Chapter Text
La oscuridad que traía la noche, de repente se vio iluminada por miles de estrellas.
Especial Week, las miraba desde aquel punto en la tierra, un pequeño barranco, en un lugar que no reconocía.. Pero ¿a quién le importaba eso? Cuando el cielo frente a ella era tan deslumbrante. Estrellas fugaces llovían a su alrededor, como si de un río se tratara, era impresionante.
El paisaje de sus sueños.. Tan irreal y tan cercano, sonrió y extendió su mano, como intentando alcanzarlas, ser parte de ellas, recordando esos tiempos en qué era tan solo una pequeña potrilla y la vida era tan fácil como solo correr, la nostalgia invadió su cuerpo y alma. Y fue ahí cuando algo en el borde de su vista le llamó la atención, al voltear y dirigir su ojos al punto, se quedó pasmada por unos segundos.
La figura que se encontraba parada a su lado parecía sonreírle, era una sonrisa pequeña, íntima, acompañada de unos ojos que parecían reflejarla a ella y no al cielo, como si ella misma valiera más que el espectáculo a su alrededor, el pelo largo.. Piernas esbeltas, sintió sus mejillas arder, y una risita complacida de la contraria, como si se esperara esa reacción de su parte.. ¿Se le había quedado viendo mucho?
— Y-yo..
— "Spe" — Pareció susurrarle.
— "Spe"
— "Special"
— "¡Especial Week!"
— ¡Despierta!
Y de pronto abrió los ojos, sentándose en un segundo en la cama y mirando a todos lados, desconcertada. "Fue un sueño..?" se preguntó por un instante, mas rápidamente cambió a otro tema, su madre estaba ahí parada a su lado, con los brazos cruzados y una ceja levantada, mirándola como quien mira a un niño travieso.
— Te dije qué debías dormir temprano, ¡Hoy es un gran día! ¿Te quedaste dormida viendo las estrellas otra vez?
Special Week sintió su cuerpo tensarse, atrapada, pues era verdad. Había escuchado muchas historias sobre la gran ciudad que era Tokyo. Y lo que más se le quedó grabado era la melancolía con la que los viejos describen el cielo de su pueblo en Hokkaido, que el cielo no brillaba igual, que en la ciudad las luces y el ruido nunca se apaciguan, eso hizo qué se quedará mirando por la ventana hasta tarde, y quizás eso provocó aquel sueño raro..
— ¡Perdón Mamá!
Dijo haciendo una pequeña reverencia, aún sentada en la cama, su madre por otro lado, dio un suspiro largo para después sonreírle, incluso si quisiera regañarla, claramente tenía un punto débil por su hija.
— Está bien, ¿por qué no te preparas para desayunar? Hace rato los vecinos vinieron a dejar vegetales frescos y algunas otras cosas, deberías agradecerles en cuanto los veas.
— ¡Sí! Está bien, jaja.. Parecen muy emocionados.
— Es qué todos estamos orgullosos de tí, Spe.. Saben que llegarás muy lejos.
Finalmente su madre sonrió algo más nostálgica.. Acercando su mano hasta la mejilla de Special, acunando suavemente su mejilla. A lo qué Spe respondió cerrando los ojos y reposando relajada. Su preciosa hija, su estrella brillante finalmente cumpliría el sueño qué le fue confiado hace 15 años, el día que esa pequeña estrella vio la luz y el día en qué su preciada amiga se alejó como un recuerdo del pasado "Ella se parece tanto a ti.. Se qué llegará muy lejos" pensó para sí misma, antes de soltar a la chica de ojos de amatista y salir.
— No olvides cepillarte el cabello y la cola, ¿sí?
— ¡Sí, ma!
Después de desayunar, Special se tomó un tiempo para ir al altar de su madre, sentándose ahí en frente con las manos juntas.
— Mamá.. No te voy a defraudar, seré la mejor corredora de Japón... Espero que me sigas cuidando desde el cielo, gracias..
Dijo en susurros suaves, para después rezar un rato en silencio.. Su otra madre parada en el marco de la puerta, mirándola despedirse en silencio por unos segundos.
— Es hora, Spe.
— Sí.. Ah, adiós mamá..
Sonrió una vez más al retrato, dando una reverencia respetuosa nuevamente antes de levantarse y caminar junto a su madre. Pasando a su lado y corriendo hasta la salida tomándose el tiempo de ponerse sus zapatos.
La madre de Spe sonrió, luego volteo a ver el altar, bajando suavemente la cabeza.
En la estación de tren, encontró a sus vecinos, amontonados en medio, discutiendo entre ellos hasta notar la presencia de Special y de su madre, los niños más pequeños corriendo a su lado y abrazándose a sus piernas.
— ¡Spe! ¿Te vas a ir? ¿Cuando regresas?
— ¡Spe! Mamá dice qué irás a la ciudad.. ¿Nos contarás qué tan altos son los edificios?
— ¡Spe! ¡Yo voy a ver todas tus carreras! Gánales a todos.
Dijeron al mismo tiempo los 3 niños, dándose cuenta y empezando a pelear entre ellos por su atención, al final del día la veían como una hermana mayor, Special week se río ante la situación, tomándose el tiempo para responderle a cada uno.
— Cuando termine la Twinkle Series.
— Les traere fotos!
— Muchas gracias.
Revolviendo el pelo de los 3 al final y dejándolos satisfechos, volvieron entonces con sus madres. Spe levanto la vista y miró a su madre, quien la veia orgullosa.
— Parece que muchas personas me van a extrañar.. Debo dar lo mejor de mí en ese caso!
Dijo emocionada, ablandando el corazón de quienes estaban ahí para despedirla y asegurarle un buen viaje, acercándose más, ¡incluso vio que tenían un cartel deseándole suerte!
— Muchas gracias a todos.. De verdad.
Tenía los ojos cristalinos, después de todo era una chica un poco emocional, y para terminar con broche de oro, su madre se acercó sosteniendo una caja de regalo.
— Special.. En conjunto todos, decidimos darte esto.. Úsalos para demostrar lo que vales y recordarnos allá, ¿sí?
Le dijo con ese tono maternal que solía usar solo en ocasiones especiales. Como en sus cumpleaños haciendo que Special week dejará de lado la caja y se acercará a abrazarla con fuerza, lágrimas aún en sus ojos, la confianza de todos cálida en su pecho. ¿Siempre había sido así de querida? Si, siempre. Fue difícil, pero finalmente se apartó de aquel abrazo cálido, después de todo el tren estaba por irse.
— Te escribiré en cuanto llegue.. Gracias..
Dijo mientras se limpiaba los ojos.. Dándole una sonrisa a todos para luego darse la vuelta, tomando el regalo, apretandolo contra su pecho con fuerza y entrando dentro, nunca había Estado en un tren, era algo intimidante pero al sentarse y ver a la gente aún por la ventana, despidiendola y gritando su nombre en porras, hacía qué toda preocupación se disipará.Finalmente les regresó la despedida con una sonrisa antes de perderlos de vista en un segundo.. Llevo sus manos hasta sus rodillas, apretando los nudillos..
"Estoy.. Muy emocionada"
El tiempo había pasado volando rápido entre qué miraba la ventana y jugueteaba con sus dedos, un paisaje nuevo y desconocido para alguien que se había criado en el campo toda su vida. Perdida en esos paisajes conocidos, que poco a poco se transformaban en carreteras más largas, más casas, más gente, más todo. En cuanto el parche de bosque desapareció de su vista, cerró los ojos con fuerza. Abriéndolos solo entre estación y estación.
Y Quizás debió escuchar un poco mejor las instrucciones que su madre le había dado esa mañana durante el desayuno en lugar de quedarse perdida en sus pensamientos rememorando el sueño que había tenido pues..
En ese momento se había bajado en el lugar equivocado Aunque no lo sabia. Y encima el mapa qué su madre le había dado confiando en ella fue arrastrado lejos de sus manos por una ráfaga de viento proveniente de aquel tren bala, ¡esas cosas si qué eran rápidas!
Quizás, algún día debería intentar correr junto a uno.. Aunque seguro su estamina y velocidad no durarian ni media estación. En fin.
Su primer contacto con la tecnología lejos de casa fue un poco humillante, No sabía cómo salir de aquel lugar. incluso por su mente paso la idea de saltar por encima de esas puertas misteriosas. pues claro que no eran un rival a sus capacidades… Un policía amable lo notó, tuvo qué ayudarla, pero estuvo bien, aunque su pelea con esas malditas puertas al infierno seguro se recobrará algún otro día.. por ahora, su objetivo era llegar a Tracen.
Correr por la ciudad.. ¡Era un sentimiento totalmente diferente! Nunca había corrido por un piso de cemento uniforme tan largo, la sensación a sus pies era mucho más cómoda que correr en pisos llenos de pequeñas piedritas desiguales a los que acostumbraba. además los autos iban más lentos qué ella. Se divirtió mucho corriendo por esas calles, incluso ya pensaba en las anécdotas que contaría a los niños cuando visitará en vacaciones.
Se entretuvo tanto entre sus pensamientos, quizás no se sentía tan libre como en el campo, pero ya empezaba a creer que aquel lugar tenía su propio encanto.
Así que corrió, corrió y corrió, con el viento soplando entre su rostro, paseando por su pelo, ese sentimiento que toda uma musume ama. fue tanto así que ni siquiera se dio cuenta del momento en qué finalmente había llegado a la Academia.
El lugar era impresionante, con una edificación e infraestructura bien cuidada, nada parecido a cualquier otro lugar o escuela en la que hubiera estado. Pensar que pronto recorrerá todo el campus hasta que quede grabado en sus pies, la llenaba de determinación. Ese momento.. la llenaba de algo extraño “Realmente lo logre” Su sueño, y el de sus madres.. volvió a sentir una gran emoción recorriendo su pecho, avanzando con más confianza.
Siin embargo no fue capaz de ver a nadie alrededor,
¿Quizás era por el horario..?
....
En ese momento un pequeño escalofrío le cosquilleo por el cuerpo, claro, estaba llegando tarde. Culpa de soñar despierta mientras corría hace rato ¡Pero eso podría solucionarse! Solo tenía que correr más rápido, se preparó en ese mismo lugar y exhaló algo de aire antes de volver a correr, con más determinación que antes.
Sin embargo y como siempre, algo tenía que salirle mal, alguien estaba doblando la esquina justo en ese momento.
Cuando se dio cuenta al llegar a su campo de vista, se quedó en blanco totalmente, intentó detenerse con todas sus fuerzas pero fue un esfuerzo en vano, chocó y cayó tirada a espaldas en el piso, por suerte no fue un golpe tan fuerte como para causarle daño. Pero lo suficiente como para que sus orejas cayeron adoloridas.
— Ay..
Dijo mientras se sobaba la espalda, para después levantar un poco la vista, ah, claro.. CHOCÓ CON ALGUIEN.
— ¡Wah! ¡Perdóname! ¡Lo siento!
Dijo mientras se levantaba tan rápido como pudo, sin embargo al enderezarse pudo prestar mejor atención.
Una figura esbelta, ojos brillantes de aguamarina, cabello lacio y rojizo podria perfectamente ser un ángel que ha caído hasta ese plano…Alguien a quien nunca había visto en toda su vida y sin embargo ya la conocía..
¿Podría ser..?
Sintió sus mejillas enrojecer, aunque pronto su mirada recayó en 2 nuevos aspectos.
— Tienes orejas..? Y cola?
Dijo asombrada, lo que provocó que aquella chica levantara la mirada y se le quedara mirando con extrañeza, como si no acabará de hacer la pregunta más obvia en ese mundo.
— ¡¡Eres una Uma musume!!
— Ah.. ¿s-si?
Casi saltaba de alegría, en sus ojos podían verse estrellas y brillos reflejados, aunque de inmediato se le pasó al ver su confusión, acercándose a ella y ofreciéndole la mano.
— !Ah! L-lo siento, discúlpame en verdad.
Dijo con las orejas aún bajas.. pero con su cola agitándose un poco detrás de su espalda, por su parte, la chica solo se le quedó viendo, su expresión antes sorprendida pareció relajarse un poco.
— ¿Eres la nueva estudiante?
Preguntó con un tono de voz sereno, pero suave. Aceptando la ayuda y finalmente levantándose.. Por su parte, Special week, al escuchar eso, apretó más fuerte su mano, sonriendo nuevamente, convirtiéndolo en un saludo.
— Así es, ¡un gusto conocerte! Me llamo Special Week.
Special sonreía ampliamente, su mirada aún brillando, para ella, era difícil ocultar la emoción del momento. No se lo quiso admitir a su madre pero, en un principio tenía miedo, miedo de ser diferente a sus iguales. Miedo de no encajar entre el resto de Uma musumes.. Pero ahora mismo, podía sentir algo distinto. "No es como nadie a quien haya visto antes" pensó para sí misma.
Sin embargo pronto sus pensamientos fueron interrumpidos, Seguía tomando su mano, sus mejillas se coloraron nuevamente mientras la soltaba e intentaba ocultar sus manos en los bolsillos de su ropa, intentando aparentar ser casual, a pesar de que todo su lenguaje corporal gritara otra cosa.
— Me deje llevar un poco, lo siento ja..
Esa chica.. Hacía que quisiera parecer "cool", como si ese encuentro fuera ordinario, no la primera vez en que se topaba con otra uma de frente y no en revistas ni programas.. Sin embargo, algo la estaba dejando intranquila.
Esa calma qué guardaba la contraria, viéndola sin mirarla con esos ojos aguamarina que apenas si guardaban algo de brillo. Parecía que la analizaba en realidad, ¿o quizás era tímida? Tan serena, delicada. Le recordaba a esos zorros curiosos que veía durante el invierno, esos qué la veían entre los troncos pero nunca se atrevían a acercarse, solo se quedaban, vigilaban..
Spe se encogió de hombros lentamente, no fue hasta ese punto qué la expresión de la contraria volvió a cambiar, quizás se dio cuenta de qué se le había quedado mirando mucho tiempo.
La chica de ojos aguamarina desvío rápidamente la mirada, su brazo izquierdo sujetando suavemente el antebrazo derecho.
— Dijiste que eres nueva, ¿verdad? Supongo qué es tu primera vez aquí..
— Ah, sí.. De hecho, quería llegar al Consejo estudiantil.. — Soltó una pequeña risita— pero se me hizo.. Tarde...
La realización volvió a golpearla, tensandose de golpe, sus orejas y cola paradas, ¡su madre le advirtió tanto que no causará malas impresiones! Su cuerpo tembló un poco antes de voltear a mirar el reloj de mano qué tenía en su muñeca.
Por su parte, la contraria asintió levemente, mirando de reojo su reacción, lo cual también le preocupó, busco de igual forma la hora en su teléfono, su última clase iba a comenzar en 15 minutos.. Pero, ¿Realmente podía dejar a esta extraña sola? No.. Claro que no podía.
— Hey.. ¿Quieres que te lleve? Está cerca de mi clase.
Eso era mentira, una pequeña mentira pasiva, eso estaba bien, ¿no? Además, los ojos de Special Week se iluminaron de golpe, nunca había visto a nadie cambiar de expresión así de rápido, como un pequeño perrito..
— !Sí! Gracias.
Caminando entre los muros de la Academia, Special week no podía hacer más que asombrarse con cada pequeño detalle, se notaba qué el lugar estaba bien mantenido, incluso tenía cierto aire elegante. Le era difícil caminar sin voltear al piso, al techo, mirando los pilares, las paredes y las grietas qué las cubrían. También le causaban curiosidad las alumnas que caminaban tan casual y pasaban a su lado, y por último..
A la chica de hace rato, esa belleza deslumbrante. Ella caminaba al frente, adelantandola por unos metros, guiándola. Pudo notar como algunas chicas dejaban sus conversaciones de lado y la volteaban a ver, no con malicia, eso no parecía, era más como una especie de respeto. ¿Era alguien importante? También caminaba derecho, con la vista al frente y los hombros en alto.. "Que asombrosa" pensaba al verla, aunque pronto se encontraba así misma con las mejillas rojas, lo cual la hacía rápidamente volver a voltear la mirada y encontrar las manchas en las paredes y ventanas más interesantes, hasta que ese pelo largo volvía a atrapar su mirada..
Fue un pequeño ciclo interesante.. Interrumpido de golpe por el detener de la contraria.
— Aquí está, toca la puerta y espera. Yo.. Me tengo que ir.
— ¡Muchas gracias!
Dijo dando una pequeña reverencia, la contraria asintió y se dio la vuelta para marcharse a sus propias clases, sin correr, y a paso elegante.
— Es linda..
Susurro suavemente, dejando que esas palabras desaparecieran en el viento.. ¿La volvería a ver? Espera qué sí.
... Aunque pronto llegó a otra realización.. NO LE HABÍA PEDIDO SU NOMBRE- en un gesto algo dramático, se dejó caer sobre sus rodillas, llevando sus manos hasta su cabeza, sus orejas bajas y su cola quieta y triste.
— ¡Noo!
Y es qué eso era una mala costumbre, un gesto infantil que adaptó desde pequeña. En su hogar, eso le servía para que su madre soltará una risita y fuera a ayudarle.
Pero no estaba en su casa. Entre su pequeño teatro, sintió cómo alguien le tocaba el hombro, eso hizo que se paralizará, volteando a ver atrás, encontrándose con una Uma intimidante, de inmediato se levantó y enderezó, como si fuera un soldadito.
— ¡P-perdón!
— Eres la nueva, ¿cierto? Ven, entra.
Para su sorpresa (y alivio) resultó que esa Uma intimidante en realidad era más amable de lo que esperaba, aunque la regaño un poco por su encuentro inicial en el pasillo, también le dio la bienvenida a la Academia.
— Mi nombre es Symboli Rudolf, soy la Presidente del Consejo estudiantil, es un placer conocerte Special Week.
Ya en el Consejo, La Presidente le dio algo de información básica, aunque se dio cuenta por la expresión de Special week que parecía no entenderlo del todo, pero era razonable, revisó su expediente esa mañana. Conocía su caso y por lo tanto no pensó en reprochar. repitio las veces que fueran necesarias, aunque al final..
Esta chica.. No tenía experiencia previa en el mundo de las carreras, mucho menos en alguna escuela especializada en Umas, y aún así. Parecía tener bastante potencial. No por nada había ganado una beca completa para estudiar en Tracen, y más aun con la oportunidad de ingresar cuando las clases habían comenzado hace una semana.
— ... ¿Entendiste?
— S-si! —No lo hizo—
— Bien, ahora.. Veamos quien te va a guiar..
— ¿Eh?
Spe miro a todos lados, estaban solas.. ¿De quién podría estar hablando? Si no habia posibles candidatos ahí.. Pero la Presidente, tan elegante, se levantó y se acercó al escritorio principal.
— Supongo qué como recompensa, podría entrenar junto al guía, una vez.
Y como si de magia se tratara, una chica nueva salió detrás del escritorio, dando un salto y pasando directamente por encima del mismo.
— ¡Yo lo hago!
— Teio, tienes que ser una buena guía, o no va a contar.
— ¡No hay problema, Presi! Yo me encargo, ¡vamos de una vez!
— ¡E-esta bien! Ah, gracias.. Presidente..
Especial Week intentó despedirse con la mano, mientras era arrastrada por la contraria.
— ¡Es muy valiente de tu parte llegar cuando el año ya ha comenzado!
— ¿Lo es? Espero que eso no sea un problema..
— ¡Para nada! Hey, soy Tokai Teio, tu eres Especial Week ¿¿verdad?? Lo escuché cuando hablabas con la Presi hace rato.
Dijo orgullosa.. Esta chica.. ¡Hablaba muy rápido! Muy energética, pero parecía ser amable de verdad.
— Vamos Spe, ¡te mostraré todo lo importante!
Dijo sonriendo, Y Spe se dejó llevar, era diferente a cuando La chica pelirroja la guió.. Hablando de ella.. Spe miró a Teio "Y si le pregunto? Ella se veía popular, seguro alguien cómo Teio sabría quien es, ¿verdad?" lo pensó por un momento.. Pero cuando estaba a punto de hablar fue detenida por Teio.
— ¡Spe! Esta es la cafetería, aquí puedes desayunar, almorzar y cenar! Es barra libre, come lo que quieras.
— Es muy grande..
— Heh, no pensarás lo mismo durante la hora pico.
Special se quedó mirando el lugar.. ¡Ni siquiera los restaurantes de su pueblo eran de ese tamaño! Ah, también le dio hambre.. Quizás deberían.. Olvidenlo, Teio volvió a arrastrarla a la siguiente parte..
— ¡Aquí está la librería! — Dijo en voz baja, aunque eso no le quitaba la emoción a sus palabras—
— ¡Hay muchos libros!
— ¡No te pierdas en los pasillos! Es importante estudiar.. ¡Pero también hay libros de esos para leer por gusto!.. ¡¡Creo!!
Special Week sonrió un poco, pero decidieron irse rápido del lugar, no quería molestar a las chicas que se encontraban estudiando en el área.
— ¡Y aquí está la piscina de Interior! El agua no está tan helada, y hay calefacción en invierno.
— Oh.. ¿Y dónde están los peces?
—.. ¿¡VIVES EN LAS NUBES O ALGO!?
El día pasó en un frenesí, no es que se quejara claro, al contrario, estaba agradecida con Teio, pero finalmente se habían separado.. Al parecer Trio vio a alguna de sus rivales entrenando y decidió ir a acompañarla. Dejándole sólo las instrucciones para llegar a los dormitorios de Ritto, no se quejaba, estaba un poco cansada después de un dia tan largo.
— Ah.. Conocí a 3 chicas muy buenas este día.. Quiero escribirle a mamá en cuanto pueda. — Susurro para si misma— aunque no pude conseguir su nombre.. Ah, espero volverla a ver pronto..
Special mantuvo la mirada baja.. Aunque nuevamente sintió la sangre recorrer sus mejillas, decidió sacudir la cabeza intentando desviar sus pensamientos, ¡no podía entrar así a buscar su dormitorio! Aunque mientras sacudía su cabeza como un cachorrito, sintió nuevamente como alguien le tocaba el hombro.
— ¿Estás perdida? ¡Oh! Eres la nueva, ¿no es así? Necesitas ayuda en algo, ¿pequeña pony?
Dijo aquella chica, tomándola de la mano y mirándola con una expresión algo coqueta, Special week reaccionó apartándose nerviosamente.
— A-ha n-no! .. Bueno.. Quizás un poco.. Quiero encontrar mi habitación..
— Entonces has encontrado a la indicada, pequeña.. Yo soy la jefa de los dormitorios.
Por otro lado..
La chica Pelirroja se encontraba en su habitación, estaba terminando la tarea para el día siguiente, aunque había algo de inquietud en su expresión..
Pues hace rato se había encontrado con la jefa de los dormitorios, Fuji kiseki.
"Se amable con la nueva"
¿Se refería a quien conoció esa mañana? Fuji nunca antes le había dicho algo parecido sobre cualquier otra alumna, ni siquiera cuando le pedía que no rechazara tan duramente a sus compañeras. lo que significaba que ¿había algo especial en ella..? Era intrigante, por eso es qué se distraía.. Pero al final no es que fuera su problema, avanzó a la última operación de su cuaderno, terminando al fin con toda su tarea, sin embargo.. Al apuntar el último número al fin algo hizo click en su cabeza.
Su habitación estaba diseñada para alojar a 2 umas, sin embargo desde hace tiempo que no tenía compañera de cuarto.. Y mientras la realización se extendía por su cuerpo, finalmente volteo a ver a la puerta al escuchar que está se abría.
— Special Week, está será tu habitación.
