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Lila Rossi de había sido una niña muy dulce, amable y servicial pero rara, era algo fría y distante por naturaleza, incapaz de comprender algunas emociones ni mostraba muchas, tampoco parecía tener empatía hacia sus pares excepto a su familia. Mientras crecía había mostrado muchos intereses, entre ellos en las artes plásticas y la literatura. Estaba fascinada por los libros de ficción y los cuentos literarios infantiles, los comics y el arte en general. Pero tan también había demostrado interés en las cosas afiladas.
Tenía una enorme imaginación qué sacaba a relucir, pintando, creando con plastilina o dibujando. También era inteligente, sacaba las mejores notas de clase y estaba orgullosa de ser muy perspicaz. Su Madre la quería, aunque trabajaba mucho solía estar de vez en cuando para ella. Sus abuelos maternos y paternos eran dulces con la niña, enseñándole diversas cosas de sus oficios cuando estaba, carpintería y teatro respectivamente, la pequeñas incluso había participado en obras improvisadas con sus abuelos y abuelas, quienes le enseñaron sobre como ser costurera, moda y la actuación, contenta de ayudar cuando fuera necesario. Ella siempre era amable con ellos, incluso feliz podría decirse pero a veces se la veía confundida por las más simples muestras de cariño y amor como un beso o un abrazo. De sus abuelos aprendió como moverse con intención, crear, planificar, el mundo era un teatro y ella quería ser su escritora y directora. De sus abuelas aprendió a actuar las emociones qué no le salían, mejorando con los años y también había aprendido sobre el mundo de la moda y sus nombres importantes.
En general, uno podría asumir qué ella se veía una niña feliz. Lamentablemente, se veía con sus abuelos una vez al mes cuando podía viajar con su madre de nuevo a Italia por asuntos con la embajada y a ella ocasionalmente un par de veces por semana. Pasaba más tiempo con su padre, un hombre normal, escritor qué trabajaba en casa, para la pequeña Lila no era difícil verlo en su estudio, trabajando mientras bebia alguna qué otra botella de alcohol. Era un hombre del qué aprendió mucho, como las palabras podían tener efectos en otros.
Se mudaban constantemente de País, su Madre tenía qué trabajar en diferentes lugares por meses y aunque dificultaba el aprendizaje de la pequeña, quería mantenerla cerca. Su Padre iba con ellas, suponiendo que debía cuidar a la pequeña Lila pero se la pasaba escribiendo y tomando. Ninguno de sus libros había sido un éxito, apenas algo moderado y en si frustración solía desquitarse con la Niña quien era con quién más pasaba tiempo. Desde pequeñas puyas hasta algunos insultos aquí y allá, siempre cuando su Madre no estaba. Su padre le enseñó a mentir, le había dicho que si decía algo iba a castigarla.
Sacaba notas altas, pero su padre nunca pareció orgulloso.
" ¿Eso es todo? Qué decepción. Vete, tengo qué trabajar mocosa."
Era una de las muchas frases que le decía. Si Lila era tan inteligente, era por qué cuando tenía que hacer la tarea y su padre se involucraba, la golpeaba cuándo ella se equivocaba, el más mínimo error podía significar una cachetada o un moretón, una jalada de pelo o un grito sobre lo inútil qué era, así que usaba maquillaje para cubrirse el daño con lo qué había aprendido de su abuela. A las escuelas a la que iba solía mentir sobre cualquiera pequeña herida y la gente le creía, aprendía a mentir mejor, a ser carismática.
Su Madre siempre estaba ocupada y nunca se enteraba de nada. Jamás les dijo nada a sus abuelos. Desdé qué tenía memorias su padre siempre había sido así. El resentimiento crecía en la pequeña Lila, pero también aprendía de su Padre la crueldad y la mentira, ya que ese hombre solía mentir a su madre mucho. A veces dejaba a la pequeña Lila para irse de casa por un algún "asunto" siempre volvía apestando a Alcohol y ocasionalmente con restos de labial en el rostro.
A los 13 terminó en un colegio de Grecia, donde un grupo de niñas ricas la molestaba constantemente, esto debido a qué Lila se había desarrollado más rápido qué las demás niñas, lo qué la volvió objeto de burlas y envidia. Se burlaban de ella y la acosaban, le quitaban las cosas constantemente , le rompían los libros, incluso le arruinaban la ropa. Cuando le dijo a los profesores no hicieron nada, el padre de la chica daba mucho dinero al colegio, así qué decidió decirle a su Madre pero ella siempre estaba ocupada, ya no visitaba tanto a sus abuelos y cuando le dijo a su Padre el prácticamente se burló de ella por no defenderse y le dijo que si se burlaban de su cuerpo seguro era por qué parecía una "puta". Le había dolido profundamente y trató de llorar, pero las lágrimas nunca salieron, pero decidió que debía defenderse.
El plan era simple, empujarlas entre si en más escaleras para que se lastimen las chicas, ese grupito de tres. Las empujó, con la esperanza de Simplemente dejarles moretones, lo que no esperaba era qué las tres se agarraran entre si, cayendo de cabeza al suelo y en un crujido espantoso la vida abandono a las tres niñas. Lila miro la escena, el rojo que salía de sus cuellos manchando el piso. Por primera vez en mucho tiempo, sintió algo en su pecho, no supo qué fue pero si qué hizo acelerar su pulsó. Inmediatamente se marchó.
Ella había sido entrevistada por los oficiales qué investigaban lo sucedido, la atención de los mismos, la emoción de ser descubierta había hecho qué su sangre vibrará. Por suerte se había calificado el asunto de "Accidente" aunque Lila sabía la verdad y por las miradas asustadas de su padre, el también. El hombre siempre había desconfiado de ella, abiertamente hostil hacia su presencia. Era un cabo suelto y una vez su Padre le había dicho qué los cabos sueltos son malos.
Fue a verlo a su estudio, con un cuchillo oculto en su manga y guantes. Su Madre faltaría por unos días debido al trabajo así qué era el momento ideal.
" Papá ¿Por qué no me quieres?"
Quería una repuesta a eso. Lila tal vez no podía sentir el amor como su familia, pero los quería. Ella de había dado cuenta hace tiempo qué era diferente, aunque nunca lo había hablado con nadie. Su Padre estaba borracho en ese momento, varias botellas sobre su escritorio se notaban y sus ojos rojos furiosos con ojeras lo delataban.
"¿Quieres saber porque? Por qué eres una decepción, eres rara, hay algo mal en ti. Quien mierda con quien se haya acostado tu Madre está vez para engendrar no estaba bien, eso es seguro."
La mirada de Lila era de total sorpresa ¿Su madre habla engañado a su Padre? Eso tenía sentido, si ella era producto de infidelidad era natural que el hombre la odiase.
" ¿De qué te sorprendes? Tú madre es una puta, así se la pasa subiendo de puesto en ese maldito lugar. Y tu no eres diferente, mírate, con ese cuerpo de Ramera!"
El hombre se había acercado furioso, su aliento olía a alcohol. Había una mirada de enojo, de odió hacía Lila en él. Nunca vio venir el cuchillo hacía su cuello y el corte tosco dejo un chorro de sangre. Su Padre se agarraba el cuello, caminando hacia atrás mientras se ahogaba con su propia sangre. La Niña de quedó mirando la escena, con una cara fría y observando fijamente los ojos del hombre. Cuándo la vida lo abandonó, Lila sintió algo parecido al éxtasis, incluso saboreó la sangre en el cuchillo. La muerte del hombre había sido dulce y había desatado algo oscuro ya latente en la Niña.
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Su Madre creyó qué su Padre la había abandonado, no fue difícil plantar pruebas de infidelidad. Limpiar su estudió fue sencillo. Deshacerse del cuerpo fue más difícil, terminó por enterrarlo en el patio de la casa donde estaba ahora, cortandolo en pedazos para hacerlo más sencillo de mover.
Desde entonces habían Sido su madre y ella, pero Lila sentía compulsión de hacer algo. De volver a sentir ese éxtasis. . .
En los próximos meses, decidió cambiar radicalmente. Mentiras pequeñas aquí y allá sobre una compañera en la nueva escuela que había llegado, irregularidades en sus relatos qué eran fácilmente pasados por la seguridad qué emanaba. Si alguien te creía cada mentira, era más difícil qué aceptará estar equivocado después. Las personas nunca querían estar equivocadas.
No fue difícil tejer una red de mentiras, los adolescentes eran crédulos, los colegios podían ser ineptos. Pero había quienes no me creían y eso era lo qué buscaba, le irritaban profundamente Pero servían a su propósito. Antes de cambiar de colegio, había llevado a la depresión a dos compañeras suyas qué lamentablemente acabaron con sus vidas, o la tragedia. Sus lágrimas de cocodrilo y sus actuación la exoneraron de ser sospechosa y así cambio de colegio.
Ser el centro de atención era una maravilla, su fascinación por los cuentos le había hecho una narradora excelente, hilaba historias qué cautivaban aunque tuviera agujeros, cuentos qué para los demás no eran cuentos. Este modus operandi acabo con su paso en dos colegios más y 4 víctimas, todas chicas dulces, buenas y honestas o malcriadas y ricas. Su madre nunca se enteraba de nada, mentirle era extremadamente fácil y como apenas se conocían le creía todo. Tampoco parecía triste por la partida de su padre, Lila sabía qué seguramente no extrañaba el calor en la cama.
Todo fue viento en popa hasta se llegaron a Francia, dónde su Madre obtuvo un puesto más permanente en la embajada. Con eso empezó a ir al colegio Françoise Dupont. No fue difícil hacer qué todos se creyeran sus palabras, sonar dulces, tímida y hasta amable. Ofreciendo cosas que todos querían, pero sin comprometerse realmente. Pero se había encontrado con alguien diferente a las demás víctimas anteriores: Marinette Dupain-Cheng. Encajaba en su tipo, además de qué tenía un fuego qué las demás no, una a ser divertido hacerla pedazos. Otro factor era Adrien Agreste, un modelo rico. Eso sí podía ser bueno para Lila, hacerse su amiga, una amiga íntima y luego pareja, podía ver el futuro donde ellos serían felices sin duda. Pero todo le fue arrebatado por Ladybug. Ahora a Adrien no le agrada y esa ofensa la hizo pegarse al chico cuando podía, incomodandole o tocándole de formas un poco subidas de tono. Otra víctima potencial era Chloé Bourgeois, niña rica y malcriada, si, cuando acabará con Dupain-Cheng iba a divertirse mucho con la rubia.
Con el trascurso de meses logro aislar a Marinette, hacer un trato con Adrien y ponerse del lado bueno del Señor Agreste. Estaba tocando a todos como violines cuando las cosas se empezaron a desbaratar. Primero Marinette deja de prestarle atención, parece distraída con otra cosa, Adrien también, luego Chloé Bourgeois parece empezar a cambiar, hasta el punto de qué es abiertamente hostil hacia ella. Con eso Lila pierde lentamente el control de la situación, así qué decide recomponerse un poco un día en los Baños cuando escucha un ruido. Reconoce a Marinette por el rabillo de la puerta del cubículo y pensando en meterse con ella observa.
"Tikki, Manchas."
Queda sorprendida, la dulce Marinette es Ladybug . . . Con etsa información en su cabeza comienza a pensar sobre eso, una sonrisa siniestra se dibuja en su rostro mientras conecta punto tras punto. Marinette es una chica qué confía fuertemente, no le entregaría los Miraculous a cualquiera. Fue fácil distorsionar su voz con su celular, seguir las peleas de Akuma y Rena Rouge cuándo ella se retiró, localizar a Alya y atraerla con la voz distorsionada para luego golpearle con una botella en la cabeza. Robar el Miraculous fue excelente, ahora podía ser Volpina sin necesidad de Hawkmoth . . . Pero quería más.
Trixx resultó ser muy útil, no podía compartir información sobre los portadores o este "Guardian" pero si podía revelarle otras cosas, pero necesitaba información. Así qué recordó el libro de Adrien, lo había escuchado hablar brevemente de eso con Nino y qué era de su padre, ya devuelto. Transformandose, fue hacía la Mansión Agreste muy en la madrugada, entrando. Kn facilidad por sus poderes y de esta manera empezó a revisar la oficina de Gabriel Agreste en cuanto entro, no encontrando nada hasta qué dio con la caja fuerte qué forzó.
En ese momento escuchó la puerta abrirse y aprovechó la oscuridad para enconderse, observando a Hawkmoth . . . Si, eso tenía mucho sentido en retrospectiva. Tocó su flauta, tomando la apariencia de Emilie Agreste ( qué había visto en el cuadro) y logró engañar a Gabriel un momento, dándole una paliza antes de irse con el Grimorio.
Los Miraculous del Pavo Real y la Mariposa no le servían ahora, no quería tomarlos y ser un blanco para Gabriel luego. Aunque podía haberle cortado en cuello en ese momento, no se dio cuenta hasta después de irse y ya era demasiado tarde.
Con el Grimorio en su poder, pero sin una traducción no podía aprender nada importante. Aún así tuvo que pensar fuera de la caja. Tal vez habría información en la habitación de Ladybug y podría destruirle cosas a Marinette, así que sin más aprovecho el ataque de un Akuma para buscar pero no encontró nada, se fue no sin a tés de destruir los vestidos y prendas que la peliazul había estado creando.
" Trixx, ¿Conoces a alguien qué pueda traducir el Grimorio?"
El Pequeño Kwami tuvo que responder a la fuerza. No podía revelar la identidad de nadie, ningún portador o el Guardián, pero en cuanto a sus aliados. . .así Lila termino en un pequeño departamento donde un relojero vivía, conocido del Maestro Fu qué conocía el idioma del Grimorio. Había sido un posible candidato a Guardián pero no pudo comprometerse con tal labor. Los Kwamis lo conocían y al no pertenecer a la orden a Lila le fue fácil encontrarlo y hacerlo traducir el Grimorio, claro qué tenía a su nieto con un cuchillo en el cuello mientras el viejo lo hacía pero bueno. Al final ato cabos sueltos cuando el viejo termino, la policía lo llamaría Demencia y lo catagolarian como tragedia.
Con esta información, pasó semanas leyendo y aprendiendo ,conjuros, pociones, información, fusiones, según el Grimorio ahora debía tener tanto conocimiento cómo el Guardián de la caja de los Miraculous. Había absorbido la información omo una esponja, aunque debido a esto había faltado al colegio. Al volver, Adrien la rechazaba abiertamente, Marinette le daba igual y Chloe Bourgeois la había amenazado. También ahora se había enterado de Lady Noire y Míster Bug, pero eso no cambiaba sus planes. Solo necesitaba una oportunidad.
Dicha oportunidad se le presentó en el desfile de moda, se había pegado a Adrien en cuanto lo vio, pero Marinette había llegado. Según el Grimorio, el Anillo del Gato negro era parecido al qué ella tenía en su dedos, confirmando qué era Lady Noire. Lo curioso fue cuando miro donde debían estar sus pendientes, no había nada pero ahora qué se daba cuenta, cuánto tomo el brazo de Adrien le faltaba su anillo, parecido al qué tenía Marinette y ahora llevaba pendientes. . .bueno, bueno, ahora conocía al Gatito. Arrebatarselo iba a ser mejor.
Se fue en cuanto la pelea empezó, vigilando desde lejos todo. Pudo ver cuando Hawkmoth se fue de la zona mientras los héroes peleaban con su Akuma recién creado, así que se fue buscando algo en especificaciones, explosivos.
Para cuando volvió, los héroes luchaban contra un Golem gignate, así simplemente se quedó mirando hasta que tuviera la oportunidad y la tuvo. Uso los explosivos, niebla creada con su ilusión y se marchó con Hawkmoth. Ahora tenía los otros dos Miraculous. . .
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Lila Rossi de 15 años era una Psicópata y asesina en serie, sin corazón ni moral. Había asesinado a 12 personas, un anciano, un niño, dos adultos y 8 chicas de su edad. No tenía remordimientos de sus actos, amaba la literatura y los cuentos de fantasía, entre ellos Caperucita, Pinocho, Peter Pan, Cenicienta y más. Era una hábil actriz y podía manipular a muchos con sus palabras, era carismática y despiadada.
Lila Rossi era Volpina, Peacock y Monarca, un lobo en piel de cordero qué sabía las identidades de los Héroes de París.
Todo ésto, Bunnyx lo sabía, todo esto mientras sentía como se glircheaba de la realidad repentinamente dentro de su Madriguera. Los portales mostraban estática repentinamente y por primera vez, Bunny sintió verdadero terror por este nuevo enemigo.
