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Gemelos de diferente Continente

Summary:

Unai Simón, un fiestero empedernido. Sale un día de fiesta y encuentra a un hombre bastante parecido a el (pero Estadounidense) resulta ser Travis Kelce, alias el Travieso. Producto del alcohol termina siendo invitado a su boda (Con su pareja el Oyarzabal), mientras Fedri les anda investigando.

Notes:

Hola mis Unaizabal shippers, os amo tremenda comunidad se a formado.
Este fic es puro cachondeo, nada serio y muchas referencias.
Las fechas han tenido que ser modificadas ya que, tenia que cuadrar con la historia.
Y si veis faltas de Ortografía o incongruencias podéis decírmelo sin problemas.
Disfrutar tremenda obra de vibras.

Chapter 1: Preparación de boda.

Chapter Text

Unai y Oyarzabal se conocían desde hace mucho tiempo, pero en la Eurocopa fue donde entablaron más su amistad. Después de que cada uno se fuera a sus casas a celebrar con la familia y amigos, además de volver a entrenar con sus respectivos equipos y volverse rivales. A cada uno le surgió un sentimiento distinto, de nervios, de ponerse colorados cada vez que pensaban el uno al otro.

Así pasó hasta que les convocaron para la Copa de Mundo 2026. En uno de esos días de descanso entre partidos Oyarzabal con todo su orgullo se declaró, lo bueno es que no fue rechazado sino al contrario.

 

Ya habían pasado varias semanas de eso, cuando un ruido en su puerta del hotel le hace sobresaltar.

—Ya voy, espera un poco.

Estaba casi desnudo, después del entrenamiento se había duchado y perfumado, mientras intentaba ponerse la ropa, alcanzó a ponerse un pantalón.

— Mikel, que soy yo, anda ábreme porfa.

Aquella voz, aquella maldita voz. Se dirigió a la puerta sin ponerse la camiseta y la abrió, tapándose con ella.

— Te puedes esperar un poco que me estoy cambiando.

—Venga ya, Oyar avergonzado, te crees que no te he visto…

—Calla anda. Se adelanto hacia él para ver si el pasillo estuviese vació, así fue.

— Venga entra y cierra después.

 

Se apartó y se giró dándole la espalda. Mientras Unai entraba a aquella habitación tan vista en esas semanas, cerró con cuidado la puerta. Pudo ver la espalda desnuda de su novio, ese hombre le traía loco, con delicadeza se acerco hacia él y le rodeo por detrás. Dando pequeños besos en su cuello.

— Te han dicho lo guapo que eres y madre mía como me gusta ese perfume que usas.

El otro no pudo responder, todo aquel cariño que recibía es lo más bonito que podía tener. Ya que tenia los brazos de Unai en su abdomen pudo ver que traía un sobre en sus manos, con cuidado intento tirar de el.

— ¿Qué es esto?

— Bua es verdad, se me había olvidado para que venía, es que todo de ti me hipnotiza.

Dejo de abrazarlo y se dirigió a la cama, dio unas palamaditas para que Oyarzabal hiciera lo mismo. Este se sentó al lado suyo y cogió la camiseta para ponérsela.

— Oye yo no te he dicho que te pongas la camiseta.

— ¿He hipnotizarte más? además tengo frio, si luego me pongo enfermo y termino por perderme los partidos, será culpa tuya.

— Bueno, bueno, deja de darle tanto al coco no te vas a poner enfermo y si pasase eso estaría yo aquí contigo cuidándote. Así que por eso no te preocupes. Por cierto escúchame, te voy a contar tremenda historia que me paso hace varios días, que no te lo vas a creer. Bien ponte cómodo, que empiezo.

 

Mientras Unai se mentalizaba para ello, el otro se puso la camiseta y se apoyo en la pared.

 

— Vale hace unos días, quizás una semana, me fui de fiesta.

— ¿Solo?

— Si, quería despejarme y los demás no estaban de plan. Tampoco quería molestarte sabiendo que eres reacio a ello. —Hubo un silencio, pero siguió. — Total que me fui de fiesta solo, ya sabes unas bebidas por aquí, algo de bailoteo y musicota. Hasta que de repente me encuentro a un tío y me lo quedo mirando porque era IGUALITO a mí, yo creía que deliraba vamos. Pero es que era así alto, grande y fuerte…

— Pero seguro que no tan guapo como tú.

— Hombre, eso está claro. —Levanta la cabeza para dar aires de superioridad y lo que se lleva es un leve golpe en el brazo — Au!

— Venga anda sigue, que nos va a dar la hora de cenar entre tanta cháchara y sesiones de hipnosis.

— Que sii,por donde iba, ah si mi gemelo. Total que me armo de valor y me le acerco, hablamos un rato con mi inglés de Harward (harwar). Resulta que es capitán, igual que tu, de un equipo de futbol americano. Superabierto, me presenta ahí a sus colegas y me suelta que esta súper feliz porque dentro de nada va a ser su boda. Y claro yo aquí me hice el interesado y amable, total que me dice que le he caído muy bien y que le diga mi nombre y teléfono porque me va a invitar. Yo me lo tome a broma, total estaba borracho, se lo di y todo PUES RESULTA QUE SI ME HA INVITADO! En este sobre esta la invitación a su boda, me lo ha dado de la Fuente hace nada. Así que hay que prepararlo todo PORQUE NOS VAMOS DE BODA MIKEL, CARIÑO. Habla con un tono emocionado e incluso demasiado alto.

— Tú me estas tomando el pelo. La cara de Oyarzabal era de absoluta piedra, el otro le paso la invitación. Se dispuso a abrir el sobre y a leerlo.

 

" T&T Weeding"

Unai Simon, partner and Friends.

You are invited to Taylor Swift and Travis Kelce weeding.

The 4 of July at 18h in the Madison Square Garden, New York.

I hope you receive that letter.

BYE TYT

 

Se quedo un rato mirando la invitación, como si fuera una ilusión. Pero no fue así, existía. Oyarzabal miro a su pareja con algo de duda.

— ¿Y qué vas a hacer?

— Que pregunta es esa, ir.

— Estamos en plena copa del mundo, tenemos muchos partidos por delante y hay que enfocarse mucho, una boda no es algo que deberíamos estar pensando. Además eso lleva mucho tiempo y es lo que no tenemos, ni para entrenar.

— Otra vez con el coco, mira que no me gustan esas ondas negativas que me traes. — Unai se acerco a él despacio, acortando la distancia entre los dos — He mirado el calendario y no hay ningún partido para esa fecha, además podemos relajarnos un poco con tanto estrés de cada partido, anda… piénsalo. — Posa su mano en su cuello y empieza a darle pequeños besos por toda la cara, intentando que aquel hombre se ablandase ante su propuesta.

—Sé lo que intentas… Cerró los ojos, disfrutando de la compañía.

Después de un poco, Mikel agarró la cara del otro, deteniéndolo y haciéndole mirar su ojos.

—Está bien, me lo pensare… Acto seguido le beso.

 

Esa conversación tuvo lugar el Domingo día 28 de Junio, la boda era el 4 de Julio, tenían un pequeño margen de preparación. Ya que el miércoles jugaban un partido y como el gran Unai era capaz del mismo viernes por la mañana ir a por los trajes, a Oyarzabal que es más planificador que él dijo que podían ir a probárselos y comprarlos el Martes 30. Allá vamos.

Debían de ser las 5 de la tarde, habían terminado de comer todos y estaban en una salita común, muchos medio dormidos echándose la siesta, otros con el móvil o incluso otros ensimismados con la telenovela turca en la 1. Unai y Oyarzabal estaban sentados juntos, no lo demasiado juntos que deberían, porque siempre Mikel se apartaba cuando había mucha gente. Ya ves no quería destacar o que sus propios compañeros les mirasen de más. Suficiente tenían con Ferran y Pedri dos compañeros que se les notaba que se querían, pero no como simples amigos siempre estaban juntos, abrazados, incluso besándose, sisi delante de todos los demás. Pero a ellos no les importaba. Ellos se querían de diferente manera que los mayores pero cada uno a su manera.

Oyarzabal miro la hora en su reloj y se giro para ver a su novio, para ver si no se había dormido como Lamin. Pero estaba despierto, tranquilo, cruzaron miradas. Se acercó a su oreja y dijo.

— Es buena hora para mirar trajes no, tanto que te has empeñado.

—Perfecto, subo a la habitación un momento para dejar algo y nos vamos. Los dos susurraban.

Se levantaron al unisonó, algunos de los que estaban despiertos les miraron. Tomo la palabra Unai.

—Chicos, vamos a dar una vuelta para ver un poco a la ciudad y tomar un poco el aire. No nos esperéis.

Recibieron asentimientos y se marcharon a la habitación. Mientras en la sala estaban estos otros dos, Ferran tenía el brazo rodeando a Pedri y el apoyado en su pecho.

— Les has visto a estos que cosas más raras traen encima, para que querrán salir con el calor que hace. Además han estado algo raros estos días… No se algo raro ocultan. Soltó Ferran algo en bajo.

—No sé, no serán las ondas que siempre dice Oyarzabal, por los nervios del partido… No les des más vueltas anda.

—Se me ha ocurrido algo, tienes algo que hacer ahora.

—Pues no mas que estar aquí contigo.

—Pues levanta que nos vamos de excursión Unaizabal.

— ¿Qué?

—Nada cosas que me han salido en Twitter.

 

Los dos se levantaron despacio, dijeron que tenían sueño e iban a las habitaciones a dormir pero Ferran sabía que no.

— ¿A dónde vamos ahora?

—Vamos a coger el ascensor, tengo que subir a por algo y nos dedicamos a la caza de estos viejos.

Le dieron al botón del ascensor, pero con el oído tan fino que tiene Pedri pudo escuchar a alguien dentro, perfectamente podían ser unas señoras randoms, pero algo dentro de él le dijo que tenían que esconderse. Agarró el brazo de su novio y le llevo hasta un hueco bastante estrecho en donde podían esconderse. Estaban bastante pegados, los dos en silencio. El más bajo le hizo una señal hacia el ascensor al otro, nada mas girarse. De ahí salieron Mikel Oyarzabal y Unai Simón de la mano, con unas sonrisas de oreja a oreja.

Bingo, no les habían perdido.

—Que piensas hacer con ellos.

—Nada solo saber que traman, todo eso que cargan puede jugarnos en contra en el partido de mañana.

—Tienes razón, te sigo.

Los dos salieron de su escondrijo y Pedri tras decir eso le dio un pequeño beso en la mejilla. Además de entrelazar también sus manos, mientras andaban detrás de ellos sigilosamente.

Las victimas dieron algunas vueltas por la ciudad haciéndose invisibles para la gente que pasaba (algo difícil ya que Unai media casi 2 Metros) menos para aquella pareja, que seguían muy de cerca sus pasos. Entraron a una tienda de bodas, de trajes de novios. Pedri se giro hacia el otro.

—Qué raro, ¿una tienda de bodas? ¿A caso van a ir a una?

—O se van a casar. Suelta Ferran algo inspirado.

— ¿Qué?

—Si quizás, están preparando sus trajes de boda y por eso lo hacen en sigilo y para que no sepa nadie. Espera si es así alguien más debería saber la fecha OH Mi niño, si ya están preparándose para la boda, ya Unai o el otro han debido de sacar el anillo.

—Pero que dices… si ellos dos no son… son amigos no?….

—NO, mi amor. Le rodea con el brazo. Ellos son como nosotros, lo que pasa es que son mas diferentes, mas reservados, ya sabes mas mentalidad de abuelo.

Pedri se gira con una cara de asombro. —O sea que ellos se dan besos y toda la paranoica como tú y como yo…

-Sí, hijo sí. Bien tarde te enteras, pero bueno nunca es tarde. En fin estos traman algo y bien fuerte. Muchas gracias por haberme acompañado en esta aventura.