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5 pasos para conquistar a tu humano

Summary:

Una revista con cinco pasos para conquistar a tu humano.

Cinco pasos para el desastre.

Work Text:

Paso 1: Habla con él/ella.

Hablar es la mejor forma de conocer a alguien. Escucha lo que tiene para compartir y comparte también. Ábrete y deja salir tus pensamientos más profundos sin pudor. ¡Una buena charla es el inicio de una hermosa relación!

Poseidón nunca se imaginó siguiendo los consejos de una tonta revista adolescente. Pero Proteo se la había traído alegando que era una edición especial que su hermano Zeus estaba dando a todos los dioses. Por qué su hermano daba estas porquerías, solo él sabría. Poseidón estaba decidido a ignorar está basura cuando la sección de los cinco pasos llamó su atención.

La verdad sea dicha, aunque fuera un buen rey y uno de los hermanos más serios, eso no quitaba que sintiera curiosidad por estas cosas. En especial cuando estaba relacionado con humanos.
Poseidón no tenía empatía alguna por los humanos, si se morían todos a él le daba exactamente igual. Su vida continuaría como siempre a pesar de eso. Pero...pero.

Por desgracia, Poseidón había encontrado un humano que resultó ser su debilidad. Un humano por el cual se había interesado tras el Ragnarok, luego de que lo revivieran junto a varios dioses y humanos más. Sasaki Kojiro, por algún motivo que desconocía, tenía algo que llamaba su atención. A Poseidón le gustaría decir con certeza qué era ese algo, pero no podía. Creía que podría deberse a la apariencia de Kojiro. Era un hombre canoso con una sonrisa traviesa cuyo rostro tenía varias arrugas. Muchos dioses no hallaban belleza en la vejez, por eso Zeus iba con su forma vieja a todos lados, para molestar principalmente a esos idiotas. Pero Poseidón no hallaba fealdad en eso, incluso pensaba que Kojiro era uno de los hombres más apuestos que había conocido alguna vez.

También podría ser su personalidad. Había algo en la determinación y el optimismo de Kojiro que despertaba la curiosidad de Poseidón. No sabía si pensar que Kojiro era demasiado optimista o bien era un idiota con suerte.

Definitivamente era ambas.

Si era sincero, no entendía por qué le gustaba alguien como Kojiro, pero le gustaba y eso era un pequeño problema en su vida. A lo largo de su existencia Poseidón tuvo relación con humanos y dioses por igual cuando uno de estos llamaba su atención. Tener algo con ellos no era difícil teniendo en cuenta su apariencia. Sabía que era atractivo y que eso ayudaba a encandilar a los humanos o dioses con los que tenía algo.

Pero Kojiro no solo ignoraba por completo su presencia, ¡sino que a Poseidón realmente le gustaba mucho! ¡Le gustaba como nunca antes nadie le gustó!

¡La primera criatura que le gustaba con tanta fuerza y no era correspondido!

Si no fuera porque estaba desesperado por ganarse la atención de Kojiro, jamás hubiera pensado en seguir estos tontos pasos.

Y ahí estaba, viendo al espadachín sentado bajo un árbol con los ojos cerrados y la espada sobre sus piernas. Según escuchó una vez, el humano entrenaba de esa manera, imaginando en su mente los escenarios en los que se enfrentaba contra su oponente. Era interesante aunque Poseidón no podía entenderlo del todo.

Se acercó al humano y se cruzó de brazos viéndolo todavía con los ojos cerrados. Se suponía que había ido a hablar con él, pero para eso Poseidón debía iniciar la conversación. Al menos en esta ocasión.

Pensó cómo podría saludarlo, un simple hola sonaba un poco tonto así que luego de un rato Poseidón se decidió.

—¿Qué haces aquí, escoria?

Poseidón casi se muerde la lengua cuando el insulto salió naturalmente de él. Debía trabajar en eso si no quería tener problemas con el humano más adelante.

Kojiro abrió los ojos y vio a Poseidón frente a él. Parpadeó confundido antes de mirar hacia los costados y luego de nuevo al dios.

—¿Es parte de tu territorio? Pero no hay ningún cuerpo de agua cerca. Cómo sea, lo siento, me retiro si te molesta.

El humano se levantó mientras hablaba, tomando el mango de su espada, y empezó a caminar hacia el este a paso veloz.

—No es mi...—Poseidón habló tranquilamente, viendo que Kojiro estaba cada vez más lejos—territorio. Mierda.

Había olvidado que los sentidos de los humanos no estaban tan agudizados como el de los dioses y si quería que Kojiro lo escuchara entonces tendría que gritar o bien seguirlo. Pero ya bastante dignidad perdió en ese momento Poseidón como para perder más yendo tras el humano.

Paso 1: fallido.

Paso 2: Hazle un regalo.

Ya con el paso uno completado, realizar este paso te será sencillo. Lo/a conoces lo suficiente como para saber lo que le gusta y lo que le causaría incomodidad, así que simplemente debes poner en práctica lo recientemente aprendido de tu humano/a y hacerle el regalo indicado.

Poseidón no consiguió hablar con Kojiro ni en esa ocasión ni en las siguientes. El humano tan pronto lo veía llegar se alejaba de él o bien buscaba una excusa para hacerlo. Si tenía a algún ex oponente humano del Ragnarok cerca, procedía a ir con él y alejarse del dios. Pero para su suerte, Poseidón tenía los sentidos tan agudizados que era capaz de escuchar conversaciones ajenas sin problemas. Normalmente las ignoraba, pero cuando se trataban de Kojiro la cosa cambiaba. Así que con los datos recolectados sobre el humano, mandó a Hefesto a fabricar la mejor espada para él. Un arma divina que Kojiro podría utilizar si alguna vez necesitaba defenderse de algún dios con intenciones malvadas.

Luego de averiguar dónde se encontraba Kojiro, Poseidón fue con la espada enfundada en mano. El humano estaba sentado sobre una roca, una pequeña cascada detrás de él. Poseidón no quería hacer ruido porque si el humano sabía que se acercaba se iría de ahí, así que caminó sobre el agua sin problemas, acercándose lentamente a la roca sobre la que estaba Kojiro.

Cuando estuvo frente al humano, este abrió los ojos por su cuenta al ver la luz opacada y se encontró de frente con Poseidón.

—Hola, Poseidón—saludó, pero el dios veía el nerviosismo en el humano.

¡Solamente estaba parado frente a él! ¡No estaba haciendo nada!

Suspirando mentalmente, Poseidón tomó la espada y comenzó a desenfundarla para mostrarle a Kojiro.

No supo en qué momento pasó, lo único que sabía era que Kojiro estaba del otro lado del río alejándose tan rápido como le era posible. Poseidón tenía la espada a medio desenfundar, parpadeando confundido por la situación.

Paso 2: fallido.

Paso 3: Luce llamativo.

Ya conoces a tu humano/a y su relación comienza a tomar forma. Lo que necesitas ahora para llamar más su atención es lucir llamativo. No hablamos de usar sombreros con cabezas de aves o cosas extravagantes, sino de lucir atractivo y seductor. ¡Muéstrate sin miedo para llamar la atención de ese humano que tanto te vuelve loco!

La ropa que usaba normalmente ya mostraba bastante y Poseidón estaba seguro que mostrar más no sería muy útil. Pero un cambio de ropa cuando iba a ver a Kojiro podría ayudar. Así que esta vez en lugar de usar su ropa de combate, se colocó otra que en lugar de dejar su pecho al descubierto dejaba la espalda. Era lo contrario a lo que solía usar, una prenda que cubría su cuello y bajaba tapando su pecho. El pantalón solía ser el mismo, pero eso era porque Poseidón no creía que su encanto estuviera en sus piernas. Su parte superior siempre terminó ganándose la atención de todos.

Se miró al espejo, peinó su cabello hacia atrás y salió luego de haber revisado los archivos que Proteo le llevó ese día. Sabía dónde estaba Kojiro, tal vez porque luego de un tiempo vigilándolo conocía su rutina. Como fuera, salió de su palacio y fue directo al bosque donde el humano entrenaba. Ahí lo vio, en esta ocasión blandiendo la espada y practicando un movimiento que no vio antes en su batalla. Kojiro no tenía puesto su haori y la parte superior de sus prendas colgaban de su cadera.

Qué injusto, se suponía que él debía seducirlo, no Kojiro.

Poseidón se acercó a paso silencioso a Kojiro, esperando que no lo escuchara y no saliera corriendo cuando se diera cuenta de que estaba ahí. Poseidón se había esforzado por verse bien como para que el humano quisiera marcharse y no fijarse en él ni siquiera una vez.

—¡Kojiro!

Poseidón se detuvo cuando vio aparecer a la valquiria de Kojiro. La mujer corrió hacia él y saltó a la roca, donde el humano la tomó de la cintura para evitar que cayera. Poseidón solo podía envidiar la suerte de esta maldita valquiria. No hablaba de estar en la roca con Kojiro sujetándolo, sino de tener esta confianza que ella tenía con Kojiro. Él también deseaba eso, ¿por qué era tan difícil tenerlo?

Ambos parecían hablar bajo sobre algo que a Poseidón le estaba costando escuchar. Pero cuando se acercó, ambos se callaron y se giraron a mirarlo.

Cuando Poseidón abrió la boca para hablar, la valquiria tomó de la muñeca a Kojiro y lo jaló para correr juntos lejos de él.

En ningún momento Kojiro pareció notar el cambio de ropa de Poseidón.

Paso 3: fallido.

Paso 4: Sé indiferente.

Luego de los primeros tres pasos de seguro tienes la atención de tu humano/a, ¡ahora solo queda afianzar eso! Para lograrlo lo mejor es no mostrar demasiado interés, ser indiferente en pequeñas dosis podría...

Revista de mierda llena de mierdas. Poseidón la aplastó entre sus manos y la arrojó lejos, precisamente en la chimenea encendida de su despacho. Nada de esos estúpidos pasos le sirvieron para nada, en todo caso Kojiro se alejaba cada vez más de él.

Sinceramente lo mejor sería dejar de lado todo este asunto y concentrarse en su territorio. A pesar de que había algo dentro de él que le pedía ir por Kojiro, Poseidón creyó que ignorarlo era lo mejor para continuar adelante. Era probable que él y el humano no estuvieran hechos el uno para el otro y estaba bien, era algo normal.

CRASH

Un jarrón salió volando, chocando contra la pared de enfrente. Poseidón frunció el ceño y salió de su despacho antes de romper algo más.

2 semanas después

Poseidón estaba en verdad harto de toda la situación del sur. Si no fuera porque a pesar de todo era bueno controlándose a sí mismo, ahora estaría destruyendo la ciudad más grande del sur para que dejaran de dar problemas.

—Mi señor—Proteo entró al despacho.

—Estoy ocupado, Proteo.

—Lo sé, pero el señor Sasaki Kojiro vino a verlo y quería saber qué debía hacer con él.

Poseidón alzó su mirada a su sirviente más fiel.

—¿Quién dices que vino?

—El humano Sasaki Kojiro, dice que desea hablar con usted.

No se hizo de rogar. Poseidón se levantó de su asiento y fue hacia donde Proteo dejaba a las visitas esperando. ¿Para hacer que Kojiro quisiera hablar con él tenía que dejar de seguirlo? ¡Alguien debió decirle antes!

Al llegar Kojiro estaba de pie, mirando el suelo con el ceño fruncido.

—Kojiro.

El humano alzó la mirada, había algo de tensión en sus hombros. Poseidón dio un paso hacia él, pero Kojiro alzó su mano para detenerlo.

—Antes de que te acerques más, necesito preguntarte algo. ¿Quieres matarme?—Poseidón no ocultó para nada su sorpresa—He escuchado rumores que luego de lo ocurrido en el Ragnarok has estado buscando la forma de asesinarme.

—Ganaste de forma justa nuestro combate y aunque fue un golpe a mi orgullo, nunca buscaría venganza al respecto. No soy como esos inútiles, mi dignidad no es tan frágil.

—Entonces, esas veces que te acercaste a mí, ¿no fue para hacerme daño?

—Kojiro, solo quería hablar contigo.

—Oh...¿incluso la vez que traías una espada? Espera, ¿por qué tenías una espada?

—Era para ti, un regalo.

—Oh...bueno, debiste decirme eso antes de empezar a desenfundarla en silencio. En ese momento creía en los rumores, así que te imaginarás que verte con un arma frente a mí no fue agradable en absoluto.

Bueno, si lo ponía así, tenía sentido.

—No me interesa matarte, Sasaki Kojiro. Solamente quiero entablar una buena relación contigo.

Poseidón no creía prudente decirle que esa buena relación que quería conseguir incluía besos y caricias. Tal vez se lo diría más adelante.

—Ya veo—Kojiro sonrió—, en ese caso será un placer que volvamos a comenzar, ¿qué dices?

—Sí, es una buena idea—sonrió suavemente Poseidón.

—Chico, cuando sonríes te ves en verdad menos aterrador. Como sea, un placer, soy Sasaki Kojiro—el espadachín hizo una pequeña reverencia ante el dios.

—Poseidón, dios y rey de los mares.

La tensión entre ambos disminuyó y cuando Poseidón se acercó, Kojiro no se alejó.

—Entonces, ¿te parece caminar y conversar un rato?—propuso Kojiro con más confianza que antes.

—Me encantaría.