Actions

Work Header

Ser o parecer

Summary:

Jude pierde una apuesta con sus amigos y, como castigo, tiene que vestirse de mujer y salir así al centro comercial.

Erling Haaland solo iba a comprar unas cosas y termina completamente enamorado de una hermosa desconocida... sin imaginar que, en realidad, es Jude.

Chapter 1: Prologo

Chapter Text

Si alguien le hubiera dicho a Jude unos meses atrás que terminaría vestido de mujer por culpa de una apuesta, probablemente se habría reído en su cara durante un buen rato. No porque creyera imposible perder, después de todo cualquier persona podía tener un mal día, sino porque estaba completamente convencido de que, cuando se trataba de fútbol, él casi nunca se equivocaba. O al menos eso era lo que siempre le gustaba creer.

Todo había comenzado como cualquier otra discusión entre amigos. Era la hora del descanso y los cuatro se encontraban sentados en las gradas de la cancha de la preparatoria, viendo entrenar al equipo mientras, como casi siempre, terminaban hablando de fútbol. Jude defendía al Real Madrid con la misma pasión de toda la vida, Kane insistía en que aquella temporada no terminaría tan bien como él esperaba, Kylian únicamente disfrutaba llevarle la contraria porque sabía perfectamente que eso bastaba para hacerlo discutir durante varios minutos y Lamine, como de costumbre, solo observaba el espectáculo riéndose de los otros tres.

Lo que comenzó con un simple "el Madrid va a ganar" terminó convirtiéndose en una discusión de casi media hora. Ninguno parecía dispuesto a darle la razón al otro y, cuando las palabras ya no fueron suficientes para convencer a nadie, apareció la peor idea que aquellos cuatro podían tener.

—Entonces hagamos una apuesta.

Jude levantó la mirada de inmediato.

—¿Qué clase de apuesta?

Los cuatro permanecieron unos segundos en silencio, hasta que una enorme sonrisa apareció en el rostro de Kylian. Esa sonrisa que todos conocían demasiado bien y que casi siempre significaba problemas.

—El que pierda tendrá que cumplir un reto elegido por los otros tres.

Jude ni siquiera lo pensó.

Aceptó.

Lo hizo con la seguridad de alguien que estaba convencido de que jamás tendría que pagar las consecuencias. Después de todo, el Real Madrid llevaba una muy buena racha, él confiaba completamente en el equipo y, siendo sinceros, ¿qué tan malo podía ser un reto inventado por sus amigos?

La respuesta llegó unos días después.

El Real Madrid perdió.

Y con ellos...

También perdió Jude.

Durante un par de días creyó que quizá sus amigos se olvidarían de la apuesta. Incluso llegó a pensar que, después de molestarlo un rato, terminarían dejándolo pasar. Después de todo, ya habían hecho apuestas antes y muchas veces el castigo acababa siendo invitar la comida, hacer la tarea de alguien o cualquier otra tontería.

Pero claramente había sobreestimado la bondad de sus amigos.

La tarde del viernes, Lamine apareció frente a él con una enorme bolsa en las manos y una sonrisa que no prometía absolutamente nada bueno.

—Mi hermana dijo que ya tiene todo listo.

Jude frunció el ceño sin entender.

—¿Todo listo para qué?

Kylian fue incapaz de contener la risa.

Kane simplemente le dio una palmada en el hombro antes de responder con toda la tranquilidad del mundo.

—Para que cumplas la apuesta.

Jude observó la bolsa unos segundos.

Peluca.

Maquillaje.

Ropa.

Accesorios.

Sintió cómo el color abandonaba lentamente su rostro.

—No...

Murmuró casi para sí mismo.

Los tres sonrieron exactamente al mismo tiempo.

Y fue en ese preciso instante cuando Jude comprendió que, probablemente, aquella había sido la peor apuesta de toda su vida.