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Category:
Fandom:
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Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 1 of Wet Dreams
Stats:
Published:
2026-07-25
Updated:
2026-07-28
Words:
5,772
Chapters:
2/?
Comments:
6
Kudos:
17
Bookmarks:
2
Hits:
410

Wet Dreams

Summary:

Wet Dreams (saga de fics donde los jugadores empiezan a explorar los limites de sus tabus)

 

Dirty Little Secret
Donde Leandro le enseña modales a Enzo a base de correas de cuero y dominación. O, donde Enzo descubre que disfruta que lo domine alguien mas grande que él.

Chapter 1: Dirty Little Secret

Chapter Text

El Mundial había terminado y los chicos volvían a sus casas, algunos decidían juntarse para seguir celebrando...menos uno. Julián debía viajar con su novia ya que ella le dijo que tenia una sorpresa para él, esto hizo que el morocho de su amigo se enojara. Enzo quería seguir celebrando con él, no quería dejarlo ir tan pronto, aún quería seguir disfrutando de esas noches donde eran solo ellos y nadie más, donde no debían responder sus celulares, donde no había obligaciones.
El morocho se encontraba en la esquina de la casa quinta que habían alquilado varios de la selección, se encontraba pensativo pero su cara parecía más bien de enojado, frustrado dirían algunos.
-Qué pasa galli?- le pregunto Leandro para romper su estado pensante. -Seguís pensando en eso?-
-Naa, nomas me preguntaba unas cosas, boludeces.- contestó con las pocas ganas que tenía para ese momento, el había soñado con disfrutar ese día junto a su novio...pero cierto que el ya tenia novia.
-Deja de darle tantas vuelta boludo, ya está, no podes invocarlo acá de forma mágica, está con su novia.- esas palabras le dolieron, dentro suyo detestaba la idea que Julían esté sonriéndole a otra persona, solo el tenia el derecho de recibir tal bendición. -Sabes lo que te falta? Salir y disfrutar, tu mujer no está encima tuyo ahora, disfruta los tiempos, nunca sabes cuando todo esto se acaba.- Desde cuando su amigo había sido tan pensador? Se iba a quedar pelado de tanto usar el cerebro.
-Mmmm...y si le pido a Ota y al Papu que hagan un ritual así traen a Ju? uno es un viejo villero y el otro un macumbero, algo deben poder hacer.- la cara de Leandro era increíble, no sabia si Enzo era boludo por naturaleza o lo suficientemente tarado como para ir a preguntarles si podían.
-Voy a ignorar eso, escúchame, qué te parece si salimos? Mañana voy con Rodri de comprar, ver cosas y despejar un rato la mente, disfrutar que estamos acá, de vacaciones!- Leandro ya no tenía ganas de intentar convencerlo, si aceptaba bien, sino que siga lamentándose como gallina muerta.
-...bueno, total que puedo perder.- Honestamente dudaba que una salida con ellos dos le sacara a Julián de la cabeza, pocas cosas ocupaban su mente.
La noche finalmente cayo y la música no se hizo esperar, el piso retumbaba, las botellas se acumulaban y las risas aumentaban, Otamendi fue el encargado que todos la pasaran bien, iba de uno en uno para sacarles charla y ver que sus amigos estuvieran bien...hasta que llegó a Enzo
-Como anda perrito, todo bien, todo en orden? Tenes todo?- La cara de Enzo cambio de una felicidad borrachera a una melancolía depresiva, Ota se dio cuenta que la había cagado y eso que varios le recalcaron que no le hiciera preguntas al más chico.
Se tardo pero con la ayuda de varios y más alcohol, Enzo volvió a su alegría y ese humor jodón que obtenía al tomar. La noche siguió de forma perfecta, las risas y el compañerismo inundo la quinta hasta el amanecer, donde poco a poco todos empezaron a irse.
-Acordate que mañana salimos eh.- le gritó Leandro mientras se subía a su auto. Dudaba que realmente la salida pasara pero el alcohol y el sueño ya le estaba ganando así que se subió a su auto y manejó hasta su departamento en la ciudad. Finalmente en la cama pudo dejarse llevar por el sueño y apagar su mente.
Despertó con la peor de las resacas, la cabeza le explotaba y sentía que el mundo le daba vueltas, tardó en recuperar su postura e inmediatamente fue a su cajoncito de emergencias: condones, lubricantes, mas condones, viagra, AJA! pastillas para el dolor de cabeza. Tomó dos y se fue al baño, bebió de la canilla y se metió a la ducha, el agua fría lo espabiló, se lavo cada parte del cuerpo y talló con fuerza para sentirse bien limpió. Podrá tener la pinta de turro pero no iba a ser un turro sucio, pensó en la salida de mañana, eran las 18:45 y no tenia las fuerzas como para salir de joda o verse con alguna...eso no lo iba a ayudar, así que decidió seguir descansando lo cual fue rápido ya que la frescura y el cansancio corporal lo sumieron en un sueño placido.

El ruido de la ciudad lo despertó poco a poco, no era molesto pero era notorio, no podía ignorar que el día había comenzado. Se levantó de la cama, buscó un shorcito deportivo y su celular, al ver la pantalla notó una llamada de Rodrigo así que le marcó. Un beep, dos beep, tres beep, dios como odiaba cuando su amigo colgaba demasiado.
-Ehh Enzito que onda.- Se notaba que Rodrigo había estado fumando, esa alegría solo le aparecía cuando tomaba o fumaba. -Hasta que despertas negro, o andabas con alguna por ahí??.-
-Na boludo, me dormí la vida, te llamaba para saber que querías.-
-Ahh eso, nomas quería saber si al final vas a venir con Lean y conmigo a ver unas cosas al centro...entonces no andabas con ninguna???.- El estado en el que estaba honestamente le daba gracia.
-Si boludo, voy a ir, nomás llámenme cuando sea la hora si?.- le respondió entre risas. La verdad compartir con ellos eran de las pocas cosas que alegraba sus días, eso y sus hijos...Y Juli.
Colgó la llamada y buscó que ponerse, no quería llamar la atención pero tampoco verse como si fuera de protección de testigos.
El tiempo pasó rápido y el llamado de Leandro no se hizo esperar, Enzo se arregló y fue a esperar a sus amigos que seguían subidos al auto esperándolo.
-Buenaa te pusiste lindo para nosotros?.- exclamó Rodri al ver al morocho
-Justo para vos me voy a poner lindo, anda al Bresh que ahí andan los de tu tipo.- respondió Enzo de mala gana, el solo se ponía lindo para un único chico. -Y a dónde vamos primero?.- Preguntó con curiosidad
-Primero vamos a un local a ver unas cosas que tenemos que comprar, vos podes quedarte en el auto o...entrar a chusmear.- le contestó el bostero mientras lo veía por el retrovisor.
Enzo sintió un nerviosismo extraño, juraría que Leandro lo había visto con unos ojos extraños, intensos se podría decir pero eso solo podría ser su imaginación...no?
Llegaron hasta un pasillo de locales en el centro, siempre concurrido, parecían simplemente unos chicos con plata así que la gente no se daba cuenta que estaban pegados a los campeones del mundo. Caminaron hasta un subsuelo donde al bajar luces led y neón iluminaban el pasillo oscuro con puertas metálicas hacia diferentes locales. Tatuajes, ropa alternativa, piercings, cosas que no eran mucho del estilo de Enzo.
-Donde mierda estamos boludo? Acá es donde Rodri compra de la pura?.- dijo entre risas Enzo
-Cállate tarado, van a pensar que venimos a comprar falopa.- le recriminó Rodrigo. -Es acá no Lean?- preguntó mientras miraba al bostero.
-Sí, es acá Ro, che Enzo, si posta no queres estar acá date una vuelta o espéranos en el auto, nosotros no tardamos.- le habló un tanto serio.
-Da chee me están asustando, qué es?? un telo?.- preguntó Enzo un tanto nervioso riéndose
-Ya vas a ver.- le dijo Rodrigo de forma canchera mientras masticaba un chicle de frutilla.
Al tocar la puerta una mujer los atendió de forma muy amable y amigable, parece que Leandro y Rodrigo solían venir de forma habitual. Los ojos de Enzo se abrieron como platos al ver lo que era realmente.
Arneses, bozales, correas y cintos, muñequeras, esposas y juguetes de todo tipo...era un sex shop! qué hacían en una tienda así???
-Che qué hacemos acá??.- preguntó ya asustado Enzo
-Venimos a comprar unas cosas y nos vamos, nunca viste una tienda así?.- Leandro tenía una mirada picara, había fuego en sus ojos, como en el auto...no lo había imaginado.
-Tenemos que retirar unas cositass y ver otras, mira.- Rodrigo levantó un dildo de unos 20cm grueso, de goma de calidad con unos huevos bastantes grandes. -No me digas que ahora estás asustado gallinita.- Le sonrió Rodri mientras tenía el juguete en manos.
-No...ósea ya conozco tiendas así, de pibe solía entrar a algunas por curioso.- Enzo no podía dejar de mirar todo el lugar, las chaquetas, los guantes, las mordazas. -Pero hace mucho fue, además era todo simple...no como acá.- Al bajar la mirada vio a Leandro, concentrado con una porra de policía en mano, nunca lo había notado pero desde que el capitán de Boca había sido papá, todo en el había crecido, su espalda era ancha, haciendo que la campera de jean estuviera estirada, casi por rasgarse.
-Lean fíjate si ya tienen el suit que vimos.- le exclamó Rodri mientras seguía viendo más pitos.
Enzo se perdía al ver los arneses hasta que vio los suspensorios, de tela, de látex, de cuero, diferentes marcas. Pensó en como el culo de Julián se levantaría majestuoso usando uno de esos.
-Te vas a comprar uno?.- le preguntó Leandro que ya se encontraba en su espalda.
-Eh? No yo, no podría usar uno de esos.- le respondió nervioso. Vio que el bostero estaba probándose unos guantes de cuero, rígidos, enceraban sus grandes manos de forma efusiva mientras el cuero chirriaba por el esfuerzo. Un golpe, vio como Leandro forzaba los guantes para que se estiraran bien mientras golpeaba un puño contra su propia palma, por alguna razón se ponía nervioso. La figura sería de Leandro, el silencio entre ellos, el ruido del golpeteo del cuero, todo eso hacía que Enzo se pusiera de una forma única.
-Claro que sí.- le respondió de forma calmada pero sin romper la seriedad y el enfoque que le daba a los guantes. -La verdad no te das cuenta pero, cargas bastante allá atrás.- Leandro le respondió casi al oído. El aire caliente de la boca del Capitan bostero le hizo cosquillas en la oreja y cuello, se sentía diminuto tan cerca de él, como si Leandro pudiera engullirlo en un solo bocado.
Leandro agarró un suspensorio amarrillo y azul, clásico, y se dirigió a Rodrigo.
-Al final no lo tiene y los guantes no son de mi talla la verdad.- Lean vio a Rodri perdido viendo diferentes plugs, tapones y juguetes vibradores. El geminiano estaba en su salsa, eligió uno de metal con una joya rosada y un vibrador con 3 modos.
-Crees que me lo dejen llevar puesto?.- la seriedad en su cara era de estudio, como siquiera podía pensar eso.
Enzo siguió viendo el local hasta que vio correas, collares y varías prendas de vestir. Vio los collares de cuero que incluso algunos tenían una argolla para colgar dijes, al lado encontraba diferentes cascabeles, iniciales...E y J
-Entonces...hace cuánto están metidos en todo esto?.- preguntó a los otros dos que estaban discutiendo precios.
-Y ya unos 3 años.- le respondió Lean de forma tranquila. -A mí me metió Paulo a todo esto.-
-Yo solo sabía de juguetes pero fue Leandro que me metió a este mundito del cuero.- respondió Ro sin mover la vista de diferentes botas militares.
-Vos no te llama nada?- le preguntó Leandro mientras se le acercaba.
-Me parece demasiado la verdad.- Enzo sabia mentir bien, por dentro su cabeza ya había maquinado diferentes formas de someter a Julián con cada juguete.
-No hace mal experimentar, de paso te sacas la duda, además no te digo de que te metas un pito gigante ahora, sino capas probarte ropa, yo empecé así.- El comentario del dildo había llamado la atención de Rodri, quien volteó la vista mientras aún estaba de cuclillas viendo diferentes vendajes pero volvió a lo suyo al ver que nadie estaba introduciéndose nada.
-Me enseñarías? Digo a que usar onda...- su nerviosismo ya se había hecho notorio.
-Tranqui, yo te guío.- respondió Lean cerca suyo mientras lo agarraba del hombro. -Suu, nos vamos a los probadores si?.- Dijo en voz alta hacía la muchacha que estaba en recepción mientras se dirigían por uno de los pasillos semi ocultos.
"Bien pero no seas como el sucio éste" lograron escuchar a lo lejos.
"Qué hizo?" preguntó Enzo mientras aún seguía en el agarré de Leandro.
-Nada, el tarado se calentó probándose ropa y se pajeo en los vestidores, le negaron entrar como por un mes al boludo.- contestó de forma sería pero se río apenas escuchó la risita de Enzo.
Llegaron a un probador un tanto grande, con varias prendas de cuero y látex a disposición, y varios espejos juntos. Enzo estaba totalmente perdido en todo eso.
-´cuchamee, no quiero que empieces a negarte ahora y digas todo no eh, no quiero que seas cagon.-
-Bueno, pero si algo no me gusta te lo voy a decir igual.- Enzo estaba aún indeciso con todo eso.
-Quítate todo.- le ordenó el bostero mientras el también empezaba a desnudarse.
-EH??.- Enzo se sorprendió ya que esperaba que le diera a probar una chaqueta como para empezar.
-Dale tarado, ya nos vimos mil veces el culo y la chota en los vestuarios de la selección. No te hagas el vergonzoso que después vos sos el primero que va y salta en pija junto a Ota y el Dibu.- Leandro ya se había desasido de su campera y de su remera, dejando al aire su torso tatuado, bronceado, casi acaramelado.
Enzo no podía dejar de verlo, bajó de su cuello grueso hasta sus pectorales, un tanto firmes, deleitándose en esos pezones los cuales tenía ganas de morder, siguiendo aún más abajo vio que su v line se marcaba ligeramente y su cintura seguía presa de sus jeans y su cinturón de cuero marrón. Sentía la necesidad de ir y ser él el que desabrochara su pantalón.
Notó que Leandro se lo quedó mirando así que empezó a quitarse la ropa, se sacó tanto la remera como la campera ligera que tenía para proseguir con sus pantalones y su calzado hasta quedar en unos boxers Calvin Klein negros ajustados y unas medias negras.
-Lindo.- dijo Lean entre una risita. Este se acercó al más bajito mientras veía su piel semi bronceada, los músculos delineados y los tatuajes contrastaban las zonas mas claras de la piel del chico. -Probemos con algo simple- le dijo mientras lo veía a los ojos y se iba al perchero.
De ahí Leandro eligió un pantalón de cuero semi holgado, un cinturón de cuero negro grueso y una chaqueta de cuero negro con unas tachuelas plateadas que cubrían algunas partes bajas de la prenda. Se las tendió a su amigo mientras el terminaba de desnudarse para agarrar unos borcegos negros con punta reforzada, un pantalón ajustado de cuero elastizado, una campera negra de cuero sintético y unos guantes más grandes, odiaba que no haya de su talla.
Enzo quedó perdido al ver como su amigo se vestía con total naturalidad, abrazando cada prenda en cada movimiento, el rechinar del cuero siendo estirado era como un hechizo sonoro para él. Primero el pantalón, vio como la prenda de cuero engullía las piernas del bostero, el pantalón se estiraba, chillaba y brillaba por la luz que los enfocaba haciendo que se marcara más su trasero que era encerrado por el pantalón dejándolo muy notorio. Leandro se dio vuelta mientras acomodaba su bulto de forma obscena, el miembro del Capitan se había despertado al sentir la fricción del material contra la piel y ahora se marcaba hacia delante donde un cierre de tachuelas lo aseguraba. Se puso las botas de forma ágil y le calzaron de forma perfecta, el pisoteo de Leandro lo despertó, era como ver a un general marchar, acto seguido Leandro agarró la campera de cuero, ésta era un poco más grande de lo previsto así que le quedaba suelta. La decepción de Leandro era notoria en su rostro y para finalizar, los guantes, estos eran de una talla más lo que le daba una movilidad y libertad a quien los usara, Leandro prefería cuando las cosas quedaban justo a medida.
Se acercó a su amigo para ayudarlo con las prendas. "Primero tenes que asegurarte que el pantalón te quede bien y no se te trabe" le dijo mientras lo ayudaba a subir su pantalón, este era algo suelto así que no hubo problema y pudo sentir como la mano de Leandro acarició una de sus nalgas y subía por su espalda. Sus ojos se cruzaron, la respiración de Enzo era algo agitada y no entendía porqué. Lean dejó de verlo para agarrar el cinturón y dárselo en mano.
-Dale, no sos un bebé como para que yo tenga que vestirte no?.- Lean le dio su espacio.
-No pero, se siente re loco, onda se siente, rico, el cuero.- un silencio los invadió pero no era incomodo, sino más bien era un silencio de disfrute.
Leandro estaba parado frente a Enzo, cruzado de brazos mientras el chico de River se acomodaba el cinturón. Le gustaba como apretaba un poco su cintura, además, empezó a notar como una erección se formaba en sus pantalones. Agarró la chaqueta y está opuso resistencia.
-Me ayudas con esto porfa.- pidió con un leve puchero. Esto produjo una risita en Leandro que se acercó por detrás y empezó a estirar los brazos de la chaqueta para que los brazos de Enzo pasaran, notaba como los bíceps llenaban de forma perfecta la prenda, como el cuero se estiraba en sus brazos y su espalda. Agarro y estiro bien la prenda para que no quedé molesta al cuerpo del gallo, esto hizo que se pegara a su espalda y su bulto rosara el trasero de su amigo, el cual no se movió de ahí.
-Te queda perfecto.- le dijo sin despegarse de él, casi en su oído mientras acariciaba el cuero y se deleitaba con el cuerpo fibroso de Enzo. Dio dos pasos para atrás y le pidió que diera una vuelta. Sin duda el negro no le quedaba mal, la imagen de Enzo vistiendo cuero despertó de forma completa a su amigo de abajo el cual era muy notorio.
Enzo en cambio estaba rojo, se sentía tonto pero la fricción que había contra su piel se sentía increíble. -Y guantes no tenes?.- preguntó algo altanero.
-No, solo encontré estos y me quedan algo grandes.- respondió mientras articulaba las manos, haciendo que los guantes brillaran y rechinaran. Enzo estaba perdido viendo el espectáculo.
-Puedo tocarlos?.- preguntó algo tímido.
-Claro.- respondió mientras extendía su mano hacia su amigo el cual de inmediato se perdió en cada detalle. Agarró de forma fuerte la mano del bostero y acariciaba cada dedo, le gustaba esa sensación hasta que notó como Leandro se lo quedaba viendo con una mirada pícara.
-Bueno che, mejor vamos con Ro que debe estar esperándonos.- se quito torpemente cada prenda y se vistió rápido para salir.
-La puta madre...- susurró mientras veía a la gallina irse y bajó la mirada a su obsceno bulto. Terminó acomodando todo y solo se llevó el pantalón de cuero suyo para comprarlo.
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-Y? Qué te pareció?.- la intensidad de Rodrigo no bajó en todo el resto del día.
-Ya te dije, no me pareció la gran cosa.- respondió Enzo sin tanto ánimos.
-Dale, jodeme que no te sacas a Ju de la cabezaa, sos re denso eh.- volvió a acomodarse en su asiento y vio a Leandro concentrado manejando. -Puedo al menos preguntar que paso ahi???.-
-No!.- respondió rápido Enzo al ver que Leandro estaba por abrir la boca. -solo me probé ropa ya está, pesado. Mejor concéntrate en tus juguetitos nuevos.-
-Bueeno che, como se nota que no pensas en otra cosa.-
Los chicos dejaron a Enzo en el hotel donde se hospedada, se despidió de sus amigos y los saludo con un beso, primero a Ro que estaba aún en el auto y después a Lean que había bajado. Cuando se despidió de éste, sintió como Leandro le dejaba un beso en el cachete, pero lo que lo dejó tonto no fue eso, sino como el abrazo de ambos fue tan cercano que el bostero aprovechó y le apoyó su bulto contra la pelvis del más bajo, además que pudo sentir el guate de cuero en su nuca mientras le acariciaba y le guiñaba un ojo para despedirse y volver al auto. ¿En qué momento había conseguido un guante? o a caso ya había uno en el auto??
El auto arrancó y el fue de prisa a su departamento, una vez ahí no lograba calmarse, tenía muchas emociones dentro. Vio su celular y solo vio mensajes de su novia, ninguno de Ju, ya era un poco tarde para estar llamándolo así que se tiró a su cama, las noticias solo lo aburrían más y entonces tuvo una idea...una simple búsqueda.
Abrió el modo incógnito del buscador y procedió a tipear "Cuero", solo era ropa, así que cambio la búsqueda e ingreso a una página de vídeo de adultos y ahí lo encontró...la categoría "Leather".
Enzo tuvo una noche de investigación privada, la cual acabó en un sueño profundo después de mucho esfuerzo.