Work Text:
"¡Eyes on you! ¡We are F/ACETwo!"
—¡Siiiiiii! ¡Ya empezó Oomori! ¡Ya empezó!
Soy Aiki Hirose, 17 años, y estoy en la sala de mi casa con mi mejor amigo, viendo a mi grupo Idol favorito de toda la vida en un programa de variedades de invierno.
—Repíteme, ¿Por qué estoy viendo un grupo de Idols contigo en tu casa cuando se supone íbamos a hacer tarea?
—¡Solo media hora de descanso! ¡Debo ver esto en vivo!- Le dije con una sonrisa mientras observaba la pantalla.
F/ACETwo es la segunda generación de un grupo de hace 10 años, patrocinados por la misma empresa del grupo original. Cuando era niño, vi a la primera generación junto a mi hermana, quien era super fan. Hace unos años anunciaron que los miembros originales seguirían caminos separados. Y la empresa, para no perder al grupo al que le tenían tanto cariño, organizó un concurso de talento hace 3 años para la segunda generación. Formando así un nuevo grupo de 4 personas, de los cuales, uno es mi favorito.
"Okuto-kun, la siguiente pregunta es para tí, esta fan quiere saber, ¿Cuál es tu expectativa para tu primera cita?" - Dijo la presentadora de televisión. Casi me pego a la pantalla si Oomori no me detenía.
"Mmm... Ir a un lugar tranquilo, quizás un café de gatos, o incluso el acuario. Son lugares muy agradables"
—¡Anótalo Oomori!
—¡Eso no es nuestra tarea! Por dios Hirose, si no te conociera, diría que estás enamorado de ese idol.
—¡Tú no entiendes Oomori! ¡Okuto-kun es el ideal que todo hombre o mujer de japón necesita en su vida! ¡Es atento, guapo, amable, lindo, y todo lo que es perfecto en este mundo! ¡Debería considerare un tesoro nacional! ¡Ahora saca la pancarta que te hice y vamos a animarlos! ¡Van a cantar "Sign of love"!
Solo vi como mi amigo suspiraba resignado y sonreía mientras levantaban una pancarta.
El grupo al inicio no fue bien recibido, porque se veía de lejos que querían reemplazar a la gallina de huevos de oro de la empresa. Admito que al inicio pensé lo mismo hace 3 años, pues seguí al grupo original junto a mi hermana mayor. No fue hasta que el grupo fue formado que vi a Okuto-kun hablar por el grupo.
"Gracias por votar por nosotros, agradezco a mi equipo, y sobre todo a mis compañeros de grupo. Nuestra meta, no es reemplazar a F/ACE, podríamos tener el mismo nombre, pero queremos realmente llevar su legado, impedir que sean olvidados, y sobre todo... ¡Superarlos y llegar incluso más lejos!"
Mis ojos brillaron al escucharlo al finalizar el concurso. No pude evitar admirarlo incluso más desde su debut.
Kosei es lo que se podría decir el segundo centro, pues casi siempre está junto a Okuto, y es al que las fans consideran el más guapo. Además de que creo que es el líder. Aunque claro, no superan a mi Okuto. De hecho, lo conozco antes de su debut, estuvimos en secundaria juntos, pero no toco ese tema en absoluto.
Ryou es el rapero principal. Admiro que cantar, rapear y bailar al mismo tiempo es increíblemente difícil. Lo respeto. Además, no le hemos dicho a nadie, pero es compañero de clase mío y de Oomori.
El otro miembro es Arandou, quien es el bailarín principal. Tiene una extraña fascinación por grabar a sus compañeros, ya que es quien lleva el video blog del grupo. Creo que es cineasta, estoy seguro.
Y el último pero no menos importante, Okuto-kun, quien es el centro y la voz principal. Es profunda, potente, sus vocales me llenan de energía y dan ganas de continuar. Y por si no se habían dado cuenta, es mi bias y miembro favorito. ¡Debería serlo de todos! ¡Canta, rapea, baila, es amable, sensible, un ángel, un Dios! ¡Y por alguna razón prefieren a Matsumura!
¿No ven a tremendo hombre? Son fans ciegas.
La canción terminó, así como la presentación del grupo, y se empezaron a despedir todos y cada uno, hasta que Okuto se despidió de último.
"Gracias por ver, y sígannos apoyando" - Dijo antes de lanzar un beso a la pantalla.
—¡Es tan lindo!— grité antes de caer de espaldas al piso, casi desmayándome.
—¡Hirose! ¿Estás bien? ¡Hiroseeeeeee!
Ese hombre va a matarme, lo amo mucho, mucho, mucho, ojalá tenga mucho éxito.
—Hombre, ¿Qué voy a hacer contigo? ¿Ya podemos hacer la tarea?
—Siiii...
Ante todo soy estudiante, lamentablemente, debo estudiar. Pero eso no es lo más importante, lo más importante es conseguir merch de mi querido Okuto además de pasar el año escolar.
Tengo de todo en mi cuarto: Posters, pancartas personalizadas, camisetas del grupo de edición limitada, lapiceras, de todo un poco. Gracias a mi amistad con Ryou Mukai, he podido comprar muchas cosas. No me aprovecho de mi amistad con él como haría cualquiera, ya que no le pido cosas gratis.
Al contrario, trabajo para comprar toda la mercancía de Okuto-kun para que siga siendo el centro del grupo así como es el centro de mi corazón. Mi familia dirige una empresa de servicios domésticos, en otras palabras, limpiamos, hacemos la compra y ayudamos en todos los quehaceres del hogar a las personas que nos contratan. Insistí que quería trabajar para recibir un ingreso extra, ganado con mi propio esfuerzo, y ellos lo aceptaron.
Soy muy bueno en mi trabajo, aunque no lo parezca. Y todos los clientes me han dejado buenas referencias, por lo tengo trabajo de sobra. Siempre asegurándome que no choque con los eventos de F/ACETwo, claro está.
Iba a despedirme de Oomori, quien ya se iba a su casa. Terminamos la tarea y no soportaba que siguiera hablando de Okuto un minuto más, hasta que escuché una notificación de mi teléfono, llamando mi atención totalmente.
"Hirose-kun, tienes un nuevo cliente. La señora Arata tuvo un accidente, y necesitamos que alguien cubra este hogar hasta que se mejore. Te enviaremos los detalles en breve una vez aceptes, ya que no choca con tus horarios. Atte: Administración"
—¿Es del trabajo?
—¡Sí! La señora Arata está de licencia y quieren que cubra el hogar que le toca. Justo necesitaba dinero extra- sonreí de oreja a oreja mientras enviaba mi respuesta.
—¿Dinero extra?
—Pronto es la preventa de la firma de autógrafos del grupo, debo tener el dinero para ser de los primeros en comprar un ticket. Si eres de los primeros 100, ¡Tienes unos minutos de más para que los miembros hagan fanservice! ¿Te lo imaginas?— empecé a sacudir a Oomori de la emoción de pensar que Okuto me tome la mano, o mejor aún, me lance un corazón al aire.
—¡Ya entendí! ¡Ya entendí! Dios, no te entiendo en absoluto.
—Gracias por entender, nos vemos mañana en clases.
Lo vi suspirar resignado mientras me dedicaba una sonrisa antes de irse. Es el mejor amigo de todos, me apoya en mis locuras.
¡Ahora debo preparar todo para trabajar!
(...)
Cuando salí de clases, me puse el uniforme de la empresa. No es la gran cosa, son solo unos jeans y la camisa con el logo de la empresa, unos colores claros, y mi mochila con todo lo necesario. Cuando acepté cubrir a la señora Arata, me dieron la dirección y una lista de instrucciones, además del nombre del cliente.
Cliente: "Okuto Nakamura"
Quehaceres asignados: "Limpieza del hogar, cocinar cena, realizar la compra de la semana..." y ante todo, aunque no esté escrito, cualquier necesidad que tenga y que pueda cumplir como amo de llaves,
E incluso detalles de como hacer la limpieza, alergias del cliente, dice que tiene una mascota...
Pero al volver a leer y repasar, hubo algo que más me llamó la atención fue el nombre.
—¿"Okuto Nakamura"? Uhmm...
Tiene el mismo nombre de pila de Okuto-kun, que coincidencia. Pero dudo que sean la misma persona. Posiblemente sea un nombre bastante común, y por ende no le tomé importancia.
Llegué a la dirección acordada 5 minutos antes de la hora, llegando a mi destino: un complejo de apartamentos, donde mi cliente vive en el tercer piso. Suspiré motivado, pues estaré cubriendo a la señora Arata los próximos 3 meses, suficientes para conseguir el dinero extra para toda la mercancía de Okuto que completará mi colección.
Si no pueden apoyar a su Idol favorito con mercancía oficial, aunque sea una, no pueden considerarse fans. Regla número 1.
Hablando de, ¿Mi cliente conocerá a Okuto-kun? Sería bueno que sí, así podemos hablar de sus presentaciones e incluso verlo en televisión mientras trabajo. No debería relacionarme amistosamente con los clientes, pero la información dice que técnicamente tiene mi edad.
Ah, pero el fandom principal de F/ACE son mujeres, no todos los hombres son fans, pero eso no quita que tienen fans masculinos...
No conozco a ninguno todavía, pero sé que encontraré a alguien.
Divagué tanto que mis pies terminaron frente al departamento de mi cliente. Hora de poner manos a la obra.
Toqué el timbre con educación para anunciar mi llegada.
—¡Nakamura-san! ¡Vengo de parte de "Asistencia Hogareña Hirose"!
Pasaron unos segundos en silencio. Admito que me preocupé. Está vez, toqué la puerta, y el silencio invadió el ambiente. Realmente, no era necesario que tocara, pero esperaba que me recibieran como hacen normalmente los clientes. Tomé la copia de la llave del departamento que me fue asignado, por si el cliente no se encontraba, que es algo muy común.
No quería usarlo porque tenía entendido que Nakamura-san se encontraba en casa.
—Con permiso...— Dije en voz alta mientras pasaba al departamento. Se veía bastante común, nada del otro mundo.
Sin embargo, mi vista se dirigió a la sala, que estaba a plena vista desde la entrada, y pude notar que había alguien en posición fetal, utilizando una sudadera negra y evitando dirigirme la mirada. Me cambié los zapatos para ponerme las zapatillas de interior y me acerqué con cautela antes de hablar. De repente, el ambiente se sentía pesado, pero estaba determinado a cumplir este trabajo, cueste lo que cueste.
—M-Me llamo Hirose Aiki, vengo de parte de "Asistencia Hogareña Hirose"... ¿Es usted...Nakamura-san?
¡!
Al verme hablar, aquella persona me observó con una expresión de terror y miedo, como si fuera la cosa más terrorífica del mundo. Pero no solo eso, cuando me miró a los ojos, no pude evitar reaccionar yo también, el descubrimiento era abrupto, repentino, y un shock total.
Quitando de lado las ojeras...
Su cara, es igual...
Sus ojos que me miran con miedo y ansiedad, siguen siendo igual...
La misma que veo en la tele y mi celular todos los días...
Que he admirado los últimos años...
—T-Tú debes ser el r-r-reemplazo de la señora Arata... Soy... Soy Okuto-Nakamura...
Y para rematar...
Esa voz...
No hay duda alguna...
Es él.
Okuto de F/ACETwo...
Mi Idol favorito.
Actúa normal, Aiki.
—E-Es un placer Ok- Nakamura-san...— Dije con un intento de cara neutral mientras colocaba mi mochila en un perchero cercano. —Voy a empezar la limpieza, si tuviera la amabilidad de indicarme...— iba a hablar, pero él empezó primero.
—Yo...— Murmuró como si quisiera decirme algo, llamando mi atención en su totalidad, y empezó a hablar con nervios —Y-Yo no esperaba que trajeran a una persona tan joven, mucho menos un chico, ¿Dijiste que te llamabas Hirose? ¿Cómo la empresa? Ah, ¿Qué debería hacer? Además... ¿eso que tienes ahí es un Pin de F/ACETwo en tu mochila?
No pude evitar voltear a ver mi mochila colgada, que efectivamente, tenía un pin... con su cara.
—Nononononononononono, encima eres uno de los E/yes— Dijo con miedo y ansiedad mientras se abrazaba a si mismo en la misma posición— Debes pensar que soy un creepy perdedor, que no soy digno de ser el centro, que como que es posible que una persona tan espeluznante es un idol, incluso las cucarachas son más famosas que yo— Vi como levantó la mirada para verme, volviendo a ver mi mochila, y después a mi de nuevo, siguiendo con su monólogo. —Ahora vas a exponerme en redes sociales, que soy un fracasado y no me quedará otra que dejar el grupo y mudarme a África con un pulpo dejándolo como padre soltero y un hámster llamado soledad, luego me encontrarán en el aeropuerto, me apuñalarán diciendo que fui una decepción y terminará ahí mi vida.
—Nakamura-san...
—Seré el mayor hazmerreir de todos los tiempos, desearía no haber nacido nunca...
...
Esto es impactante.
Okuto-kun resulta ser una persona lleva ansiedad social terrible. ¿Esta es la misma persona que he visto en mis años de preparatoria brillar en el escenario? ¿El famoso Okuto-kun?
Quiero decir, claramente me lo confirmó, y reconocería su rostro y sus facciones donde sea. Bueno, admito no lo reconocí del todo al inicio, el impacto y contraste de la persona que he visto por la televisión e internet, resultó ser totalmente diferente. Tan solo recordar que ayer lo vi en un programa de variedades, donde incluso cantó y bailó con precisión, con una seguridad envidiable, y una sonrisa que me derrite por completo. Mientras tanto, ahora veía como su versión Idol parecía casi inexistente de no ser porque es el mismo rostro, solo que ahora es un poco más depresivo.
Cuando terminó de hablar, recordó mi presencia y que debía trabajar, por lo que me indicó donde estaban los productos de limpieza, pero siguió con esa mirada de cachorro maltratado, evitando contacto visual conmigo mientras se encerraba en su habitación, dejándome solo en la sala.
Estoy muy seguro que cree que lo voy a delatar por ser fan del grupo.
Pero me di cuenta de algo importante. En su monólogo extenso, dijo que se mudaría a África, lo que significa...
Si su ansiedad persiste, ¿se retirará y será el fin de su historia y su carrera? ¿Será en serio que lo apuñalarán?
¡Me niego a permitir que eso pase!
¡Okuto-kun todavía tiene mucho que mostrar al mundo! ¡Su canto y baile no pueden perderse la inicio de la parte más exitosa de su carrera! ¡No se lo voy a permitir!
Primero, debo hacerle saber que no lo voy a delatar. Acercarme con cautela, sin dejar de hacer mi trabajo, claro. Debo velar por el bienestar de mi cliente. Y la mejor manera, es sincerarse.
Seguí limpiando para demostrarle mi profesionalismo. Podía sentir su mirada sobre mi hombro espiándome desde la habitación donde se encerró. Creo que es el momento de sacarle plática mientras trabajo.
—Escucha, Oku- quiero decir, Nakamura-san— Cerró la puerta de golpe en mi cara, pero al rato parece haberse arrepentido, porque poco después volvió a abrir la puerta para observar.
Suspiré de alivio, significa que está dispuesto a escucharme.
—La verdad es que, te sigo a ti y a F/ACETwo desde que se presentaron en el show para la segunda generación del grupo. Sé que estoy trabajando bajo contrato, pero quiero que sepas que admiro mucho tu trabajo. Así como tu discurso diciendo que querían superar incluso a sus antecesores. Eres increíble, y me alegra que seas cantante... soy tu fan— le dije con una sonrisa sincera.
Me observó atentamente por lo que aseguro que era un minuto entero. Abrió la puerta y pude verlo de cuerpo completo de pie. Admito que es alto, y pese a sus ojeras y expresión traumática, sigue siendo el mismo Okuto-kun que admiro y quiero.
—Yo... lo siento mucho...
—¿Disculpa?
—De verdad lo lamento mucho- Empezó a temblar con su habla y cubriendo su mirada con sus manos, con terror en sus ojos- Eres mi fan, y eso debería hacerme feliz, pero no puedo evitar sentirme culpable, totalmente culpable, te engañé con mi apariencia y mi actitud, fingí ser alguien que no soy en el escenario, no solo a ti, sino a todas las fans de F/ACETwo que genuinamente nos apoyan...
—No es cierto, Nakamura-san, no me siento así— Intenté refutarle, pero siguió hablando.
—No merezco tu admiración, y tampoco la de nadie, no merezco a nuestros fans y mucho menos ser el centro... Soy totalmente falso...
—¿Ah?
¿Se estaba menospreciando? ¿Acabo de escucharlo bien? ¿Falso?
¿Falso...?
Falso...
Eso definitivamente no me gustó y fue el límite de mi paciencia. No solo se menosprecia a sí mismo, sino también a mí y cualquier fan que admira al grupo, y sobre todo, a él. Algo definitivamente se apoderó dentro de mí. Mi sonrisa se borró y una rabia se apoderaba de mí. La misma que sentía cuando veía a los haters en redes sociales.
Ira incontrolable.
—¿Acabas de menospreciar a los fans que te quieren y admiran?
Miré como Okuto me miró con terror por el tono de mi voz más grave de repente. Lo miré con intensidad, mientras sacaba las pancartas personalizadas que traje conmigo, las cuales decían su nombre, "Okuto-kun", y otra decía "Ganbare!" antes de seguir hablando.
—¡Escúchame atentamente!— Le dije invadiendo su espacio personal— ¡Okuto-kun no solo es el centro de F/ACETwo! ¡Es un ser de luz! ¡Un tesoro de la humanidad! ¡Tienes la mayor cantidad de fans de todo el grupo! ¡Más de la mitad de las fans son tuyas! ¡Y es por una razón en especial y es porque eres tú! ¡Eres un ángel, eres guapo y eso no es todo sobre ti! ¡Tienes empatía, eres un genio cantando y bailando! ¡Tienes un talento que estoy muy seguro que los miembros de tu grupo envidiarían!
Y eso no es mentira, Mukai me lo ha dicho personalmente, pero me guardaré ese detalle.
—¡Así que no permitiré que menosprecies el amor que te tenemos todos los E/yes de japón y del mundo! ¿Me entendiste? -Pude ver como asintió rápidamente con la cabeza, mientras me miraba con miedo— ¡Si realmente me entendiste, toma una pancarta y grita "Soy Okuto y soy un dios"! ¡PORQUE ESO ES LO QUE ERES! ¡ERES EL DIOS DE F/ACETWO ASÍ COMO FUKUHARA ERA EL DIOS DE F/ACE!
—P-Pero yo...
—¡OKUTO ES UN DIOS! ¡REPÍTELO! ¡OKUTO ES UN DIOS! ¡OKUTO ES UN ÁNGEL! ¡OKUTO ES EL CENTRO DEL CORAZÓN DE TODOS SUS FANS!
—¡O-O-Okuto es un Dios! ¡O-Okuto es un ángel!— Empezó a gritar en el suelo.
Estuvimos así los próximos 5 minutos, hasta que me di cuenta que mi lado fanático se salió de control. No pude con la vergüenza, pero no aguantaba que se menospreciara de esa manera. Finalmente su lado depresivo se hizo a un lado mientras sostenía mis pancartas.
—Estoy impresionado, ¿Cómo mantuviste este personaje?
—S-Supuse que esta personalidad encajaría mejor... Quería que las personas sonrieran al verme, así como la persona que más admiraba me hacía sonreír... No fue fácil...
—...Te entiendo totalmente- le sonreí.
No soy nada diferente. Mostrar a otros lo que quieren ver, mientras tu verdadera personalidad está encapsulada en tu interior, oculta de otros. Llega a ser agotador incluso, mantener una máscara con la cara que todos quieren ver, mientras no puedes esperar a estar solo para relajarte y ser tú mismo.
Supongo que eso es lo que está pasando Okuto ahora mismo. Puede que crea que nos miente a los fans, pero...
—¿Sabes? Sé que dijiste que nos mientes, pero, el Okuto que eres en el escenario y ante el público siguen siendo tú... aunque ahora mismo eres un poco depresivo.
—Lo siento mucho...
—No te disculpes, Okuto es un ángel, repítelo.
—Okuto es un ángel...— Me dijo resignado. Mejor así, que deje de menospreciarse. Mi querido idol favorito no puede seguir ansioso para que termine en áfrica apuñalado por un fan decepcionado.
No era como esperaba mi primer día de trabajo, pero debo admitir que empezamos a llevarnos bien desde aquel día.
(...)
Desde aquel día, he ido 4 veces a la semana a la casa de Nakamura-san, después de clase. Me enteré de muchas cosas en el transcurso de los días, por ejemplo: La razón por la que le gustan los acuarios, no es solamente porque le guste el ambiente, es porque le gustan los animales marino. Le gustan a tal grado que tiene un pulpo de mascota en su habitación. Parece que a eso se refería la lista de instrucciones cuando me indicaron que tenía una mascota.
Vi el acuario el primer día, pero no me había fijado que era un pulpo real. Parece que es lo que reconforta a Okuto cada que regresa de un trabajo Idol, pues lo he encontrado pidiéndole consejo.
—Icchan, no entiendo este guion en absoluto, se supone que tengo que hablar como el mejor amigo de toda la vida de Matsumura, pero ni siquiera tengo nada en común con ese maldito de cara bonita- Dijo frente al acuario mientras maldecía, parece que no se lleva bien con Kosei.
Y no lo culpo, yo también he tenido mi conflicto con él, pero no hablaremos de eso.
—Este maldito papel solo dice "Hablen de algo relacionado al segmento", ¿Por qué no me especifican y me lo dejan todo a mi criterio? y encima, aquí dice que debo hacer fanservice con él, me niego totalmente. Antes tenía que hacerlo con Tamura, por un tiempo lo hice incluso con Mukai, y ahora con el descarado de Matsumura, es un presumido de primera, se cree mejor que yo y se burla de mí. Enserio, por favor, denme algo más específico y fácil de hacer, si no lo hacen voy a fallar, las fans verán como se cae mi máscara y tendré que mudarme a Siberia donde me comerán animales salvajes y moriré de hipotermia y...
Antes de seguir hablando, se quedó mirando al pulpo, quien movía sus tentáculos por un minuto con uno de mis abanicos que decía "Ganbare", lo que hizo sonreír al chico. Que sonrisa más linda la del Nakamura depresivo.
Espera un momento.
—Hey, ¡Ese es mi abanico! ¿Cómo lo tiene él?
—Debió escaparse de su pecera y recogerlo. Es una lástima que se disuelve en el agua, parece que le gusta. No te preocupes, yo se lo saco- Dijo con una expresión triste al ver al abanico disolverse en el agua.
Cosita linda.
—...Si te parece bien, puedo hacerle un abaniquito aprueba de agua, para que te anime.
—¿En serio?
—¡Sí!— afirmé con alegría al ver como me sonrió de nuevo con esas ojeras, me iba a desmayar. Estaba en modo depresivo e igual sonreía como ángel.
A veces tengo el maravilloso privilegio de enterarme de algunos de sus trabajos, porque tenía que practicar, o bien aprenderse un guion o recordar la canción. Por otro lado, a veces tenía problemas en los que me tocaba intervenir.
—H-Hirose...- Me dijo tembloroso, lo que me hizo bajar el trapo que tenía en manos para dirigirle la mirada con un nuevo ataque de ansiedad a punto de manifestarse y su teléfono en la mano.
—¿Sucede algo, Nakamura-san?
—Yo... debo tomarme fotos en mi hogar para la página web, puesto que tendremos un concierto pronto y es parte de la cuenta regresiva... es mi turno hoy... Pero...
—¿Pero?
—No tengo idea de que hacer, ¿Quieren que tome fotos de como paso mi día a día? Solo me la paso con Icchan, acorralado en el rincón de la casa, observando el vacío y esperando a que el manager venga a sacarme de mi casa porque resulta que hay otro programa de variedades donde vamos a presentarnos, no estoy soportando en absoluto, ¿Los fans quieren verme hacer esas cosas tan mediocres? ¿Con estas ojeras? No, no, no, no, no puedo hacer fanservice en absoluto, moriré de vergüenza...
—¿Cómo morirás de vergüenza en tu propia casa?
—¡Si la foto sale mal y flaqueo no voy a aguantar la vergüenza!— Me gritó mientras se hacía bolita en el sofá.
—¡C-Cálmate! Lo resolveremos... Esto es parte de mi trabajo, ayudar a mi cliente con sus problemas, sí...— Murmuré para mi mismo.
Está sobre pensando otra vez, no puedo permitirlo. Tocó pensar como arreglarlo. Yo definitivamente no puedo tomarle las fotos, tienen que ser selfies. Pero su seguridad está por los suelos y no tiene ganas de hacerlo. Es totalmente diferente a cuando se presenta en conciertos o televisión, donde todos le estamos enviando ánimos...
En ese momento, se encendió mi foco. Que inteligente que soy, si señor.
—Nakamura-san, o debería decir, Okuto-kun— Intenté llamar su atención. Cuando me miró a los ojos le mostré un abanico personalizado, con las palabras "Ganbare!".
Eso pareció ser suficiente, porque de pronto vi como se levantaba y me mostraba una sonrisa digna de un dios, su postura se enderezó y fue como si una inyección de confianza llegara de golpe a su cuerpo y se preparaba para posar.
—¿Cómo puedes estar triste si yo estoy en esta habitación?— dijo con una sonrisa totalmente seductora y con un tono totalmente diferente al de su versión depresiva.
—¡Ánimo, Okuto-kun!— Podría jurar que casi me sangra la nariz, pero hice lo posible para mantener la compostura.
Mi teoría era cierta, Okuto-kun aparece cuando un fan está cerca y puede automáticamente pasar a modo Idol. Encima de estas, empecé a escribir diferentes momentos cotidianos en los que podría fotografiarse. En una de las fotos, él salía que estaba estudiando matemáticas, con lentes puestos y un lapicero con un pulpo encima. En la siguiente, estaba comiendo unos salchipulpos que le había preparado anteriormente. ¡Mi comida saldrá en el Instagram de mi Oshi! Amo mi trabajo.
Seguí dándole ánimos hasta que finalmente se le acabó la batería Idol y volvió a ser el depresivo Nakamura, tirándose al sofá totalmente agotado. Suspiré preocupado y me acerqué, entregándole una taza de café negro que le dejé en la mesita de la sala.
—¿Te encuentras bien?
—S-Sí... solo necesito un momento...— Parece que el olor del café lo hizo reaccionar para volver a sentarse, dispuesto a tomar un sorbo— Gracias por ayudarme, Hirose...— Me dedicó una sonrisa pequeña.
Casi se me sale el corazón. Últimamente, he visto demasiadas facetas de Okuto, aparte de la máscara de Idol. No niego que me encanta su trabajo, pero esto es demasiado para mi corazón.
—Ah, no es nada, parte de mi trabajo es ayudarte con tu día a día, no es para tanto, jajaja...
—Sí lo es— Me dijo mirándome a los ojos— Este trabajo no es para nada fácil, ser Idol es muy pesado, cada día siento que muero por dentro porque soy un desperdicio de aire y un desastre andante, tengo una torpeza extrema y mi único amigo es un pulpo, soy tan inútil como una cucaracha...
—¿Quién es inútil como una cucaracha?
—O-Okuto es un ángel y un tesoro de la humanidad- dijo con rapidez al ver como estaba apunto de regañarlo por su baja autoestima.
—Mucho mejor.
Noté como tomó su teléfono para subir la foto a redes sociales, e inmediatamente tomé el mío para darle un corazón. Sonreí de oreja a oreja viendo las fotos, notando la mirada de Nakamura en mi nuca.
—Podrías haber visto las fotos antes de que las suba...
—Nonono, no puedo aprovecharme de ti de esa manera, tengo que admirar tu trabajo como todos tus fans. Además, ya conseguí mi boleto para el concierto y la firma de autógrafos, ¡No me perdería la cuenta regresiva por nada del mundo!
—...Ya veo... -volvió a sonreír mientras baja la mirada, observando el suelo y cubriéndose medio rostro.
Siento que él me quiere decir algo, pero no quiero presionarlo. Es más tímido de lo que pensaba.
(...)
También es una persona un tanto penosa y vergonzosa. Terminaba de limpiar la sala de su casa, y me tocaba entrar a su habitación a limpiar. Por educación, toqué la puerta del cuarto para avisarle.
—Terminé con la sala, voy a pasar a limpiar el cuarto- le dije antes de tocar el picaporte de la puerta para abrir, pero no tardé mucho en escuchar un ruedo fuerte proviniendo de la habitación.
—¡E-Espera! ¡N-No entres todavía!
Iba a hacerle caso, lo prometo, pero nuevamente escuché un ruedo fuerte que me puso alerta.
—¿Estás bien? ¡Voy a entrar!
Abrí la puerta con preocupación para encontrar a Nakamura-san con la cara llena de tinta de pulpo, el culpable de esto volviendo a entrar en la pecera evitando caer con culpa, y unos libros en el suelo. Parece que eran mangas.
Me acerqué a él con un pañuelo en la mano para limpiarle el rostro.
—¿Por qué estas lleno de tinta de pulpo? ¿Te caíste?
—E-E-Estoy bien... Icchan se estaba escapando del tanque mientras leía, parece que lo enojé y, bueno... sí me caí...— dijo totalmente avergonzado mientras le limpiaba el rostro, sosteniendo su cara con delicadeza. No podía permitir que se arruinara este rostro tallado por los mismos ángeles. Pude notar sus mejillas coloradas a medida que limpiaba su rostro.
—Voy a limpiar aquí, ¿Está bien? Ve al baño a lavarte y yo organizaré los libros— le sonreí mientras le dejaba el pañuelo y me acomodaba para recoger los libros.
—¡N-NO!
Sin embargo, no sé que le pasó, pero antes de que pudiera tomar el manga, sus manos me agarraron de las muñecas, capturando mi mirada. Pero estábamos mal posicionados, puesto que no pasó mucho hasta que caímos al suelo, quedando él arriba mío, reteniéndome como si fuera prisionero y evitando que vea a mi alrededor.
—¿N-Nakamura-san?— pregunté mientras miraba fijamente sus oscuros ojos que no desviaban su mirada de la mía. Su rostro estaba totalmente rojo, aún con manchas de tinta en su carita y con una expresión asustada.
—N-No veas, por favor... te lo suplico... me da mucha vergüenza que tú veas esos libros...— su expresión era totalmente nueva para mí.
Era como si su versión Idol me hablara, pero podía notar claramente a su verdadera cara en sus ojos.
—Ah...
Y no solo eso...
Estaba muy cerca..
Demasiado cerca...
Esto sería un increíble fanservice...
¡Espera! ¡Yo no debería recibir fanservice gratuito de su parte! Debo... Debo decirle que me suelte antes de que esta fiebre cubra todo mi rostro.
¿Por qué no quería que viera sus libros? ¿Qué le daba tanta pena? ¿Es porque soy su fan? Debe ser por eso...
—T-Tranquilo, Nakamura-san... sea lo que sea, no voy a burlarme o juzgarte. Además... es parte de mi trabajo, tú debes limpiarte, ¿Bien?
—... ¿Lo prometes?— Murmuró en voz baja, pero siento que la oración no está completa.
—¿Ah?
—... ¿Prometes no dejar de apoyarme... pese a lo que veas?— me preguntó con un poco más de firmeza, sin perder esa timidez que tiene incluso en la comodidad de su hogar.
—Lo prometo, y si te hace sentir mejor, no leeré los libros a menos que tú me lo permitas- dije con firmeza. Nunca dejaría de apoyarlo, independientemente de lo que se avergüence de mostrar. -Pero... ¿puedes soltarme primero?
Parece que se dió cuenta de la posición en la que estábamos y se separó con rapidez. Tiene la cara toda roja de la vergüenza. Que lindo, demasiado lindo.
Le entregué la toalla para que fuera a bañarse, a lo que solo asintió levemente antes de irse a bañar, dejándome solo con el pulpo culpable del desastre en su pecera y una habitación por reorganizar y limpiar. Empezando por el causante de que me acorralara en el suelo. Sé que dije que no iba a leerlos, pero...
Solo una miradita a la portada no haría daño.
¡No! ¡Detente Aiki! ¡No invadas la lectura privada de tu Idol favorito! ¡Por más tentador que sea! Por entrevistas, sé que prefiere los libros de romance. Eso es todo lo que necesito saber.
Todo lo que necesito...
Saber...
La curiosidad pudo conmigo, cuando puse los mangas de vuelta al estante, mis ojos vieron la portada junto al nombre, los cuales memoricé al instante con mi excelente memoria fotográfica.
...
Ahora entendí porque sentía vergüenza.
Efectivamente, era un romance... un romance BL llamado "El sazón del amor". Mis compañeras de clase hablaban mucho del anime del mismo, por lo que no era tema nuevo para mí.
No pude evitar reír para mis adentro, no en burla, sino porque los personajes de la portada me parecían tiernos junto con el título. Claramente, Okuto-kun tenía un gusto bastante curioso, no lo juzgo.
Volví a colocarlo en su lugar en el librero de su cuarto. Por primera vez, me fijé en los títulos de los libros del librero, donde varios eran Bls. No quise sacar conclusiones apresuradas y me concentré en la limpieza, fingiendo no haber invadido el espacio sagrado de mi querido Bias.
Cuando terminé, lo vi regresar con una nueva muda de ropa puesta. Iba a salir de la habitación, pero me retuvo en la entrada. Levanté la mirada con claros nervios, pero no más que los que él tenía en su rostro cuando me vio totalmente avergonzado.
—... Tú... ¿Lo leíste?
—...No...— solo vi la portada, así que no estaba mintiendo, definitivamente no vi la portada de un libro de amor entre chicos en la librería de mi amado dios.
Pero su cara totalmente roja me hace pensar que no me creyó.
—Solo... solo vi la portada— admití y me miró con tristeza, como si lo estuviera rechazando solo por haber dicho eso— N-No me importa en absoluto que leas ese género, es algo que te gusta y estás en todo tu derecho de hacer lo que te guste en tu tiempo privado.
—...
—Hey— le sonreí con amabilidad, no pude evitar acariciarle la cabeza como si fuera un perrito para consolarlo— Puedes tranquilizarte, no te delataré, y ante todo, sigues siendo mi favorito.
Parece que funcionaron mis palabras, porque me dió una sonrisa pequeña mientras agachaba la cabeza para que lo siga mimando.
Es demasiado lindo...
...
Solo hacía mi trabajo de velar por el bienestar de mi cliente, definitivamente no disfrutaba esta versión honesta de mi favorito. Soy un fan que respeta a su Idol.
Me alejé con rapidez como si hubiera sentido un corrientazo para tomar los productos de limpieza y salir con prisas de la habitación, con la cara totalmente roja.
—¡D-Debo terminar con la cocina!— le dije a toda prisa mientras escapaba.
¿¡QUÉ ESTÁ PASANDO CONMIGO!? ME SOBREPASÉ.
NO DEBÍ HACER ESO.
QUE PENA, DIOS.
PERDÓNENME, TODAS LAS E/YES DEL MUNDO POR PONER MIS MANOS EN TREMENDO TESORO SAGRADO.
Voy a recitar el padre nuestro y veinte mil aves marías para lavar mi pecado.
(...)
Casi cumplo 2 meses de trabajar en casa de Nakamura-san, terminaron las vacaciones de invierno y llegó la primavera, y con ello, las clases en mi último año de preparatoria, para las cuales, estaba absolutamente 0 emocionado pese a que ya llevo dos semanas que empezó el semestre. Necesito una dosis de mi ángel fan de los pulpos y del romance prohibido para recuperar fuerzas.
Estaba revisando las redes sociales y me encontré con la cuenta de F/ACETwo con la cuenta regresiva: 18 días para que empiece el concierto. No podía contener mi emoción con una sonrisa de oreja a oreja.
¡Qué ilusión! Espero que la comida que le he preparado a Nakamura-san le den la fuerza suficiente para resistir de aquí al siguiente concierto. No soy el mejor chef del mundo, pero al menos tiene nutrientes suficientes para hacerle maravillas en la piel.
—Hirose, ¿Puedes poner los pies en la tierra?
¿Quién está sacándome de mis fantasías con mi Idol favorito? Si es Takeuchi, le pego.
—Llevo 5 minutos intentando llamar tu atención— Levanté la vista para chocar mi mirada con Mukai. Te salvaste esta vez Takeuchi.
—Lo siento amigo, ¿Qué me decías?
—Uff- suspiró con un toque de decepción mientras se sentaba a mi lado, acomodando sus lentes— Tienes la mente en las nubes, ¿Estabas viendo la cuenta regresiva otra vez?
—Es que no puedo evitarlo, Okuto-kun sale en la portada— dije en voz ligeramente más baja intentando contener mi emoción.
Ryou Mukai y yo somos compañeros de clase desde hace mucho tiempo, desde antes que pasara las audiciones en secundaria de hecho y se volviera parte del grupo. Por alguna razón, como usa lentes en clases, nadie ha conectado que él y el Ryou de F/ACETwo son la misma persona.
¿Será el efecto Superman?
¿O el hecho de que como no mencionan su apellido en público nadie lo relaciona? Si así fuera, no los culparía, ya que tampoco reconocí a Okuto-kun cuando leí su nombre. Sea como sea, parece que nadie en la escuela se ha dado cuenta. Es un alivio, porque así puedo demostrar mi apoyo al grupo sin pena frente a él.
¿Nakamura-san también hará lo mismo para ir a la escuela? ¿Usar lentes y nadie se daría cuenta de que es él? Tengo entendido vamos en el mismo año escolar por los libros escolares.
—Espero no tener un fan obsesivo de tu nivel- sonrió aguantando la risa en silencio mientras sacaba su cuaderno- En fin, aquí tienes los apuntes que me pediste, Takeuchi me los regresó, finalmente.
—¡Eres el mejor!— sonreí mientras tomaba el cuaderno en manos para empezar a repasar— Aún no puedo creer que las clases empezaron justo cuando pronto tendrán el concierto de primavera, espero no estén agotados.
—No puedo hablar por los otros, pero lo he sabido manejar— me respondió.
—... ¿Okuto-kun ha practicado también? ¿N-No ha dicho nada sobre retirarse en áfrica o algo así...?
Pude notar como mi amigo tenía una expresión de genuina duda por mi específica pregunta, no pude evitar colorarme y volver a mirar el cuaderno.
—¿S-Sabes qué? O-Olvídalo...
—Mmmm... Por tu pregunta, juraría que encajas perfectamente en la descripción del chico que trabaja en la casa de Okuto— Me asusté totalmente, debía mantener en absoluta confidencialidad a mis clientes... pero si él le contó a Mukai...
—Es que yo... bueno...— intenté refutar para intentar desviar el tema, pero mi cara era un poema que me delataba solo.
—Solo tuve que atar los cabos por las anécdotas que me contaba, últimamente parece más motivado en los ensayos, y ya me preguntaba porque...— Dijo esta vez con una sonrisa pícara en sus labios.
Nuevamente mi cara era totalmente roja, que vergüenza ser descubierto infraganti.
—Toma tus apuntes, ya tengo lo que necesito— Le dije mientras le estampaba el cuaderno en la cara.
No puedo creer que este amigo mío demasiado inteligente, descarado y directo, sea la el mismo rapero que se presenta en el escenario con una actitud callada, seria y sensual. Admito que es atractivo, pero no más que Okuto-kun.
...
Hablando de él, espero que de verdad se esté cuidando para el concierto. Nunca le pregunto por los otros miembros a Mukai, siempre intento no indagar demasiado porque entiendo que eso es trabajo, y como fan, debo llevarme la sorpresa como todos los demás. No sé que me pasó esta vez.
Solo estoy preocupado por él como su amo de llaves, sí. Es parte de mi trabajo.
...
Trabajo que pronto terminará al ver el mensaje que llegó a mi teléfono.
"En una semana podré volver a trabajar. Gracias por cubrirme estos últimos meses. Atte: Arata."
...
Ya no podré trabajar en su casa... Ah, no puedo deprimirme por eso, ya sabía que iba a pasar.
—¿Hirose?
Iba a preguntarle algo más a Mukai, pero un Takeuchi salvaje me cortó el paso.
—¿Puedes creerlo? ¡Yuuka rechazó mi cita! ¡De nuevo!— dijo totalmente dolido mientras se sentaba a mi lado, sacándole una risa burlona a Mukai.
—¿Y la sorpresa? ¿Viene por separado?
—¡No lo entiendes! Con su grupo de amigas se quedaron chismoseando sobre el grupo ese con nombre de secuela.
—¿F/ACETwo?— preguntó, a lo que mi amigo el rechazado, asintió varias veces con lágrimas saliendo de sus ojos.
—¿Enserio?— Me pregunto quien será el favorito de Hamaoka-san y sus amigas.
—¡No entiendo que les ven! El día que me encuentre con uno de ellos, juro que les quitaré esa cara bonita y hacer que mi linda Yuuka voltee a verme— Esta vez se veía determinado a tal punto que apretó el puño y miró al cielo, como si recibiera el objetivo de su vida.
Mukai y yo, por otro lado, nos miramos mutuamente antes de empezar a susurrar.
—¿Cómo le haces? ¿Son los lentes? Cuéntame tu secreto.
—No hay peor ciego que el que no quiera ver- fue lo único que me dijo— Se dará cuenta el día de la graduación... probablemente.
—Llevamos 3 años en la misma clase...
Él solo soltó un suspiro para volver a ver a nuestro tonto amigo reír como el mayor villano de todos los tiempos. Supongo que, por el bien del rostro de mi amado ángel, y mi amigo, mantendré silencio.
Hablando de... Tendré que ver a Nakamura-san hoy, después de clases, y decirle que será... mi último día.
Recuerda Aiki, desde el inicio solo cubrías a la señora Arata, es peligroso que un fan como yo esté interactuando tanto con su Idol favorito, esto no es un fanfic de T/N y tampoco un romance de esos que él lee.
Aunque debo admitir que.. eran interesantes.
(...)
Nakamura-san estaba escuchando el demo de la canción del concierto con audífonos en la esquina de la sala con una mirada de tragedia, pero concentrada en su trabajo. Quizás si no estuviera en posición fetal recostado en el sofá se vería más lindo, pero no puedo culparlo.
Las cosas han cambiado bastante estos meses. Cuando limpiaba, se encondía en su cuarto, y a veces incluso en el armario. No entendía como cabía ahí si era más alto que yo, pero no le tomé importancia. Ahora, él siempre me clavaba su mirada en la nuca, observando como limpiaba y cocinara, hoy no era excepción.
Pese a que está concentrado en el demo, puedo notar como se me queda mirando cada cierto tiempo. Cree que no me he dado cuenta y no puedo evitar sonreír.
Yo por mi parte, estaba en la cocina siguiendo una receta de bollos de carne, pero no cualquier bollo de carne, sino uno extremadamente saludable que le dará fuerzas para el concierto. Aparte de unos salchipulpos que noté que le encantaban.
Bueno, también le pregunté a la señora Arata por consejos, considerando que va a volver pronto...
¿Debería decirle?
—¿H-Hirose...?
—¿Ah? D-Dime, Nakamura-san...— le respondí dejando los bollos listos en un plato para dirigirle la mirada.
Seguía en su mismo sitio, parece que quiere decirme algo, pero las palabras no le salen y evita contacto visual conmigo.
—Tú... ¿Vendrás al... concierto de primavera?
—Sí, tendré ese día libre, no te preocupes, ¡Estaré ahí para apoyar!— sonreí con todos los dientes.
De verdad estaba emocionado porque llegue el concierto y verlo en su máximo esplendor. Más motivación para darle los bollos.
—De hecho, la señora Arata me dió esta receta de bollos de carne saludables, que incluso te darán fuerza, y unos salchipulpos— dije mientras le dejaba la comida en la mesa— Espero que te gusten...
Me siento nervioso de repente. No es la primera vez que prueba mi comida, incluso me pongo guantes y mascarilla como en los restaurantes para que no esté contaminada y asegurarme que esté totalmente limpio.
¿Por qué justo ahora me tiemblan las manos al esperar su opinión?
—Uhm...— parece que está dudando, y no lo culpo, voy a tener que presionarlo.
—Deberías comerlo, has comido mucho ramen instantáneo estos días, no creas que no me di cuenta.
—E-Es que...— parece arrepentido por el descubrimiento que acabo de hacer— S-Solo eran antojos de cada cierto tiempo, y...
—El tesoro nacional que eres no puede pasársela comiendo comida chatarra, tienes un concierto pronto y necesitas energía, así que... Co-me— Lo miré con enojo mientras le hablaba.
Parecía aterrado, porque decidió tomar un salchipulpo y un bollo y se alejó corriendo como un gatito asustado. Lo siento Okuto-kun, pero es por tu bien, créeme, esto me duele más a mi que a ti.
Lo escuché probar bocado, y asomé ligeramente la mirada para ver su reacción y asegurarme de haber leído la receta al pie de la letra. Pasó de nuevo. Su postura y semblante cambiaron, y regresó a verme... ¡Su modo Idol me estaba mirando! No pude evitar colorarme y ver como se acercaba, me tomó de la mano y me miró fijamente a los ojos con un rostro digno de un comercial.
—¿Puedo comerlo todo?— Me preguntó con anhelo y un brillo en sus ojos.
—¿A-Ah...?
—Quiero más...
Se estaba... acercando demasiado... ¡Voy a explotar!
(...)
Recuperé la conciencia a los 3 minutos, solo recuerdo que estaba anonadado sentado en el sofá, mientras Nakamura-san estaba ansioso echándome aire con uno de mis abanicos personalizados. Podría jurar que morí por una sobredosis de fanservice, su cara era tan erótica que no me pude resistir. Esto era demasiado para mi corazón.
—Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, de verdad no quise que te murieras por ver mi feo rostro, encima invadí tu espacio personal, ¡De verdad lo siento mucho!- me gritó con lágrimas en los ojos mientras me echaba aire. No pude evitar sonreírle.
—Hey, de verdad estoy bien, no te preocupes...
—De verdad me sorprendiste— me dijo con una cara seria y abrumada.
—¡Yo debería decir eso! ¡No puedes brindarme fanservice gratis solo porque te gustó la comida! ¡Es para los fans en firmas de autógrafos por los cuales pagaron los tickets!— lo regañé mientras me levantaba del sofá y cruzaba los brazos, ignorando su rostro, que podría jurar me miró con tristeza.
—¿N-No puedo...?
—¡No!
—...Pero a ti te gusta...— dijo en voz baja, aunque claramente lo escuché, lo que hizo colorar mi rostro.
—Estoy trabajando ahora mismo, tú eres un Idol reconocido y yo debo mantenerme en las gradas admirando la luz que transmites, no solo a mi, sino a todos tus admiradores. No puedo ser el único que disfrute de esto... N-No es que lo esté disfrutando— me rasqué ligeramente la nuca mientras me regresaba a la cocina.
—Ahh... me duele todo...— dijo en voz baja mientras seguía comiendo, pero inmediatamente sonrió con el sabor de la comida. Ya no te duele tanto, ¿Eh?
Demasiadas emociones juntas por un día. Ya solo me quedaba terminar de limpiar la cocina. Cuando terminó de comer y limpié los platos, oficialmente la casa estaba totalmente limpia, traje la compra de la semana y la comida de pulpos de Icchan.
—Hirose... ¿Sabes? Creo que... Voy a tener fuerzas para el concierto...
—¿Lo dices enserio?— sonreí de nuevo al escucharlo, y vi que se levantó del sofá, para verme a los ojos con seguridad.
—Sí... En el fondo sé... que es gracias a ti, y siento que no tengo como pagártelo...
—No digas eso, es parte de mi trabajo ayudarte en todo lo que pueda.
—No lo entiendes, mi salud mental está tan deteriorada como un producto sacado del basurero, soy un mísero insecto que puede ser aplastado en cualquier momento y- lo detuve inmediatamente.
—¿Quién dices que es un insecto?
—O-Okuto-kun es un tesoro nacional y un ángel— dijo resignado. Parece que ya está acostumbrado.
—Mucho mejor.
—Lo que quiero decir es... realmente, por más ánimos que reciba, siento que no debería ser amado por todos, pero... ser Idol es mi trabajo... -levantó la mirada para verme y me dió una pequeña sonrisa- Y me haz dicho que hago felices a todos, y... quiero hacerte feliz a ti también...
—Nakamura-san...
Estoy realmente conmovido, está apreciando su trabajo... y está apreciando mi apoyo ante todo y quiere que sea feliz... como su fan, quiere que todos sus fans sean felices, sí...
—¡Lo siento!— Me asustó de repente con su grito, parece que su depresión regresó porque estaba agarrando una cuerda- ¡Dije una estupidez! ¡De verdad lo siento! ¡Acabaré con mi vida aquí mismo!
—¡BASTA!— lo jalé de la capucha de su sudadera para evitar que cometa una estupidez- ¡No mates a Okuto-kun!
—Wuaaaahhhh— empezó a sollozar en silencio mientras estaba de rodillas mirando al suelo. No pude evitar suspirar y sonreírle nuevamente mientras me agachaba a su altura.
—¿Pero sabes? Escucharte decir eso... no como Idol, sino como tú mismo, realmente me cautivó un poco, tienes un extraño encanto, jaja...— no pude evitar ponerme ligeramente nervioso por lo que estaba admitiendo, ¿Por qué dije eso?
—¿Tú crees? Seguro es porque te la pasas regañándome por mi actitud, Hirose... Pero por eso estoy agradecido— Me dedicó otra sonrisa, pero una muy diferente.
Esta fue la gota que colmó el vaso, me conquistó totalmente. Pensé que al verlo como Idol era la única forma en la que me atravesaba el corazón. Que equivocado estaba. Era demasiado lindo, es tan torpe pero tiene una forma de llamar mi atención que nadie más me ha hecho sentir.
—¡Ah! ¡Lo siento!— se tapó el rostro con la capucha totalmente avergonzado— ¡Dije algo asqueroso y por eso te me quedaste mirando así! ¡No me veas por favor!
—¡No tapes ese rostro! ¡Déjame ver! ¡No te escondas!
Algo se apoderó de mí, el corazón me latía a mil por minuto y empecé a forcejear con él para quitarle la capucha. Él era más fuerte que yo, eso está claro, pero agarré una fuerza sobrehumana para retenerlo en el suelo, finalmente viendo su linda cara. No pude evitar sonreír, mi propio rostro estaba colorado igual que el suyo y lo tenía a mi merced.
No puedo dejar de verlo.
No quiero dejar de verlo.
Me hipnotiza totalmente.
—¡Que lindo...!
—¡Ah!
Nos quedamos observándonos mutuamente por unos segundos tan largos que se hicieron minutos. Me di cuenta que me quería decir algo cuando sus labios temblorosos intentaron moverse y articular palabra. No fue hasta que reaccioné.
¿Qué estaba haciendo? ¿¡Qué está pasando!?
¡Si alguien más nos viera, creerían que soy un acosador!
Lo peor fue que se abrió la puerta, ¡Alguien iba a entrar!
—Nakamura-san, Tachibana-san nos busca, tenemos ensayo...— dijo una voz totalmente familiar para mí.
¿¡MUKAI!?
—¿Hirose...?
—¡¡¡AAAAAHHHHHHH!!! ¡LO SIENTO MUCHO DE VERDAD!
Grité con todas mis fuerzas mientras me reincorporaba a la velocidad de la luz, tomaba mis cosas y salía corriendo como atleta número uno a toda velocidad.
¿Qué creía que estaba haciendo? Mis deseos y lujuria se apoderaron de mí frente a mi Idol favorito. ¡Esto es pecado!
¡Sacrilegio!
¡No debí hacer eso! Soy fan de Okuto-kun. Del Idol. Pero eso de hace un momento... NO DEBÍ HACERLO.
Y en mi último día...
...
Le dejé una pésima impresión... soy estúpido, pero...
Espero que se le olvide pronto, considerando que no nos veremos de nuevo...
La señora Arata volverá a casa de Nakamura el lunes a trabajar, ya no tengo que preocuparme porque esto se repita. Es lo mejor...
(...)
Los días pasaron y no he vuelto a saber de Nakamura-san, más que por las redes sociales de F/ACETwo e información de las cuentas oficiales del grupo. Es lo mejor, esta es mi posición después de todo. Un fan, como todos los demás.
Mukai y yo después de ese día, nos vimos en clase el lunes. Pude notar su mirada pícara varias veces y las ganas de saciar su curiosidad del porque estaba encima de Nakamura en su apartamento, acorralándolo en contra de su voluntad y con una sonrisa boba, como un depredador sobre su presa.
Le dije que fue un accidente, pero claramente no estaba convencido, pero por el bien de mi salud mental, decidió desistir.
Todo había vuelto a la normalidad, sabía que este día iba a llegar. Me había preparado mentalmente.
Entonces...
¿Por qué me siento tan mal, como si me faltara algo?
Debo calmarme y seguir prestando atención a clases.
Recuerda tu lugar, Aiki Hirose...
Deja de pensar en Nakamura-san, en tu corazón solo eres fan de Okuto-kun... No de su forma zombie depresiva que hace pucheros frente a su pulpo cuando algo le sale mal y se queja en secreto de su compañero de clase y le encanta la vida marina.
¡BASTA AIKI!
—Ya falta poco para el concierto de F/ACETwo, que emoción— escuché decir a Hamaoka con sus amigas en la esquina del salón.
El chisme es más fuerte.
—Lo sé, lastima tendré que confirmarme con la transmisión en televisión, pero no me lo perdería por nada del mundo— Esta vez habló Masako con una sonrisa— La tensión entre Okuto y Kosei es demasiado fuerte para ignorarla.
¿Ah? Nakamura lo odia, está claro. Pero no puedo decir eso.
—Okuto-kun es muy lindo— Kawamura me entiende, es el más lindo del mundo, la escuché hablando de nuevo- Es el mejor de todos.
—¡Sí! ¡Todos son dioses, pero él es dios de dioses!— Esta vez se sumó otra chica, y ya eran varias acumuladas hablando de ellos.
No pude entender toda la conversación, hasta que una de repente dijo.
—Okuto-kun solo merece lo mejor, no que cualquiera se le acerque e invada su vida privada, ¿Te imaginas que se involucre con una cualquiera en privado?
...
—Bueno, es su vida privada, no deberíamos meternos— defendió Kawamura, y vi que sus amigas asentían, pero la otra chica siguió hablando.
—Ya pero, sería super decepcionante que ocurriera— dijo con una cara de desprecio de solo imaginarlo.
...
Lo sería, ¿Cierto? Digo, que tengo yo de especial, ¿No? Yo solo trabajaba para él, para hacer los quehaceres, no éramos amigos ni nada parecido.
Okuto-kun es de los fans, y de mundo. Él merece el mundo entero a sus pies.
—¿Hirose?
Las Miradas de Mukai y Takeuchi se posaron sobre mi, pude ver que estaban preocupados y me limité a sonreír como siempre. Tratando de ignorar a aquellas chicas.
...
Recuerda tu lugar...
Aiki Hirose...
Solo eres un fan.
(...)
El día antes del concierto...
—¿Te encuentras bien Hirose?
—Sí, ¿Por qué lo dices?
—Es que, siempre antes de un concierto, me pones a ayudarte a hacer las pancartas y abanicos, y hacemos unos 20 en un día... pero llegué hace 3 horas y apenas hemos hecho 5, definitivamente estás muy mal.
Oomori tenía razón, cuando bajé la mirada a la mesa con mis manualidades, pude notar que no había terminado ni siquiera el que tenía en manos y él estuvo haciendo todo. Solté un suspiro para intentar desviar la atención.
—Es que... no sé como decírtelo...
—Con palabras es una opción— sonrió con burla mientras dejaba el abanico en sus manos de lado- Pero dejando las bromas a un lado, sabes que puedes contarme todo, ¿No?
...
Él tiene razón...
—...Pues, estuve trabajando para Okuto-kun estos últimos meses, siendo su amo de llaves y haciendo los quehaceres del hogar— confesé finalmente, pude ver su cara de sorpresa- Y es... muy diferente a lo que pensaba, lo conocí a él y a su verdadera forma de ser fuera del escenario...
—Vaya...
—Pero hice algo horrible en mi último día, y encima me fui sin despedirme ni disculparme...— confesé totalmente avergonzado, intentando cubrir mi rostro con mis manos. No estoy soportando, pero llevo mucho tiempo aguantando.
—No quiero imaginarme que hiciste por tu reacción... pero, no es muy tarde para disculparte.
—¿A qué te refieres?
—Demuestra tu apoyo, y pide perdón como un fan— dijo mientras me mostraba la pancarta vacía- Sé que escribirás palabras sinceras, y le llegarán.
—No me verá entre toda la gente, seremos unas 35 mil personas y yo no estoy en primera fila...
—No importa, no puedes invalidar tus sentimientos por la cantidad de gente en el concierto, créeme.
Puso una mano en mi hombro para darme ánimos. Sollocé un poco, lo admito, casi lloro. Pero algo que odio mucho de mi mejor amigo, es que cuando tiene razón, solo me queda hacerle caso.
Aunque no me vea desde el escenario, si puedo mostrar mi apoyo y mis sentimientos en mi pancarta.. al menos sabrá que sigo siendo su fan, y él sigue siendo mi favorito por encima de todos.
Tomé mi marcador decidido, y empecé a escribir con mis ánimos renovados.
Después de todo, el concierto es mañana.
(...)
—Fila 75, asiento 22... asiento 22...— murmuré para mis adentros mientras caminaba buscando mi asiento.
El estadio era enorme, y estaba bastante lejos del escenario, pero es lo mejor que pude conseguir. Finalmente, llegué a mi lugar y tomé asiento, pero estaba tan nervioso, ni siquiera soy yo el que se va a presentar... Mi pancarta está lista, y me rodean muchas chicas fans del grupo, todas con diferentes abanicos con los rostros de los miembros. Pude notar que habían varios de Okuto-kun, y también competían con los fans de Kosei, y los fanáticos de Arandou y Ryou tampoco faltaban.
Todas estaban totalmente animadas, me daba un poco de vergüenza ser uno de los pocos chico en el lugar, pero pronto todos estarán concentrados en ellos y me ignorarán, estoy seguro.
Maldito Oomori, debió venir conmigo, así no estaría tan avergonzado.
Faltaban 5 minutos para empezar el concierto... y mi pancarta estaba lista... y mis nervios por los cielos...
¿Nakamura podrá ver mi pancarta?
¿Volveré a verlo después de hoy?
¿Me odiará por nuestra última interacción?
¿Querría volver a verme...?
Estoy sobrepensando. Quizás demasiado.
Tardé tanto en mis pensamientos que las luces bajaron y mi mirada bajó inmediatamente al escenario. Una pantalla de humo se formaba alrededor, la euforia aumentaba mientras las varitas de luz iluminaban el recinto a mi alrededor, tuve que sacar la mía también. Se escuchó una voz retumbar.
—¿Están listos para disfrutar?— El primero en aparecer fue Arandou, saludando con ánimo al público y apuntando con drama su mano a su derecha, y en la otra esquina apareció Ryou.
—¡Bienvenidos!- saludó con una sonrisa pequeña mientras movía sus manos.
Las chicas empezaron a gritar con mucha alegría, ya sabía lo que venía después.
—Mis hermosas princesas, hoy sus sueños se harán realidad. Esta noche es nuestra— Se presentó Kosei esta vez, lanzando un beso al aire, y casi me quedo sordo por la euforia.
Pero me quedé totalmente sin aliento cuando salió el último integrante, el centro... Mi favorito...
—¡Tengamos una hermosa velada! ¡Prometo conquistarlas a todas!— Caminó al frente, tomando su lugar como centro, mientras saludaba con una cálida sonrisa y ambas manos saludaban a todo el mundo— ¡Gracias por venir E/YES! ¡Las amo mucho!
—¡AAAAAAAHHHHHHH!
—¡OKUTO-KUN!
—¡KO-CHAN! ¡AQUÍ ESTOY! ¡TE AMO!
—¡RYOUUUUU-KUUUUNNNN!
—¡ARANDOU-SAMA!
—¡TE AMAMOS OKUTO!
—¡CÁSATE CONMIGO!
Los gritos de los fans se hacían notar ante su presentación, las varitas de luz se movían con fervor y las pancartas y abanicos se sacudían con fuerza. Me emocioné hasta yo y no pude evitar sacudir mi propia varita de luz con el color azul oscuro de Okuto para brindarle mi apoyo.
—¡Aquí viene nuestra primera canción!— Habló Arandou con ánimo mientras tomaba el micrófono.
—¡Dedicada a todos y cada uno de ustedes, por demostrarnos su amor!- reafirmó Okuto.
—Esta ya se la saben...
—¡Eyes on you! ¡We are...F/ACETwo!
La euforia regreso aun más intensa que antes, me emocionó con todo el público una vez empezó la primera canción. Era su canción debut: Sudden Spark...
Mi canción favorita...
La letra siempre me impactaba, conectaba con ella, y últimamente... me sentía más identificado con ella.
Y además, mis ojos no se apartaban de él. El como baila, como canta, como sonríe...
Después de conocerlo, tuve muchas emociones encontradas, y le presté muchísima más atención. Más de la que uno debería prestar como fan.
En estos días no he dejado de hacerme las mismas preguntas. ¿Cómo estará? ¿Se estará llevando mejor con sus compañeros? ¿Ya habrá dejado sus pensamientos de retirarse en África? ¿O era Siberia? ¿Ha estado comiendo bien? ¿Icchan le estará dando ánimos con el abanico que le hice?
Ningún fan se haría estas preguntas, porque no conocen la cara de Okuto que he conocido estos últimos meses...
Y sobre todo me preguntaba... si sigue enojado conmigo, por actuar como un total acosador e irme sin pedir perdón...
Pero nunca lo sabré si no doy el paso.
Respiré profundo y abrí mi pancarta, a cual tomé en mis manos, con las palabras:
"¡Ganbare, Okuto-kun!"
En el diseño de la misma, había un pulpo dibujado parecido a Icchan y unos corazones, además de que en pequeño, decía: "De un arrepentido Aiki Hirose"
No esperaba que lo viera, no quería hacerme ilusiones, pero al menos, mostrar mi apoyo es la mejor manera de disculparme de lo que hice.
La canción terminó y los gritos del público no se hicieron esperar, gritando por separado los nombres de los integrantes, y yo no me quedé atrás.
—¡Okuto-kun! ¡Eres el mejor!— grité con todas mis fuerzas mientras sacudía mi pancarta y mi varita de luz. Unas pequeñas lágrimas salían de mis ojos.
Ah... de verdad quería llorar con todas mis fuerzas...
Estaban saludando a sus fans que gritaban en todos lados, y podría jurar por un momento, que su mirada se posó en mi dirección por unos segundos de más, antes de dedicar una sonrisa y seguir mirando a todos sus fans.
¿De verdad me habrá mirado?
Tranquilízate Aiki, estás muy lejos, esa sonrisa fue para todos, como el tesoro que es...
Y si es así... ¿Por qué no dejo de sonreír como una colegiala enamorada? No pude evitar tapar mi rostro de la vergüenza.
Soy parte de los fans... de una gran cantidad de fans... que rodeamos y admiramos desde la distancia...
Mientras Okuto es una estrella que ilumina el firmamento y nos guía a la felicidad para olvidarnos de los pesares de la vida diaria...
No puedo creer lo que me hiciste, Nakamura, se supone que debo admirarte desde la distancia, como todos los demás. Debo olvidarte y quedarme en mi posición con los demás.
...
De verdad estoy a punto de llorar...
(...)
La primera mitad del concierto terminó, y tendremos un descanso de 30 minutos, tanto los fans como el grupo de F/ACETwo. Así nos da tiempo a comprar bebidas, recuerdos, relajarnos e ir al baño, del cual yo estaba saliendo.
—La primera mitad fue asombrosa, me encantó definitivamente— dije para mis adentros, y con el corazón latiendo con fuerza- Me duele mucho el corazón y mis emociones están explotando...
Solté un suspiro, pero de repente, alguien tomó mi muñeca y me arrastró hasta una habitación, la cual vi que decía "Solo personal autorizado". Entré en pánico por un momento, pero me taparon la boca y no pude decir nada. Escuché un "click" posterior al cierre de la puerta y me liberó la boca, mientras seguía reteniendo mi muñeca, y una obra de arte se presentó ante mis ojos.
Espera un momento.
—¡Okuto-kun!— bajé la voz inmediatamente al darme cuenta de la situación en la que estaba metido- ¿Q-Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué me secuestraste? No es que me queje, pero, ¿Por qué...?
—Y-Yo... te vi entre el público... a ti y a tu pancarta...
—Tú... ¿Me viste en serio?— asintió con la cabeza con timidez, parece que su modo Idol está apagado— ...Tu rango de visión es demasiado grande...
—Hirose... yo te dije que quiero que todos sonrían cuando me vean cantar... ¿recuerdas?— asentí con la cabeza— Pero... Tú estás llorando, ¿Por qué?
—Y-Yo...— se acercó, invadiendo mi espacio personal para seguirme interrogando.
—¿Tiene que ver con que ya no vayas a trabajar?
¡BASTA! ¡NO SIGAS PREGUNTANDO POR FAVOR!
—¿Hice algo malo? ¿Te lastimé o algo?- pude ver como su otra personalidad está apunto de salir y lagrimas iban a salir de sus ojos.
—¡No! ¡No es eso!
—Entonces... ¿Por qué...? ¿Ya no te agrado y por eso dejaste de trabajar? ¿Es porque no te pagaban los suficiente? ¿Ya no te agrada Icchan? ¿O-O yo...?
Está a punto de llorar. No, por favor. No me veas así, o voy a llorar yo también. Mi corazón no puede con tanto.
—Nakamura— lo detuve sosteniendo la manga de su ropa y bajando la mirada con pena— Detente... no fue por nada de eso...— Ya no tiene sentido ocultarlo, suspiré y seguí hablando— Deberías entenderlo... Cualquier fan quisiera conocerte fuera del escenario, yo incluso... Pero yo no puedo monopolizarte, te puedo traer problemas, puedes meterte en escándalos por mi culpa, te puedo meter en problemas...
No puedo quitarte tus sueños por mi egoísmo. Tú mismo me lo dijiste. Quieres que todos sonrían mientras haces lo que te gusta. No puedo apagar tus esperanzas...
—Yo... yo decidiré si me causas problemas... no me importa— dijo con seguridad mientras se secaba las lágrimas y me miraba fijamente a los ojos— Así que, no digas eso por favor...
—Okuto-kun...
Soltó el agarre de mi muñeca y me sostuvo de los hombros para acercarse a mí y abrazarme, recostando su cabeza en mi hombro. Sus cabellos se pegaban a mi rostro y mi cuello, su respiración en mi nuca y sus ojos cerrados, buscando confort en mí.
—Por favor... no me dejes... quédate a mi lado y sé mi fan... mi fan número uno... como me dijiste que eras... Te necesito...
—...Okuto-kun... cuando lo dices así...— pude sentir mi rostro totalmente colorado, y la nuca de él también estaba roja, pero...- Me es imposible negarme...
—Y... también tengo una petición egoísta... ¿La aceptarías?
—... ¿Quieres que vuelta a trabajar en tu casa?
—N-No solo eso...— confesó con pena, sin poderme ver a los ojos— ¿Serías... mi amigo...?
¿SER AMIGO DE OKUTO-KUN? ¿VIVIR EL SUEÑO DE MUCHOS? Esto es demasiado, se supone que me iba a quedar como fan.
—¿No... no puedes...? Eres amigo de Mukai... ¿Por qué no puedes ser mi amigo?— Su tono de voz sonó diferente esta vez. Mi cara ahora es definitivamente un tomate ahora, ¿Él le dijo? Y ese tono...
¿Estás celoso?
No pude evitar reír un poco de solo pensarlo. Sé que no debería, pero... le acaricié la cabeza levemente y le di unas palmaditas para que levantara a mirada.
—No seas celoso, ¿Sí?— le sonreí y seguí hablando— No me veas así, me pones triste...tú no quieres que llore, pero tampoco quiero que lo hagas tú también.
—Entonces...
Asentí con la cabeza.
—Tú ganas... seremos amigos y volveré a trabajar contigo. Solo si haces un buen trabajo en el concierto y sonríes.
Podría jurar que sus ojos brillaron ante mi respuesta, no pude evitar sonreír, pero mi corazón seguía latiendo rápido, y estoy casi seguro, que no era solo por la emoción de ser su amigo. Pero es mejor que calle.
—Ahora vete, tienes que terminar de dar el concierto, anda.
—¡S-Sí! Me esforzaré.
Me dió una sonrisa que juro que me atravesó el corazón, mostró los dientes y se veía con todo el ánimo del mundo. ¡Este hombre va a matarme!
(...)
El concierto fue espléndido, me pasé todo el fin de semana hablando solamente de eso, es tal que mi hermana ya estaba agotada de mí. En el trabajo, la señora Arata estuvo de acuerdo en que trabaje de manera permanente para Nakamura, quien ahora era mi amigo.
Jeje... quien lo diría, congeniábamos bastante bien, hablábamos de todo y nada mientras yo trabajaba diligentemente, se quejaba conmigo y tenía confianza. Él era feliz...
Yo lo hacía feliz, solo siendo yo mismo, incluso si me la pasaba hablando de él y sus actuaciones, sonreía... je...
Aún no puedo creerlo.
Quiero pedirle a todos los fans de Okuto-kun en todo el país y el mundo que me perdonen, pues yo, soy un fan entrometido en su vida personal. Me gustaría decir que solo lo vi en la comodidad de su hogar, donde era una persona que todavía lidiaba con ansiedad mientras su pulpo le daba apoyo moral.
Pero la vida nunca deja de sorprenderme, pues el profesor Otogiri llegó un día a nuestro salón de clases, diciendo que el alumno que estaba estudiando de manera virtual se reincorporará a clases de manera presencial.
No sabía que había un alumno en clases virtuales. Ni siquiera sabía que daban clases virtuales, que envidia. Eso explicaba el asiento vacío en el final del aula. Mukai no se veía animado del todo, y no entendí la razón hasta que vi al susodicho alumno, dejándome boquiabierto a más no poder.
—...Soy... Nakamura...— dijo aquel chico cuyo fleco largo cubría sus ojos y además usaba una mascarilla— Me reincorporo a la escuela de manera presencial...
—Su compañero estaba enfermo y finalmente se siente un poco mejor, así que espero lo reciban con calidez, puedes sentarte.
¡¿AHORA SOMOS COMPAÑEROS DE CLASE?!
¿Y NADIE SE DA CUENTA? Mi mirada se dirigió a Mukai, y él solo me veía con una sonrisa mientras se encogía de hombros.
Encima, se sentó detrás mío, no pude evitar verlo al sentarse y vi como su mirada chocaba con la mía. Aunque la mascarilla cubría sus labios, podría jurar que me dedicó una leve sonrisa mientras me saludaba con la mano. Fui totalmente hipnotizado y saludé de vuelta.
—¿A alguien le gusta el chico nuevo?— susurró Mukai en mi oído, haciendo que me sonroje totalmente mientras escondía mi rostro en el escritorio.
—¡N-No es cierto!— susurré de vuelta.
Yo no estoy enamorado de Nakamura, mucho menos de Okuto.
Solo soy un fan.
Solo admiro su trabajo.
Y su sonrisa...
Y...
Y...
...
Maldito corazón.
Maldito cupido.
Maldito Nakamura.
...
Me embrujaste... totalmente. Me tiene en la palma de su mano y el maldito no lo sabe...
¿Quién va a animarme ahora que estoy en esta crisis?
