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Nuestro Hogar

Chapter 10

Summary:

Lamento algún error ortográfico. Disfruten la lectura.

Chapter Text

"Buenos días, cariño". Ava sonrió, cuando sintió los brazos tan familiares alrededor de su cintura y el mentón de Beatrice en su hombro. 

 

"Mmm". Beatrice giró levemente la cabeza y le beso la mejilla a Ava, quien sonrió aún más. "Buenos días, mi hermosa". El color de las mejillas de Ava se tornaron un color rosa ante el beso que Beatrice le dejo cariñosamente. 

 

Beatrice acomodo su mentón en el hombro de Ava y miró la sartén en la estufa, donde se fríen unos tocinos y huevo. "¿Preparas el desayuno?" 

 

"Mmm, lo hago, cariño". Ava dijo, mientras se volvía hacia la estufa y revolvía el contenido en la sartén. "Creí que seguías en la cama". 

 

"No, ya no". Beatrice dijo.

 

"¿Porque tan temprano?" Ava pregunto, confundida por que hoy es sábado y eso significa que es el día libre de Beatrice, a lo cual, ella aprovecha para dormir hasta después de las 8. 

 

Beatrice suspiro y se alejó de Ava, se dio la vuelta y tomó los platos de la alacena y se dirigió a la mesa para acomodarlos. Ava frunció las cejas y miró a Beatrice sin entender porque su esposa no le respondió verbalmente. 

 

Ava termino el desayuno y apago la estufa, se lavó las manos y caminó hasta llegar a la mesa donde Bea acomodaba los cubiertos. "¿Bea?" Ava pregunto suavemente, con una voz cariñosa y dulce, queriendo que Beatrice le dijera porque esta tan callada. 

 

Beatrice resopló y se sentó en una silla, Ava se acercó y se arrodillo frente a ella. Su mano lo puso en la rodilla de Beatrice y con su mano disponible, alcanzó su mano y entrelazo sus dedos.

 

Su mirada se centró en los ojos de la otra mujer y espero pacientemente a que Beatrice estuviera lista y compartiera sus pensamientos con ella. 

 

"Mis padres llamaron". En ese momento, Ava comprendió la preocupación de Beatrice. "Ellos quieren conocer a Valentina". Beatrice dijo, desviando su mirada de Ava y mirando escaleras arriba. 

 

Ava trago saliva y ordenó sus pensamientos antes de hablar. Los padres de Beatrice saben que ella y Ava se casaron, también saben que tienen una hija.

 

En un principio, los padres de Beatrice le dieron la espalda y se negaron a reconocer a Valentina como su nieta e incluso, ellos se negaron a reconocer a Ava como la legítima esposa de Beatrice.

 

Ouch

 

Eso, claro, nunca fue importante para Beatrice. A ella no le importa lo que sus padres quieran o no, ahora, a ella solo le importa su verdadera familia, es decir, Ava y Valentina. 

 

"¿Qué fue lo que les respondiste?" Ava pregunto, dándole el tiempo que Beatrice necesite para responder.  

 

Beatrice sonrió y miró sus manos entrelazadas. "Ellos no tienen ningún derecho de conocer a nuestra hija, Ava. No te preocupes, ellos no conoceran a Valentina...no lo permitiré".

 

Ava sintió un alivio ante el hecho que los Young´s  no se acercaran a su hija. Ava confía en Beatrice, y ella sabe que Beatrice las cuidara, sin importar que. 

 

"Correcto. No quiero que mi hija tenga contacto con ellos, Bea, no quiero que ellos la lastimen". Beatrice suspiro y acunó el rostro de Ava con su mano. 

 

"Ellos nunca la lastimaran, Ava, no lo permitiré".  

 

Beatrice se inclino y tomo los labios de la mujer que ama con locura. 

 


 

Los días pasaban y el embarazo se hacía notar en el vientre de Ava.

 

Beatrice le había dicho innumerables veces a Ava que se veía hermosa, pero, Ava se negaba a creerlo. Ava ha llegado a pensar, no lo ha dicho, pero ha llegado a pensar que Beatrice tiene a otra mujer. 

 

¿Porque esto? Bueno, las veces que Beatrice deja su celular cerca de Ava, justamente en ese momento, ella recibe mensajes de texto.

 

El número es desconocido al principio, y Ava lo dejo pasar creyendo que es un número equivocado que solo hace bromas. Pero, luego, el nombre en la pantalla paso a Jane Watson y su mente comenzó a maquinar cosas.

 

Ava se golpeo mentalmente en ese momento por pensar en eso,

 

Beatrice la ama y nunca le haría eso. Beatrice prometió una vida a su lado cuando se casaron, ella prometió amarla por toda la eternidad...su Beatrice sería incapaz de eso. 

 

Pero, por que siempre existe un 'pero'. 

 

Pero, una duda, debido al desbalance hormonal que ha tenido, la hizo dudar. 

 

Ava ha tenido, um, ¿cómo se podría explicar...Una etapa de bipolaridad?

 

Como se sabe, en algunas personas, el embarazo suele provocar desbalances hormonales. Muchas personas, tienden a tener necesidades muy específicas. 

 

Un ejemplo en Ava es, el sexo y la inseguridad de verse fatal por el vientre que crece a medida que pasan los meses. Causando que cuestione la fidelidad de Beatrice hacia ella. Hace unos días, Ava tuvo un sueño que la inquietó  y alimento sus inseguridades. 

 

Ella soño que, Beatrice conocio a una mujer atractiva en el trabajo, una madre de uno de sus estudiantes, y comenzó una aventura a causa de el físico de Ava. Ella vio como Beatrice llevaba a cenar a la mujer y luego terminaba en el apartamento de dicha mujer.

 

Ella se despertó, esa noche, con miedo y desesperación. 

 

Beatrice se había despertado junto con Ava, solo para que Ava le reclame su engaño que había soñado anteriormente y le llore en su pecho desenfrenadamente.

 

Beatrice la miró como si le hubiera crecido otra cabeza a su esposa y se preguntó, mentalmente, que es lo que ella había hecho en dicho sueño como para que Ava se despertara y le reclamará. Mientras la abrazaba en la cama, Beatrice le aseguraba que sea lo que Ava soñó, no es real. Fin del tema... o, al menos por ahora. 

 

Respecto a la necesidad sexual, bueno, fue extraño. 

 

Sí, es algo...bueno, inusual en ellas. Beatrice comprendió que es por el bebé, pero en ocasiones, ella  se asustaba de las veces que lo hacían en un día. 

 

El libido de Ava ha sobrepasado todos los límites, o eso es lo que Beatrice piensa. Ellas no suelen tener frecuentemente, tantas, relaciones sexules. Es decir, si, ellas lo hacen y tienen relaciones, pero en lo que respecta de una pareja normal.

 

Pero, esto, todas las veces que lo han hecho... ¡es inhumano! 

 

Beatrice ha llegado a correr incluso de Ava, porque Ava le ha propuesto hacerlo en lugares poco apropiados. El más extraño fue en un baño público, a lo cual, Beatrice no le agrada y nunca, nunca de los nuncas, se imaginó hacerlo. 

 

Ellas no pueden tener una conversación en la que no terminen tenido relaciones, algo que, en casa es una total aventura y un riesgo, ya que Valentina se la pasa en la casa y busca incesantemente a Beatrice cuando esta en casa. 

 

Una tarde, Beatrice se encontraba leyendo un libro en la cama cuando Ava salió del baño con una traje sensual, provocando que ella se atragante con su propia saliva. Ava se subió en su regazo y la beso tan bien, que hizo que Beatrice gimiera y la volteara en la cama.

 

Pero, no todo es color de rosa.

 

No, eso no puede ser.

 

No cuando tienes una hija de 4 años corriendo por toda la casa, abriendo las puertas de las habitaciones sin siquiera preguntar si podía o no entrar. 

 

Beatrice encima de Ava y besándola desesperadamente, con las manos intentando quitarle la ropa interior a su esposa, fue interrumpida cuando cayó al suelo en el momento que escuchó la puerta abrirse de un golpe. Presa del pánico a que su hija las mirara a punto de tener sexo, Beatrice apto por saltar de la cama. 

 

"¡Mami, vamos a jugar!" Valentina entró con una pila de peluches en sus manitas y lo arrojó al suelo. 

 

Cuando me refiero a pila de juguetes, me refieron a 3 peluches pequeños. Un igor de la caricatura animada 'Winnie The Pooh' (que Beatrice le compró en una feria), un Sullivan de peluche (que Lilith le regaló en su cumpleaños) y un tiger de la caricatura animada 'Winnie The Pooh' (que Valentina le rogó a Beatrice se lo comprara en el parque). 

 

Ella se dejó caer suavemente en el suelo junto a sus peluches, sin tener idea de lo que Beatrice y Ava estaban haciendo antes. 

 

No es que Valentina preste mucha atención a eso, ya que solo piensa en jugar. 

 

Ava se cubrió el cuerpo con las sábanas, en cuanto Beatrice cayó al suelo, no queriendo que su pequeña de 4 años la viera medio desnuda. 

 

Beatrice aturdida, en el suelo, y con el corazón martillando, se puso de pie de un brinco. 

 

"Mami, ¿quieres tener a Igor o Tiger? O, quizá te agrade aún más a Sullivan". Valentina continuaba divagando y mirando sus peluches, para alivio del par de amantes cachondos. 

 

Beatrice se puso de pie correctamente y se abrocho los dos botones de su camisa, que hace unos momentos Ava desabrocho, y se sentó al lado de su hija. 

 

"Creo que tomaré a Sullivan entonces, pequeño ratón". Beatrice le alboroto el cabello a su pequeña hija, quien se rio al sentir cosquillas en su cabeza. 

 

Ava se sintió decepcionada y frustrada por ser interrumpida, pero todo se desvaneció cuando miro la tan adorable interacción de Beatrice con Valentina. 

 


 

"¿Tienes un nombre para el bebé?" Ava preguntó una tarde, cuando ellas estaban sentadas en el sofá de su casa. 

 

Valentina se encontraba mirando caricaturas animadas, para que sepas cual, ella miraba a Winnie The Pooh. Digamos que, desde que Beatrice le dijo que en su infancia  a ella le encantaba mirar esa caricatura, Valentina le había buscado un interés a la caricatura y para consternación del matrimonio, a la pequeña niña le gustaba demasiado. 

 

Beatrice frunció, suavemente, las cejas y miró a Ava. "No, de hecho, aún no". Beatrice parpadeo un par de veces y pregunto, "¿Tu tienes alguno?" 

 

Ava vaciló un momento, hasta que se armó de valor y habló, "¿Recuerdas cuando te conté sobre Diego?" Beatrice asintió. "Si nuestro bebé es un niño, me gustaría llamarlo de esa manera. Claro, si te parece bien". 

 

Beatrice alcanzó la mano de Ava y entrelazo sus dedos, "Amor, si tu deseas ese nombre, nuestro hijo lo tendrá". 

 

Ava se iluminó y agradeció infinitamente al universo por darle a esta mujer tan comprensiva. "Te amo, cariño". Ava se inclino y beso a Beatrice. 

 

Entre besos, Beatrice sonrió. "Mmm, podría bajarte todas las estrellas solo para que me des besos así". 

 

Ava sonrió y separó sus labios, "No necesitas las estrellas". Un beso en los labios a Beatrice, "Me has dado todo lo que quiero, Bea. Una casa, una familia y una vida que no cambiaría por nada". 

 

Beatrice se rio suavemente, "¿No lo cambiarias?"

 

Ava negó con la cabeza. 

 

"No lo cambiaría por nada, cielo. Por nada en el mundo". Se inclino y beso a Beatrice nuevamente, solo para ser interrumpida por Valentina subiéndose en el regazo de Beatrice y recostandose en su pecho. 

 


En el mes número cuatro, Beatrice y Ava fueron al monitoreo del bebé. El matrimonio estaba tan emocionado, ya que, hoy les dirían el generó de su bebé. 

 

Con Jillian mirando la pantalla, y con el aparato tecnológico en la mano que pasaba por el vientre de Ava. Las mujeres se morirían por saber el género de su pequeño capullo. 

 

Jillian sonrio y miro al matrimonio, quienes esperaban ansiosas el veredicto de la doctora. "Bea, Ava". Jillian señaló la pantalla al bebé en crecimiento, y orgullosamente dijo, "Les presento a su hijo". 

 

Ava tuvo el privilegio de mirar la reacción de su esposa y lo guardó en su cerebro como una tarjeta de memoria.

 

Beatrice comenzó con una sonrisa, para luego desmayarse. 

 

Sí, yo tampoco lo esperaba. Ja. 

 

Es decir, Beatrice, Beatrice Young. Ex hermana guerrera, especializada en mantener el orden y la calma. Ex hermana guerrera capaz de romperle los hueso a cualquiera en cuestión de un parpadear, se acaba de desmayar al saber el género de su bebé. 

 

Irónico, ¿no? 

 

Ava uso eso para molestar a la ex guerrera durante semanas. Hasta que Beatrice un día, la arrincono en una pared y excitó a su esposa, solo para que cuando Ava estuviera apunto de llegar al clímax, Beatrice se alejara con una sonrisa orgullosa y desafiante. 

 

Desde ese día, Ava dejó de bromear con Beatrice. 

 

Ja, pobre Ava. 

 

Notes:

Hola, un saludo, espero te guste esta historia, aun estoy comenzando,así que te pido una disculpa si se me escapa algo por allí jeje.