Work Text:
los dias eran siempre asi desde que se mudo de santiago al barrio de la ribera. llegaban los cachorritos a las una, hacian actividades en las mesitas, cantaban en una ronda y despues les preparaba la merienda para que duerman la siesta con la pancita llena. si lloraban extrañando a sus papas los mecia hasta que ronroneaban tranquilos, si las nenas querían trencitas el se las hacía, si escuchaba alguno tarareando una canción infantil que no conocía la anotaba en su cancionero.
esos eran sus días normales. hoy su día raro empezó cuando se estaba acomodando la vinchita y uno de los pequeños le estiro el delantal, queriendo llamar su atención.
el changuito se giro al instante, sorprendido cuando bajo la mirada y encontró un nene de ojitos verdes.
tomi era un cachorrito nuevo en el jardin, calladito, apenas se hablaba con sus compañeros leo y dylan y casi siempre se sentaba en una esquina a dibujar, por eso al changuito le sorprendio que lo busque.
el changuito no tardo nada en arrodillarse frente a el, acomodandole el flequillo y preguntandole que pasa mi vida?, con ese tono extra suave que solo usaba con los cachorritos mas timidos.
-seño, cual es tu color favorito?- tomi le pregunto tímido.
el chango, con 24 años de vida en esta tierra, se quedo pensandolo seriamente. tenia animal favorito, comida favorita, dinosaurio favorito pero un color favorito? era como preguntarle el significado de la existencia.
noto de reojo algo escondido entre las manos del cachorito, la cartulina rosa torpemente cubierta por los dedos pequeños.
el cachorro queria regalarle algo. al omega se le estrujaba el corazón de la ternura.
- me gusta el rosa tomi- mintio y la cara del nene se ilumino al instante.
le extendió su regalito, orgulloso.
- mira que lindo - exequiel lo tomo con una sonrisa, era un flor de cartulina armada con mucho amor y pegamento - hermoso, lo hiciste vos?
el cachorrito asintió, ahora menos tímido. el changuito abrió sus brazos para agradecerle y el pequeño de colgó al instante de su cuello.
estuvieron abrazados un rato largo, tomi apretado ronroneando mientras el omega le acariciaba el pelo, hasta que exequiel se dio cuenta que el nene no se queria desprender de el. era normal, algunos cachorritos eran pegajosos, lo cargo a upa y lo dejo ser.
- Va a comer?- le pregunto lautaro cuando los vio de pasada. tenia una jarra de chocolatada en la mano listo para servir la merienda.
lautaro blanco era un omega como el pero a simple vista parecia un beta. estaba de novio con el unico alfa en todo el jardin, kevin zenon. no era comun ver alfas cuidando cachorritos pero el rubio era muy diferente al alfa promedio, paciente, suave, derretía hasta a las mamas mas desconfiadas.
los tres eran buenos amigos, trabajar con ellos era fácil para exequiel.
- creo que se durmio- dijo el changuito, notando como respiraba suavemente- mejor no lo jodo. llámalo a kevin porfa que el te ayude a servirle a los nenes.
lautaro le hizo caso, el y zenon atendieron las mesitas mientras el changuito mecia al cachorro en sus brazos.
el pequeño ronroneaba dormido, cómodo y siendo arrullado por el aroma maternal de exequiel, pero tranquilidad de la merienda no duró mucho. la puerta del jardincito se abrió de par en par y el aroma a alfa desconocido inundo el lugar en un instante.
un tipo alto en un traje ajustado escaneaba la salita. tenía unos ojos azules hermosos y apesar de ser un desconocido su presencia no era intimidante.
kevin y lautaro intercambiaron miradas preocupadas, no sabian quien era este tipo. ellos no sabian quien era pero el changuito lo reconoció al toque.
era leandro paredes. modelo y empresario. su cara estaba en todos lados, y era hasta aún más atractivo en persona. siempre que el changuito iba en bondi al jardin se cruzaba con un cartel gigante con su cara hermosa, y quizas se le cruzo alguna vez en sus sueños mas intimos, que carajo hacia en un jardincito en la republica de la boca?
- buenas tardes, vengo por mi hijo- el alfa saludo educado mientras seguía inspeccionando la salita- se llama tomas paredes, donde esta?
tomas paredes. tomi. el alfa empresario estaba buscando al cachorrito en sus brazos. se sentia en una novela de wattpad.
- s-si señor, el nene esta durmiendo aca- el changuito aviso y cuando ese alfa empezó a caminar en su dirección sintió que le temblaban las piernas.
le llevaba 10 centímetros de alto y su aroma era difícil de descifrar debajo del perfume caro. era irreal tenerlo frente a el.
- se porta muy bien, y-ya se lo doy - estaba tan nervioso, parecía una adolescente conociendo a su crush famoso del que tenía diez posters en su pieza (el changuito no tenía diez posters de leandro sólo muchos edits y screenshots guardadas)
cuando el omega separo a tomi de su pecho el pequeño empezó a retorcerse y quejarse, su manitas no se desprendian del mantel y solo murmuraba "mami" entre pucheros.
¿el cachorrito le dijo mama? ya le habia pasado pero este era el hijo de leandro paredes. el omega se sonrojo al instante, sentía una mezcla de ternura y verguenza.
-hace mucho no ve a su mamá, perdon. tomi dale- aclaro el alfa, también con un leve rubor en sus mejillas , desprendiendo suavemente al cachorro de los brazos ajenos - hay que ir a casa.
cuando tomi finalmente cedió, leandro pudo apreciar bien la cara de exequiel sin el cachorrito de por medio. tenia pestañas largas y ojos grandes, un pelo precioso que le llegaba hasta el cuello y hoyuelos marcados. en general era muy lindo y suave.
y su aroma. olía como alfajores de maicena. leandro no sintió un flechazo al instante, pero ese omega llamó su atención.
- como te llamas?- no pudo evitar preguntar. esto tomó desprevenido a exequiel, por que el?
- zeballos, señor.
- zeballos- leandro repitio probando el nombre del omega en sus labios- zeballos, no me digas señor porfavor me haces sentir viejo.
"a mi me gustan viejos", queria decir el changuito, pero se mordio el labio para que no se le resbale el chamuyo.
- si señ-leandro.
- un placer, zeballos. Gracias por cuidar a mi hijo- leandro le guiño y le dedico su mejor sonrisa, antes de darse la vuelta con su hijo- nos vemos mañana.
le acababa de guiñar? este alfa hermoso le acababa de coquetear? el changuito tenía una murga en la cabeza y muchas ganas de gritar contra una almohada.
que acaba de pasar?
"eh, no nos saludo a nosotros. que maleducado", "viste que te guiño? que levante changuii", "le guiño?? parecia un mafioso changuito no te metas por ahi!", lautaro y kevin, quienes habian estado de espectadores conversaban a sus espaldas, pero el changuito no dejaba de pensar en esos ojos azules y esa sonrisa coqueta.
