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Puedo vivir dentro de ti (Jareth x Uma)

Chapter 3: Como espuma de mar

Summary:

Uma está emocionada por las vacaciones de veraneo y sus planes de viaje en alta mar, pero no todo termina bien. Molesta, va a la biblioteca, donde encuentra un libro curioso.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Auradon: Tiempo presente

En el medio de una acogedora y ventilada habitación con adornos asquerosamente rosadas y doradas, tres jóvenes estaban dispersos en varios puntos de la misma hablando entre sí
En el medio de una acogedora y ventilada habitación con adornos asquerosamente rosadas y doradas, tres jóvenes estaban dispersos en varios puntos de la misma hablando entre sí.

--En serio Gil, si sigues insistiendo en creer en otra tontería de ese muñeco Ken, yo te haría el favor de lanzarte al balcón para que evites ser el ridículo.

--Lo siento, pero pensé que de verdad los pingüinos vivían en las Tundras del Amazonas. Chad me lo había jurado esta vez.

Un chico rubio y musculoso, vestido con una ajustada chaqueta de cuero marrón y una cachucha negra estaba cabizbajo mirando su examen, cuya brillante F y una carita triste hecho en rojo se podían apreciar en la misma. Gil no era el ser más listo e inteligente del mundo, y si se lo preguntan a Uma y Harry, sus capitanes y mejores amigos de la infancia, el que aprendiera sumar y restar primero que Harry era el logro más notable del gigantón.

Pero influenciable como él solo podía ser, se dejó engañar de forma ingenua por el popular y no tan agradable hijo de Cenicienta, Chad Charming, que no vio con buenos ojos a los nuevos estudiantes de ese año escolar en Auradon Prep. Si bien no era el único hijo de príncipe o héroe que detestaba la idea, era quien más parecía disfrutar más abiertamente engañar y hacer pasar como idiotas a los más ingenuos, siendo Gil Gaston Jr III su predilecto debido que fue asignado como su tutor privado y, se suponía, lo ayudaría en todo lo que pudiera. Hacía su trabajo "perfectamente"

–Ya basta de reclamos, Harry. Comprende a Gil por una vez.

Una muchacha morena se arreglaba su cabello mientras no dejaba de ver por el reflejo de su espejo a sus dos compañeros. Los bucles turquesas oscuras se arremolinaban a su alrededor del rostro, bajando hasta cuatro centímetros encima de su cintura, sujetas a un moño alto que a su vez era arreglado por finas trenzas iniciadas desde la raíz hasta la mitad del cabello, donde se juntaban con el moño alto.

Cuando acabo volteo a ver a los dos jóvenes con una mirada compasión hacia el rubio, dado que ya Harry fue lo suficientemente claro y rudo, ahora le tocaba a ella apaciguar las aguas. –Escucha Gil, aún hay personas que no nos quieren aquí y hay que aprender a "tolerarlos" por "respeto" a las normas de convivencia– y hacía ademanes de comillas con sus dedos –Aunque Chad sea tu tutor asignado no debes creerle en todo y a cualquier duda consúltalo conmigo o en alguien que confíes.

–Solo confió en ti y en Harry–aclaró el rubio

–¿Y porque no acudiste a nosotros para ayudarte en el examen?

–Por que no quería ser una distracción para ninguno de los dos.

Harry Hook y Uma se miraron fijamente por unos momentos y sonrieron. Gil no era inteligente, pero tenía corazón muy puro para ser hijo de un villano. Uma pensó que Auradon sería un lugar perfecto para él y que encajaría muy bien, y así fue: Era miembro del equipo de Tourning, que dado a su velocidad y fuerza bruta le ha dado muchas victorias a Auradon Prep en los torneos anteriores. Era un ser agradable.

Uma se acercó y palmeo sus hombros –Escucha, soy tu Capitana y como tal, te ordeno que siempre pienses que sin importar nada, yo siempre estaré para ti. ¿De acuerdo? Asi que no importa que me veas ocupada, puedes molestarme cuando sientas que me necesitas. – Luego ensanchó su sonrisa –Además esta nota no te define ni te hace menos, solo es una caída de la cual te puedes levantar. Te prometo que en nuestro viaje de vacaciones te enseñaré otras cosas.

Gil y Harry se miraron entre ellos confundido. Harry tuvo que mirar a su capitana como si de repente hubiera hablado en otro idioma.

–¿Viaje?

–¿Qué lo han olvidado? Vamos a viajar en el océano como habíamos planeado desde que llegamos a Auradon, a conocer el mundo. Vamos, chicos, no me digan que estudiar les borró la memoria.

La sonrisa de Uma creció a medida que hablaba, dado que era un viaje que había preparado solo para ellos y conocieran las maravillas que ella había vistó el año que había huido del Baile, como regalo. Había estudiado mapas y libros para trazar el camino a seguir y mandado arreglar The Lost Revenge para hacerlo apto a navegar aguas extrañas, listo para la aventura que les esperaban. Pero cuando más miraba a su amigos, más notaban sus rostros incomodos y su dificultad de verla directamente a sus ojos oscuros. Supo que algo no andaba bien.

–¿Les pasa algo? Parecieran que no quieren viajar.

–La verdad...–Harry comenzó, pero Gil se le adelantó con una prisa casi nerviosa.

–Ya tenemos planes estas vacaciones.

La morena los miraba incrédula.

–¿Desde cuándo?

–Desde hace un año...

Uma miraba a ambos chicos alternativamente sin decir nada, un señal de que continuaran hablando para que pudiera comprender lo que sucedía ¿De verdad habían planeado sus vacaciones sin ella? Le parecía raro y fuera de lugar, por lo que dejo que se explicaran con rapidez. Gil comenzó primero.

–Veras, Jay y yo hemos planeado realizar un viaje por el mundo; conocer selvas, los icebergs... incluso me prometió ver pingüinos, dado que nunca hemos visto alguno. La semana pasada me dieron mi permiso de tomarme mi año sabático al igual que Jay. Así que nos vamos juntos...

Los labios de Uma formaron una O, sin dejar de escuchar a Gil. Contrario a lo que se pensaría de que haría un berrinche, estaba contenta con que Gil tomara su propio rumbo y decidiera conocer el mundo por su cuenta. Era una oportunidad para él que de seguro le tomaría bien... pero que le hubiera dicho que iría con el hijo de Jafar, y que no se lo hubiera comentado a ella anteriormente era algo que hizo que su pecho retumbara con fuerza. Observó a Harry con su atención puesta en él que captó como señal.

–Iré a la isla a pasar las vacaciones con mi padre, James Hook quiere que su hijo mayor pase un tiempo de calidad familiar–Aclaró el pelinegro con una media sonrisa. Pero al poco rato desapareció para mirar a la morena con intranquilidad leída en los ojo, como si quisiera disculparse –y luego iré a visitar el reino de Audrey.

– ¿Audrey? ¿La hija de Aurora de Felipe? ¿Esa Audrey?

–Llevamos saliendo desde hace mucho y Audrey me dijo que en el cumpleaños de su padre le dejo invitar a varios amigos de Auradon, así que ella me invitó también. Estaré un mes en cada lugar.

Uma estaba sorprendida de saber esa clase de planes que sus amigos habían preparado, no por el hecho de que Gil iba a realizar su propia cruzada; eso le alegraba mucho. Tampoco era el hecho de que Harry decidiera pasar el tiempo con su padre o... Audrey Beauty, la princesita más primorosa y rosa que hay en toda Auradon, sino que no pudieron contárselo, lo cual era raro dado que siempre se contaban todo. Por algo eran camaradas.

Eran

–Par de idiotas, me lo hubieran dicho– dijo con una sonrisa tranquila, sacudiendo su cabellera –Tampoco es para tanto, el viaje no iba a ser al día siguiente –se dirigió a su mesa de estudio, donde había una pila de libros sobre geografía y Náutica –y saben que son libres de hacer su vida como lo desean, no pueden seguir siempre mis órdenes.

–Pero debes saber que sigues siendo nuestra capitana–aclaró Harry.

–Y siempre vamos a necesitar de tu guía.

Gil se acercó a la morena y la abrazo, alzándola un poco al suelo y girando con ella en brazos. Uma sonrió y soltó una carcajada pequeña, mientras se aferraba al cuerpo de su segundo al mando. Harry miraba todo desde el otro lado, con una sonrisa sincera y alegre, pero con una sensación en su pecho muy molesto. Un pinchazo que se atenuaba cada día que miraba a Uma más cambiada que antes.

Gil liberó a Uma.

–Ya debo irme,se me hace tarde para el último entrenamiento y Jay me debe estar esperando... ah no, esperen –al revisar su mochila descubrió que tenía un libro grueso y de color marrón –Ay no, tengo que entregar este libro en la biblioteca antes de las tres o me van a reclamar la multa... Y el entrenamiento ya debió empezar.

–No te preocupes, fortachón, yo lo llevaré por ti. Además también debo entregar estos de aquí. – un "¿de verdad" de Gil le hizo afirmar –Sí anda, ve a entrenar o se te hará tarde.

–¡Gracias, Uma! ¡Adiós amigo, nos vemos luego!

El rubio salió como rayo de la habitación, saltando con alegría. Uma tomaba el libro que había dejado y lo apilaba sobre los otros. Harry se acercó y con una sonrisa de lado tomó la mitad de ellos.

–Yo te ayudo. Vamos.

Y salieron en silencio. Durante el trayecto Uma no dijo nada, y se quedaba mirando al frente y algunas veces a otro lado, como si hiciera que volteaba el rostro luego de oír su nombre. Harry por otro lado estaba ensimismado en sus pensamientos y no se atrevía a decir nada. Para muchos era un cuadro normal, pero solo los que los conocían sabían que algo no andaba bien entre ellos, porque el silencio parecía flotar sobre ellos como una nube oscura. Al llegar al edificio y entrar, Harry tiró de su mano una vez dejo los libros en el carrito.

–Tienes todo el derecho de estar molesta.

–No estoy molesta, solo un poco impresionada– aclaró la chica mientras dejaba los libros en el carrito. Su mirada no se alzaba contra el azabache – es la primera vez que planean algo sin... sin consultarme. Sé que no están obligados, pero era nuestra rutina contarnos todo.

–Nos seguimos contando todo, Uma, y seguimos planeando nuestras escapadas juntos.

–Pero no me habías contado tus intenciones de ir a la siguiente base con Audrey.

–Las cosas avanzan bien entre nosotros– fue lo único que al hijo de Garfio se le ocurrió decir, sin tener el valor de decirle a su capitán toda su verdad –Puedes venir conmigo, de todas formas ira también Ben, Mal y los demás.

–No, nunca, menos si se presenta Melody y su familia. Además, tengo mis propio planes... Formare parte del grupo de esgrima, tengo que participar en el nuevo censo y asegurarme de que mi madre desista a la idea de enviarme a Flotsam y Jetsam este verano a vigilarme.

–Eso no son planes divertidos. Vamos, Uma, deja de preocuparte por una vez por los demás y piensa por ti y lo que quieres. – el garfio de metal pulido estaba siendo sostenido por la mano derecha, sujetando el extreme delantero del carrito de libros para que Uma no lo moviera ante sus leves intentos de alejarse y dejar zanjado el tema.

Por su lado, Uma trataba de controlar su tono de voz para no hablar en voz alta con Harry y hacer un escándalo en la biblioteca, forzando un poco el carrito para poder llevar los libros a los estantes. No quería ver a Harry en ese momento, porque el hacerlo le hacía confirmar que la molestia que sentía, se debía en su mayoría por él. Iba a responderle, cuando vio en la entrada una figura pequeña y rubia sonriendo con elegancia mientras miraba hacia los lados como si buscara a alguien. Había reconocido a Audrey. Con un fuerte jalón pudo alejar el carro y poder moverlo a gusto.

–Si mis planes no son divertidos para ti, es tu problema, no busco pasar el rato como veo tratas de hacer. Yo busco aventuras inolvidables y un lugar donde pueda ser libre.

Uma avanzó con rapidez para alejarse del pelinegro que la llamaba. Aunque Harry intentó seguirla había escuchado la voz de Audrey y un tacto gentil en su brazo derecho. Volteó a ver a la princesa y le dedico una sonrisa mientras le daba un pequeño abrazo en forma de saludo. Antes de irse con ella, Harry había volteado hacia la dirección que Uma había tomado, pero al no ver a nadie dedicó su atención a la princesa que hablaba de los planes que tendrían una vez estuvieran en su reino.

 

La biblioteca era de los pocos lugares donde Uma podría encontrarse a sí misma. Cosa irónica, dado que a pesar de que sabía leer cuando era una mocosa ostra nunca había mostrado un interés aditivo o apreciativo hacia un libro. Leer era útil para ella, le sirvió mucho para trabajar en el restaurante de su madre y leerles el menú a los clientes que no podían hacerlo, pero nunca había leído por diversión.

En la isla de los perdidos, los libros eran una rareza que podrías encontrar si querías libros de hechizos, pociones, o bien alguna que otra basura que llegaba en la orilla de mar. Nunca había tocado un clásico, un cuento de hadas o algo sobre historia, geografía, filosofía y otros. Era agradable para ella saber que ahora tenía la oportunidad de poder estar en contacto con algunos de ellos.

Uma amaba la sección dedicada al océano; las aventuras marinas, animales marinos y mitos y leyendas que envuelven el mundo marino en todo el mundo. Había aprendido mucho de ellos y cada día iba devorando uno a otro todas las rutas y mapas que podía navegar en su viejo barco. Miraba mapas; replicaba muchos de ellos, los trazaba en marcador rojo y tachaba aquellos lugares donde al parecer, no había nada. Incluso marcaba los lugares donde afirmaban, se habían hundido barcos legendarios cargados de toneladas de oro o la morada de famosos animales; el kraken, Leviatán, la morada del gran dragón marino. Soñaba navegar sobre las aguas negras, y nadar en lo más profundo del océano que su cuerpo le permitiera, sintiendo la sensación agradable de moverse con sus tentáculos, hablar con los animales, dormir en una caverna submarina o dentro de los restos de un gigantesco animal que el hombre todavía no ha visto. Esa era la vida que ella quería y su sueño más anhelado.

Ahora, devolvía los libros sin la mayor emoción en su rostro mientras rememoraba la conversación de sus amigos en su cabeza. Regañándose por ser tan egoísta, de pensar por ella y en lo que a su parecer era lo mejor para sus seres queridos, y de enojarse con ellos. Era difícil ver como sus mejores amigos habían desarrollado una nueva vida para ellos mismo cuando ella todavía no podía salir del problema personal con su padre y la sociedad aurodiana. Le gustaba Auradon, era su sueño vivir ahí, era su sueño ser libre de la miseria, pero ahora que lo tiene no se sentía plena ¿cómo era posible? ¿Acaso vivir en Auradon era un capricho a fin de cuentas? No lo era, pero sentía que lo que habría imaginado luego de un año de la caída de la barrera no era lo que esperaba.

Como siempre, la vida no es justa.

–Vamos libro, entra ya– la morena empujaba el libro de Gil con fuerza en el estante enumerado, que coincidía con el número de cota impreso en el libro. Sin embargo, este no cedía al paso– ¡Por favor! Ya eres un libro gordo, no puedes haber engordado más. – llevaba ya un rato en la faena, muy molesta al no lograr su cometido, dio un empujón fuerte con el puño de su mano. Le había dolido mucho, pero la potencia del golpe había sido suficiente para que el grueso libro entrara por completo. –¡Al fin! – y luego, como si fuera un especie de espíritu de infortunio deseoso de gastarle una broma a la bruja del mar, todos los libros que estaban en el esquinero del estante comenzaron a caer debido a la sacudida del golpe que hizo el libro luego de chocar con el fondo de madera. Habían resbalado solamente tres. –Ah, ¡maldita sea! – gimió con molestia dando un zapatazo al suelo. Otros dos libros cayeron en el pequeño montoncito.

Decidió no decir o hacer algo para evitar que su enojo hiciera tumbar los libros. Se acercó al montoncito de libros abiertos desperdigados por el suelo y se dispuso a recogerlos. Iba a tomarlos y dejarlos en el carrito, que otro fuera a hacerle el favor de colocarlos en su sitio. Tomó uno, dos, tres... al llegar al cuarto libro, un pequeño libro de cubierta roja, Uma sintió un corrientazo. No era estática, no, era más bien una sensación eléctrica agradable recorrer todo su cuerpo cuando sus dedos tocaron el libro. Dejó los que había recolectado y tomó el otro con ambas manos inspeccionándolo con atención. El libro era pequeño, con un mínimo de 120 hojas, calcula, de papel gruesas; el lomo estaba dividido por tres líneas doradas, mientras que su portada tenía una cubierta de cuero rojo muy suave, estando en el centro el título en letras góticas de color negro, rodeado por un sencillo diseño de enmarcado. Leyó el titulo con un susurro lento y curioso.

–Laberinto... No tiene autor.

Lo abrió, encontrándose en la primera página con una dedicatoria escrita a mano:

"Para todo aquel que encuentre este libro:

Atesóralo, acepta tus sueños y hallaras la felicidad"

Estaba escrita con caligrafía elegante en tinta, muy clara y hermosa. Por la formalidad de las letras Uma se atrevió a decir que fue escrito por un hombre, posiblemente el autor que en vez de poner su nombre decidiera dejar esto. Aunque era imposible de saberlo. Pasó la página y lo que encontró le dejó perpleja.

Era otro mensaje escrito a lápiz, con una caligrafía rápida pero clara y angustiante para quien lo escribió:

"¡NO LEAS ESTE LIBRO! Y PASE LO QUE PASE JAMÁS DIGAS LAS PALABRAS MAGICAS. ¡EL REY DE LOS GOBLINS ES REAL!

Uma estaba perpleja. Había dos mensajes con contenido diferente y de modo distinto. Por la forma en que el mensaje estaba escrito supo que era de una mujer, por la forma delicada y fina en que su caligrafía mostraba, aun cuando escribía en letras mayúsculas para enfatizar su mensaje. Los mensajes fueron escritos por dos personas distintas y posiblemente con una gran diferencia de tiempo entre las mismas. Aunque el libro estaba magníficamente nuevo y no tenía señal de envejecimiento en las hojas. Solo un rastro particular de brillo escarchado hallado en la cubierta y algunas páginas, haciendo que el libro brillase con intensidad si fuera reflejado por la luz.

Pero el segundo mensaje era sumamente vago y carecía de sentido. ¿de qué palabras mágicas se estaba refiriendo? ¿Quién era el rey de los Goblins? Ella conocía a todos los reyes y reinas del mundo de los cuentos de hadas y sus predecesores en el trono, pero ninguno recibía el título de "Rey de los Goblins" posiblemente era una referencia a un reino lejano, uno desconocido... sea como fuere, el efecto de advertencia era inútil, porque el que lo escribió había avivado su curiosidad a millón. Si quería saber cuáles eran las palabras mágicas y conocer al Rey de los Goblins tendría que leer el dichoso libro.

Se dirigió a un lector automático que le permitía alquilar el libro sin necesidad de pedírselo a la encargada que, desde que llegó no estaba presente. Cuando paso el lomo este le arrojó un error, diciéndole que no se encontraba en el inventario. Volvió a pasarlo y era el mismo resultado. Cuando lo revisó se dio cuenta de que no tenía cota o un código de barras que le permitiera registrarlo, así que fue al registro a ver cómo podía retirarlo.

La encargada no estaba, pero a cambio estaba un enano regordete y de mejillas rosadas que tarareaba muy feliz una canción.

–Disculpe, me interesa llevarme este libro pero el lector dice que no está registrado. ¿qué puedo hacer?

–jejeje ¿cómo, un libro sin cota? ¡Imposible, todos los libros tienen su cota! jejeje– dijo el enano sin dejar de sonreír con alegría, como si todo le fuera un chiste. Cuando leyó "Happy" en la plaquita guindada en el pecho del enano Uma entendió por qué –Pero si lo que me dices es cierto, deja el libro aquí y cuando lo registre te lo puedes llevar. Jejeje.

–¿Y eso cuánto tiempo lleva?

–De dos a tres meses.

–¡¿Tanto?!

–Bueno tenemos que leerlo, calificarlo por edad y género; averiguar autor, fecha, números de copias y uff, un montón de cosas más, por eso es raro que no esté registrado, porque significa que no pasó por ninguno de los procedimientos que he dicho. Jejejeje, por eso nosotros los enanos nos dedicamos a este tipo de trabajo pesado, porque un humano normal no podría hacerlo con eficiencia jejeje

–Pero realmente necesito llevármelo ahora.

–Lo siento preciosa, pero no puedes hacerlo sin registrarlo. Eso sería una violación a las leyes de la biblioteca– la expresión de la morena le decía un "¿y?" al famoso Happy – Y eso es malo.

–Bien, supongo que no tengo de otra– Uma entregó el libro con un suspiro de decepción y con el ceño fruncido, pero antes de irse se le ocurrió algo. Se dirigió como si fuera a la salida, pero al intuir que el enano no le prestaba atención cruzó y se escondió debajo de una mesa de lectura. Happy seguía en su tarea antes de que Uma lo interrumpiera, tarareando felizmente. Uma recitó un hechizo: "Cosa preciosa de alto valor, ven a mí cuando tu guardian ayudando a tus hermanas este"

Los libros en el estante detrás de Happy comenzaron a caerse en cascada, haciendo que el enano volteara espantado y se dispusiera a recogerlos uno a uno, en eso, el libro rojo comenzó a flotar con cautela hacia la bruja menor, que una vez al verlo cerca lo tomó y se levantó para salir de la biblioteca, escondiendo el libro en su bolso de cartero con disimulo.

Ahora solo tendría que llegar a su cuarto y encerrarse a leer.

Underground

Un pequeño ser de piel gris seca, con pocos cabellos rubios largos y vestido con una armadura de cuero que no le ayudaba para nada a disminuir la fealdad de su rostro de pájaro, se disponía barrer con pocas ganas y sin cuidado una sala amplia, de paredes de piedra y grandes ventanales sin vidrio. Lo destacable de la sala vacía, además del curioso ser que "limpiaba" con una escoba de ramas viejas, era un trono curioso encima de dos escalones, de forma semi-circular de espaldar dorado, un cómodo cojín oscuro y adornado por una fina y preciosa tela morada con un peculiar símbolo de color oro. Al lado del grande y espacioso trono, había un pilar con una cesta llena de esferas de cristal, reposando sobre algo suave que les impedía moverse o dañarse, aunque para aquellos que conocen de este mundo y del origen de esos cristales fuera innecesaria protección.

El solitario ser tarareaba una canción, mientras se acercaba a los escalones del trono.

–Dance magic dance, dance magic dance... put the spell... ah, no ¿cómo era? You remenber a spell... ah al demonio. Dance magic dance, jump magic jump..

Cuando miró el trono se quedó en silencio un momento, para luego reírse y muy osadamente, sentarse en el trono. Al sentir la comodidad del cojín sobre su rasposo trasero el ser soltó un gemido satisfactorio, mientras miraba a los lados como tanteando la zona. Así que empezó a hablar.

–A ver seres inútiles ¿Dónde está mi cerveza? Soy su Rey Talboo y como tal me deben servir –dijo a la nada mientras hacía ademanes exagerados, imitando a alguien en particular–vamos, denme mi cerveza, y luego me van a encerar mis botas, y pulir mi armadura, y masajear mi trasero con sus manos de duendes. ¿Qué, qué dijiste Jareth? ¿Qué no lo harás? Pues de cabeza en el Pantano del Hedor Eterno para ti, gusano jajajaja. – el goblin, que ahora sabemos que se llama Talboo, se reía y mecía en el trono con una risa ronca, mientras simulaba ser el rey de ese enorme castillo. Al ver la cesta de los cristales, tomo uno entre sus manos y lo comenzó a mover de una mano a otra como si fuera una pelota de beisbol. Su voz optó una forma más aniñada, en lo que podía– Oh Sarah, acepta mi oferta y cásate conmigo, ten mis engendros y besémonos y bailemos sobre mi cama hasta la noche... SARAH NO ME DEJES, NO SOY NADIE SIN TI JAJAJAJA–

–¿Qué crees que haces inútil?

El goblin dio un respingo cuando vió entrara otro duende, con ropas viejas y con cara de sapo con muchas verrugas feas y grandes. La bola de cristal bailó sobre su mano y cayó en el suelo sin romperse.

–Con un demonio, pense que eras el Rey. Yo no hacía nada de nada.

–¿Y con qué derecho te sientas en el trono y usas sus bolas de cristal mientras él no está? ¡Si sabe que la tocaste te enviara al Pantano del Hedor Eterno! Y si me pregunta por mí que le cuento todo.

Talboo se levantó del trono, sin bajarse en él, mientras empezaba a decirle sus cosas al recién llegado. Cuando iba lanzarle una grosería propia de ellos, una voz diferente hizo eco en la sala, retumbado con fuerza unas palabras diferentes "Cosa preciosa de alto valor, ven a mí cuando tu guardian ayudando a tus hermanas este" los dos duendes se miraron entre sí con miedo, sin saber de dónde venía la voz. Cuando miraron abajo, un resplandor era emitido por la bola de cristal que había caído al suelo, y de ahí venía la voz.

–¡Por todas las hadas! ¿Qué hiciste?

–¿Yo? ¡nada! Solo lo agite un poco en mis manos.

–Debiste romperla, inútil, a ver...

El segundo duende tomó entre sus manos el cristal, con miedo y curiosidad. Normalmente su rey al tocarlas y agitarlas sobre sus manos estas reflejaban imágenes en ellas, ya sea de lugares del laberinto, del mundo de arriba, los submundos y en su mayoría de mujeres. Todo lo que el rey quería ver se mostraba en ellos, pero en esta ocasión él no estaba para hacerlo y una de las bolas de cristal emitió una voz. Cuando miró más, vio una silueta: una figura femenina muy diferente a los que anteriormente había visto, agachada bajo una mesa y moviendo su mano como si llamase algo.

–Es una "no goblin" – dijó el goblin enseñando la esfera a Talboo– y parece que tiene algo en sus manos... es... ¡mira, el libro del rey! ¡Ella lo tiene!

–A ver...– Talboo se acercó y miró – Oh, si que es rara. ¿Qué tendrá en la piel? ¿Y esa cosa en su cabeza de azul es su pelo? Oh, pero tiene bonita voz. Y apreció después de que la tocara, así que debe ser mi amor verdadero. ¡Damela, quiero verla yo más!

El otro observó a Talboo con una expresión ceñuda mientras este se abalanzaba y quería quitarle la esfera, cosa que el otro no se dejó dado que la chica no goblin también le había trasmitido seguridad, y su voz también le había cautivado, solo que él no iba a admitirlo. –¡Yo la escuche primero, así que es mía!

–¡No, es mía, yo toque la esfera, así que la no goblin me pertenece!

–¡Que no!

–¡Qué sí!

–Talboo, Quenbri, ¿Me pueden explicar que hacen tocando mí esfera?

Notes:

El primer capitulo y el más largo hasta ahora.
Recuerden que este fanfic se encuentra en Wattpad, publicado con mi seudónimo "Oriana Gramco" yo soy ella, no me estoy "plagiando"

Espero comentarios y mensajes que me digan la impresión de este capitulo,dado que me ayudara a saber que,bueno, realmente es leído.

Notes:

Muchos saludos a todos. Este es mi primer fanfiction que escribo luego de años sin motivarme a escribir. Esta idea nació por mi gusto a Descendientes y Laberinto, cuyo personajes favoritos son, quienes planeo hacer la pareja principal. Sonara una locura, pero ha tomado esta forma y necesitaba hacerlo.

Si has llegado hasta aquí, sea por curiosidad o destino, te agradezco un comentario al respeto de este nuevo fanfic. Adios y nos vemos en el proximo capitulo.

Atte: Oriana Gramco

Para más información e imagenes de Jareth y Uma visita mi blog en tumblr y dejame comentarios al respecto: www.tumblr.com/blog/multishipper-omg