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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-09-17
Words:
444
Chapters:
1/1
Kudos:
6
Bookmarks:
1
Hits:
73

Carol

Summary:

Lo impoluto y servil que Ticket Taker gratifica es todo lo que encuentra en la presencia exquisita de Carol.

Notes:

No estoy re contenta con este pero me lo quería sacar de la cabeza como fuese. Todo corto ultimamente porque no consigo que nada se vuelva más extenso.

Work Text:

Bil sentía placer en su presencia. Su pulcra apariencia y delicadeza se habían convertido en su centro de atención más frecuente, cuando a su lado servía a los visitantes del circo y respondía con aprendida educación y servitud cada queja, las preguntas que volvían cada noche insistentes y la rudeza que dejaba a manos de Bil tras la llamada susurrante de su nombre por encima de las voces animales del tumulto agolpándose en la taquilla. Bil reservaba su nombre como un secreto egoísta de entre los muchos trabajadores entregados a su revisión y utilidad. Ella era la presencia predilecta a la que recurría con su suavidad enmascarada a la que su desdén no conocía e ignoraba.

Bajo sus ojos atentos ella permanecía a su lado dónde su trabajo yacía. Las calles violentas de la ciudad hubieran lastimado su espíritu y golpeado fuera de ella su deber de servirle. Hubiese la brutalidad, arruinado la presencia impoluta de su imagen y más allá expuesto el horror de reconocer su rostro, arrinconado en la lejanía de sus muchas preocupaciones. Bil le dejaba caminar a su lado buscando su cuidado como una respuesta a sus deseos imaginarios que descubrían en ella una necesidad de retención. Le permitía escuchar y vivir las intimidades circenses a su lado, seguro de haberla vuelto una comodidad un gusto que sobrevolaba a su lado como un escucha sin oír ni murmurar su espanto y humano desagrado.

Jester le repartía miradas curiosas atrás de pensamientos mudos que hablaban de sorpresa y descuido. Le contaban sobre la bajeza de su autocontrol y una vieja fascinación con sentimientos pasados que resurgían en la ternura de una vida indeseable y poco afable. Bil escuchaba esas palabras sin ser habladas con atención que se borraba en su propia pretensión. Con ello se dejaba deleitar en la esencia de su compañía, en la ira de su lejanía y la ocasional demanda de su trabajo dónde él negaba su presencia.

Bil no cuestionaba el pasado que podría afectar lo que veía en ella, tan apremiada por su imaginación, como un ángel que volvía a sus manos en un cuerpo karmático. Carol esperaba su atención, respondía con un entusiasmo falsificado sus propuestas. Reposaba a su lado por las noches cuándo Bil susurraba en el tierno calor de su nuca un nombre oxidado por el tiempo y repetía sin fin el orgullo de tan obediente muñeca, una mansa prueba de la utilidad de su especie. No ocurría daño alguno ni servitud que pudiese alterar su predilecto lugar favorecido por su capricho regocijado de orgullo y patronaje. Ella servía a satisfacer su búsqueda íntima dónde encontraba el goce de hacer a su dicha.