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Your Heart

Chapter 31: 31

Summary:

Pasan cuatro tonos hasta que sale la operadora pidiendo que dejen un mensaje en el buzón de voz y se aleja el móvil viendo con enojo la pantalla.

—Es un caso perdido, pasará lo mismo que con el número anterior— Menciona Jungkook.

Vuelve a marcar sin demasiadas esperanzas. Respira profundo intercambiando una mirada con el menor hasta que contestan la llamada y aprieta el móvil con la mano, y la restante en su propio muslo.

—¿Diga? ¿Con quién hablo? — Los ojos de Taehyung se agrandan, deja hasta de respirar y en la nuca siente un horrible escalofrío que no ha sentido en años. Todo su cuerpo se tensa y a modo de defensa quiere encogerse en su lugar, la boca se le seca por lo que debe relamerse varias veces antes de poder encontrar su voz.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Yoongi arrastra los pies mientras Jimin va suspirando cada dos por tres con el párpado temblando de la irritación. Entran a la cafetería dirigiéndose a la mesa de siempre en donde está Hoseok y NamJoon desayunando.

El castaño admira las caras de sus amigos y alza ambas cejas.

—¿Qué les pasó? — Cuestiona dejando el vaso de té de lado.

—Já, pregúntale a Jimin— Responde el rapero apuntando al chico que acaba de tomar asiento.

—¿Qué pasó Jimin? —

—Bueno, alguien me ha estado llamando toda la puta noche…—

—No nos dejó dormir— añade Yoongi empujando el interior de la mejilla con la lengua.

—Y para más rematarla, tengo a Yoongi quejándose todo el rato— El pelinegro abre la boca— ¡Ni siquiera lo llaman a él y se enoja!

—Si, suele ser insoportable a veces— se mete a opinar NamJoon dándole un sobro a su iced americano.

—A veces quiero pegarle románticamente en el rostro—Hoseok se ríe divertido por como Jimin se desordena los cabellos y Yoongi a su lado entrecierra los ojos sintiéndose atacado por el trío.

Bien, seré yo contra el mundo.

—Mmh si, ¿Cómo estás NamJoon? — Desvía la atención hacia el moreno que deja de masticar su arroz para verlo por largos segundos.

—Bien, ¿no me ves? —

—Avísale a tu cara— Jimin rueda los ojos negando con la cabeza y Hoseok alterna la mirada entre los dos raperos.

—Escucha, hoy no estoy de humor para tolerar tus bromas— Advierte sonando aterrador para el resto, no para Yoongi.

—¿Eh? Estoy hablando en serio. Aparte, ¿Dónde está SeokJin? ¿Estará con la novia haciendo cosas de pareja? ¿No te invitaron al trío NamJoon? — Esta vez Jimin abre enorme los ojos no creyéndose lo que acaba de soltar Yoongi, pero por sobre todo por la forma en que NamJoon aprieta los palillos que tiene entre los dedos— Ah, ¿es tu punto sensible? —

—Yoongi— Lo codea Jimin siendo mirado con una sonrisa traviesa que conoce a la perfección.

—Uhm, tiene un poco de razón, ¿Jin no te dijo nada? Ustedes son como culo y calzón— Dice Hoseok con inocencia no fijándose en como NamJoon tensa la mandíbula.

—No, no, la novia le quitó el puesto a NamJoon. ¿Quién lo diría? Que un noviazgo los iba a separar…— El moreno exhala con fuerza apartando la mirada, posándola en la comida— Uh, alguien está enojándose en serio.

Se da por realizado al verle el ceño arrugado, está sonriendo por el enojo que desató en la mesa y justo, como si el destino estuviera a su favor, Jin se acerca muy sonriente a la mesa con su comida en las manos y aquello le causa gracia a Yoongi.

—Mira, el desaparecido acaba de llegar— saluda Yoongi siendo mal mirado por el actor—¿Por qué esa sonrisa? ¿Estabas con tu novia?

NamJoon emite algo similar a un gruñido que sorprende tanto a Jimin como a SeokJin que agita la cabeza, no iría a darle atención al mocoso de Yoongi que solo quiere molestar.

—Buen día Jimin, buen día Hobi— Los saluda con tranquilidad tomando su sitio de siempre frente a NamJoon que no alza la mirada en ningún segundo. SeokJin inclina un poco el rostro tratando de verlo, más decide actuar con normalidad— ¿Cómo estás NamJoon?

—No muy bien— Murmura Yoongi con maldad.

Jimin tose volviendo a darle un ligero empujón mientras Hoseok se cruza de brazos.

—Oh, ¿estás mal? ¿Pasó algo? ¿Puedo ayudar? — Pregunta con evidente preocupación en el rostro, buscando con los ojos cualquier indicio que le diga que le sucede a NamJoon.

—No— Responde seco tensando los hombros de Jin que lanza una mirada a todos los de la mesa, deteniéndose en Yoongi que está tranquilo tomando café.

—¿Qué hiciste? — Cuestiona el rapero que lo ignora— Yoongi.

—¿Me hablas a mí? — alza las cejas llevándose la mano al pecho— No hice nada, solo dije un par de verdades.

—¿Cómo cuáles? —

—Como que no invitaste a NamJoon a formar parte de tu ensalada… si sabes a lo que me refiero—

—Yoongi ya— Pide Hoseok con el ceño arrugado.

—Ya, ya, lo dejo en paz… comamos— El ambiente está sumamente tenso y Yoongi no parece incomodo como el resto.

SeokJin se remueve, destapa la comida que se ha preparado para hacerle un gesto a NamJoon que lo mira con dureza.

—Nam, te traje algo…— Le enseña la comida con una sonrisa en los labios.

—No, no lo quiero—

Hoseok se frota el puente de la nariz.

—Uh, andamos peleados parece— Se entromete Yoongi, Jimin vuelve a codearlo esta vez sin disimulo.

—Yoongi mejor no te metas— Le advierte el actor con fuego reflejándose en sus ojos.

—¿O si no qué? ¿Vas a llamar a tu novia? A la cual no conocemos, por cierto…—

—Esos temas no tengo porque hablarlos con ustedes, es un tema personal. —

NamJoon suelta una risa amarga que capta la atención de Jin, Hoseok solo toma una bocanada de aire volviendo a tomar los palillos dispuesto a no amargarse el resto de la comida.

—Ah, no somos dignos de tu confianza—

—Eres demasiado molesto— Jin se mete una porción de fideos a la boca sin dejar de mirar al rapero que hace una mueca.

—Estas muy sensible, ¿te peleaste con tu novia? —

Eso basta para que NamJoon suelte la cuchara que suena fuerte contra la mesa y Jin abre la boca dispuesto a decir algo más si no fuera porque Hoseok bufa.

—¿Pueden cerrar la boca? Estoy intentando comer aquí— Dice con severidad en sus palabras.

—Pero este imbécil no deja de molestar, dile a él— Lo acusa SeokJin con las orejas enrojecidas.

—Tú le sigues el juego y eres el mayor aquí. Ahora, ¿podemos comer en silencio y en paz como personas normales? —

—Bien, bien, pero antes dile a NamJoon que deje de tirar los cubiertos así, me pone nervioso— Dice Yoongi con desinterés.

El moreno aprieta los puños y agarra con la mano un puñado de arroz no dudando en tirárselo a Yoongi que le cae en el pecho y este abre la boca, Jimin contiene la risa cubriéndose con la mano, sobre todo por la expresión anonadada del rapero.

Pero esto no se queda así, toma una bola de arroz lanzándola de vuelta a NamJoon que le llega en la mejilla.

—¿Qué demonios están haciendo? — Inquiere Hoseok con enormes ojos viendo como NamJoon tiene el rostro con granos de arroz pegados.

—¿¡Viste lo que hizo!? — Apunta al moreno no teniendo tiempo de reaccionar a esquivar el hueso de pollo que le llega en la frente y escucha la risa melodiosa de Jimin a su lado. Hoseok siente temblar uno de sus parpados.

En venganza toma un trozo de carne de cerdo sin apuntar bien que termina por caer en la comida de SeokJin quien con rapidez lo saca para lanzárselo de vuelta.

—¡Jimin defiéndeme! ¡Me atacan entre los dos! — Chilla cubriéndose el rostro con las manos cuando vuelve a caerle comida.

Jimin se levanta de la mesa tomando arroz con la mano y eso basta para que Yoongi se quite las manos del rostro sonriendo victorioso, sonrisas que muere en cuanto siente la mano de Jimin sobre los labios y abre la boca para maldecirlo, pero el menor aprovecha de meterle el arroz causando que SeokJin se ría.

Por acto reflejo escupe todo sin fijarse en que la comida acaba de llegarle a Hoseok en el rostro quien cierra los ojos e inhala.

—Ya es suficiente— Coge del kimchi tirándolo con fuerza a Yoongi que se indigna, a su lado Jimin se derrumba en la mesa riéndose.

Así es como se inicia una batalla campal en la mesa con la comida volando por los aires. Jimin es el único que está impecable viendo volar frente a sus ojos todo tipo de alimentos y sonríe por como el ambiente tenso desapareció dando paso a uno lleno de risas contagiando al resto de personas en la cafetería.

La lucha termina en el momento en que ninguno tiene nada más que lanzar.

—Ya, paremos— Hoseok alza las manos en señal de paz.

Yoongi se sienta respirando agitado con la camiseta blanca totalmente sucia.

—Esto es lo más liberador que he hecho en mi vida… Nunca pensé que lanzarles comida me iba a relajar tanto—

—Si, tienes razón— Jin asiente con Jimin viendo de cerca las manchas que tiene Yoongi en la camiseta, tal vez le costaría un poco sacar la del kimchi, pero nada le era imposible cuando de limpieza se trataba.

—Tenemos que limpiar todo esto, ¿lo saben? —

—Ah, Hobi ya mató la diversión… pero hay que hacerlo— Bufa SeokJin.

 


 

Pasa una hora en la que se ha mantenido ensayando sin interrupciones, se detiene solamente a beber agua y abre la botella llevándosela a los labios para darle un profundo trago escuchando el celular sonar desde la cubierta del piano. Traga saliva viendo que se trata de otro número desconocido y contesta.

Pasa lo mismo que días anteriores, no hay ruido del otro lado de la línea además de la horrorosa respiración y corta ya no pensando en desgastarse más con esa persona acosadora.

Aprovecha de llamar a Taehyung, y no pasan más de tres tonos cuando el menor atiende la llamada.

Chim, ¿no deberías estar trabajando a esta hora? — Le cuestiona con curiosidad.

—Si, ¿has sabido algo del número anterior? —

No mucho, ¿por?

—Me está llamando otro número, lo hizo toda la noche y ahora nuevamente…— Reclama abultando los labios.

Probemos de nuevo, pásamelo y bloquéalo— Asiente, claro que iba a bloquear a ese bastardo.

—Buen, eso era…—

Jimin, ¿estas bien?

—No, estoy harto. Quiero ahorcar a ese imbécil— Un par de bailarines lo ven durante unos segundos y carraspea.

Tranquilo, lo llamaré enseguida

Jimin corta la llamada volviendo a pasarle el número por mensaje, poniéndose manos a la obra.

Por otra parte, Taehyung deja el celular sobre la mesa de centro tamborileando los dedos sobre el regazo con aire pensativo. El silencio inunda el lugar, a excepción del videojuego que está jugando Jungkook en su Nintendo, solo que este despega la mirada de la pantalla para ver a Taehyung.

—¿Qué pasó? —

—Jimin me llamó de nuevo… y lo está llamando otro número—

—¿Qué? ¿Otro más? Cielos… seguramente se trata de un acosador. ¿Cómo es posible que sepan su número? — Inquiere cerrando la consola para prestarle total atención a Taehyung.

—Ni idea. No es como si Jimin se lo diera a cualquiera, es muy reservado, lo conozco. Ahora voy a probar llamando de nuevo.

Los ojos de Jungkook se agrandan con sorpresa.

—Si vas a hacer eso, lo harás desde mi celular— Tae parece querer quejarse— es mi forma de ayudar y de… ¿cuidarte?

Termina por aceptar a sabiendas de lo terco que es Jungkook y dicta el número. Jungkook lo escribe y llama llevándose el móvil al oído. Taehyung frunce los labios estirando el brazo para arrebatárselo escuchando como sigue marcando varios tonos.

Pasan cuatro tonos hasta que sale la operadora pidiendo que dejen un mensaje en el buzón de voz y se aleja el móvil viendo con enojo la pantalla.

—Es un caso perdido, pasará lo mismo que con el número anterior— Menciona Jungkook.

Vuelve a marcar sin demasiadas esperanzas. Respira profundo intercambiando una mirada con el menor hasta que contestan la llamada y aprieta el móvil con la mano, y la restante en su propio muslo.

¿Diga? ¿Con quién hablo? — Los ojos de Taehyung se agrandan, deja hasta de respirar y en la nuca siente un horrible escalofrío que no ha sentido en años. Todo su cuerpo se tensa y a modo de defensa quiere encogerse en su lugar, la boca se le seca por lo que debe relamerse varias veces antes de poder encontrar su voz.

—Yo…— Es lo único que puede decir, lo único que logra sacar y cree que va a desmayarse cuando Jungkook le quita el móvil con brusquedad, notando como Taehyung ha cambiado su postura y expresión.

—¿Hablo con…uhm, Min Yoongi? — Pregunta Jungkook arreglándoselas para recordar un nombre.

No

A Jungkook no le agrada ese tono de voz por lo que junta las cejas con cierto recelo latiendo desde su interior.

—¿Con quién hablo? Me dieron este número para comunicarme con…—

Usted habla con Park Hae Jin, número equivocado— Taehyung como puede estira los brazos para cortar la llamada con la respiración errática y tembloroso.

—No, no, no puede ser, no— Murmura negando repetidas veces preocupando a Jungkook que lanza el móvil al otro lado del sofá para tomar por las mejillas a Taehyung obligándolo a enfrentar su mirada.

—Su nombre es Park Hae Jin, ¿lo conoces? ¿Quién es? — Tae agita la cabeza soltándose del agarre cálido del contrario y busca entre sus contactos el de Jimin.

¿Tae? — Contesta Jimin y Taehyung se desespera.

—¡J-Jimin! —

 


 

—Es mi maldito papá, jodido hijo de…— Dice Jimin caminando por todo el estudio de Yoongi quien está sentado en su silla giratoria con las manos entrelazadas. No sabe como reaccionar a la información soltada, sabe que hay algo mal con ese hombre, pero no está seguro de qué, por lo que se relame.

—¿Y qué es lo que quiere? —

—No sé, no sé porque viene ahora—

—¿Puedo ayudar en algo? — Pregunta viendo con preocupación como su novio detiene su caminar.

—No— Responde con cierta brusquedad al borde del pánico.

—Puedo… puedo darte a uno de mis guardias— Jimin abre su boca.

—No, no, puedo solo—

—Es para que estés más seguro, sé que puedes pelear y defenderte solo… pero a veces es bueno tener a alguien que cuide de ti— El menor analiza a Yoongi con los ojos entrecerrados, viéndolo encogerse un poco en la silla— Me preocupo por ti…

Termina por suspirar llevándose el dedo índice y pulgar al puente de la nariz.

—Solo uno, ¿de acuerdo? —

Yoongi sonríe agarrando el celular para pedirle a su mánager que traiga a uno de sus mejores guardias a su oficina sin darle demasiados detalles.

Jimin se deja caer en el sofá emitiendo un sonoro suspiro sin dejar de darle vuelva al asunto de que su padre lo busca, lo llama, ¿con que motivo? Han pasado años en los que el hombre salió de su vida, prefería mil veces no saber nada de la persona que arruinó su vida, así no tendría que lidiar con la odiosa sensación nauseabunda que se le pone en la garganta cada vez que recuerda a Taehyung pronunciando su nombre.

Nombre que le gustaría eliminar de su vida.

No pasa demasiado tiempo cuando el timbre del estudio suena y Yoongi abre presionando un botoncito que tiene en el escritorio. Choi Mina entra con expresión asustadiza.

—¿Qué sucede? — Cuestiona ella parpadeando rápido— ¿Viste actitudes sospechosas en alguien?

—No es para mí—

—¿Ah no? ¿Para quién es? — Sigue la mirada de Yoongi hasta dar con Jimin que sonríe algo tenso y ella abre la boca, cerrándola unos segundos— ¿Es para Jimin?

—Si, tiene problemas con alguien y me sentiría más tranquilo si tiene un guardia. No puedo dejar que mi novio ande por su cuenta con un acosador siguiéndolo— Jimin se mordisquea el labio inferior con fuerza.

—Bueno, te dejaré a John— Se voltea dirigiéndose a Jimin con expresión dulce— Es el mejor, te lo aseguro.

—Me parece bien, John es un excelente guardia—

—N-no hace falta que sea el mejor, prefiero que el mejor esté con Yoongi y vele por él…— Trata de excusarse alternando la vista en los dos mayores.

—Jimin, shh— Sisea el pelinegro logrando hacerlo fruncir el ceño.

—¿Quieres que te deje otros guardias a ti Yoongi? —

—No, pero quiero guardias alrededor de todo mi edificio— Jimin lo observa fijo, esas si que eran medidas muy desesperadas.

—Pero Yoongi, te lo ofrecí tanto tiempo…—

—Lo sé y no lo necesitaba— Posa los ojos afilados en el peli naranja— Pero ahora sí y lo usaré a mi favor.

—Me parece bien— Ella anota todo lo dicho en la pequeña libretita que trae y vuelve a mirar al menor que parece aturdido— Jimin, ven conmigo. Voy a presentarte a John.

Apenas la chica se voltea Jimin le dirige una mirada horrible a Yoongi quien sonríe con inocencia fingida.

La sigue con las manos ocultas en los bolsillos no de acuerdo con la idea de que alguien lo siga, hasta que se topan afuera del estudio con un tipo alto y fornido, de facciones duras y una barba muy bien cuidada que le da un poco de aires de mercenario o asesino a sueldo.

—Jimin te presento a quien será tu guardia, John— Jimin inclina la cabeza sin quitar la expresión de completo asombro, quien viera a ese hombre se pensaría mil veces antes de meterse con él. Con un solo puñetazo podría mandarte a volar a casa— John, él es Jimin. Asegúrate de que este a salvo y recuerda avisar si hay alguien con actitud sospechosa rondándolo.

El hombre asiente mirando fijamente a Jimin para grabarse su rostro, no tendría demasiado problema si lo pierde, imposible hacerlo si el menor tiene el cabello naranja.

—Bien, los dejo entonces— Dice Mina con una sonrisa no siendo consciente de lo tenso que está Jimin en su lugar— ¿Tienes que ir a algún lugar Jimin?

—Eh, si, debo ir a bailar—

—Claro, que tengas un lindo día. John, ojito con Jimin ¿sí? — Presiona los labios en una línea y termina por despedirse de ella que se apresura en irse dejándolos a los dos a solas.

Se rasca la nuca haciendo una corta reverencia al gran hombre y camina en dirección a la sala de prácticas, puede sentir pasos atrás y odia la sensación de ser perseguido. No cree poder soportar tanto tiempo aquella presión de sentirse vigilado.

Llega y agradece que John no lo siga adentro, simplemente toma asiento a las afueras sacando el móvil para quizás entretenerse un rato. Hay un par de bailarines que lo saludan con alegría y deja el bolso cerca del piano para comenzar a estirar.

Se sienta en el piso extendiendo las piernas para luego estirarse para tocarse las puntas de los pies repetidas veces sin dejar de pensar en lo que Tae le ha contado, la angustia en su voz y como el corazón le latió dolorosamente dentro del pecho ante la mención de su padre después de años.

¿Qué podría querer? ¿Debía aparecer ahora que es feliz? Temia encontrárselo y que su bienestar se viera en peligro de nuevo, todo lo que ha construido a base de trabajo duro yéndose por la borda en el momento en que se encuentren, ¿le exigiría volver a Daegu? ¿junto a él?

Niega con la cabeza en el preciso momento en que Hoseok entra a la sala con un café en la mano y una expresión en blanco por lo que sonríe divertido por su cara.

—¿Has visto un fantasma? — Pregunta soltando una risita entre dientes, poniéndose de pie.

—No, algo mucho peor— Da un trago al café antes de continuar— Hay un matón afuera, así que dime que no te has peleado con nadie porque tu actitud es muy…— Jimin se acerca dándole un ligero golpe en el hombro.

—¿Pero qué cosas dices? Es mi guardia personal—

—¿Qué? — Se atraganta escupiendo un poco del líquido para toser con brusquedad.

—Eh, cuidado con ese café— Le frota la espalda.

—¿Por qué un guardia personal? ¿Es cosa de Yoongi? — Cuestiona con enormes ojos.

—Si, es un poco exagerado—

—Mmh, me parece un gesto lindo de su parte— Jimin chasquea la lengua dejando de estirar para quitarse la sudadera— ¿Y cuál es su razón para ponerte un guardia?

—Tonterías, está enloqueciendo— Decirle a Hoseok que su padre lo está acosando solo desataría el pánico en el castaño, no quiere lidiar con ello.

—Hablando de locos…— Jimin lo mira por el reflejo del espejo notando a Hoseok ver hacia todos lados antes de carraspear— Jimin…

—¿Qué? ¿Qué pasa? —

—Tengo algo que decirte— El menor enarca una ceja a la espera de que hable— ¿Cómo va tu relación con Yoongi? —

Los movimientos de Jimin se detiene y gira enfrentando la mirada del mayor que no sabe cómo interpretarla.

—Bien, ¿por…? —

—Es que, tú sabes… a veces las parejas tienen que ir… ir por etapas— El menor frunce el ceño no comprendiendo— Quería decirte que tengas paciencia con Yoongi.

—Estoy con él, eso prueba mi paciencia—

—No, no— Niega agitando la mano restante y con aire pensativo terminando por resoplar— Me refiero a que Yoongi es… eish, ¿Cómo lo digo? Uhm, no tiene experiencia.

Jimin estira los labios formando una línea con ellos.

—Ninguno tiene experiencia, hyung—

Hobi lo mira detenidamente.

—Pero, bueno, Yoongi no…

—No quiero hablar de esto hyung, es raro… No estoy acostumbrado a hablar de mis relaciones “románticas”, mucho menos contigo—

El mayor termina por suspirar resignado.

—Bien, solo ten paciencia. No quiero que después me pidan ayuda—

—Lo llevamos bien, nadie te pedirá ayuda. No te preocupes Hobi— Jimin sonríe a lo que el castaño niega con la cabeza empezando a alejarse del menor para ponerse a dar las órdenes.

—Esta juventud de hoy en día… eish—

Y sí que lo llevaban bien. Con Yoongi cada día era cálido y divertido, sabia como sacarle sonrisas a pesar de estar cansado por el trabajo o estudios. Las mejillas se le encienden.

¿Era posible querer tanto a una persona en tan poco tiempo como lo hace con Yoongi? Cada día que despertaba a su lado descubría manías nuevas en él, no podía evitar los deseos de abrazarlo por ser tan… tan dulce sin darse cuenta de ello.

Amaba verlo por las mañanas recién despierto, con los ojos cerrados, la nariz arrugada en desagrado junto a las cejas fruncidas, los cabellos negros revueltos y la forma en que murmura un sinfín de palabras indescifrables —seguro son groserías— causan a su joven corazón un vuelco ya que Jimin no tiene nada de experiencias románticas con alguien más.

Si alguien del futuro le diría que iba a terminar en una relación con el molesto vecino que tanto detestaba, seguramente le hubiese dado un puñetazo en la cara a esa persona.

Voltea, fijando los ojos en Yoongi que acaba de entrar saludando a todos los bailarines y cuando conectan miradas ambos se ruborizan apartándola como si se tratasen de dos adolescentes.

Si, le gustaba mucho ese idiota.

 


 

—Tengo mucha hambre— Dice Yoongi en voz alta con los labios abultados.

—Ve y cocínate algo— Murmura Jimin en respuesta, estirando los brazos en alto sin hacer un intento por levantarse del cómodo sofá en donde ambos están recostados.

—Jiminnie~ no seas tan malooo~— El menor arruga la nariz con disgusto escuchando la voz tierna de Yoongi que se le sube encima, atrapándolo con los pies para que no se escape de sus garras por más que intente zafarse.

—¡Yah, quítate! —

—No hay nada para comer…— Le pica las mejillas a Jimin que se sigue removiendo hasta que logra apartarlo y se levanta con las orejas a nada de estallar. Yoongi lo sigue con la mirada viendo como abre la nevera sacando un cuenco de ella y que huele, contiene la risa por la mala cara que el menor pone.

—Yoongi, ¿desde cuando tienes esto guardado? — Cuestiona viendo en un asqueroso estado la “comida” que guardaba.

—¿Uh? Eso está desde la última vez que vino Jin… ¿un mes? —

—Esto está podrido— Tira a la basura el contenido para luego dejar el cuenco sobre la fregadera frotándose la sien ante el pensamiento de tener que lavarlo con agua hirviendo y mucho, pero mucho limpia loza— ¿Qué tienes ganas de comer?

—Brochetas de cordero— responde frotándose el estomago— Aunque también fideos picantitos, kimchi, bibimbap, cereales…

—Ok, ok— Se pasea por la cocina revisando cada mueble anotándose mentalmente todo lo que debe comprar— Debo quererte mucho Yoongi… Iré a comprar.

—¿A dónde? —

—Al supermercado de siempre— Avisa tomando uno de los abrigos largos que cuelga del perchero.

—¿Al más grande? No es necesario…—

—Son varias cosas las que quieres así que es necesario— Avanza hasta el recibidor donde se calza las botas junto a la bufanda roja que Taehyung le regaló y voltea a mirar a Yoongi que sigue en la misma posición, sentado con los pies arriba del sofá— ¿No quieres nada más?

—Si— Jimin enarca una ceja— Un beso.

El menor bufa negando con la cabeza y termina por ceder apretujando las mejillas de Yoongi haciendo que haga un puchero y le da un pico en los labios.

—Me voy—

—¡Y comida para Holly! — Emite un sonido afirmativo saliendo de casa, Yoongi no tarda en tomar el móvil para avisar al guardia de que su novio saldría y que lo siga con cuidado, pidiendo que cualquier cosa sospechosa le sea avisado enseguida y que solo actúe si se ve en peligro.

Jimin camina tranquilo por la calle con las manos ocultas en los bolsillos por el frío viento. No tarda más de veinte minutos en llegar al enorme supermercado en donde entra agarrando un carro para empezar a mirar cada producto con detenimiento. Decide ir primero a la zona de mascotas para escoger los alimentos de Holly decantándose por uno caro que seguro el cachorro terminaría por amar, aprovecha de meter otro juguete debido a que el que tiene está a nada de romperse y sigue.

Entra al pasillo de la limpieza en donde guarda varias cosas, como detergente nuevo, suavizante y guantes para poder lavar la loza no queriendo lastimarse las manos.

Se detiene en la sección de chucherías agarrando los cereales, recitando en la mente todo lo que Yoongi pidió guardándose todo negando con la cabeza. A veces, el rapero era como un niño pequeño.

John, su guardia le ha estado siguiendo a una distancia prudente no notando nada fuera de lo normal, hasta que una persona se para al lado de Jimin. Puede notar que ese hombre no está interesado en comprar si no que no deja de observar al joven peli naranja que está distraído y frunce los labios.

Jimin llega al área de los fideos agarrando unos cuantos, los favoritos de Yoongi pasando de la persona que lo ha estado siguiendo durante unos cuantos pasillos. Esa actitud basta para que John le escriba a Yoongi que hay un sospechoso siguiendo al joven Park.

Piensa en comprar un trozo carne para la cena hasta que el móvil le suena y al ver el nombre de Yoongi en él, toma la llamada enseguida.

—¿Yoongi? ¿Qué ocurre? — Pregunta sosteniendo el ticket que le han dado para atenderlo— ¿Pasó algo en casa?

Me acordé de algo

—Yoon, estoy comprando— Menciona con obviedad.

Por eso, tiene que ver con el supermercado

—¿Qué pasa con el supermercado? — Entrega el ticket al hombre y apunta un trozo de carne de ternera con una sonrisa, aun atento a lo que Yoongi tenga que decirle.

Ayer salieron en las noticias diciendo que… que había ratas. Infectados de ratas en el almacén… Salía gente en el reportaje diciendo que se estaban intoxicando así que deja todo y vuelve a casa ahora ya— Los ojos avellanas del menor se agrandan mirando con horror el trozo de carne que le es entregado en una bolsa bien envuelta

—¿Qué? —

Lo que escuchaste. Así que ven a casa

—Ok, ok, dejaré las cosas— Corta la llamada tomando una respiración por la nariz y deja el carro en un pasillo buscando en su bolso su botellita de alcohol gel para echarse en las manos, frotándolas con movimientos rápidos.

Se aleja del supermercado y el sospechoso lo imita caminando con prisa detrás de Jimin.

Al momento de salir del edificio toma una corta bocanada de aire mirando el cielo, frunce los labios sin saber que haría si ve una rata entre sus compras, la sola idea le pone de los nervios. Tendría que comprar brochetas de cordero y aprovechando ese viaje podía encontrar otro supermercado.

Atraviesa la calle con un pequeño trote y se adentra en la tienda saludando a los dueños que ya lo conocen y espera su turno en la fila hasta que Yoongi lo vuelve a llamar.

—¿Qué pasa? — Contesta.

¿Dónde estás?

—Estoy en la tienda de las brochetas de cordero—

No, no, ¿en cuál estás? — Enarca una ceja ante el tono ansioso de Yoongi.

—En la de siempre…—

Jimin, no sabes…— El menor se mordisquea el labio y baja el tono de voz.

—¿Qué cosa? —

Hay rumores entre el vecindario que las brochetas de cordero no tienen cordero…— Le cuenta con seriedad.

—¿Cómo? —

Tienen, uhm, carne de perro— El menor ahoga un grito y no duda en salir de la tienda importándole poco la mirada intrigada de los presentes.

—¡Pero Yoongi! ¡Ayer comimos aquí! — Se exalta comenzando a sentir nauseas, incluso le había dado un trozo de carne a Holly.

¡Si se! Pero tranquilo, no pasa nada…

—Me voy a devolver a casa, ya me estoy sintiendo hasta enfermo— Se gira en dirección al edificio.

No, espera— Se detiene.

—¿Cómo qué no? —

Más allá, a unos quince minutos hay otra tienda de brochetas…— Comienza a explicar sin importarle el suspiro que sale de los labios de Jimin que está harto, confundido y con dolor de panza— Quiero de allí.

—Pero Yoongi…—

Jimin, hazme este favor. Estoy antojado

Se queda en silencio por unos segundos pensando en lo mucho que le gustaría negarse, pero luego se viene a su cabeza que Yoongi no puede salir a demasiados lugares y bufa. Lo quiere, y como lo quiere, Yoongi tendría sus tontas brochetas.

—Ok, tranquilo. Tendrás tus brochetas—

Yoongi en casa no deja de morderse la uña del pulgar. Si, bueno, quizás fue un poco excesivo inventar aquellas cosas, pero era todo para mantener a Jimin lejos de su acosador, o sea de su padre. Y ahora, con el estómago apretado espera que haberlo alejado de casa sirva para que el hombre no lo siga, o sería un problema que descubriera en donde está viviendo.

Se sobresalta ante la llamada de John y no tarda ni un segundo en deslizar el dedo por la pantalla para responder.

—¿Sí? ¿Pasó algo? —

Señor Min, el joven Park se encuentra bien y alejado de casa, pero el sospechoso no ha dejado de seguirlo en ningún momento. ¿Debo interferir? — Le encantaría decir que si, un golpe de John a ese tipejo acabaría con sus ganas de molestar a Jimin, pero chasquea la lengua.

—No, no, yo me encargo. Solo te metes cuando sea realmente necesario ¿sí? — Cuelga secándose el sudor inexistente de la frente. Decide levantarse del sofá modular para pasearse por la sala con la mente trabajando con rapidez— ¿Qué mierda hago? ¿Cómo hago que venga a casa sin que lo sigan? — Se pregunta en voz alta paseando la vista por todo el lugar hasta detenerse en una bola de pelos marrón que lo observa con las orejas levantadas.

—Escúchame Holly— Agarra en brazos al perro para dirigirse al estudio tomando las tijeras— Vas a actuar, ¿entiendes? Todo esto lo hago por amor…— y sin dudar corta los cables de su computadora escuchando el momento en que se apaga de golpe— Vas a ayudarme en esto y juro por todos los dioses que te daré el mejor plato de comida si logramos engañarlo, ¿ok? —

El perro lo mira sin comprender y lo deja en el suelo para tomar el móvil marcando a Taehyung con quien se ha mantenido en contacto desde hace un buen tiempo.

Hola hyung, ¿Qué pasa? Es raro que me llames— Contesta del otro lado de la línea con un montón de ruido de fondo.

—¿Dónde estás? ¿Estás ocupado? — Pregunta volviendo a llevarse el dedo a la boca para mordisquearlo.

Uh, estoy trabajando ahora

—¿Andas en tu bicicleta? — Emite un sonido afirmativo— ¿Estas cerca de mi apartamento? — Otro sonido afirmativo— Necesito un favor… el papá de Jimin lo está siguiendo.

¡¿Qué?! — Cierra los ojos por el grito no alcanzando a alejarse el celular.

—Si, eso. ¿Puedes ir a buscarlo? Está en la tienda de brochetas, esa que tiene decoraciones extrañas, de ricachones. Tráelo como sea y rápido.

Estoy en cinco minutos

Cae en el sillón rendido, secándose el sudor inexistente de la frente para ahora marcar a Jimin quien suspira al ver otra vez el nombre de Yoongi en su pantalla.

—¿Qué demonios pasa ahora? — Contesta mirando de mala manera a quienes se voltearon a verlo en el local.

¡Jimin! — Exclama— No sabes lo que paso.

—¿Qué pasó ahora? —

Holly…— Solo basta la mención del perro para que Jimin se salga de la fila de las brochetas.

—¿¡Holly!? ¿Qué tiene?

Holly mordió el cable de mi computadora— Le informa a lo que Jimin se lleva la mano a la boca.

—¿Qué? ¿Cómo paso eso? ¿Está bien? — Pregunta atropelladamente.

¡No! ¡Debes venir rápido!

—Bien, bien, de acuerdo, ya voy… no hagas nada— Corta la llamada saliendo apresurado de la tienda, tanto así que la persona que lo sigue lo pierde de vista unos segundos.

Solo se detiene cuando pasa por un callejón y de allí alguien lo jala con fuerza cubriéndole la boca aterrándolo.

—Jimin, soy yo— Reconoce la voz de Tae y relaja los puños que estaba dispuesto a usar.

—¿Qué mierda…? ¡Me has asustado un montón, idiota! — Exclama con el corazón en la garganta.

—¡Sh! Súbete— Le dice con prisa enseñándole la bicicleta, apuntando la parte trasera— Sube.

—¿No deberías estar trabajando? —

—Si, estoy trabajando. Ahora agárrate fuerte— Jimin obedece abrazando el abdomen de su mejor amigo cuando este empieza a andar con velocidad, girando en dirección a la avenida principal sacándole un grito aterrado a Jimin que intenta esconder el rostro en la espalda de Tae.

Taehyung pedalea con tanta fuerza que cree que podrían salir volando como en la película de ET.

—¿¡Que es lo que te pasa!? — Cuestiona alzando la voz, dando un respingo cuando un coche les toca la bocina al haber atravesado en rojo.

—¡Tú solo agárrate! — Jimin odia las grandes velocidades, solo calla ejerciendo más fuerza en Taehyung.

Se alivia de ver su departamento y Taehyung se detiene de un solo frenazo.

—Ya puedes bajar—

Jimin se baja con la respiración inestables y las piernas temblorosas por el paseo.

—Jimin, vete, entra rápido—

—Bueno, ya, ya, gracias por traerme— Comprende la prisa de su amigo por lo que no se detiene más y se adentra haciendo una reverencia a los guardias de Yoongi que están allí.

No tiene tiempo para ponerse a conversar con el conserje como siempre y solo sube pensando en que todo el mundo está actuando extraño. Partiendo por Yoongi. Lamenta llegar con las manos vacías al apartamento, pero vamos, está preocupado por Holly.

Llega al piso diecinueve metiendo las llaves buscando con la mirada al animalito más se encuentra apresado por los brazos de Yoongi.

—¡Jimin has llegado al fin! — Le dice Yoongi abrazándolo y le deja un corto beso en los labios.

—¿Qué pasa? ¿Holly está mal? —

El mayor lo suelta para dejarlo entrar a la sala en donde Holly está tirado en el sofá sin siquiera mover la cola.

—¡Bebé! — Jimin se aproxima de dos grandes zancadas tomándolo en brazos con mucho cuidado— Hay que llevarlo al veterinario Yoon.

—No, no te preocupes. Llame a un veterinario y dijo que está bien, solo un poco mareado y que debe dormir— Le informa sin expresar nada con el rostro ante la pequeña mentira.

—Ow, bebé, ¿Qué fue lo que hiciste? — Dice hablándole a Holly que recibe un montón de besos.

—Bueno, al menos está vivo y no es una brocheta de cordero— Jimin abraza con fuerza al perrito acomodándose al lado de Yoongi viéndolo de mala manera por el chiste.

 


 

Jimin corre atravesando la recepción en donde solo se detienen unos segunditos a saludar con reverencias cortas a todos los guardias que están por ahí, una vez afuera se rodea la bufanda al cuello divisando el coche de Hoseok sobresaliendo con su color rojo apasionado.

Se sube en el asiento de copiloto con una sonrisa y saluda a los chicos sorprendiéndose de ver a Jungkook en los asientos traseros.

—¿Jungkook? —

—¡Hola Jimin hyung! ¿todo bien? —

—Si, es una sorpresa tenerte aquí— Dice con una suave sonrisa— ¿Y bien? ¿A dónde vamos? — Termina por preguntar cruzándose el cinturón con entusiasmo.

—Vamos a improvisar sobre la marcha— Responde Hoseok echando a andar el coche prendiendo enseguida la radio para reírse de los cantos de Taehyung— Hace tiempo no salíamos juntos, además es buen momento para conocer a Jungkook-ah.

—Hemos estado muy ocupados todos—

—¡Hay una cafetería a la que tenemos que ir! — Comenta Taehyung desde atrás, levantando la mano.

—¿Por dónde queda? Dame la dirección— Gira el volante para dar la vuelta por la calle sin darse cuenta que hay dos autos que lo siguen de cerca— Jimin, ¿dejaste de hacer dieta?

—No se puede hacer dieta con Yoongi al lado— Gruñe recordando como el rapero lo llena de comida deliciosa que él mismo cocina y no puede negarse al chef Min.

—Muy bien— Asoma la cara entre los asientos delanteros Taehyung— Justo ahora vamos a comer cosas deliciosas, venden unos pasteles… ñam ñam.

Llegan a la cafetería saludando a todo el personal que trabaja allí, escogen una mesa y Tae se entretiene hablando con una de las vendedoras por lo que gracias a eso les regalan aperitivos gratis que no dudan en aceptar sonrientes.

Se deleitan con el sabor de los dulces pasteles conversando de todo, poniéndose al día de sus vidas y trabajos. Hoseok habla de lo cansador que ha sido planear coreografías para nuevas canciones de Agust D, siseándole a Tae que se emociona con escuchar ese tipo de cosas y lo amenaza con que guarde silencio siendo bastante aterrador.

Taehyung por su parte les comenta de lo feliz que está decorando su apartamento comprándole cosas de segunda mano asegurándoles que están hermosas y que se sorprenderían al ver el cambio en casa. Jungkook por su parte luce alegre comentando pequeñas cosas acerca de su trabajo mientras Jimin se come la última frutilla del pastel que se ha pedido, relamiéndose los labios para apoyarse contra la silla sintiéndose lleno.

Hoseok bebe el ultimo sorbo de su té de menta para mirar a los menores.

—¿A dónde vamos ahora? — Se da pequeños golpecitos en el pecho para no eructar.

—Hay puestos artesanales por aquí cerca, deberíamos ir— Propone Taehyung jugando con el aro de la oreja de Jungkook.

—Uh sí, me gustaría ver algo— Jimin le hace sonreír la idea.

Limpian lo más posible la mesa dejando propina escuchando a las vendedoras pedirles que volviesen pronto.

Caminan por la feria admirando la buena iluminación y el cálido ambiente con un montón de familias paseando por el lugar. Jimin comenta un par de cosas que llaman su atención teniendo que detenerse en cada puesto preguntando por precios y detalles mientras Taehyung entabla conversaciones con los vendedores.

El ambiente es perfecto, hasta que Taehyung nota ciertas actitudes extrañas a su alrededor. Busca entre el gentío a aquella persona que les tiene la mirada clavada, porque puede sentirlo y la piel se le eriza al encontrarlo. Reconoce esos fríos ojos, los ha visto un montón de veces en el pasado y el aire se le estanca en el pecho dificultándole respirar con normalidad.

Debe mirar en otra dirección mientras piensa arduamente en que hacer, de momento saca el móvil mensajeando a Yoongi. Lanza una mirada a Hoseok que se mantiene tranquilo, no notando nada a su alrededor, solo sigue al lado de Jimin viendo lo que el mencionado le está enseñando.

De manera muy disimulada le da un codazo a Hoseok que lo ignora en un principio, por lo que le da uno más fuerte haciéndolo voltear con el entrecejo arrugado mientras se frota el brazo.

—Disimula y sigue mirando al frente— Hoseok obedece esbozando una mueca con los labios— Te diré algo, pero no grites, no mires y no hagas nada raro, pero por sobre todo, no alarmes a Jimin— El castaño asiente reiteradas veces a la espera de que Taehyung hable— A la derecha nuestra, en unos puestos más allá… Está el papá de Jimin— El cuerpo entero de Hoseok se tensa.

—El pa…

—¿Qué tal se ven estar pulseras? ¿Creen que a Yoongi se le vea bien o le guste? — Interrumpe Jimin enseñando una trenzada de color negro con una linda piedrita blanca en medio.

—¡Oh si, si espectacular! — Exclama el de tez canela forzando una sonrisa— Pero igual sigue viendo otras… por si acaso— Jimin abulta los labios y sigue revisando.

—¿Q-que vamos a hacer? — Pregunta Hoseok con un balbuceo.

—Hace unos días que lo está siguiendo y hoy de nuevo… Creo que quiere averiguar donde vive— Hoseok voltea buscando al hombre hasta que Tae le grita en un susurro— ¡Mira hacia adelante! Dios… Ya, hay que sacar a Jimin de aquí.

Hoseok se apoya en la pared.

—¿Y cómo haremos eso? —

Lo medita unos segundos frotándose la barbilla.

—Finge que se te bajo la presión, total, ya pareces a nada de desmayarte… No es un gran esfuerzo— Dice señalándolo al estar pálido como el papel.

—Todo esto es por Jimin—

—Si, si—

Hoseok y Taehyung asienten, el mayor cierra los ojos unos segundos para mentalizarse en tener que mentirle a Jimin y carraspea diciendo su nombre. El peli naranja deja de hablar con Jungkook que lo ayuda a buscar un lindo brazalete.

—¿Qué ocurre Hobi? — Pregunta con unos ojos preocupados al verlo.

—Jimin, yo…—

—Se descompuso, creo que fue demasiado chocolate— Se mete Taehyung enredando el brazo con Hoseok enviándole un apretón para que siga la corriente.

—¿Qué? ¿No hay algún baño cerca? — Jimin estira el cuello para seguir viendo por los alrededores alarmando a los contrarios. Taehyung lo agarra de la mano.

—¡No! Hay que llevarlo a casa, rápido—

—¿Y quién va a manejar? Porque Hobi no puede hacerlo en este estado— Menciona con las cejas alzadas.

—Jungkook— El menor voltea a verlo— Eh, Jungkook maneja.

—¿Yo? — Se apunta a sí mismo.

—Si, tú. Hobi se siente pésimo. Y tú eres el único que sabe manejar— Cuenta Taehyung tratando de mantenerse sereno. El mayor parpadea aturdido y se lo piensa unos segundos, ¿entregar su coche a un mocoso? Joder… Debía amar a sus amigos para siquiera estarlo pensando.

—Jimin compra rápido por favor— Pide el castaño y Jimin asiente pagando por dos pulseras trenzadas a juego. —Aquí, ten las llaves— Saca las llaves de su riñonera y Jungkook las acepta con duda.

Caminan con pasos apresurados, Hoseok asegurándose de fingir dolor en su expresión cada vez que Jimin lo mira hasta que se detiene frente al coche rojizo y llamativo. Jimin jala del brazo al castaño para que suba a los asientos traseros con el dolor de su alma, Taehyung va de copiloto y Jungkook introduce las llaves arrancando.

—A mi casa Jungkook— Le indica Tae abrochándose el cinturón.

—Para allá iba—

Jimin se inclina sobre Hoseok tomándole las mejillas para verlo con las cejas juntas en pura inquietud por como la palidez de su rostro solo parece ir empeorando. Agradece tener una botella con agua en su mochila y se la ofrece.

Hoseok mira hacia atrás sin quererlo y Jimin lo imita por acto reflejo encontrándose a su guardia de seguridad siguiendolos bien de cerca. Intuye que el castañito ponga cara de miedo por ese motivo.

—Oh no te preocupes, es John el matón… mi guardaespaldas—

—C-cierto, lo había olvidado— Se tira el cuello de la camiseta tomando la mano de Jimin para que mire hacia adelante.

Pero hay un auto desconocido que cambia de lado poniéndose peligrosamente cerca del de Hoseok y Jungkook emite un gruñido. Las piernas de Taehyung se mueven inquietas, Hobi parece respirar más agitado mientras Jimin frunce el ceño.

—¿Ese auto nos está siguiendo? ¿O estás haciendo carreras Jungkook? — Cuestiona tratando de ver al conductor, pero Hoseok se lo impide.

—¡Jajajaja! — Ríe Taehyung con obvia falsedad— ¿Pero qué cosas dices Jimin? Que gracioso eres… Jungkook acelera— Lo último lo susurra y el azabache hace caso sin chistar viendo como el coche contrario los imita.

—¿Qué mierda le pasa a ese coche? Baja la ventana, le voy a decir un par de cosas— Hoseok agranda los ojos cuando Jimin le señala la ventanilla.

—Por favor, dense prisa— Pide.

—Dame permiso Hobi— Jimin se estira sobre Hoseok logrando abrir la ventana y saca el rostro hacia afuera— ¡Eh! ¡Maldito hijo de puta! ¿¡Quieres morir!? —

Taehyung se quita el cinturón de seguridad para agarrar por la espalda a Jimin y empujarlo para que se siente.

—¿¡Que mierda haces!? — Le pregunta con las manos temblando de nerviosismo.

Se detienen en un semáforo en rojo, el coche a su lado empieza a bajar el vidrio con lentitud y el corazón de Taehyung salta con fuerza dando una rápida mirada a Jimin que murmura entre dientes.

—Jungkook, pásate el rojo— Jungkook lo mira con una expresión asustadiza, aquello era demasiado, era romper un montón de reglas ya sea de tránsito como morales— ¡Jungkook acelera! —

—Yo voy a matar a ese imbécil… No es tiempo de carreras clandestinas—

—¡Jungkook! —

—¡Ah, bien mierda! — Jungkook golpea el volante apretando con toda su fuerza el acelerador, el motor ruge furioso y Jimin se sacude dentro del coche que va a toda velocidad y logra enseñarle el dedo de en medio a ese conductor.

—¡Yah, Jimin! — Le reprocha Hoseok con el corazón en la garganta a nada de ser expulsado, sobre todo por como suenan las ruedas de su auto contra el asfalto además de haber pasado en rojo, un montón de coches les tocaron la bocina deteniéndose bruscamente.

—¡Pónganse el puto cinturón! — Grita Jungkook con los dedos blancos apretándose contra el volante y gira en varias calles perdiendo al coche ajeno. Jimin obedece nada más porque la velocidad con la que estaba manejando pronto lo mandaría a volar y ayuda a Hoseok con el suyo.

Se detienen en el edificio donde vive Taehyung quien es el primero en salir para abrirle la puerta trasera a sus dos amigos que están con los abiertos de par en par luego de tal hazaña.

—Salgan, a mi casa todos ahora— Ordena.

Hoseok sube con ayuda de Jimin porque se siente desfallecer —ahora en serio— y abren la puerta. Tae empuja a Jimin y Jungkook para que entren y cierra las cortinas. Respira profundo, apoyando la espalda contra la pared viendo como Hoseok se adentra al baño con prisa.

Jungkook por su parte se desploma en el sofá mirando un punto fijo en el techo sin creerse lo que tuvo que hacer y Jimin da golpecitos no alcanzando a preguntarle a Hoseok si está bien cuando lo escucha vomitar.

—No vamos a volver a esa cafetería, envenenaron a Hobi—

—Si, como digas Chim—

Jimin se sienta en uno de los taburetes cerca de la isla de cocina para revisar sus pulseras, acariciándolas con la punta de los dedos como si fuesen muy frágiles y sonríe, seguro a Yoongi le gustaría.

Taehyung revisa el montón de mensajes que tiene de Yoongi, y no pasan más de treinta segundos en los que avisó que todo está bien cuando el móvil de Jimin suena.

—Hola hyung, ¿todo está bien? — Taehyung abre un poco la cortina observando que al lado del coche de Hoseok hay otro desconocido estacionado y cierra con fuerza— Oh, estoy muy bien… Si, Hobi se enfermó, le hizo mal comer tanto chocolate— Camina hasta sentarse al lado de Jungkook que le dirige una mirada agotada— Uhm, muy mal… está vomitando. Estamos en la casa de Taehyung. Si, tomare un taxi y voy— Jimin se aleja el móvil para revisar la hora— Si, saldré en unos minutos, no te preocupes.

Hoseok sale del baño viéndose con un poco más de color en el rostro, aunque lo tiene todo empapado.

—¿Todo en orden Hobi? ¿Quieres ir al médico? — Pregunta Tae.

—Me tengo que ir, lo siento— Jimin se levanta volviendo a guardar la pequeña bolsa de las pulseras en los bolsillos de su campera, deteniéndose cuando Taehyung también se pone de pie de un salto.

—No, no, te llevará Jungkook— Tanto Jimin como Jungkook posan los ojos en el peligris— Hobi no te puede ir a dejar, se siente mal— Agranda ligeramente los ojos para que el mayor le siga la corriente, consiguiéndolo enseguida.

—Si… verdad, me siento mal aun—

Jungkook emite un suspiro levantándose. Jimin camina detrás de el no luciendo derrotado como el resto y piensa en lo positivo de que vayan a dejarlo a casa, no tendría que gastar dinero en la locomoción. Se sube de copiloto recordando siempre las palabras de Yoongi que suele amenazarlo para que se ponga el cinturón.

El coche de Hoseok es cómodo y Jimin no tarda en encender la radio para alegrar un poco a Jungkook que aún está cansado.

—Entonces…— Comienza diciendo el menor para entablar una conversación casual durante el viaje— ¿usaran pulseras de pareja? Tu y Yoongi hyung.

—Si, ¿no es un poco cliché? —

—Lo es, pero es un lindo cliché— Jimin sonríe— pensé que Agust D no era ese tipo de persona. Es decir, se ve como alguien de fuerte personalidad. Un verdadero “fuckboy”

Jimin se ríe negando con la mano.

—¡Imposible que sea un “fuckboy”! Es demasiado dulce para serlo— Menciona mirando por la ventana escuchando como Jungkook exhala una risa por la nariz— Tiene fuerte personalidad, pero es agradable… la mayor parte del tiempo, al menos conmigo.

—Eso es porque está enamorado de ti hyung— Las mejillas del mayor se encienden— todos son dulces con las personas que quieren.

—Creo que tienes razón—

Jimin gira el rostro para analizar mejor a Jungkook, esa mirada suave y brillante junto a sus facciones muy marcadas, los ojos grandes y oscuros como el cabello, por el cuello parece asomarse algo como un tatuaje y desliza los ojos hacia su mano ya que conduce solo con una notando que tiene las uñas mordidas además de un par de heridas en ellas. Incluso le parece algo raro esa curita en su dedo índice.

—¿Cuál es tu relación con Taehyung? — Pregunta interrumpiendo el silencio formado entre ellos— Parecen realmente cercanos.

—Oh… somos amigos, muy buenos amigos— Explica vacilante.

—No tienes novia, ¿verdad? — Entrecierra los ojos al ver a Jungkook sonreír.

—No, no tengo. No estoy interesado— Suena firme en sus palabras y Jimin asiente. Quiere interrogarlo más acerca de su amistad con Tae, como se conocieron, que piensa de su mejor amigo, incluso si gusta de él porque hay momentos en los que si cree que hay algo allí. Pero se contiene solo porque no lo conoce del todo y no está esa confianza en cuestionarlo.

Pasan un par de minutos en los que Jungkook se detiene al llegar al enorme edificio donde vive Jimin y tamborilea los dedos contra el volante.

—Gracias por traerme Jungkook— Dice quitándose el cinturón.

—De nada hyung, descansa. Fue un día bastante movido— Murmura viéndolo bajarse.

—¡Adiós! —

Agita la mano saludando a los guardias que están en la entrada y sube al elevador pasándose los dedos entre los cabellos ansioso por llegar a casa y ver a Yoongi, desea verlo sonreír luego de haberle entregado la pulsera de pareja que compró especialmente para ambos.

Recibe los saludos de Holly en cuanto entra al apartamento, agachándose para dejarle unas caricias en la cabecita para luego quitarse los botines avanzando hasta ver a Yoongi sentado en el sofá con una expresión de completa seriedad.

Apenas conectan miradas el mayor se levanta caminando hasta Jimin y lo abraza con fuerza soltando el aire retenido.

—Cielos… estas bien— Jimin corresponde con torpeza el abrazo juntando las cejas.

—¿Qué pasa? ¿Te sientes bien? —

—Ahora que estás aquí, si— Yoongi acuna el rostro de Jimin con las manos, viéndolo con dulzura en los ojos logrando sonrojarle las mejillas— Así que insultaste y amenazaste de muerte a alguien en plena calle y se saltaron un semáforo en rojo—

Jimin suelta una risilla entre dientes.

—Detalles menores—

Yoongi queda con el rostro serio hasta que Jimin estira los labios dándole un corto beso que logran hacerlo sonreír y sacarle un suspiro.

—Te traje un regalo— Se separa del agarre de Yoongi para sentarse en el sofá, palmeando a su lado— Ven aquí.

Yoongi obedece recibiendo en las manos una pequeña bolsa de papel y al meter los dedos sonríe enseguida al ver que se trata de dos pulseras, el estómago se le aprieta pensando en que es primera vez que ocupará algo de pareja, ¿y qué mejor que con Jimin? Este lo mira con los ojos brillantes, dios, se lo quiere comer a besos.

—¿Te gustan? — Pregunta con cierta timidez.

—Claro que sí, bebé— Con la mano restante toma la nuca del menor para acercarlo y besarlo con una profunda lentitud, degustando el sabor a chocolate que tiene debido a los pasteles que fue a comer y sonríe separándose brevemente, juntando sus frentes— Me encantaron…

—Una es para ti— Jimin coge la pulsera negra para amarrarsela a la muñeca y le encanta ver como resalta su blanquecina piel, Yoongi imita su acción tomando la pulsera blanca de piedra negra para colocársela.

—Dios… esto es tan cursi— Murmura Yoongi entre dientes viendo ambas muñecas juntas combinando a la perfección— Que me gusta.

Notes:

HOLA A TODOS, APAREZCO. No tengo mucho que contar, he estado con inspiración pero sin nada en mente para escribir, ¿me entienden? es complicado, estan las ganas de escribir pero no me conformo con nada, asi que perdón si el capitulo está demasiado aburrido o lento.

¿Alguien más va a ir al cine el sábado por el FESTA? Yo si, jejeje voy con mi hermana y mamá que tambien son fans de bts asi que planeo divertirme porque llevo mucho tiempo encerrada sin hacer nada, la depresion no me va a consumir *aplausos*

Hablando del capítulo, el papá de Jimin apareció, un trauma de su pasado hace acto de presencia en su vida actual y lo más dulce que hace Yoongi es pasarle un guardia de seguridad, es un bonito gesto, Yoongi es dulce. Apreciemos las cortas apariciones de Jungkook, amo escribirlo porque siento que es una luz tan pura dentro de todo este caotico fic. Obviamente tendrá más apariciones en el futuro.

SeokJin y NamJoon mantienen una relación tensa debido a la "novia" del actor, ¿que estará pasando alli? ¿no les da curiosidad saber que pasa con la pareja? Muejejeje tienen que esperar a que suba el NamJin. Tengo solo cuatro capitulos escritos y necesito la aprobación de mi beta reader para comenzar a subirlos TTT

Bueno, tengo redes sociales:

mi twitter de fanfics

mi wattpad Me haria mucha ilusión si le dan apoyo a mis historias tambien en esa plataforma ^^

Eso es todo, gracias por leer <3

Notes:

Hola de nuevo hehehe, traigo un nuevo fic de una de mis parejas favs de toda la vida AKA Yoonmin. En verdad este fic es parte de un trilogía que escribí durante la pandemia y hoy decidí empezar a subirla, le tengo muchisimo cariño a esta historia en particular porque fue una de las primeras que hice para el fandom asi que espero que reciba cariño por parte de quienes la leerán.
Gracias a quien haya leido el primer capitulo, las actualizaciones serán seguidas ya que lo tengo finalizado, solo que debo editarlo un poco uwu
Gracias <3