Chapter Text
Ser un joven adulto quien estaba terminando su 2da carrera, mientras trabaja investigando crímenes y a la vez intentaba salvar el mundo, no era para nada una tarea fácil.
Disfrutá tus 20's decían, son tus mejores años decían, pero para Roier sus 24 años no eran más que puro estrés. La policía lo estaba buscando, bueno tecnicamente no a él pero ustedes entienden, para colmo el ayudaba a la policía que lo estaba buscando por lo que algunos días su cerebro simplemente confundía la información que debía saber cómo forense y la que debía saber cómo su alter ego.
Le resultaba bastante fácil ocultar cierto tipo de información de los demás agentes pero la llegada del detective marcaría un antes y un después. Mientras que evitar su previa aparición en la escena en cualquier otra circunstancia habría sido tan fácil como respirar, pudo percibir por el rabillo de su ojo derecho como el detective se acercaba en silencio hacia una de las columnas destruidas. El resto del equipo simplemente asumió que se debía a la explosión del lugar pero el detective vio allí pequeñas diferencias con el resto de destrucción. Algo que si no fuera el detective de calidad que decía ser jamás hubiera notado, la marca en la columna parecía ser el rastro de un cuerpo aventado a esta con la suficiente fuerza para quebrar una columna vertebral y dejar la marca en ella.
Roier sabía a la perfección a qué se debía aquella marca sin embargo se había mantenido en silencio respecto a ella y por la forma en la que Cellbit la estaba analizando pudo notar que el llegó a la misma conclusión. Su espalda aún dolía por lo que intentaba no realizar movimientos muy bruscos, se paró de su posición aún manteniendo sus ojos disimuladamente en el detective, quien no dijo palabra alguna respecto a ello. Cuando sus ojos chocaron el joven forense apartó la vista rápidamente.
La conversación siguió su rumbo por unos cuantos minutos solo siendo interrumpida por una nueva alerta de la radio policial, los sentidos arácnidos le había alertado hacia algunos minutos pero no podía simplemente desaparecer de la escena.
"Roier, quiero a tu unidad allí preparada en 20 minutos, ¿entendido?" Maximus habló mientras se apresuraba al patrulla.
El forense se limitó a asentir quedándose parado en espera de que todos los oficiales se hubieran marchado. Le tomaría 5 minutos, quizá 10 llegar hasta la escena con sus telarañas, de todos modos llegaría más rápido que ellos pero necesitaba estar solo para poder correr y asegurarse que nadie lo notará.
Mientras todos se estaban yendo se dirigió disimuladamente hacia uno de los callejones dispuesto a abandonar su ropa de civil y saltar a la acción. ¿El único problema? Cellbit no le había apartado la vista en ningún momento.
Cuando el detective se dispuso a seguirlo se encontró con un oscuro callejón completamente vacío, la ropa del chico no estaba por ningún lado pero lo más importante él no estaba por ningún lado. No había forma racional que aquel joven se hubiera simplemente esfumado, no había puertas o ventanas que le permitieran salir de allí con aquella facilidad. Definitivamente tendría que investigar al forense.
Para su fortuna uno de los oficiales se había quedado allí en espera de llevar al detective al lugar de la acción.
"¿Cuál es la situación, oficial?"
"Se reportó un Código 1 en el centro de la ciudad, civiles describieron al sospechoso como un hombre alto, llevaba puesta una camisa roja y una máscara. Suponen que es un robo que salió mal, pero en esta ciudad nunca se sabe."
«¡Atención tenemos un 10-49! repito tenemos un 10-49, se solicita 10-38»
«Señor el hombre araña está aquí, se solicita permiso para disparar»
«¡10-05 lo quiero con vida!» La voz de Maximus resonó firme en la radio.
"Suena a qué la acción está empezando, ¿no cree, oficial?"
"Bienvenido a New York detective."
