Chapter Text
—¡Odio a Cartman! Es un imbécil. ¡Lo detesto!
—Se te están saltando las venas del cuello otra vez.
Cuando la cara de Kyle pasa del rojo al morado
significa que necesitan separarlo de Cartman de inmediato
o corría el riesgo de sufrir un eneurisma.
—Ese idiota es la única razón por la que cuento los días para la graduación.
— Aún nos quedan otros dos años.
—No me importa, muero por largarme a otro estado y no tener que ver su estúpida, racista y obesa cara nunca más.
—¿Otro estado? ¿Qué hay de mi y de Kenny?
Kyle respira
Una
Dos
Tres veces
—A ustedes los visitaré. Pero te juro, una vez termine la escuela arrancaré a ese maldito gordo de mi vida para siempre. Es más, comencemos desde hoy.
El lunes Kyle se sentó frente a Cartman en el almuerzo
Una rutina
Cartman dice algo idiota
Kyle no se va
Se enoja
Pone los ojos en blanco.
*
*
*
Stan y Kenny comparten un porro debajo de las gradas.
Kyle llega sacando humo de las orejas.
—¿Saben quien se inscribió para el equipo de debate de este año?
Stan creía saber la respuesta Wendy lo mencionó un día antes
pero habia estado demasiado distraído con el tirante lila que caía sobre su hombro.
—Parece que sabes la respuesta. — Kenny se las ingenió para no soltar el humo meintras hablaba. —Y no te gusta.
Creían que Kyle no podía estar más molesto
Cartman apareció pisandole los talones.
—Vicepresidente Kyle, aún me quedaron dudas sobre los temas de este año.
Stan se disocia.
¿Wendy empezará a usar más blusas de tirantes? Ojala que si.
— Te lo diré una sola vez gordo. No te atrevas a arruinar la competencia de este año. Para algunos si es importante.
*
*
*
—¿No querias que pasáramos más tiempo juntos como novios?
— ¡Si! Pero ésto es algo mío Stan. Creo que es importante que tengamos nuestros espacios. El equipo de basketball está entrenando del otro lado. ¿Por qué no vas con ellos y te distraes? ¡Pero no te vayas! Cuándo termine podemos pasar la tarde juntos.
Lo que sea era mejor que estar en una casa que se fracturaba pero ¿Quién querría ver el entrenamiento de Basketball?
Al menos con Wendy las porristas usaban su uniforme para entrenar...
El golpe sordo del balón chocando en la canasta.
El grito de Kyle.
Hace calor
Nunca es un mal momento para fumar.
— Amigo te ves horrible.
Cartman aparece por debajo de las gradas.
Stan se sobresalta
Su cigarrillo le quema el pantalón.
— ¿Qué haces aquí?
—Hago tiempo. Kyle está de malas y juega mal, es comiquisimo.
*
*
*
—Ya casi no tenemos cerveza.
Es la noche de un viernes y está bebiendo con Craig, Tweek y Kenny en el patio de Clyde.
Stan culpa a su alcoholismo y a la personalidad de lubricante social de Kenny.
—Ya debió haber terminado el torneo de debate. —Dijo Kenny. — Llama a Kyle, dile que antes de venir pasen a casa de Cartman, siempre tiene algo de beber.
—Ni se les ocurra traerlo. —Craig salió de la casa y se recargo en su novio. —Los toleramos a ustedes tres pero él no esta invitado.
Kenny quiere protestar.
Stan lo interrumpe.
—Descuida, lo tengo cubierto.
Se aleja tres pasos.
Enciende un cigarrillo
La llamada esta entrando.
—¿Hola?
—¡Hey amigo! ¿Dónde estás? ¿Ya terminaron?
—Si, hace como dos horas, estoy en el lago.
—¿Qué haces ahí? Ven a casa de Clyde. Su padre no esta y nos acabamos su cerveza holandesa. Podrías pasar por la tienda que está en el centro, creo que el tipo de ahí no pide identificación.
—Ah claro, estoy con Cartman ahora. Llegamos en...
—No le digas, no esta invitado.
—¿Por qué?
— Porqué es Cartman. —Stan da una calda. — Dile que te lleve, cuando estés listo mándame un mensaje y Kenny pasa por ti.
—Creo que paso por esta vez.
...
—¿Por qué? ¿Pasó algo?
—No, solo no tengo ganas de beber, estoy algo cansado.
—De acuerdo... ¿Quieres que Kenny pase por tí o algo? Puede llevarte a tu casa.
—No, descuida estoy bien Cartman me llevará a casa. Te veo el lunes en la escuela.
La llamada se corta.
La pantalla de su celular sigue mostrando el numero de contacto.
*
*
*
Stan no tenía cabeza para eventos sociales dentro de la escuela.
Uno
Dos
Deja caer "accidentalmente" el vodka de Randy en el ponche.
Tres
Cuatro vasos
Ni Wendy ni Kyle se dan cuenta.
— Para no tener el mismo presupuesto que el baile de graduacion hicieron un buen trabajo.
Un intento de ser cordial.
— Supongo...
Si Wendy se dió cuenta del tono sarcástico de Kyle, lo ignoró.
— ¡Si! Las chicas ayudaron mucho, fue idea de Sophie unir los fondos del equipo de debate. Parte de lo que se gane ayudará a financiar el viaje para el torneo nacional de Mayo.
Kyle pone los ojos en blanco.
No por primera vez se pregunta si el ponche tiene algo raro.
Es su quinto vaso.
— Si que gran idea tuvo.
Algo llama su atención del otro lado del auditorio.
El vaso se rompe en sus manos.
Se va sin despedirse.
— ¿Qué le pasa a Kyle?
—No lo sé, creo que solo esta de mal humor
—¿Crees que sea por Sophie?
—¿La pelirroja? ¿Por qué?
— Parece que Kyle la odia. Es muy seco con ella en las juntas.
—No me había fijado en eso. — Stan dió un vistazo al auditorio pero Kyle ya había desaparecido. — Tal vez ella es pesada.
—Ni hablar sophie es un encanto, es amable con todos hasta con el imbécil de Cartman. Es decir, como castigo se le impuso a ese idiota ayudar con la venta de boletos para este festival y ella se ofreció a ayudarlo.
Stan levanta una ceja.
—No lo sé, creo que Kyle detesta a las personas que parecen ser ciegas a las idioteces de Cartman.
*
*
*
Es 5 de mayo lunes de tacos
Pero Cartman no está feliz
Kyle se sienta lo más lejos posible de él en la mesa del almuerzo.
Stan los ve desde la mesa de Wendy
tiene resaca
comienza a rascarse el antebrazo.
*
*
*
— ¿Pasó algo?
— ¿A qué te refieres?
— ¿Tuvieron una pelea? Es decir, algo más grave de lo normal. Pensé que después del nacional estarían de mejor humor.
— No. No ha pasado nada.
— ¿Entonces por que lo evitas como la peste? No te juzgo, pero creí que se llevaban mejor.
...
— Cartman es Cartman, tenías razón. A veces puedo dejarme llevar un poco por él.
— Si, cuando lo que dice comienza a tener sentido es porque algo malo va a pasar pero ¿Irte a trabajar al cine todo el verano? Kenny dice que los explotan.
— Me mantendrá lejos de él, lo necesito.
*
*
*
Stan sale de casa de Wendy muy tarde por la noche.
Ella actuaba raro.
Camino a "casa" ve a Kyle salir de una camioneta.
Trae el uniforme del cine.
Luce agotado pero no le impide despedirse de Cartman con una sonrisa.
Stan comienza a cuestionar su consumo de alcohol.
*
*
*
— Debieron estar ahí fue un completo caos, luego la maquina de palomitas exploto...
— El idiota de Dowglas resbaló con la fuga que había de la maquina de sodas.
Kyle estalló en carcajadas.
Una anecdota que empezó cómo el peor dia de trabajo terminó con esos dos riendo en complicidad.
Kenny comenzaba a sentirse cómo la tercera rueda.
Stan los escucha a través de un túnel.
Nadie se da cuenta.
— Pensé que matarías a ese idiota por empezar la guerra campal
—¡Iba a hacerlo! Aún no entiendo como detuviste a la gente antes de que llamaran a los paramédicos.
—El sutil arte de controlar a las masas enfurecidas Kahl. Puedes poner a todos en contra de un solo objetivo, solo tienes que descubrir a cual.
—Hijo de puta astuto.
Las palabras de Kyle eran duras pero su rostro no.
Tal vez era el rastro de una extraña admiración que no se permitia descubrir
O quizá la ausencia de un resentimiento que hace tiempo había dejado de habitar.
— Pero entonces, ¿Si los despidieron o no?
—Solo nos castigaron dos semanas. Turnos dobles sin paga extra. No nos fue tan mal. El turno de la mañana es aburrido. Nadie va al cine a esa hora, no hay nada que hacer.
—Solo seremos tu y yo judio. Espero que puedas mantener tus manos quietas.
—Por favor, solo te tocaría para ahorcarte mientras nadie me ve.
*
*
*
Era tarde
La camioneta de Cartman estaba estacionada en el patio de Kyle
La tensión podía cortarse con un cuchillo.
El silencio era tal que podrian escuchar los latidos del otro
si tan solo sus propios corazones los dejaran escuchar.
— Debemos hablar de lo que pasó.
— No tenemos que hacerlo si no quieres. — Cartman lo interrumpió. — podemos déjalo morir aquí. No tiene porque ser raro ni nada.
— ¿Tu quieres eso?
— ¿Te soy honesto?
— ....
— Me gusta más lo que hemos estado teniendo estás semanas. No quisiera tirarlo solo porque nos pusimos locos en la sala de video.
Kyle no dice nada.
— Entonces... ¿Estás bien con eso? ¿Lo dejamos aquí?
Kyle se da cuenta de que Cartman está tratando de darles una salida.
— Estoy bien si tú lo estás.
— No volveremos a hablar de esto nunca.
— Como si nunca hubiera pasado.
*
*
*
Una
Dos
¿Tres botellas?
Hace frio.
¿Ese es Kenny?
*
*
*
— ¿Realmente crees que yo no quiero a alguien que me quiera de vuelta? ¿¡Qué clase de monstruo crees que soy?
— Me mentiste en Washington, me mentiste en el cine. ¿Cómo esperas que te crea si cada palabra que sale de tu boca la has planeado por meses?
— ¡Yo no plane lo nuestro!
— ¡No lo llames así!
*
*
*
— Kenny y yo pasaremos por los fuegos artificiales. ¿Quieres que pasemos por ti antes de ir al bosque?
— Eric pasará por mi.
—... ¿Cómo lo llamaste?
*
*
*
Los días de Stan se disuelven unos con otros.
Las clases se escuchan borrosas
Una casa que no es su casa
Cartman guarda sus cuadernos y la libreta de Kyle está entre ellos.
Su novia le sonríe
Pero el esta entumecido.
*
*
*
— ¿Por qué tienes que hacer todo el trabajo de química? Otra vez te tocó con el gordo?
— No, éste año él hizo equipo con Kyle. A mí me asignaron a Clyde, pero el olvidó hacer su parte.
*
*
*
Kyle le muestra a Stan un video cómico en su celular.
"TheConn te compartió este video"
*
*
*
El suelo del baño es frio.
Unadostrescuatrocincoseisrespiraciones
"Wendy te busca"
Lo ultimo que escuchó
Alguien toca la puerta
No puede respirar
No puede respirar
No puede...
*
*
*
Respira
*
*
*
Un viernes Kyle se sienta frente a Cartman en el alumerzo
Una rutina
Discuten un tema que vieron en clase
Cartman dice algo idiota
Kyle gira los ojos
Sonrie.
*
*
*
¡...!
Kyle sintió que caía de la cama, pero el golpe nunca llego.
Todo el caos del día anterior había sido agotador. Su cuerpo y mente estaban fritos. Dormir fue extraño, una de esas ocasiones donde cierras los ojos y todo se apaga.
Aún asi soño algo, algo confuso.
Lo olvidaría al transcurrir el día.
Eric Cartman podía ser muchas cosas, pero Kyle nunca imaginó que ser "acogedor" fuera una de ellas. Le tomó un par de semanas darse cuenta de que estaba equivocado. El orgullo y una actitud defensiva habían nublado las reacciones que tenía sobre su propio cuerpo. Fue hasta que todo cayó por la borda que pudo saborear la realidad.
Tenía el tipo de grasa corporal que provocaba querer amasar su piel como los gatos suelen hacerlo. Olía bien, no tanto como un millon de dólares, en todo caso su olor despertaba un sentido más abstracto. Algo que se infiltraba a su cerebro y le gritaba "Quedate aquí" En un ambiente dócil podría ser una insinuación, al pelar podía ser combustible. Su calor corporal era ligeramente más alto que el de la mayoría, lo que provocaba que en la inconciencia del sueño buscarás su cuerpo.
Acogedor.
Cómo si fuera el lugar donde debería de estar.
Kyle no era un tipo contacto físico pero podía tolerar gratamente que Cartman lo hiciera por el. Lo hizo de forma descarada la primera noche que durmieron juntos, cuando dejó de ser solo sexo. Al idiota tambien se le había escapado años atrás en pijamadas grupales, a veces Cartman se escabullia en la noche y Kyle despertaba con un brazo o una pierna sobre él.
¿Le gritaba? Si.
¿Lo molestaba? No estaba seguro.
Más de una vez esperó unos segundos extra al despertar. Solo dejando que pasara el tiempo, observando la escena del cuerpo de Eric cerca de él más allá de lo normal.
Es odioso. Había pensado muchas veces. Seguro lo hace aproposito para desquisiarme lo más pronto posible. Veía su rostro relajado. ¿Por qué esto no me desagrada?
Mientras se debatia por despertar o descansar su cuerpo decidía por él. Notaba el cambio de su peso, el dolor en su cara, su boca seca y la náuseas de una resaca monstruosa. Mientras se revolvía notó algo más. La cama era más dura de lo normal.
Más importante, ¿Dónde estaba su almohada humana de cerca de más 100 kilos?
Antes de que pudiera conectar todos los puntos empezó a perder el aliento. Algo le impedía respirar.
¿Algo había salido mal? ¿Estaba en un mal viaje? ¿Iba a morir?
En el limbo de inconciencia que hay entre estar dormido y despierto Kyle se cuestionaba su propia existencia, mientras el señor Kitty se disponia a tomar una siesta en su cara.
Para algunos ese tipo de acciones podian interpretarse como inocencia animal o muestras de afecto gatuno pero no. El señor kitty tenía una mision, asfixiarlo. Esto era personal. Tal vez por inculparlo injustamente por lo del viejo poster de Eric. Ya que cómo castigo solo recibió comida para gato barata por una semana y cero muestras de afecto como por dos días.
Kyle se contrajo buscando oxigeno hasta que logró despertar gracias a una bola de pelos atorada en su garganta. Empujó al gato lejos de él.
Muy conciente de lo que hacia, el señor kitty le enseño los colmillo para despues retirarse. Otro día tendría más suerte.
—¡Me quiere matar! — Le habia dicho a cartman muchas veces.
—Significa que te ama, no seas tan mezquino Kahl.
La maldita gata vieja era tan celosa y territorial como su dueño. Si estaba de humor se dejaba acariciar por Kyle pero si lo llegaba a ver cerca de Eric le clavaba las garras en la primera oportunidad.
Fastidiado Kyle pensó en volver a dormir pero al recostarse se dio cuenta de que estaba en el suelo, con el pie de kenny no muy lejos de su cara. Se levantó de golpe y reviso su cuerpo. Tenia un torso más compacto y palido pero no era suficiente, necesitaba ver su rostro.
Aun con la torpeza de la resaca colándose por su sistema se arrastro por el suelo en busca de su teléfono. Nunca habia estado tan contento de ver los risos alborotados que lo saludaron al abrir la camara frontal. Un profundo suspiro de alivio brotó de él. Todo había regresado a su lugar.
—No wendy, no hagas eso... — Escuchó la voz risueña de Stan. —Tus padres estan aquí ..."
No, las cosas aun no estaban en su lugar.
Stan tenia un sueño profundo. De seguro ni se dio cuenta de en que momento regresaron a sus cuerpos, menos que ahora era prisionera de un enorme abrazo de oso de su almohada humana. Cartman mordisqueaba la zona entre la nuca y la oreja de Stan mientras dejaba rastro de baba. Kyle se tocó su propio cuello. Estaba seguro de haber sentido ese mismo mordisqueo hace no mucho. Y ahora estaba ahí, del otro lado de la escena.
Cabrones...
Kyle tomó al señor Kitty de donde se escondia, regresó cerca del colchón y acto seguido dejó caer al gato sobre los chicos. El señor Kitty comenzo a arañar la cara de Stan mientras este gritaba.
Al ser alcanzado sin querer por las garras del animal Cartman soltó de inmediato a quien creia que era Kyle en el cuerpo de Stan.
—¿Qué carajos señor Kitty? ¡Malo, muy malo! —Decia mientras tomaba al gato y lo lanzaba lejos de la cama. Levantó la vista y unos ojos verdes lo veían enojado. — ¿Fuiste tú? — Creía saber quien era hasta que el chico frente a él puso los ojos en blanco. — ¿Kyle?
Al darse cuenta Stan ignoró las heridas en su cara y salió corriendo de la cama probablemente al baño más cercano, en el camino piso a Kenny. Un golpe sordo les hizo saber que tambien estaba despertando.
Cartman aún medio dormido se levantó de la cama. —¿En que momento cambiaron?
—Probablemente mientras le mordisqueabas el cuello a Stan.
—Puta madre, ¿Ahora eso es mi culpa tambien?
Stan no podía estar más feliz al limpiar las arañazos en su cara. Hubiera preferido una alarma sin garras pero regresar a su cuerpo ya hacia que todo valiera la pena.
El despertar fue demasiado abrupto, cómo si lo hubieran sacado a la fuerza del sueño más profundo que había tenido en su vida. Se sentó en el retrete para tratar de despejar su mente unos segundos si cerraba los ojos aún podía ver fragmentos. Tal vez cuando el intercambio se rompio la conexion que estaba teniendo con Kyle mezclo sus recuerdos.
Estaba tratando de aterrizar la idea cuando tocaron a la puerta con fuerza.
—¡Stan! Ya suéltate el pene, otros tenemos que usar el baño.
La voz de Cartman aunque molesta ya no parecía tener el mismo efecto de pólvora sobre el.
Gracias a dios.
Parece que todo volverá a la normalidad.
***
Nada sería normal para Kyle otra vez. No cuando todo el drama de ayer había dejado tantos cabos sueltos. Si, habían resuelto el primer problema pero habia demasiados daños colaterales. Después de asaltar nuevamente la cocina de Liane todos fueron a la escuela, y como habían perdido el autobus ésta les prestó nuevamente la camioneta.
Stan y Kenny bajaron apenas llegaron al estacionamiento. Antes de que Kyle hiciera lo mismo Cartman se apresuro a preguntar.
—Bien, ¿Qué tienes pensado?
—¿De qué hablas?
—Ya sabes... — Cartman apretó con fuerza el volante — ¿Cómo quieres que lo anunciemos?
Kyle se sonrojo, era extraño tener esa conversacion de forma real en un lugar publico. No en la privacidad de su habitación o en la oscuridad del cine o en otro cuerpo. Ahora era real.
—No lo vamos a "anunciar", no veo razón par hacer algo tan extravagante. ¿A caso viste que cuando Stan y Wendy regresaron hicieran algún anuncio?
—Somos más populares que Stan y Wendy.
—No, no lo somos — ¿Qué tan distorsionada tiene la realidad su novio? — Y no haremos nada así, solo dejaremos de ocultarlo. Cómo una pareja normal.
—Le quitas la magia a todo.
No hay enojo en sus palabras, es más un berrinche. Kyle sonrie.
—No hay razón para hacer de esto un espectáculo, si no le damos tanta importancia tampooco los demas.
—La gente chimorrea siempre, no te salvaras de eso.
—Tal vez, pero no les daremos tanto material. Solo andaremos juntos por ahí.
—¿Qué tanto?
— No lo sé, tal vez algunas muestras de afecto...
El rostro de Cartman brilla, Kyle sabe que esta pensando.
—¡Nada tan exagerado! No enloquezcas por dios.
—¿Puedo tomarte de la mano?
—...Supongo que eso esta bien...
—¿Puedo abrazarte...?
—Si se da la ocasión...
—¿Qué tal unos besos entre clases?
—No haremos de nuestra relación algo para que la gente hable. Seremos casuales, cómo las parejas normales. Si se da puedes ser un poco ¡Solo un poco! demostrativo. La gente lo verá y sacará sus propias conclusiones. No habrá necesidad de explicar.
—De acuerdo... ¿Qué tal una foto?
—¿Cómo? En este momento?
—No idiota, podemos subir algo.
— ...
—Algo discreto y de buen gusto, por el amor de dios. Lo suficiente para que si alguien nos ve en la escuela y quiere investigar pueda atar cabos.
— Creo que eso funciona.
—¿Qué hay de poner nuestra relacion publica en internet?
—...Pues
—Lo hará más practico ¿No? Nisiquiera tendrán que preguntar.
Kyle sabía que la gente igual preguntaría, pero sabia que negarse sería injusto.
—Haremos todo eso de noche, aún tengo que tener esa conversación con mis padres, no quisiera que se enteraran de otros o por internet.
—De acuerdo, lo tomo. Pero deberías tenerme un poco más de fe, lo he hecho bien con tus padres. En este punto me adoraran.
—No creo que llegue tan lejos, pero tienes razón. Debo tenerte un poco más de fe.
—¿Qué acabas de decir? ¿Tengo razón? Necesito que repitas es...
Las palabras de Cartman se atoraron en su garganta cuando Kyle lo tomó del rostro y fundió sus labios. Un beso en el estacionamiento de la escuela, fue lo más expuesto que habían estado jamás.
—¿Lo ves? ¿Era tan difícil hacer esto desde el principio?
—Confio en ti Eric. No la vayas cagar.
Una advertencia que él estaba dispuesto a cuidar. Por un tiempo, mientras exploraba que tanto podía estirar la paciencia de Kyle. Sip, se iba a divertir mucho estos días. Le robo un beso fugaz antes de que ambos bajaran de la camioneta.
Kyle tuvo a penas unos segundos de paz. Se detuvo antes de entrar al corredor principal al ver que Cartman no lo seguía.
—¿Qué pasa?
Cartman extendió su mano, una invitación. Inocente pero cargada de significado.
Voy enserio con esto, ¿Y tú?
Decir que confías en el otro es fácil, demostrarlo y hacerlo es aterrador.
Kyle tenía mucho material para desconfiar. Cada que quería dar el brazo a torcer y dejarse ver con Eric había una voz en su cabeza que le gritaba que era una terrible idea. Qué él sabía que no terminaría bien, la historia entre ellos desde el jardín de infantes se lo había demostrado una y otra vez.
Guardar su relación en secreto fue por muchas cosas. El miedo a la reaccion de sus padres, el miedo salirse del guión, el miedo a Cartman...
No.
No le tenía miedo a él, pero temía lo que podía sentir si dejaba que Cartman fuera el eje de su vida.
De vez en cuando aún podía escuchar esa voz en su cabeza.
Solo es un escalón más de alguna trampa super elaborada de Cartman.
Confiar, era aterrador.
Y aún así, lo habia hecho una y otra vez. Confiar lo había hecho llegar hasta este punto. Tal vez, no fueron errores aislados los que le hicieron tener una relación romantica con el chico frente a él que le entendía la mano. Tal vez no era un idiota por confiar.
Cuando él por fin te arruine..
Tal vez algo más temerario de lo que habria creído de si mismo. Pero le gustaba el panorama. Le gustaba su futuro.
Caminaron por el corredor principal de la escuela tomados de la mano. Era casi surreal. Pero al mismo tiempo se sentía como aterrizar. Kyle trataba de descubir si la emoción en sus entrañas era verguenza o algo más inocente. Tal vez las dos. Sería más fácil acostumbrarse si Cartman no lo estuviera empujando a proposito.
Con solo verlo sabia lo que estaba planeando.
Hijo de puta.
La primer clase no la tenían juntos así que Cartman lo llevó hasta la entrada de su salón. Parecía esperar algo, tal vez un beso de despedida.
Kyle que ya sentía algunas miradas sobre ellos se sonrojo en tiempo récord y lo dejó tirado mientras corria a su pupitre. Cuándo se sintió seguro en su pupitre se giro a ver pero Cartman pero este ya no estaba ahí. De acuerdo, tal vez había sido algo cruel.
Carajo.
Debía compensarselo más tarde.
En algún momento durante la primera hora una notificación apareció en su celular.
*Eric Cartman te acaba de etiquetar en una fotografia*
Hijo de puta hijo de puta, ¿Qué subiste sin decirme?
El corazón se le salia del cuerpo mientras abría la imagen. Sabía que Cartman se vengaria de alguna manera.
Kyle no recuerda cuando pero en algún punto entre que empezaron a salir y se hicieron formales Cartman le empezó a tomar fotos de forma "discreta". Al principio creyó que era para molestarlo pero poco a poco se dió cuenta de que era algo más cursi de lo que pensaba. Mientras la relación avanzaba tambien se fue desinhibiendo más al fotografiarlo. Ya sea solo a él o juntos.
No recuerda exactamente en que momento fue la fotografía que subió pero era linda, apropiada. Aparecían los dos del pecho para arriba recostados en un sillón que reconoció del sotano de Cartman, vestidos (gracias a dios) mientras sonreían de forma casual a la camara. No era tan incriminatoria pero a cualquiera que los conociera les extrañaria su cercanía. Cartman practicamente tenía su cara aplastada a la mejilla de Kyle y este no parecía molesto con el gesto.
Sutil pero obvia.
Creyó que podía respirar hasta que escuchó una ola de notificaciones en el salón. Compañeros delante de él se mostraban algo mientras reían sutilmente. Podía jurar que uno de ellos lo volteó a ver.
A Kyle no le molestaba la atención pero si odiaba ser señalado por algo. Cada "bip" de los celulares se sentía como un dedo hacia él.
Su secreto estaba expuesto pero el mundo no se detenía. El timbre sonó, tenía historia.
Para la hora del almuerzo Kyle empezó a relajarse al ver que la gente no se volvió loca de inmediato. Como era costumbre él y Stan llegaron primero a la mesa, Kenny y Cartman los alcanzaron un par de minutos después. Y cómo si fuera algo común Cartman se dejó caer a su lado mientras lo abrazaba con afecto y le besaba la mejilla.
Más por cosumbre que por incomodidad Kyle se congeló, dió una mirada rápida alrededor pero de nuevo nada pasó. Cartman lo miraba fingiendo inocencia.
—Se que dije que me estaba acostumbrando pero debo preguntar. ¿Esta es su normalidad? — Stan no tenía mucho contexto de esos dos en alguna otra relacion. Más allá de lo obvio era raro verlos en otra faceta. —Ahora que estás en tu cuerpo ¿Debemos acostumbrarnos a eso?
—Solo está alardeando. —Kyle movió su hombro buscando más espacio, nadie podía comer así. —Nisiquiera él es tan pegajoso.
—Estamos en una relación, que tiene de raro que lo demostremos. Además, a Kahl nisiquiera le molesta tanto.
—Solo no quiero ser el centro de atención.
—Descuida, la escuela no gira entorno a ustedes. — Dijo Kenny mientras comía. — Todos están hablando del arresto a los padres de Tweek.
—Si, lo escuché. No imaginarás lo que la gente hace con tal de seguir siendo el centro de atención. Una nueva pareja gay en el pueblo y resulta que arrestan a los padres de la anterior. Cómo si fuera un secreto su distribución de drogas.
—¿Por eso estás tan necesitado de mimos culon?
—Se le llama marcar territorio Kenny, todas las parejas lo hacen.
Stan río sin humor. —Estas a nada de anunciarlo en el boletín escolar.
Kyle sabía que era una broma pero podía ver ese escenario. — ¡Qué ni se te ocurra!
— Descuida Kahl acordamos algo, seguiré las reglas me portare bien.
Kenny lanzó un látigo imaginario.
—Callate Kenny
—¿Realmente crees que se controlara hasta la noche? ¿No dices que subió una fotografia sin consultartelo?
Kyle suspira. —Era decente, se lo voy a conceder. —Cartman sonríe entre dientes y Kyle se da cuenta de lo rápido que el maldito puede manipularlo. Necesita estar más atento. — Pero no puede escalar más hasta hablar con mis padres.
—Oye vi esa publicación, tiernos. Uno podría olvidar que son unos enfermos controladores.
—¡HEY! — Replicaron ambos.
—Por favor, ¿Vas a negarme que Cartman no aprovecharía cualquier oportunidad para orinarte en público si eso le dejara marcar su territorio?
Kyle iba a negarlo hasta que vió la sonrisa en la cara de su novio. — ¡Deja de imaginartelo!
—Puedes controlarme tanto como quieras sucio judio, pero no puedes controlar lo que pasa aquí. —Dijo señalando su mente. —Ademas Kenny tiene un poco de razón. Yo no fuí el que hizo que corrieran a la pobre Sophie del cine.
Kyle se sonrojo de verguenza. — ¡Ya te dije que tenia motivos!
A Kenny se le atoró la comida en la garganta mientras reía. — Kyle perrita celosa.
—¿Qué problema tienen con esa pobre chica?
—Yo ningúna, Kyle no lo sé.
Kyle puso los ojos en blanco y se enfocó en su comida tratando de dar por terminada la conversación.
Sophie Gray había regresado al pueblo el año pasado. Había estado tan desconectada de lo que pasaba en South Park que cuando entró al equipo de debate por alguna razón que nadie entendió empezo a ponerle atencion a Cartman. Nada tan obvio, le guardaba un asiento en las juntas, lo buscaba entre clases por tareas y soltaba algunos pequeños halagos.
Era linda, amable e inteligente. Cartman no entendía que tramaba la chica con esas esas actitudes. Kyle la odiaba con el alma.
Cuando por fin la conversación podía desviarse a cualquier cosa fuera de las últimas 48 horas Butters apareció con urgencia dejando caer su bandeja de comida.
—¡Chicos! ¿Qué sucedió ayer? Mis padres me quitaron el teléfono y no pude seguirlos. ¿De verdad cambiaron de cuerpo?
—Descuida Butters, ya se resolvió.
Todos siguieron comiendo ignorando la angustia del chico. Él, acostumbrado a que lo hicieran a un lado tomó su silencio como una invitación a sentarse.
— Oye gordo, si Butters no tiene teléfono no se ha enterado de la nueva noticia. — Kyle a veces olvidaba que Kenny podía ser tan molesto como Cartman.
—Tienes razón Kenny. Butters eres el primero fuera de nosotros en saber oficialmente que Kyle y yo estamos saliendo.
Kyle podía ver la noticia esparcirse como pólvora una vez que el chismoso de la escuela se enteraba.
—Ah ¿Entonces eso fue todo lo que paso ayer? Bueno, tiene mas sentido que lo del cambio de cuerpo chicos. No tenían que mentirme así.
Kyle comenzó a sentir un tic en el ojo.
>> Llámame en cuanto puedas amor.
>> Espero el problema se haya resuelto.
>> Ten lindos sueños !!
Los mensajes de Wendy seguían sin abrirse en su telefono. Había estado completamente desconectado de ella desde ayer en la tarde.
>> ¡¡Ten un gran día!!
Otro mensaje llegó, no había abierto su conversación pero era bastante obvio que la ignoraba. Tal vez si no respondía para la noche ella ataría cabos y él no tendría que empezar la incomoda conversación.
Si, esa parece una buena idea. Que se preocupe Stan del futuro.
—Wendy esta preguntando por ti. —Bebe Stevens apareció a un lado de su casillero. — Dice que que te tiene tan ocupado para ignorarla.
—¿Ella te mandó a buscarme?
—No exactamente. Hablamos, esta preocupada. Solo te estoy avisando para que dejes de generarle estrés a la pobre. Esta en una competencia, necesita estar enfocada. No pensar en por que su tonto novio no le contesta los mensajes. Además te devuelvo tu libro de historia, muchas gracias.
Tal vez su plan no iba a funcionar. —He tenido unos inconveninetes. Le llamaré despues, todo está bien.
—No. —Bebe fue tajante. —Mandale un mensaje ahora y dile que sientes ignorarla y que le deseas suerte en su competencia. Ten un poco de responsabilidad afectiva por dios.
Aprendió ese termino hace unos meses y parece que nunca lo va a soltar. Pensò Stan. —Descuida, lo hare. Gracias por el consejo.
Stan esperaba que darle por su lado haría que se fuera pero aún la sentía balanzeandose a un lado de él, dandole vueltas a una idea que no se atevia a soltar.
—Escuche unos rumores por la escuela. — Dijo cómo si no fuera importante. — ¿Son ciertos?
—No lo sé, ¿De qué hablas?
—Ya sabes. —Bebe lo veía esperando que entendiera su lenguaje. Su mirada estaba llena de incredulidad y expectativas por el enorme chisme que rondaba en la escuela. Casi se le hacía agua la boca. — Clyde dijo que Jimmy le contó que vió a Cartman y Kyle entrar a la primera clase de la mano. Vários los vieron abrazados en la cafeteria. Cartman subió una foto muy sospechosa y Heater los vio en el estacionamiento más temprano y jura haberlos visto besandose. Y Butters dijo algo pero nadie le cree.
Stan solo la miró con una ceja levantada. Los rumores eran rápidos.
—Bueno Heater es una chismosa, diría lo que sea con tal de ser parte de una conversación pero lo demás es real, me consta. Así que dime, no es que me importe pero ¿Ellos dos...? ¿Estan jugando a algo?
—Si, estan saliendo...
—¡Oh por dios! ¡Estas jugando conmigo! — Bebe no lo dejó terminar. Le cerró cerro el casillero en la cara. —¿Es alguna broma? ¿Una apuesta se les salió de las manos otra vez?
—No, ellos... es enserio. Yo me entere ayer.
Bebe estaba muda, como pocas veces lo había estado. En el transcurso de los años Wendy había insistido en juntar a bebe y a Kyle en muchas ocasiones. Nada tan invasivo pero el interés de la rubia en su mejor amigo siempre había estado ahí. Nunca terminó de concretarse, se llevaban bien y salieron los cuatro en varias ocasiones pero Kyle nunca pareció interesado.
Ahora tenia más sentido.
—Te enteraste ayer. Pero, ¿Tu sabias que Kyle era gay?
—¡No! Creeme que de haberlo sabido jamas los hubiera hecho salir.
—Es tu mejor amigo. ¿Cómo es que no te diste cuenta?
—Yo no voy por la vida preguntándole a la gente su orientación sexual Bebe.
— Agh, Wendy tenía razón cuando dijo que eras retraido.
—¿Qué?
La rubia se dió cuenta que había cometido un pequeño desliz. —Olvidalo, mejor cuentame, ¿Cómo te enteraste? Y ¿Cuánto llevan saliendo?
—No recuerdo, un par de meses tal vez.
—Quien lo diría. Disimularon bien. — Bebe suspiró. —De todas formas, hace mucho que me rendí con Kyle. Estoy saliendo con un chico, es mayor.
—¿Qué tanto? — Preguntó Stan por cortesía. No es que Bebe le cayera mal pero no era su tipo de amiga. Además la linea que dibujan las chicas con sus novios y mejores amigas es confusa. Llevarse bien pero no demasiado. Se preguntaba si esa regla ahora aplicaba para Kyle y Cartman.
— Como mayor Universitario.
—¿Sales con alguien que esta en la universidad?
—Bueno, a decir verdad no sé si esta en la universidad pero es más grande y es como la mezcla perfecta entre alguien sofisticado y un chico malo. ¿Sabes a lo que me refiero?
—No.
Bebe giró los ojos en fastidio. —Es interesante, y espiritual a su forma. Tiene un grupo de amigos que se reunen en el bosque a conectarse con la naturaleza. Son muy listos y maduros. Me contó que estaba deprimido y se metió en muchos problemas hasta que formo este grupo con otros chicos cómo él que tenían problemas y ahora está mucho mejor. Deberías ir.
—No lo sé, suenan como una secta.
—¡Oye! Es como su religión, esta mal criticar. Estan en contacto con la naturaleza y eso los ayuda. Además, un tipo raro se veía asi. —Bebe le mostró a Stan una foto de ella con el chico en cuestion.
—Veo que tienes un tipo.
En cuestion de atractivo tal vez era un siete. Tenia una mirada escalofriante, tal vez a eso se refería bebe con lo del chico mal.
—¿Qué te puedo decir? A mamá le gustan las zanahorias.
Resulta que la escuela no fue el escenario catastrófico que Kyle imaginó, no quería cantar victoria pero al menos había descartado algo. Aún con lo rápido que solían correr los rumores en el pueblo dudaba que la noticia hubiera llegado a sus padres. Eso no cambiaba el hecho de que los intestinos querían salir expulsados de su cuerpo por lo nervioso que se sentía.
>>Claro, bubba los esperamos.
Había preguntado a su madre horas antes si Eric podía acompañarlos a cenar. Era ahora o nunca, no podía esconderse en la habitación de su novio para siempre. La ansiedad le estrujaba el pecho mientras se enredaba en las sabanas de Cartman, rogando una vía de escape.
—¿Se puede saber que llevas haciendo todo este tiempo?
—Es una sorpresa, ya te enteraras.
—No me suelen gustar tus sorpresas. Siempre involucran algo super vergonzoso.
— Bueno si, pero esta te gustará.
Cartman había estado fantaseando desde el día anterior que cuando Kyle y Stan al fin regresaran a sus cuerpos su novio correria a él al instante para por fin besarlo frente a todos. No pasó y no lo culpaba. Sabía que Kyle era demasiado mojigato para hacerle el amor en la mañana con sus amigos aún en el sótano. Incluso sabía que era demasiado pedir una sesión de besos ardientes en las gradas de la escuela después de clases. Por eso cuando este le pidió estar solos en su casa antes de ir a cenar con sus padres no pudo imaginarse otra cosa que Kyle asaltandolo a penas la puerta cerrara. Pero el pobre estaba demasiado preocupado con la reacción de sus padres como para siquiera tener la amabilidad de ofrecer una paja. El mismo se hubiera ofrecido gustoso, pero el ambiente no parecía ir en esa dirección.
—¿Puedo saber qué es?
—Nop, es una sorpresa. Además, me prometiste que confiarias en mi.
—Me lo haces difícil si actúas tan sospechoso.
—Me relajo por los dos y tu te estresas por los dos. Por eso somos tan buenos juntos.
—No lo creo, tal vez no lo haría si me ayudaras a pensar en como abordar la situación.
—Encantado.
De inmediato Kyle imagino el escenario. Cartman haciendo un melodrama frente a sus padres sobre lo mucho que se aman y que nada de lo que hagan podrá interferir en su amor.
—Olvidalo, hablare con ellos primero.
—¿Qué es lo que tanto te preocupa? Incluso aunque no les gustara, que lo dudo ya que he hecho un excelente trabajo, no vamos a dejar de salir y vernos.
—No se trata de que se nieguen. No son tan taaan restrictivos. Pero probablemente se molesten al saber que no se los dije de inmediato.
—Fuiste tú el que dijo que no les dijeramos.
—Si porque estaba seguro de que mi mamá te odiaba y mi papá siempre hacía esa cara extraña cuando estabas en la casa.
—Probablememte siempre supieron lo gay que eras por mí. —Cartman río de su comentario.
Kyle no podía hacerlo, no se trataba de eso. Sus padres no eran monstruos como a Cartman le gustaba bromear. Eran estrictos y aunque trataban de ocultarlo tambien prejuiciosos. Apenas toleraban a Cartman como su amigo porque eran niños pero no lo consideraban una buena influencia.
Con el paso de los meses su mirada hacia él si se fue subisando, podía notarlo en el trato de Sheila. Despues de todo ella era quien daba la última palabra en casa. Pero aún así, le aterraba que sus padres lo juzgarán, que pensaran que había tomado una mala decisión.
Cartman notó que su novio estaba romiando en su mente más de lo normal. No quería que llegara a sobre pensar sobre su relación. Siempre le preocupaba que un día Kyle despertara y le dijera que lo había pensado mejor y que estar con el no valía la pena.
Buscando callar la mente de los dos, se subió sobre el aplastando lo contra la cama.
—¿Y ahora qué estas haciedo?
— Ya no pienses en eso. ¿De qué te sirve estar tan estresado por algo que de todas formas va a pasar? Mejor vamos a besarnos por última vez siendo tu sucio secreto. — Cartman levantó ambas cejas de forma sugestiva. Desde su perspectiva Kyle estaba atrapado entre su peso y las sabanas, no tenía donde escapar y aún así no parecía interesado. — ¿Estás bien?
— Anoche tuve un sueño extraño, creo que pasó durante el cambio. Fue como si los recuerdos míos y de Stan se mezclaran. — Kyle se frotó la sien como si le doliera recordar. — Además estuve en una parte de su cabeza mucho tiempo.
—¿Y? ¿Qué viste?
— El realmente esta deprimido.
—Si, y yo estoy medicado pero no me ves alardeando.
— Sacas eso al tema cada que crees que puede darte una ventaja o un descuento, ese no es el punto. Siempre he creído que no es nuestra responsabilidad pero creo que subestimamos la situacion. No creo que esté bien solo dejarlo hundirse.
— Wow, enserio apesta ahí dentro ¿No?
—De seguro no tanto como tú cabeza.
—Esta bien, debe haber algo que podamos hacer. ¿Qué más viste ahí dentro? ¿Algún secreto vergonzoso?
—Nada en especial, pero acabo de recordar algo.
—¿Qué?
Kyle sonrió en arrogancia. — ¿Me espiabas en los entrenamiento de basketball?
Cartman intento disimularlo pero tardo demasiado en responder. — Pff claro que no.
—Claro que sí. Siempre me pareció verte pero no estaba seguro.
—Apenas y te veía. Era gracioso lo malo que te volvías cuando te enojabas, lo que es muy seguido. — Kyle lo giró sobre el colchón. — ¡HEY!
— Estás muy santurron tomando en cuenta lo acosador que eras.
— No tienes ni idea de cuanto más te espiaba sin que lo supieras, no estarías tan tranquilo.
Kyle lo besó.
—Tenemos algo pendiente desde el domingo.
Las madres suelen notar más de lo que los hijos dejan ver, aunque estos se esfuercen en ocultar su vida siempre dejan pistas.
Cuando Eric Cartman empezó a rondar más en su casa Sheila no le tomó tanta importancia, que hiciera tarea con su hijo tampoco, nisiquiera que se quedara a cenar un par de veces. Pero la mirada de su hijo sí, esa sutil mirada que le daba al otro niño decia todo.
Decidió confiar y no sacar conclusiones apresuradas, después de todo Eric parecía estar en un proceso para mejorar o algo así. No le hacia daño a nadie.
Hasta que la noticia le estalló en la cara.
— ¿Ustedes están qué?
Cuando su hijo mayor les pidió hablar con ellos dos antes de la cena pensó que tal vez se trataba de un permiso, tal vez dinero. En el peor de los casos alguna mala calificacion al ver su cara de estres. Nunca imagino el escenario que les ponía enfrente.
— ¿Desde cuándo...? — Preguntó su padre igual de sorprendido.
Kyle dudó, la mesa del comedor no se había sentido tan grande desde que era un niño. —No tanto, unos dos...— Los ojos ambos padres crecieron. —Unas dos semanas, un poco menos. — Mentira.
—Oh hijo. — Se lamentó sheila. — ¿Tanto tiempo? Debiste decirnos desde el principio.
—Si... lo sé. Es que, me preocupa su reacción. — Esa no era una mentira.
Kyle amaba a sus padres. Eran las personas a quien en mejor estima tenia pero no era ciego. La idea de que sus prejuicios calleran sobre él le generaba un hueco en el estomago todas las noches.
—Bueno, no puedo decir que estoy encantada pero, eres nuestro hijo y te amamos. Eso jamas va a cambiar, no importa lo que prefieras. — Sheila le brindó una enorme y conciliadora sonrisa a su hijo antes de agregar. —Pero, ¿Estás seguro? Es decir, Eric bueno... se que se ha estado esforzando ultimamente pero él es...
— Un problema de estado.
—¡Gerald!
—Lo sé. De verdad, creanme que no es una desicion precipitada.
Sheila y Gerald se miraron entre si dudando de las palabras de su hijo.
— Bueno antes de cualquier cosa tu padre y yo necesitamos hablar con Liane.
— ¡¿Qué?! ¿Por qué?
—¿Cómo que por qué? Si estan saliendo debemos hablar con ella de los limites.
— No es una mala mujer hijo pero es extremadamente...
—Consentidora. —Termino Sheila por su esposo antes de que dijera algo más duro. —Y con dos adolescentes quedandose solos en su casa tantas veces.
— Mamá de verdad, no es como tu crees...
—No nacimos ayer Kyle. Y solo porque el embarazo no sea un problema no significa que ustedes...
—¡AH! ¡Enserio! ¡Basta por favor! Seguiré tus reglas solo por favor no tengamos esta conversación.
—Hablaremos de esto después. Pero es un hecho que tenemos que hablar con Liane.
—Claro.
—Y con Eric, habrá reglas cuando estén aquí.
Kyle sabía que pasaría, pero aún no estaba lo suficientemente mentalizado. Tal vez nunca lo estaría.
Sheila se puso de pie y salio del comedor para invitar a Cartman a pasar y que se uniera a la conversación.
Gerald y Kyle se quedaron solos un momento. —Bueno hijo la verdad nunca imagine que fueras gay. —Kyle no sabía que contestar. —¿Estas completamente seguro? Es decir, no es tan raro experimentar con un amigo, unos besos, masturbarse en una tina de hidromasaje en una fiesta, no necesariamente significa que seas gay.
—¡Gerald!
Cuando Stan se encontró con Wendy en la estación de autobuses esperaba ser saludado con los brazos abiertos, no con un: " ¿Kyle de verdad esta saliendo con ese gordo imbécil? " Siendo justos no podía culparla, pero un beso de bienvenida hubiera estado mejor. Pasó la primera media hora de su reencuentro explicando lo que sabía de la relación de esos dos mientras comían un helado cerca de la estación. Llegó un punto en dónde tambien fue necesario contar como se enteró. Cómo cualquier persona normal Wendy creyó que era una broma pero el rostro de Stan carecía de humor.
— Bueno, pero ya no eres Kyle ¿Cierto?
— Para nada, eso se arreglo hace días.
— Perfecto, porque voy a hacer ésto. — Wendy se acercó y le dió un suave beso en los labios. —No quería equivocarme, por suerte no lo besé ese día que estuvo en mi casa. ¿Te imaginas lo raro que hubiera sido? — Wendy rió con inocencia.
—Si... Raro.
La tarde era agradable, los padres de Wendy vendrían por ella en unas horas por lo que tenían bastante tiempo libre para hablar cómo a ella le gustaba y ponerse al dia. "Se ve feliz" pensó Stan pero él no compartían el sentimiento.
— Sabes, para que la maldición se rompiera había una regla, teníamos que ser honestos entre nosotros. Ellos contaron su secreto y yo tuve que contarles... Lo que paso en verano.
— Oh, Stan...
— Lo siento, se que dijimos que no le diríamos a nadie pero parecía ser la única salida, no te preocupes juraron no contarlo jamás.
— Está bien, se que Kenny y Kyle no lo dirán y la verdad nadie le creería a Cartman si dice algo. Lamento que hayas tenido que pasar por eso. — Wendy lo toma del brazo y se enreda con él mientras deja caer su rostro en su hombro. — Ya verás que en un año todo estará olvidado.
— Wendy, en un año te irás a Washington.
— Exacto, estaremos muy lejos de todo esto.
Stan no iría con ella, ambos lo sabían. El curita que pusieron cuando se dieron cuenta que después de la graduación no estarían en el mismo lugar se despegaba cada vez más. Por primera vez Stan se preguntó si lo mejor no sería arrancarlo de una vez.
— Wendy ¿Tú nos ves en un futuro?
— ¿Qué pregunta es esa? ¡Claro que lo hago!
— No, me refiero a ¿Cuál es tu plan a futuro con nosotros? ¿Cómo va a funcionar?
Wendy lo suelta, de pronto ya no quiere sonreir. — Será difícil pero la larga distancia...
Stan la interrumpe. — Sabes que eso no funcionara, ¿Por qué sigues conmigo si sabes que todo se irá al carajo?
— Ya hemos hablado de esto, te amo y no me importan tus problemas.
— No, esto no se trata de estupidas inseguridades. — Stan en el fondo quiere detenerse pero no podía. — Sabes que no funcionaremos, lo sabes y aún así no terminas la relacion.
— ¡Te prometí desde la ultima vez que no te haría eso!
— ¡No tienes que cuidar de mí! No soy tan débil como crees. ¿Me has preguntado a mí como me siento? ¿Crees que me siento bien siendo tu proyecto de caridad de un año?
— Stan... — Wendy usa toda su fuerza de voluntad para no llorar. — Basta.
— Me he roto la cabeza preguntándome el porqué nos haces perder el tiempo y solo llego a la conclusión de que solo me tienes cerca para sentirte mejor contigo misma.
— ¡Eso no es justo! — Las lagrimas que iban a caer se evaporan antes de que les diera la oportunidad de mostrar debilidad. — He sido una buena novia contigo, he estado para ti, te he escuchado aún cuando tu nunca me escuchas. Siempre me hago tiempo para nosotros aunque tú no lo hagas conmigo. He tolerado al imbécil de Cartman solo porque por alguna maldita razón sigue siendo tu amigo. He limpiado tu vomito, te he llevado a casa, te he sido leal. ¿Qué más quieres de mí? ¿Realmente crees que hago todo esto para sentirme bien conmigo misma? ¿Realmente crees que saco algún provecho?
— Si realmente piensas todo eso ¿Por qué sigues conmigo?
— ¡Por qué te amo!
— Si pero, ¿Por qué me amas?
Wendy creía saberlo. De verdad lo sabía, lo tenia en la punta de la lengua pero solo contesto con silencio.
Todo lo que pasó había cambiado gran parte de sus perspectivas pero al final la vida y la cotidianidad terminaban por absorber todo. Tal vez ese era el verdadero reto, tratar de que después de todo lo ocurrido lo aprendido no cayera en saco roto e hicieran algo para mejorar sus dinámicas.
Ninguno quiso hablar mucho sobre lo que pudo haber pasado. Tal vez porque no estaban listos para entrar otra vez en un ambiente tan incomodo y vulnerable, pero era de entendimiento mutuo que habia que hacer las cosas bien.
Estaban reunidos en casa de Kyle para una noche de juegos de mesa. Ya casi no tenían reuniones todos juntos en la que no hubiera alcohol o porros de marihuana. No es que tuvieran un problema de adiccion como Stan pero era divertido estar bajo sus efectos. Se había escogido precisamente la casa de Kyle porque que era imposible meter algo ilegal ahí y habían acordado sin decirle a Stan que al menos una vez en la semana estarían juntos en un lugar donde el chico no necesitara consumir.
—De todos los malditos juegos de mesa del mundo trajeron el más aburrido.
Por desgracia, exceptuando a Stan ninguno era un gran fanatico.
Aprovechando que el invitado de honor aún no llegaba comenzaron a acomodar la mesa.
—Es lo que habia en el ático de mis padres gordo.
—Si vamos a hacer ésta tontería al menos que sea con algo interesante. Se supone que tratamos de mantener a ese idiota sobrio. Te apuesto lo que quieras que estará inalando el pegamento viejo del cuadro de la sala antes de acabar una ronda.
— ¿Qué tiene de malo el Monopoly? Ganas la mayor parte del tiempo.
— Por eso es aburrido Kenny. Deberíamos jugar con dinero de verdad pero eres demasiado pobre.
— Déjalo en paz tú tampoco tienes dinero de verdad culon. Así que callate y dame los billetes yo repartiré.
Malumorado Cartman se dejó caer en la silla, Kenny a un lado no pudo evitar reir. — Bueno ahora queda claro quien llevara las finanzas del hogar.
— Qué puedo decir, si vas a confiarle a alguien tu dinero mejor que sea a un judi... ¡Auh! — Adolorido Cartman se frotó el hombro que Kyle golpeó y una ligera sonrisa comenzó a brotar de su rostro. — Hey, tus golpes ya volvieron a su fuerza normal.
—¡Si soy el banco es porque tú y Kenny siempre terminan robando maldito gordo racista de...!
—¡Hey Stan! Justo a tiempo. — Interrumpió Kenny. — No podíamos empezar sin tí.
Stan se notaba más cansado de lo normal. — Entonces, ¿Monopoly?
—Es el único juego que tenía Kahl.
—No esta mal, pero a decir verdad creí que jugaríamos algo más como calabozos y dragones.
— ¡Si! De eso estoy hablando, Stan si me entiende. Voy a casa por mi túnica.
— ¡Voy contigo! ¿Aún tienes la peluca rubia?
Sin perder tiempo Kenny y Cartman salieron dejando a Stan y Kyle. Una mesa los separaba pero bien podía ser un oceano. No habían tenido oportunidad de estar solos durante la semana, no podrían decir que se habían evitado pero ambos agradecieron la distancia para poner en órdenes sus pensamientos. Después de todo intercambiar cuerpo y recuerdos por 24 horas podía resetear el software de cualquiera.
De los dos Kyle fue el primero en hablar. — Y ¿Cómo estás? ¿Tienes hambre? Pedimos una pizza hace rato no debe de tardar en llegar.
— Wendy y yo terminamos.
Hace una semana Kyle hubiera preguntado con ironía ¿Otra vez? Pero ya no se sentía apropiado.
— ¿Cuándo?
— Hace como media hora.
Stan se sentó en una de las sillas. No era la mas cercana a Kyle pero de alguna forma la distancia se sentía menos pesada.
— Lo lamento. ¿Te sientes bien? ¿Quieres hacer otra cosa? ¿Hablar de porqué ella terminó con...?
— No, no entendiste. Yo termine con ella.
Kyle no podía recordar si alguna vez fue Stan quien terminó la relación.
—No me lo tomes a mal pero, ¿Por qué? Es decir, se que tenían problemas pero pensé que habían hablado el martes y ayer me dijiste que tendrían una cita apenas regresara ella del viaje.
Stan se quedó cayado mientras veía la manzana en el frutero que adornaba la mesa.
— ¿Recuerdas cuando hablamos en la cocina de Cartman? Dijiste algo que no me he podido sacar de la cabeza.
— Hablamos de muchas cosas.
— Dijiste que las relaciones son para pensar en algo serio, a largo plazo... Supongo que ella no me veía asi, tal vez yo tampoco.
Kyle había repetido lo que sus padres le habían enseñado de las relaciones, y aunque había adoptado esas creencias y trataba de seguirlas en su día a día nunca imagino que ese comentario sería lo que sepultaria la relación de su amigo.
—Stan...
— Siempre tuvimos fecha de caducidad. Además ella se irá a otro estado el próximo año, ya hay suficiente distancia cómo para agregar tantas millas de por medio. Solamente adelante lo inevitable y la verdad creo que me siento mejor. —El silencio que les siguió se sentía diferente. — ¿Qué hay de ustedes? Ya hablaron de como llevaran eso en un año?
En sus múltiples rompimientos infantiles a lo largo de los años Stan solía derrumbarse, ahora sentado frente a él tenía una mirada cansada pero de lejos mucho más tranquila. Le dió a Kyle un motivo para respirar y creer que su amigo estaría bien.
— Cartman no deja de amenazar con que me seguirá a cualquier estado. No se que tan justo es eso para él pero no me desagrada la idea. Creo que quiere estudiar por internet. Pero un problema a la vez, por ahora me concentro en que mis padres dejen de intentar darme "la charla".
Stan rió al imaginarlo. Una charla así con cualquier padre era incomoda, no imaginaba como sería tenerla respecto a Cartman.
— ¿Crees que para eso fue la maldición? Es decir, que al final del día tu estuvieras con Cartman y yo terminara con Wendy. ¿Ese era el objetivo?
— No lo pienses así, solo eran secretos que debían terminar. Lo que pasó después solo fue una consecuencia no la cura.
La cura.
— Oye hay algo que he querido preguntarte. Cuando regresamos a nuestros cuerpos, ¿No soñaste algo extraño? Creo saber cosas que no se suponía debería saber.
— Creo saber a que te refieres. Trato de no pensar mucho en eso para que mi mente solo recuerde lo que es mío. — A Kyle no se le había ocurrido. Era lo más obvio del mundo. Si el estuvo en la cabeza de Stan el estuvo en la suya. — Exactamente ¿Qué sabes? — Pregunto con cuidado.
Stan se frotó el entrecejo, un recuerdo aparece en automatico. — Lo suficiente para saber que jamás me volveré a sentar en el sillón de Cartman.
Cada vez era más fácil para Kyle ignorar la verguenza. Desvío su mirada a los brazos de su amigo, lo adornaban viejas cicatrices. Si se concentraba aún podia sentir el frio del baño y la respiración agitada de Stan como si fuera suya.
— Yo tambien recuerdo unas cosas.
—¿Cómo qué?
Se arrepintió al instante, no sabía que tan correcto era traer a colación un tema tan delicado.
— Lo suficiente para saber que apesta ahí dentro. No se cómo sobrevives a tu cabeza todos los días.
— Creo que no lo hago.
— No tienes porque aislarte más. No nos vamos a ir, estamos contigo quieras o no.
Stan no sabía lo mucho que esperaba escuchar eso, no tenia idea de que hacer con la agradable sensación que le provocó.
— Cambiando de tema, hable con unas personas ayer. Unos amigos de Bebe o algo así...
La platica terminó de golpe cuando Cartman y Kenny entraron de forma ruidosa. Además de la capa y la peluca tambien trajeron otras cosas que creyeron podria animar más la noche. A Stan ya no le quedaba su viejo casco pero prometió usar la espada de juguete cada que fuera su turno. Después de pelear un poco Kyle también accedió a usar su vieja túnica, tampoco le quedaba pero funcionaba bien como una capa. Cartman se la ajustaba de vez en cuando mientras Kyle fingía no sonrojarse hasta las orejas.
Algunas relaciones se transforman con el tiempo, otras tienen fecha de caducidad. Hay relaciones que sobreviven y otras que seguirán un camino completamente diferente. Nadie puede saber el desenlace de las personas con las que se sienta en la mesa, al final solo queda estar cerca del otro cuando sea necesario y tomar distancia dentro de lo prudente. Saber que tanto es lo difícil. Pero eso es lo bueno de las amistades, no necesitas a alguien que este todo el tiempo, no necesitas llenar expectativas, nisiquiera tener que estar de acuerdo en todo. Solo se necesita a alguien que diga, "Te veo y estoy aqui"
La noche se volvio ligera, entre bromas pesadas y anecdotas de cuando eran más jóvenes y la vida no era tan dramática. Los sucesos del Lunes poco a poco se disolvieron entre las muchas rarezas del pueblo. Una historia más de entre tantas. Los chicos tampoco solían hablar mucho de eso más allá de una simple anecdota como la vez que una bruja adivinó que Kyle reprobaría su examen de música y les puso una maldición.
¿Recuerdan aquella vez que cambiaron de cuerpo?
Que hay de cuando Cartman invocó a Cthulhu.
O esa otra vez donde después de una noche de juegos de mesa Kenny inhaló la pintura vieja de los cuadros de la mamá de Kyle.
Los buenos tiempos.
***
