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Ensordecedor era el bullicio que generaban las personas en el festival deportivo de la preparatoria U.A. Las gradas retumbaban por los gritos de emoción, conmoción y cualquier otra palabra que terminara en "-cion". Con cada demostración de poder, el gentío rugía buscando un eco similar.
Todo ser en las gradas se dejaba llevar por tal choque de emociones que causaban los héroes del mañana en la arena de batalla.
*SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASH*
Esa simple palabra gritada al aire con fervor, fue suficiente para elevar aún más el ambiente.
Impulsado por la fuerte ventisca helada por la colisión de habilidades del chico de verde y el hijo de Endeavor.
La réferi de los combates, observaba anonada y un poco preocupada por el estado físico del chico de cabellos rizados.
No era secreto para los maestros de la preparatoria, el mal manejo que tenía Midoriya de su don. Pero una cosa era escucharlo y otra era verlo en primera fila.
Los profesores encargados para cuidar a los chicos en esta fase del torneo, anonadados miraron el estado del joven peliverde.
—Cementoss—llamo la mujer a su compañero, su voz sonaba pesada al observar a su alumno votar sangre como si esta fuera infinita— Midoriya... No está pensando en su salud—
—Midoriya debe de pensar: "Recovery-girl me curara". —le comento su deducción a la heroína con látigo— No nota que está pasando a un lugar donde las habilidades de ella no tendrán efecto en el—
El héroe amo del Cemento, observo alarmado como ambos jóvenes cargaban sus habilidades al máximo para lanzarse a atacar con todo.
A sus espaldas, el estadio se caía en ovaciones y euforia. No importaban las ondas de aires como minis tornados y el calor infernal que aumentaba por segundo que pasaba.
—Midoriya... No me culpes si esto acaba mal —
Alcanzo oír la heroína clase R. Preocupada giro su vista al hombre de cabeza cuadrada.
—¡Cementoss! ¡Ponles distancia! —le ordeno por su comunicador Midnight, ella rasgaba la tela de su uniforme.
Grandes muros crecieron en la arena entre ellos.
Humo rosa salía a grandes cantidades del cuerpo de la mujer.
La temperatura aumento en su punto máximo, y:
*SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASH*
El estadio tembló aún más fuerte, pero no por la emoción de la gente.
....
—Ay...—sobándose su cabeza, por culpa de un chichón, Midnight se levantaba sorprendida por tal poder.
Su mirada pasaba por todo el lugar. Apenas notando algo por las grandes cantidades de polvo. Lo notable era que el estadio estaba hecho pedazos.
Apenas sosteniéndose.
"¡VAYA CHOQUE! ¿¡QUIEN ES EL GANADOR!?"
La mujer oyó la gritona voz de su antiguo compañero escolar. Nemuri aun perdida por la brusquedad del choque, poso su vista en la arena y alrededores.
Noto dos figuras envueltas de humo, una de pie aun en la arena. Y otro afuera.
El polvo volvía al nivel del suelo, dejando a la vista quien fue el ganador y quien el perdedor.
—M-Midoriya esta fuera—revelo la heroína aturdida— Todoroki es el ganador—
Mientras decía eso, el cuerpo inconsciente del joven héroe caía directo al suelo.
Nadie en el estadio lo noto, enloquecidos aun por la batalla.
Solo ella y cementoss.
—Cementoss, ve con Todoroki—dijo Midnight corriendo apurada al muchacho con los brazos rotos.
El amo del cemento asintió a su orden.
A unos 3 metros del chico, salto para llegar mas rápido.
Estando arrodillada a su lado, Nemuri comenzó a realizarle los primeros auxilios. Le reviso el pulso—Aun había, fuerte, pero debilitándose—. Con pedazos de su propio traje y látigo, quiso cerrarle las heridas. Le hizo torniquetes.
—Si que sabes dejar huella, eh Midoriya—murmuro, terminando todo lo que pudo hacer.
Justo llegaban los robots auxiliares.
...
Nemuri observo como el chico era llevado en la camilla con dirección a la enfermería.
Si que se había preocupado por su alumno.
"Ahora se porque eres el chico problema de Aizawa" pensó acomodando su antifaz rojo, una ligera sonrisa aparecía en sus labios maduros.
Ella nunca le había creído a Shota que la ternura con pecas andante era alguien que causara problemas.
Tomándolo por loco y que ya era un hecho que la falta de sueño era que lo llevaba eso.
"Lamento no creerte Shota-Chan" rio un poco la mujer.
Dos horas después.
Midoriya había despertado hace una hora y media. Tuvo la fortuna de no necesitar operación en sus brazos, pero si fue necesario el yeso en uno.
Podía caminar, sus piernas solo necesitaron del don de Recovery girl.
Dolía al pisar, pero andaba a su paso.
¿Debería estar en cama, descansando?
Si, sin duda.
Pero tenía dos razones para estar de pie—una mejor que la otra—. Una de ellas—la de mayor peso— era ir con su profesora clase R a agradecerle.
Recovery girl le había dicho que vivía gracias a la heroína, que sin ella era probable que se desangrara antes de que llegara a la enfermería.
Estaría muerto si no fuera ella.
La segunda razón, era ir por su medalla de: "Gracias por participar".
Según había escuchado, también le darían un reconocimiento por ganar una de las tres pruebas, pasar la segunda ronda y llegar a la segunda fase del torneo uno contra uno.
All Might le revelo que fue uno de los mejores del festival.
No lo creía aun, pero quien era el para rechazar algo de la U.A.
...
Junto a los chicos que pasaron a la prueba final. Midoriya estaba formado en línea, debajo de los podios de los tres primeros lugares.
Aún no había tenido chance de darle las gracias a su profesora, en la media hora que había estado de pie en lo que era la arena, a su vista no ha llegado su maestra.
"Tal vez... ya se habrá ido" pensó Izuku esa probabilidad. "Hasta el lunes será..."
—Vaya, vaya... Si que eres duro, eh Midoriya~ —escucho la voz cantarina de su profesora—¿No deberías estar en cama, descansando? —
Nemuri jalo levemente la oreja del chico, con la confianza de la heroína que era.
Las mejillas del chico se tiñeron de carmín rápidamente, olvidando todo lo que había a su alrededor.
—V-vera- A-Mh, Ahh—trato de hablar el chico, quedando en silencio cuando la miro por primera vez de tan cerca.
Las pantallas de la televisión no le hacían justicia al bello rostro que tenía su profesora.
El cabello azul revoltoso que no perdía su forma ni porque grandes vientos lo levanten.
Labios rosas, con una forma linda. Unos ojos azules como el cielo que transmitían la calma de experiencia, que los acompañaban un lunar cerca.
Nemuri noto la mirada tan profunda que el chico le estaba dando, ella también lo miro.
Sosteniéndole la mirada, tuvo ella que bajar su cabeza levemente. Ella era más alta que él.
Midoriya trago saliva. Si no era bueno hablando con sus compañeras, por ponerse nervioso ante la lindura que mostraban.
Tener frente a él, el símbolo de belleza máxima de Japón, era su muerte segura. Lo de hace horas, no se comparaba a ahora.
—¿Ves algo que te guste, jovencito? —pregunto Nemuri, risueña al tener la mirada tan fija de Midoriya en su rostro.
Izuku volvió a tragar saliva, mas fuerte, mas nervioso.
No podía seguir el ritmo de la mujer de experiencia. Estar atrapado en la mirada de la heroína clase R, nublaba al chico de una manera que, lo dejaba todo bobo.
—Y-yo...a-am, creo... qu-que si—murmuro el chico. No era mentira, los ojos de ella era hipnóticos
Midnight rio cantarinamente, la respuesta del chico se le hizo tierna. Le alegraba verlo tan despierto—en lo que cabía, al tenerlo embobado—
El rostro de Midoriya enrojeció completamente. Por los nervios, el muchacho comenzó a jugar con sus manos, y la tan atenta mirada que tenía en la mujer hace tan poco, ahora escapaba de ella.
Nemuri sonrió ante su alumno, encantada por las diferentes fases que estaba mostrando ese día.
"Vaya chico..." sonrió la mujer con los ojos cerrados. "Tan rudo para romperte entero, pero tan tierno y manso por estar cerca mío"
Midoriya ante la mirada de la mujer mayor, trato de calmar su vibrante corazón. Debía agradecerle como era debido.
Inhalo y exhalo aire exageradamente. Nemuri divertida miraba las acciones de su peculiar alumno.
—M-Midnight – sensei...—
—¿Si, Midoriya? —
—V-vera... Y-yo qu-queri-—
"¡¿ESTAN LISTOS PARA CONTINUAR CON EL SHOW?!" la alegre voz de Present mic, retumbo en los altavoces, llamando la atención de los presentes.
Nemuri e Izuku prestaron atención.
"No grites demasiado Mic...No están sordos" la cansada voz de Aizawa lo acompaño después. El sueño se filtraba por las bocinas.
"Nunca dejas que me divierta, Ereaser..." se quejo el rubio locutor. "¡Como sea!"
Aizawa bufo irritado.
"Es hora de la entrega de las medallas agradeciendo la participación de los chicos, ¡Y más tarde se premiarán los primeros lugares!"
—Esa es mi llamada—dijo la mujer, separándose del chico. —Nos vemos en unos minutos, Midoriya—
Le guiño un ojo, antes de alejarse.
—C-claro...—
....
La mayoría de medallas habían sido entregadas, solo faltaban las de unos pocos, la de Izuku y los primeros lugares.
La encargada de entregarlas era la heroína clase R.
Había entregado decenas de medallas.
A cada alumno le decía algo similar en su entrega.
"Tu fuerza y emoción. Hicieron vibrar este escenario... ¡Que increíble es la juventud!"
No importaba que tan similares fueran, la emoción por tener el reconocimiento de la heroína era más que suficiente.
—¡T-Te amo Midnight! —grito locamente una chica.
—Y yo a ti jovencita...—contesto risueña la mujer. Tomándola suave del mentón.
—¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! — grito la chica hasta caer desmayada de la emoción.
"Aun lo tienes, Nemuri" rio levemente la mujer.
...
El turno de Midoriya llego.
Midnight camino hasta el chico, que estaba de pie rígidamente. Cabeza en alto, con el mentón directo al cielo.
Ella avanzo con el porte que la caracterizaba, recta con pasos suaves y un meneo lento de caderas que hipnotizaba a cada hombre y mujer en el estadio.
Una vez cerca de él, Midoriya noto la leve fragancia que emanaba la mujer.
Era agradable, un olor floral que hizo que mirara directo a ella.
—Y... Estamos juntos de nuevo—volvió a guiñarle un ojo. Cementoss estaba a su derecha, con las medallas sobrantes.
"¡Ahora, entregaremos la medalla al joven sensación! ¡Que sin uso de su don llego primero en la carrera de obstáculos!" hablo Present mic. Elevando la atención en el chico. "Paso la segunda fase y llego al torneo uno contra uno.... Donde llego a los cuartos de final con grandes demostraciones de poder"
Midoriya tembló nervioso, el bullicio que había creado el héroe locutor a su alrededor, era embriagador.
—Eres toda una celebridad—halago la heroína.
—Y-yo no me siento así—murmuro el chico, observando todo a su alrededor. —N-No llegue a las finales, no creo merecer algo así—
Con su mano sana, rasco su cabeza nervioso.
—mmm... Yo no creo eso—negó la heroína. —Hiciste cosas increíbles y cosas que debiste pensar mejor—
Volvió a jalar su mejilla.
—L-Lho Shiento—lloro el chico.
—Pero que no vuelva a pasar—
Rio la heroína soltando al chico.
—Cof.. cof—tosió falsamente Cementoss— Lo que dice Midnight es cierto. Tienes madera. Pero no seas tan irracional contigo.
Llamo la atención a Izuku.
—Cuídate, para que puedas cuidar a más personas—sonrió fraternalmente el héroe del cemento.
La mirada de Izuku se ilumino—¡C-Claro!
Los profesionales sonrieron ante la luz renovada del chico.
Con delicadeza, Nemuri tomo la medalla con las palabras inscritas: "Gracias por participar".
Midoriya inclino la cabeza sin siquiera pedírselo, ella se acercó más.
Nemuri sonrió ante el detalle del joven. No era necesario, ella lo superaba en altura, pero, aun así. Le gusto.
Con lentitud, poso aquel premio en el cuello de Izuku.
No la dejo caer para que callera a su cuello, ella hizo todo el camino. Reconociendo lo que hizo ese día.
Al dejarla en su cuello, dio un paso atrás para verlo.
El chico con la cabeza aun baja, no se elevaba aun por los nervios, por el peso que sentía en la medalla.
—Levanta la mirada—dijo alzando su mentón—Te ves mas lindo así—
...
La mujer limpio el sudor de su frente, tenía una mirada algo cansada, pero aun mantenía su sonrisa en los labios. El festival deportivo había llegado a su fin después de horas. El gentío comenzó a dispersarse, tomando dirección a las salidas.
Algunos se acercaban a la heroína para pedirle ya sea un autógrafo, una foto o un video de ella diciendo alguna frase celebre que se quedaron en la cultura pop del país.
Otras personas más extrañas, pedían ser pisados por la mujer y su fuerte personalidad de dominadora.
Incluso queriendo que ella les ordenara que besaran el piso por donde ella pasaba.
Nemuri tuvo que negarse, ya sea por la cantidad de niños que aun había en el lugar y por los pedidos tan extraños que, hacia la gente, pero eso no evito que ella pudiera hacer otro acto de dominación como amarrarlos con su látigo o golpear levemente con él cerca de donde estaban sus fans—tanto hombres como mujeres— Pero sin hacerles un daño real.
Eso era suficiente para mantenerlos emocionados.
A unos metros de ella, Midoriya miraba curioso lo que la gente le pedía hacer a su profesora.
Admiraba como después de un día tan caótico—principalmente por el— aun tenia la energía suficiente para tratar con tantas personas a la vez.
"La profesora es increíble" Izuku sabía que, si el estuviera en el lugar de ella, seria superado fácilmente por los pedidos de los fanáticos. No era secreto lo mal que era en cuanto a temas respecto a socializar.
El, con la medalla puesta aun en su cuello. Esperaba a que la heroína estuviera menos rodeada de personas.
Debía...
Mas bien, quería agradecerle.
Y...
T-Tal vez, también...
Izuku tomo nerviosamente su libreta de análisis sobre héroes.
"Me gustaría su autógrafo"
Después de lo que parecieron horas, Nemuri termino de hablar con el ultimo fan que iba por ella. Su cansancio inicial, había incrementado un 80%. Disfrutaba mucho del medio, pero era humana, y como cualquiera tenía un límite social.
Por ese día, parecía que había agotado su lado más social.
Por el momento lo que más quería, era llegar a su hogar y jugar con su lindo y esponjoso Sushi.
"Sushi, voy en camino" pensó imaginando al viejo gato, recostado en su sofá—Suyo, de él. No de ella— Una sonrisa apareció en su cansado, pero bello rostro.
La hermosa mujer, camino directo al túnel del estadio. Tenía como dirección ir a los vestuarios a cambiarse por ropa cómoda, —algún uniforme deportivo de la U.A tal vez— Y ponerse unos tenis. Sus botas de tacón comenzaban a molestarle.
No avanzo mucho más, porque por el rabillo de sus ojos noto una melena verde.
Esa melena verde que había tenido su atención el festival entero, parecía no dejarla escapar aún.
A unos metros de ella, Izuku estaba de pie meditando si acercarse o no.
Su idea inicial, era que sí. Se acercaría y le daría las gracias y tal vez sacaría su libreta de análisis...
Pero no siguió con ese plan al ver el rostro exhausto de la mujer, que, aunque tuviera una bella sonrisa eterna, no podía ocultar el cansancio que comenzaba a llegar a ella.
El chico pensó, que lo mejor era hablar otro día con ella. Merecía que la dejara descansar, después del show que el hizo.
Tomo su decisión.
Midoriya tomo camino contrario a Nemuri.
"Después..." pensó guardando su libreta.
—Vayaa~... No pensé verte aun por aquí, lindura—
No camino demasiado, cuando fue abordado por su profesora.
Izuku, rápidamente giro hacia ella.
—¡M-Midnight- Sensei! —grito el chico con los ojos abiertos por la sorpresa.
—Si... Así me llamo—rio tranquilamente la mujer, tomando los hombros del chico y pegando su mejilla en la de él. —¿Acaso...~ Me estabas esperando?
Las mejillas del muchacho se tiñeron de rojo por la vergüenza.
—Ah-ad-un— parecía que haría corto circuito el peliverde. Moviendo sus brazos rápidamente.
Nemuri veía encantada las ocurrencias de su alumno. Se empezaba a separar del chico. "Debería dejarlo respirar"
—S-SI—
La mujer se detuvo y parpadeo rápidamente, a la vez que una sonrisa gatuna aparecía en sus labios maduros.
—¿Sí? —pregunto acercándose de nuevo la heroína.
El peliverde trago saliva nervioso. Sus mejillas rojas como tomate por estar tan cerca de la mujer más hermosa que conocía, lo ponía en un estado de embriaguez absoluto, que era incrementado por ese aroma floral que irradiaba la heroína profesional.
Midoriya levemente a su pregunta, no podía hablar... No cuando su concentración estaba en ella.
—Vayaaa~ que caballeroso es este joven...—siguió jugando con él, la mujer.
El chico nervioso negó como pudo.
—S-Solo... Fue algo sin importancia.
La oji azul sonrió de nuevo. ¿Cuántas veces la ha hecho sonreír ya?
Nemuri comenzó a darse cuenta, que Midoriya podría convertirse en su alumno favorito.
—Mmm~ no lo creo—negó aun abrazando al chico, ocasionando que sus mejillas estuvieran más cerca. —Para mí, es importante.
Susurro en el oído del chico... Midoriya trago saliva nervioso.
Ella se pegó un poco más a él. Sus manos dejaron los hombros de Izuku.
Izuku sintió las suaves manos de la heroína recorrer sin malicia sus hombros y pecho hasta posarse en su torso.
Lo abrazo.
—Tal acto. Merece una recompensa~... ¿Acaso no lo crees? —
Los ojos azules como el zafiro, buscaron aquellas esmeraldas nerviosas como ratón. El chico, que nunca había experimentado una tal cercanía con otro ser humano.
Dentro de su nerviosismo comenzaba a disfrutar demasiado...
—Este, es un pequeño gracias... mi pequeño caballero~—
Izuku aun atrapado en ella. Atrapado en esa fragancia floral de la que pensaba se volvería adicto. Recordó lo importante...
—Y-yo... yo debería agradecerte, Sensei—murmuro, el chico con la cabeza baja. Nemuri lo vio extrañada.
Aflojo un poco su agarre, cosa que el chico aprovecho para escapar y espabilar.
Se puso frente a ella, jugando con una libreta en manos. Nemuri aun con el vacío en sus brazos, veía confundida al estudiante.
—¿Agradecerme? —se abrazó a sí misma y ladeo la cabeza confundida. —¿A mí?
El chico asintió.
—¿Por qué?
El corazón del chico latió a un ritmo distinto al normal.
Jugando con su libreta, miro a la mujer. Aquella que lo salvo.
A su heroína...
A la mujer que le había mostrado sin querer distintas facetas ese día.
A la mujer que lo hacía sentir... que le hacía sentir algo.
Midoriya trago saliva. Nunca había sido muy bueno con las palabras...
El culpaba a su nulo circulo de amistad durante su crecimiento, antes de U.A.
Nemuri miraba confundida al chico.
—Sabe... Recovery girl me dijo que Sensei fue la que me hizo los torniquetes—
Nemuri asintió levemente.
—Recovery girl también me dijo—el chico se rasco el cabello con nerviosismo—Que si no fuera por Sensei...
Los ojos de Nemuri se abrieron por la sorpresa. No necesitaba escuchar todo.
—....
— Y-Yo-
Midnight no dejo que terminara de hablar. Rápidamente lo rodeo en sus brazos, con suavidad.
—Shhh... No tienes que agradecerme—hablo la heroína, con una sensación que la ahogaba... lo sentía en su garganta y en su corazón.
Era miedo.
El temor de perder un alumno.
El temor de perder este peliverde que tiene como alumno.
El pensar... El escuchar sobre esa posibilidad. No le gustaba. NO.
Nada.
Izuku se sorprendido por ser tomado otra vez en un abrazo.
Pero esta vez, fue distinto.
No tanto juguetón como el anterior...
Era protector...
—¿S-Sensei?
Izuku levanto su rostro para mirarla.
—No termines lo que ibas a decir—dijo Nemuri apretando más a el chico, pero dejando a un espacio entre los dos.
El mentón del chico quedo sobre los pechos de la mujer.
Sus mejillas volvían a ponerse rojizas.
—E-Esta bien—murmuro, dejando que la mujer profundizara el abrazo.
Que se acercaran más. Pero eso no paso. Izuku lo noto. Midoriya confundido, observo como su Sensei dejaba distancia entre ambos para no lastimar su brazo inmóvil. El corazón del chico acelero su ritmo al notar ese detalle. Así que, con nervios y con su brazo bueno, rodeo la cintura de la mujer. Sin querer, con firmeza.
El la acerco más. El espacio que antes había dejo de existir. Nemuri se sorprendió, pero no se alejó. También profundizo el abrazo, aunque no se pegaba con fuerza.. Lo justo para compartir calor.
Izuku cerró los ojos, disfrutando del encuentro.
La fragancia de la heroína volvió a él. Floral... Cautivador. Un olor que se estaba volviendo el favorito del heredero del One for all.
Hipnotizado... dejo que su corazón tomara control de sus labios. —Me gusta, Sensei...—suspiro Izuku, embalsamado.
Los ojos azules de Nemuri brillaron y su corazón dio un salto que no debía.. No esperaba eso, no de su alumno, de este alumno.
—¿Que dijiste, Midoriya? —pidió que lo repitiera, no creía haber escuchado bien.
—Que... Me gusta estar así con Sensei—dijo Izuku viéndola a los ojos.
—A mi... A mí también...—susurro ella, perdiéndose en el verde de su mirada.
