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Burbujas de Amour

Summary:

Tras ganar su quinta medalla de gimnasio, Ash y su grupo continúan con su recorrido por la región de Kalos. Durante el viaje, Frogadier despierta sentimientos románticos por su compañera Braixen, lo que da lugar a situaciones muy divertidas mientras ambos Pokémon intentan experimentar cómo sería una relación de pareja, algo similar a lo que sucede con sus respectivos entrenadores.

→Agradecimiento especial a "Gatuic gatuic", por regalarme su historia y permitirme darle una continuación encantadora a mis dos parejas favoritas del fandom de Pokémon.

Chapter 1: El comienzo de un sentimiento extraño

Notes:

¡Alola a todos! Les traigo una historia muy buena que le pertenece a un autor de la ya eliminada página web llamada "ForosDz" que, por un lamentable hecho, no la pudo terminar y la dejó en adopción. Fue así que me dio el permiso para continuarla.

Esta historia tiene como shipping principal el Insectivoreshipping junto con el Amourshipping; este último vendría siendo secundario. Aunque no lo crean, me encanta esta pareja de Pokémon y por eso me animé a traerlo acá, solo para que lo disfruten de igual manera que me sucedió a mí. Este fanfic sería el primero que hago con dos parejas a la vez; antes de comenzar, tengo que informar que los primeros seis capítulos le pertenecen al autor original, luego del siete hasta más adelante me pertenece a mí.

Aclaración: Pokémon no me pertenece, es de Satoshi Tajiri y The Pokémon Company. Solo me encargo de crear la historia de mi fanfic sin fines de lucro con su magistral juego.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Era un día común y corriente en la región de Kalos. Nuestros héroes seguían su camino hacia el sexto gimnasio de Ash, ubicado en Ciudad Laverre. Tras caminar un buen tramo, el grupo decidió detenerse a descansar un rato.

—Me duelen las piernas... —dijo Clemont, recostándose adolorido sobre la hierba.

De pronto, un pequeño gruñido alertó a todos. El sonido venía de un avergonzado Ash, quien sonreía con nerviosismo ante sus tres compañeros.

—Supongo que ya tienes hambre —dedujo Serena, con una voz tierna y comprensiva hacia su amor secreto. Lamentablemente, Ash era tan despistado que ni cuenta se daba.

Ash se rio.

—No lo puedo negar. Me muero de hambre.

—Haré el almuerzo enseguida, muchachos —Clemont se levantó y, usando su mano Aipom, comenzó a sacar las herramientas necesarias para cocinar.


Cuando llegó la hora de comer, el grupo liberó a todos sus Pokémon para que los acompañaran. La mayoría empezó a pelearse por la comida, como era el caso de Chespin y Pancham. Sin embargo, Braixen era la única que no había probado bocado; se encontraba sin apetito y alejada de los demás.

Frogadier fue el único que notó su comportamiento. La conocía perfectamente y sabía que algo le pasaba, así que dejó de comer para acercarse a ella.

—¿Te ocurre algo, Braixen? Puedo entender que no tengas hambre, pero ¿por qué te alejas del resto? —le preguntó.

—No me pasa nada, Frogadier —respondió ella con voz desanimada, y soltó un pequeño suspiro—. Es solo que no me siento bien, nada más.

—¿Qué tienes? —insistió él, ahora preocupado.

—Es que estoy muy nerviosa. Se acerca la próxima Exhibición Pokémon de Serena y tengo miedo de volver a fallarle —Braixen empezó a llorar al recordar aquel incidente—. Temo que se deshaga de mí por creer que soy una inútil.

Sin decir nada, Frogadier la envolvió en sus brazos.

—Tú lo harás bien. Yo confío en ti —le dedicó una cálida sonrisa que logró detener el llanto de la Pokémon—. He visto cada uno de tus entrenamientos y estoy seguro de que no fallarás.

Braixen se sobresaltó un poco.

—Pero, ¿y si la defraudo? ¿Y si hago que ella vuelva a perder? ¿Y si después deja de quererme?

Frogadier sintió pena al verla llorar de nuevo, así que la acercó a su pecho para que pudiera desahogarse.

—Tú lo harás bien —volvió a alentarla—. Serena nunca haría eso, ella te quiere mucho. Además, todos confiamos en ti. Eso nunca debes olvidarlo, Braixen.

La Pokémon de fuego levantó la cabeza para mirar los ojos de Frogadier. Esa actitud tan protectora y confiable le provocó una pequeña sonrisa.

—Gracias por ayudarme, Frogadier. Eres un gran amigo —respondió ella, más tranquila, mientras se secaba las lágrimas.

—Ven, vamos a comer con los demás —Frogadier le extendió la mano, y ella la aceptó con gusto para regresar junto al grupo.

Esta historia continuará...

Notes:

Hasta aquí con el primer capítulo del creador original, aunque este corto estuvo entretenido ya que mas tarde la historia estará mucho mejor. La trama en que lo puse me encanto demasiado y quise hacer que ustedes la conozcan para descubrir lo genial que puede ser.