Chapter Text
-Hola nuevo hogar- dijo Naruto bajando del camión- ya llegó el médico más perrón del condado
Naruto Uzumaki, pasante de servicio social de la FES Zaragoza correspondiente a la carrera de medico cirujano, era su primer día y se sentía con bastante entusiasmo, más porque tuvo que pasar por un tortuoso curso de inducción que le costó sus primeros días de pasante. Sin embargo se sentía bastante optimista, por fin podría poner en practica todo lo aprendido durante su internado médico y años de carrera.
Además, sabía que con él estarían otros pasantes, tal vez ahí estaría su nuevo mejor amigo o … Era muy pronto para Naruto pensar en una relación.
La recibida no fue la gran cosa, era la hija del presidente municipal, Hinata y su hermano Gaara quien los esperaba.
-Solo faltabas tú- le dijo Gaara- Vamos a la casa donde están tus otros compañeros.
Naruto con una sonrisa que evidentemente no podía ocultar caminó detrás de los chicos, ninguno de ellos hablaba mucho, aún así, Naruto sintió que estaba bien, solo quería admirar la belleza del volcán que lo rodeaba “El Pico de Orizaba”, caminaron como 3 cuadras, luego doblaron a la derecha y finalmente llegó a la ¿Casa? Su sonrisa no se borró pero no le entusiasmaba vivir en el DIF
Entraron y efectivamente se encontraban sus nuevos compañeros (cuatro en total), lo primero que vio fue a una chica con el cabello teñido de rosa quien estaba muy centrada en su teléfono, a lado de ella estaba un chico con las cejas más pobladas que había visto, en la silla giratoria se encontraba un chico de cabello castaño quien sonreía ampliamente y por último del baño salió el joven con piel más blanca de todas, jamás había visto a alguien así.
-Bueno- habló Gaara- ya que están todos aquí, quiero darles la bienvenida, volveré a presentarme. Mi nombre es Gaara y soy el hijo del presidente municipal, ella es mi hermana Hinata, nosotros seremos quiénes estarán al pendiente de ustedes este año. Les pediré que se presenten por favor.
-Mi nombres es Lee- dijo el cejón que vestía de verde- soy Rock Lee, soy pasante de enfermería, tengo 24 años.
-Yo soy Kiba- dijo el chico sentado en la silla giratoria- también soy pasante de enfermería, me gustan mucho los perros.- Kiba tenía una marca de nacimiento muy curiosa que abarcaba toda su mejilla derecha.
-Soy Sakura- dijo la chica de cabello rosa- soy pasante de la carrera de medicina, espero poder llevarme bien con ustedes.
-Bueno, yo soy Naruto y también soy médico pasante, me gusta el color naranja.
Al final, solo faltaba un chico y los cuatro voltearon a verlo intrigado.
-Supongo que me toca- dijo en un tono apagado- Mi nombre es Sasuke, pasante de medicina, no hablo mucho y no soy fan del ruido.
Los cuatro chicos alzaron las cejas en señal de que habían captado el mensaje.
-Excelente- dijo Gaara- pasaremos a la rifa de los lugares donde se dará la consulta y de los cuartos. Yo creo que uno de los pasantes de enfermería se quedará aquí con uno de los pasantes y el otro… se quedará en la segunda comunidad más grande, ¿les parece?
Rifaron los lugares y los cuartos. A Naruto le tocaba quedarse en la casa junto con Kiba y el cuarto de enmedio, a Sakura le tocó la segunda comunidad más grande junto con Lee, además de la habitación más grande, a Sasuke le tocó la comunidad que estaba en el medio junto con el cuarto con la cama matrimonial, a Lee le salió el cuarto con baño propio y Kiba la que estaba cerca del baño que tendrían que compartir los demás.
Una vez con todo repartido, Hinata les terminó de enseñar la casa, la verdad no tenía mucho, además del consultorio, la farmacia, el baño y los cuartos había una pequeña cocina (sin mesa) y la estancia de día para la gente de la tercera edad; Hinata les dijo que podrían usarla los fines de semana para cocinar. Fuera de eso, la verdad no había nada más.
-Vamos a dejar las cosas aquí- dijo Hinata- los llevaremos a comer, allí se les proporcionaran las 3 comidas del día de lunes a viernes.
Salieron de su nueva casa y caminaron unos 10 minutos hasta dónde se encontraba el lugar. La señora que los recibió parecía muy agradable, les sirvieron la comida y todos parecieron maravillados con el sazón de aquella mujer. Una vez terminada su comida (y de decirle que querían para cenar), regresaron al DIF para terminar de instalarse.
Naruto se metió a su cuarto… Nada especial, una cama individual, una mesa y un mueble, un lugar bastante espacioso. Comenzó a sacar las cosas de sus maletas hasta que escuchó un grito.
-AY DIOS- provenía del cuarto a lado del baño.
-¿Qué pasó?- preguntó Naruto al salir de su cuarto.
-Dime que tu cama esta tendida- dijo Kiba señalando su colchón sin cobijas.
-Ehhhhh, nop. ¿Por qué?
-Solo traje una frazada.
-¿Bromeas?- dijo Sasuke quien de la nada apareció detrás de Naruto.
-No, es que yo pensé que…
-No te preocupes, yo te presto una cobija- dijo Lee.
-Sí nosotros te prestamos algunas- respondió Sakura.
Y así fue como el nuevo grupo comenzó una amistad.
Una vez acomodado su cuarto, Naruto fue al consultorio a ver que había. Una cama de exploración, un escritorio, una silla giratoria, báscula, muebles con material, la farmacia tenía algunos medicamentos, aunque la mayoría no los ocuparían.
-Toc toc- escuchó la única voz femenina hablar- ¿Podemos pasar?
-Claro, estoy revisando qué es lo que tenemos… No es mucho.
Sakura se acercó a donde estaba Naruto y vio la cantidad de medicamentos.
-No es nada jajaja.
-Pues no, nada de lo básico que ocupamos.
-¿Alguien me puede decir porque tienes un concentrador de oxígeno?- dijo Kiba desde el consultorio- Me da miedo ver esto aquí.
-Mira, también tiene punzos…– decía Lee
-Wow
Ambos chicos se quedaron explorando los muebles con el material.
-Oigan- una voz hablaba desde el pasillo- ¿Alguno sabe como subir agua?
La bola de chicos que se encontraban inspeccionando se asomó, para encontrarse un Sasuke confundido.
-Claro- dijo Kiba- ¿Tú no?
-Evidentemente no.
-En mi natal Iztapalapa era el pan de cada día- dijo Kiba avanzando hasta donde estaba el pelinegro.
-¿Eres de alli?- preguntó Naruto siguiendo a aquel chico- YO TAMBIÉN.
El resto los siguió y caminaron juntos hasta el patio donde Sasuke aprendió a subir agua a un tinaco.
Cada uno volvió a su cuarto y alistarse para cenar. Naruto se metió a bañar y cuando salió y pasó a lado del cuarto de Sakura escuchó una conversación que le dejó intrigado.
-Que no… Entiende que no, pero es que… Ajá y luego? Escuchame… ESCUCHAME INO, NO ME CUELGUES.. OYEE, carajo.
-¿Puedo pasar?- preguntó Naruto tocando la puerta.
-Ehh sí- escuchó del otro lado de la puerta.
Entró y encontró a Sakura con los ojos llorosos.
-¿Necesitas ayuda?
-No, la que necesita ayuda es la tonta de mi novia- dijo Sakura con lagrimas en sus ojos.- Es que ella quería que me quedara en la ciudad cerca de ella, pero yo quería libertad para mi consulta y no depender de algún otro médico.
-¿También estudio medicina?
-No, estudio psicología. Ya terminó y me dijo que podía ayudarme a tener un lugar en la clínica donde ella trabaja… Ella ya sabía que yo vendría para acá, solo creyó que al final lo cancelaría.
-¿Por qué no fuiste con ella?
-Porque me queda muy lejos de casa. Tendría que levantarme temprano, pasar 3 horas en el metro y aparte no tenían beca para mí. Eso también lo sabía ella. Y es que hoy teníamos pensado en salir; es 14 de febrero.
-Entiendo, hoy es una fecha importante para las enamoradas. Yo creo que lo mejor ahorita sería tener un espacio para llorar y calmar emociones, y ya luego, más tranquilas, hablarlo. Igual y un día la traes.
Sakura respiro limpiándose las lágrimas que caían en su rostro.
-Tienes razón.
Alguien tocó la puerta.
-Pasa-dijo Sakura.
-Ay, perdón- dijo Rock Lee- no sabía que…
-Oh no, no es nada de lo que crees- dijo Sakura- ¿Qué pasó?
-Es que queríamos ver si querían ir a cenar ya.
-Claro, ya vamos.
Kiba y Sasuke se asomaron detrás de Rock Lee.
-Nada más dejen que vaya por mi teléfono- dijo Naruto.
Esperaron al rubio y caminaron hasta la fondita donde les preparaban sus comidas. Les habían preparado sincronizadas para cenar y café.
-¿Entonces empezaremos el día lunes a dar servicio?- preguntó Kiba.
-Si, el programa tenía que asegurarse que estuviéramos ya todos juntos- respondió Sasuke.
-Cierto, ¿Ustedes de que escuela vienen?
-Bueno, yo vengo de la FENO antes ENEO- dijo Rock Lee.
-¿En serio? Yo soy de Iztacala- respondió Kiba.
-PUMAHERMANOS- dijo Naruto- yo soy piojo, soy de Zaragoza.
-¿Piojo?- pregunto Sasuke.
-Si, porque estamos en la cabeza de Juárez- explicó Naruto.
Sasuke puso cara que decía que claramente no sabía de qué hablaban.
-Bueno, yo vengo de la poderosísima Superior de Medicina- dijo Sakura- burrita blanca.
-Yo soy de la Anáhuac- respondió Sasuke.
-Eso explica que no sepas que es Cabeza de Juárez- dijo Naruto.
Cenaron tranquilos y al terminar y llegar a casa ninguno tenía mucho sueño, pero tampoco tenían mucha confianza para seguir hablando.
Cada uno se fue a su respectivo cuarto, Naruto y Sasuke hablaban con sus familias, Lee bailaba mientras escuchaba música con audífonos, Sakura trataba de mandarle un mensaje a su amada y Kiba trataba de ponerse todas las pijamas del mundo para no pasar frío.
***
Al día siguiente, se despertaron todos y la convivencia real había empezado, era viernes. Naruto quería lavarse los dientes pero el baño estaba ocupado con Sakura bañándose, Lee le ofreció lavárselos en su baño y así lo hizo el rubio.
A las 9 en punto, ya estaban todos listos para ir a desayunar.
-¿Quieren hacer algo el fin de semana?- preguntó Kiba- Ya saben, para conocernos y así.
-Pues sí, por mi está bien- respondió Naruto.
-¿Algo como que? No se ve que aquí haya mucho que hacer- habló Sasuke.
-Yo tengo una bocina- dijo Sakura.
-Compramos botana- dijo Lee.
-Y alcohol, por favor- dijo Sasuke.
Todos en la mesa voltearon a verlo.
-¿Qué?- dijo Sasuke un poco sorprendido.
-No sé, no pensé que fueras a pedir alcohol- dijo Lee.
Sasuke sonrió, Naruto lo notó; una pequeña sonrisa de lado que despertó un poco de curiosidad en el rubio.
Terminaron su desayuno, ese día regresarían a su casa/DIF para poder limpiar entre todos, ver qué faltaba y qué podían comprar, ya que el día anterior solo había servido para desempacar e instalarse.
Para sorpresa de ninguno de ellos, no había nada, ni papel de baño. Por lo que hicieron una lista de cosas que necesitaban. Preguntaron en dónde podían encontrar un Aurrerá y les explicaron cómo llegar al siguiente poblado llamado “Esperanza”.
Fijaron una hora para poder salir todos juntos, su lista incluía, papel de baño, fabuloso, suavitel, bolsas de basura, un garrafón de agua, cerveza, una botella de tequila y un chingo de papas y botana.
Se subieron a la combi que les indicaron, el recorrido no tardó más de 20 minutos para llegar a su destino. Bajaron todos y entraron al Aurrera.
Kiba llevaba la hoja con lo que iban a comprar. Naruto iba a agarrar un carrito para entrar y comprar cuando su mano chocó repentinamente con la de Sasuke.
-Creo que tuvimos la misma idea- respondió el rubio.
-Si quieres yo manejo- dijo Sasuke.
Naruto es una persona muy distraída, tanto que no logro ver el rubor cubriendo las mejillas del pelinegro.
-Okay- respondió Naruto haciendo un saludo militar.
Sasuke soltó una risita haciendo que los otros tres se quedarán mudos ante la escena que acababan de presenciar.
-¿Ya podemos entrar?- preguntó Sakura.
-¡Claro!- dijo Naruto quien iba jalando el carrito por la parte de adelante.
Recorrieron pasillos haciendo cálculos para tener un estimado de los precios, echaban cosas al carrito, cambiaban marcas.
-¿Cuánto llevamos de presupuesto- pregunto Sasuke.
-Llevamos mil doscientos, todavía hay que comprar comida para el fin de semana- respondió Lee.
-Wowow, super poquito ¿Y no nos hará daño por comprar cosas baratas?- respondió Sasuke sosteniendo una lata de atún.
Los cuatro restantes lo voltearon a ver en busca de sarcasmo o algo, sin embargo, notaron que lo decía en serio.
-¿Qué?- respondió Sasuke muy sacado de onda al ver qué todos lo estaban viendo.
-¿Mil doscientos es poquito?- preguntó Sakura.
-Si, mis padres hacen despensas de diez mil pesos, cada quince días. Es que vamos al Costco.
-Ah ya- respondieron todos.
-Cierto, que eres de la Anáhuac- respondió Kiba.
Terminaron agregando todo lo que necesitaban al carrito de compra y se dispusieron a pagar.
-¿Cómo nos vamos a llevar esto? No tenemos bolsas- susurró Kiba a Lee.
-¿Sería todo?- preguntó la cajera.
-¿Nos puedes agregar tres bolsas?- dijo Sasuke.
La chica pasó las tres bolsas.
-¿Algo más?- preguntó la chica.
-No y es pago con tarjeta, por favor.
Sasuke introdujo la tarjeta en la terminal, dos mil seiscientos pesos en las compras de ese día.
Recibió el ticket y caminó junto a Naruto que se encontraba embolsando ya todo.
-Llegando a la casa te pagamos- respondió Lee.
-No gracias, ese dinero me lo da mi padre por bonito. En unas horas lo va a reponer.
-¿Qué?- dijo Kiba.
-Ay ora- dijo Naruto mientras terminaba de meter todo lo que podía en las tres bolsas.
Iban caminando para salir del Aurrera cuando una pequeña y delicada voz los llamó.
-Chicos, hola- dijo Hinata saludando.
-Hola, Hinata- saludó Sakura.
-¿Ya terminaron de comprar?- preguntó Gaara caminando detrás de su hermana.
-Si, ya nos íbamos de regreso a la casa- dijo Lee.
-Si quieren nosotros los llevamos- respondió Hinata.
Aceptaron, la verdad era que cargar esa cantidad de cosas en una combi en la que cuando se llenaban seguian subiendo gente para que se fuera parado, no era la mejor idea.
-Oigan pero, no vamos a caber- dijo Lee.
-Uno se puede ir en la cajuela- dijo Gaara- la otra persona podría irse en las piernas de alguien.
-Tiene sentido- respondió Kiba- Yo me voy en la cajuela.
Naruto y Kiba empezaron a subir las cosas, las puertas de carro comenzaron a cerrarse.
-Ay- dijo Naruto viendo a Lee, Sakura y Sasuke sentados- ¿En dónde me subo yo?
-Yo te llevo- respondió Sasuke.
-¿Seguro?
-Claro.
Naruto se subió a la camioneta y se sentó en las piernas de Sasuke, el rubio no era tan alto, sin embargo, estar sentado en alguien hacía que su cabeza chocara contra el techo de la camioneta.
-¿Te molesta si me acomodo?- preguntó Naruto.
El peligro únicamente hizo un sonido que le indicó a Naruto que podía acomodarse. Esto hizo que el rubio se sentará de forma que sus piernas cruzaban a las de Sasuke y acomodo su cabeza junto al cuello del acompañante. Kiba que iba atrás y Sakura que estaban a lado de él, notaron como Sasuke comenzó a sonrojarse.
-¿Estoy pesado?- preguntó Naruto.
-No tanto.
-Gracias Sasuke por dejarme…
-¿Podrías no hablarme en el cuello? Me causas cosquillas- corto Sasuke.
Naruto ya no respondió, sino que sonrió un poco ante la petición del chico.
Gaara comenzó a manejar, el recorrido era más corto en carro que en transporte, aún así, Naruto tenía la habilidad de quedarse dormido en todos lados (habilidad aprendida en el internado), algo que al parecer compartía con los otros pasantes de medicina. Sasuke colocó una de sus manos sobre las piernas de Naruto.
Pronto comenzaría a llover y algo que aprenderían de allí, es que la lluvia podría llegar para no irse durante varios días.
-¿Y qué les pareció venir a comprar?- preguntó Hinata.
-Bien, se ve que es tranquilo el lugar- respondió Lee- se siente raro hacer las compras sin mis padres.
-Solo que está muy pequeño el Aurrera- dijo Kiba.
De pronto unos pequeños ronquidos les interrumpieron su conversación.
-Con cuánta facilidad pueden dormir- dijo Gaara- Yo tengo problemas de insomnio, mis ojeras están muy marcadas.
-Wow, yo pensé que eras emo y te delineabas los ojos- dijo Kiba.
Gaara río ante ese comentario.
-Vaya, quizás algún día puedas ir a la consulta, para revisar eso, porque no es normal que tengas tantas ojeras- dijo Lee.
Gaara vio por el retrovisor a donde estaba sentado Rock Lee, este último le sostuvo la mirada y le sonrió. Gaara sin darse cuenta, sonrió y se sonrojo.
-Lo que sí se pinta es el cabello- dijo Hinata.
-Tu también lo haces- respondió Gaara mientras reía.
-¿Los dos?- dijo Kiba.
-Somos mellizos y nuestro cabello es café, a veces nos aburrimos y lo pintamos- aclaró Gaara.
-¿MELLIZOS?- grito Kiba sorprendido.
-Si, yo soy mayor por 2 minutos- dijo Hinata.
Siguieron el camino en el carro hasta que llegaron al DIF donde vivían los pasantes.
Lee despertó a Sakura y le dijo que despertara a los otros dos en lo que Kiba y él metían las cosas a la casa.
Sakura volteo a ver a sus compañeros y los vio plácidamente dormidos uno sobre otro, Naruto bajaba su brazo izquierdo sobre la cintura de Sasuke y se veía un ligero hilo de baba cayendo de la boca del rubio; por otro lado, Sasuke tenía abrazado a Naruto.
-Pero primero- susurró Sakura sacando su teléfono para tomarles una foto- Buenos días tortolitos- dijo Sakura moviendo a Sasuke y a Naruto- bajen, llegamos a casa- Sakura bajó del carro.
La puerta del lado de Sasuke se abrió de manera brusca y ambos cayeron al suelo.
-¿QUÉ CHINGADOS TE PASA, SASUKE?- grito Naruto enojado.
-¿A MÍ? ME DEJASTE TODO BABEADO.
-¿AH SÍ? PUES TÚ ME ESTABAS ABRAZANDO.
-TÚ TAMBIÉN ME ABRAZASTE, NARUTO.
Sakura empezó a reír.
-¿QUÉ?- gritaron ambos hacia la chica que tenía el cabello teñido de rosa y que se estaba riendo.
-Nada, nada- dijo Sakura- solo me parece chistoso que se estén peleando. Ni se pudieron desenredar para bajar del carro.
Acto seguido, la chica se metió a la casa. Kiba y Lee ya habían bajado las cosas de la cajuela y estaban acomodando las cosas que tenían.
Ambos chicos notaron que seguían en el suelo, Sasuke cayó sobre Naruto, una pierna del rubio rodeaba parte del cuerpo del pelinegro.
-¿Necesitan ayuda con eso?- dijo Gaara quien iba saliendo de la casa.
-En realidad sí- respondió Sasuke.
Gaara le ofreció una mano y se levantó para después entre los dos levantar a Naruto.
-Gracias.
Entraron a la casa, los mellizos se fueron.
-Bueno, pasaron varias cositas en lo que ustedes tenían problemas de separación- dijo Lee.- Primero, estás son las llaves para el lado de la estancia, hay cocina con estufa y un refri- siguió sin darles tiempo de responder- las voy a dejar aquí colgadas por si alguno necesita ir para allá y bueno, una vez que se terminen de ocupar, hay que dejarlas aquí otra vez.
-Sí papá- respondió Naruto.
Lee soltó una risita por el comentario y siguió.
-Lo segundo es que ya nos dijeron que el lunes van a pasar por nosotros para dejarnos en nuestra comunidad y también nos van a recoger diario. ¿Que pasen a las 10 y a las 2:30?- Sasuke y Sakura asintieron- okay y bueno, lo otro es preguntar si alguno sabe cocinar, porque ni Kiba, ni Sakura ni yo sabemos hacerlo.
-No- respondió Sasuke.
-Pero por supuesto que sí, padre santo. Mi abuelita tenía una fonda de comida y ¿quién crees que le ayudaba? Heredé su sazón y todo.
-Excelente- respondió Lee.
Todos se fueron a sus cuartos, no sin antes acordar una hora para ir a comer todos juntos.
Naruto se acostó en su cama, mientras perdía el tiempo viendo tiktoks acerca de recetas de cocina con atún cuando tocaron a su puerta.
-Soy Sakura ¿Puedo pasar?
-Claro, pasa.
Sakura entró y Naruto se incorporó sentándose y haciéndole una seña para que ella hiciera lo mismo.
-Quería decirte que Ino me mandó mensaje diciéndome que entendía porque había elegido el programa, quedamos de hablar más tarde pero las cosas ya están mejor entre ella y yo.
-Wow, que padre Sakura.
-Si, ya me pidió disculpas por lo de ayer, yo también le pedí disculpas por lo mismo. Le planteé la idea de venir para acá y dijo que le encantaría la idea.
-Perfecto- dijo Naruto sonriendo mientras pasaba su brazo alrededor de los hombros de la chica en un abrazo amistoso.
-Gracias- dijo ella saliendo del cuarto.
Naruto volvió a recostarse una vez quedó solo, se sintió bien por su nueva amiga, aún así, sintió un poco de envidia que ella tuviera a quien pelear y luego reconciliarse. Faltaba aproximadamente una hora y media para ir a comer, así que tomó una cobija que tenía, puso su alarma y se durmió.
El resto del día transcurrió sin problemas
