Chapter Text
Al día siguiente, cuando ya era hora de irse a casa, Lucy buscó a Tim entre los estudiantes que caminaban sin apuro por el pasillo de la escuela. Salió para el patio y se dirigió a las canchas de fútbol para ver si estaba ahí, y efectivamente estaba ahí; guardando sus cosas en su mochila deportiva.
“Tim” lo llamó, comenzó a caminar al lugar “¿Nos iremos juntos hoy?”
Él levantó la vista de sus cosas y sonrió apenas la vio “Hoy no puedo” respondió mientras miraba atrás a la cancha en donde estaban las demás personas. “Tengo entrenamiento de fútbol”. Lucy miró a los chicos calentando y luego miró a Tim, la decepción en sus ojos se notaba aunque no quisiera. Pero antes de que ella pudiera decir algo , él agregó: “Pero… si quieres, puedes quedarte a ver el entrenamiento. Y después te llevo a tu casa, solo si quieres.”
Lucy levantó un poco las cejas “En serio?” pregunto “No quiero molestar… si estas ocupado puedo irme sola”
Soltó una carcajada ante eso “No molestas” dijo Tim, con un tono más suave del que solía usar “Además, así no te iras sola en tu casa y nos podemos tomar un helado de paso, si eso te apetece, obvio”
Se le curvó el labio ante la propuesta de helado “Esta bien” contesto, comenzó a caminar hasta las bancas que estaban junto a la cancha, y se dio la vuelta para ver a Tim abrocharse sus zapatillas de futbol “Hey” le gritó, llamando su atención “Conste que solo me quedo por el helado”
Él negó con la cabeza al escucharla decir eso y negó con la cabeza con una sonrisa divertida antes de dirigirse al campo. Los chicos ya estaban calentando así que él se unió.
En lo que, Lucy se sentó en una banca con buena vista hacia Tim, lo observó un momento antes de sacar sus libros y ponerse a leer. Pero no podía concentrarse con él frente a ella calentando, corriendo por la cancha, haciendo tiros largos por el campo con sus amigos; se veía distinto ahí. Se notaba que el fútbol no era solo un deporte para él, se notaba que era su pasión y que se tomaba en serio el juego.
A lo largo de la tarde, cuando pudo sumergirse en su lectura. Tenía la sensación de que él la miraba, así que levantaba la vista para verlo entrenando o bebiendo agua mientras le caía la gota de sudor de su cabello.
***
Pasó más o menos una hora, y el entrenador finalmente les dio un descanso. Los chicos se dispersaron por la cancha, algunos se tiraron al pasto por el cansancio, otros tomaron agua como si hubieran cruzado un desierto.
Tim, en cambio, camino directo hacia las bancas en busca de Lucy; tenía la camiseta pegada al pecho por el sudor y la respiración aun mínimamente agitada. A lo que llegó a su lado, se dejó caer en el espacio desocupado. Destapó su botella de agua y tomó varios sorbos antes de dirigirle la palabra.
“¿Qué haces?” indagó al mismo tiempo que recuperaba el aire que le faltaba, inclinándose un poco para mirar su libreta.
A Lucy se le curvó la comisura del labio al escuchar que él estaba interesado en lo que hacía “Estoy estudiando ciencias y un poco de biología” contestó, pasando una llena de esquemas a palabras subrayadas “Es mi materia favorita”
Soltó una risa pequeña con eso, no porque se estuviera burlando, sino porque el era un tonto para eso y odiaba ciencias “Ciencias y biologia…” repitió como si fuera una mala palabra, Lucy lo miró confundida y él se cruzó de brazos “Cómo te puede gustar ciencias? es tan complicado. Es tan frustrante que lo odio.”
“‘En serio?” inquirió sorprendida. Dejó su libro de lado para prestarle atención a lo que diría y después poder replicarlo.
“Si” se puso una mano en la nuca y siguió “Siempre me regañan por tener malas notas en esos ramos” rodó los ojos con un toque de humor en lo que decía.
Lucy volvió a mirar sus apuntes: “No es difícil…” levantó la vista y busco una imagen que había en su libro “Mira, imagina que la célula es tu equipo” explicó señalando la imagen y a los jugadores.
Tim, a pesar de no tener tiempo suficiente, le prestó toda su atención.
Ella siguió con su explicación: “El núcleo es el quarterback. El es el que tiene la información y decide la jugada, cierto?”
“¿Vale, entonces…?”
Dio un pequeño suspiro, pero le explico “Mira, el núcleo, es el quarterback, el ADN es el libro de jugadas. La membrana celular, esa que vez ahí” le indico en donde estaba “Esa es la línea defensiva, y el mitocondrias-”
No alcanzo a terminar ya que el entrenador los estaba llamando para volver al entrenamiento “Reúnanse aquí”
Tim desvió la mirada al entrenador, “Lo siento, Lucy. Tengo que ir” se levantó.
“Si, no te preocupes”
“Pero cuando termine de entrenar me sigues hablando sobre el ADN y el mito, como se llame”
“Mitocondrias” corrigió “Y sería un placer explicarte en cuanto termines de entrenar” le sonrió.
Tim salió corriendo de vuelta a la cancha, y Lucy lo siguió con la mirada mientras sostenía su libro.
***
Pasó una hora y media más. El sol ya comenzaba a formar colores anaranjados en el cielo cuando el entrenador dio por terminada la sesión de ese día. Los chicos dejaron el campo exhaustos y Tim se despidió rápido de ellos antes de ir a coger su bolso de entrenamientos y correr a los vestidores. Lucy lo vio desaparecer entre los pasillos de la escuela y guardo algunas de sus cosas.
Unos veinte minutos después, Tim salió con el cabello húmedo, su mochila al hombro y ropa limpia. Lucy tomó sus cosas y caminó hacia él.
“Estoy listo” afirmó “Perdón por la espera”
“No importa” dijo “¿Nos vamos?”
“Si, por supuesto” con eso, comenzaron a caminar en silencio hacia la calle.
Lucy fue la que rompió el silencio “Sabes, mientras entrenabas me dio tiempo de pensar”
la miro confusamente “Que pensaste?”
“En que te podría dar clases de ciencia y biología” se cayó por un momento y Tim la miro “Solo si quieres.” añadió
El por un momento lo pensó, ya que con la ayuda de Lucy, sus notas mejorarían, y si sus calificaciones mejoraban podría quedarse en el equipo otro año más. “Creo que es una buena idea” admitió
“Si, obvio que lo es. Se me ocurrió a mi” añadió divertida
Tim hizo una mirada de indignación ante eso y eso provocó que Lucy se riera más de él.
“Entonces, vamos a ir por ese helado?”
“Si claro, vamos”
Caminaron por unas calles que ella claramente no conocía pero él las conocía a la perfección. Se tardaron unos minutos en llegar hasta que llegaron a una pequeña heladería.
“Que vas a querer?” preguntó Tim, volteándose para verla
Lucy miro las máquinas en donde había una variedad de sabores, ya fueran naturales o hechos a máquina, los observó con precisión, había menta, arándanos, chocolate, fresa, pistacho y muchos más.
“Creo que quiero uno simple de vainilla, por favor”
“Enserio?” ¿Pregunto curioso, habiendo tantos sabores ella escogió un helado tan simple “¿No quieres otro sabor? hay de limón y frambuesas...” intentó persuadir
“No, estoy bien con la vainilla por ahora” confirmo con una pequeña sonrisa
“Lo que tú digas” dijo volteándose para indicarle a la amable señora cuáles eran sus pedidos. Pero cuando empezó a hacer los helados, él murmuró “Aburrida” que Lucy alcanzó a escuchar y le dio un golpe en el bíceps. “Oye eso dolió”
Carcajeo “Eso te pasa por llamarme aburrida”
Tim se sobo el brazo con la mirada un poco molesta “De verdad golpeas fuerte para ser tan pequeña” espeto
Lucy rodó los ojos “Haber déjame ver” indico que se levantar la manga de la chaqueta a lo que él movió la cabeza diciendo que no y ella insistió y se la levantó “Tim-”
El se bajo la manga rápido y desvió su mirada en donde la señora ya terminaba de hacer los helados. Unos segundos después les entregaron los helados y el pago; se fueron de la tienda en un silencio ominoso.
Pasaron un par de minutos de silencio tortuoso hasta que Lucy lo rompió. “Yo.. lo siento por ser tan imprudente” no sabia que decir, ya que su reacción la descolocó por completo “Te golpeaste con algo o alguien? preguntó.
Tim la miró de reojo antes de responder “Si, hace unos días me caí y me golpee el brazo” confeso “Es por eso que tengo ese moretón”
“Ya veo” Lucy no estaba segura de si él decía la verdad, ya que esa reacción no es de una persona que se cae. Pero trato de asemejarse a la vergüenza.
“Esta bueno tu helado?” pregunto para aliviar la tensión que se había formado entre ellos.
“Si esta delicioso” contestó con una cortés sonrisa
Caminaron juntos hasta el barrio, conversando cosas simples: de cómo había sido el entrenamiento, los juegos, los días en los que Lucy podía ir a casa de Tim para ayudarlo a estudiar, Lucy también habló de cómo era Ohio y los hermosos lugares que había visitado.
“Llegamos” comentó después de unos minutos.
“Nos vemos mañana” dijo Lucy.
“Nos vemos… pero no te quedes dormida, no quiero tener que esperar como lo tuve que hacer hoy.”
“Es que llegaste temprano hoy… pero prometo que no me quedaré dormida.”
“Bien” se despidió de ella con la mano y se fue a su casa.
Lucy entró a su casa, solo para averiguar de que todavía no había nadie. Así que subió sus cosas y se ducho para dormir.
***
Al día siguiente en la mañana Tim la pasó a buscar y como se le hizo costumbre del día anterior, comenzó a molestarla sobre su pelo ligeramente alborotado, pero se le hizo raro que ella no le diera ningún golpe por ello.
El día, Lucy se lo pasó con Celina, que inventaba cosas nuevas cada vez más chistosas o raras; se la pasaba bien con ella, era simpática, amable y le hacía doler la panza por la risa.
Ya a la salida, Tim la esperaba en la entrada de la escuela como habían acordado en la mañana. “Hola, ¿hoy puedes ir a mi casa? Mañana tengo examen de ciencias y no creo que me vaya bien” empezó a caminar y Lucy se le unió.
“Hola, si puedo hoy. ¿Nos vamos directo a tu casa?” preguntó mientras se agarraba de los lados de los tirantes de su mochila.
“Si te parece bien… mi madre debe de haber hecho comida, sabe que hoy no tengo entrenamiento así que es lo más probable”
Lucy reflexionó unos segundos sus palabras: “Hogar”. algo que sus padres no le daban desde hace mucho tiempo; alguien que la esperara después de la escuela, con comida caliente sobre la mesa. Eso solo lo hacía su tía Amy cuando podía visitarla o cuando Lucy pasaba a su casa después de la escuela. Ahora no había nadie esperándola en casa, nadie preguntando cómo había ido su día, ni que había hecho. A Lucy le recorrió una sensación de desolación por su cuerpo y su pecho se apretó someramente llevándola de nuevo a la realidad.
“Me parece perfecto” respondió
Caminaron unas cuadras hasta llegar a su casa. Tim la hizo pasar; su madre estaba en la cocina y Genny, a ella no la vio por ningún lado.
“Mamá, ya llegué” dijo él.
Ella se dio vuelta y dejó de hacer lo que estaba haciendo para enfocarse en su hijo “Hola Timmy, ¿qué bueno que hayas llegado” profirió “¿Y ella es?” miro a Lucy con una mirada interrogante antes de que Tim las presentara
“Mamá, ella es Lucy Chen, nuestra vecina. Lucy, ella es mamá Nicolle”
“Mucho gusto señora Bradford” dijo Lucy, le estiró la mano para un saludo cortés, pero Nicolle la miró unos milisegundos y la atrajo a sí, y le dio un abrazo.
“Es un placer conocerte, Lucy” la apretó unos momentos más contra ella.
Lucy sintió su calidez y se dejó llevar por el abrazo tan reconfortante. Su madre nunca la abrazaba así; no con esa calidez y dulzura que tenía Nicolle.
Se separaron y Tim preguntó por su hermana. “¿Dónde está Genny?”
“Ella está en su cuarto, la iré a buscar” dijo, ya caminando al pasillo. “Timmy, pon los cubiertos para comer” le indico mientras caminaba al lugar.
Lucy no pudo evitar carcajearse sobre qué Nicolle le dijera “Timmy”, a la vez le causaba —risa, pero también ternura— sin embargo no pudo evitar reírse en su cara.
“Timmy, ¿te ayudo a poner los cubiertos?” preguntó con una curva divertida en sus labios.
“Oye, no te burles”
“¿Quieres que te ayude o no?”
“Si, solo” camino al mesón y tomo unas cosas “Pon los individuales, yo colocare lo demás”
“Bien” Tomó los individuales y comenzó a ponerlos sobre la mesa
Unos segundos después, Tim encontró los cubiertos y servilletas. Su madre apareció unos minutos después acompañada de Genny.
“Tomen asiento, comenzaré a servir la comida” dijo mientras bajaba la vista a la cocina y volvía a levantarla para preguntar algo “Lucy, ¿te gusta el pastel de papa?”
“Si”
Los platos comenzaron a llegar a la mesa y poco a poco, con el paso de los minutos, las conversaciones fluían de forma natural.
“Entones Lucy, ¿por qué te mudaste?”
Se rasco la nuca un poco incomoda “La verdad.. es que mi mamá es escritora y psicóloga, sus libros han sido bien recibidos, lo que llevó a que tuviera que viajar constantemente aquí para algunas charlas y convenciones. Luego ellos hablaron y decidieron que lo mejor era mudarse aquí para evitar tantos viajes”
Nicolle tarareo algo y tomo un sorbo de jugo.
“Mamá, Lucy vino para ayudarme a estudiar… podríamos ir a mi cuarto ya?” interrumpió
“Si, claro. Vayan ya.”
Él se levantó de su asiento y ella también, caminaron al cuarto y juntaron la puerta. Tim sacó unos cuadernos y libros. Él, al no tener un escritorio, se sentaron en la cama a unos centímetros de distancia.
Comenzaron a estudiar. Lucy explicaba con suma paciencia cada cosa, cada parte que él debería saber.
“Entonces el sistema inmunológico es tu defensa.”
“Linebackers?”
Sonrió victoriosa “Si. Detectan al rival y lo derriban antes de que anote”
“Así que el virus es mi equipo rival?
“Si, el virus es tu equipo rival, luego están los glóbulos blancos que pasarían a ser los linebackers y safeties.”
“Y por que hace unos minutos mencionaste los anticuerpos? ¿Quiénes serían ellos?”
“Los anticuerpos pasarían a ser las estrategias específicas contra ese rival.”
Se le curvó el labio inferior “Entonces: el virus el mi rival, el equipo contrario, los glóbulos blancos son los linebackers, y los anticuerpos, son las estrategias” afirmó
“Si”
“Entonces cuando me enfermo es porque mi defensa falló en una tacleada”
“Exactamente”
Tim celebró victorioso, también fue cuando ella miró la ventana y vio que ya casi anochecía.
“Tim, creo que ya me tengo que ir”
Él la miró unos segundos “Esta bien, vamos, te iré a dejar a tu casa”
Lucy asintió y se bajó de la cama, salieron del cuarto.
“Y a terminaron? preguntó Nicolle mientras se acercaba a ellos.
“Si. Lucy ya se tiene que ir, ya es tarde y se está oscureciendo.”
“Bien” le sonrió amable “Fue un gusto conocerte, espero vengas mas seguido por aquí”
“Lo mismo digo señora” le dedicó una pequeña sonrisa cálida “Y creo que verá otra vez por aca si es que Tim quiere que le siga enseñando”
“Mañana pondremos a prueba lo que me enseñaste” sus ojos brillaron
Lucy terminó de despedirse, pero antes de abrir la puerta, ella ya había sido abierta por un hombre de aspecto un poco mayor y con olor a alcohol.
Ella saltó para atrás “Eh, hola, buenas noches”
La cara de Tim cambió de alegre a preocupada y algo que no supo descifrar… quizás era miedo
“Hola papá” dijo con tercio de su voz más baja
¿Quién es?” apuntó a Lucy con una botella de cerveza
“Es una amiga, vino a ayudarme a estudiar” explico mientras inconscientemente le agarraba el brazo a Lucy, con un poco más de fuerza de la que debería
“Bien, que se vaya. No quiero que esté aquí cuando-”
Tim la interrumpió “Si, ya se iba, solo la iré a dejar a su casa” tragó saliva “No me demorare mucho sólo vive unas casas más allá de la nuestra”
“Eso es, es lo que hace un hombre” exclamó mientras se sentaba en el sofá “No te demores mucho, te quiero aquí para que nos pongamos al día”
La mandíbula de Tim se tensó “Si” agarró a Lucy y la dirigió fuera de la casa, cerró la puerta y el fresco viento los azotó por unos milisegundos. Puso sus manos dentro de los bolsillos y bajó la vista para evitar mirarla.
“Hoy estuvo divertido” pronunció para apaciguar el silencio tenso que se estaba formando .
Levantó la vista “Si, fue divertido” la miró a sus ojos “Gracias por ayudarme a estudiar” sus ojos sonrieron por él.
“De nada” vio el leve brillo que se formaba en sus ojos.
Caminaron un poco más, y llegaron a la casa de ella. Noto que las luces estaban encendidas, lo que indicaba que sus padres ya habían vuelto.
“Bueno, llegamos”
“Nos vemos mañana" señaló, pero vio que Tim tenía la mirada más tensa “¿Irás mañana?”
Él miró en dirección a su casa y luego a ella “Si iré, tengo un examen que hacer, ¿recuerdas?”
“Verdad” su labio se curvó apenas “Buenas noches, Tim. Que descanses”
“Buenas noches, Lucy”
Ella entró a su casa y él se fue a la suya; sus hombros estaban tensos. Sabía lo que pasaría ahora, su padre le preguntaría acerca de la escuela y no podría mentir, sabía que él ya sabía sobre que reprobó una materia, y que eso tendría consecuencias.
Llegó a su casa y el hombre se había dormido en el sofá, su madre al percatarse de la presencia de Tim, lo miró y se llevó un dedo en la boca para que hiciera silencio. Camino por la sala sigilosamente y su madre igual, fueron a sus habitaciones y no hicieron ruido.
Tim se puso su pijama, se acostó en su cama y cerró los ojos, el sueño le pegó de golpe. Estaba cansado y tenía miedo de que su padre despertara, no quería que lo golpeara, y mucho menos quería que se lo hubiera dado a su madre o hermana.
Estaba durmiendo plácidamente hasta que la puerta de su habitación azotó la pared y sonó una botella contra ella.
“Te dije que teníamos que hablar” gritó su padre con ímpetu, se acercó a él, y Tim apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que su padre le diera un golpe seco en la cara.
Los gritos despertaron a su madre, ella fue a ver qué pasaba y se quedó paralizada al ver la imagen de su hijo siendo golpeado. Tim por otro lado, la vio fugazmente parada allí sin hacer nada, hasta que un golpe lo noqueó por completo.
***
En la mañana, las cosas estaban tensas, todos estaban en la mesa desayunando como “una familia feliz” mientras que Tim salía de su habitación con un morado en la mejilla y un raspón en la mandíbula.
“Hijo, buenos días” saludó su madre, levantándose de su asiento “Te prepare el desayuno”
“El no merece desayuno” espetó su padre, sin despegar la vista de la sección del diario que leía.
“Está bien, me lo merezco” murmura “Ya me iré a la escuela”
“Pero te dará hambre” fue a la cocina y sacó una bolsa de papel en donde estaba su almuerzo “Tu almuerzo...”
Tom la interrumpió con un golpe en la mesa que asustó a Genny “Dije que no merece comida” se levantó de la mesa y Tim instintivamente puso a su madre detrás de él.
“No pasa nada” tomo la bolsa y la dejó en la mesa “Lo dejare aquí”
“No comerás de mi comida hasta que aprendas a no ser un estúpido” espetó con una voz amenazante.
“Bien” tragó saliva, nervioso “Gracias por la lección” se dio la vuelta y camino a la calle. Dentro de la casa, las cosas quedaron tensas y Genny ya estaba soltando lágrimas silenciosas porque a su padre le molestaba el ruido del llanto.
En el camino a la casa de Lucy, pensó una excusa sobre los golpes que traía. Golpeó la puerta, y unos segundos después ella salió con sus cosas.
“Hola, ¿ya nos vamos?” preguntó mientras terminaba de ajustar su mochila a la espalda.
“Si vamos” contesto con su mejor voz, disimulado el nudo que se le armaba en la garganta.
Lucy levantó la vista para verlo, él dio vuelta la cara.
“¿Qué pasa?”
“Nada, vamos”
Empezaron a caminar y ella noto que Tim solo miraba para el frente, y evitaba mirarla, así que lo detuvo “Tim, espera”
Él paró “¿Qué pasó?”
“Mírame” ordenó
“¿Qué? ¿Por qué?”
Lucy se acercó y lo tomó cuidadosamente de la mejilla, lo volteó y notó sus heridas “Tim…”
¿Él se zafó de su agarre y volteo la cara de nuevo para que ella no lo viera “¿Podemos irnos?”
“NO”
“Vamos, llegaremos tarde” dio pasos pequeños
“¿Quién te hizo eso?”
Tim se detuvo, se volteo solo un poco y la miró de reojo “Me caí en la ducha ayer por la noche” mintió.
“Seguro? ¿Por qué tu madre no te limpio? Eso se ve mal”
Tragó saliva “Ella estaba ocupada hoy en la mañana y anoche ella dormía cuando pasó” algo de verdad había ahí.
“Entonces déjame curarte” le tomó la mano “Vamos” comenzó a guiarlo al lado contrario de donde estaba su escuela.
“¿Dónde vamos?” inquirió en lo que se dejaba arrastrar por Lucy.
“A una farmacia a comprar algo para curarte ese raspón feo que tienes en la mandíbula”
Asintió, sus manos aún seguían unidas. La mano de Lucy calentaba la mano helada de Tim; se demoraron unos minutos en llegar a una farmacia, ya que Lucy no conocía todos los lugares. Luego siguieron caminando hasta llegar al mismo mirador a donde había ido ella el día que llegó a Los Ángeles, se sentaron y dejaron sus cosas en el suelo. Lucy sacó la gasa y alcohol de la bolsa y comenzó a pasarla con toques suaves. Una mano sostenía un lado de su cara y la otra el algodón, sus rostros estaban cerca, respirando el mismo aire.
Tim la observaba mientras Lucy se concentraba en curarlo, esa era la primera vez que alguien —además de su madre y hermana— se preocupaba realmente por él. Lucy terminó de limpiar la herida, y le puso un parche.
“Ten” le tendió un espejo “Para que veas como quedo”
Tim lo tomó y se miró “¿Por qué este parche es rosado y tiene gatitos?” preguntó apartándose el espejo de la cara.
“Porque era el único que tenía” se le curvaron los labios “Además se te ve lindo” comenzó a carcajear.
“Esto no me ayuda” movió la cabeza en negación, sin embargo, una pequeña sonrisa se formó en su rostro “Pero gracias por esto, no tenías por qué hacerlo”
“Tenía que, somos amigos” le sonrió cálidamente “Pero” dudo en decirlo “No creo que te hayas caído, eso no lo hace la ducha”
Bajo la mirada avergonzado, con un nudo en la garganta ya formándose
“Se que nos conocemos hace poco tiempo, pero me puedes decir lo que sea” movió su mano junto a la del, que descansaba sobre el metal del asiento, sus nudillos se estaban poniendo blancos “¿Con quién te peleaste?”
Tim levantó la vista para exponer sus ojos llorosos llenos de rabia “Ya te dije. Me caí en la ducha”
“Se que ocultas algo” tragó saliva al sentir su vulnerabilidad “No tienes que decírmelo a mí, pero podrías hablarlo con alguien”
Negó con la cabeza
“Por favor… necesito saber que estas bien” dijo con su voz más baja esta vez
“Es-estoy bien” su voz salió entrecortada sin poder pronunciar nada más
“¿Claramente no lo estas” se acercó más, le levanto la cara y le dio unas suaves caricias en la mejilla que no tenía heridas “¿Me quieres contar que paso?” pregunto con voz más suave
Negó de nuevo.
“¿Quieres un abrazo?”
Tim la miró y asintió, ella se movió un poco más y lo abrazó fuertemente. Él la sintió enseguida y la trajo más a él. El cuerpo de Lucy se apretó contra su cuerpo estaba adolorido y magullado; aun así, Tim no la soltó, sus lágrimas comenzaron a salir silenciosamente de sus ojos estrellándose contra el pelo de ella, su respiración se volvió entrecortada mientras sus lágrimas no paraban de salir.
“Estoy aquí” susurró contra su oído, le acarició la nuca “Estoy aquí”
Estuvieron así unos minutos hasta que se separaron, los ojos de Tim estaban rojos por llorar.
“Gracias” susurro
“No tienes por qué agradecer, esto es lo que hace una amiga, además estoy agradecida de que te hayas podido desahogar conmigo”
Pasaron unos minutos más en silencio, se quedaron observando cómo las olas aterrizaban contra la arena, y el sonido del mar llenaba el ambiente.
“¿Quieres volver a la escuela?”
“Creo que deberíamos, ayer estudiamos para mi examen, debería presentarme”
“Es verdad” se mordió el labio pensando “¿A qué hora es tu examen?”
“En la última hora de clases. ¿por qué?”
“Podríamos quedarnos aquí en el día si quieres y después vas a la hora que tengas que hacer el examen”
“Es una buena idea… la verdad no tengo muchas ganas de ir hoy”
“Si, además aprovecharemos de estudiar más, así estarás más preparado para tu examen”
“Tienes razón, no lo había pensado así”
“Ves, todo solucionado” alcanzó su bolso y comenzó a sacar sus cuadernos “aprovechemos estas horas libres”
Se acomodaron bien en la banca y comenzaron a repasar las cosas, pero la mente de Lucy siempre iba a la parte en donde él no le quiso decir quien le hizo daño; sin embargo, tenía sus sospechas. Cada vez que intentaba concentrarse en las páginas frente a ella o concentrarse en Tim, aquella idea volvía a aparecer persistente. La cara del padre de Tim volvía a su cabeza, su olor a cerveza, todo eso volvía una y otra vez, pero se contuvo las ganas de preguntarlo o mencionar algo. Quizás conocía a Tim hace muy poco tiempo, pero ya entendía cómo funcionaba, se notaba que era de esas personas que no cuentan nada y se cierran a la mínima idea de solo mencionar eso, y ella no quería que él se cerrara, porque eso significaría distanciarse.
Siguieron con su día normal, luego fueron a la escuela y Tim presento su examen. Después estuvieron un tiempo juntos antes de separarse y irse para sus casas.
