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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-07-24
Words:
1,627
Chapters:
1/1
Comments:
25
Kudos:
163
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8
Hits:
1,425

Él me dice que quiere divertirse

Summary:

Unai encuentra la manera de mostrar a Mikel que es el único hombre al que ama. Aparte de celebrar el mundial. A su manera

Notes:

Bueno me encanta ver el ship crecer! Yo empecé a escribir la historia cuando solo había una, y ahora hay doce o así, que locura.
Prometí que si España ganaba escribiría fic y bueno aquí está!
No había nada así un poco subidito de tono así que bueno he probado a ver. Es mi primera vez escribiendo algo así así q espero que os guste a todos 😊

Work Text:

“Bueno, la fiesta ha acabado ya, ¿eh campeón?”

Unai Simón estaba eufórico. Él y su equipo acaban de ganar la copa del mundo, ese preciado premio que pocos podían decir que habían levantado.

Las últimas horas habían pasado como si estuviera dentro de uno de esos cuentos para niños, o tal vez eso le parecía por todas las bebidas alcohólicas que había ido bebiendo.

Pero no las suficientes para olvidar el momento. Cómo todo un país salía a las calles a celebrar con todos ellos.

“Mi cabeza, Cómo me duele”

Eso decía la otra persona en esa habitación, su compañero de equipo Mikel. Compañero de selección, rival de equipo y desde hace tiempo su novio, una relación que mantenían secreta al resto del mundo.

 

“Creo que hemos bebido todos un poco de más”
“Si si ... .oye Unai te he dicho…”
“El poeta hablando”
“Calla coño, que estoy intentando ser romántico”

El otro le pegaba sin ninguna fuerza en el pecho, y ambos empezaron a reírse viendo el ridículo de la escena.

“Vale, vale, no me pegues”
“Te debería pegar más, no sé qué es peor contigo, si lo salir de la portería o lo de ligar con esa periodista”
“Ahhhh qué es eso…¡estás celoso!”
“No lo estoy, aparte todo eso es tan 2010…”
“Vale, vale, lo entiendo. Aunque sabes que solo eres tú a quien quiero”

Y entonces en los ojos de Unai empezó a brillar un destello que el otro hombre conocía bien, un destello que solo significaba peligro para él.

“Unai, Unai, que te conozco, no”
“Es que Mikel, tú eres mi superestrella”

Le dijo en tono burlón recordando a la letra de la canción que muchos españoles habían asociado al mundial, tanto que la propia cantante había salido a cantar con ellos esa misma noche.

“Una palabra más y te quedas en el sofá”
“Vamos, ¿Ni un beso vas a dar a tu ganador?”
“¿Después de todos los besos que has ido dando al resto de compañeros?”
“Ah….eso”
“Si, eso”
“Bueno, esos besos no eran nada. Y si quieres te lo demuestro aquí mismo”

“¡Unai!”
Entonces el otro hombre alzó al otro en brazos, llevándolo a la cama del hotel que ambos compartían.
“Vale, vale, para, para”
Decía el primero entre risas.

Mikel cayó entonces en medio de la cama. Unai miró al otro hombre, y se fijó en todos los detalles que podía ver, no, admirar, ahora que por fin estaban los dos solos, sin ninguna cámara grabando.

La apariencia del otro siempre le había parecido atractiva, pero verle así ahora, después de demasiadas horas de fiesta, como el calor y el alcohol le habían causado una fina capa de sudor que le cubría el cuerpo entero, era otra cosa totalmente diferente.
Las gafas de sol que se habían caído durante el trayecto, dejándome ver esos ojos que tantas veces había visto brillar antes de un partido.

En definitiva, nunca le había parecido tan guapo. Y por ello no dudó en besarlo, primero en los labios, y luego en toda su cara, a los dos lados de su boca, en su frente, hasta en la punta de su nariz.

Todos los besos que hicieran falta para que el otro se olvidase del que dió a su otro compañero.

“Unai…”

Sabía perfectamente el efecto que le estaba produciendo al otro. Y por esa misma razón fue poco a poco bajando desde la cabeza del otro hasta su cuello, dejándole con unas marcas que serían difíciles de explicar al día siguiente.

“¿Sigo o te he demostrado suficientemente lo mucho que te quiero?”
“Unai como pares ahora la próxima vez te chuto el balón a la cara”
“Te veo en una onda un poco negativa, ¿Eh?”
“Os encanta la frasecita esa, no sé qué habéis dicho más veces, eso o lo de ‘oh Ferrán’”

Escuchar el nombre de otro de esa manera, aunque fuera en broma, hizo que naciera un fuego en el primero, una necesidad de marcar su territorio.

“Bueno, es que Ferrán nunca va a ser tú. Y entre tú y yo, he oído la manera en la que gimes, y conmigo nunca lo has hecho de ese modo.

 

Mientras decía eso de manera hábil le quitaba al otro la camiseta, y acto seguido continuó con su anterior actividad de ir trazando un camino de besos a lo largo de su pecho

“Oh Unai, oh Unai”
“Mejor así, que ya otros gemiran el nombre de Ferrán está noche”

Apoyándose en el concierto de gemidos que oía a su alrededor, Unai fue bajando poco a poco hasta acercarse a la polla de Mikel.
Podía ver su forma marcada en los shorts que llevaba puestos.

Acercó su boca a ella, tan cerca que Mikel podía sentir el aliento que salía de su boca. Estaba tan cerca.

Pero no se movía. Ni se acercaba ni se alejaba. Se quedó quieto como una estatua, claramente exhibiendo esa paciencia que exhibía siendo portero.

Una paciencia que ahora mismo molestaba muchísimo a Mikel.

“Joder Unai ahora no te pares”
“Bueno, es que la vista desde aquí es muy buena”
“Si, si, muy buena, pero vamos, ¿no me vas a dejar así verdad?”
“Tal vez, depende, ¿Porque sabes que el piquito ese no era de verdad?¿ O lo de los sugus? ¿Que al que quiero de verdad eres tú verdad?”

Mikel no podía aguantar más. Joder, se suponía que era un hombre tranquilo, que radiaba paz. Pero la situación actual le hacía abandonar toda esa paciencia.

“¡Si, si, todo sí! ¡Lo que sea para que te muevas de una vez!”

Y el otro encima tenía la cara de sonreírle.

“Como usted mande”

Y entonces Unai le bajó los pantalones al otro, y con ellos los boxers, dejando a la vista la polla del otro, que ya estaba erguida y húmeda por las anteriores actividades.

Unai gastó poco tiempo en meterla en su boca, consiguiendo que esta entrase de manera completa en ella. Así, poco a poco fue usando su boca para el placer del otro

“Ah, ah”
Gemía Mikel. Es verdad que al principio le había molestado verlo besando a otra persona, pero ahora, teniéndolo entre sus piernas, no podía pensar en lo mucho que amaba al otro hombre.

Y claro, dados a pensar, su mente se fue a los otros muchos momentos donde había follado al otro. Como premio por una parada clave, alguna rápida en el vestuario, una mamadita antes de un partido mientras sus equipos les buscaban ... .todas esas memorias le hacían acercarse aún más al borde del orgasmo.

Y mientras tanto Unai no paraba, metía y sacaba la polla del otro de manera rítmica. Sabía perfectamente como hacer al otro estremecerse, y estaba aplicándose en ello.

“¡Unai, Unai!”

Estaba ya cerca, lo sentía. Pero no fue hasta que abrió los ojos que en algún momento cerró y vio el amor reflejado en los ojos de Unai, en ese momento fue cuando ocurrió

“¡Unai!”

Y Mikel se corrió, Unai consiguiendo cazar la mayoría del semen del otro, pero con algo del líquido escapando de su boca y mojándole la barba al primero. Entre ello y esa sonrisa tonta que le salía, nunca había estado más guapo, pensó Mikel.

“Madre mía…”
“Ya…la mejor celebración de todo el día”

Y poco a poco se volvió a colocar al lado de Mikel en la cama. Y mientras andaba distraído Mikel le robó un par de besos. O tres.

El anterior clima romántico fue poco a poco apagándose y volviéndose uno más romántico, mientras ambos se preparaban para dormir.

“Oye Unai”
“¿Si?”
“Tu eres y serás mi superestrella”
“Y tú la mía”

Y se metieron debajo de las sábanas. Pero había una última cosa que Mikel tenía que preguntar.

“Oye Unai”
“¿Qué te pasa? Me vas a gastar el nombre, después de cómo lo has gritado antes”
“¡No era eso! Te iba a preguntar, que bueno, yo si me he corrido, pero no sé si tú lo has hecho, y tú también eres un ganador”

El otro balbuceó algo contra la almohada.

“¿Unai?¿Qué has dicho?”
“Promete que no te vas a reír”
“Vale, venga, sabes que puedes decirme de todo”
“Bueno…al final, entre el alcohol y todo, bueno pues ya sabes….”
“¿Qué quieres decirme?”
“Que bueno, yo, me corrí en mis pantalones”
“¿Cómo un adolescente?”
“Oye que prometiste no reírte”

Viendo la cara de gruñón que se le ponía, no podía aparecerle una sonrisa en la cara. Más que un gruñón, parecía un osito intentando aparecer duro.

“¡No me río, no me río! Aparte tú sabes que la primera vez que nos besamos me pasó lo mismo”
“Cuando todavía éramos adolescentes”
“Exacto”
“Imagínate decirles a esos dos que ahora serían ganadores del mundo”
“Venga, venga, a dormir, que te estás poniendo sentimental. Eso, y que nos haces parecer viejos, que ya tenemos suficiente con estar rodeados de chavales de apenas 20”
“Chavales iguales de tontos que nosotros que estarán celebrando a su manera el trofeo”

Dijo, y estaba clara las implicaciones de lo que decía

“Calla calla que quiero dormir en paz hoy, ya me enteraré de los líos de los niños mañana”
“Vale, vale….’los niños’”
“Si, los niños. Vale si me dan mucha ternura y me recuerdan mucho a nosotros cuando empezamos, lo confieso ¿Contento? Que quiero irme a dormir en alguna hora de hoy”

Y entonces Unai miró fijamente a la cara del otro. Y le dio un último beso, lleno de promesas y de amor

“Contento contigo siempre. Buenas noches mi amor”
“Buenas noches mi vida”

Y así, ambos campeones se fueron a dormir, y soñaron con un par de críos jugando en el patio del colegio, y en decirles que algún día ganarían el mayor trofeo de todos, encontrar el amor verdadero.