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Show Me Love

Chapter 43: Cayendo hacia el caos

Summary:

**Drama.

Chapter Text

 

 

"Una actualización de Show Me Love, pida un deseo✨️"

ㅡKamui-dono🥀.

 

 

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"...Es como un frеnesí, como un océano desbordado

Todo esto dеbe ser solo un accidente, como muchos

Oh, estoy cambiando, y me siento más como un fantasma

Como un espectro en tus luces de carretera

¿Sientes amor?

Sé que yo no..."

ㅡSpecter, Bad Omens.

 

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Brunhilde abrió los ojos como si hubiese despertado de un eterno sueño, dándose cuenta que se encontraba completamente sola en esa habitación que compartía con el amor de su vida, Siegfried, así que, en vista de que no había un contrincante qué escoger ni una situación donde se requiriera de su presencia, decidió quedarse recostada en aquella cama mirando fijamente al techo mientras su mente repasaba todas las decisiones tomadas a partir de descubrir parte de los planes del Æsir al que servía como la principal valquiria, haciendo entonces que, por un momento, sus pensamientos recayeran en Loki y en cómo le usó deliberadamente para obtener una ventaja ante ciertos dioses.

Si lo ponía en una balanza, haber enfrentado a amantes del pasado fue un arma de doble filo y aunque tuvo victorias significativas que levantaron la moral de la humanidad e invitaba a no perder la esperanza de que podían hacerle frente a los dioses, también existió una que le demostró que, aún cuando los oponentes fueron compañeros de cama y hubo sentimientos involucrados, el dios no cedería ante la manipulación de dejar vivir al que considerara su amor.

Y luego, por supuesto, volvió a pensar en cómo cambió las cosas para forzar al destino a reescribirse, provocando en la valquiria que su vista fuera directamente a la ventana, parpadeando un par de ocasiones ya que el manto blanco del invierno cubría todo a su paso y con ello, se preguntó si alguna vez Loki encontraría la felicidad que ella deliberadamente le negó en aquella alma extrañamente perfecta para él.

ㅡNunca podría arrepentirme de nada... Actué en beneficio de la humanidad para proteger lo que amo...

No, nunca admitiría que jugó de la misma forma que los dioses lo hacían con el destino de la humanidad porque eso haría que se diera cuenta que no era tan diferente de los seres que decía odiar.

Aunque al final no todo fue malo ¿No es así? Ella hizo que el Ragnarok diera comienzo para retrasar los planes de Odín y con los dioses desposando a los valerosos einherjar... La humanidad terminó siendo protegida por ellos sin saberlo. Así que solo podía suspirar porque aún cuando las cosas no comenzaron de la mejor manera, lo cierto era que el mundo estaba a salvo gracias a que le quitó su trabajo a Eros.

 

¿Pero realmente aquello que comenzó como una alianza matrimonial, podía sostenerse con la novedad por unos días?

 

Los dioses no eran tan diferentes a los humanos, después de todos, al ser su creación, existían más similitudes de las que quisieran admitir y por ello, un escalofrío recorrió a Bruhnilde haciéndole tomar asiento en la cama ante la realidad detrás de aquellas suntuosas bodas. En los matrimonios arreglados siempre existían diferencias, no había amor sin sacrificio y muchas veces nunca terminaba de la mejor manera.

 

¿Estaba tan desesperada ante el resultado de Leónidas que decidió arriesgar a todos por una visión que le hicieron ver las Moiras?

 

ㅡEsas malditas perras... ㅡBrunhilde comprendía que nada podía ser tan sencillo y que hacer tratos con los dioses no era sinónimo de un presagio ventajoso, sintiendo que su corazón se hundía ante la posibilidad de que existieran grietas en aquel plan infalible y se viera forzada a tener que volver a elegir entre su felicidad y el bien común. Había llorado por siglos y en aquellas peleas vio morir a esas hermanas que amaba. No estaba dispuesta a volver a ese ciclo interminable de intenso dolor, iba a terminar loca aún cuando Siegfried le sostendría entre sus brazos ya que fueron ellas las que protegieron con celo su corazón ante la pérdida de aquella alma que no pudo nacer fruto de su amor por el guerrero, bajando la mirada ante tales pensamientos que emergieron aparentemente en plena calma ㅡHe de suponer que algo sucederá. Las aguas profundas jamás se encuentran estáticas...

 

Debía hablar con sus hermanas cuanto antes, las bodas se habían efectuado pero aquella sensación de falsa tranquilidad era tan extraña que le hacía pensar que lo peor apenas estaba por venir, solo que esta vez, realmente no estaba segura de la amenaza y a juzgar por las actitudes de algunas, tampoco podía con su ayuda, teniendo que confiar en que quizás solo esos malos pensamientos eran sinónimo de que seguía sin poder sanar esas heridas internas que carcomían su calma.

 

"Puede sonar estúpido... Pero... ¿Y si realmente no es solo una suposición...? Hay algo en el ambiente... Esperando por emerger..."

 

Y a diferencia del Ragnarok, esta vez había condenado a la humanidad a un destino aún peor que el pelear por preservarse como especie, sirviéndole en bandeja de plata algo mucho mejor que el agua de la vida que se almacenaba en los humanos.

 

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Perséfone admitía que Hades mantenía un gusto exquisito en su hogar aún cuando ella prometió tener un pequeño sitio donde descansar durante su estancia en el Hellheim como una muestra de respeto a quien fue su esposo y a su nueva pareja, curiosa por conocer de cerca al primer emperador ya que, lo que pudo apreciar de la pelea, le pareció un hombre impresionante y lo suficientemente atractivo para Hades, más saber que había sido convertido en mujer le dejó alucinando sobre como sería un pequeño entre ambos.

 

Y luego, por un breve segundo, recordó por qué había ocurrido su divorcio con él.

 

ㅡPor favor, toma asiento... Como te dije es una larga historia ㅡHades se mantuvo cordial, esbozando una leve sonrisa formal antes de extender su mano para indicar con ella a la diosa que podía sentarse en aquel cómodo sillón cuyo tapiz de terciopelo hizo suspirar a Kore, quien no dudó en pasar una de sus manos, abochornándose porque recordó la primera vez que Adonis le había tomado, bajando su mirada para que Hades no viese el recuerdo que acababa de aparecer en su mente ㅡ¿Algo de beber? Zheng tiene una extensa gama de infusiones ideales para un exquisito té y los cocineros del Hellheim pueden traerte algún postre tradicional chino, claro, el tuyo sin granadas... A veces se me olvida que a ella no le molesta comerlas, aunque últimamente tiene una afición por ponerlas en todo, hasta en el té...

ㅡSuena a un antojo. Uno muy extraño porque la granada no la recuerdo dulce e incluso mis dientes dolieron de solo recordar la sensación de las semillas... Supongo que antes no prestaba atención a esos detalles ㅡPerséfone rió por un breve momento, lanzando un suspiro en cuanto vio que Hades tenía una sonrisa mientras acariciaba la piedra de esa argolla de matrimonio, quedando impresionada por la belleza de la joya pero incapaz de preguntar el origen, como si, en cierto modo, sintiera que aquello era completamente privado entre ambos esposos ㅡ¿Sería mucha molestia algo de té negro y no sé...? ¿Qué postre chino me recomiendas? ¿Cuál es el predilecto de la emperatriz...? 

Kore observó como Hades aparecía un juego de té cuyos grabados de dragones se encontraban pintados con delicadeza en aquella superficie de porcelana, pasando sus dedos intentando trazar la figura como si se sintiera fascinada por ello, sonriendo con timidez al encontrarse con la mirada confundida de Hades quien solo rió antes de servir el té, chasqueando los dedos para aparecer pequeños pasteles de luna exclusivamente para la diosa mientras que él optó por ese extraño postre que Zheng le había dado a probar durante el festival de los faroles antes de volver a la ciudad imperial y tomar a la emperatriz en aquel sitio del jardín donde también había pertenecido al emperador.

 

"Es increíble como parece tener una noción de nuestra vida juntos antes de..."

 

Hades se interrumpió al ver que sus pensamientos volvían a cuando fue la emperatriz de plata, experimentado una sensación de tristeza al recordar el rostro de su esposo una noche antes de desaparecer de su vida porque no podía seguir evadiendo sus responsabilidades de dios, teniendo que cargar en silencio el dolor de dejarlo junto con aquel par de niños que ambos habían procreado, besando con cuidado sus frentes para volver a la que llamaba casa y ver como su vida se limitaba a ser el equilibrio que no siempre Zeus podía controlar.

ㅡ¿Hades? ¿Estás bien? ㅡPerséfone pudo ver un brillo casi nostálgico en su ex esposo, queriendo extender su mano aunque al final prefirió tomar un postre, calmando la necesidad de saber lo que pasaba por su mente sin intentar inmiscuirse en ella, dando un pequeño bocado antes de elegir cuidadosamente lo que saldría de su boca ya que parecía ser un tema delicado ㅡ¿Puedo preguntar cómo fue que decidiste que el emperador fuese una emperatriz en lugar de tomar su lugar? Es... Bueno, conociéndote, solo asumí que serías una bella reina y... Al menos él tendría la oportunidad de darte lo que no pudimos...

Perséfone mantuvo su mirada en aquella taza de té, incapaz de mirar a Hades porque no quería que viese lo doloroso que era aún recordar que por más que lo intentó, nunca pudieron tener hijos, algo que el dios pudo percibir para finalmente atreverse a revelar la razón por la cual nunca lograron tener descendencia.

ㅡCuando me convertí en el regente del Hellheim tuve que renunciar a algo para obtener el control absoluto del Inframundo... Recuerdo la serie de amantes de mis hermanos y los hijos que concibieron. Estaba tan aterrado de ser igual que acepté dar mi fertilidad a cambio de mantener el orden aquí... ㅡHades aún podía sentir el escalofrío que recorrió su cuerpo cuando la fuente primaria reclamó aquello, apretando los puños porque su alma peleó con uñas y dientes para que no le fuese arrebatado nada, provocando que el dios estuviese días postrado en cama, retorciéndose de dolor, delirando en fiebre hasta que ocurrió y con ello, la sensación de haber perdido algo le hizo aislarse de todo el mundo hasta que algo cambió ese edicto ㅡFueron siglos difíciles... Me sentía tan incompleto, un dios a medias por no tener la capacidad de poder procrear vida que busqué la forma de revertirlo, rogando a la fuente primaria por volver a estar completo y seguí sufriendo por un par de milenios más... Y entonces, un día sólo abrí los ojos y me sentí con ganas de salir al mundo...

ㅡ...Fue cuando te vi entre los rosales que cuidaba para mamá... ㅡPerséfone sintió como su corazón latió ante la tristeza que Hades desprendía con cada palabra, deseando volver el tiempo atrás para mantener esta plática en lugar de encerrarse, culpándose por algo que no tenía idea de que podía ocurrir. Sin embargo, algo en su ser le dijo que prestara atención porque seguía faltando parte de aquella historia y por ello, respiró profundamente para mirar a Hades y sentir que por primera vez, estaba conociendo al dios con quien compartió una parte de su vida y estaba atada a su hogar...

 

O al menos, eso era lo que pensaba hasta que no sintió el llamado del Hellheim esta vez.

 

ㅡDémeter no estaba de acuerdo con que yo fuese quien te cortejara y por ello, cuando decidiste aceptarme comiendo las semillas de granada, tu madre y yo peleamos por ti... Pero al final, aceptó aunque hizo pagar a la humanidad por ello, dejando que el frío matara las cosechas, desquitando su frustración y tristeza por volver a estar sola. Zeus intervino como mediador en aquella ocasión y por ende, acepté que volvieras a casa con la promesa de que esperaría por ti. Démeter aceptó a regañadientes, por lo que comenzamos a tener una relación tensa entre nosotros por un tiempo... Al menos así fue hasta que decidí preparar un regalo para ti ㅡPerséfone no sabía por qué, pero no podía dejar de llorar, su corazón no dejaba de apretarse dentro de su pecho, como si sintiera que su madre le hizo algo a Hades y solo un breve vistazo a esos ojos lavanda hizo que pensara lo peor ㅡRecuerdo que le expliqué a tu madre que deseaba hacer un invernadero de cristal para ti, ya que en el Hellheim, con excepción del árbol de granada, la fuente primaria no me permitía crear vida y hacer acogedora mi morada con tal de que no sintieras de que estabas en un sitio donde solo había muerte, así que le pedí me concediera su favor para poder tener vida exclusivamente allí. Démeter se negó en repetidas ocasiones, por lo que, como si fuese un mortal, decidí implorar de rodillas su favor a cambio de lo que ella deseara... Me preguntó si yo te amaba lo suficiente para nunca mancillarte con un hijo nuestro.... Y yo respondí sin medir las consecuencias de lo que eso implicaba...

Perséfone soltó aquel pastel de luna para cubrir su boca ante lo que Hades había dicho, llorando de impotencia por lo que su madre hizo a quien fue su esposo, dejando que sus sollozos se escucharan por todo el lugar, temblando de rabia porque su madre aún besaba su mejilla sabiendo que le quitó la oportunidad de ser madre con su primer amor dañando su matrimonio con Hades por un deseo egoísta.

ㅡ...Hades... Debes odiarme... Dioses... ¿Por qué me permitiste quedarme a sabiendas de que volverías a ser estéril para complacer a mi madre? Yo no valía la pena en ese entonces y ni siquiera ahora...

ㅡEstaba enamorado y creí que si yo era capaz de mostrar que podía cumplir mi palabra, quizás Démeter aceptara nuestra unión y nos diese su favor... Me costó mucho darme cuenta que me engañó y no podía decírselo a nadie aunque Poseidón se dio cuenta y... Sabemos lo que sucedió...

Perséfone se abrazó a sí misma tras recordar esa escena de su madre hecha un ovillo con el vestido rasgado y signos de haber enfrentado a un dios, pero lo peor vino un par de meses después al ver que hubo más que una pelea y los hermanos que nacieron de su madre fueron despreciados tan pronto salieron de ella, lo que terminó por provocar que fuese aún más sobreprotectora de lo que ya era.

ㅡ...Lamento haber contribuido a ese dolor que cargabas en silencio... Aidoneo... ㅡPerséfone se levantó de su sitio, acercándose para abrazar al hombre que le había dado todo y aún así sintió que no fue suficiente, besando la sien donde descansaba el tatuaje de ramas de olivo, alerta en caso de que la emperatriz del Hellheim apareciera y creyera cosas erróneas, separándose justo en el momento que Hades intentó apartarse para ella volver a su sitio en el sillón, juntando sus manos sobre su regazo atenta a lo que fuese a revelarle aquel dios al que ahora admiraría en silencio por la bondad en su corazón.

ㅡ...Aunque admitiré que aislarme no hizo otra cosa que contribuir a nuestros problemas, cuando finalmente di por terminado nuestro matrimonio terminé encontrando refugio en otro lugar... ㅡLas palabras por extraño que le parecieran, no salían, se encontraban atoradas en su garganta. Ya había revelado la razón por la cual nunca podría tener hijos, su alma no podría revelar la forma en la que encontró el verdadero amor y como se vio forzado a tener que dejarlo como si no fuese nada, haciendo exactamente lo mismo que hacían sus hermanos después de que un amante les aburría, más esa sensación de culpa devoraba su calma con cada día que pasaba y no notaba mejoría alguna en su bella esposa. Necesitaba decir algo sin sentir que iba a enloquecer ㅡFui la emperatriz de Zheng. Esa que quedó sin un nombre y como una nota al pie de página en la historia humana... La madre del príncipe Fusu, el heredero legítimo al trono y de Huhai, quien tomó el mandato luego de ser envenenado de la mente...

La voz de Hades tembló al recordar los rostros de sus hijos con ese peculiar cabello negro y sus dulces ojos lavanda, esos pequeños que crecieron obligados a cubrir sus ojos porque su mirada le recordaba al emperador a esa mujer que tuvo el poder de destruirlo y no dudó en hacerlo al marcharse sin decir adiós. Perséfone se cubrió la boca porque eso significaba que por una vez Hades había vuelto a rogar por crear vida y tuvo que dejarlo todo cargando con la pesada culpa de que ambos príncipes al igual que su padre, terminaron muertos. Deseaba abrazar a Hades y al mismo tiempo temió por la emperatriz, lanzando una mirada cristalina al dios que solo negó con la cabeza.

ㅡNo, yo hice que Qin bebiera agua de Leteo al igual que nuestros hijos, modificando sus recuerdos para que Zheng solo se quedara con las hazañas que logró como primer emperador. Las Moiras fueron muy crueles haciéndome pelear contra él en el Ragnarok... Pero no me arrepiento, esa confianza y la seguridad que mostraba en cada movimiento me recordaron por qué debo callar sobre nuestro pasado...

ㅡHades... Por nosotros... ㅡPerséfone estaba segura que sus lágrimas habían arruinado su escaso maquillaje pero no podía dejar de llorar al imaginarse el dolor de saber que el albino había luchado múltiples veces para poder procrear vida y justo cuando lo había logrado, el destino cruelmente le hacía renunciar a todo otra vez, como si no le bastara el sufrimiento que ya había padecido anteriormente y necesitara verlo en el estado más vulnerable posible. Kore quiso decir algo, pero Hades continuó hablando, provocando entonces que mejor prestara atención a lo que fuese a salir de sus labios, sintiendo como su corazón se apretaba dentro de su pecho por él ya que lo siguiente no fueron palabras sino parte de un recuerdo de Hades que le aclaró esa pregunta que aún no se atrevía a formular.

 

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"...ㅡNo no, extrañamente Shiva tiene un punto interesante. Con excepción de Hades, todo aquel que haya perdido su ronda no tiene derecho a opinar sobre el destino de los einherjar y en cuanto lleguemos a un consenso, volveremos a convocar a una reunión. Hasta entonces, nadie puede molestar a los humanos o volverá a ser polvo dorado en el limbo... Zeus destelló y selló en sus hogares a aquellos que perdieron o al menos lo intentó, pero ya que le daba curiosidad Zerofuku, decidió conservarlo, dispuesto a tener otra perspectiva a antes de tomar una decisión ㅡ¿Quienes están a favor del cambio en su oponente...? Por favor, levanten la mano.

 

Hades no podía respirar, pensar en cambiar la apariencia de su único amor le estaba haciendo entrar en pánico. No, nunca sometería a su emperador a tal humillación, él tomaría su lugar, tenía que hacerlo...

ㅡEl estúpido mago no fue el mejor oponente, yo quería morirme y el infeliz quiso evangelizarme con algo tan estúpido como aferrarse a la vida. Lo odio, pero ni siquiera él merece ser convertido en mujer. Yo tomaré su lugar Beelzebub se había mantenido callado durante casi toda la reunión, pero al igual que Shiva, consideraba que humillar a quien le dio pelea orillándolo a usar Caos para finalizar la contienda no merecía el ser rebajado ㅡMi voto es en contra. Y si no, no me importa, he decidido que seré yo quien cambie por él.

ㅡYo tampoco puedo hacerle eso a Buddha... Él me salvó... Yo no puedo hacer que cambie porque sé que eso lo haría infeliz y mi alma viviría atormentada por ello Zeus arqueó una ceja, quizás ese tipo de argumentos los esperaría de Hades, pero aquello estaba siendo revelador, haciendo que se preguntara si él también sería capaz de sobajar a Adán. Suficiente humillación sería volverle su esposa trofeo como para convertirlo en la mujer que recibiría su semilla para dar a luz a sus vástagos.

ㅡLo siento, pero yo si votaré a favor, Leónidas golpea muy fuerte y en el pasado siempre deseé que fuese una dulce y delicada dama... ㅡApolo estaba más que dispuesto a convertir a Leónidas en una joven, veía las ventajas y solo se relamió los labios de pensar en usar los hilos de Artemisa sobre esa piel que deseaba recorrer como en los viejos tiempos, ansiando que la estúpida reunión terminara para buscarlo y demostrarle que aún cuando decía odiarlo, sabía que se moría de amor por él.

ㅡSi sabe pelear, me da igual que tenga dos agujeros o no Thor agradecía llevar cubierta la boca, para que nadie pudiera ver la emoción que recorría su ser de solo pensar en el general volador volviendo a la vida, deseando pelear con él otra vez hasta que ambos quedarán exhaustos.

ㅡLo tomaré como un sí, así que con mi voto... Hades, necesito que desempates

Zeus dedicó una mirada a su hermano, esperando encontrar una sonrisa serena pero en su lugar podía verle mortificado y no era para menos.

Si accedía a volverse mujer, revelaría que había sido la emperatriz de plata, aquella mujer que hizo que el destino de China cambiara para mal ante su desaparición y provocaría que Qin le aborreciera de forma natural.

Imágenes de esa vida juntos, la sensación de calidez en su pecho cuando sostuvo a su primer hijo nacido de él... 

Las lágrimas amenazaban con salir así como la ansiedad iba apoderándose de su cuerpo. Amaba a ese hombre y aún así, sabía que no podía hacerlo revivir esos días porque también era consciente del horror que vivió Qin al punto de envenenar su cuerpo con esa bebida que supuestamente le haría inmortal pasando de ser ese hombre carismático al cruel tirano que fue consumido por la agonía de un corazón roto.

Hades no toleraría el rechazo, mucho menos tenía el valor de hacer añicos el corazón de Zheng. No podía hacerle eso al amor de su vida y por ello, respiró profundamente antes de levantar la vista y dar su veredicto ante aquel dilema.

 

ㅡVoto a favor de la modificación de su apariencia. Pero aquellos que estén en contra, pueden mantenerse firmes y beber de la fuente primaria para manifestar su deseo..."

 

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Perséfone abrió los ojos, dedicándole una sonrisa triste, como una señal de que comprendía mejor el peso de sus acciones, prometiendo en silencio que ella mantendría el secreto de aquello que Hades cargaba consigo, más no pudo decir nada ante el nudo que sentía en su garganta tras descubrir todo lo que él había sacrificado en cada ocasión sin poder recibir una recompensa por ello.

ㅡNo podía ser mujer otra vez Kore... Qin extrañamente tiene guardados todos los óleos de mi rostro... Siempre que intenta recordarme, veo el dolor en sus ojos y aunque no lo note, logro distinguir lágrimas... No podía hacerle sufrir una vez más...

Las lágrimas bajaron por el rostro de Hades, por una vez se sentía aliviado en muchos siglos aunque nunca más volviera a hablar del tema, limpiando sus mejillas con delicadeza antes de soltar una leve risa en señal de que aquellas aguas que se agitaban violentamente dentro suyo, por al menos ese día se encontraban calmas.

 

"Quizás, algún día reúna el valor para decírtelo Zheng... Pero hoy no será ese día, akribos..."

 

Lamentablemente, su secreto fue escuchado por alguien más, quien cubrió su boca mientras se deslizaba lentamente hacia el piso, sintiendo como lágrimas negras corrían por sus mejillas ante lo que acababa de escuchar.

 

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"...No puedo... No seré yo quien destroce ese matrimonio... No puedo herir a Hades..."

 

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La suave brisa meciendo las cortinas borgoña de la habitación hizo que la tenue claridad de invierno se colara por la habitación provocando así que Nikola abriera perezosamente los ojos, pestañeando un par de veces para acostumbrarse a la luz, llevando una mano hacia su boca para contener el bostezo que amenazaba con salir, dándole la espalda a la ventana solo para darse cuenta de dos cosas.

La primera, no se encontraba en la habitación donde solía dormir luego de tomar una ducha tras excederse en sus investigaciones ahora que tenía acceso a la carga genética de los dioses.

Podía admirar los acabados de aquella madera oscura, casi negra en los postes que conformaban aquella cama así como las sabanas vino que cubrían su piel haciendo así que reparara en el otro hecho del que se había dado cuenta.

Estaba desnudo. No con el torso descubierto, sino completamente expuesto, algo que sin duda le hizo sentir confundido, sentándose sobre la cama para sentir como aquella sábana de satén se resbalaba lentamente revelando una piel con una serie de marcas rojizas y entonces, recuerdos del día anterior llenaron con rapidez su mente: la sensación de ahogamiento, el como había discutido con Beelzebub y después...

Sus mejillas se tiñeron de carmín mientras que su mirada se iluminaba ante el dulce recuerdo de los labios de su esposa, llevando su mano hacia los suyos, cerrando los ojos como si aún le costara creer que aquello sucedió en medio de un momento tan extraño como casi morir por...

ㅡ¿Un dios puede morir...? ㅡTesla tenía una serie de recuerdos que aún le tenían fascinado, se sentía con tanta energía que podría comenzar cientos de investigaciones más esa pregunta pareció detenerle de querer salir de la cama en plena desnudez solo para recordar que antes de aquel momento compartido con su esposa, estuvo a nada de morir porque ella se estaba ahogando, logrando ver solo por un segundo "algo" intentando salir de la diosa ㅡ...Quizás solo fue una ilusión óptica.

Y entonces, al voltear hacia donde se suponía debía estar aquella azabache de ojos carmesí, solo se encontró con las sabanas desordenadas que resguardaban el débil aroma de la diosa, haciendo que Nikola se sintiera extraño aunque una parte de él solo suspiró porque se sentía idiota pensando en que ella estaría allí cuando la mayor parte del tiempo siempre despertaban solos.

No hizo comentario alguno, solo buscaría los restos de su ropa e iría a encerrarse a su habitación ya que quería trabajar en analizar las muestras de adn que recolectó de Qin, no solo para descartar alguna anomalía que afectara su salud, sino también conocer la estructura de su carga genética que le brindó tan peculiares ojos, esbozando una sonrisa que rápidamente le regresó la motivación para salir de la cama, tomar una ducha y encerrarse en su mundo donde el método científico era la verdad absoluta, comenzando a pensar en todas las propiedades que podía analizar de aquella muestra obtenida de la emperatriz, abriendo la puerta de la habitación dispuesto a ir directo a la suya sin percatarse en solo cuestión de un chasquido se encontraba en ella, haciendo entonces que su mirada se volviera a iluminar como si fuese un niño descubriendo algo completamente nuevo.

ㅡ¡CARACOLES! ESTO ES INCREÍBLE 

Nikola no pudo evitar reír, chasqueando sus dedos otra vez para ahora aparecer vestido como si se hubiese dado una ducha, emocionado por las aparentes ventajas que el consumar su matrimonio le había dado y aprovechando aquello, se destelló a su laboratorio, más aquella emoción inicial se desvaneció cuando encontró todas sus anotaciones desordenadas así como papeles desperdigados por el piso, como si alguien hubiese entrado buscando algo.

El castaño caminó con cautela, borrando aquella expresión de emoción por seriedad absoluta, prestando atención a cualquier ruido que se oyese aparte de sus pisadas, como si esperara encontrar a alguien allí, levantando cada uno de los papeles desordenados para acomodarlos alfabéticamente de tal modo que todas las hojas descansaran perfectamente sobre la mesa, viendo que su última investigación con los resultados de Qin era lo único que no se encontraba en su escritorio.

 

Así como tampoco su esposa estaba en casa.

 

ㅡFui un completo imbécil ¿No es así? Ni siquiera sé por qué decidí ir a verla cuando eso pasó si claramente sus sentimientos por el esposo de Qin están ahí... Y yo solo estoy estorbando para lo que planea hacer...

Tesla ni siquiera quiso ir más allá, pero esperaba que si Beelzebub tenía el sobre lo abriera para que solo confirmara que la emperatriz estaba embarazada y por lógica el padre sería Hades, ese dios por el que la azabache parecía sentir algo más allá de la admiración. Una risa casi amarga brotó de su garganta, llevando una mano hacia su frente como si no pudiera contener su risa aunque por dentro estaba hecho un caos debido a que su mente solo le mostraba imágenes de aquellos suaves labios de la diosa sobre los suyos junto a la manera en la que se aferró a su espalda tan solo la noche anterior.

 

"De verdad fui un idiota intentando tener una vida normal..."

 

Nikola cerró los ojos y aplicando aquello que aprendió de ciertas humanas peculiares, tuvo en su mente una imagen de Beelzebub y en cuestión de un parpadeo, dejó su laboratorio para encontrarse con una diosa intentando ponerse de pie con un rastro de lágrimas negras haciendo que pensara en que quizás el llanto se debía a que leyó los resultados que el estaba guardando para Zheng como una cordialidad con tal de ganarse su favor y analizar tanto su sangre como la del bebé gestante.

Beelzebub había aprendido con el paso de los siglos a sollozar en completo silencio y aunque ella decía que las emociones eran algo completamente estúpido y solo para gente débil, más conocer el trasfondo de la actitud casi paternal de Hades hacia casi todo aquel que intercambiara un par de palabras con él le hizo inevitable llorar de profunda tristeza en impotencia por la situación en la que se encontraba. Era una broma del destino tan cruel que ni ella siendo la diosa maldita tenía un atisbo de tanta maldad en su ser para decirle a Hades que una vez más, aquella persona que decía amar, le había engañado.

ㅡ...No... Yo no... ㅡBeelzebub respiró profundamente, había cometido un error al presentarse sin avisar a la morada de Hades y quizás era mejor que volviera con su humano, algo que extrañamente le hizo cambiar por un momento de expresión, limpiando sus lágrimas a la vez que sentía su rostro calentarse por el recuerdo de los tímidos besos de Nikola en aquel primer momento tan íntimo donde no supo donde terminaba ella y empezaba él, suspirando para alzar su rostro y ver a Tesla allí, delante suyo, con una expresión seria y no esa habitual sonrisa sobre su rostro ㅡ¿Qué se supone que haces aquí...?

ㅡ¿Por qué hablas con susurros? ¿Acaso no viniste aquí después de robarme algo? Todo el tiempo, durante mi vida en la tierra siempre hubo alguien que robaba las cosas que yo investigaba. La historia de la ingeniería está escrita con cosas que me fueron vilmente despojadas. Pude aceptarlo por años porque estaba ayudando a la humanidad ¿Pero a qué costo? ¿Tienes una idea de lo que es confiar por un segundo para darte cuenta que las cosas son igual sin importar si es un humano o dios? ㅡNikola mantuvo un tono de voz normal, lejos de los débiles susurros de Beelzebub, cosa que puso en alerta a la diosa en caso de escuchar pasos acercándose por si era Hades. A ella no le correspondía decirle la situación de su esposa, lo entendió en ese momento y por ello quería evitar que Tesla siguiera ese monólogo aparentemente sin sentido pero lejos de hacerlo callar, el humano elevó la voz a gritos ㅡ¡HURTASTE UN EXAMEN POR EL QUE ME DESVELÉ DÍAS REALIZANDO PARÁMETROS ESPECÍFICOS PORQUE NO ERA UN HUMANO COMÚN Y CORRIENTE! ¡A TI NO TE INTERESABA REVISAR LA SANGRE DE LA PRIMER EMPERATRIZ! ¿Y AHORA ROBASTE EL RESULTADO? Dime ¿Ya lo leíste y por eso es tu imesurable llanto?

ㅡNikola, para. No hablemos de esto aquí...

ㅡNO. PERO SI ES UN MOMENTO PERFECTO ¿SABES? ESTÁS EN LA CASA DEL HOMBRE QUE ADMIRAS Y TE ENTERASTE QUE SU ESPOSA ESTÁ EMBARAZADA ¿NO ES JODIDO PARA TI? ENAMORADA DE ALGUIEN QUE EMBARAZÓ A OTRA? 

Beelzebub no supo en qué momento aquello resonó por todo el Hellheim sintiendo como su corazón latía demasiado rápido al oír la confirmación de un embarazo, lanzándose sobre Nikola para abofetearlo por gritar, enfurecida porque sabía que al otro estaba Hades y por ello, sabiendo el escándalo que estaban haciendo, no se detuvo en su golpiza hacia el humano, enloquecida de la rabia por ser tan insensible con un tema tan delicado.

 

《Si Beelzebub. Mata... ¡MÁTALO! SACA SU CORAZÓN PARA BAÑARNOS EN SU SANGRE... ¡MATA! DESTRUYE TODO LO QUE DICES AMAR PARA QUE TÚ TAMBIÉN TE MUERAS...》.

 

"Sueño en el infierno y despierto gritando...Deseando ser otra persona..."

 

Zheng despertó por la sensación de escalofrío que recorrió su piel, acurrucándose entre las suaves mantas cálidas que cubrían su desnudez ya que después de regresar de la ciudad prohibida y descansar lo suficiente, se abrazó a su esposo fundiéndose en cada beso mientras la ropa quedaba tirada por la alcoba, entregándose felizmente a él como venía sucediendo desde que se tomaron por primera vez antes de contraer nupcias, abrazándose a sí misma por el viento gélido que parecía colarse por su habitación, abriendo entonces los ojos de la forma más perezosa posible ya que no quería salir de la cama, menos si estaba sobre su amado rey, extendiendo la mano intentando alcanzarlo para percatarse de que no se encontraba en la cama, incorporándose lentamente con torpeza sintiendo como todo daba vueltas y en contra de su voluntad, tuvo que abandonar el lecho para ir directamente hacia el sanitario, poniéndose en cuclillas para devolver hasta su alma, aferrándose a lo que tuviese cerca por el inminente mareo que estaba experimentando mientras pensaba en que quizás los médicos imperiales debían preparar algo más que una infusión de té para aliviar sus malestares, manteniendo la misma deplorable postura hasta que su ser ya no pudo más, levantándose con lentitud para ir hacia el espejo y mirar con desprecio la imagen que el reflejo de aquella superficie le regresaba.

Odiaba aquel semblante casi enfermizo sobre su cuerpo, deseaba con todo su ser el volver a ese porte de primer emperatriz orgullosa de su existencia, abriendo la llave para lavar su rostro y quitar aquel horrible sabor amargo que ahora inundaba su boca, suspirando abatida cuando vio que había cosas que era mejor que no se vieran, evitando así su rostro para concentrarse en aquellas marcas rojizas de Hades, mordiendo su labio por como el dios le tomó de aquel moto tan pasional que hacía sus piernas temblar, esbozando una sonrisa por lo feliz que era aún con aquella enfermedad extraña.

ㅡ¿A donde habrás ido, wǒ de ài~? Tu emperatriz quiere ser consentida por su rey en nuestro hogar... 

Pese a su sonrisa estaba agotada y quizás necesitaba volver a la cama, más aquellos gritos hicieron que se destellara hacia el pasillo del salón principal encontrándose con un Nikola al borde de las asfixia mientras algo oscuro parecía estar sobre él y sin importar qué tan jodida se sintiera, Zheng ni siquiera lo pensó.

Ningún einherjar compartía lazos sanguíneos entre ellos, más era ese simple hecho de haber sido llamados a combate lo que les unía como una fraternidad y por ello, la primer emperatriz hizo aparecer su Völundr, uno que no había visto en su totalidad ni ella ni los involucrados en aquel alboroto apareciendo una versión más estilizada de la armadura que usó en el combate junto a una réplica del bidente de su rey, uno que usó para sellar el sitio y mantener un control sobre el lugar.

ㅡ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO AQUÍ, EN EL HOGAR DE LA EMPERATRIZ? 

Nikola aún cuando estuvo a anda de quedar inconsciente, logró quitarse a su esposa de encima, respirando profundamente mientras llevaba una de sus manos hacia su cuello y parpadeaba confundido para después levantarse y preso de su curiosidad, recorrió a una velocidad inhumana a la emperatriz apreciando de todos los ángulos posibles el Völundr.

ㅡFascinante..  Aun en tu estado de gestación, tuviste un mecanismo de respuesta casi perfecto... Es la primera vez que veo un Völundr en alguien que está esperando... ㅡNikola quiso agregar algo más pero entonces cualquier intento por decir alguna palabra murió en cuanto un pesado silencio se hizo presente revelando a un dios cuyo rostro estoico solo produjo escalofríos a los presentes, siendo aún peor cuando el Völundr de Qin se desvaneció así como el sello temporal.

Ni siquiera Beelzebub que había vuelto en sí pudo volver a sellar el lugar ya que aquella expresión de furia la había visto solo cuando le llegó la noticia a Hades de que Poseidón había muerto en el Ragnarok.

ㅡHades yo... Lamento que se hiciera un escándalo y...

ㅡFuera... ¡LARGO! TODO EL MUNDO LARGO! ㅡEl dios destelló a todo el mundo fuera excepto a su esposa, misma que solo podía mirar hacia esa curva de su cuerpo con una serie de emociones confusas, llevando sus manos hacia ella como si no pudiera creer que allí había vida producto del amor que le profesaba a su esposo más cuando levantó la vista un gélido iris lavanda le regresaba la mirada ㅡ¿Con quién fue, Zheng...?

ㅡ¿Hades...? ㅡQin estaba confundida aunque algo dentro de ella entró en pánico cuando sintió el fuerte agarre de Hades sobre su brazo, tirando de él para tenerla cerca pero aquello no se sentía como las veces donde se tomaban de la mano y juguetonamente tiraban del otro para besarse. No, aquello se sentía peligroso y los ojos de su rey no parecía mostrar algo más que ira reprimida ㅡHades... Estás lastimándome...

ㅡ¡¿CON QUIEN DEMONIOS TE REVOLCASTE MALDITA PERRA?! ¿TRAJISTE A TU AMANTE AQUÍ? ¿LO HICIERON EN NUESTRA CAMA? ¡DIME YA ZORRA TRAIDORA! ㅡZheng no comprendía el enojo de Hades y cuando quiso soltarse de su agarre, un tirón a su cabello le hizo acabar con el cuello arqueado y la cabeza hacia atrás. Eso no era igual a cuando había sexo entre ellos y tiraba de su cabello, por lo que la sensación de miedo lentamente comenzó a recorrer su cuerpo, soltando un chillido de dolor cuando Hades aumentó la fuerza a su agarre ㅡ¡QUIERO EL MALDITO NOMBRE DEL INFELIZ CON EL QUE TE REVOLCASTE!

Había sufrimiento escondido en cada palabra dicha por Hades, amaba a Zheng, le adoraba tanto que aquello le estaba destrozando, pero estaba completamente herido y era allí donde la forma más violenta podía emerger causando que hiciera y dijera cosas de las que después podría arrepentirse, sin embargo, mientras se mantuviera cegado por ese dolor que recorría su ser, el dios empujó con rudeza a Qin, avanzando hacia ella solo para alzar su mano y darle un revés que partió su labio e incluso hizo que la emperatriz sintiera floja su mandíbula, mirando al ser divino delante suyo, como si no pudiera creer que ese ser que le tomó por primera vez como mujer estuviera dudando no solo de su fidelidad sino que tuviera la fuerza suficiente para hacerle aquello sin detenerse a pensar en nada más.

ㅡEL ÚNICO CON EL QUE HE ABIERTO LAS MALDITAS PIERNAS ERES TÚ ¡¿QUIERES SABER CUANTOS MALDITOS PENES HE MONTADO?! ESCUCHA BIEN, LA ENORME CANTIDAD QUE HE MONTADO ES UNO ¡SOLO LO HE HECHO CON UNO Y DA LA CASUALIDAD QUE ES EL TUYO!

ㅡMientes... ¡DEJA DE MENTIR YA MALDICIÓN! ¡YO NO PUEDO TENER HIJOS ZHENG! SOY MALDITAMENTE ESTÉRIL! ㅡNinguno de los dos pudo decir nada después ello, solo el sonido de sus respiraciones agitadas era lo único que rompía el pesado silencio que se cernía sobre ellos ㅡ...Soy estéril y tú te metiste con alguien. No podemos continuar esto. Solicitaré la anulación del matrimonio.

Aquello cayó como un balde de agua helada sobre la emperatriz, no solo su esposo la había golpeado sino que ahora la humillación no dejaba de crecer con aquel edicto del rey, sintiéndose peor cuando quiso decir algo y acabó destellada a la ciudad imperial, corriendo hacia la puerta para darse cuenta que entre sus manos aquel anillo que le recordaba a la mirada de su rey, ya no se encontraba.

ㅡHades... ¡NO PUEDES HACERME ESTO HADES! ¡HADES!

ㅡSu majestad, en su delicado estado no puede exaltarse, por favor, debe tomar reposo... ㅡZheng forcejeó con los eunucos que intentaban sostenerla, sollozando de desesperación porque quería volver a su hogar que no era otro que con su esposo, se negaba rotundamente a la idea de separarse de él y el saber que sería humillada una vez más de la mano que el hombre que amaba en lugar de celebrar que todos aquellos maleficios que su cuerpo experimentaba eran porque había un heredero de su legado le hizo sentir como cuando despertó solo aquella vez luego de llamar a su entonces emperatriz y no obtener respuesta de ella porque decidió marcharse despedazando su corazón, haciendo que lágrimas surcaran su rostro, sintiendo como un dolor aún más intenso que aquel golpe recibido por él, se cernía sobre ella.

 

"Hades... Mi rey... Por favor..."

 

ㅡ¿Qué está...? ¡ZHENG! ¡JENGIBRE FRESCO Y RODAJAS DE SAVILA, AHORA! USTEDES DOS, SOSTENGAN A LA EMPERATRIZ Y LLÉVENLA AL PABELLÓN DE LA EMPERATRIZ MADRE, YA! ㅡChun Yan seguía acomplándose al puesto de "emperatriz madre" que obtuvo por solo amar a su pequeño emperador, preocupada de verla hecha un mar de llanto mientras susurraba débilmente el nombre del dios con quien había contraído nupcias, haciendo que no necesitara tener la suficiente sabiduría para relacionar el estado de su emperatriz con ese infeliz, recostándose cerca de Zheng a la vez que supervisaba la labor de los sirvientes curando el delicado rostro de la emperatriz, sosteniendo su mano con cuidado para ver como su niña le miraba a nada de romper en llanto otra vez.

 

"Ese maldito dios no merece las lagrimas de una emperatriz. Mucho menos las de mi hija... No sé qué le hiciste, pero te haré pagar por cada sollozo de mi pequeña maldito bastardo..."

 

 

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ㅡ¡¿ESTÁS SATISFECHO IDIOTA?! HADES PUEDE SOLICITAR LA ANULACIÓN DEL JODIDO MATRIMONIO Y TODO SE IRÁ AL DEMONIO ¡¿ESO ERA LO QUE QUERÍAS?! ㅡBeelzebub apenas y podía hablar de lo furiosa que se encontraba en aquel momento, podía sentir los susurros de Satanás en su cabeza invitándola a continuar con el asesinato de Nikola y arrebatarle la vida mientras observaba el horror en él hasta que quedara inerte bajo su mano más sabía que estaba hablando desde su miedo a que todo lo que había vivido en el Ragnarok volviera, viendo por solo un instante con lágrimas negras en sus ojos a Nikola.

Ese estúpido mago de la humanidad que solo era un idiota molesto que hablaba demasiado le demostró que no estaba dispuesta a volver a esa oscuridad que había conocido. La calidez de su sonrisa y la forma en la que susurraba su nombre cuando estaba dentro de ella haciéndole delirar...

 

No, no iba a entregar a Tesla, era su humano, esa alma que fue atada a la suya...

 

Un escalofrío recorrió su espalda al percatarse de ese detalle. Como la diosa neurótica que era, Beelzebub leyó varias veces el contrato firmado por los dioses y la estúpida perra nórdica que respondía al nombre de Bruhnilde siendo una de las cosas que más le intrigaba era la forja del nuevo Völundr. Nadie hablaba del hecho de que, si el humano había muerto en su ronda y los matrimonios se llegaban a anular por alguna extraña razón, así como ellos obtenían una habilidad mejorada y poder de un dios, también podían arrastrarles al limbo.

El horror le hizo caer de rodillas al suelo alfombrado de aquella casa a las fueras de ese horrendo sitio, llevando sus manos temblorosas hacia su boca ante la posibilidad de morir, justo como lo hubiese deseado antes de estar con Nikola Tesla la noche anterior.

ㅡ¿Y TÚ CREES QUE ESO ME IMPORTA? NO SOY CIEGO ¡ROBASTE MIS COSAS PORQUE ERAS TÚ QUIEN DESEABA DECÍRSELO ¿PARA QUÉ? ¿PARA TENER UNA OPORTUNIDAD CON ÉL? 

El sonoro golpe que impactó en la mejilla de Nikola fue suficiente para que solo se marchara hacia su habitación sin decir palabra alguna, dejando a Beelzebub temblando de frustración y miedo por lo que aquello fuese a significar para los demás, destellándose a la habitación de Tesla para verle con una maleta empacando cosas inútiles como esos trajes blancos y las horrendas pijamas de franela, aunque lo peor no fue verlo empacar sino que en ningún momento giró en su dirección.

ㅡ¿Qué demonios se supone estás haciendo...?

ㅡEse golpe dijo mucho más de lo que sueles callar. Nunca fuiste feliz y esto te repugna. Lamento haber dejado mi semilla dentro de tu útero varias veces la noche anterior, afortunadamente, dudo que haya un embarazo y si lo hay, puedes deshacerte de él. Es todo.

La noticia del pasado de Hades había sido un golpe muy duro pero aquello fue todavía peor, provocando que Beelzebub volviera a lanzarse sobre Nikola intentando golpearlo porque algo dentro de ella dolía con las palabras de ese idiota que aceleraba su corazón y que ahora estaba siendo tan cruel como la oscuridad que conocía, sintiéndose más frustrada cuando Tesla pudo percibir sus intenciones y no cedió, moviéndose de tal modo que ahora él quien le sostenía.

Sus rostros estaban tan cerca que Beelzebub podía sentir su respiración acariciando su piel, mirándolo fijamente nada le preparó para aquel beso que le hizo soltar un suave gemido de éxtasis, hundiendo sus dedos en aquellos suaves rizos castaños mientras dejaba que sus lágrimas corrieran libremente como si sintiera que Nikola se iría en cuanto aquel beso terminara, abriendo más su boca solo para derretirse en el momento que su lengua se enredó con la de él, suspirando esa delicada fragancia que deseaba impregnada en su piel, sintiendo pánico cuando el oxígeno fue necesario porque necesitaba más que un beso de Tesla, jadeando cuando el humano apartó su rostro porque lo que saldría de su boca podía dar pie a que ella siguiera besándolo o quizás, le empujaría a la locura misma.

ㅡEsto es un adiós, Beelzebub.

 

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“No puedes volver atrás en el tiempo. Nunca. Es lo único en la vida de lo que no puedes tener más, y es la única cosa que te despedazará sin piedad cuando se va. No tiene piedad por ningún alma, ni por el corazón. Y todos esos locos que te dicen que con el tiempo es más fácil, son unos tontos mentirosos. Perder a alguien al que realmente amas jamás se vuelve más fácil. Sólo consigues unas pocas horas más sin romperte. Eso es todo…”

 

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Hades se dejó caer al piso dejando salir un grito que resonó por cada rincón del Hellheim, una parte de él sin duda alguna estaba rota y la otra que conformaba su ser, muerta, atreviéndose a sollozar como no lo había hecho desde que se vio forzado a dejar a Zheng y sus hijos solos, llevando sus manos hacia su cabello en una señal de desesperación porque el destino resultaba ser demasiado cruel con él, gritando hasta que su garganta quedó en carne viva y oscuras bolsas debajo de sus ojos fueron visibles tras sacar todo su dolor porque aquella alma que amaba le había sido desleal con alguien más.

 

¿Qué estaba mal con él? ¿Eran tan jodidamente necesario tener un maldito vástago?

 

En ese momento odiaba la idea de haberse casado por amor una vez más, por dejarse llevar al haber sido el primero en reclamar a Zheng como suya y lo peor, en creer que veía el mismo cielo cuando esa mirada celeste se posaba en él, luminosa y radiante antes de verla cerrar sus ojos y aferrarse a su espalda mientras la tomaba sin descanso para grabarse a fuego cada cicatriz que conocía de una vida pasada atrás.

Pero el odio más grande lo sentía hacia sí mismo, por no ser suficiente sin importar lo que hiciera y solo allí, cuando aquella realidad de su propio pensamiento le aplastó contra el piso arrebatándole el aire, Perséfone salió de su escondite, caminando sin hacer ruido alguno, temerosa de tocar el hombro de un Hades al que no reconocía y sin embargo, sentía que estaba sufriendo, postrándose de rodillas para tomar asiento en el piso cerca de él.

ㅡHades... No te hagas esto... No estás seguro de nada... Las cosas cambian y...

ㅡCuando dije largo, me refería a todos, Kore. No quiero consejos de la primer esposa infiel que tuve, aunque quizás ese sea mi tipo pero ya me cansé de fingir que no duele. Nada de lo que digas va a quitar el hecho de que mi mujer le abrió las piernas a otro y ahora carga a su bastardo. No, no necesito la compañía ni mucho menos la compasión de una perra adultera... 

Perséfone era considerada incluso por su madre como una flor delicada, incapaz de defenderse al punto que antes de que estallara un peligro real cerca de ella, siempre emergía la mujer que le dio a luz dispuesta a defenderla.

Cuando contrajo matrimonio con Hades, él también adoptó aquella forma defensora casi asfixiante y por ello, el impacto en su mejilla le dejó atónito, incapaz de creer que Kore tuviera aquella fuerza en esas manos que solo se encargaban de cuidar flores.

ㅡTienes razón, yo debo irme y eso era lo que yo quería decirte cuando llegué aquí. El Hellheim no me llamó reclamando mi presencia como otras veces. Solo destellé por costumbre, no por imposición. 

La diosa deseaba brindar apoyo a Hades, pero aquellas palabras le recordaron que el dios era un ser divino bello, más su sangre seguía contaminada por el ego de los primordiales a los que llamaba familia, levantándose con elegancia para tomar sus maletas y en lugar de destellar a casa con su sobreprotectora madre, decidió ir a esa isla en el Caribe donde solía estar Adonis cuando no estaban juntos, viendo como su ahora esposo le miraba como si no pudiera creer que aquello fuese posible, dejando a un lado su tabla de surf para correr y cargar a Kore entre sus brazos.

ㅡ¡ESTÁS AQUÍ! MI BELLA FLOR ESTÁS AQUÍ, CONMIGO... Oh dioses Kore... ¿Cómo es...?

ㅡAlgo pasó cuando Hades regresó a la vida y quizás el que esté casado hizo que obtuviera mi libertad para volver al hombre que yo amo... 

 

"¿Y si quizás, beber agua de la fuente primaria al tiempo que volviste a la vida hizo que nuestro contrato por las semillas de granada se desvaneciera...? Pudo haber pasado lo mismo con aquello que te arrebató mi madre de la forma más injusta posible..."

 

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Notes:

Hola mundo nuevo y desconocido, sigo siendo la Kamui, solo estoy mudando algunos de mis fics a este perfil✨️

Os amo💕