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i (don’t) want to die

Summary:

Había huido.

No se sentía a gusto con la presencia de Hayakawa dándole órdenes; se sentía abrumado. Siempre hacía todo en contra de su voluntad.

Solo quería morir. No quería vivir.

¿Por qué Dios permitía que siguiera viviendo de esta manera?

Simplemente quería dejar de existir ahí mismo, o al menos le gustaría encontrarle sentido a su vacía existencia.

o en donde denji y ángel pasan un momento agradable juntos

Notes:

bien, aquí caníbal de nuevo con otro fanfic

este pequeño one shot fue algo que escribí en 2021, al igual que mi otro trabajo anterior, solamente corregí algunas cosas y lo subo aquí porque anteriormente lo subí a wattpad

he tomado la decisión de colocar el tag de relación ambigua, ya que esto se puede leer como ficción de amistad, relación platónica o como algo con sentimientos románticos de por medio, es a interpretación de cada quien

espero les guste

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

 

Había huido.

No se sentía a gusto con la presencia de Hayakawa dándole órdenes; se sentía abrumado. Siempre hacía todo en contra de su voluntad.

Solo quería morir. No quería vivir.

¿Por qué Dios permitía que siguiera viviendo de esta manera?

Simplemente quería dejar de existir ahí mismo, o al menos le gustaría encontrarle sentido a su vacía existencia.

 

*

 

 

Había pasado todo el día cazando demonios al lado de su compañero Hayakawa, pero, dada su naturaleza perezosa, estaba cansado de recibir órdenes y de no tener tiempo para descansar y tomar una de sus rutinarias siestas.

Simplemente quería cerrar los ojos y no volver a abrirlos.

Había huido de Hayakawa sin que se diera cuenta, y ahora estaba sentado en un parque, observando a las personas pasar.

Trataba de disfrutar de la vista, pero el sentimiento de tristeza que arrastraba consigo desde hacía demasiado tiempo no dejaba de carcomerle la cabeza. Ese sentimiento que no lo dejaba en paz y que le impulsaba a tener ese constante deseo de morir.

Una parte de sí mismo deseaba morir, mientras que la otra quería vivir.

Aún no entendía del todo esa parte, hasta que escuchó cómo era llamado.

—¡OYE, TÚ! —se escuchó la áspera voz de cierto adolescente que se acercaba en su dirección.

Por un momento se asustó, pensando que era Aki quien venía a regañarlo por haber escapado de su tarea de patrullar con él, pero en un abrir y cerrar de ojos ya tenía frente a él al mocoso rubio.

¿Dennis? ¿Denji? No recordaba su nombre y no tenía intenciones de recordarlo.

—¿Qué haces aquí? —preguntó una vez que estuvo lo bastante cerca como para que el demonio lo escuchara.

Era cierto que Denji y él no se hablaban mucho. A veces solían compartir algunas palabras, pero no pasaban de un saludo casual.

Nunca se consideraron nada, ni siquiera compañeros de trabajo; simplemente se hablaban cuando las circunstancias lo requerían.

—Trato de descansar —dijo, y la voz de Ángel logró calmar cierta inquietud en el rubio, que lo miraba con curiosidad—. Tu amigo Hayakawa hace que quiera huir.

Siendo totalmente honestos, Ángel se sentía solo, y por lo menos quería algo de compañía en ese momento; su única salvación era ese niño ruidoso.

—Lo sé, es muy mandón —rio Denji, para luego mirar al pelirrojo que estaba sentado en el banco—. ¿Puedo sentarme?

Ángel solo asintió, observando cómo Denji se sentaba a su lado, mirando el suave atardecer.

—Sabes… Aki me pidió que te buscara —comentó Denji, mirando al frente sin prestar mucha atención al chico a su lado—. Estaba preocupado de que hicieras alguna tontería. —Aunque Denji no lo estaba mirando en ese momento, sabía que Ángel lo volteó a ver con confusión—. No quiere que cometas una locura.

—Me dijo que, si tanto deseaba morir, que no lo hiciera frente a él. —Ángel miró fijamente a Denji mientras sus miradas se cruzaban, una llena de pena y la otra con seriedad.

—Sé lo que te dijo, pero no lo tomes tan en serio. Él solo está harto de que la gente a su alrededor muera, y aunque aparente que no le importa la muerte, es más sensible de lo que crees. Se sentiría culpable si se enterara de que acabaste con tu vida.

Ángel escuchó atentamente cada palabra del rubio y sintió cómo su pecho se encogía, con una sensación algo dolorosa.

¿Alguien se preocupaba por él?

Denji, sin saber qué hacer, llevó la mano hasta la cabeza del pelirrojo y le acarició el cabello.

—No hagas ninguna tontería. Mejor trata de encontrar algo que te haga disfrutar de la vida.

Era raro que Denji se comportara de una manera tan… ¿Comprensiva?

Siempre era egoísta y solo pensaba en sí mismo, o eso creía Ángel; no habían convivido lo suficiente como para que viera las otras facetas del chico.

Pero esta vez se veía distinto, mostrando verdadero interés en ayudarlo.

—Trataré de no morir… —El demonio, algo incómodo, se dejó llevar por el relajante tacto del rubio.

Era la primera vez que hablaban así, sin estar en medio de una situación de peligro.

La última conversación ‘buena’ que tuvieron fue en plena batalla contra el demonio bomba. Desde entonces no habían vuelto a hablar, hasta ahora, que lograron mantener una charla interesante y reconfortante para el demonio.

—¡Bien! Iré por un helado —aviso Denji, levantándose y echando a andar.

Ángel, con curiosidad, le siguió el paso.

—Yo también quiero uno —dijo, con una entonación mucho menos depresiva y perezosa de lo habitual.

Denji solo lo miró y soltó un suspiro.

No quería gastar el poco dinero que Makima le había dado, pero si con eso evitaba que el angelito hiciera una tontería, valía la pena. Sabía cuán especial era el pelirrojo para Aki y no toleraría verlo deprimido de nuevo, así que, solo por esta vez, haría algo bueno por Hayakawa y protegería a su ángel.

—De acuerdo… —Caminó hasta un puesto de helados y compró dos conos.

Ambos eran de vainilla.

—Es raro comer helado cuando ya casi es de noche —miró al chico más bajo, que comía el suyo con gusto—. Pero supongo que no nos hará daño.

Ángel solo asintió, prestando toda su atención al cono.

Denji observaba cada gesto de su acompañante.

Le parecía agradable pasar un momento en silencio junto al pelirrojo; su presencia era relajante y tranquilizadora.

El aura perezosa que cargaba Ángel transmitía paz a quienes pasaban a su lado. Quizá esa era una habilidad desconocida del demonio ángel.

Ambos disfrutaban de sus helados en silencio. No era un silencio incómodo; al contrario, la compañía del otro bastaba, y no había necesidad de decir algo.

Ángel estaba feliz de tener compañía, y Denji se sentía tranquilo con la presencia del contrario.

—¿Cómo conociste a Makima? —preguntó Angel de la nada.

—Hmm… la conocí cuando maté a un demonio que me quería matar.

No había necesidad de dar más detalles sobre cómo conoció a la mujer pelirroja.

—Ya veo. Supongo que, al ser menor de edad, ella se hizo cargo de ti.

—No exactamente. —Denji terminó su cono y notó que Ángel seguía comiendo el suyo—. Ella solo me ayudó unos días, antes de dejarme al cuidado de Aki.

—Entonces, ¿Aki es como tu padre?

—¿Qué? ¡Claro que no! Es más como el hermano mayor abusivo que nunca tuve —soltó, burlón, y una risita se le escapó al más bajo—. Aunque a veces es agradable pasar tiempo con él… cuando no está amargado o deprimido. —Otra risa salió de la boca del ángel.

—Aki siempre es serio conmigo. Muchas veces solo me habla de cómo debería ayudarlo a cazar demonios, y otras veces me suelta un discurso de por qué no debería morir.

Denji fijó la vista al frente, pensando en por qué a veces la actitud de Hayakawa parecía ser tan rara y contradictoria.

—Quizá es porque te tiene cariño —dijo, notando que Ángel ya había terminado de devorar su cono—. Cuando menos te lo esperes, tendrás a Aki regañándote por no bañarte a diario —añadió, burlándose de las veces que Aki lo regañaba a él y a Power por lo mismo.

Nuevamente, esa risa tan relajante se dejó oír. Ángel volvió a sentirse a gusto con alguien.

—Cuando no hablas de tocar senos, eres alguien agradable.

Ángel le sonrió levemente a Denji, que solo se avergonzó un poco.

—Y tú, cuando no piensas en morir, también lo eres.

Ambos rieron.

Quizá Ángel había encontrado un nuevo amigo. Y quizá Denji tenía otra razón para acercarse a él.

La presencia de ambos era rencof

Notes:

espero traer más de estos dos en el futuro, se han convertido en mi nuevo confort ship <3