Chapter Text
De Ciudad Luminalia miles de trenes llegaban y salían sin que nadie les prestara atención. Ese día nada parecía ser diferente, hasta que de un tren bajó una chica que, sin saberlo, cambiaría el rumbo de la ciudad para siempre.
Esa chica se llama Harmony. En ese momento solo era una turista que llegaba a la ciudad más famosa de Kalos a aprovechar sus vacaciones. Cuando salió de la estación, la ciudad se sentía viva: la gente paseando con sus Pokémon, unos Fletchling volando por ahí y, por supuesto, la Torre Prisma alzándose entre los edificios, imponente. Todo se veía más moderno de lo que veía en las fotos. Supuestamente la ciudad estaba pasando por una urbanización.
Estaba viendo el horizonte cuando escuchó una voz a su lado. Era un chico que estaba hablando con un Totodile, Chikorita y un Tepig. Vestía una chaqueta color beige, algo desgastada.
-Okey, pequeños, creo que estamos listos para empezar a grabar. Solo necesitamos a un turista que haya llegado recientemente a la ciudad. ¿Van a ayudar como la otra vez?-
El chico se arrodilló frente a sus Pokémon.
-¿Okey?-
Los tres Pokémon hicieron sonidos de aprobación y Totodile se cayó para atrás.
-Ay, Toto, ¿qué voy a hacer contigo?-
Los otros dos Pokémon ayudaron a su amigo a pararse.
-Ahora que todos estamos listos, recuerden: si queremos proteger la ciudad ocupamos sumar a alguien más al equipo y, además, ocupamos huéspedes para el Hotel Z. Y con suerte uno sabrá combatir-
El chico se puso a mirar a los alrededores cuando vio a Harmony.
-Ey, tú, disculpa-
Los tres Pokémon se acercaron a ella corriendo, solo que Totodile se tropezó, pero se paró rápidamente para seguir a sus amigos.
-Sí, ¿qué pasa?- dijo Harmony.
-Eres nueva en Luminalia, ¿verdad? Lo digo por tu maleta-
Harmony volteó a ver su maleta, que tenía a su lado.
-Sí. ¿Por qué? ¿Se me nota mucho?-
-¡Qué bien! Llegaste en el momento perfecto y medimos casi lo mismo, el plano quedará más centrado. ¿Puedo pedirte una ayudita? Será solo unos momentos, si no estás apresurada, por supuesto-
Harmony estaba extrañada, pero realmente aún ni hotel tenía, así que disponía de tiempo.
-Pues tengo tiempo. ¿Qué ocupas?-
-Será un momentito. ¿Puedes mirar a mi Smart Rotom y decir: "¡Viva el Hotel Z, el mejor de toda Luminalia!"? No te voy a obligar a quedarte ahí si no quieres, solo será una ayudita para mí-
-Bueno, no pierdo nada-
El chico se alegró mucho y sus compañeros también hicieron sonidos de alegría, menos Totodile, que estaba mirando a la nada.
-Gracias, de verdad-
Su celular salió de su bolsillo y se quedó flotando enfrente de él.
-Si te parece bien, manos a la obra-
Mientras el chico le daba a grabar, una pantalla de la ciudad empezó a emitir a todo volumen una publicidad de la empresa Quasartico Inc.
-Ay, vamos. De verdad, ¿un anuncio de Quasartico ahora? No se puede grabar con ese ruido-
En el anuncio apareció una mujer mayor con el logo de una empresa que Harmony no reconocía.
-Les ofrezco la bienvenida a Ciudad Luminalia, la ciudad donde humanos y Pokémon conviven en armonía. Soy Jett, la presidenta de Quasartico Inc. Como saben, los Pokémon son criaturas únicas y misteriosas. Vienen de todas partes; hasta de esta misma ciudad han llegado tantos en los últimos años a Luminalia que les hemos asignado lugares específicos para facilitar la convivencia: las Zonas Salvajes.
Los Pokémon, con su extraordinaria diversidad, tienen capacidades nunca antes vistas y está en nosotros convivir en armonía. Desde Quasartico deseamos reforzar esta cooperación con nuestros compañeros. Por eso estamos con el plan de desarrollo urbanístico. Como ejemplo están los holomisores especiales repartidos por toda la ciudad, que proporcionan información visual sobre nuestra hermosa ciudad a nuestros ciudadanos y turistas. Con nuestra cooperación haremos que Ciudad Luminalia sea aún más bella.
Gracias por su atención.
¡Desde Quasartico Inc. queremos que Ciudad Luminalia megaevolucione!-
Después de toda esa charla, el comercial acabó y el chico dijo:
-Odio cuando esto pasa. Al menos la presidenta dijo algo interesante, no como las otras veces-
El chico volteó a ver a Harmony.
-Pero mira el lado bueno, ya sabes algo más de mi ciudad-
-Sí, supongo. O sea, sí sabía de la urbanización, pero ni idea de las Zonas Salvajes-
Cuando Harmony dijo eso, el chico se incomodó un poco.
-Sí, Quasartico no es de hablar de eso en redes sociales. O sea, de verdad nos sirve; ya no tenemos Houndooms por la ciudad, pero no soy fan de encerrar a los Pokémon. Pero sí se necesitaba controlar a los Pokémon que han llegado a Luminalia-
-¿Era un problema serio?-
-Con algunos Pokémon sí era un problema de verdad, sobre todo Houndoom, Gengar y Litleo, aunque este último no hacía daño a la gente, solo quemaba árboles. Pero desde la llegada de las Zonas Salvajes está más controlado-
Harmony estaba sorprendida; no se había enterado de eso.
-Bueno, vamos a grabar. Perdón por robarte tu tiempo-
El chico sacó su celular, pero notó algo que le faltaba a Harmony.
-Oye, ¿y tu maleta?-
Harmony volteó a donde estaba su maleta, pero no estaba ahí.
-¡¿Qué?! ¡Pero si estaba aquí cuando empezó el anuncio!-
Ambos voltearon a todos lados y el chico vio que un Pancham se la estaba robando.
-¡La tiene ese Pokémon!-
Y cuando el chico gritó eso, el Pancham empezó a correr.
-¡Detengan a ese Pokémon!-
Les dijo a sus Pokémon, y Tepig y Chikorita corrieron a detener al Pancham, al mismo tiempo que Harmony y el chico también lo hicieron. Solo que Totodile se quedó un tiempo más mirando a la nada.
-¡Toto, ven!-
Y ahí fue cuando Totodile empezó a correr con su dueño.
Mientras Harmony y el chico corrían detrás del Pancham, él dijo:
-De verdad lo siento por distraerte. Si atrapamos al Pancham, te doy dos mil pokecuartos-
-Tú tranquilo. Fue culpa de ambos por distraernos. Solo evita que se roben mis cosas, por favor-
Mientras ambos corrían, se metieron a un callejón y ahí vieron cómo el Pancham entregaba la maleta de Harmony a dos personas: una chica y un chico.
-Pancham, ya te dije: antes que use mochila no significa que quieras todas las maletas de la ciudad. Al menos, si la regresamos, creo que podemos recibir una recompensa-
-¡No será necesario!-
Gritó el chico y las dos personas voltearon a verlo a él y a Harmony.
-Es la maleta de...-
El chico se quedó pensando y se acercó a Harmony susurrando:
-¿Cómo te llamas?-
Y Harmony también susurró:
-Soy Harmony-
-Gracias. Yo soy Urbain, un gusto-
El chico solo sonrió y se puso serio otra vez contra los entrenadores.
-Es la maleta de Harmony-
Los dos se quedaron mirando a Urbain un momento.
-¡¿Urbain?!- dijeron al unísono.
-¿Cómo saben mi nombre? Yo ni los conozco. ¿Vieron acaso uno de mis anuncios?-
-Nadie ve tus anuncios. Nos enfrentamos anoche en los Juegos Z-A. ¿No nos recuerdas?- dijo la chica.
¡Aaah! ¿Eran ustedes dos los de anoche? Fue un combate tan fácil que ni me acordaba-
Harmony se rió un poco de la respuesta de Urbain; debía admitir que era buena.
-Jaja, qué gracioso. O sea, sí nos diste una arrastrada, pero tampoco para que te pongas así-
-¿Saben qué? Si quieren la maleta, ocupan ganarnos a los dos-
Dijo el chico, y Harmony sí se preocupó de verdad.
-Oigan, número uno: eso es robo. Número dos: Harmony no tiene nada que ver en esto. Y número tres: ¿de verdad quieren pasar por lo mismo de anoche?-
-¡Cállate! Que Pancham quiere revancha por lo de anoche-
Harmony no sabía si confiar en Urbain o simplemente pedir su maleta de vuelta, pero viendo cómo estaban los dos entrenadores, tampoco parecía una buena idea.
-A ver, acepto, pero una pelea de dos versus uno no es justa- dijo Urbain.
-Ey, Harmony, ¿quieres intentarlo? Si no, no hay problema, yo me encargo-
-Este… pues es que no tengo un Pokémon-
Urbain volteó a ver a sus tres Pokémon, que estaban enfrente de ellos.
-Te presto a uno de esos peques solo por esta vez. Oki, si aceptas-
Harmony se quedó pensando un poco. No había peleado antes, pero sí quería su maleta de vuelta y confiar en un dos contra uno tampoco parecía un buen plan.
-Okey, participo-
Los otros dos entrenadores ya se estaban impacientando.
-Ya elige uno de estos tres, que no estamos en un laboratorio Pokémon para que te tardes-
-Bueno, Harmony, tú elige-
Harmony se quedó mirando a los tres Pokémon. Chikorita parecía ser la más calmada, Tepig se veía activo y muy juguetón, y por último Totodile… era Totodile. En esos ojitos no parecía haber ni un solo pensamiento.
-Elijo a Totodile-
Urbain se extrañó.
-¿Estás segura?-
-Sí. Es que mira esos ojitos, no hay ni una sola neurona ahí-
-Si tú lo eliges, okey. Va a ser tu primer combate Pokémon. Espero que lo hagas bien y mires lo fantásticos que son-
-Ustedes ya apúrense, que nos va a terminar por cubrir de telarañas un Spinarak-
-Ya estamos listos los dos-
Urbain se preparó para el combate y Harmony solo le copió todo lo que hizo.
-Tú, la turista, tú peleas conmigo-
Dijo la chica.
Harmony miró a Totodile a los ojos y luego a su rival. Estaba emocionada y preocupada a la vez. Respiró profundamente.
-Vamos-
-Como eres novata, creo que esto va a ser muy fácil-
-Te veo muy confiada, pero cuando una novata te venza no vas a querer mostrarte por Luminalia nunca más-
Dijo Urbain, y así empezó el combate.
Totodile empezó recibiendo el primer golpe porque se tardó en moverse, pero respondió con un ataque también. Luego Harmony le ordenó a Totodile que usara Malicioso para bajarle la defensa al Pancham, lo que funcionó, pero hizo que Toto recibiera otro golpe. Cuando Toto respondió con otro ataque fue más fuerte y, aunque Pancham intentó volver a golpearlo, él logró esquivarlo porque literalmente se cayó, lo que nuestro cocodrilito aprovechó para morder a Pancham, que ya se veía algo cansado. Después de que Toto se parara, logró asestar el golpe que dejó debilitado a Pancham.
-¿Gané? ¿De verdad lo hice?-
-Eso me pasa por dejar a mis Pokémon en el PC-
Dijo la chica.
Mientras tanto, en la pelea de Urbain contra el chico, obviamente Urbain ganó.
-No puede ser otra vez. Ni siquiera sé por qué pensé que eso sería distinto que ayer-
-Pues sí que son tal para cual. Bueno, ustedes dos, denle su maleta a Harmony. Si quieren una revancha, que sea en la noche durante los Juegos Z-A-
-¡Hasta crees! Ojalá nunca volvernos a ver en los Juegos. Ten tu maletucha. Con lo de hoy a Pancham se le tuvo que haber quitado las ganas de robar cosas. Con permisito dijo Hawluchita-
Y los dos entrenadores se fueron a la velocidad de la luz.
-Ey, perdón por lo de la maleta- dijo Urbain mientras sacaba su cartera de su chaqueta para darle los dos mil pokecuartos que le prometió a Harmony.
-Ey, no hace falta. Tú tranquilo. Me diste la oportunidad de dar mi primera pelea. Gracias, de verdad-
-No hay de qué… ¿Sabes qué? Quédate a Totodile como disculpa-
-¿Qué? ¡Pero si es tu Pokémon!-
-Sí, pero se llevó muy bien contigo. Además, me siento culpable por eso y no voy a dejar que me lo devuelvas-
Harmony estaba agradecida con Urbain.
-Un choque de puños- dijo Urbain mientras le apuntaba el puño a Harmony.
Ella respondió:
-Bueno-
-Hay que irnos. Ya está por anochecer y, cuando eso pasa, ciertas partes de la ciudad se convierten en terrenos de los Juegos Z-A-
Y mientras decía eso, la zona de combate se activó. Unas paredes holográficas de color rojo aparecieron delimitando el área de los juegos.
-Ay, de verdad, ¿cuál podía ser la posibilidad de anochecer justo en una zona de combate? Oye, confía en mí. Dale tu maleta a Tepig y Chikorita. Ellos saben ir al Hotel Z sin que nadie los vea. Cuando salgamos de aquí vamos por tu maleta, ¿okey?-
-Okey, que la lleven-
Tepig y Chikorita se llevaron la maleta y, una vez se fueron, Harmony y Urbain empezaron a caminar para salir de la zona de combate. No parecían encontrarse con ningún entrenador de momento, cosa que Urbain agradecía, hasta que de la nada literalmente salió una entrenadora.
-Hey, tú. Te reto a un combate- le dijo a Harmony.
-Oye, es que ella no está inscrita a los Juegos Z-A. Solo estamos de paso-
dijo Urbain.
-Me da igual. Ya sabes las reglas: si estás en una zona de combate debes pelear-
-Ey, Harmony, si quieres peleo yo con Totodile-
-Déjamelo a mí, yo puedo-
-Okey, tú eres la jefa-
Harmony sacó a Totodile de su Pokébola, lista para el combate.
La entrenadora rival sacó a un Cleffa que empezó atacando primero, pero no le dio a Totodile de milagro. A distancia, Totodile usó un ataque nuevo: Pistola de Agua, que golpeó a Cleffa. Cleffa usó Látigo para bajar la defensa y Toto respondió acercándose para golpear. Aunque sí le pegó, Cleffa respondió atacando, así que Harmony ordenó que volviera a usar Pistola de Agua, que volvió a atinar y combeó con otro golpe que debilitó a Cleffa.
Luego de eso, la entrenadora sacó a un Bunnelby, que llegó atacando a Toto, quien lo esquivó porque se distrajo con un bote de basura. Harmony le ordenó que le tirara la bolsa de basura a Bunnelby, cosa que Toto hizo sorprendentemente para todos, lo que lo distrajo. Toto aprovechó para tirarle otra Pistola de Agua y un ataque. Luego usó Malicioso, pero Bunnelby, una vez orientado, usó Látigo y golpeó a Toto con un crítico. Toto estaba a nada de caer, pero aun así logró tirar otra Pistola de Agua que debilitó a Bunnelby, ganando la pelea.
-Otra noche que no consigo puntos. A este paso mis desvelos no van a servir de nada-
-Si la derrotabas no ibas a recibir puntos igualmente. Ella no participa en los juegos-
-¡¿Qué?! ¿En serio? Solo me robaron tiempo-
-Te avisamos antes de empezar. No nos hiciste caso-
La entrenadora solo se fue sin decir nada.
-Ey, Harmony, qué talento. No había visto a nadie que usara una bolsa de basura de manera ofensiva-
-¿Eso crees?-
-Sí, me sorprendiste bastante, de hecho. Pero ya hay que irnos. Supongo que ya viste el riesgo de estas zonas. Vámonos ya-
Después de eso, Harmony y Urbain siguieron caminando hasta que llegaron a la salida de la zona de combate, solo que había un grupo de entrenadores tapando la salida.
-¿Pueden dejarnos pasar? Tengo que llevar a esta clienta al hotel, por favor- dijo Urbain, poniéndose delante de Harmony.
-En una zona de combate no hay cliente que valga. Yo solo veo rivales- dijeron poniendo una pose.
-Aghh, yo me encargo-
En ese momento sonó un sonido singular. Era de una Floette, pero no era de ningún color conocido. Tenía azul en vez de verde y su flor era de color negro con rojo. Se puso delante de Harmony y Urbain y los entrenadores se miraron confundidos.
-¿Una Floette con una flor negra? Jamás había visto una así. A ver cómo se desenvuelve en un combate-
Los tres entrenadores se pusieron en posición de combate, pero Floette se volteó hacia ellos enojada, agarró su flor y cargó un ataque desde la punta de la flor.
-¡Floette, no!- gritó Urbain.
Justo cuando Floette tiró un rayo de luz superpotente. No fue a los entrenadores, pero sí los rozó, lo que los asustó mucho y salieron corriendo lo más rápido que pudieron.
Después de eso, Floette se calmó e hizo un sonido como saludando a Urbain y Harmony.
-Gracias, Floette, de verdad. Pero no debiste atacarlos con tu luz aniquiladora. Sabes que no deberías usar ese ataque tan a la ligera. Ah, cierto, Harmony, este Pokémon es Floette y es una variante única-
-Sí, lo noté hace un momento-
-Y eso no es todo. Supuestamente tiene como tres mil años-
-¿Qué?-
-Sip, no estoy mintiendo. Bueno, ya hay que irnos al hotel. Está aquí a la vuelta-
Harmony siguió a Urbain por un túnel y ahí estaba un edificio rodeado por otros, con vegetación creciendo en su fachada.
-No está abandonado, por si piensas eso, ¿eh? Lo tenemos así por decoración y porque no tenemos idea de dónde dejamos la escalera-
-No, de hecho es encantador a su manera-
Urbain, después de eso, se puso enfrente de Harmony e hizo una mini reverencia.
-Adelante, estimada huésped. Le doy una cordial bienvenida al Hotel Z-
Harmony acompañó a Urbain hacia el hotel y, al entrar, Urbain gritó:
-¡AZ, ya llegué!-
Y ahí estaba, en la recepción, un señor mayor de tres metros de altura con una gran cabellera y un traje remendado de color rojo.
Urbain se puso al lado de él.
-Y traje una huésped-
-Así que la maleta que trajeron Tepig y Chikorita es tuya-
AZ se quedó mirando la maleta y, sin que Urbain o Harmony lo notaran, de la maleta de Harmony salió una célula de Zygarde, cosa que AZ sí notó.
-Claro. Se llama Harmony y es nueva en la ciudad. Es una larga historia, pero digamos que trabajó en equipo con mi Totodile para poder defenderse y, como son casi tal para cual, se lo regalé. Además, por compensación por lo de la maleta-
-Entiendo… Fue una sabia decisión, Urbain. Hay humanos y Pokémon predestinados a encontrarse en el momento indicado-
-No hay duda de que fue obra del destino. El problema fue que anocheció y estuvimos en una zona de combate. Ella no estaba lista para los Juegos Z-A y pensé que estaría a salvo en el hotel-
-Eso pensé cuando recibí una maleta sin dueño. Mandé a Floette a buscarte, así que está claro que mi preocupación era infundada-
-Al contrario, fue una decisión que nos salvó al final. Debe ser cierto que tienes tres mil años.-
Harmony se quedó paralizada. Ya fuera del tema del gigante frente a ella… ¿cómo que tres mil años?
-¿Espera, qué?-
-Es una larga historia. Te la cuento mañana- dijo Urbain.
-Harmony, siento que una fuerza mayor fue lo que te trajo hasta aquí. Te doy la bienvenida a mi hotel. Mi nombre es AZ. ¿Me permites una palabra?-
-Por supuesto-
-Gracias. No quiero abusar de mi calidad de anfitrión, así que procuraré ser breve. Urbain te encomendó su Totodile, lo que te hace oficialmente una Entrenadora Pokémon. Ten muy presente esto, Harmony: los Pokémon son seres únicos, maravillosos. Todos ellos tienen un gran poder en su interior, una fuerza que ponen al servicio del humano en quien más confía su entrenador. Por consiguiente, te insto a cuidar a Totodile, así como a no traicionar jamás la confianza que depositó en ti. Eso es todo de mi parte. Puedes hospedarte en la habitación 202 el tiempo que necesites-
AZ le dio la llave de su habitación a Harmony. Ella, sin saberlo, estaba empezando un camino único en su vida.
