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El camarero los guío por el elegante restaurante de paredes bordo, la sección de reservados los aguardaba donde incluso había una pista para bailar a diferencia de la sección común. La enorme mesa redonda cubierta por un mantel impoluto y blanco, unos cubiertos envidiables, en lugar de sillas un sillón de terciopelo rojo que rodeaba toda la mesa con unas velas de centro. Todos detalles la pareja noto de inmediato ellos no acostumbraban reunirse en lugares de tanto nivel por lo ocupados que estaban con sus trabajos.
La invitación incluso fue de aquel nivel de detalle bordeada con colores violetas y una exquisita letra cursiva, demasiados detalles extraños para que el anfitrión a la cena fuera el verdadero Ishigami Senku, el amigo del trabajo de Xeno que era conocido por su practicidad como eficiencia de ningún modo era extravagante o eso pensaron hasta encontrarse ahí.
— Es demasiado extraño, no me gusta. — masculló sentándose al lado de Stanley. Por su parte Xeno era conocido por su crueldad con los subordinados y exigencia laboral por consiguiente que Senku vivió de primera mano pero con sus propias particularidades superó exitosamente. — El no es así.
— Hace que tu traje de trabajo se vea más barato. — bromeo con sorna Stanley mientras tocaba los cubiertos acomodados a los costados de su plato, ignorando las últimas palabras de Xeno que comenzó a acariciar la tela del traje negro que solo si se observaba con cuidado uno se podría dar cuenta del uso .
— Tu labial se ve barato. — replicó Xeno luego de "limpiar" su traje.
— Es el que me hiciste tú, supongo que aún hay que mejorarlo. — se sonrió, el maldito lo había atrapado.
— Está bien tú ganas esta vez. — Xeno empujó el hombro del contrario con una sonrisa.
Pasaron algunos minutos y un mozo distinto al anterior se acerco a la mesa para pedir su orden, ambos declinaron la comida pero pidieron una botella de vino. Xeno miraba por todos lados lo más disimulado que podía mientras el de ojos azules agradecía al muchacho por servirles las copas.
— Me recuerda a las reuniones con los peces gordos en Estados Unidos.
— Puede que tenga una propuesta de trabajo muy grande con nosotros — comentó pensativo Stanley observando la copa en su mano— Realmente no importa pero está llegando tarde. — apretó el cuello de la copa para levantarla y pasar el líquido por sus labios hasta su garganta.
— Podemos tomarlo como una cita. Hay algo raro en esto, en la carta y no se que es... — el científico continuó divagando en voz baja.
— Puede ser también con lo ambigua que fue su invitación es mejor ignorarlo y no pensar mucho sobre la invitación. — insistió Stanley, que también aburrido de esperar empezó a mirar los alrededores. La zona de mesas reservadas estaba vacía a excepción de ellos dos, del otro lado de la cinta se podía observar a otras personas conversar. — Deberías relajarte — La música de jazz instrumental acarició sus oídos, respiro profundamente con el fin de relajarse, una idea espontánea salió de su mente. — ¿Xee quieres bailar? — señaló la zona de baile, Xeno dio un pequeño suspiro de entre sus labios.
— Claro, Senku está tardando demasiado.
Stanley se levantó de la mesa y ofreció su mano al contrario guiándolo en dirección a la pista a tan solo dos mesas de distancia. Bailaban lentamente en el centro de la pista bañados por las luces led que caían como cintas reflejándose en los ojos oscuros de Xeno. Este guiaba al otro con una seguridad desconocida para la mayoría de sus amigos, al bailar se paseaban por toda la pista haciéndolo girar con elegancia se reían un poco por el hecho de bailar a la vez que se esforzaban tratando de recordar cuándo fue la última vez que habían salido de esa forma. Stanley se acercó tomando un dulce beso de parte de su pareja. A veces ninguno de los dos podía creer todo lo que pasaron juntos con el pasar de los años y el amor que aún podían decir que se tenían después de tantas dificultades.
Las canciones empezaron a ser más veloces, se sintieron incómodos así que prefirieron dejar de bailar. Xeno aún acalorado por el baile volvió a tomar la mano de Stan para guiarlo a la mesa. Regresaron intercambiaron copas de vino por aburrimiento mientras criticaban su consistencia y el olor, disfrutaban hacer en sus pequeños momentos juntos. El anfitrión se hizo presente frente a ellos acercándose a la mesa, había sido muy silencioso o ellos muy descuidados.
— Perdón la tardanza hubo inconvenientes personales — el Dr. Ishigami Senku se sentó frente a ellos sin más dilación vistiendo un curioso traje rojo con camisa blanca, su voz tenía un dejo de cansancio y resignación como si no quisiera realmente estar ahí. — ¿La pasaron bien bailando?
Xeno comenzó a observar cuidadosamente al muchacho como si de un extraterrestre se tratara luego la dirigió a su esposo quien repetía la acción sin disimulo o vergüenza.
— Lo disfrutamos. — respondió Stanley volviendo a tomar un trago de la copa de vino.
— ¿Cuándo llegaste? Te estuvimos esperando unos treinta minutos. — exclamo el de ojos negros, Senku se acomodo el collar que tenía en el cuello en lugar de corbata.
— Hace unos cinco minutos alcancé a verlos volver de la pista.
La conversación continuó con más normalidad sobre el trabajo en el laboratorio, Stanley prefería escucharlos, Xeno evitaba hablar de sus experimentos a menos que necesitara ayuda. Además esa relación que tenía con Senku era muy similar a la de padre e hijo que disfrutaba con creces observar. Cuando comenzaron a hablar sobre la labor en el ejército de Stan. Uno de los mozos apareció nuevamente preguntando por el pedido de su comida a lo que los tres pidieron bistec rápidamente.
— Por cierto señores, en unos minutos habrá un show de magia en la pista. — dijo el mozo antes de marcharse. Senku se removió en su asiento.
— Me hace pensar en Gen. ¿Lo pudiste conocer Senku? — el muchacho asintió.
— Hace unos meses que no lo vemos. — continuó Stanley analizando los movimientos del más joven, ya tenía una idea de lo que sucedía. — ¿Cómo estaba?
— Me dijo que conoció a alguien interesante la última vez. — dijo serio Xeno interrumpiendo lo que iba a responder el joven. — Más vale que no sea un tipo raro como la vez anterior, debería centrarse en su trabajo que es lo más importante. — se puso una mano en la frente con frustración, Stanley sonrió divertido por todo. — Quiero decir, sé que no fuimos los mejores padres pero que elija tan mal...
— No creo que debamos preocuparnos mucho Xee. — Stan miro a los ojos a Senku que volvió a removerse en la silla. — Podemos hacerle una prueba como al anterior.
Las luces del techo se apagaron dejando únicamente las luces de las mesas, una música comenzó a resonar más fuerte que antes, un sonido de tambores. Al joven de cabellos verdes oculto su rostro colorado en las sombras del restaurante.
—¡ Bienvenidos a mi show sorpresa queridos espectadores! — La voz resonó por todo el restaurante, incluso los que estaban del lado de los no reservados escucharon aquella conocida voz de la televisión. — ¡Aquí Asagiri GEN para impactarlos con mi mentalismo! — de entre los dedos de sus manos se asomaron numerosas cartas de póker.
El show continuó, Gen invitaba a los mozos que pasaban por la zona volviéndolos sus asistentes, no era de sus mejores presentaciones aún así era sorprendente todo lo que podía realizar con tan poco material. La música iba bajando mientras el mentalista comenzó los agradecimientos y el saludo hasta que desapareció sin decir nada en un simple pestañeo.
— Siempre intentando dejar expectante a su público. — comentó Senku aún dirigiendo su mirada a la pista vacía aún cubierta de confeti.
— ¡Quería sorprendernos por nuestro aniversario el desgraciado! — Xeno soltó una carcajada terriblemente fuerte y tomó la mano de Stan que permanecía en la mesa. — Lo ayudaste es muy amable de tu parte Senku.
— ¿Es su que? — preguntó entre susurros Senku con los ojos extremadamente abiertos.
— Buenas noches... — la voz del joven de cabellos dispares se hizo presente, detrás de Stan y Xeno. — ¡Feliz aniversario papás! — se escuchó de fondo el chasquido de la lengua de Senku pero los padres lo ignoraron. Se levantaron y abrazaron a su hijo.
— Gracias por recordarlo. — comentó Xeno, estaba muy feliz de poder verlo después de tres meses, tenía una gran adoración por su Gen aunque no lo dijera.
— Ni siquiera lo recordaba. — comentó Stanely mientras se despegaba del joven, posando su mirada en el cabello de este. — Volviste a teñirlo de blanco.
Los tres empezaron a discutir sobre trivialidades, Stanley le gustaba que usara aquel rubio blanquecino en el cabello, lo hacía parecer más hijos biológico de ambos (en su opinión). La verdad era mucho más simple pues Gen tenía una obsesión con algunas combinaciones de colores, hecho que no quiere que sus padres se enteren asi que prefiere mentir con todo el tema de la union familiar.
Senku lo miraba con el seño levemente fruncido, él si conocía la verdad detrás de ese color pero sobretodo por mentirles tan descaradamente. Le sorprendía que Xeno, un hombre tan inteligente y que tanto admira no se percatara de las irregularidades de la reunion.
— Estas esplendido y usas el traje que te regale. — dijo Xeno feliz y abrazando por segunda vez a su hijo. Stanley volvia a su asiento a la vez que dirigía una mirada al joven cientifico sentado
— El violeta me queda bien, gracias. — agradeció mientras se libraba de su padre e iba a sentarse al lado de Senku. — Hola otra vez.
Las luces volvieron a encenderse.
— Estaba pensando en meterlo en un show como "Dr. Stone" o alguna cosa por el estilo.
— ¡Ya quisieras mentalista!
Los cuatro se sentaron al tiempo en que llegaron dos mozos con los platos, con cuatro bistecs en el punto perfecto de cocción. El vino acompañaba a los hombres mayores que pedían la opinión de los otros dos que tímidamente tomaban unos pequeños tragos aludiendo a ser malos en ello.
— Cuando empezó a beber Gen era un desastre, tomo en una fiesta a lo diecisiete y me llamaron para que lo trajera a casa porque intento meterse en un sombrero y golpear a los chicos .
Los cuatro estaban disfrutando la velada, Gen moría de vergüenza al ser expuesto de esa forma frente a otro pero Stanley no quería parar al punto de incomodar a su propio esposo. Este último no era partidario de contar su vida privada a sus compañeros e incluso trato de darle señales a su pareja golpeando su pie cosa que el otro ignoro.
— ¿Tanto te gustaba la magia?
— jeje... simplemente no entendía que pasaba cuando la hacían...
— ¡Xee lo odiaba profundamente! Deseaba que nuestro hijo fuera científico como él tuvo que pasar mucho tiempo hasta tomarse en serio los sueños de este muchacho. — continuaba Stanley mientras tomaba la mano de su hombre que sabía intentaba pensar alguna forma para cambiar el maldito tema.
— Pero se supero. — corto la conversación de forma demasiado antinatural, el otro le dirigió una mirada desaprobadora. — Debieron hacerse muy amigos al punto de que te pidiera ayuda con esto. — comento Xeno deseando que su propuesta fuera suficiente comida como dar una conversación lejos de su vida personal. Stanley se río en voz alta.
— Si por favor cuéntennos.
Senku comenzó a narrar su pequeño encuentro fortuito en un ascensor que quedo varado. habían comenzado a quejarse hasta darse cuenta que nadie los buscaba, el botón de emergencia no funcionaba asi que Gen tuvo que ayudarlo a arreglarlo.
— Al ser tu hijo pensé que tendría más conocimientos
— Sabe la terminología de casi cualquier cosa pero tiene conocimientos muy avanzados, puede ser buen ayudante. — intento justificarse Xeno apoyando el codo en la mesa y descansando su rostro sobre su mano. — ¿Cómo siguieron manteniendo contacto?¿O es que se enamoraron? jajaja Ese tipo de cosas no forja amistades
Ambos cruzaron miradas con nerviosismo, Gen luego miro a uno de sus padres que ya se había percatado esforzándose por comunicarse mágicamente con la mirada.
— Creo que nuestro pequeño mago convirtió a tu colega en un príncipe más que en un amigo. — Stanley se río mientras veía el rostro de su amado transformarse en un ceño fruncido y confundido. — Que son novios idiota.
— Oh, entiendo... — no cambio la expresión de su rostro ni el tono neutral de su voz, los tres lo miraron fijo un rato.
Desde ese momento Xeno se mantuvo callado como no hubo mayor reacción por lo que Gen continuo dando las novedades de su vida, los viajes que hizo por el país y Senku comentando algún detalle del engorroso que le había contado exclusivamente a él. Xeno comenzó a pestañear con mayor velocidad, despertando de a poco del shock inicial. Ahí comenzaba la fiesta.
— ¿Querías que lo sacáramos por contexto?
— Hoy es un día muy particular... — Gen intento sonreír pero se noto su temblar.
— Aún siendo 28 de Junio es muy anticlimático Dr. Ishigami. — Stanley dejo salir esas palabras lentamente de su boca mirando al otro joven.
— ¿Con él? — Xeno señalo al muchacho de traje bordo, tenía su manera de hablar con su querido hijo. Gen comprendió al instante, se acomodo el mecho largo de su cabello detrás de la oreja y miro a los ojos a su padre de una forma tan decidida que lo sorprendió mientras movía la cabeza afirmativamente. — El me cae muy bien ¿Lo sabes? — el joven volvió a asentir, Xeno tomo un trago de vino observando a su marido quien también los analizaba. — Si se separan puedo seguir siendo su amigo ¿no?
La risa extraña de Senku alivio la tensión anterior mientras golpeaba la espalda de su novio que seguía duro en el asiento. Los adultos lo miraban confuso, Stanley tomando el rol del más nervioso.
— Claro que si pero diría que vamos a ser más que novios. — el muchacho levanto su mano izquierda revelando un tatuaje en forma de anillo. — Digamos que está era la verdadera noticia, nos faltan los anillos aún pero los traerá mi papá. ¿Qué tal?
Stanley se atraganto con la carne que había comenzado a degustar y Xeno comenzó a reír.
— Vaya regalo de aniversario. — dijo Xeno mientras se levantaba para abrazar a Senku
