está en la cama?” El corazón de Jamil se detuvo cuando la niña se encontró con su mirada.

‘Bien, acabamos de llegar y ya arruine a la familia de Kalim, seré visto como el amante de un hombre en luto, y está niña de seguro nos odiara para siempre’

Miro a Kalim quien igual estaba con una mirada en blanco, no sabía ni cómo reaccionar, se le notaba su tonta cara de perrito regañado.

‘Tonta y adorable cara de perrito regañado’

“¡No puedo creerlo es mamá!”

“¿Per-?”

Antes de que Jamil pudiera decir algo ya estaba Kalim tapándole la boca.

“Oh sí así es, estábamos hablando los dos mi estrellita ¿Porque no sales para que podamos terminar de hablar?” Convenio a su hija con una mirada amable y una sonrisa luminosa.

“¡Sí papá!” Sonrió Anissa de forma resplandeciente “¡Adiós mamá, nos vemos después!”

La niña se fue de la habitación con una sonrisa.

Kalim le saco la mano de la boca a Jamil.

“¿Por qué?

“Déjame explicar”

Interrumpió Kalim otra vez.

“¿¡Porque tú hija secreta y sobre protegida pensó que yo era tu esposa?!” No se pudo contener a exclamar.

El cabeza de los Al-Asim se rasco la cabeza, mirando a otro lado con una mueca de incomodidad.

“Kalim Al-Asim, respóndeme” ordenó el Viper.

“¡Bien bien bien! En mi defensa; ¡Pensé que ya sabías! ¡Siempre sabes!”

“¿Saber que? ¡Deja de eludir mis cuestionamientos!”

“Mi esposa” respondió el de ojos rojos con simplicidad.

“¿La muerta? ¿Por favor casi nos comemos la boca y más anoche porque-?” se cortó abruptamente.

Antes de que el Viper pudiera seguir con su justificado reclamó, el Al-Asim abrió unas persianas que no había notado antes, donde había un retrato escondido.

Una mujer con un bebé, una mujer de mirada afilada, ojos algo grises, piel morena, pelo castaño café, maquillaje carmesí, y un vestido elegante, sostenía en sus brazos a quien obviamente era una versión más pequeña de Anisa.

Y esta mujer es escalofriantemente parecida a él.

‘No, nunca me superó, obviamente soy el amor de su vida, condene a este hombre’

“No quiero explicar, solo… Si esto lo responde todo”

“¡Kalim por los siete! ¡Por todo lo bueno y malo! ¡Te casaste con una versión femenina de mi!” esa afirmación sonó más feliz de lo que debería.

En su defensa, para Jamil Viper este era un halago, quién alguna vez fue su amo, Kalim Al-Asim, está TAN enamorado de él que movió cielo y tierra para encontrar alguien parecido a él para ser su esposa.

Destruyó a este hombre y lo arruinó para el mundo, no hay nada que la retorcida mente de Jamil adore más.

Hubo un minuto de silencio.

“Puedes sentirte ofendido cuando quieres ¿Sabes?” mencionó Kalim con su mirada algo entre ofendida y confundida.

‘Espera un momento ¿Estoy sonriendo?’

Se tocó la cara y efectivamente estaba sonriendo.

El Viper se forzó a dejar de sonreír con un suspiro más fuerte de lo que debería.

“Bien ¿Ahora que?”

“No sé” respondió Kalim nervioso todavía rascándose la nuca “¿Todavía me amas después de- ejem- esto?”

Jamil tuvo un minuto de silencio para ver todo el cuerpo de Kalim otra vez y asintió.

“¿Quieres ir a desayunar y fingir para mi hija que eres su madre?”

“¿Eso incluye llevar vestido?”

“Tal vez-”

“Necesito pensarlo”

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