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Wednesday volvió a mirar su libreta, leyendo los ingredientes qué aun le faltaban por recolectar para preparar la pócima qué le ayudará a controlar sus visiones. El tiempo para encontrar al responsable de las muertes de algunos habitantes de Jericó la tenían en un callejón sin salida.
—Si vuelves a indicarme el lugar equivocado, pasarás una semana confinado en el cajón de mi escritorio.
Thing le hizo las señas para decirle que podía confiar en él.
Avanzaron unos metros más allá de la cripta de J. Crackstone hacia una zona pantanosa.
—No sé para qué preguntas, debes de ir a buscarla —La flor que necesita Wednesday está unos centímetros alejada de la zona seca. No estaba con sus herramientas adecuadas para extraer la flor desde las raíces y no volvería a su habitación cuando tiene el mejor ayudante.
Thing fue con rapidez hacia el lugar que ya conocía y sin perder tiempo realizó su tarea sin ningún contratiempo.
—Con esto ya podré preparar la pócima —Wednesday guardó dentro de un frasco de vidrio la flor medicinal y en la hoja de la libreta tachó el nombre.
Thing saltó de inmediato dentro de la mochila, no volvería a estropearse una de sus uñas.
Cuando entraron en el cuarto, estaban solos, según recuerda Wednesday, su compañera de habitación, Enid tenía que asistir a unos de sus tantos club.
—Thing, anda a preparar el fuego en el balcón —ordenó Wednesday mientras ella cortaba las raíces de las distintas especies de plantas que tuvo que reunir, junto con los pétalos de la dalia negra.
Una media hora después Wednesday ya tenía todo en el caldero, solo debía esperar que se enfriara y ella podía beberlo al día siguiente. Dejó la poción al cuidado de Thing, ella estaría ocupada por su hora de escritura.
—Estoy cansada —Enid se quejó mientras cerraba la puerta.
—Y yo estoy harta de decirte que deberías dejar una de tus actividades después de las clases, apenas y les puedes seguir el ritmo a todas —Wednesday presiona la tecla del punto. Al fin pudo terminar el capítulo. Durante días estuvo reescribiendo la escena donde Viper conoce a Evelyn.
—No dejaré ninguno, es mi fuente confiable de todos los rumores de Nevermore —Enid dejó su bolso en el suelo y se lanzó boca abajo en su cama.
—La popularidad de tu blog ha disminuido considerablemente —Wednesday ordenó las hojas y las guardó.
—¿Lo lees? —Enid levantó tan rápido la cabeza que su cuello emitió un crujido.
—Para asegurarme si corregiste mi apellido e intentar descifrar los emoticones —Wednesday desapareció tras la puerta de su ropero para cambiarse el uniforme.
Enid no tuvo la oportunidad de decirle que ya no escribía más sobre ella, porque prefería guardar para sí misma todos los pequeños detalles que ha ido descubriendo después de esos primeros 3 meses de convivencia.
Enid se acercó a la ventana y vio un objeto qué no pertenecía al balcón.
—¿Qué será esto? —Enid se acercó al caldero y se alejó casi de inmediato después que el fuerte olor le molestara a tal punto de provocarle arcadas.
Cerca de la medianoche ya no había ningún ruido en la habitación, solo los gruñidos de Enid rompían el silencio y Wednesday ya no les molestaban. Así las dos compañeras se durmieron sin ninguna dificultad.
A la mañana siguiente, Wednesday como de costumbre fue la primera en levantarse, de inmediato salió al balcón y con una cuchara de acero vertió el líquido en un vaso de cristal y bebió la mitad.
Los primeros segundos no hubo ninguna reacción aunque intentó provocar una visión, no lo consiguió y cuando estaba dentro de la habitación, sintió que sus huesos ardían.
—Esto… no… debería… pasar… —dijo entrecortadamente mientras le costaba respirar.
Minutos sintiendo la agonía, su cuerpo tuvo algunas reacciones inesperadas.
—¿Estás bien? —Enid qué recién se despertó tuvo que tallarse los ojos varias veces, porque pensó que estaba dentro de esos sueños extraños donde casi siempre aparece Wednesday.
—Sí —respondió escuetamente.
—Tengo algo que decirte —Enid mantuvo la calma, además su roomie no lo creería aunque se lo repitiera decenas de veces.
—Si es para… —Enid la interrumpió.
—Es mejor que vayas a verte al espejo —Wednesday frunció el ceño ante la extraña reacción de Enid, qué miraba su cabeza.
—Esto tiene que ser una broma de pésimo gusto —Wednesday vio que tenía dos orejas cubierta de un pelaje negro, sus oídos desaparecieron y también vio que tenía una cola negra.
—¿Qué hiciste para tener un aspecto furro? —ahora Enid tuvo que aguantar la risa porque vio cómo se movía la cola y las orejas de Wednesday.
—Solo bebí —Wednesday dejó a medio terminar la frase y fue hasta el caldero. Enid la acompañó.
—No me digas que tienes una poción para convertirte en hombre lobo, porque me gustaría probar —Enid mantuvo cierta distancia del caldero.
—Es para mi habilidad psíquica, no debería tener estos efectos secundarios —Wednesday se cruzó de brazos, no entiendo cual es la causa de su aspecto.
—Qué bueno que no la probé anoche —Enid dijo casualmente.
—¿Qué hiciste anoche? —Wednesday agarró con fuerza el cuello de Enid y sus ojos estaban a la misma altura.
—Vi que estaba el caldero y me acerqué, ni siquiera lo toque —Enid intentó deshacer el agarrare y no lo consiguió.
Wednesday la soltó unos instantes después y de inmediato inspeccionó el líquido. Al hacerlo encontró un cabello rubio.
—Esto lo explica todo —Wednesday se lo mostró a Enid.
—Es imposible que solo una hebra de mi cabello, pueda tener este resultado, si es así Enid no podía explicarse entonces el motivo de no enlobarse en las lunas llenas.
—Está en tu ADN Enid, claro que posible —Wednesday qué ya conocía la razón, ahora debe buscar la manera de revertirlo, pero antes tendría que probar algo.
—¿Qué intentas hacer? —Enid vio que Wednesday abría y cerraba su mano derecha.
—Saber si también tenía la habilidad de que mis uñas fueran garras, como tú —Wednesday no lo consiguió.
—Es bueno que mantengas tus uñas, serías doblemente peligrosa —Enid suspiró aliviada.
—Tendré el fin de semana para comprobar otras habilidades —Wednesday se entusiasmó con la idea, de esta forma ella no tendría problema en cazar el monstruo.
—Espera, tienes que revertirlo.
Wednesday volvió a desaparecer en su ropero para salir de la habitación e ir al bosque. Enid gritó sin conseguir detenerla.
