Work Text:
Enid le dio un último retoque a las uñas de Thing y quedó conforme con su resultado.
—Fue mi idea —respondió Enid cuando Thing le insistió por una tercera vez que toda esa falsa relación puede ser real.
Thing apenas hizo algunos movimientos, no quería estropear su manicure.
—Lo estoy —dijo con convicción mezclada con un rostro lleno de ensoñación.
Thing nuevamente golpeó sus dedos en la cama de Enid.
—Por temor, no quiero que me odio o nuestra amistad se termine —Enid guardó todos los accesorios y algunas cremas en el último cajón de su escritorio.
Thing insistió una vez más.
—Seguramente, pero al menos será el mejor mes de mi vida —Enid sabía qué Thing tiene razón en todo. Sus sentimientos hacia Wednesday son verdaderos y por su cobardía urdió junto Yoko todo este plan para tener una relación sentimental con su roomie y hasta el momento no se arrepentía.
—No, Thing, este asunto se da por terminado —Enid tampoco quería ahondar en las suposiciones de que si Wednesday estaba fingiendo.
Cuando Enid estaba acomodando las revistas y Thing ya había desaparecido, Wednesday entró tan silenciosa cómo siempre.
—Te ves fatal —Enid no pretendía ser grosera, pero convivir tanto tiempo con Wednesday le había enseñado qué es mejor ser directo qué decir las cosas de forma más suave.
—En cambio tú, tan radiante cómo siempre —Wednesday dejó su violoncelo cerca de la ventana multicolor y se sentó en su cama.
Enid se acercó y la ayudó a quitarse la chaqueta del uniforme.
—Estás muy tensa —Enid dijo después de darle un par de masajes.
—Agradece al profesor de música. Ese hombre que no sabe apreciar mi interpretación de Rostropóvich e intenta corregirme cada minuto —Wednesday accedió a pertenecer de manera temporal a la orquesta de la escuela, solo porque acompañarán al grupo de baile en una presentación qué será en 2 meses.
Enid siguió masajeando los hombros de su todavía falsa novia. Wednesday cerró los ojos y se entregó a los cuidados de su falsa novia, pero deseaba eliminar ese adjetivo prontamente.
Wednesday sujetó la mano derecha y la colocó en su mejilla derecha y suspiró lentamente. Enid casi grita de la emoción, sin embargo, supo contenerse para no romper ese idílico momento.
—Gracias Enid —Wednesday caminó hasta su ropero para cambiarse el uniforme por su pijama, hoy sería de esas extrañas noches que omitirá su hora de escritura. Enid se baja de la cama y va hasta la suya y se tapa la cara para ahogar su grito.
—Juro que si sigue comportándose así, no creo ser capaz de seguir con esta mentira —susurró.
La siguiente semana mantuvieron sus encuentros breves en el patio, sus prácticas en la clase de esgrima e incluso Enid acompañó a Wednesday a la biblioteca. Casi nadie se giraba para mirarlas, ya estaban acostumbrados a verlas juntas, eran inseparables. Sin embargo, la angustia de Enid crecía día tras día hasta que una noche se armó de valor.
—¿Wednesday? —Enid preguntó mientras entraba al dormitorio, estaba todo oscuro. Enid estaba segura que a esta hora su roomie estaría terminando de escribir.
—Por acá, Enid —Wednesday abrió la pequeña ventana qué estaba en el lado multicolor, para que Enid la acompañara en el balcón.
—¿Qué es todo esto?
—Nunca estás pendiente de la luna —Wednesday negó con la cabeza— hoy es el eclipse lunar y quise que viéramos este espectáculo astronómico juntas.
—Sabes que no logró llevarme bien con ella —Enid tenía casi olvidado su problema para transformarse en la luna llena, solo lo recuerda la misma noche.
—Ya resolveremos ese asunto —Wednesday comprendió de inmediato a que se refiere Enid. Ya tenía algunas ideas para ayudarla.
—Quizás hoy sea esa noche —Enid se sentó en el suelo sobre la manta y miró hacia el cielo.
—Eso arruinaría mis planes —Wednesday se sentó junto a Enid, todavía tenían varias horas y el telescopio ya estaba apuntando hacia el satélite natural.
—Esto se ve tan romántico —Enid quería que fuera de verdad. A veces no comprende porqué Wednesday tiene ese tipo de atenciones con ella cuando están en privado, si su acuerdo era mientras estén en las clases o cuando alguien las esté observando.
—Lo es, estuve investigando y me pareció lo más adecuado, solo falta que toqué una pieza especial con mi violoncelo —Wednesday ofreció una taza de chocolate caliente.
—Me gustaría escucharte —Enid bebió un sorbo— delicioso.
—Fue Thing quien me dijo que te gustaba de esa forma con demasiada azúcar —Wednesday bebió su café.
Estuvieron en silencio por unos momentos, hasta que Enid y Wednesday hablaron al mismo tiempo.
—Dime lo que tienes en mente, Enid —Wednesday le ofreció la palabra.
Enid inspiró con fuerza, porque ahora es el mejor momento para su confesión.
—Wednesday, en estos meses que has sido mi roomie, han sido los mejores. Sé que hemos tenidos nuestros desacuerdo, pero quien no los tiene y te has convertido en una persona tan especial para mí, qué fuiste mi única opción para fingir esta relación, pero —Enid jugaba nerviosamente con sus manos— ya no puedo seguir con esto.
—¿Quieres terminar con esta falsa relación? —Wednesday tenía su ceño fruncido.
—Sí, no puedo seguir mintiendo más —Enid estaba a punto de llorar.
—Es un buen momento, el fin de semana de… —Enid la interrumpió.
—Eso ya no importa, esa no es la razón para terminar contigo —Enid casi se ríe por sus absurdas palabras, porque deseaba lo contrario.
—¿Cuál es? —Wednesday no estaba comprendiendo.
—Es… es mejor que lo demuestre —Enid se arrodilló frente a Wednesday y sujetó sus mejillas con sus manos y la miró brevemente a los ojos antes de besarla. Enid estaba preparada para el rechazo, en todo este tiempo ellas nunca habían llegado a compartir un beso, sin embargo, Wednesday la había acercado, sujetando la de la cintura para profundizar el beso. Con un beso torpe en un principio, no fueron conscientes del tiempo que permanecieron entregados a ese gesto qué lo decía todo.
—¿Es real? —Wednesday apenas pudo pronunciar su pregunta.
—Si te refieres a qué no quiero que sea una farsa, sino que en verdad estoy enamorada de ti, entonces lo es.
Wednesday no necesitó más explicaciones, continuaron besándose hasta que volvieron a sentarse juntas, tocando sus hombros y sus manos entrelazadas para admirar como el eclipse estaba comenzando.
