Chapter Text
AERION
Su padre estaba furioso, en realidad siempre estaba de mal humor, pero está vez si estaba furioso, arrastraba a Daeron del brazo apartandolo de la fiesta, lo tomaba con tanta fuerza que Aerion tuvo miedo de que lo fuera a lastimar y a pesar de que su hermano era bastante alto en comparación con Maekar, se veía completamente vulnerable al lado de su padre.
— ¡Eres un completo idiota! Como se te ocurre traer a esa mujer aquí! — Finalmente soltó el brazo de Daeron provocando que este casi cayera al suelo.
— ¡No sabía quién era, padre! — Daeron intento defenderse
— ¡Como no vas a saber quién era! ¡Eres imbécil! — pudo escuchar el sonido de la palma de Maekar contra la mejilla de su hermano — ¡Juro que a veces siento que encuentras placer en avergonzarme, no encuentro ninguna justificación lógica para que actúes de manera tan estúpida!
— Padre — Aerion decidió intervenir — Estoy seguro de que Daeron no era consciente de quien era su acompañante, no formaría tal escándalo a propósito — Maekar pareció calmarse por un momento.
— ¿Cómo conociste a esa mujer? — incluso aunque bajo el volumen de su voz, cargaba mucha tensión en ella — respóndeme Daeron, quiero saber cómo terminaste involucrado con esa perra extranjera
Aerion volteó a mirar detrás suyo, Kiera estaba ahí, junto a Lara Tyrell quien acariciaba su espalda intentando consolarla, sin embargo la expresión de Kiera era firme, sin mostrar realmente que tan ofendida estaba.
— En el tiempo en el que me exiliaste, padre — Daeron le respondió, el lado derecho de su rostro estaba rojo debido al golpe que había recibido — ahí conocí a Kiera, no sabía su relación con Valarr o con Aerola — hizo un gesto despreocupado, que pareció enojar más a su padre — genuinamente salí con ella porque me gustó.
— A veces me cuestionó tu inteligencia — La mirada de Maekar estaba llena de condescendencia — de verdad crees que una mujer de baja cuna, estaría interesada en ti sin buscar nada más a cambió, no eres precisamente un galán, solo tienes un apellido — No entendía porque su padre seguía mostrando esa agresividad contra su hermano, en especial considerando lo que había pasado en la última semana
— un apellido del que estoy cansado que sigas humillando — Su padre dijo con desdén
— Jamás le dije mi nombre real — No sabía cómo describir la expresión de su hermano en ese momento, se veía dolido, como normalmente estaba cada vez que Maekar le decía algo hiriente, pero está vez puedo ver algo más — No me interesa tu apellido padre, es una carga para mí, intento de todas las maneras de huir de el, de ti — su voz sonaba cansada, con amargura — de tu estúpido legado
Incluso sin cambiar su expresión, Aerion pudo ver que esas palabras tuvieron un efecto en su padre.
— No solamente eres un idiota, también eres un débil y un cobarde.
— Bueno padre — Daeron sonrío mordazmente— claramente es algo de familia.
Su cuerpo se movió tan rápido como pudo en el momento en que Maekar estrelló a Daeron contra la pared agarrando fuertemente su cuello
— ¡Padre detente! ¡Padre ya está bien! — Aerion prácticamente estaba gritando.
Pero él no lo escuchaba estaba demasiado concentrado en atacar a Daeron — ¡Estoy cansado de tu insolencia! ¡No la voy a aceptar más!
— ¡Maekar basta! — una voz se escucho junto a la suya, era Valarr, que trataba de soltar las manos de su padre del cuello de Daeron — ¡Lo va a matar!
Ambos hacían demasiada fuerza intentando detenerlo, pero esos esfuerzos no eran suficientes.
Mierda es demasiado fuerte.
— Maekar detente — la voz de Baelor Martell se escucho tras ellos, al parecer surgió efecto porque su padre soltó a Daeron de inmediato. Su hermano tambaleo un poco, tosiendo fuertemente.
— ¡Daeron! — dejo que su hermano recuperará el aliento — ¿Estás bien?
— Creo que es mejor que salgamos de aquí — dijo Valarr sujetando fuertemente a Daeron
— No te vas a ir a ningún lado — dijo su padre mirando directamente a Daeron — Vas a volver en este instante y te vas a disculpar como es debido
— Con todo respeto padre — Daeron respondió apoyándose en Valarr quien lo ayudaba a sostenerse— no me importa una mierda — Dijo con voz débil.
La ira cruzo el rostro de Maekar nuevamente, parecía que estaba a punto de lanzarse de nuevo hacia Daeron, pero Valarr se lo impidió. Maekar lanzo una mirada asesina hacia el niño Martell, quien se mantenía firmemente entre él y Daeron.
No lo puedes golpear a él padre, Baelor te asesinaría
— Maekar — Baelor hablo — Es suficiente, la gente empieza a entrometerse
Miro hacia el salón de eventos y evidentemente varias personas se estaban asomando en la entrada tratando de mirar que sucedía.
— Debemos regresar — Baelor dijo mirando hacia la fiesta — Aerion, acompaña a tu hermano y a su acompañante de vuelta a sus respectivos hogares — dijo pasando su mirada de él hasta Kiera.
— ¡No van a ir a ningún lado! — Maekar dijo severamente— Daeron ven aquí en este instante, vamos a arreglar la estupidez que hiciste
— No pretendo faltarte al respeto Maekar— Baelor volvió a intervenir — Pero esta es la fiesta de compromiso de mi hijo, no deseo provocar más infortunios hacía él o hacía su prometida.
Aunque su ira seguía presente, Maekar no discutió más al respecto.
— Valarr, tu también deberías retirarte — Él nombrado parecía desconcertado con la petición de su padre.
— No quiero dejar a Matarys ahora, padre — Valarr quiso objetar
— Tu hermano estará bien, vas a tener otro momento para hablar con él, por favor, acompaña a los hijos Maekar, asegúrate que lleguen bien.
— Si, padre — el respondió finalmente, tomando suavemente el brazo de Daeron y pidiéndole a Aerion y a Kiera que lo siguieran.
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De ahí en adelante todo fue silencio absoluto, ya que nadie tenía ganas de hablar, empezaba a admirar el espíritu de Kiera porque en todo el camino no soltó ni una sola lágrima y sabía qué tuvo que soportar los insultos de varios individuos, incluído su padre. Una vez dejaron a Kiera en casa se dirigieron a su edificio, Valarr insistió en dejarlos a los dos en la puerta del apartamento en lugar de solo dejarlos en la entrada del edificio.
— Si quieres puedes quedarte, debes estar cansado y no creo que quieras lidiar con tu familia está noche después de lo que pasó — Aerion le ofreció a Valarr, normalmente no era tan amable con el, pero le preocupaba su hermano y Valarr hacia un buen trabajo para estar pendiente de él.
— Gracias Aerion, pero creo que mejor no — el respondió simplemente.
— ¿No quieres quedarte? — Pregunto Daeron algo sorprendido, era lo primero que había dicho desde que salieron del hotel Lannister.
— umm no, yo... — Valarr bajo de inmediato su rostro al cruzar miradas con Daeron — De hecho no vivo lejos de aquí — Miro a su hermano, se veía un poco decepcionado ante la respuesta de Valarr.
Por todos los dioses
A veces esos dos lo confundían, no sabía que pasaba realmente con ellos, a veces parecía que se odiaban, otras veces no y a veces había un rara tensión que lo ponía muy incómodo
— ¿Osea que ya vives solo? — Aerion pregunto, tratando de esquivar su incomodidad
Valarr asintió — si desde hace un tiempo —podia decir que algo le pasaba, se veía muy desanimado. Bueno no lo podía culpar, no fue precisamente su mejor noche.
— mmm okay, supongo que nos vemos luego — se despidió con un gesto — despídete Daeron
Su hermano y Valarr intercambiaron miradas brevemente, parecía que no sabían que decir, hasta que Valarr decidió hablar.
— Adiós — dijo en voz baja, más dirigido hacia su hermano que hacia el, luego se retiró — Aerion llámame si algo sucede.
— ¡No lo voy a hacer! — levanto un poco la voz ya que Valarr ya se encontraba lejos, pero este no miro hacia atrás en ningún momento.
Una vez adentro, Daeron no hablo, no dijo ni una sóla palabra, estaba completamente en su mundo, solo asentía a lo que su hermano decía hasta que finalmente fue a encerrarse en su cuarto. Aerion sentia que debía hacer algo.
¿Que debía hacer? ¿Debía ir a hablar con él? Pero ¿Que le iba a decir?
No era la primera vez que su hermano discutía con su padre, tampoco era la primera vez que este lo golpeaba, pero entonces ¿por qué esto se siente diferente?. Aerion sabía que debía hacer algo, pero no sabía exactamente que. Aparentemente paso demasiado tiempo debatiendo acerca de eso, porque cuando se decidió ir a hablar con Daeron este ya se encontraba dormido, así que decidió ir a su cuarto y hacer lo mismo.
Sin embargo sus sueños se vieron interrumpidos cuando escucho un fuerte ruido de la habitación de Daeron, se levantó de inmediato. Pero cuando llego alli su hermano no estaba.
— ¡Daeron! — empezó a gritar — ¿¡Daeron donde estas!?
Ahí noto la luz que salía del baño, justo cuando abrió la puerta escucho el ruido de la cisterna.
Daeron estaba junto a la taza, apoyando sus codos en la orilla mientras sostenía fuertemente su cabeza.
— ¿Estás bien?
Aerion se acercó a su hermano, su rostro estaba manchado, había acabado de vomitar y también estaba bañado en sudor.
— ¿Que paso? ¿tuviste otro sueño? — sujeto su rostro con ambas manos, los ojos de Daeron estaban rojos, conteniendo las lágrimas — está bien, está bien — Aerion lo abrazo, su hermano empezó a llorar fuertemente en su hombro casi temblando. Dejo que se desahogara, no lo había visto llorar así desde que eran niños
— Dime qué pasó — le limpio las lágrimas que caían en su rostro
— Soñe, so-so-soñe — hablo entrecortadamente — soñe con padre, y el...el me mostraba...
— Está bien, respira, tranquilo — hacia su mejor esfuerzo para calmarlo
— me mostró a-a ti...y a Aegon, a..Valarr — su hermano volvió a llorar — y todos... todos estaban..
— Está bien, ya pasó, si ya pasó
— Estaban muertos Aerion — su hermano soltó con un chillido — Los ví morir a todos
— Está bien, Daeron, solo fue un sueño
Pero él empezó a negar fuertemente con la cabeza— ¡No! no son solo sueños Aerion
— Daeron..
— ¡Se cumplen! ¡Maldita sea, se cumplen! ¡Cada maldita cosa que sueño de algún modo se termina volviendo real!
Daeron seguía hablando entre sollozos, él no sabía cómo actuar, siendo honesto nunca pensó que su hermano le saldría con algo como eso
— Daeron, está bien, cálmate
— Es la verdad, Aerion — él se veía frustrado — te juro que estoy diciendo la verdad
— Daeron
— mama, soñe con ella — sus ojos lilas estaban llenos de dolor— soñe con ella antes de que pasara, soñe con ella y después se murió
— Daeron, ya basta — Aerion intento desesperadamente levantarlo del suelo — ven necesitas tomar agua o algo
Pero Daeron no se levantó, se quedó mirándolo fijamente
— No me crees — dijo finalmente
— Daeron...— La mirada de su hermano era demasiado intensa, suplicante
Por favor creeme
Pero no sabía si creerle, en parte no quería creerle
— Es algo difícil de creer — finalmente respondió
Daeron lo miraba ahora con decepción, tanto que le dolió — Jamás mentiría sobre mama, lo sabes
— lo sé Daeron, pero...
— está bien— dijo levantándose finalmente del suelo — No importa — dijo saliendo del baño haciéndole a un lado
— Daeron — lo siguió hasta la cocina, dónde estaba llenando un vaso con el agua de la llave.
— Daeron, lo siento — dijo una vez que llegó a su lado.
Pero él no le respondió, ni siquiera lo miraba — No es que no te crea, es que...
— Está bien Aerion, lo entiendo — dijo en voz baja, no queriendo seguir con la conversación — por favor dame un momento
— No voy a dejarte solo
Su hermano soltó un suspiro de frustración — No voy a hacer nada, si es lo que te preocupa, pero por favor déjame solo.
Sabía que no tenía caso intentar seguir discutiendo con el, su hermano no solo se veía decepcionado, también se veía enojado.
— llámame si necesitas algo, por favor — dijo antes de retirarse a su habitación.
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A la mañana siguiente encontró a Daeron dormido en el sofá, decidió no despertarlo, fue por una cobija y lo cubrió. Se puso a trabajar en unas cosas de su universidad durante toda la mañana, Daeron se levantó por la tardé, pero casi no le hablo, es más se le hizo que estaba tratando de evitarlo, cuando Aerion le preguntaba algo, el respondía cortantemente o directamente no respondía. Entonces le propuso salir a algún lado para pasar el rato, pero Daeron se negó y fue a encerrarse en su habitación.
El lunes en la mañana, volvió a encontrar a Daeron nuevamente en el sofá, supuso que no pudo dormir bien la noche anterior, cuando le pregunto al respecto, Daeron evito el tema y apenas le dirigio la palabra. Esa misma noche antes de acostarse decidió ver a su hermano para asegurarse de que estaba bien. Noto que se había quedado dormido con los audífonos puestos, Aerion se los iba a quitar ya que pensó que así podría dormir mejor pero por el contrario Daeron se despertó, se enojo y le pidió que no volviera a desconectar sus audífonos jamás.
El martes se despertó muy temprano, Daeron no estaba en el sofá está vez, pero si se encontró unas cuantas latas de cerveza vacías a lo largo de la sala, cuando puso más atención encontró a Daeron en el balcón con sus audífonos puestos. Se acercó lentamente sin querer perturbarlo
— ¿Pudiste dormir bien? — pregunto
Silencio.
Estresado, le quito los audífonos de la cabeza.
— ¡Aerion que te pasa! — Daeron protesto, con un tono de voz más alto del que solía usar.
Al observarlo mejor noto que sus ojeras estaban muy marcadas, también sus ojos se veían rojos
— Te pregunté si pudiste dormir bien — Le devolvió sus audífonos los cuales Daeron le arrebato de un jalón.
— más o menos, me desperté hace poco, decidí salir un momento
— ¿Salir al balcón?
Daeron solo le dió una mirada de completa irritación — Si bueno, no me parecía buena idea salir a la calle en pijama a las cuatro de mañana hermanito — No espero que estuviera tan a la defensiva.
— ¿Te sientes bien? — Por supuesto que no se sentía bien, pero no sabia cómo seguir abarcando el tema
— ¿¡Que clase de pregunta es esa!?
— Una estúpida — admitió
Daeron gruño y siguió tomando de la cerveza que tenía en la mano, normalmente Aerion se la quitaría pero algo le decía que esa no era una buena idea en ese momento.
— ¿No tienes cosas que hacer, señor ocupado? o vas a seguir ahí parado como idiota amargado mi mañana.
Cielos ¿que es esa actitud?
Los dioses sabían que Aerion de verdad quería poder ayudar a su hermano, sin embargo los dioses no le habían dado el don de la paciencia, que se le estaba empezando a agotar.
— Alguien se despertó de mal humor — Comento por lo bajo — Disculpa si quiero saber si mi hermano se encuentra bien
— ¿Acaso te importa que este bien? — pregunto sarcásticamente
— Si — Aerion respondió contundente. No le iba a seguir el juego.
Su repuesta al parecer desarmo a Daeron porque no intento pelear más con el.
— Estoy bien — Aunque claro, el muro de hostilidad seguía ahí — normal ya sabes
— ¿Quieres hablar de eso? — Necesitaba que Daeron hablara, que le dijera algo.
— ¿De que? — pregunto irritado, haciéndose el desentendido.
— De lo que sea que te esté pasando
— No, no tengo ganas de hablar — Daeron le replico
Sabía lo que su hermano quería decir con eso.
No quisiste escucharme antes no lo vas a hacer ahora
Era un poco injusto, admitía que no respondió de la mejor forma la última vez, pero no significaba que no quisiera intentar arreglar las cosas.
— ¿Has hablado con Duncan? — decidió preguntar, esperaba que Daeron si estuviera hablando con alguien además de él.
Su hermano suspiro suavemente y empezó a jugar con la lata de cerveza.
— No he podido
¿No has podido o no has querido?
— ¿Y con Valarr?
— No creo que Valarr quiera hablar conmigo — dijo algo desanimado — soy algo asi como su sombra demoníaca, solo traigo problemas
— ¿De que estás hablando? Valarr te adora — Su hermano y Valarr tenían una relación confusa, era cierto, pero al final Valarr siempre estaba ahí, presente.
— ¿Por qué no llamas a Aemon o a Daella?
— ¿Que quieres? ¿Que los traumátice con mis predicciones sobre su familia muerta?
su paciencia llegó a un límite
— ¡No lo sé Daeron! ¡Maldita sea, no lo sé!. Pero no te puedes quedar así ¡es preocupante!
Daeron lo miro con algo de culpa — lo siento — dijo finalmente
Era suficiente si su padre no quiere hacer nada al respecto, entonces el no se quedaría de brazos cruzados
— Voy a pagarte unas cuantas sesiones de terapia, ¡Y vas a asistir, me escuchaste!
Se estaba preparando para una discusión larga con él pero debía insistir no importaba si se le iba toda la mañana
— Si, está bien — De acuerdo, esa respuesta no se la esperaba — gracias Aerion
— ¿Estás de acuerdo? — pregunto extrañado
Daeron solo levanto levemente sus hombros — Si te soy sincero ningún psicólogo me ha ayudado — comento — pero, no se, supongo que es algo.
Mirando a Daeron con atención se veía demasiado frágil y... diferente, no sabía si en el buen o en el mal sentido pero de todas formas le preocupo.
— Dae — dijo el apodo que usaba cuando eran niños, él levanto su mirada, los dos ya eran adultos pero viendo directo a los ojos de su hermano sintió como si otra vez fueran los pequeños que jugaban en los parques de Summerhall— Se que tal vez no soy la persona correcta para escucharte, pero quiero que sepas que no te voy abandonar
Su hermano hizo una mueca, algo parecido a una sonrisa — Gracias
— Te voy a dejar el desayuno servido, trataré de llegar temprano — prometió
Esa tarde cuando llego al apartamento alrededor de las tres, Daeron estaba dormido, pero está vez en la habitación del mismo Aerion, aunque si se le hizo inusual decidio dejarlo dormir, estuvo ahí hasta que anocheció cuando escucho que Daeron se levantó agitadamente, le propuso que pasara la noche en su cuarto, como cuando eran niños, por lo general Daeron haría un comentario al respecto, pero al parecer se sentía demasiado mal como para oponerse, antes de que ambos se quedarán dormidos Aerion se arriesgo a preguntarle si había soñado con algo, no respondió, pero al ver su rostro supo rápidamente que si.
Cuando despertó al día siguiente Aerion sabía que no podía llevar esto únicamente por su cuenta y debía pedir ayuda, sabía muy bien por dónde tenía que empezar y aunque no le agradaba tener que hacerlo, su hermano valía el esfuerzo.
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Aerion nunca creyó que volvería a ver ese lugar nuevamente, la casa de Duncan Pennytree, por el área de Flea Buttom, no venía a aquel lugar desde hace más de un año y aunque por fuera no se notará, su corazón latía demasiado fuerte dentro de su pecho, solo fue peor cuando vio quien fue la persona que abrió la puerta.
— Aerion...— Tanselle, la novia de Duncan, no había cambiado mucho, pero ahora se le hacia extraño verla de nuevo, en especial desde lo que había pasado
Mierda esto es muy incómodo
— Hace mucho que no te veo ¿Cómo estás? — ella le sonrió, seguramente tratando de ser amable
Creo que estoy cerca de tener un colapso nervioso
— bien — respondió bastante tenso — ¿Está Duncan? — Ella asintió rápidamente, aunque la expresión de incertidumbre en su rostro no pasó desaparecida por él. Ante eso Aerion empezó a hablar apresuradamente
— Vine a hablar sobre mi hermano ¿okay?, no hay otro motivo, no estoy interesado en hablar con Duncan de otra razón que no sea Daeron — Sintió la necesidad de aclarar.
— Aerion está bien, lo sé — Tanselle se rio, volviendo a su actitud tranquila de siempre — de hecho esperábamos que en algún momento nos llamarás
— ¿Ah si? — El pregunto un poco desconcertado
— Si — Ella afirmo — Pasa, Duncan viene enseguida.
La nostalgia lo golpeó al momento en que entro en ese lugar, eran muchos recuerdos, tanto buenos como malos, aunque los buenos eran demasiado fuertes para que pudieran ser opacados, Duncan lo saludo sonriente, diferente a la actitud incómoda que ambos tenían la última vez que se vieron. Tanselle le ofreció algo de tomar y después empezó a hacer bromas referentes a los compañeros de equipo de Duncan. Aerion sospechaba que era un intento de romper el hielo, cosa que resultó útil porque él genuinamente empezó a reírse de las historias que le contaba Tanselle y al final ambos se estaban divirtiendo a costa del pobre Duncan que trataba torpemente de defenderse pero al mismo tiempo no dejaba de mostrar una sonrisa juguetona.
Tenía que admitir, que estar allí junto a Duncan y Tanselle de forma tan natural lo hacía sentir como si el tiempo no hubiera pasado, aunque fue breve se sintió bien, hasta que salió a relucir el tema que le preocupa a todos.
— ¿Cómo sigue Daeron? — Duncan pregunto
— Mal — él respondió directamente — Muy mal Duncan, esto de los sueños se está saliendo de control.
Lo vio respirar hondo y después intercambiar una mirada con Tanselle — Si, nos imaginamos que así sería, honestamente al inicio no parecía muy grave.
Si, él tampoco llego a pensar que sería grave, pero por la forma en la que su hermano actúa últimamente se dijo que tenía que empezar a tomarlo en serio, era el error que siempre solían cometer con Daeron.
— ¿Alguna vez les hablo sobre sus sueños? — quiso saber
— No realmente — dijo Tanselle — a veces solo mencionaba nombres y lugares al azar, pero nunca profundizaba sobre ellos y cuando era demasiado evidente que había tenido alguna pesadilla evitaba hablar del tema a toda costa — Si suena a algo que haría su hermano.
— Aunque la otra noche...— Está vez hablo Duncan
— ¿Que? ¿Que sucedió?
— El lunes, llamo muy tarde, después de media noche
Entonces Daeron si hablo con Duncan.
Eso lo tranquiliza de alguna forma ¿Habría hablado con Valarr también? ¿O con sus hermanos?, dudaba mucho que le hubiera hablado a su padre.
— La verdad Aerion, no sonaba bien — dijo Tanselle — podría jurar que incluso lo escuche llorar.
Miro a Duncan y vio una expresión que no había visto antes en él, de extrema preocupación — Nunca lo había escuchado así
— ¿Y que te dijo? — pregunto con urgencia
— La verdad no le entendí bien, me hablo de algo que había soñado, dijo que estaba asustado porque estaba seguro de que ese sueño era real — Antes de continuar Duncan le dió una mirada de cautela, como si tuviera miedo de decirle lo siguiente a Aerion — Después menciono algo acerca de tu madre.
Que Daeron compartiera sus miedos, a dos personas diferentes, era algo que él no hacía.
— ¿Y tú qué le dijiste? — Dime qué no cometiste el mismo error que yo Duncan
— ¿Que le dije de que?
— ¿Le creíste? — Dime qué si Duncan
— por supuesto que no Aerion — dijo con obviedad — es una locura
Aerion gruño por lo bajo — ¿le dijiste que no le creías?
— No realmente...
— Lo dejo implícito — Tanselle termino por él
— ¡IDIOTA!
— ¿¡Que!? ¿que querías que le dijera?! — dijo levanta sus manos — ¿Tu no crees que sus sueños son reales o si?
— Creo que Daeron si cree que son reales ¡y ahora no nos va volver a decir nada!
Después de esa noche Daeron prácticamente lo había marginado, no volviendo a hablarle casi en absoluto, todo el avance que había hecho la semana anterior se fue por la borda en ese momento.
— ¿Y que deberíamos hacer entonces, Aerion?
— No lo sé — Aerion sujeto fuertemente su cabeza en señal de frustración — pero voy empezar a llevarlo a terapia
— No sé si la terapia funcione del todo, Daeron me dijo que su padre lo mando miles de veces y nunca parecía ayudar.
— Si bueno Duncan, no confío enteramente en los doctores que elige mi padre — Aerion le respondió
— ¿Y si dice la verdad? — la sugerencia de Tanselle los dejo perplejos a los dos — ¿No han tratado de ponerse en su lugar? Imaginen qué sueñan con que una tragedia va a suceder y después resulta ser así ¿Como se sentirían?
— Puede ser una simple casualidad — opino Duncan
Tanselle volteó su mirada hacia Aerion — ¿Que tu familia no tenía magia o cosas así en el pasado?
— Eso fue hace cientos de años Tanselle y ni siquiera creemos que sea verdad
— Tampoco creo que sea buena idea alimentar esta locura — Agrego Duncan
— Es un buen punto — dijo ella — sin embargo no creo que deberían descartar la posibilidad, independiente de que solo sean alucinaciones de Daeron, no creo que le agrade que lo estén tratando como un completo demente.
Si en eso tenía razón
— Voy a tratar de hablar con él nuevamente — declaro Aerion — así el se niegue a hacerlo.
— Si yo intentaré lo mismo — le prometio Duncan
La verdad era más probable que su hermano le hablara a Duncan que a él.
Tanselle se dirigio a Aerion — Tengo una obra el próximo viernes, pueden venir si desean
¿Quieres que vaya a una de tus obras? ¿Después de lo que pasó?
— ¿Me estás invitando a tu obra? — pregunto con algo de duda.
Ella asintió — a ti y Daeron, creo que sería una buena idea intentar retomar la amistad, hacerlo sentir cómodo nuevamente, así tendrá confianza de hablar otra vez.
Bueno si me das un buen argumento
— Si me parece buena idea — Aerion lo admitió
Se levantó rápidamente del sofá con la intención de irse — bueno nos veremos el viernes supongo
— Aerion espera — dijo Duncan
¿Espero? ¿Que? ¿Que espero? ¿Que me vas a decir?
— ¿Si? — pregunto un poco nervioso
— Hay unas cosas de Daeron que deberías llevarte
Ah si claro, es sobre Daeron ¿¡Que esperabas que fuera!?
— ¿Que? ¿parezco un domicilio?
— ¿Con esa motocicleta tuya? — le dijo a modo de burla — Si, un poco
— ¿Que hay de malo con mi moto? — Quiso reclamar pero Duncan empezó a reírse de él
Estúpido Duncan
— Sígueme, lo que le tienes que llevar a tu hermano es importante.
