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I used to know you... and quite well

Chapter 3: Hora uno - 7:00 am

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Abbot siempre estaba para el cambio de turno, presentar los casos del turno nocturno, atender las emergentes que estaban en el borde de su turno y el de Robby, y finalmente largarse a casa. Eso fue lo que en primer lugar lo hizo involucrarse en los casos del accidente, eso y que pretendía pedir su turno nocturno del siguiente día por lo que estaba compensando las horas que no podría estar. 

Normalmente el hospital arreglaba esas horas de forma burocrática, pero Abbot no podía con su condición y necesitaba hacer ese doble turno para sentir que salvaría las vidas que abandonaba la noche siguiente. Robby ya lo había atosigado intentando descubrir la razón por la cual faltaría mañana y no había perdido tampoco sus oportunidades de mencionarle lo ridículo que era cubrir con el turno diurno. 

Pero viniendo de Robby, quien cada tanto quería tirar la toalla o, en otras palabras, vislumbraba Pittsburgh del lado peligroso de la baranda en la azotea, a Abbot solo le quedaba decirle que se estaba volviendo un viejo cascarrabias sin convicciones suficientes. 

Mientras retomaba un ritmo nuevo para el turno que comenzaba, y a su vez observaba el cambio de personal, intentó por varios minutos concentrarse en la pantalla frente a él para tomar un caso. La regla era siempre la misma: no elegir, tomar en el orden que aparecen allí. La repetían siempre a los internos que se morían por tomar casos raros, aunque se equivocaran y solo terminaban ateniendo a una pobre monja con gonorrea en el ojo. 

Pero algo totalmente sutil, aunque notorio y molesto, tiraba de él a la sala de trauma 2 aunque sea para pasar por la puerta y pretender que supervisaba. Whitaker había quedado como el residente a cargo del caso, por lo que lo normal sería preguntarle los avances a él, ya que sabría las últimas noticias. 

No tenía interés en hacer eso, se sentía ansioso de realizar los exámenes él mismo, y revisarlo todo por su cuenta. Incluso si eran hemogramas de rutina, que hasta podría verlos una enfermera con los ojos cerrados. 

Dana colgó el teléfono y lo sacó de su hilo de pensamiento rumiante, al tiempo que lo miraba por sobre sus lentes.

—Mujer de 23 años, dolor lumbar que migró a la zona del abdomen inferior y pelvis. Es tuyo Abbot. Llega en 3 minutos a la bahía.

El médico asintió sin sentirse perturbado por la orden, tomó los guantes de su medida de camino a la bahía de ambulancias, apenas esperó un minuto antes de ver llegar al vehículo en cuestión. Rápidamente bajaron las paramédicas de la parte trasera y condujeron a la paciente por las infernales puertas de la fosa. 

—Loraine Harlow, 23 años, estudiante universitaria. Llamó su compañera de cuarto ya que Loraine lleva desde ayer con un dolor intenso en el abdomen bajo, habiendo comenzado en la zona lumbar primero. Le administramos ondansetrón 5 mg ya que por el dolor vomitó en el camino, también por vía intravenosa para el dolor le dimos tramadol 60 mg.

—Buen trabajo, es nuestra.— Abbot la trasladó a la sala de trauma más cercana, mientras que auscultaba su pecho con su estetoscopio. —Mohan, la paciente sigue con mucho dolor, ¿qué le administramos?

Samira levantó su vista y pensó unos segundos, no era muy difícil la pregunta, pero los ojos intensos de Robby eran sofocantes. —Fentanilo, 50 microgramos para comenzar. Si no es suficiente, puede aumentarse la dosis.

Perlah estaba preparando la jeringa con el analgésico cuando Santos, que estaba encargada del análisis primario de la paciente, palpa una y otra vez el abdomen de la chica.

—Esperen, Perlah no inyectes eso.— todos voltearon a ver a la R2

—¿Qué sucede Santos?, debemos tranquilizarla para poder terminar de evaluar.

—Su abdomen está rígido en algunas partes y blando en otras, aquí estoy sintiendo los pies de un bebé. Está embarazada.— dijo mientras se alejaba para dejar a Abbot acercarse y comprobarlo él mismo. 

Cuando puso sus manos en el abdomen de la chica solo pudo comprobar que lo dicho por Santos era verdad, sus ojos se abrieron de par en par porque supo en ese momento que no había tiempo de subirla a ginecología. El bebé debía nacer allí mismo. 

—Traigan el monitor fetal y una incubadora. Que alguien llame a obstetricia ahora mismo.— un puñado de enfermeras se movilizaron y Samira se apuró a tomar el teléfono de la pared y marcar el número interno para obstetricia.

El parto era inminente, por lo que Abbot debía cuidarlo todo. A la paciente, al bebé, la situación y su salud. 

—Loraine, estás atravesando la última etapa de un embarazo críptico, eso significa que estás a punto de tener un bebé. Estamos aquí para ayudarte.— Jack se acercó a la chica y trató de ser lo más claro posible con ella, necesitaría de su cooperación.

El equipo necesario tardó unos solidos 5 minutos los cuales se sintieron como una eternidad, Abbot no quería hacer esperar más a la pobre chica. Definitivamente debería encargarse de llamar a Kiara luego de eso para que hable con la paciente. 
Loraine se veía más tranquila en cuanto al dolor, pero no menos asustada por lo que venía, Perlah se acercó a ella y tomando su mano le dijo, —Estás en buenas manos, todo saldrá bien.

Jack rápidamente se colocó la bata estéril y un cubrebocas, al tiempo que Samira monitoreaba los signos vitales del bebé. La habitación se llenó en seguida de un sonido continuo y fuerte, un corazón sano latiendo. 
—Está estable, —informó la Dra. Mohan. —pero las contracciones no tienen el tiempo suficiente entre ellas. 

—Porque ya no hay más tiempo.— Robby sentenció parado en la puerta para no estorbar y evitar interferir en el campo estéril. —Perlah adminístrale lidocaína en la zona para ayudar a Loraine a pujar.

La enfermera siguió la orden, al tiempo que veía a Abbot relajar totalmente sus hombros. Parecía haber entrado en un estado de tranquilidad que anulaba la locura de su al rededor.
Se acercó a la paciente y, bajando su tono de voz a uno más tranquilizador, habló con ella.

—Loraine, mírame, —la chica, bastante asustada, encontró sus ojos. —sé que sientes mucho dolor y es algo aterrador, pero necesito de ti para que esto salga bien, ¿sí?. En la siguiente contracción vas a respirar hondo y pujar, el bebé ya está en posición. Estaremos aquí para lo que necesites, pero debes confiar en que te ayudaremos.

La chica con lágrimas en sus ojos asintió al doctor y tomó con más fuerza la mano de Perlah, quien no se apartaba de su lado.

El parto que ya estaba en proceso de pronto alcanzó un pico de intensidad en el que todos estaban expectantes, Loraine siguió las instrucciones de Abbot tal cual le pedía y hacía su mejor esfuerzo cuando debía pujar con fuerza. Era una chica muy fuerte y valiente, había escuchado por parte de la enfermera. 

Samira esperaba, también con una bata estéril, guantes y tapaboca, con una manta al bebé para colocarlo en la incubadora para hacer los primeros controles natales. No tener certeza de nada podía ser lo que lo definiera todo. 
La chica entregó sus últimas fuerzas en la última contracción y Abbot, usando la mejor posición de sus manos, buscaba recibir al bebé en ese momento. 

Se asomó una pequeña cabeza con cabellos oscuros y con algo de ayuda pasó el hombro, de allí en más todo el cuerpo estuvo afuera. Fue un alivio que el cordón umbilical no estaba enredado, por lo que era una luz verde a cortarlo. Abbot en seguida se lo entregó a Mohan, quien lo tomó como si fuese un pedacito de nube. 

—Es un varón, uno muy fuerte. — anunció Perlah en el oído de la chica.

Aún no escuchaban el primer llanto pero estaban tranquilos, entre las enfermeras y Samira podrían hacerlo reaccionar pronto.
—Loraine, lo has hecho increíble. Necesito tu último esfuerzo, tiene que salir la placenta. Cuando sientas una contracción más, encuentra el empujón allí.

Unos segundos más tarde, no sin un grito desgarrador, la placenta finalmente salió y Loraine estaba exhausta. Había sido una guerrera que trajo una vida al mundo.

Cuando Abbot se levantó de la butaca donde estaba sentado y volteó a ver a Samira, escuchó un estruendoso llanto de bebé. Unos pulmones sanos llenándose de aire. —El bebé debe hacer contacto con la madre y luego que los suban a Neonatología de inmediato. Buen trabajo a todos.

Jack comenzaba a quitarse los guantes y la bata cuando Perlah pasó a su lado, —Ah, y que alguien llame a Kiara para que hable con la paciente, por favor.
La adrenalina bajó de pronto de su cuerpo e intentó dar un largo suspiro para concentrarse en los siguientes pacientes. dejándolo en el mismo lugar donde Dana lo había interrumpido: con el doble turno pasándole factura.

Caminó hacia la zona de triaje, para ver que estuviese todo en orden, pero sus pasos, de forma inconsciente, lo llevaron en la dirección opuesta. Cruzándose en el camino a Whitaker, que lo miró amablemente sin siquiera molestarlo. 

La puerta de trauma 2 estaba entornada, como si todo quisiese que él se dirigiera allí. Odiaba urgencias por eso. 
Jack se paró en el marco de la puerta, no dejándose a sí mismo entrar. No podía. El reloj en su movimiento mecánico marcaba las 8:52 de una mañana que Abbot se arrepentía de haber elegido para estar. 

Las máquinas de respiración dictaban un ritmo artificial en el pecho del paciente, en coma, desconocido, frágil. 

John Doe. Alexander Duggan. El Chacal. 

Tenía el rostro escondido por el respirador y la piel pálida y pecosa no tenía su brillo usual. 

Usual. 

Abbot se rió para sus adentros por ese pensamiento tan estúpido. Él no conocía a este hombre hace 13 años. Podría ser cualquier paciente. Cualquiera.

No se conocían más.

 

 

Notes:

Ha pasado una eternidad desde el último capítulo y me disculpo por eso :( la universidad ha sido una montaña rusa de emociones y tareas que apenas tenía tiempo de escribir unas pocas palabras. Pero me emocionaba volver y no dejar esto así nomás.
¡¡¡Muchas gracias por los comentarios que han dejado, no saben lo feliz que me hacen y lo mucho que me motivan!!!

pd: espero que disfruten los capítulos seguidos como ofrenda por haber desaparecido jaja

Notes:

Actualizaré lo más rápido que pueda pero no prometo hacerlo ningún día en especial. No puedo asegurar qué tan largo será este fic pero prepárense porque no soy de soltar una historia y a sus personajes rápidamente, por lo que querré conservarlos lo más que pueda.
Siéntanse libres de decirme sus más locas ideas de cómo creen que irá avanzando esta historia, les aseguro que las voy a leer.