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creo que siento algo por mi mejor amigo ayuda urgente soy gay?????
@platanodecanarias Hoy 01:27
no sabía dónde buscar ayuda porque todos mis amigos son hetero (creo???????) pero es que no me puedo dormir porque no paro de pensar en los ojos de mi mejor amigo eso es normal?????? es que son muy bonitos
soplapollas1234
k cojones haces hablando de eso por aquí k puto asco
trakatra
si quieres puedes probar conmigo a ver si te gustan los hombres o no ;)
josemanuel07
hijo no creo que solo por pensar en sus ojos seas gay
— platanodecanarias
bueno la verdad es que también me gustan sus manos y su pelo y su espalda y el tono de su voz y cómo me abraza pero todo eso es normal no?
alertatiburon
hermano no t preocupes a mí me pasa lo mismo y no soy gay
— platanodecanarias
también te duermes pensando en tu mejor amigo?
— alertatiburon
sii y a veces me imagino abrazándolo mientras dormimos juntos pero vamos lo normal ni t rayes
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Después de pasarse más de dos horas dando vueltas en la cama, con las sábanas de franela ya enredadas en las piernas y los ojos hinchados de no dormir, Pedri había decidido poner fin a sus dudas y buscar consejo en la mayor fuente de sabiduría que conocía: Forocoches.
Para ser sincero, antes de decidirse a hablar por el foro había hecho dos test de orientación sexual online, cuyos resultados solo habían servido para alimentar a la alimaña que llevaba horas revolviéndose inquieta en su interior; y también había considerado muy seriamente llamar a su madre —idea que rápidamente desechó porque, ¿qué podría decirle sin desatar el sexto sentido que parecen tener todas las madres del universo?
Internet no habría sido su primera opción en una situación normal, pero el canario no era capaz de imaginarse la cara que pondría Gavi si se le ocurriese pedirle consejo a él sobre sus sentimientos posiblemente homoeróticos, no porque fuese homófobo, sino porque era… Gavi. No hablaba de esos temas con él. Ni con él ni con nadie.
Probablemente debería haber buscado consejo mucho antes, pero llevaba meses diciéndose a sí mismo que esos pensamientos desaparecerían solos, que era una etapa rara de su vida. A decir verdad, habría seguido repitiendo ese mismo mantra de no haber sido por un comentario que Lamine le había hecho esa mañana.
—Te llegan las ojeras hasta el suelo, tío. A ver si dejas de quedarte jugando hasta las tantas.
A Pedri le habían dado ganas de decirle que por una vez el culpable no era un videojuego, sino uno de los hombres que estaba sentado con ellos en el vestuario.
Por tanto, y tras mucho pensarlo, hacía aproximadamente media hora había redactado su pregunta de la forma más coherente posible, había hecho de tripas corazón y le había dado al botón de publicar, no sin después lanzar el móvil a la otra punta de la cama como quien huye de lo inevitable.
De ahí el suspiro de alivio que dejó escapar cuando por fin se animó a leer los comentarios que había recibido.
Decidió ignorar las primeras respuestas, que nada tenían que ver con su pregunta y eran, para su gusto, un tanto incómodas. Siguió bajando para ver las aportaciones más recientes, y ahí fue cuando se encendió la primera chispa de esperanza en su interior.
hijo no creo que solo por pensar en sus ojos seas gay, leía el primero.
Una sonrisa débil empezó a dibujarse en su cara.
Claro, si ser gay es mucho más que eso. A mí nunca me ha gustado un hombre, pensó Pedri con alivio.
Aunque a decir verdad, no solo me gustan sus ojos. Me burlo mucho de su nuevo corte de pelo, pero la verdad es que le queda muy bien, y pega bastante con su estilo y con todos esos tatuajes… los que tiene en la espalda son realmente bonitos, aunque claro, con una espalda así cualquier cosa le quedaría bien.
Quizá estaba divagando un poco.
También me gusta cómo me toca. Tiene las manos suaves y siempre huele a limpio y a hombre, y me abraza con mucho cuidado aunque luego me agarre como si fuese un muñequito de trapo.
Pedri notaba cómo sus mejillas iban calentándose progresivamente, pero no podía parar.
Además es más alto que yo… y más fuerte… Es muy atractivo, a decir verdad. Pero bueno, que a mí personalmente no me gusta. Es atractivo de la misma manera que un reloj caro en un escaparate, como algo que puedes ver pero no tener. Ay madre, ¿qué estoy pensando?
¿Y si me gusta de verdad?
Antes de que pudiese entrar en bucle una vez más, sus ojos frenéticos se cruzaron con el comentario más reciente, que parecía gritar su nombre para que lo leyese.
hermano no t preocupes a mí me pasa lo mismo y no soy gay, decía un tal alertatiburón.
—Menudo nombre. —dijo Pedri tras soltar una risa burlona por lo bajo.
Leyó y releyó la respuesta hasta cerciorarse de que, efectivamente, existía otra persona en algún punto de España que sentía lo mismo que él y que aseguraba no ser homosexual.
Pedri sabía que fiarse de las afirmaciones de un extraño en Internet no era lo más inteligente, pero su desesperación era tal que habría creído incluso al troll más obvio solo por dejar de pensar en Ferran y en sus lunares y su barbita de tres días.
Lo guapo que está con barba, pensó con una sonrisa tonta.
Sacudió la cabeza con fuerza –pero tampoco mucha, que al día siguiente tenía entrenamiento y no podía arriesgarse a aparecer con el cuello tieso como el palo de una escoba.
Tenía que dejar de pensar en Ferran.
Aunque los dos comentarios le habían hecho sentirse notablemente mejor, todavía había algo que le decía que no podía estar del todo seguro, que sus pensamientos no eran del todo inocentes. Pedri había desistido de intentar ignorar a su voz interior, que parecía disfrutar de irrumpir en su mente cada vez que él trataba de hacer caso omiso a sus provocaciones, así que hizo una última pregunta para calmar sus dudas.
también te duermes pensando en tu mejor amigo?
Refrescó la página de inmediato, casi rezando para que apareciese una respuesta por arte de magia.
Nada.
Esperó treinta segundos. Otra vez, nada. ¿Se habría ido a dormir la otra persona?
Pedri decidió darle otra oportunidad y esperar un tiempo prudencial esta vez. Sería paciente.
Después de dar tantas vueltas por su habitación que se había empezado a marear, y ya sin pellejos en las uñas con los que ensañarse, refrescó la página por última vez. Ahora sí, casi diez minutos que a él le habían parecido horas, después, había recibido una respuesta.
sii y a veces me imagino abrazándolo mientras dormimos juntos pero vamos lo normal ni t rayes
Pedri se sentó en la cama despacio, asimilando el comentario de forma tentativa. Todavía cabía la posibilidad de que no fuese tan raro lo que sentía —de que no estuviera solo.
Lo que le había contestado era, en esencia, una tontería, y seguramente el problema siguiese ahí al día siguiente, y al siguiente también; pero en ese momento había hecho que todo el estrés abandonase su cuerpo. De repente, los párpados le pesaban.
Paradójicamente, pensó en Ferran mientras se hundía en la almohada. Pensó en todos los años que llevaban el uno al lado del otro, y en cómo el valenciano incluso se había mudado a la casa de al lado para que pudiesen verse todos los días —porque eso era lo que hacían los mejores amigos. Pensó también en que si por él fuese vivirían juntos, y en cómo dormir en la misma cama no sonaba del todo mal.
alertatiburon tenía buenas ideas.
Pedri se quedó dormido con el brillo del móvil que todavía sostenía en la mano iluminando suavemente los relieves de su cara y con una presión en el pecho que no supo identificar —quizás por el sueño, o quizás porque prefería no ponerle nombre por el momento.
