Work Text:
—Muy bien, chicos. Por fin esta aquí el proyecto por los que muchos han estado esperando— Iruka sonríe al escuchar las risitas y el entusiasmo de sus alumnos mientras coloca una enorme caja encima de su escritorio—. Al escuchar su nombre vengan aquí por su hoja. En ella hay instrucciones precisas de lo que deben hacer. Por favor, sean cuidadosos. Este proyecto equivale a una carta de buena conducta y responsabilidad. Y si son consistentes, un punto extra.
Su profesor comenzó a pasar lista, formando parejas al azar y todos obtuvieron una hoja.
Llegó el turno de los últimos alumnos y todos sabían quienes quedarían juntos a pesar de no decir absolutamente nada.
—Naruto y Sasuke, vengan aquí.
Ellos se levantaron de sus asientos, el último con pereza y hastío.
Al pasar entre los pupitres Sasuke ignoró los chillidos y miradas esperanzadas.
—Buena suerte, chicos. Naruto sé que lo harás bien.
Iruka le guiñó un ojo a Naruto, que tenía las mejillas arreboladas y mostraba una gran sonrisa.
Sasuke estaba listo para ser abordado por una avalancha de chicas que lo deseaban al darse la vuelta.
—¡Sasuke, Sasuke, eligeme a mi!
—¡No, a mí, lo haré bien!
Todas señalaban su papel perfectamente organizado, con los plumones listos para rellenar el pequeño formulario donde iría otro nombre. Ellas olvidaron por completo a sus compañeros designados.
Sasuke suspiró hastiado, Naruto a su lado entrega su hoja a Iruka, ya rellenado y firmado.
—Sasuke-kun...
Sasuke cierra los ojos por un momento, él ya esperaba algo así. Este estúpido día y este estúpido proyecto...
Él mira a Sakura, que tiene las mejillas rojas; en una mano tiene la hoja y en la otra una bola blanca que parece a punto de romperse.
—Puedes formar pareja conmigo— ella dijo en un hilo de voz—. Me encargare de todo y-
—No.
Ella hizo una expresión que a Sasuke no le gustaba nada. Parecía a punto de llorar.
—Naruto, vamos.
Su amigo asiente y él levanta la mano.
Sakura mira conmocionada, rotando los ojos como un búho, cómo Sasuke se aleja y se coloca junto a Naruto.
Naruto mira emocionado a su profesor y con una pequeña sonrisa Iruka le entrega un huevo perfectamente blanco con cuidado.
Los ojos de Naruto brillan y le sonríe a Sasuke. Sus manos bronceadas sujetan delicadamente el pequeño huevo mientras vuelve a su pupitre. Mientras sujeta al huevo Naruto saca del interior de su mochila una linda canasta decorada y rellena de algodón.
Naruto coloca con esmero a su "bebé" en la canasta y comienza con minuciosa atención a arreglar su cuna.
Él rápidamente comienza a dibujar un rostro en la superficie blanca con marcadores y pinceles. Naruto le pone especial atención a cada detalle para tomar su tiempo.
Al terminar, Naruto sonríe satisfecho y deja un sonoro beso en el huevo.
El corazón de Sasuke se calienta ante la adorable vista.
—¡Te llamaras Kawaki! —Naruto grita con entusiasmo, la clase completa se ha enterado de cómo se llama su hijo.
Sasuke niega con la cabeza mientras sonríe un poco. A veces es gracioso el entusiasmo de Naruto por algo tan tonto.
Él se mantiene junto al pupitre de Naruto.
Sasuke mira en silencio a Naruto, recordando la vez en que Naruto cuidó de Onbu; el pequeño pomeranian que Naruto protegió con amor durante una semana tal cual sería una madre.
Sasuke aún recordaba el entusiasmo con el que Naruto le contaba los hechos y las dificultades que pasó.
Esta vez Naruto no estaría solo...
—Oye, terminemos con esto —Naruto regañó sin tacto.
Sasuke sale de su ensoñación al ver a Naruto mirándolo con seriedad, luce bastante indignado. Él se endereza y se mantiene expectante a sus palabras.
Sasuke se siente confundido cuando Naruto sujeta la canasta y señala la mesa.
—Muy bien, Sasuke, nos toco juntos cuidarlo, pero ambos sabemos que serás un pésimo padre— Naruto dice sin titubear y deja sin palabras a Sasuke—. Así que mejor pasemos directo al divorcio, ¡y pagame una pension alimenticia para cuidarlo!
—¡Ni lo pienses! —él gritó, su silla hizo un feo chirrido al ponerse de pie.
Esto llamó la atención de todos, quienes voltearon para ver a la curiosa pareja con su bebé.
—Es una pelea marital...
—Y frente a Kawaki-chan.
—¿No se supone que esto vale la calificación de medio año? ¡Esto es ridículo!
—Que fastidio...
Todos comenzaron a murmurar con preocupación.
Era sabido que Sasuke no era muy suave con Naruto. La mayoría del tiempo lo ignoraba a pesar de que eran los mejores amigos. O eso es lo que decía Naruto.
Y, siendo así, él lo conocía mejor que nadie.
Sasuke no era el tipo de persona que gustará de convivir con otros y realizar un proyecto tan importante como el cuidar de un "bebé", aunque este fuera un huevo. Peor aún a formar una familia tradicional y mimar a su esposa e hijo.
—¿Ah?
Naruto no entendía la negativa de Sasuke, él prefería por mucho dejarle el trabajo engorroso.
Y Sasuke no tenía experiencia con bebés o niños -que Naruto sí tenía- o la paciencia para ser una familia feliz o una pareja funcional muy enamorada.
—¿No puedes?— él preguntó con escepticismo, Naruto no esperaba eso.
Sasuke dio varios pasos al frente de su pupitre y sorprendió a Naruto al tomar con firmeza sus manos.
—¿¡S-Sasuke!? Oye...
—Seré un buen padre para ellos, porque es contigo...—él dice sonrojado mientras aparta la mirada y murmura con voz muy bajita—: Está bien, porque eres tú.
Naruto se sonrojó mucho más que él ante sus palabras. ¡¿Sasuke quería más bebés?!
Ino y Hinata se cubrieron el rostro con las manos, casi chillando de alegría.
¡Sasuke se había confesado indirectamente!
Se escucha por todo el salón que algo se rompe.
Nerviosa Tenten miró a Sakura, ella tenía una mirada retorcida mientras apretaba el puño y rompía aún más el huevo que había aplastado por su creciente enojo.
Todos vieron como Sakura salía hecha una furia y daba pisotones hacia el baño.
Sin embargo, Sasuke y Naruto seguían sonrojados y tímidos.
—Bien, bien, clase, ¡presten atención! —Iruka da palmadas al aire y atrae la atención de sus alumnos—. Cuidaran de sus huevos por tres meses. Este proyecto es para mostrarles lo que es la responsabilidad y que puedan aprender...
Iruka continuó dando instrucciones y consejos.
Naruto y Sasuke juntaron sus pupitres, listos para ser padres responsables y mantener con vida a su bebé huevo el mayor tiempo posible.
Naruto pensaba que Sasuke no sería un padre presente y odiaría darles la mayor parte de su tiempo.
Y Sasuke creía que Naruto no sería tan cuidadoso con algo tan frágil como un huevo, tomando en cuenta su constante ajetreo.
Había pasado una semana y para sorpresa de todos el matrimonio Uchiha se mantenía unido y feliz.
Naruto era ingenuo en algunos casos y Sasuke le ayudaba.
Sasuke era un padre primerizo y Naruto apoyaba cada interacción con su "hijo".
En este punto Kiba y Shikamaru odiaban lo tan enserio que se tomaron el papel. Era incluso inaudito ver a Sasuke ser tan amable, preferirían ver a Sasuke ser un bastardo arisco.
Pero sin dudas las que se volvían locas y aún más enamoradas eran las chicas al ver pasar a Sasuke con una canasta en sus manos mientras sujetaba la mano de Naruto por los pasillos de la escuela.
—Oye, Naruto, ¿crees que puedes cuidar a Himawari-chan? Hinata y yo tenemos una cita en el comedor después de mi clase de béisbol y de verdad quiero ir.
Kiba ya estaba sudando pero Naruto asintió y él suspiró de alivio. Le entregó con cuidado a su bebé huevo y antes de salir del salón le dio un pulgar arriba.
Pronto, Tenten se acercó con su carriola en miniatura. Ella hizo una mueca al ver el emblema de la familia de Neji pegada a su huevo y la quitó de inmediato.
—¿Naru, podrías cuidar al mío tambien? No creo que mi matrimonio funcione —Tenten explicó con gran pesar.
—¿Qué? ¿Y Neji?
Ella niega con la cabeza repetidas veces, Naruto lo entiende de inmediato.
—Ese idiota arrogante... ¡es difícil cuidar sola de un bebé!
—Y por eso te pido este favor, iré con el profesor Iruka y le diré lo que está pasando. Por favor, sólo sera un momento —ella suplica, de verdad que no puede confiar en nadie más.
Naruto asiente y le sonríe con suavidad. —Por supuesto, ve.
Ella sale de inmediato del salón y camina hacia la dirección.
Naruto odiaba que un bebé se quedara solo, pero entendía que algunas veces sucedían estas cosas; ya sea por falta de tiempo de uno de los padres, por desinterés y simplemente por considerarlo algo sin sentido.
Con el pasar de los días, Naruto encontró un negocio lucrativo –aunque no le gustaba admitirlo y decirlo de esa forma tan brusca–: una guardería para bebés huevo.
Él llenó una caja con algodón y ahí cuidaba los huevos de sus compañeros a cambio de $5.
Al final él cuidó a esos huevos la mayor parte de toda la semana, especialmente durante la hora del almuerzo y las horas de club.
Para el alivio de algunos –y para evitar problemas de autoestima en los jóvenes, cómo el caso de Sakura– a algunos alumnos de otras clases les tocó hacerlo en solitario.
El caso de Tenten como madre soltera llamó la atención de algunos, pero ella estaba orgullosa de cuidar durante los siguientes dos meses a su huevo.
Tente fue madre soltera y mochi, su hijo, sobrevivió como un campeón. Neji recibió una mala nota y debía aprobar un examen especial.
¿Y Naruto y Sasuke? Bueno, se convirtieron en excelentes padres a pesar de su joven edad. Iruka piensa que son tan responsables que deben recibir la mejor calificación y una estrellita dorada.
El día que todo terminó Naruto no lo dudo, susurró un breve "adiós" y arrojó su huevo contra una pared.
Todo esto fue observado con horror por Sasuke. Él solo pudo mirar el huevo estrellado y susurrar con dolor "mi hijo", parece que él le había tomado bastante cariño.
