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Moti-kon

Chapter 2: No te compliques la vida, usa una carita y ¡listo!

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

No, los personajes no son míos. Pertenecen a Takahashi.


 

PARTE DOS

 .

No te compliques la vida, usa una carita y ¡listo!

 

oOo

 

La mañana siguiente inició para los residentes de la casa Tendo en silencio, pero llena de conversaciones.

La familia no quiere hablar, pero los pequeños discos no tenían ese problema.

Kasumi y Nabiki estaban en la cocina en silencio, pero sus voces falsificadas parloteaban alegremente.

ȶ Amo el café .  ȶ

 

ȶ Yo creo que el té verde es mejor opción.

Es más tradicional. ȶ

 

ȶ Aww ,  pero el café te despierta más rápido

 y tiene un estilo elegante e internacional .  ȶ

 

ȶ Y por eso te lo compró, para que no bebas esa cosa horrible que venden en vasos de cartón. ȶ

 

ȶ Aww, sí me quieres. ȶ

 

ȶ Y también quiero mi blusa color lavanda de regreso. ȶ

 

ȶ Pero, se me ve tan linda. ȶ

 

ȶ Lindos se verán los agujeros que le haré a tu ropa si no la veo en mi habitación pronto. ȶ

 

ȶ ¡Gorda! ȶ

 

ȶ ¡Bruja! ȶ

Las hermanas no habían dicho una sola palabra, pero ambas pensaban en lo que se decía.

Esas cosas se escuchaban como ellas y casi parecían repetir sus pensamientos en voz alta. Sin embargo no era completamente cierto. De cierto modo eran sus ideas, pero incompletas, distorsionadas y simples. Igual que un verdadero rostro era más complejo que los discos en sus frentes. Era casi como una pequeña compulsión para cederle el control de la conversación a esas cosas, todo sería mejor si no decían nada, más rápido, menos esfuerzo, más simple.

Sin saberlo ambas llegaron a la misma conclusión.

«NO»

Hablar era lo correcto, incluso si se cometían errores, las palabras eran mejores que ese simple substituto.

Nabiki dejó su bebida para decir:

—Yo… arruiné por error tu blusa hermana.

Kasumi, suspiró y respondió:

—Lo sé—luego con una sonrisa traviesa agregó—: yo… te compro café descafeinado y relleno tu lata cada mes.

Nabiki le regresó la misma sonrisa a su hermana y dijo:

—Lo sé— y no creo que estés gorda hermana.

—Ni yo que seas una bruja. El desayuno casi está listo, ve a la mesa.

—Kasumi… ¿te ayudo a llevar los platos?

—Sí, gracias.

Ninguna de las hermanas lo notó, pero sus discos ahora eran más pequeños.

oOo

 

Cuando las hermanas terminaron de colocar los alimentos y platos en la mesa, descubrieron la ausencia de Akane y Ranma.

—¿Dónde están esos dos?—preguntó Nabiki mientras distribuía los platos con arroz.

ȶ Seguramente se espían uno al otro, les encanta ese jueguito pasivo. ȶ Parloteó alegremente la voz clonada de Nabiki en su cabeza.

¡Cállate!— replicó la chica enojada a la copia y añadió—, ¿alguien sabe?

ȶ Aww, y yo creí que ya me querías. ȶ

—La copia de la voz de Akane comenzó a cantar en cuanto vio a Ranma y él se encerró en el dojo— respondió Genma mientras miraba con anhelo la comida de su hijo.

ȶ Una melodía digna del infame maestro. ȶ

Agregó el disco en Genma.

Kasumi suspiró y comenzó a comer. Tras algunos bocados les dijo a todos.

—No deberían prestarles atención, las etiquetas no dicen nuestros pensamientos.

ȶ ¡No, te atrevas a tocar la comida fuera de tu plato oso inepto! ȶ 

Rugió con su voz original la carita en la hermana mayor.

Genma se congeló por un momento y luego se concentró en su propia comida.

Kasumi consideró que pequeño esfuerzo extra para no asustar al tío Genma era lo adecuado.

—El presupuesto de este mes es ajustado tío, no puedo preparar porciones extras— dijo Kasumi mientras seguía comiendo.

La respuesta de la hija de Tendo sorprendió un poco a Genma. Usualmente ella diría algún comentario suave y lo dejaría pasar. No esta vez. Las finanzas tendían que ser malas para llevar a la siempre dócil hija de Tendo a decirle eso. Mejor hacer algo en defensa de su estómago.

—De acuerdo Kasumi. Buscaré algunos billetes extra en cuanto termine esta locura.

ȶ O estafaré a varios tontos. ȶ Replicó la voz clonada de Genma.

 

Soun miró molesto a su viejo amigo por un momento. No quería más problemas, cuando apenas podían con los actuales.

—Buena idea amigo— dijo Soun—. Creo que vi algunos anuncios que nos podrían servir cerca de la estación de policía.

 

ȶ Estar cerca de tantas celdas te quitará cualquier tentación para dinero rápido. ȶ   Añadió la voz copiada de Soun.

 

El disco en Genma se burló.

ȶ Vamos a ver si ignoras mis atajos después de un día de trabajo mal pagado.ȶ

Y la carita en Soun negó.

 

ȶ Poco dinero sin duda, pero nada de gente furiosa llamando a la puerta en unos días. ȶ

—¡Eso haremos, Tendo!—dijo Genma con una alegría un tanto forzada.

—¡Bien!

Y ambos padres soltaron una evasiva carcajada.

De una forma accidental, los amigos pasaron de la idiota pasividad a la idiota acción. Ya no importaban las palabras de las caritas sino demostrarle al otro quién tenía razón.

Y los discos en ambos se redujeron de tamaño un poco.

 

oOo

Ranma apretó los dientes, sin saber qué hacer. Los bichos sobrenaturales ya no eran tan sorprendentes como antes, de una forma u otra siempre aparecía una debilidad para resolverlo. Con algunas «copias de su prometida» apareciendo de vez en cuando Ranma podía distinguir a las falsas sin muchos problemas.

La muñequita enojada se delató rápido, el imitador nunca tuvo la fuerza de su prometida en los brazos y Kima… bueno con ella fue un poco más difícil porque una parte de él siempre deseó que Akane se comportase un poco de esa manera. Sin embargo, al final las falsas Akanes siempre se delataban.

Mientras tanto la mala copia de su prometida seguía cantando fuera del dojo.

 

ȶ ¡Míííooo!~¡Ese culo es míííooo!~ ȶ

ȶ No de las tontas sino míííooo ~ ȶ

ȶ Tan firme que una moneda va a rebotar~ ȶ

ȶ Si una le quiero lanzar~ ȶ

ȶ Y tras la boda lo voy a apretar~ ȶ

 

Ahora era diferente, las palabras eran falsas, pero algo en el fondo de la mente de Rama le decía que no eran por completo una mentira. Saber que su prometida encontraba atractivo su trasero era una cosa pero escucharlo a gritos en una canción para que toda la familia lo escuchase, no era lindo en ninguna forma.

Y luego estaba la cosa en su frente.

Su carita tenía su propia canción para cantar y era tan humillante como la de Akane, solo un control de hierro en la técnica de «alma de hielo» le ayudó a callarla. El disco tenía la misma voz que su forma de chica y se comportaba como una niña avergonzada.

Él escuchó un sonido que lo puso en alerta de inmediato.

Llanto.

Un pequeño murmullo apagado, uno que no correspondía con la colorida canción. Y que sin duda provenía de Akane.

Ranma abrió la puerta de inmediato para descubrir a su prometida sentada en el suelo abrazando sus rodillas.

—¡Akane!

La joven levantó su rostro confirmando los temores de Ranma.

—¿Estás bien?—preguntó Ranma buscando heridas de algún tipo.

—No puedo moverme—esta cosa no me permite alejarme.

 

ȶ ¿Y que se pierda mi canción? ¡Nunca!

Él debe saber cuánto me encanta ese culo de hierro suyo. ȶ

 

Ranma replicó fastidiado:

—Bueno, bueno, canta lo que quieras pero deja que Akane se mueva de este lugar.

 

ȶ ¡Sííí! Vamos de nuevo, con sentimiento. ¡Míííooo!~ ȶ

 

La canción se reinició. Pero la pareja se pudo mover al interior del dojo. Una vez dentro Akane le dijo sin rodeos:

—De lo que escuchamos ayer con mi hermana Kasumi, parece que estos discos amarillos dicen lo que realmente se piensa— dijo Akane y añadió—:debes creer que soy una loca.

Ranma quería culpar de todo al disco, pero de cierta forma no se sentía correcto. Algo en él insistía en que esa cosa decía algo incompleto. Solo la parte más cómoda y simple de lo que nunca se decía entre ellos. Igual a recibir un presente largamente esperado y que resultase ser solo una caja linda completamente vacía. Tenían que hablarse muchas palabras antes de llegar a lo que el disco cantaba con tanto descaro.

Él sabía poco de usar las palabras de manera correcta, pero Ranma Saotome nunca retrocedía a un reto y el disco lo estaba desafiando de cierta forma.

Momento de ser valiente.

Con un suspiro mental el chico esperó hacer lo correcto. Miró a su prometida y dijo:

—No estás loca Akane. Esta cosa en mi cara también canta algo tonto— y soltando su técnica mental agregó—: escucha.

 

ȶ Que lindo es tu KO-KO .  ¡KO-KO!  ~ ȶ

ȶ Tan grande es tu KO-KO.   ¡KO-KO! ȶ

ȶ Redondito y suavecito. ¡Que lindo es tu KO-KO!  ȶ

ȶ Cuando te pones pantalón y sales a entrenar.  ȶ

ȶ Casi quiero ir y comprobar ~ ȶ

ȶ Que aquello que se mece.  ȶ

ȶ No es un rico flan. ȶ

ȶ Tras la boda lo voy a averiguar ~ ȶ

 

La voz femenina de Ranma cantaba más fuerte y algo más entonada. Pero sin duda era algo que la familia no debía escuchar.

Akane estaba aturdida por lo que la melodía cantaba sin pudor y simplemente dijo:

—¿Ranma?

Ranma hizo varios intentos para hablar.

—No es así… yo no… todavía. Pero quiero que… en algún momento, juntos. Solo, contigo.

El chico de la trenza sintió que su valor se le terminaba y en un último esfuerzo sujetó con su mano el rostro de su prometida. De alguna manera ella siempre sabía cuando él hablaba en serio.

Akane seguía sin palabras. Sin embargo, al mirar el sonrojado rostro de su prometido pudo ignorar la femenina voz de la ruborizada carita en su y frente supo que él estaba tan incomodo con las verdades a medias de los discos como ella .

La menor de las Tendo pudo saber con mucho con el simple temblor en la mano de su prometido. Como un salto de verdadera confianza para él respondió.

—Yo también—Akane dijo en algo apenas más fuerte que un susurro. En…algún momento. Pronto. Tú y yo.

Y la chica sujetó su rostro de la misma manera que él.

En algunas ocasiones especiales, las palabras y las acciones simplemente sobran ya que ciertos momentos de silencio dicen más que cualquier otra acción.

Ese pequeño acto de amor y voluntad en ambos fue un gran esfuerzo de su parte.

Ambos se mantuvieron mirándose a los ojos por largo un tiempo. No notaron que los discos enmudecieron y se desvanecían con una pequeña estela de humo negro.

Hasta que, tras un tiempo notaron la falta de acompañamiento musical.

—¿Qué pasó?

Y luego escucharon muchos gritos provenientes de la casa.

Ambos salieron hacia la casa para enfrentar la locura de nuevo.

Tomados de la mano.

oOo

 

En lugar de la épica o tonta forma final de las caritas demoniacas Akane y Ranma se encontraron con una extraña escena en el jardín de la casa.

Toda la familia estaba de pie con varios círculos de sal rodeando los pies de cada uno. Ya no tenían nada extraño en la cara y no parecían incómodos o lastimados. Lo peculiar con esa vista fueron sin duda los dos extranjeros en el jardín. Uno de ellos vestía una chaqueta de piel, camisa verde y unos pantalones vaqueros deslavados.

El atuendo gritaba comercial de motocicletas americano por todos lados. El hombre tendría unos treinta años y miraba severamente a un par de monjes de templo visiblemente avergonzados. El otro era un poco más joven, usaba camisa a cuadros un pantalón deslavado, con el cabello largo y una bolsa llena de sal en una mano, sin embargo, lo más notorio en él era su altura de casi dos metros.

El más bajo estaba ladrando regaños a los monjes.

—¡Las fiestas de hamburguesas son para después de patearle el trasero a los bichos sobrenaturales no antes!— y con un marcado acento extranjero el sujeto completó—: idiotas, nosotros cazamos estas cosas porque la gente normal no puede. ¿Por lo menos tienen lista la tela blanca para completar el ritual?

Sin esperar respuesta se giró hacia el otro extranjero y le dijo:

—Listo, Samy. Vamos a terminar con esto.

—Listo, Dean.

Kasumi aun tenía su disco en la frente y por los horribles gruñidos que daba la cosa no parecía feliz con el asunto.

 

ȶPar de cretinos extranjeros, están arruinando el tiempo de calidad familiar.ȶ

 

—Tú no tienes familia monstruo, solo fastidiaste a la familia equivocada y eso se termina ahora—dijo el más alto con voz molesta y un marcado acento americano.

Los extranjeros hablaron a dúo:

Exorcisamus inmudus espiritus,

ala gomma horribilis diabolos,

in nomine de postestades celestialis,

deportamus yl patetico rabo…

 

Reconociendo a uno de los monjes Akane preguntó:

—¿Quiénes son ellos?

—Los hermanos Winchester. Son especialistas americanos en lo sobrenatural. Pocos modales cuando se enojan, pero sin duda efectivos. El llamado «Samy» gritó:

— ¡Listos con la tela blanca consagrada!

A un movimiento los monjes estiraron una camiseta deportiva blanca. Una densa niebla amarilla salió de la frente de Kasumi y fue directo hacia la prenda de vestir donde se estampó en la tela para formar un círculo amarillo con dos puntos negros y un pequeño arco a modo de sonrisa feliz.

Una playera blanca con carita demoniaca feliz.

—Oh cielos.

Kasumi suspiró y de no ser por el extranjero de cabello largo habría caído al suelo.

—Ya nos libramos de esa cosa señorita, no debe preocuparse más.

Para Sam la pobre chica parecía al borde del llanto por lo fuerte que lo sujetaba.

—Gracias, me siento un poco débil para caminar, ¿podría ayudarme señor…?

—Sam, Sam Winchester. Oh, cuidado.

Nabiki y Akane parecían listas para ayudarla cuando ambas notaron el coqueto guiño de ojo de su hermana.

De reacción más rápida que su hermana Nabiki sugirió inocentemente.

—Tal vez deberías cargarla. Tan grandote como eres no será problema.

—Seguro—respondió el llamado Sam.

 Y con cuidado llevó en brazos a la cansada muchacha japonesa cerca de la entrada del comedor.

—Oh cielos, que cansada me siento—dijo Kasumi un poquito sobre actuada.

—Descuide señorita—dijo servicial el menor de los hermanos cazadores— las primeras veces con este tipo de eventos pueden ser desconcertantes.

—Gracias.

Soun parecía listo para su patentado ataque de demonio cuando Ranma mencionó cándidamente.

—Oye Akane, ya no tienes nada en la frente.

Eso puso en movimiento de nuevo a los extranjeros y a los monjes para revisar a la pareja en busca de restos de posesión demoniaca.

oOo

 

Horas después un par de hermanos americanos se instalaban en sus asientos de avión.

—Esos monjes tienen mucho por practicar si ese mamarracho les causó tantos problemas—dijo Dean bostezando ruidosamente.

—Tal vez—dijo Sam— pero Kasumi me dijo que ese tipo de cosas no ocurren muy seguido.

—Ya la llamas Kasumi, bien hecho hermanito. Tal vez no seas una causa tan perdida después de todo.

—Idiota, ella solo estaba asustada.

Dean cerró los ojos esperando que su obtuso hermano le hubiese pedido por lo menos su número de teléfono a la chica.

Sam cerró los ojos pensando en planes de vuelo para Japón... solo para verificar que todo estuviese bien con la amable chica de cabello castaño.

Ninguno de los hermanos dedicó un solo pensamiento al demonio «carita feliz» que se suponían custodiado por los monjes en Japón.

oOo

 

El monje mayor del templo de Atami repitió las palabras del novicio solo para confirmar que no estaba soñando.

—Lo… ¿Lo enviaste por mensajería a América?

—Sí, esos extranjeros parecían tener mejores instalaciones para guardarlo. Aquí algún tonto podría confundirlo con un recuerdo de turismo.

Con la aterradora imagen de un objeto maldito viajando por paquetería el monje mayor envió una plegaría silenciosa para que la cosa se quedará perdida en la bodega de algún aeropuerto por siempre.

Mirando al novicio dijo:

—Sí, en manos de un idiota podría causar muchos problemas.

.

.

Y por unos años sus oraciones fueron escuchadas.

Hasta que cierto día.

oOo

 

El trabajo de un programador resultó ser una decepción. Nada de súper computadoras, ni chicas lindas amantes de los juegos, pero sí mucho de horarios infames, máquinas viejas y montones de archivos llenos de códigos que nadie leía. Un montón de genios atrapados en una bodega apestosa atiborrada de cajas. Hasta que la gran idea llegase y una empresa multimillonaria los notase.

Sean Wincher bebía su quinta taza de café tratando de pensar en algún algoritmo simplificado para ayudar a las pláticas en línea. Algo simple, rápido de usar y que evitara el uso de palabras escritas para no sobrecargar las computadoras.

Algo simple y amigable.

No, nada se le ocurría. Podía usar su vieja idea de: "pulgar arriba", ¡Nah! Esa idea del "Up" era una tonta y su jefe la rechazaría.

—Mejor dar una caminadita para pensar.

Y sin más Sean salió a tratar de inspirarse y si eso no se podía a comprar algunos nachos con queso.

Sin nadie para recibirlo un paquete pequeño llegó y fue arrojado sobre el monitor de su computadora. El contenido de la caja seguramente estaba roto porque una línea de tinta amarilla escurrió desde el papel café de envoltura y goteó sobre la pantalla.

El monitor cobró vida sin que nadie lo operase.

La pantalla se activó y el tablero de mensajes se desplegó. Tras un rato inactiva, en las opciones de mensajes apareció una nueva opción para usar.

Una pequeña carita feliz sonreía.

Moti-kon doble

Quizá demasiado feliz…

 

FIN

.

.

.

Moti-kon

Moti-kon cover

Notes:

Y los hermanos Winchester aparecen para salvar el día. Si no conoces la serie de supernatural puede que sea un tanto extraño, pero son un par de chicos que viajan por Norteamérica en un auto clásico cazando seres sobrenaturales y salvando personas. La mala comida de hoteles, las credenciales falsas del FBI y la música de rock son el pan de cada día para ese par.

Los residentes de la casa Tendo pueden con las locuras por sí mismos y como se puede ver, todos descubrieron la forma de contrarrestar a los demonios. Pero esta vez fueron realmente ayudados. Y entre bromas se puede ver a qué conduciría un diálogo simplificado si se le cede el control completo de una plática. A favor o en contra de usarlos intensamente me gustaría saber lo que piensas.

Hasta la siguiente historia.

Fhrey

Notes:

Los llamados «emojis o emoticones» acompañan las pláticas en línea desde hace mucho tiempo. Y entre bromas quisiera dejar algunas ideas para pensar sobre ese tema.