Chapter Text
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Que aburrido - hablo un chico de cabellos rojizos y capucha blanca mientras leía detenidamente una carta - ¿Tu que piensas?
Que no tenemos de otra - hablo Ash.
Ashswagg había recibido una carta está mañana, Juan su mejor amigo de las tierras aliadas conocidas como El NORTE, lo habían invitado a el y a sus compañeros para unir ambas facciones y convivir con la paz que se suponía que tenían después de haber firmado el tratado de paz hace 3 años.
Solo era un plan donde las tierras aliadas por fin convivieran tranquilamente.
Ash no estaba tan seguro de asistir, pero termino dando el anunciado a sus manos derechas, hiper, tubbo, ewroon y Katie de que habría una reunión similar a una pequeña fiesta de convivencia en una isla a las afueras de la mansión.
Katie y tubbo eran los más emocionados por ir, las playas en las tierras del norte eran mucho más bellas que las del régimen, aunque... En el régimen habían más ríos que playas.
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El día finalmente llego y todos los del régimen se presentaron, con sus trajes de baño que para cualquiera del norte sería muy raro.
Ash, hiper, ewroon, tubbo y Katie venían con unas camisetas holgadas y con shorts largos, realmente eran leyes del régimen. No podían exhibir mucha piel a la hora de bañar en playas/ríos/piscinas, así evitaban incomodar a otros.
Sin embargo a la mayoría en cuanto pusieron un pie en esa pequeña isla, abrieron los ojos y boca con total sorpresa. Incluso tubbo el más joven termino tapándose la cara con sus manos para evitar ver a los del norte, está acción hizo que su flotador de pato cayera sobre sus pies al no tener algo que lo sostuviera
Los del norte no tienen ninguna vergüenza de mostrar la piel con sus trajes de baños demasiado cortos y descubiertos
Mientras ellos estaban parados aturdidos por lo que veían, Juan alcanzó a verlos. El fue quien los atendió a todos con una sonrisa de oreja a oreja, su única prenda era un short corto y una cangurera porta bebés en su pecho.
Rápidamente la cangurera llamo la atención de todos los del régimen quienes no pudieron evitar acercarse emocionados a ver el cachorrito, era un nuevo ser en las tierras del norte y debían adorarlo.
Un futuro príncipe.
¡Que gusto tenerlos aquí! Estoy tan contento de que hayan venido, de verdad que no creí que fuesen a venir... Vengan pasen y acomodense dónde quieran- Juan le hizo un gesto a Ash indicandole que lo siguiera hacia una parte en específico de la playa.
El resto de miembros del régimen avanzaron corriendo a buscar un lugar donde dejar sus cosas.
Juan ya tenía una zona con sus cosas acomodadas, había una gran toalla sobre la arena debajo de una sombrilla, al lado había una hielera llena de bebidas.
Tras todo esto algo seguía llamandole la atencion a Ash.
¿De quién es esa cosita? - pregunto Ash, Juan detuvo su andar y volteo a ver al alfa para que mirara mejor al cachorro que abría sus ojos y lo miraba de manera curiosa.
Bueno verás, este pequeño príncipe es hijo del ex general de guerra ¿No crees que es lindo? - dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
Ambos volvieron a andar para dirigirse a la zona donde Juan tenía sus cosas, Ash quedó tonto con las palabras de Juan ¿Aldo tenía un cachorro? ¿Por qué nunca se enteró? ¿Tanto tiempo el régimen y el norte estuvieron sin comunicación? Los pensamientos de Ash fueron interrumpidos en cuanto algo más llamo su atención.
Cuando pasaba al lado de otro Omega que estaba acompañado de un alfa, debajo de una sombrilla roja que daba sombra a las dos figuras debajo.
Estaba Aldo junto a un alfa que Ash no conocía en lo absoluto, pero algo en la figura de Aldo dejo perplejo y totalmente pasmado a Ash.
¿Ash? - Juan noto que el moreno había dejado de seguirlo, detuvo su andar y volteo a verlo.
Ash estaba petrificado, ignorando por completo las palabras de Juan. Sus ojos, usualmente fríos y calculadores, se clavaron en la figura de Aldo, quien descansaba bajo la sombrilla con una actitud que derrochaba fertilidad y una opulencia física que Ash nunca le había visto antes.
Aldo vestía un bikini que apenas podía contener el volumen de su pecho notablemente hinchado y pesado por muy posible lactancia del cachorro; la vista de esas curvas maternales, tan prohibidas y a la vez tan tentadores, provocó un ardor inmediato en el vientre de Ash.
Juan tomo a Ash del brazo y tiro de el para seguir caminando.
Estoy bien, Juan, solo... El sol está demasiado fuerte de lo que esperaba, supongo que es normal aquí en el norte... - mintió con la voz ligeramente más ronca de lo normal, sin poder apartar la mirada de Aldo mientras una tensión oscura y posesiva comenzaba a bullir en su sangre. La presencia del alfa desconocido junto a su ex enemigo jurado le causaba una irritación visceral, una molestia que se mezclaba peligrosamente con el deseo impulsivo de apartar a cualquiera que se interpusiera entre el y el aroma a leche que Aldo emanaba.
No le importaba el tratado, ni la paz, ni la mirada curiosa de Juan; en ese instante, su único pensamiento era como se sentiría profanar esa imagen de pureza materna y reclamar para si mismo lo que el cuerpo de Aldo ofrecía.
Oh! En ese caso podemos avanzar - dijo Juan tirando más fuerte del brazo de Ash y seguir caminando con el alfa hacia la zona apartada donde Juan tenía sus cosas.
Ash había quedado más tonto, entonces... Aldo había tenido un cachorro y eso explica porque la razón del cuerpo de Aldo actualmente. Sus mejillas y orejas se tornaron rojas al analizar mejor la imagen de Aldo debajo de esa sombrilla.
La piel expuesta en exceso, con un bikini rojo que sostenía su pecho hinchado, con unos shorts rojos para cubrirse abajo. Sin embargo, podía distinguirse claramente que debajo de ese short estaba el complemento del bikini rojo.
Viste el alfa junto a Aldo? El es Mariana y es el esposo de Aldo y padre de Eren - dijo mientras se acomodaba sobre la toalla tras haber llegado finalmente a su destino - Mariana y Aldo hicieron un niño tan hermoso ¿No crees?
Ash se sentó al lado de Juan y asintió mecánicamente, aunque las palabras de Juan sobre Mariana y la paternidad del cachorro apenas se registraban en su mente como un ruido blanco junto a la nueva figura de Aldo. Sus dedos se enterraron en la toalla que se hundía por la arena, apretando el puño mientras su mirada volvía a desviarse, casi por instinto hacia donde Aldo se encontraba.
El solo pensamiento de que ese cuerpo estaba produciendo alimento para el hijo de otro hombre le generaba una mezcla corrosiva de envidia y un hambre territorial que nunca antes había experimentado.
Si, Es un cachorro... - despegó su vista de donde estaba Aldo para voltear a ver a Juan quien aún cargaba al cachorro en la cangurera - es un cachorro saludable... - respondió, esforzándose por mantener su tono serio y neutral a pesar de que su pulso latia con fuerza en su cuello.
No podía dejar de imaginar la suavidad de la piel de Aldo y el contraste de esa faceta materna con la rivalidad que siempre los había dividido, sintiendo como el deseo de probar esa leche prohibida se convertia en una obsesión que amenazaba con romper su fachada de líder, imposible en medio de la reunión de paz.
Si que lo es - Juan sonrió ladino y quitó el cachorrito de la cangurera para cargarlo sobre sus brazos - ojalá yo también tener uno... - fue una clara indirecta para el alfa a su lado, incluso había levantado la mirada para ver la reacción del moreno, no era secreto para nadie que Juan siempre había estado interesado en Ash. Bueno, para Ash era secreto porque el nunca notaba los coqueteos torpes del Omega
Estaba claro que Juan quería un lazo que los emparejara como pareja y manada.
Juan se acomodo sobre la toalla y se acercó un poco más a Ash al ver que este no reaccionaba a sus palabras, Juan le mostró el cachorrito de cabellos cafés, ojos turquesas y test blanquesina como la del padre alfa.
Ash apenas le prestó atención a las palabras de Juan, su mente era un campo de batalla donde la lógica del líder del régimen perdía terreno frente a los instintos básicos de un alfa.
Miro al pequeño Eren por un momento, reconociendo los rasgos de Mariana en el bebé, podía reconocerlo fácilmente porque lo único que el cachorro portaba de Aldo eran esos ojos turquesas.
Aunque, lo único que realmente procesaba era que ese cachorro era la razón por la cual los pechos de Aldo estaban tan pletóricos y cargados en ese preciso instante.
Supongo que es igual a su padre - soltó Ash con una frialdad cortante, mientras se ponía de pie bruscamente, incapaz de seguir sentado tan cerca de Juan cuando su atención estaba totalmente secuestrada por la figura del otro Omega a la distancia.
Sus ojos buscaron nuevamente a Aldo, observando como el sol hacia brillar la piel humeda de sus piernas que sobresalian de la sombra de la sombrilla.
Ash sintió una punzada de celos irracionales al pensar que ese nectar estaba destinado únicamente al cachorro y al alfa perteneciente al norte, jurandose a si mismo que encontraría la forma de tener a Aldo a solas antes de que la reunión terminara.
Bueno, debo ir a dejarlo con Mariana y Aldo, debe tener hambre, espérame aqui - dijo levantándose con cuidado de la arena estando con el cachorro en brazos.
¡Iré contigo! - Ash hablo y se levantó de la arena inmediatamente, carraspeó la garganta intentando ocultar su emoción y urgencia por acercarse al otro Omega.
La oportunidad de estar cerca de Aldo y de sentir su aroma a leche sin filtros se presentaba antes de lo que esperaba...
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