Actions

Work Header

First Time

Chapter 3: Capitulo 3

Notes:

Volví después de una semana! Esta vez fueron 1979 palabras como disculpa por no actualizar el martes pasado. Espero lo disfruten muchoooo.

Edición: Es la sexta vez que lo edito, es mi culpa por no leerlo completo, pueden creer que puse que olía a fresa y luego a cereza? Jaja

Chapter Text

POV: Naito
.
.
.
.
.

Me despertó un ruido exactamente a las 5:47 de la mañana. Recorrí la habitación con la mirada hasta dar con el responsable de la interrupción de mi sueño, mi compañero de habitación, Ousuke Momokado, se le había caído un botellón de agua metálico, aparentemente el que utiliza cuando sale a hacer ejercicio antes de ir a la escuela.

—Puta madre, ¿Te desperté? —me miró con una sonrisa que parecía mucho más avergonzada que feliz. Sin embargo, ¿No era obvio? Es la pregunta más estúpida que alguien me ha hecho este mes. Lo miré inquisitivamente por unos segundos y después me tapé el rostro con mi sábana, detesto que me despierten antes de mi alarma de las 6:00. Lo escuché moverse por la habitación hasta que cerró la puerta. Exactamente 12 minutos después de que salió de la habitación sonó mi alarma, abrí el ropero, tomé mi uniforme, desodorante y mi toalla. Me dirigí a las duchas y abrí la regadera, dejando que el agua caliente recorriera lentamente mi cuerpo, últimamente he estado pensando demasiado en Kyoya. No... No debería mentirme, llevo casi dos años pensando demasiado en él, su dulce olor a fresa, su preciosa sonrisa, cálida y radiante, sus ojos cereza que me miran con cariño... Es la persona más preciosa que he conocido en la vida.

Salí de la ducha y me envolví en la toalla, sequé mi cuerpo y pelo, y después me anudé la toalla en la cintura y me vestí, últimamente he estado considerando confesarle mis sentimientos, pero... Si soy sincero conmigo mismo, admito que temo que guste de alguien más o que simple y sencillamente yo sea demasiado austero, o más bien aburrido para alguien tan radiante y vivaz como Kyoya. Comúnmente no soy una persona apegada al placer, ni siquiera a la felicidad, pero con Kyoya me pasa algo distinto... Cada que hablo con él siento un calor subirme por las mejillas, su imagen persiste en mi mente todo el día y me desvela cada noche. Tampoco es común en mí ser cobarde o vacilante, sin embargo se me acelera el pulso al pensar en la expresión que pondrá cuando le confiese mi sentir.

×××

Al finalizar el séptimo módulo de clases, me retiré hacia el comedor y pedí una ensalada de verduras con pollo, es lo más saludable que ofrece esta cafetería para alguien con una dieta restringida como yo. Hoy debía asistir a una reunión del consejo estudiantil, por lo que en lugar de quedarme en la cafetería decidí almorzar en la sala designada al consejo. Subí las escaleras lentamente, a esta hora seguramente Kyoya está en los dormitorios o en el jardín con alguno de sus vastos amigos...

Abrí la puerta sin tocar, solo Masumi y Kaoru se encontraban en el lugar cuando entré. —Buenas tardes Mudano. —me saludó Kaoru con esa agradable sonrisa característica suya. A su lado, Masumi estaba almorzando ensalada de pollo, me parece que lo miré demasiado tiempo, porque volteó a verme directamente. Me senté en una de las otras cinco sillas desocupadas y comencé a almorzar. Me tomó tan solo diez minutos terminar mi comida, cuando Kaoru salió del lugar aparentemente para comprar su comida y Masumi se me quedó viendo más tiempo de lo que comúnmente alguien vería a otra persona. —¿Puedo saber que te tiene con esa cara de idiota? —escuché decir a Masumi. —¿A qué te refieres? Es mi cara de siempre. —murmuré sin quitar la mirada de él. —¿Me crees estúpido? Nos conocemos desde que entramos a secundaria, y ahora mismo pareces en las nubes. —me miró fijamente a los ojos, supongo que espera que me sincere con él pero no estoy seguro de qué tan capaz soy de expresarme, incluso con alguien como Masumi, a quien considero confiable y discreto, sé que no dirá nada... —No considero que sea de importancia. —su rostro tenía una clara expresión de escepticismo, los últimos años he dejado que me conozca demasiado bien, más de lo que debería. —¿No crees que sea importante o no quieres contarme? —solo rompí el contacto visual dos segundos, suficiente tiempo para que Masumi respondiera la pregunta por su cuenta. —¿Es Kyoya? Incluso en alguien tan impasible como tú es obvio ese pequeño cambio en tus ojos cuando hablan de él. Es eso, ¿no? —qué certero es cuando se trata de leer a los demás —¿Adiviné? —lo vi sonreir, probablemente burlándose de mí. —No te incumbe lo que sienta por él o no. —me removí en mi asiento y comencé a revisar el itinerario que Kaoru nos había entregado ayer respecto a la junta de hoy. —Deberías decirle, no creo que te rechace. Piénsalo, si quieres una oportunidad con él deberías apresurarte o alguien más podría adelantarse, Kyoya es alguien muy popular desde la secundaria. —Me dijo, como última cosa antes de finalizar nuestra conversación, si es que puede llamarse de esta forma. Lo seguí viendo unos segundos extra, no dijo nada más, solo siguió revolviendo su ensalada.

×××

Tres horas después, al finalizar el horario que el consejo tiene asignado para trabajar, esperé a que todos salieran excepto Kaoru, sin embargo, para mi mala suerte, Hagure y Masumi se quedaron también. —Kaoru, ¿Podemos hablar a solas un momento? Por favor. —Masumi y él se miraron un momento antes de que Kaoru se levantara de su asiento. —Claro. —caminó detrás mío hacia la puerta, cuando salimos cerró la puerta antes de avanzar por el pasillo. —¿Y bien? Dime. —Kaoru me sonrió suavemente, eso es parte de lo que hace que me inspire confianza para esto... —¿Qué crees que le gustaría de regalo a Kyoya? —primero me miró con sorpresa pero no tardó en llegar a su rostro una risita —No quiero que me creas chismoso, pero ¿Cuál es la ocasión especial? No eres alguien que normalmente da regalos. —lo miré unos segundos, ¿Qué le importa? —No te incumbe. Si vas a preguntar tanto entonces iré a preguntarle a alguien más. —su rostro cambió casi de inmediato al de una persona que sabe que se equivocó en algo. —Jaja... No me malentiendas, solo era una pregunta. —después volvió a su habitual seriedad. —Por otro lado... Sé que Kyoya está buscando algo que hacer en los descansos para evitar a su compañero de habitación, además, podrías regalarle un nuevo delantal, el suyo ya está desgastado, o también podrías darle un postre, ama lo dulce, aunque creo que eso ya lo sabías. —me ofreció otra sonrisa. —Gracias Kaoru, que tengas buen día. —Igualmente. —dijo y volvió dentro, por mi parte, me retiré a mi habitación. El postre y acompañarlo en su tiempo libre suenan bien, el problema es cuándo y dónde voy a conseguir un postre, y a qué hora voy a tener tiempo de verlo. Mañana tengo que ir al club de artes marciales, voy a estar libre hasta las nueve...

×××

Terminé de secarme el cabello y guardé mis cosas en mi casillero. Tomé mi teléfono y envié un mensaje a Kaoru, otra vez.

Naito: No necesitas nada para las galletas que te encargué?
Kao: Noooo
Kao: No te preocupes por eso, yo me encargo de todo
Naito: Ok

Después abrí el chat de Kyoya.

Naito: Kyoya, estás ocupado?
Kyo: Ahorita o cuando?
Naito: Mañana, estás libre a las 9?
Naito: O te duermes a esa hora
Kyo: Normalmente me acuesto a las 9 peroooo por tí puedo hacer una excepción
Kyo: Y dime
Kyo: para que me quieres ver? Es que no puedes estar sin mí?
Kyo: Mentira JAJAJA
Naito: Te veo mañana en la plaza cívica
Kyo: Oki

Metí el teléfono en mi bolsillo y me dirigí a mi habitación, ¿Eso fue un coqueteo? No... seguro solo es una broma suya. Mientras caminaba, más de una vez sentí la necesidad de cancelarle lo de las galletas a Kaoru, pero no puedo acobardarme ahora, después de todo ya le dije que nos viéramos mañana por la noche, se molestará si le cancelo.


Al día siguiente

 

Los nervios no me dejaron pensar bien en clase, hoy no participé para nada, hoy más que nunca Kyoya ocupa mi pensamiento. Debo prepararme mentalmente para un rechazo.

×××

Al término del club de artes marciales, me retiré el uniforme y fuí directamente al baño a lavarme el sudor del rostro y a cambiarme de camisa para ponerme desodorante, no voy a ir con Kaoru hediendo a sudor. Posteriormente tomé mi teléfono y noté una notificación de whatsapp.
Kao: Ya se fue Kyoya
Kao: Ya puedes pasar a buscarlas en la cocina de repost

Respondí con un simple "Ok" y guardé el teléfono. Caminé menos de diez metros para llegar al club de repostería, admito que los nervios me carcomen cuando pienso en la expresión que va a poner, quiero anticiparme al peor de los casos, así quizás no me duela tanto cuando me rechace.

Abrí la puerta y escuché un suave saludo por parte de Kaoru. —¡Mudano! Que bien que llegas, tengo un pendiente con los chicos del club de jardinería. —dijo mientras guardaba las galletas en una bolsita de corazones con un listón rojo. —Aquí tienes. —me extendió la mano con las galletas, otra vez esa sonrisa, me pregunto que tan genuina es realmente. —Gracias por hacerme el favor. —tomé la bolsita y salí de la cocina.

×××

Cuando dieron las nueve en punto, yo ya estaba cerca de la plaza cívica, más concretamente, estaba viendo a Kyoya desde la puerta de los vestidores. No hago esto normalmente pero... No, de hecho, yo nunca había hecho esto. De alguna manera, empiezo a arrepentirme de citarlo aquí, el corazón me late demasiado rápido y creo que me empieza a doler el estómago del nerviosismo. Estoy estúpidamente enamorado de él.

Casi 10 minutos después decidí acercarme a él, que esperaba en una banca cercana. —Lamento llegar tarde, me surgió un imprevisto. —murmuré, sentí un calor subirme por las mejillas cuando me miró con esa linda expresión dubitativa. —¿Tú llegando tarde? Debo estar alucinando, o tal vez los brownies que comí en la cena tenían otra cosa en vez de azúcar glass. —rió un poco después de decir eso. —Entonces... ¿Para que me citaste aquí? —dijo, mientras me hacía un espacio en la banca. —me senté a su lado, dudé en sacar las galletas, pero ya estoy aquí así que es muy tarde para arrepentirme de esto. Tomé la bolsita y la puse entre nosotros, mordí mi labio inferior y desvíe la mirada al suelo. —¿Galletas? ¡Gracias Danochi! Que lindo eres. —ahí está, esa radiante sonrisa que tanto me gusta... —Kyoya. —mordió una galleta y su mirada se quedó fija en mí, mi corazón se está acelerando más que antes. —Me... Quería pasar tiempo contigo. —no pude. Parece que en realidad soy mucho más cobarde de lo que creía. —¿En serio? ¡Jaja! Que bueno, este último año sentí que nos distanciamos demasiado. —apoyó su cabeza en mi hombro, está demasiado cerca, el olor a fresa de su shampoo me llega perfectamente... —Gracias por las galletas Danito, están deliciosas por cierto, ¿Dónde las conseguiste? —preguntó, masticando su tercera galleta. —Le pedí a Kaoru que las horneara. —Kyoya se removió en mi hombro, liberando más de su olor dulce a fresa. —¿En serio? Están muy buenas... Danochi... Gracias, no sé cómo decirlo, pero estoy muy feliz de estar contigo. —mi corazón dió un vuelco con esa última frase, tomé valentía y sujeté su mano, ¡Lo hice! ¡Tomé su mano! Si tan solo me atreviera a decirle...

Pensé que alejaría la mano, pero la apretó más y me dió un beso en la mejilla, ¡Un beso! ¿Será que siente lo mismo? Tal vez solo sea un beso amistoso...

×××

Volví a mi habitación, cerré la puerta y lo primero que hice fue acostarme y taparme la cara con la almohada. ¡Soy un cobarde! No le dije nada de lo que quería decirle. Voy a seguir intentandolo hasta que lo logre.

.
.
.
.
.

Notes:

Actualizo semanal, por si quieren leer los siguientes capítulos