Chapter Text
Los dos estudiantes de Pomefiore entraron a la habitación tan elegante y ordenada de su líder, con bastantes preguntas en su cabeza, pero no las hicieron hasta que se acomodaron en frente a él, Epel se sentó en la silla que Vil tenía en su escritorio y Rook por su parte, se quedó de pie.
-Lamento haberlos traído hasta acá, los llamé aquí porque quiero consultarles algo.
Rook y Epel se miraron por unos segundos confundidos y luego voltearon a ver a Vil.
-¿Ocurre algo, Vil-senpai?
-Sí, puede sonar algo extraño pero, me gustaría no ocultarles mucho acerca de cómo me siento, últimamente estoy confundido y creo que vale la pena pedir sus opiniones. -Había aprendido a no cargar con todo él solo, aparte de que ya les tenía suficiente confianza a ambos para contarles algo tan íntimo.-
Rook sospechaba acerca de cómo iba todo y notaba cómo Vil estaba nervioso.
-¿Es acerca de Roi du neige?
La primera semilla que Rook había ayudado a plantar para ayudar a resolver el misterio, ya que con eso pensó por unos segundos en Neige y al mismo tiempo en los lirios, fue tan rápido y tan sin sentido que no se detuvo en pensar en eso.
-No, no es así. Ya hablamos del tema, sobre ese asunto…
Epel lo interrumpió algo extrañado, como pensando que era obvio algo, que se había dejado en claro que no era.
-Pero Vil-senpai, todos están hablando de que Neige había salido llorando de aquí, ¿n-no tiene nada que ver eso…?
-Ah, ya lo saben... No quería hablar de eso, es un poco difícil para mí, no reaccionó muy bien.
-M-mph… Sí… Lo siento.
-¿Hay algo que quieras contarnos? -Rook deseaba muchísimo saber cómo Vil le había pedido disculpas a Neige y qué era lo que habían hablado con precisión, le emocionaba.
-No daré detalles de lo que hablé con Neige, me parece algo muy íntimo para empezar, sin embargo… -Desvió la mirada.- Fui totalmente sincero con él, no escatimé ningún detalle o sentimiento, todo lo que salió de mí, fue la verdad.
Rook sonrió levemente mientras levantaba las cejas y cerraba un poco los ojos.
-Eso era lo que quería escuchar.
-¡Vil-senpai, admiro tanto tu forma de responsabilidad! ¡Nunca pensé que fueras a ser tan humilde con Neige,si soy honesto, pero debí imaginarlo después de que te disculparas con nosotros! -Epel lo miró de forma un poco angustiada pero luego sonrió calmadamente, era como si se sintiera orgulloso de él y lo estaba.
-Yo tampoco pensé que esto pasara, que nada de esto pasara… -Sacudió su cabeza en negación y volvió a verlos, se compuso con una expresión severa.- De todas formas, esto no era el tema por el cual los llamé aquí.
-¿De qué se trata? -Rook lo miró atentamente.
-¿Alguno de ustedes… Sabe el significado de los lirios?
Ambos lo vieron con sorpresa.
-¿Lirios? -Sonaron al unísono.
-Sí, estuve buscando información en internet y en algunos libros, pero quiero tener segundas y terceras opiniones.
-¡Oh, los bellos lirios! ¡Flor tan hermosa como lo es su significado! Su blanco color en sus pétalos, simbolizan la pureza y, sus brillantes y celestiales anteras cuyo dorado lucen representan el esplendor del alma! No veo muchísimos lirios por aquí, pero si los tuviera los disfrutaría mucho de entregar a cierta persona, porque precisamente me recuerdan a ella.
Otra semilla, Vil estaba cada vez más confundido, ¿por qué en su corazón tendría flores tan diferentes a su esencia? estaba realmente sorprendido, pero no lo delató su expresión, trataba por dentro de buscarle un sentido coherente a ello. Entonces vil sigue confundido, sus pensamientos se desvían del verdadero objetivo, parece estar en un laberinto sin salida, su pobresita alma se mueve inquietamente sin consuelo, pero no se desesperó, apenas comenzaba la conversación.
-¿Te refieres a Neige?
-¡Oui oiu! ¡Si las flores pudieran igualar su belleza, y si tuviera la dicha maravillosa de dárselas, no dudaría ni un segundo! Me conformaría con darle de regalo a esas pobres.
-¡Rook! -Epel trató de susurrar tratando de acallar su boca, pensaba que no era prudente halagar a Neige de esa forma justo a Vil, aún sabiendo que Vil se lo estaba tomando todo de una forma buena.
-Mm, Epel, no me molesta, y ha sido así desde hace mucho tiempo. No debes preocuparte con eso, yo reconozco la belleza de Neige tanto como lo hace Rook, pero nunca lo dije en voz alta porque creí que no queda bien en mí.
Rook rió levemente y lo miró con gracia.
-Aún reconozca la belleza humilde y simple de Neige como una flor en un campo lleno de otras que no pueden ganarle, nunca olvidaré la tuya, sigo amándola desde el primer día, ambos tienen bellezas diferentes pero mi corazón puede amarlas ambas.
Vil sonrió levemente y suspiró.
-No esperaba menos de tí, Rook.
-¿Entonces ahora crees que Neige es igual de hermoso que tú? -Preguntó el menor con una verdadera duda.
Vil dudó si responder esa pregunta, porque aún era delicado tocar ese tema, en alguna parte de su ser… Le costaba responderla.
-La belleza de Neige y la mía… Como bien dice Rook, son muy diferentes y van grandemente encaminadas de una forma que parece no poder juntarse muy bien. A pesar de eso, creo que me ha tocado aprender a las malas que no debe ser de esta forma, la belleza es belleza y ambos fuimos bendecidos con lo que nos tocó, la belleza de Neige… Puede ser igual de valiosa que la mía y puede ser igual de admirada que la que yo tengo. -Dijo con firmeza, con valentía, sin miedo a ser juzgado de mala forma.
-Vil-senpai…
-¡C'est magnifique! ¡Imaginar a ambos como amigos es sin dudas lo mejor que he podido llegar a imaginar, incluso como tal vez algo más!
Vil alzó una ceja y se cruzó de brazos, mirándolo con intención de interrogarlo.
-¿Algo más? ¿Qué se supone que significa eso?
Rook volvió a reír alegremente.
-No es nada importante, solo ideas mías, Roi du poison.
El mayor simplemente hizo un gesto de rendición y miró a Rook con dureza.
-No ahondaré en tus palabras por mucho que me causen intriga, de todas formas, volviendo a lo de antes, ¿por qué nacería una flor en un lugar donde no hay cabida para ello?
-¿A qué te refieres con eso? ¿Has visto una recientemente?
-No, solo tengo curiosidad en saberlo, me interesan las flores de momento.
Técnicamente no era mentira, no había visto una realmente, pero se sentía un poco mal por no contarles del todo, luego, rectificó estar bien su acción al notar que estos sentimientos complejos no debían ser rápidamente ventilados, eran tan íntimos y nuevos que le era imposible.
-Si es así, me parece recordar que mi familia hace crecer semillas de lirios en algunas épocas del año, pero nunca he sabido de su significado como tal, solo que son muy hermosas. Aún así, creo que es una flor muchas veces milagrosa, crece en lugares que no serían buenos para ellas, por puro milagro.-Dijo Epel mientras recordaba cada flor de lirio de sus años de infancia.
-¿Hermosas y milagrosas…? -Vil recordó las veces que visitó su jardín y, oh, eran radiantes, sus ojos disfrutaban su estadía allí y lo aceptara o no, era también sin duda algo milagroso de cierta manera, quería que se quedaran allí porque eran hermosas, pero si descubría que eran nocivas, no dudaría en arrancarlas.- Sí, son muy hermosas, me sorprendí de ellas cuando las vi por primera vez.
También pensó que lo que había estado era la explicación correcta, pero no fue así, si bien podían crecer en lugares con poca conveniencia, eso no era el por qué de que los lirios estuvieran en el alma de Vil.
-¿Por qué te interesan en este momento? ¿Quieres hacer algún maquillaje en base a ellas o algo por el estilo?
-No, quiero saber en particular de los lirios, porque siento que influirá en mi vida de una forma a otra… Es difícil de explicar, yo tampoco lo tengo muy claro.
-¿No crees que debemos hablar de eso, Vil-senpai?
-Por ahora no lo veo necesario, siempre podría contarles si lo veo conveniente.
-¿Estás seguro? -Epel se mostró más preocupado y se levantó de su asiento.
-Sí, pueden estar tranquilos, pero me gustaría que si encontraran alguna información útil acerca de lo que les pedí, me notificaran, agradezco que se hayan tomado el venir hasta aquí y todo su apoyo desde que entré en Overblot.
-¡Sí! ¡Vil-senpai, nunca dejarás de contar con nosotros! -Epel le sonrió dulcemente y asintió con levedad.
-¡Eso sin dudas, Roi du poison! Jamás estaría más de acuerdo, sabes que nos tienes a nosotros sin importar qué suceda.
Vil sintió calidez en su pecho, su amistad lo consolaba sobre todo y sentía que iba a llorar de nuevo, pero se contuvo, ya mucho había llorado y lo que le faltaba.
-Lo sé. Ahora, ya que hemos terminado, pueden volver a sus propios asuntos, estoy seguro de que tienen que hacer cosas después de salir de aquí, y no quiero atrasarlos.
Epel sonrió levemente.
-¡Sí! Rook, ¿vienes conmigo?
-No, me quedaré un momento con Vil. -Dijo Rook mientras le sonreía al menor.
-Oh, me voy entonces. -Epel se despidió cortésmente y se dirigió hacia la puerta para poder salir.
Vil miró a Rook confuso mientras que Epel dejaba el lugar.
-¿Qué pasa, Rook? Pensé que estarías ocupado.
-Esto es más importante. Sabía que no te enojarías si halagaba a Neige en frente tuyo.
-Ah ¿eso es cierto? Te ves muy confiado. -Rió un poco irónico.
-Tenía fe en tí, Vil. Y sabía en el fondo de mi corazón que algún día la belleza de Neige conquistaría toda tu oscuridad.
Vil no sabía cómo sentirse con respecto a Neige, así que simplemente lo pensó, era cierto de todas formas y Vil no se había dado cuenta. Pese a que antes había dicho que no quería hablar del tema, involuntariamente cedió a contar un poco, no muy profundamente.
-Supongo que tienes razón. -Vil por dentro, sintió un dolor, pero al mismo tiempo se sentía feliz, le parecía que algo dentro suyo nacía, y, Rook había terminado de sembrar la última semilla, bastaría un tiempo para ver esos ansiados frutos que la vida le regalaría benevolentemente a Vil.
-Por supuesto que la tengo. Pero Vil… Neige reaccionó de una forma tan horrible. ¿Cómo te sientes al respecto?
-Sí… -Vil bajó la mirada, avergonzado y acordándose de todo lo malo que había hecho con respecto a él y en especial, con respecto al VDC.- No esperaba menos. Aquél día que se escuchó llorar, permanecí en mi cuarto y cuando tuve que salir, maquillé el golpe que merecidamente me dio y mantuve una distancia decente con quienes me relacionaba, para que no lo notaran.
-¿¡Neige te golpeó!? -Exclamó Rook estupefacto, a decir verdad no se imaginaba a Neige de esa forma, pero debía admitir que lo encontraba adorable igual, sin mencionar que lógico por mucho que le sorprendiera.
-Sí, me dio una bofetada, aunque pensé que te habías dado cuenta, por lo general eres muy observador.
-Sí, lo soy, pero ese día no pude estar muy cerca de tí, y parecías precisamente evitar mucho contacto cercano con todos, ¡aún estando cerca tuyo no lo noté, tus habilidades en el maquillaje son extremadamente perfectas que ni yo, pude percatarme! -Rook sonrió grandemente.
-Espero que nadie más lo haya notado. -Suspiró y volvió a su estado anterior.- Ahora, pese a que Neige se molestó conmigo y marcó su mano en mi mejilla, siento que fue muy misericordioso. Su mirada estuvo en mí y aunque estaba enojado, él no podía sentir más que tristeza profunda y sus palabras fueron como una medicina difícil de digerir pero buena, incluso me preguntó si me había hecho daño durante el Overblot. -Vil lo sabía, sabía cómo se sentía Neige, solo tristeza y dolor al enterarse de lo que había tratado de hacer, pero también sabía que era dulce y se esforzaba en entenderlo, queriendo que mejorara como persona, que mejorara su autopercepción y fuese más abierto con sus sentimientos, porque lo quería muchísimo y quería realmente su bienestar, sus deseos de hacerse su amigo se vieron derrumbados, pero los de Vil apenas crecían.
Esos dulces y amargos recuerdos se fundían y hacían que el corazón de Vil quemara por dolor y por amor.
Amor… Que apenas brotaba.
-Ah, Roi du poison, no podría haber esperado menos de él, su belleza tanto exterior como interior supera todas nuestras expectativas, es como un lirio, está lleno de inocencia bellísima mientras que el dorado hace que su alma sea brillante y espléndida. Es por eso que seguramente los lirios están en tu mente, no dejas de pensar en lo bueno que fue contigo.
Rook tenía un punto, pero no era del todo cierto, por lo menos desde la perspectiva de Vil, quien aún no sabía de dónde salían los lírios.
-Yo… -Vil no pudo terminar, no se lo permitió a sí mismo.
-Estáte alegre de que hayas podido contarle la verdad, y de que te haya perdonado. Siempre pueden empezar de nuevo.
Vil se acordó de algo importante, el peli negro había hablado verdaderas dulzuras sobre él cuando tuvieron la dicha de hablar, demostrando el cariño que le tenía, pero nunca dijo que lo había perdonado. Este pensamiento llenó a Vil de angustia, Rook lo notó en el acto.
-Oh, ¿no te perdonó?
-No lo sé… Posiblemente sí lo haya hecho, pero… No puedo asegurarlo. -Vil no dijo detalles de la conversación, así que ocultó el amor que Neige soltaba en sus palabras la vez pasada, porque aunque fueran dichas en el enojo, las intenciones detrás de eso eran netamente con cariño. Hubiera sido una gran alegría para el vice líder escuchar los comentarios que Neige le dijo, pero Vil le negó ese placer. Estaba decaído por eso.
-Estoy seguro de que Neige lo hizo, aunque no te lo haya dicho, ¿no hay algo que indique que es así…?
-... Sí, sí lo hay, pero no estoy muy seguro, espero de Neige que me perdone, pero…Quiero que él me lo diga.
Rook lo miró levemente triste y se acercó más a él.
-¿No crees que es suficiente con esto? Conoces a Neige, ¿acaso crees que…?
-No, no lo creo.
-Vil, ¿no crees que estás desconfiando mucho?
-Esto no se trata de desconfianza, que Neige haya sido bueno y comprensivo conmigo, no significa que me haya perdonado, no quiero hacerme falsas esperanzas, no quiero vivir en una mentira nuevamente. -Vil se encontraba sollozando, lleno de tanto dolor.- Haré lo posible para conseguir su perdón por su propia boca, aunque… -Vil acalló su habla, no podía decirle a Rook que Neige lo estaba evitando.- Aunque vuelva a verme de la misma forma.
Vil recibió una sonrisa consoladora de regalo.
-Roi du neige seguramente será bueno contigo si dejas que el tiempo fluya, merece sentirse así y merece un espacio de reflexión, pero no creo que su corazón te rechace. No tengas miedo de él, es natural que se sienta decepcionado, cuando sea el momento, él se volverá a abrir a ti y tú podrás hacer lo mismo.
El líder no podría confesarle todo el dolor que estaba experimentando, Neige lo estaba evitando así que las cosas no eran tan fáciles como él pensaba, sentía que sus deseos perdían fuerza cuando toda su vida había sido diferente, y no hallaba el porqué de esos misteriosos lirios. Era un dolor que sentía que debía soportar solo, este en especial, no podría mostrar su alma herida ni ante su mejor amigo, no por ahora.
Vil solo le mostró una expresión llena de dolor, pero que Rook tomó para bien, le parecía bien que su mejor amigo se sintiera así, no podría obligarlo a sonreír, pero si tenía que pasar por estos sufrimientos de desahogo para llegar a una sonrisa sincera, lo permitiría.
Ah… El desarrollo del sentir es grandemente un misterio, parece un pajarillo que necesita formar un nido y no encuentra con qué, busca, busca y busca hasta encontrar algo, no lo hace, llora sin consuelo, se rinde y vuelve a intentarlo porque le es necesario. A Vil le era necesario esclarecer su alma y su mente, ¿pero qué sería de consuelo para el pobre Vil? Empieza otra etapa de amargura, era lógico, después de arruinar todos sus esfuerzos presentándose como un asesino sin misericordia, ¿qué restos serían los que llenarían su alma?
La vida nos conduce a muchas cosas, de las que muchas veces no podemos estar seguros del por qué ocurren, la vida podría darle de paga lo merecido, una vida de dolor sin ser perdonado hasta hundirse en los abismos más profundos de la devastación, aplicarle un castigo por sus actos, hacer que nadie más le hablara por el grado de su maldad, arruinar más sus propios esfuerzos, pero la vida no lo trataría así, Neige tampoco.
Llegó a visitar de nuevo, su jardín, ya empezaba a ser una costumbre, tenía además especialísimo interés por los lirios y su estado, que después de adentrarse en él, pensó inmediatamente en verlos, sin embargo… Tenía que hacer una cosa primero.
Vil se acercó a una llave que estaba pegada en una fuente fresca de agua, lejos del pequeño jardín donde yacían las flores de sus amistades.
A un lado, estaba una regadera, se agachó y puso sus rodillas en el piso, la tomó de la oreja y la colocó debajo del grifo, con su mano enguantada se ayudó para girar la llave y dejar que toda esa agua cristalina, inundara y llenara el interior, sus ojos vieron con cariño cómo se llenaba hasta el punto que consideró conveniente y luego le dio reversa al grifo para hacer que el agua dejara de fluir.
La tomó de la oreja simultáneamente que se levantaba y caminó hasta ese pequeño lugar, inclinó la mano y regó las plantas de Rook y Epel, ellas se vieron contentas ser regadas y sintieron cómo se llenaban más de vida que antes sus tallos verdes eran brillantes y sus hojas suaves, sintieron más cariño hacia Vil que el que tenían antes y les agradecieron por haberlas regado.
Vil les sonrió grandemente, tanto Rook y Epel, habían hecho que su corazón se aliviara un poco, no había sentido la dicha de su amistad tan fuerte como ese día, supo que nunca más estaría solo. Detuvo el agua, compuso su mano y se regresó a dejar la regadera donde había estado. Una vez la dejó, se fue con sus misteriosas flores, otro lirio, ya habían tres, Vil se rehusaba a pensar que esto estaba ocurriendo, pero allí estaba frente a sus ojos.
-¿En qué momento crecen? ¿Crecen tan rápido…? Ninguna flor podría crecer tan rápido como tú. -Las visitas de Vil a su alma una vez creció el primer lirio, no eran regulares, el primer lirio creció y pasaron semanas para que lo volviera a visitar y hubiera otro, así que entendió que su crecimiento tampoco era regular.
-¿Tal vez hago algo para que crezcan? -Pensó Vil.- Pero, ¿qué es ese algo? -También se dio cuenta de que fuese cual fuese el tiempo de la visita, si ellas querían multiplicarse, lo iban a hacer y lo iban a hacer hasta su dulce término, hasta ahora no había visto un lirio diferente a los demás, cuando entraba de nuevo al jardín de su alma todos tenían el mismo tamaño y estaban germinadas perfectamente.
-Llegaré al fondo de todo esto, ya van a ver. Por ahora, trabajaré en conseguir el perdón que tanto anhelo, si es que aún no lo tengo…
Allí, Vil recordó el llanto de la cara de Neige y salió del jardín, triste y abatido, su rostro molesto y su ánimo confuso.
Debió haberse preparado para la dulzura que recibiría tiempo después.
